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viernes, 11 de octubre de 2024

Bandas sonoras míticas del cine (CLXXXIX)


Como decía días atrás, en 1983 Brian de Palma dirige una obra maestra del cine, Scarface, traducida aquí como "El precio del poder". Hay películas buenas, muy buenas, y películas que son una obra maestra que te marcan y son cruciales en la carrera de varios de los actores integrantes del reparto y del propio director. Es el caso de este film, donde Al Pacino se doctora en una interpretación memorable de Tony Montana, un emigrante cubano (asqueado de su Cuba natal y su comunismo), frío, implacable, y sobre todo un tipo que le echa mucha testiculina a todo lo que hace, cuyo propósito es convertirse en un gángster importante, para conseguir así ganar dinero y poder. Inicia una carrera fulgurante desde los bajos fondos, deja de currar en un restaurante y con la colaboración de su amigo Manny Ribera (Steven Bauer), empieza a convertirse en traficante de cocaína, que quiere llegar a lo más alto. Aquí hay pólvora, sangre, droga, música disco de los 80...
La idea inicial de todo era hacer un remake ambientando la historia de nuevo en el Chicago de los tiempos de la ley seca, proyecto que fue ofrecido a Brian de Palma, quien lógicamente rechazó la oferta al no interesarle contar la misma historia de Howard Hawks otra vez, estaba muy visto. Es entonces cuando pasa a manos de Sidney Lumet, que tuvo la idea de ambientar la historia en Miami,a principios de los 80, cuando se produjo el boom de la cocaína. Martin Bregman, productor de la película, contrató a Oliver Stone para que escribiese el guión de la película, quien se puso manos a la obra para investigar sobre el mundo de la droga de Miami y Colombia y sus lazos. Cuando Stone terminó el guión se lo mostró a Lumet, a quien no le gustó, pero que si convenció a Pacino y Bregman. La resolución final fue que Lumet dejó el proyecto, que le fue ofrecido de nuevo a De Palma, que esta vez si aceptó realizar el film.
La banda sonora fue orquestada y compuesta por Giorgio Moroder, aunque con colaboradores como Elisabeth Daily, Amy Holland, Debbie Harry o Paul Engemann que las cantaban, en un tono claramente ochentero y definitorio de una época.


Os dejo con el tema Scarface (Push it to the limit) que define el momento en el que Tony Montana empieza a ganar dinero a raudales con la droga.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXXIII)

Como decía ayer, en 1983 Brian de Palma dirige una obra maestra del cine, Scarface, traducida aquí como "El precio del poder". Hay películas buenas, muy buenas, y películas que son una obra maestra que te marcan y son cruciales en la carrera de varios de los actores integrantes del reparto y del propio director. Es el caso de este film, donde Al Pacino se doctora en una interpretación memorable de Tony Montana, un emigrante cubano (asqueado de su Cuba natal y su comunismo), frío, implacable, y sobre todo un tipo que le echa mucha testiculina a todo lo que hace, cuyo propósito es convertirse en un gángster importante, para conseguir así ganar dinero y poder. Inicia una carrera fulgurante desde los bajos fondos, deja de currar en un restaurante y con la colaboración de su amigo Manny Ribera (Steven Bauer), empieza a convertirse en traficante de cocaína, que quiere llegar a lo más alto. Aquí hay pólvora, sangre, droga, música disco de los 80...
La idea inicial de todo era hacer un remake ambientando la historia de nuevo en el Chicago de los tiempos de la ley seca, proyecto que fue ofrecido a Brian de Palma, quien lógicamente rechazó la oferta al no interesarle contar la misma historia de Howard Hawks otra vez, estaba muy visto. Es entonces cuando pasa a manos de Sidney Lumet, que tuvo la idea de ambientar la historia en Miami,a principios de los 80, cuando se produjo el boom de la cocaína. Martin Bregman, productor de la película, contrató a Oliver Stone para que escribiese el guión de la película, quien se puso manos a la obra para investigar sobre el mundo de la droga de Miami y Colombia y sus lazos. Cuando Stone terminó el guión se lo mostró a Lumet, a quien no le gustó, pero que si convenció a Pacino y Bregman. La resolución final fue que Lumet dejó el proyecto, que le fue ofrecido de nuevo a De Palma, que esta vez si aceptó realizar el film.
En sus contactos para lograr sus objetivos, Tony Montana tiene una reunión crucial con Alejandro Sosa (Paul Shenar) en la casa de éste, done ambos se dicen las cosas claras, mientras uno, Tony dice: "Todo lo que tengo en esta vida son mis cojones y mi palabra" a lo que Sosa le responde, después de decirle que su jefe Frank López (Robert Loggia) no es de su confianza, a lo que Tony le responde que él lo arreglará todo con López, que "Pero no olvides esto, sólo te lo diré una vez... A mi no me jodas Tony, no trates de joderme". Como su plan era claro, deja fuera de juego a Frank López y por su puesto se queda con su chica Elvira Hancock (Michelle Pfeiffer).
Pero antes de eliminar a López, Tony tiene una discusión con él, ya que quiere empezar a tomar decisiones y volar alto, mientras le dice que él se lleva bien con Sosa, que esa parcela la controla él, pero Frank le avisa de que Sosa es una serpiente y de que en palabras textuales: "Recuerda lo que te dije cuando empezabas, los tipos que duran en este negocio son los tipos que vuelan recto, los tipos discretos y los tipos que lo quieren todo chicas, champagne, fama... no duran nada".


