Mostrando entradas con la etiqueta 1993. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1993. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de marzo de 2016

Jeff Buckley - You and I (1993-2016)


El día 11 de marzo del año en curso sale a la venta You and I de Jeff Buckley, un artista por el que siento absoluta devoción desde que le descubrí en la radio hace nada más y nada menos que 23 años, y que murió de la manera más absurda, ahogado en un río afluente del Mississipi, el Wolf River, en 1997, cuando tenía sólo 30 años de edad. Como ya he dicho muchas veces, su talento, estilo y personalidad, eran descomunales, y todavía siguen saliendo cosas que dejó grabadas y que menos mal, que salen a la luz.
Es el caso de esta compilación, que contiene sus primeras grabaciones para Columbia Records, inéditas hasta ahora. Son 10 temas grabados en su mayor parte en el estudio Shelter Island Sound de Steve Addabbo, en febrero de 1993. Fueron descubiertas hace poco (si, si, a día de hoy estas cosas siguen pasando) en los archivos de Sony Music, cuando se buscaba material para el vigésimo aniversario del álbum Grace, que salió editado en 1994.
En esta joya hay versiones de Bob Dylan, Sylvester Stewart (Sly and the Family Stone), Joe Green, Bob Telson, The Smiths, Led Zeppelin, etc... Algunas de ellas ya las conocíamos por su directo de Live at Sin-É de 1993, pero aquí están en estudio, y de momento suena a gloria bendita, como no podía ser menos, porque suenan como si tuvieras a Jeff en el salón de tu casa tocando, así de sencillo. Hay dos canciones suyas, Grace y Dream of You and I, el resto son versiones de todo lo que le influenciaba.
Nacido en Los Angeles en 1966, casi no conoció a su padre, Tim Buckley, debido a su pronto fallecimiento (por una sobredosis de heroína) siendo él muy pequeño, además de que sus padres ya estaban separados. Cantaba, en el tono de voz, muy parecido a su padre, pero los estilos eran diferentes. En 1990 se traslada a Nueva York, y allí empieza a tocar en varios locales, como el café Sin-É, un café muy estrecho del Village, y de aquellos conciertos salió editado un EP de cuatro temas, lo primero que pude escuchar en la radio de él. Años después salió la edición deluxe, con todo lo demás, un doble álbum.
Es justo en ese momento de finales de 1993, cuando Jeff graba estos temas para ser presentados a las compañías discográficas, para mostrar que tenía en mente y como sonaba, luego evidentemente habría auténticos palos por él, cuando se dieron cuenta del diamante que era.
Ya adelanté 3 de los temas incluidos, hoy repaso el álbum entero.


Empieza esta maravilla para los oídos con Just like a woman de Bob Dylan. Muchas veces he dicho (y los Dylanitas lo saben y me perdonarán) que el de Dulluth es el mejor compositor como letrista probablemente, pero siempre me ha fallado su voz, y de muy mayor no digamos. Cuando escuché esta versión de Jeff Buckley en el directo de Sin-É vi el cielo totalmente, a sus ángeles, todo en uno, pero ha sido oír la de este álbum, la de estudio con él sólo, apreciando cada detalle de como se debe interpretar y cantar este tema, y ahora el cielo se queda corto, esto ya sobrepasa el planeta entero y nos vamos a otra galaxia, una LOCURA. Sin reponerte y dejar de escucharla 50 veces, paso al segundo tema, Everyday people, versión de Sly and the Family Stone, una de las cosas más alucinantes del estilo de Jeff, era como interpretaba las canciones con una guitarra eléctrica como si fuera una acústica. Aquí en concreto se nota mucho, pero además utiliza la caja de la guitarra como percusión, e incluso consigue llevar un tema soul a su terreno de una manera increíble, tanto que parece un tema compuesto por él. Tercera canción y ya estoy en estado de levitación, otra versión, en este caso de un clásico de Gerry and the Pacemakers de 1964, Don't let the sun catch you cryin', que la canta casi como una nana, si se ha escuchado la original, con ese aire de balada con arreglos orquestales, casi en tono crooner, degustar este enfoque de Buckley es no bajar del 10, de la excelencia.
Primer aporte propio, la canción Grace, que un año después daría título a su primer trabajo. Es en tono acústico, y su voz que hace estremecer a cualquiera. Ya entonces era un tema melancólico que atrapaba de manera increíble. Remata lo que sería la primera cara Calling you, de Bob Telson, aquel tema de la banda sonora de Bagdag Café que recibiera el Óscar. Vocalmente otro portento de interpretación, con sus rangos de tonos en toda su expresión, un superdotado para esto.


