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lunes, 23 de febrero de 2026

Los Tigres (2025)

Alberto Rodríguez dirige su última película Los Tigres, estrenada el 31 de octubre del año pasado, un thriller en el que algo me falla. Conozco bastante la filmografía de este director con buenas o muy buenas películas como Grupo 7 (2012), La isla mínima (2014), El hombre de las mil caras (2016) o Modelo 77 (2022), pero aquí teniendo el material y los actores adecuados el resultado se queda algo a medio camino, algo se ha perdido quizás después de tanta inmersión.
Se nos cuenta la historia de Antonio (al que da vida Antonio de la Torre) y Estrella (a la que encarna Bárbara Lennie) que son hermanos y buceadores. Antonio trabaja como buzo en el puerto, cerca de una petroquímica en Huelva, ella estudia la vida submarina y lo acompaña en cada inmersión vigilando su seguridad. Antonio está separado y tiene dos hijas, pero la precariedad económica le acecha y no le da para ni siquiera pasarle la pensión a su ex-mujer que le denuncia. Pero surge una solución, eso sí con su complicación, ya que al hacer las inmersiones de un petrolero, Antonio descubre un alijo de cocaína que lleva en una escotilla por abajo del casco. Aparentemente es una solución a sus problemas, pero se vuelve una amenaza y seria.


Desde pequeños y por influencia del padre de ambos, los hermanos llevan conectados toda la vida al mar, al submarinismo y es su día a día, siendo conocidos como "Los Tigres" entre el gremio del puerto. Hacen de todo, incluso ayudar a la Guardia Civil en accidentes complicados y rescates. Pero Antonio tiene un problema de salud, que cada vez le provoca más dificultad para realizar las inmersiones. El problema de la película radica por un lado en que muchos diálogos no se entienden, para mi el sonido en el film es deficiente y la vocalización (a pesar del buen intento con el acento) escasea, y por otro lado en que los dos personajes están trazados de manera deslavazada con el personaje de Antonio en el que no se profundiza y en el de Estrella que se le acaba dejando en un segundo plano aunque se le intenta rescatar y darle importancia al final (quitando los toques machistas del jefe de la empresa). Eso provoca que la historia al final no tenga el empaque que podía merecer, y se queda a medias.


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 31 de enero de 2020

La Trinchera Infinita (2019)


Desde hace ya un tiempo tengo pendientes tres películas españolas de 2019, que fueron las que se hicieron con casi todos los premios en la pasada gala de los Goya, y voy empezando a verlas.
Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga dirigen La Trinchera Infinita, un film basado en hechos reales sobre los personajes llamados topos, gentes que se refugiaron en los hogares familiares durante la guerra civil y el régimen franquista, en este caso centrados en uno de esos casos en concreto, el de Higinio, interpretado por un fantástico Antonio de La Torre y su mujer Rosa a la que da vida una maravillosa Belén Cuesta, que recibió un merecido Goya por el trabajo.


Es este un asunto hasta ahora poco abordado en el cine español, siempre se han hecho películas acerca de la guerra civil y sus consecuencias, y muchas de ellas con la figura del dictador siempre merodeando, y algunas incluso en tono cómico (La Vaquilla se me viene a la memoria). En este caso concreto que se nos cuenta, Higinio y Rosa llevan pocos meses casados y estalla la guerra, y en el pueblo andaluz donde viven les pilla en zona nacional. Todas las rencillas acumuladas en meses y años salen a la luz, y las venganzas personales se multiplican señalando con el dedo al vecino que no comulga o simplemente al que habló más de la cuenta o hizo algo que causó dolor. Unos se rinden, otros se cambian de bando para sobrevivir, pero los que siguen pensando igual intentan salir adelante.


Los soplos a los soldados o guardias civiles se multiplican y los perseguidos huyen cada uno como puede, y por donde pueden. En el caso concreto de Higinio, concejal del pueblo, se inicia una persecución que le tiene de protagonista, y es aquí, cámara en mano, como los directores con secuencias de vertiginoso ritmo, empiezan el primer tramo, creando en el espectador una sensación de agobio que tiene una puesta en escena muy concisa y potente. Después de librar la muerte de cerca y herido, regresa a casa para recluirse en un agujero que había creado en su propia vivienda, indetectable en los registros.