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 29 de septiembre de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLXXII)


En 1983 Brian de Palma dirige una obra maestra del cine, Scarface, traducida aquí como "El precio del poder". Hay películas buenas, muy buenas, y películas que son una obra maestra que te marcan y son cruciales en la carrera de varios de los actores integrantes del reparto y del propio director. Es el caso de este film, donde Al Pacino se doctora en una interpretación memorable de Tony Montana, un emigrante cubano (asqueado de su Cuba natal y su comunismo), frío, implacable, y sobre todo un tipo que le echa mucha testiculina a todo lo que hace, cuyo propósito es convertirse en un gángster importante, para conseguir así ganar dinero y poder. Inicia una carrera fulgurante desde los bajos fondos, deja de currar en un restaurante y con la colaboración de su amigo Manny Ribera (Steven Bauer), empieza a convertirse en traficante de cocaína, que quiere llegar a lo más alto. Aquí hay pólvora, sangre, droga, música disco de los 80...
La idea inicial de todo era hacer un remake ambientando la historia de nuevo en el Chicago de los tiempos de la ley seca, proyecto que fue ofrecido a Brian de Palma, quien lógicamente rechazó la oferta al no interesarle contar la misma historia de Howard Hawks otra vez, estaba muy visto. Es entonces cuando pasa a manos de Sidney Lumet, que tuvo la idea de ambientar la historia en Miami,a principios de los 80, cuando se produjo el boom de la cocaína. Martin Bregman, productor de la película, contrató a Oliver Stone para que escribiese el guión de la película, quien se puso manos a la obra para investigar sobre el mundo de la droga de Miami y Colombia y sus lazos. Cuando Stone terminó el guión se lo mostró a Lumet, a quien no le gustó, pero que si convenció a Pacino y Bregman. La resolución final fue que Lumet dejó el proyecto, que le fue ofrecido de nuevo a De Palma, que esta vez si aceptó realizar el film.
En sus contactos para lograr sus objetivos, Tony Montana tiene una reunión crucial con Alejandro Sosa (Paul Shenar) en la casa de éste, done ambos se dicen las cosas claras, mientras uno, Tony dice: "Todo lo que tengo en esta vida son mis cojones y mi palabra" a lo que Sosa le responde, después de decirle que su jefe Frank López (Robert Loggia) no es de su confianza, a lo que Tony le responde que él lo arreglará todo con López, que "Pero no olvides esto, sólo te lo diré una vez... A mi no me jodas Tony, no trates de joderme". Como su plan era claro, deja fuera de juego a Frank López y por su puesto se queda con su chica Elvira Hancock (Michelle Pfeiffer).


En una mítica escena, Tony acaba de liquidar a Frank y despierta a Elvira para decirle que se viene con él. En ese momento pasa un zeppelin cuyo rótulo dice "The word is yours" y describe perfectamente en ese momento la situación de Tony, tiene el poder, el dinero y la chica.

Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Bandas sonoras míticas de películas (CXXX)

En el año 2000 Brian de Palma dirige Misión a Marte, una película de ciencia ficción que simula un viaje en el año 2020, en el que seleccionan al comandante Luke Graham (Don Cheadle) para dirigir la primera misión tripulada de la NASA a Marte. Una vez en el planeta rojo, descubre una antigua estructura en forma de domo que parece ser una especie de baliza. El domo mata a la tripulación y deja herido a Luke. Es entonces cuando el coronel Jim McConnell (al que da vida Gary Sinise, que interpretara al Teniente Dan en Forrest Gump) recientemente enviudado, encabezará la segunda misión de rescate acompañado de Woody Blake (Tim Robbins).
La música corrió a cargo del gran Ennio Morricone, a esas alturas ni que decir tiene que lo bordó.


Os dejo con el tema A heart beats in space.

martes, 31 de enero de 2017

Bandas sonoras míticas de películas (VIII)


Ennio Morricone ha trabajado para enormes directores, y en 1987 lo hizo con Brian de Palma en Los Intocables de Eliot Nees, maravillosa cinta donde Sean Connery, Andy García y Kevin Costner van detrás de Al Capone, interpretado por un maravilloso Robert de Niro. Centrada en el Chicago de los años 30 y la época de La Ley Seca, el agente federal Elito Ness al que da vida Kevin Costner persigue de manera implacable a Al Capone, amo absoluto del srimen organizado en la ciudad, y que maneja con mano de hierro su organización. La falta de pruebas le impide acusarlo de asesinato, extorsión y comercio ilegal de alcohol, pero Ness en su infatigable lucha recibe la ayuda de un par de intachables policías (Andy García y Charles Martin Smith), reclutados con la ayuda de un astuto agente de origen irlandés (Sean Connery), hasta que consigan inculpar al capo por toda clase de delitos.
La banda sonora es, como el film, intachable, y con la batuta para la composición y dirección de orquesta del gran Ennio Morricone.


Os dejo con el tema central de la película.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Escenas míticas del cine (XLV)


En 1983 Brian de Palma dirige una obra maestra del cine, Scarface, traducida aquí como "El precio del poder". Hay películas buenas, muy buenas, y películas que son una obra maestra que te marcan y son cruciales en la carrera de varios de los actores integrantes del reparto. Es el caso de este film, donde Al Pacino se doctora en una interpretación memorable de Tony Montana, un emigrante cubano (asqueado de su Cuba natal y su comunismo), frío, implacable, y sobre todo un tipo que le echa mucha testiculina a todo lo que hace, cuyo propósito es convertirse en un gángster importante, para conseguir así ganar dinero y poder. Inicia una carrera fulgurante desde los bajos fondos, deja de currar en un restaurante y con la colaboración de su amigo Manny Ribera (Steven Bauer), empieza a convertirse en traficante de cocaína, que quiere llegar a lo más alto. Aquí hay pólvora, sangre, droga, música disco de los 80...
En sus contactos para lograr sus objetivos, tiene una reunión crucial con Alejandro Sosa (Paul Shenar) en la casa de éste, done ambos se dicen las cosas claras, mientras uno, Tony dice: "Todo lo que tengo en esta vida son mis cojones y mi palabra" a lo que Sosa le responde, después de decirle que su jefe Frank López (Robert Loggia) no es de su confianza, a lo que Tony le responde que él lo arreglará todo con López, que "Pero no olvides esto, sólo te lo diré una vez... A mi no me jodas Tony, no trates de joderme".


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 24 de enero de 2013

Escenas míticas del cine (III)


En 1983, Brian de Palma dirige Scarface, traducida aquí como El precio del poder. Tony Montana (Al Pacino) es un delincuente cubano que harto de vivir en la miseria, quiere triunfar a cualquier precio. Tony llega a Estados Unidos durante el éxodo de Mariel, a Cayo Hueso, y es recluido junto a la mayoría del resto de refugiados cubanos, incluido su amigo Manny Ribera (Steven Bauer), en un recinto vallado a la espera de la resolución de su situación política. A partir de realizar trabajos para capos, se va haciendo un nombre, incluyendo asesinatos, temas de drogas y demás.
Establece relaciones con el cártel de la droga colombiana, y deja claro que él pone sus atributos por delante, como manera de actuar.
En la escena a la que me refiero, Al Pacino, que está soberbio toda la película, despotrica en un restaurante contra todos los presentes, borracho perdido después de cenar a todo lujo. Mítica frase en la que dice: "yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento..."

Disfrutad de la mítica escena.