Comienza la teórica segunda cara con Dream of You and I, el otro tema suyo, interpretado también en acústico, quizás la canción más intimista en la que él suelta un speech aclarando que la letra va acerca de un sueño y demás, se nota que no estaba definida del todo. Y volvemos a las versiones, y aquí estamos ante la primera de The Smiths, una banda que le gustaba mucho a Jeff (hay dos versiones de ellos aquí del mismo disco, The Queen is dead de 1986), y es The boy with the thorn in his side, cuya visión acústica y con ritmo rápido es verdaderamente increíble, consiguiendo momentos de verdadera magia. Poor boy long way from home es un tema tradicional arreglado por Jeff y que suena a blues-country de la América profunda totalmente, con esa guitarra típica de ese estilo y su voz algo distorsionada aposta. Y afrontamos el final estratosférico del disco, primero con una versión de Night Flight de Led Zeppelin, que también había escuchado ya en el disco de Sin-É, pero en este caso, también lo prefiero sin ruidos de las máquinas de café y tazas. Canción del disco Physical Graffiti de 1975, donde consigue elevar este tema de esos ocultos de una obra tan magna, a la categoría de sublime, ¡¡¡qué manera de cantar!!! 
Cierra este documento la segunda versión de The Smiths, y lo vuelvo a decir, esto es GLORIA BENDITA. Hay que detenerse, escuchar, dejarse llevar y llegar al orgasmo, así de claro. Es de esos momentos en los que amas la música por encima de todas las cosas, y como no, a Jeff Buckley. ¿Se puede cantar mejor? ¿Se puede hacer algo más bello? Lo siento, pero creo que es insuperable.

Os dejo con su versión de Night flight de Led Zeppelin.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Radiohead - Pablo Honey (1993)


En el año 1993, y después de algunos singles y Ep's, la banda de Oxford, Radiohead, edita Pablo Honey, su primer largo, un álbum que pasó algo desapercibido en su momento, y que sólo sacó la cabeza con un single tan monumental como rotundo como era Creep. Pero claro, hablamos de una banda que por aquel entonces no pegaba con nada ni con nadie, ya que pongámonos en situación, en ese principio de la década de los 90 grupos como Nirvana, Soundgarden y Pearl Jam enarbolaban la bandera del grunge con tal empuje que son los dominadores del mundo musical. Por otro lado era la agonía de los Pixies, de los que ellos siempre han reconocido su influencia (igual que ocurre con The Smiths), y en la isla británica teníamos a bandas emergentes como Manic Street Preachers dando guerra, Suede en su mejor momento, unos Blur todavía algo tiernos, y lo que era el sonido Manchester con los Stone Roses algo apagados y con su relevo natural que eran The Charlatans. Ni que decir tiene, que en ese justo instante U2 y Depeche Mode están posiblemente en su mejor momento, después de haber parido en esos años sus obras maestras.
De repente salen 5 tíos mayormente feos, no tan jóvenes ya, uno que canta que tiene un ojo medio abierto, todos estos datos comercialmente poco válidos, y que hacen rock con tres guitarras, bajo y batería, cuyo muro de sonido a mi particularmente me llamó ya la atención en su día. Es más que evidente, que hubo gente que vio en ellos a una gran banda, pero nadie supuso ni por asomo, la pedazo de banda que estaba creciendo, y lo que es peor, no se valoró en su justa medida este primer y gran trabajo, que sin ser el mejor de su discografía, tiene la base perfecta para la evolución posterior que tuvo en los siguientes trabajos.
El álbum ofrece un alto nivel compositivo, un potente sonido, mucha distorsión guitarrera controlada y un gran trato vocal y melódico. Hay letras emocionalmente impactantes y sensibles, pero todo dentro de un equilibrio soberbio.
La formación, inalterable a día de hoy, era Thom Yorke a la voz y guitarra, Johnny Greenwood a la guitarra, Ed O'Brien a la guitarra, Colin Greenwood al bajo y Phil Selway a la batería.