Es ahí, donde se establece para todos a partir de ese momento, el escenario de la película. Es un momento de cambio en la historia del pueblo y del país, ya que los que antes mandaban ahora están por debajo y se inicia un sufrimiento terrible. A partir de entonces, se suceden una serie de acontecimientos que irán desgranando la dura vida de los dos, bajando algo el ritmo, pero donde se nos cuenta cómo el paso del tiempo y las situaciones que van sucediendo afectan a la vida del matrimonio. Cuando la pareja parece estabilizada, empieza a resquebrajarse su sólido amor, todo ello ocasionado por los años de confinamiento, algo que afecta al comportamiento de él, que se va volviendo más huraño y desconfiado.


Primero en su casa, luego en el falso hueco de la pared que le hacen en la casa de su padre, Higinio ve pasar la vida ante él, y los años del Franquismo. Va teniendo información de todo lo que va sucediendo, primero la Segunda Guerra Mundial, de quién vence, luego de lo que va pasando en España, mientras que la realidad de su propio país, va perdiendo peso y se desvanece. Mientras, su mujer Rosa cose y cose para sacarlos adelante mientras sigue ocultando a su marido, mintiendo cuando le preguntan por el pueblo. La llegada de un tercer personaje a la familia, altera el relato del paso del tiempo, y el sentimiento de lucha inicial de joven, se va tornando en desgaste y desgana, a parte del síndrome que se va generando en él, que provoca que su salida de la guarida no sea sencilla. Más de 30 años viendo la vida pasar por sus ojos desde un escondite, supone demasiado tiempo, tanto que cuando llega la amnistía en 1969, él sigue con miedo y temor a salir, porque no se lo cree.


En definitiva, un film que transmite en todo momento el tono asfixiante del protagonista y su mujer, primando las emociones de sus personajes con los que te implicas casi sin querer. Y por último una película que tiene un gran cierre, cosa que últimamente hecho en falta en algunas cintas que parece que no se curran los finales.

Os dejo con el tráiler de esta gran cinta llamada La Trinchera Infinita.

sábado, 23 de febrero de 2019

Escenas míticas del cine (XC)


El Reino de Rodrigo Sorogoyen fue una de las mejores películas españolas del año pasado, así quedo reflejado en la modesta lista de este espacio. En los premios Goya tuvo varios galardones, entre ellos a Antonio de la Torre como mejor actor principal y a Luis Zahera como mejor actor de reparto. Antonio interpreta a Manuel, un tipo que apunta a lo más alto dentro de su partido hasta que aparece envuelto en una trama de corrupción, es entonces cuando empieza a atar sus cabos y saber quien está detrás de él para quitarle. Hay una escena descomunal en la película donde ambos actores están soberbios, y es cuando Manuel va a ver a su despacho a Cabrera, para informarle de que su habitación está pinchada con micrófonos y también le quieren pillar.
En ese momento Cabrera ata cabos y la interpretación del cabreo monumental que sufre es una verdadera joya de escena.


Os dejo con la ya mítica escena.

sábado, 29 de septiembre de 2018

El Reino (2018)


Rodrigo Sorogoyen dirige y co-guioniza junto a Isabel Peña la película El Reino. Ya en su anterior trabajo "Que Dios nos perdone" (2016) me dejó buenas sensaciones. Pero aquí va más allá y asalta un tema que en los últimos años está en todos los telediarios de todas las televisiones a todas horas, la corrupción.
Manuel López Vidal (Antonio de La Torre) es un influyente vicesecretario autonómico, con carisma y querido en el partido (no se especifica cual en toda la película) en el que milita, y donde le espera una carrera fulgurante que tiene trazas de llegar a lo más alto. en la política nacional. Es el típico tipo al que todo el mundo adora (mientras él es intocable), el rey de la fiesta, amigo de sus amigos y también un duro en el trabajo, al que no le tiembla el pulso para tomar decisiones drásticas. Su vida va de comilona en comilona, reuniones y vida social desahogada.


Pero hay un momento en que empieza a observar como ese Imperio que ha construido se desmorona, a partir de unas filtraciones que le implican en una trama de corrupción junto a Paco Castillo (Nacho Fresneda), a quien detienen en primer lugar. Es ahí cuando los medios de comunicación empiezan a hacerse eco de las dimensiones del escándalo y a sacar todos los días algo nuevo, hasta llegar a la implicación del propio Manuel. Cuando todo eso sucede el partido cierra filas y solo Paco sale indemne, sin embargo Manu cae en el pozo siendo expulsado, señalado por la opinión pública y traicionado por los que antes eran sus amigos en los tiempos de vino y rosas.