Qué bonitas esas suelas de zapatos...

Empieza el disco con You, con un intenso muro de guitarras que domina el tema y es ahí donde más se me emparentan con Sonic Youth y sus distorsiones, pero la diferencia es que la voz de Thom Yorke destaca y se asienta a la perfección. Y llega Creep, palabras mayores, un himno generacional, con ese inicio pausado donde la batería y la voz se respetan, hasta que llega el cambio brutal en el estribillo y las tres guitarras rugen y ¡¡¡de qué manera!!! La letra habla de un tipo que se siente raro, que no pega con nadie, y es curioso como durante muchos años después la banda dejó de tocar el tema, cuando lo había hecho mucho presentando el disco, porque recibían cartas de los psiquiátricos de pacientes que se sentían identificados con la letra de la canción. Con la piel de gallina aún pasamos a How do you? un rock potente, casi punk, lleno de energía con un piano algo alocado hacia el final que se mezcla con la distorsión guitarrera. Stop whispering es una balada, que el grupo arropa con buenos guitarreos, pero que en el fondo todavía no tiene el toque de magia que posteriormente sabrán dar, acabando con el típico muro de sonido y una aceleración de ritmo loable. Thinking about you con guitarra acústica si funciona como baladón, con ese deje a Bowie, y empezando a variar la paleta, y dejando claro que no eran sólo una banda de distorsión de guitarras, una premonitora de canciones como Fake plastic trees, nada más y nada menos. Anyone can play guitar se inicia con ruido guitarrero, para a partir del cambio de la batería iniciar un viaje donde el bajo lleva la voz cantante hasta que llega la voz de Thom que lo borda, y a partir de ahí los sucesivos cambios de ritmo son geniales, una enorme canción con estribillo coreable. 
Ripcord es un medio tiempo guitarrero muy resultón, e incluso diría que con cierto aire de single comercial y todo, una canción propia de su época. Vegatable es un tema más reposado al inicio, que luego se enfurece hacia el estribillo con esas guitarras mandonas, otro tema nada despreciable. Prove yourself se inicia de manera parecida, con un principio lento con arpegios de guitarra para entrar la banda a saco y despachar el tema, rápido, urgente y con gran ritmo y un solo bestial. I can't es para mi la joya oculta del álbum, una maravilla absoluta cantada por Yorke de manera alucinante, y un medio tiempo que se convierte en glorioso con su maravilloso e inmediato estribillo, además de un solo de guitarra de altura máxima. Lurgee te llega por acumulación, de esas canciones que van de menos a más, que parece sosete al inicio y no te dice nada, pero resulta que no para de crecer con las líneas de guitarras que se van dibujando y llegue al final a esa explosión contenida donde se funden las guitarras. Blow out es un perfecto final de álbum, tema que se inicia como medio tiempo con la deliciosa voz de Thom acompañada de coros adecuados, hasta que llega la explosión guitarrera que se alargará hasta el infinito en un bucle final como si te introdujeras en un túnel, con toque muy psicodélico, influencia de los Sonic Youth claramente.


Un disco que, sonando completamente acorde a su año de publicación, aparentaba algo que no era, es decir, parecía coger cosas de aquí y allí que pegaban fuerte, pero no, estábamos ante el germen de un grupo que sería rey, ¿qué digo rey?, emperador de una década donde ya no dejarían de hacer obras maestras.