El partido ha decidido que Manuel cargue con toda la responsabilidad, pero él no se resigna a caer solo y pretende tirar de la manta, al principio con el apoyo de su mujer y su hija, y finalmente él mismo. Pero lo que quiere dejar clara la película, es que la maquinaria de la corrupción está perfectamente engrasada hace años y que afecta a todos los partidos que gobiernan o han gobernado, lo que se convierte en un sistema en el que los reyes pueden caer, pero el reino se mantiene.
La película tiene un desarrollo magnífico con unos actores en estado de gracia como Antonio de la Torre, Bárbara Lennie, Nacho Fresneda, Luis Zahera o el veterano Josep María Pou, pero para mi le falla el final, siendo demasiado evidente. Todo está bien medido, incluso el humor que lo hay, pero ese final abrupto me dejó desangelado, a veces no se sabe terminar los trabajos.


Os dejo con el traíler de El Reino.

lunes, 20 de noviembre de 2017

El Autor (2017)


Manuel Martín Cuenca dirige El Autor, basada en la primera novela corta de Javier Cercas, que se titulaba El Móvil. Las anteriores películas de este director me parecen excelentes, tanto La flaqueza del bolchevique como Caníbal, aunque no ha estado nunca muy reconocido. La película ésta ambientada en la ciudad de Sevilla en 2017, cuenta la historia de Álvaro (interpretado por un impresionante Javier Gutiérrez), que es un abogado empleado en una notaria, cuya obsesión es escribir literatura de verdad, pero todo cambia cuando es su mujer Amanda (María León) quien triunfa en la escena literaria sevillana con una novela que para él es simple y popular.


Tras una serie de desencuentros, el matrimonio se separará y él toma la decisión de concentrarse en su propia obra, buscar su método de escritura, y a la vez asesorado por un profesor de escritura creativa, Juan (Antonio de la Torre), quien le recomienda escuchar y observar la realidad, pero que éste llevará mucho más allá, porque espiará a los vecinos grabando sus conversaciones, lo que le servirá de guión de su libro. Esos talleres literarios serán el acicate para que su vida se centre solo en escribir. El problema radica en que Álvaro se va metiendo en una espiral muy peligrosa, y a la vez que se mete absolutamente a fondo con la novela que le devora, va perdiendo los escrúpulos, manipula a la gente y les engaña con vistas al argumento de su novela.


Pero en este film, no solo hay una adaptación extraordinaria de la novela, sino también una maravillosa presentación de la historia, es decir, la puesta en escena, con un uso exquisito de los interiores del bloque donde se desarrolla casi toda la cinta. Tanto en las maneras y formas en que Álvaro rompe su bloqueo para escribir, como en el teatro de sombras que se refleja en la pared del patio interior con las discusiones de sus vecinos, esa decoración digamos escasa y mínima de su apartamento, que se asemeja a las páginas en blanco de una novela que le cuesta horrores empezar, la falta de ideas, y el corrompimiento de su manera de ser, que le llevará a conocer todas las miserias de sus vecinos a través de sus escuchas furtivas.
Todo esto va mutando al protagonista, al que borda Javier Gutiérrez en una actuación memorable, en un ser manipulador, egocéntrico y con tintes muy psicópatas, no sabiendo muchas veces separar realidad de ficción.


Además asistimos a una mezcla de estilos muy curiosa, ya que este film tiene tintes de comedia (de parodia en muchas ocasiones), dramáticos, incluso de thriller, no adoleciendo de falta de ritmo y consiguiendo mantener en el espectador la atención.
El resto de secundarios están perfectos, tanto Antonio de la Torre en un registro hasta ahora poco tratado está fantástico, María León, en sus pocas apariciones, muy bien en el papel de una mujer desconcertada por la actitud de su ex-pareja, etc...
Mucho me equivocaría si no le dan el Goya a Javier Gutiérrez por este papel, que son de esos que marcan una carrera.