Os dejo con el vídeo del tema Anyone can play guitar.

viernes, 31 de julio de 2015

Mick Jagger - Wandering spirit (1993)


El pasado domingo Mick Jagger cumplió 72 abriles y hoy en homenaje hablaré del que para mi es su mejor disco en solitario, fuera de los Sus Satánicas Majestades, el Wandering spirit de 1993. Antes en 1989 los Stones se habían reencontrado con Steel Wheels y una gira mundial (algo ñoños por aquella época, todo hay que decirlo), pero antes de parir Voodoo Lounge (un enorme disco), Mick se dió el capricho o gusto personal de editar su tercer álbum en solitario, y desde luego para mi el mejor. A diferencia de sus dos trabajos predecesores, este tuvo éxito y gozó de buenas críticas, y eso se debió en gran parte a que aquí el músico se empleó a fondo con grandes composiciones, y no vivir de su reputación bien ganada. Pero encima hay varios detalles que le confieren al disco un valor especial, y son una banda elegida espectacular donde están entre otros Billy Preston a los teclados, Flea de Red Hot Chili Peppers al bajo, Lenny Kravitz cantando un tema a dueto, Jim Keltner a la batería, Benmont Tench al piano, Jimmy Rip a la guitarra que encima compone algún tema con Jagger, etc., y por si fuera poco todo ello aderezado con la producción de Rick Rubin, lo que hace que ya hablemos de algo superior. El disco tiene rock and roll, funky, soul, folk tradicional y baladones de una categoría brutal. Otro dato que aporto es que las grabaciones se llevaron a cabo durante siete meses en Los Ángeles, no fue en cuatro días y se nota.


Comienza el álbum con Wired all night, un tema stoniano por los cuatro costados, dónde las guitarras mandan fuertes, con mucho gancho, un estribillo demoledor y adictivo y Mister Jagger a tope. Sweet thing fue el single del disco, un tema funky-soul que Mick canta con ese falsete suyo tan particular (me vienen pasajes de Emtional Rescue a la cabeza), posiblemente y sin temor a equivocarme, uno de los mejores temas de toda una década, bestial es poco. Out of focus con ese inicio del piano casi de music hall y la voz de Jagger hasta que llega la base rítmica es casi una canción de coro de iglesia americana en onda gospel. Don't tear me up es un baladón de una categoría espectacular, un medio tiempo brutal donde cada instrumento está perfecto, la voz escandalosa y el punteo fino de guitarra es precioso. Put me in the trash es un rock stoniano también en las guitarras, pero más desenfadado, muy divertido y alegre, con esos coros ye-yés, primer tema que no sólo es compuesto por Mick, aquí a pachas con Jimmy Rip. Use me es la versión de Bill Withers en onda soul total que canta a pachas con Lenny Kravitz y donde el teclado de Preston es una gozada absoluta, con un saxo brutal, una enorme pieza que le da variedad al álbum. Evening gown es el primer tema lento del disco, en aire folk y country (pedal steel guitar destacado) y bien hilada, un buen contrapunto dentro de un trabajo que hasta este momento es glorioso.
Mother of a man vuelve con fuerza a las guitarras, recordando al grupo madre (no pasa nada, es normal y lógico), y claro el disfrute es obvio con la voz del genio en su salsa. Think, que es versión, es guitarrera pero tiene un ritmo funky muy acentuado con un bajo y una batería fuera de serie, y ese saxo que es descomunal, temazo de tomo y lomo que nunca me canso de oír. Wandering spirit es la canción que da título al disco con aires de country-rock, deliciosa pieza con la guitarra dibujando arpegios maravillosos, hasta que se convierte en una pieza de rock con los coros souleros, otro tema para enmarcar. Hang on to me tonight es otro medio tiempo fantástico, donde teclados, batería, y los arreglos de cuerda tienen un protagonismo fundamental, otro gran tema. I've been lonely for so long bebe de las esencias negras más profundas, de Aretha Franklin, de Wilson Pickett, de Sam Cooke u Otis Redding, maravilla total, tema soulero (de esos que estremecen a Joserra Rodrigo ¿verdad?) que vale un quintal, qué deleite. Angel in my heart con ese clavicordio inical estremece, y de qué manera, es una pieza que quizás sea la que más diferente del disco en estilo, pero de una grandiosidad bestial, con una melodía fuera de lo normal que pone los pelos de punta. Handsome Molly es un tema tradicional arreglado, folk total, con el acompañamiento del violín, donde sus raíces salen a relucir y ponen broche de oro a un disco fantástico.


Estamos en definitiva ante una descomunal obra de arte, sin duda el mejor disco del líder de los Stones en solitario, donde despachaba buena forma y unas ganas tremendas de hacer algo gordo y a fe que lo hizo.

Este texto fue originalmente escrito por mi para Exile SH Magazine y ahora reposa en mi espacio.