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 18 de agosto de 2017

Abracadabra (2017)


Pablo Berger, director entre otras de Torremolinos 73 y la muy premiada y excelente Blancanieves, nos trae ahora una cinta algo inclasificable que empieza siendo una comedia y se va transformando en un drama bastante curioso donde hay fantasmas asesinos, mezclado por medio con la hipnosis, la esquizofrenia, el amor deteriorado con el paso de los años, otros amores extraños que florecen, etc., y bueno, el resultado está bastante bien, teniendo en cuenta que es fácil caer en lo trivial cuando se afrontan temas así, pero creo que Berger sale airoso, y desde luego el final nos deja claro su pensamiento.


La historia trata de Carlos (Antonio de La Torre), un gruísta de obra fanático del fútbol y seguidor del Real Madrid, cuya personalidad es agresiva, es bastante gañán, e ignora a su hija y mujer Carmen (Maribel Verdú) hasta el punto de llegar tarde a una boda por coincidir con un Madrid-Barsa. Durante el banquete de la boda, el primo de Carmen, Pepe (José Mota) realiza una sesión de hipnosis a Carlos, de la que sale riendo sin aparentes consecuencias, pero empieza a atravesar una crisis, que se materializa en días posteriores adoptando una personalidad completamente opuesta, ayudando en las tareas domésticas, con su hija en los deberes, y es un bailongo excepcional. Un espíritu ha entrado en su cuerpo para quedarse.


Lo que en principio no pasaba de ser una broma, empezará a convertirse en un auténtico tormento en la vida de Carlos, quien tendrá problemas en el trabajo, y la relación con su mujer e hija se verán afectadas. Sin duda, un caso al que Iker Jiménez no dudaría en dar cobijo en su programa de televisión, pero que aquí hace que el propio argumento se tambalee en la cuerda floja durante bastante tiempo del film. Los personajes son algo exagerados, a pesar de sus buenas actuaciones, hablamos de una familia de un barrio del sur de Madrid, ella algo choni, él típico currela machista y la niña "La Toñi" adolescente repelente bastante perdida, pero no tonta. Luego está el esperpéntico personaje de Josep María Pou, el profesor de hipnosis de Pepe, al que acuden pidiendo ayuda y que hará por momentos que dudes de si el tema de la hipnosis es un cachondeo, lo que provoca descreimiento, o si realmente tiene su lado serio.


Carmen y su primo Pepe se ponen manos a la obra para intentar sacar a ese espíritu que habita en el cuerpo de Carlos y que tanto le está afectando, sobre todo desde que saben que esa persona fue un asesino que mató a su madre y tiene una esquizofrenia galopante. Sus pesquisas algo atolondradas y no exentas de comicidad, tendrán éxito y lograrán saber exactamente la identidad de Alberto (Quim Gutiérrez), que trabajó en los salones de boda, donde se celebró precisamente a la que fueron ellos, comentada al inicio. Por allí pululaba su alma, que se introdujo en el cuerpo de Carlos, ya que trabajaba de camarero en dichos salones.


El asunto está en que la trama, que tampoco es que sea nada del otro mundo, que se mantenía correcta con su lado cómico hasta bien entrada la segunda parte del film, devendrá en un final que sorprende poco, aunque eso si, aclarará bastante toda la metáfora en la que se había convertido la historia. Que tenga que suceder un extraño fenómeno, para que las personas se den cuenta de que la vida que llevan no hace feliz a los que tienen a su alrededor, y que te soportan por el cariño de hace muchos años, es una lección que nunca debemos olvidar.
La apuesta de Berger es interesante aunque no acabe de cuajar del todo, se queda a medio camino, pero al menos hace algo distinto.


Os dejo con el traíler de esta interesante película, que ha sido preseleccionada entre las tres que optan a ir representando a nuestro país a los Óscars.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Que Dios nos perdone (2016)

                                               
Rodrigo Sorogoyen cambia el aire en su nueva película, con respecto a Stockholm, aquel drama romántico. Aquí nos encontramos con un thriller policíaco de coordenadas más o menos habituales, un psicópata asesino y violador de ancianas, una pareja de policías encargados del caso muy diferentes entre si, uno violento, bebedor, chulo, caótico y de reacciones imprevisibles que encima ha sido expedientado por agredir a un compañero en la oficina, Javier Alfaro, interpretado de maravilla por Roberto Álamo, y el otro es introvertido, solitario y le cuesta relacionarse, además de tener un tartamudeo en el hablar, Luis Velarde, al que da vida el siempre espléndido Antonio de la Torre, y todo ello dentro de una situación agobiante y de tensión con la visita del Papá a Madrid, como telón de fondo, en 2011.


Un gran guión perpetrado por Isabel Peña y el propio director, nos propone una trama obscena, bastante inmoral y de trazas muy violentas y furiosas. Ante todo, el asesino es especialmente odioso, ya que no sólo mata a ancianas desvalidas y en casi todos los casos viudas, sino que después de golpearlas violentamente, acaba violándolas con su enorme pene, provocándolas desgarros.
Pero el film, que tiene un gran par de giros de guión, mientras llegan, se centra en las vidas de los dos protagonistas y sus propios infiernos. Javier con una mujer a la que ve poco o nada, más la tensa relación con su hija, en edad difícil, cuando llega a casa no logra relajarse. Por otro lado, Luis, pone vinilos de fado en casa, mientras la chica que frega los suelos de la casa, se fija en él.


No se puede negar ,que la película tiene imágenes duras, y quizás a veces ver tanto cuerpo de ancianas en la morgue, sea un poco fuerte, pero la tarea de investigación policial se basa en mirar todo con lupa, para poder detener al asesino, y eso es algo que desde el principio, ambos policías tienen muy claro, cada uno con su propia manera de trabajar, y el director así lo refleja. Pero para mi, un momento especial, es cuando el director, después de haber visto los palos de ciego que dan los agentes, decide mostrarnos al asesino piscópata y como vive y actúa, para hacer ver que la diferencia entre ellos y él, tampoco es tanta. Javier Pereira, interpreta a Andrés Bosque, el psicópata asesino, y lo hace muy bien.


Por otro lado, también está la relación tensa que hay entre la pareja de policías protagonista y sus otros dos compañeros, Alonso y Bermejo, interpretados por Luis Zahera y Raúl Prieto. La cosa al final se pone tan difícil, que tendrán que ayudarse los cuatro para atrapar al peligroso asesino. Pero la película, que posee una puesta en escena brutal, es de una realismo excepcional, incluso en las escenas de acción y violencia, para nada exageradas. A través de una muy buena fotografía, tanto las tonalidades de esos días de agosto calurosos, como la sociedad enfermiza que está ahogada, y su hipocresía de hallarse en crisis pero volcarse con una visita papal, se reflejan perfectamente con un entorno en donde los instintos más animales y perversos se esconden.


Este film tiene para mi, una mirada acertadísima de la sociedad, y penetra de manera incisiva en los rincones más oscuros y secretos de la naturaleza humana. Como no podía ser menos, el psicópata asesino será cazado en cuanto deje una señal o cometa un error, es a partir de ahí cuando empezará a estar contra las cuerdas y acorralado. El problema, es que por medio, se llevará unas cuantas vidas, y no sólo de las ancianas a las que mata y viola.
También destacar el final de la película, violento, duro y con una terrible venganza que sale por fin fuera.


Os dejo con el traíler de este duro pero excelente film.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Tarde para la ira (2016)

Cartel del film

Ópera prima del actor Raúl Arévalo, esta Tarde para la ira, y está claro que lo de dirigir ya lo llevaba dentro hace tiempo. Arévalo tiene 36 años, y tiene un nombre muy importante como actor dentro del cine español, con películas como "Azul oscuro casi negro", "El Camino de los Ingleses", "Gordos", "Primos", "La Gran Familia Española" o la magnífica "La Isla Mínima".
Aquí, con un guión perpetrado por él mismo y David Pulido, es bueno meterte en la trama sin saber casi nada (así fui yo a verla), porque de esa forma los dos o tres giros brillantes que tiene, hace que te sorprendan y enriquecen de manera impresionante su propuesta.


Antonio de la Torre (José) y Luis Callejo (Curro)

El film comienza con un potente prólogo, la clave del mismo, rodado con un breve pero muy enérgico plano secuencia, casi sin diálogos, exponiendo un drama urbano que se desarrolla en barrios de zonas humildes de Madrid. En este aspecto, ver escenas rodadas en mi barrio de toda la vida, me resultó realmente impactante. Pero también destaca, y mucho, la puesta en escena, con un seguimiento muy asfixiante de los personajes, de espaldas a muchos de ellos, donde la música brilla por su ausencia y se fomenta ese "estar tan encima de los personajes" (que casi les da con la cámara) para mezclarlo con los sentimientos de los personajes, donde el trasfondo es sucio.


Pero como decía antes, hay dos o tres giros cruciales en la trama que hacen que el film que comienza como drama urbano, pase a ser un thriller rural de consecuencias insospechadas. Esta mixtura de textos, tonalidades e influencias del film (La Caza de Carlos Saura me viene a la mente por ejemplo) hace que el guión no tenga fisuras, sea sólido y que presente grandes credenciales de cara al futuro. La única pega, si se puede decir así, es que a mitad del film el ritmo decae y en ese sentido sólo los fogonazos viscerales mantienen la tensión, aunque realmente la historia necesita seguir ese paso, en cierto modo. En ese sentido, me recuerda a No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu, 2011).


Antonio de la Torre lo borda interpretando a José, un hombre callado, que se desvela por las noches y chatea en el ordenador, mientras sueña con liarse con la hermana de su mejor amigo, Juanjo (Raúl Jiménez), que regenta un bar donde suele jugar partidas de mus con los amigos. Su acercamiento a Ana (Ruth Díaz) es tan torpe, que parece que no tendrá éxito, ya que el marido de ella, Curro (Luis Callejo) está apunto de salir de la cárcel después de 8 años. Parece que todo apunta a un rollo de celos que acabará en tragedia, pero el giro argumental y todo lo que bulle en la cabeza de José, hará que el film se torne en algo muy distinto, donde la venganza es el hilo conductor principal.
Luis Callejo está brutal como Curro, ese hombre al que contrataron para conducir un coche en un robo, y que pagó el pato en la cárcel, mientras sus compañeros estaban libres y su mujer aprendía a vivir sola. Ruth Díaz es un absoluto descubrimiento para mi, en un papel nada fácil, el de Ana, la mujer de Curro, que tuvo un niño en un bis a bis con su marido, pero a la que su soledad la tiene amargada el carácter y no le deja ser feliz en la plenitud de la vida, esa mezcla de mujer dura y vulnerable. Especial mención a Manolo Solo en el papel de "El Triana", diez minutos de escena, que valen un quintal, brutal.


Gran primer trabajo de Raúl Arévalo, en el que deja, en un final curioso, una pista sobre como y cual será la vida de los personajes después de lo sucedido, quizás incluso una segunda parte, quien lo sabe...

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Grupo 7 (2012)

Cartel del film

En el año 2012 Alberto Rodríguez, el director andaluz, estrenaba Grupo 7, un drama policial de lo más convincente, muy audaz, crudo a la vez, y sin duda alguna, uno de los títulos más potentes del género en los últimos años. Recuerdo que en esa edición la triunfadora en los Goya fue Blancanieves, otra enorme película (reseñada aquí en su día), pero aquí en un film que trata un tema que no es novedoso, resalta sobremanera que si está hecho de tal forma que el lugar y el momento de los hechos están tan bien narrados, que consigue que tenga un interés de principio a fin.
Grupo 7 parte de un guión de Rafael Cobos, ambientado en Sevilla antes de la inauguración de la Expo de 1992, si bien en algún momento llega a parecer que estamos en un thriller norteamericano de los años 70.


La trama se basa en torno a un grupo especial de la policía que tiene la misión de limpiar las calles del centro de la ciudad y así acabar con el narcotráfico galopante antes del gran acontecimiento mundial. El comando lo forman Rafael (Antonio de La Torre), Ángel (Mario Casas), Miguel (José Manuel Poga) y Mateo (Joaquín Nuñez) que se caracterizan por saltarse en ocasiones la legalidad y hacer todo lo posible para conseguir el objetivo (incautar droga). Sus violentos métodos dan resultados, lo que les proporciona reconocimiento, libertad y exposición pública, lo que traerá consecuencias y no todas buenas.
Es una película policíaca de acción, intrigas criminales, persecuciones, arrestos, pero también un drama de lealtades y mentiras, dentro de un grupo de hombres arrogantes y a la vez desvalidos, vulnerables en sus vidas y violentos.


Ese enfrentamiento diario con la cara más sórdida de la ciudad va poco a poco alterando el carácter del más inexperto, Ángel, que al empezar el film parece que aspira a ser un agente brillante, pero con el tiempo, tras probar los peligros y sinsabores de su trabajo, además de sobrellevar su problema de salud, se corrompe y comienza a abusar de la impunidad de la que goza el Grupo 7. Lo hace con el permiso de Rafael, a quien Miguel y Mateo respetan y siguen. Esa relación dentro del equipo está genialmente tratada, la camaradería, el liderazgo del viejo lobo de la manada (ganado con autoridad silenciosa) y luego cuestionado por el grumete recién llegado, que gana confianza, va a más y cuesta frenarle. Rafa evoluciona justo al revés, al inicio parece desequilibrado y brutal, muy visceral, pero lo que va sucediendo nos revela a un hombre que ha estado muy cerca de la muerte, herido en el alma y busca desesperadamente la paz.


Los dos policías de apoyo son dos secundarios excepcionales, donde Joaquín Nuñez aporta gotas de humor a su personaje que dan alegría al film. La única pega es Mario Casas, que no me acaba de entrar como actor para el papel de Ángel, a pesar de su gran esfuerzo, pero ha de ser más creíble cuando interpreta, de hecho su personaje es el que más minutos tiene en pantalla y cuando comparte escena con otro actor queda eclipsado.
Enorme la banda sonora de Julio de La Rosa.
Excepcional el director Alberto Rodríguez en el cuidado que pone con los actores y como los lleva, en otras palabras, hace que te preocupes por ellos, cuando para mucha gente podrían pasar por simples villanos. Sólo una pega, y es el sonido que a veces impide oír bien lo que dicen los personajes en las conversaciones, que hablan bastante rápido.




Os dejo con el tráiler de esta gran película.


jueves, 16 de octubre de 2014

La Isla Mínima (2014)

Cartel del film

 
Alberto Rodríguez dirige este thriller policíaco que realmente me ha parecido excelente. Alberto es el representante del denominado nuevo cine andaluz, y comenzó a darse a conocer en algunos círculos de cine independiente español con una obra como El Factor Pilgrim, donde compartía realización con Santi Amadeo. Dos años después rueda su primera película, El Traje, pero es en 2005, cuando con 7 Vírgenes obtiene un gran éxito. Después After Party, que no fue muy publicitada. En Grupo 7 alcanzó su zenit en 2012, pero ahora se vuelve a superar.
Un puñetazo en la mesa me parece este film, que demuestra que en este país todavía se hacen películas de calado y mucha calidad, y además por si fuera poco, recupera un género algo devaluado como el policíaco negro, en el que los actores están simplemente sublimes.
 



Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo



 
Esta es una película, que consigue sobre todo mantenerte en tensión desde el inicio hasta su espeluznante final, cosa que muchas veces falla en otro tipo de películas.
La historia va sobre dos policías, ideológicamente opuestos, que son expedientados en 1980, y su sanción o castigo, consiste en ir a un remoto pueblo de las marismas del Guadalquivir, en Andalucía, a investigar la desaparición de dos chicas adolescentes que han sido brutalmente violadas y asesinadas. Hablamos de una época en la que nuestro país, y más esta zona sureña, anda (y eso está reflejado en muchos detalles) muy anclada todavía en el peso franquista. Por si fuera poco, se enfrentan a un feroz asesino, que hará que ambos, en un trabajo arduo, y con mucha gente callando en la comunidad, traten de atraparlo.
 


Antonio de La Torre y Nerea Barros
 
 
 
La ambientación es fastuosa, de hecho detalles como el de la rudimentaria grabadora para grabar conversaciones de teléfono, los coches de la época rescatados de manera gloriosa, esa forma de visualizar la negritud de la España andaluza, tanto en sus entierros, como en sus videntes, en la manera en que se teje todo, es brutal.
En cierto sentido, este film bebe de series como Twin Peaks o True detective, pero con unas señas de identidad muy propias.
Las actuaciones son bestiales, un enorme Javier Gutiérrez, y un gran Raúl Arévalo, ambos increíbles en su papel, luego Antonio de La Torre más de secundario y Nerea Barros, los padres de las niñas desaparecidas, y ese nuevo fenómeno Jesús Castro que también apunta alto.



Jesús Castro

 
Abrumadora la descripción de esa España sórdida que hemos escuchado muchos hablar de oídas, de niñas violadas y desaparecidas (hay muchos casos hasta en los años 90 y en este siglo todavía) y nos quiere enseñar también la manera en que mucha gente quería quitarse el lastre de la dictadura, pero que en muchos aspectos, imágenes, cosas... costaba de cerrar y olvidar.
También tenemos un retrato feroz de la lucha de clases y obrera, y de como el jefe de la empresa de la zona (involucrado en la trama) sale siempre de puntillas de todo, además de seguir sodomizando con sueldos irrisorios a los trabajadores.




 
Pero lo mejor del film, cosa que se ve desde el principio hasta el final, es ese contraste de personalidades entre los dos policías, uno que viene de la Brigada Franquista y con un pasado bastante oscuro, y el otro con nuevos y prometedores ideales democráticos, y que estando muchas veces en las antípodas en el modo de manejar situaciones, y de afrontarlas en el trabajo, tienen evidentes puntos de conexión, y la siempre protección que ofrece el de mayor experiencia al que menos la tiene en múltiples detalles.
 
En definitiva, un muy recomendable film, de esos que te dejan con gran sabor de boca.
 
Os dejo con el tráiler.
 
 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Balada Triste de Trompeta (2010)

  Cartel del film

Anoche pusieron en la 2 ésta película de Álex de la Iglesia, que en su día no pude ver en el cine (menudo añito el 2010) y en cuyo debate posterior estaba el director y Antonio de la Torre, uno de los protagonistas principales. Mucho se escuchó en su día de que si era la mejor película en años de Alex, que si Tarantino aplaudió como un poseso en la proyección de un famoso festival, etc.,

  Fernando Guillén Cuervo


En el año 1937 en plena guerra civil, tropas republicanas irrumpen en un circo, durante un espectáculo para reclutar a sus empleados y utilizarlos como soldados para luchar contra las tropas nacionales. Uno es el payaso tonto (Santiago Segura) y otro el triste (Fofito).
Sin embargo, el payaso triste se niega debido a que el lugar está lleno de ancianos y niños, entre ellos, Javier, el hijo del payaso tonto. Después de haberlos metido en la guerra, comienza una batalla donde el payaso tonto mata a varios soldados a machetazos, pero los sublevados lo atrapan, y tras el fin de la guerra lo meten en la cárcel.
Muchos años después, uno de los niños de aquella escena, ya adulto, y en los últimos años del Franquismo lucha con otro payaso (Carlos Areces y Antonio de la Torre son ambos payasos protagonistas) por el amor de una muy atractiva trapecista (Carolina Bang).


Santiago Segura


Javier (Carlos Areces) consigue empleo en un circo y se enamora de Natalia (Carolina Bang) la trapecista, novia del payaso tonto del circo, Sergio (Antonio de La Torre) que es un tipo torturador, maltratador, agresivo y machista.
El problema llega cuando ambos payasos se pelean por el amor de Natalia, y Javier deja desfigurado a Sergio, huyendo por el bosque, y siendo atrapado por los fascistas enemigos del padre de Javier, que lo reconocen por un collar que lleva. A partir de ahí, Salcedo (Sancho Gracia) lo humillará, lo que hará nacer en su interior a un personaje totalmente destructivo. 


Carlos Areces
Javier consigue escaparse de los fascistas, después de morder la mano de Franco (mítico momento), vestido de un terrorífico payaso y pertrechado de ametralladoras... acaba convirtiéndose en el payaso vengador.
Para liberarse de todas las injusticias, comienza a asesinar gente por la calle, tal y como le había mandado una aparición de su padre en una película de Raphael, producida por una alucinación. "El humor es para los débiles. Si no se ríen, acojónalos".


Carolina Bang
  

Para mi, de los films realizados por Alex de La Iglesia, tengo en un altar a El Día de la Bestia, y La Comunidad, auténticas obras maestras, y en muy buena estima a Crimen Ferpecto y Muertos de risa, y ésta película anoche me dió la sensación por momentos de estar a la altura de las mejores y por otro terminar de contar algo que ya había reflejado en películas precedentes, pero con cierta irregularidad.
 La dupla de los protagonistas se me asemeja a la de Muertos de risa, dónde ambos acaban luchando por lo mismo, y por otro lado la parte violenta (que está muy bien) me recuerda al Día de la Bestia, pero con menos humor. Aquí tanto Antonio de la Torre como Carlos Areces están soberbios.
  



Siendo una película muy buena por momentos, me parece que le falta rematar la faena, con una coherencia mayor en todo el film.

Os dejo con el traíler del film.