Os dejo con el vídeo de Wired all night interpretado en vivo en 1993.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Crowded House - Together Alone (1993)


Para mí, el disco más completo de la banda neozelandesa Crowded House, es su cuarto álbum titulado Together Alone. Después del éxito de Woodface, hay un ligero cambio en la formación, ya que Tim Finn hermano del cabeza huevo del grupo, Neil Finn, abandona la banda, sustituido por Mark Hart que aporta un sonido más rockero a las guitarras y toca teclados también. Pero cuidado, no digo que este disco sea el más completo porque si, ya que la colección de joyas una detrás de otra no tiene descanso, incluso es más, tanto la apertura como el cierre que tienen una clara conexión con ese recorrido que ellos hacen por la geografía de Nueva Zelanda, muy inspiradora para el disco, hace que el producto final sea muy compacto, uniforme e insoldable. No en vano Neil Finn es nacido el 27 de mayo de 1958 en Te Awamutu, Nueva Zelanda.
En este disco hay pop, rock, baladas, temas acústicos, y hasta cantos tribales.
Hay muchos discos que he machacado hasta la saciedad en cintas de cassette, este es uno de ellos, casi rayé la cinta, aunque hoy he vuelto a ponerla y mantiene esa fuerza de antaño (benditas cintas de cromo que superan el tiempo con grandeza).
La producción corre a cargo de Youth, el bajista de Killing Joke, que está brillante, por no decir excelso, además sabe aprovechar el enorme momento del grupo.


El disco lo abre Kare Kare, esa preciosa melodía que con la guitarra te describe el paisaje de las playas neozelandesas para que irrumpa la batería, el bajo y la voz de Neil, absolutamente glorioso el inicio, deslumbrante, carne de gallina. Y sin tiempo de pararte a pensar, In my command ruge con fuerza, con ese comienzo de guitarras y batería y la voz de Neil muy subida acorde al temazo, que luego tiene unos cambios de ritmo que en su parte de coros es celestial, así de claro, temazo de tomo y lomo. Nails in my feet es de esas baladas que a estos tíos, les salían como churros a los churreros, qué manera de cantar en el inicio de la canción, qué belleza "My life is a house, You crawl through the window...." es de carne de gallina y pelos de pico de pardo, y esos cambios de volverse loco (rollo Beatle en la voces a tope). Black and White boy es dónde se nota la madurez de la banda, tema enérgico, brutal la voz, las guitarras mandando (el lado rockero de la banda poco explotado hasta entonces), y los cambios de ritmo con los coros demoledores. Fingers of love nos devuelve al lado más tierno y popero del grupo pero con mucha calidad, melodía increíble, desde el comienzo con guitarra acústica, y ese desarrollo pausado pero seguro, delicioso tema. Pineapple head cierra lo que era la primera cara, tema gracioso, con mucho toque acústico, y la voz y coros bestiales, una canción perfecta para terminar la primera parte sideral. Hasta aquí, es probable que sintáis el aroma de las playas neozelandesas ya pululando por ahí... y todo lo que comporta de preciosas imágenes.


Locked out, abría la segunda cara, tema rockero otra vez, pero deslumbrante, tanto en ejecución, idea, como en todo, perfecto de principio a fin, una auténtica locura. Private universe nos devuelve al Neil más intimista (casi todas las composiciones son suyas), con ese aire Lennoniano que tanto le gusta, e incidir en esas percusiones tribales que ya aparecen aquí, letra preciosa y desarrollo soberbio. Walking on the spot es una obra de orfebrería, delicada, pausada, pero belleza a raudales. Y aparece el que fue primer single del disco, Distant sun con ese comienzo acústico (leches cuando oigo esta canción me emociono, qué época de mi vida me recuerda en la universidad estudiando y con mi grupito de música...) y la voz de Neil otra vez antológica, esa melodía fantástica y esos coros de lujo, locura de canción. Catherine wheels es el tema quizás más tranquilo del disco que a su vez con las escuchas más me ganó con el tiempo, por sus detalles, sus sonidos por detrás y como no, la voz del Mr.Finn... de otro mundo. Skin feeling era el tema compuesto por el batería Paul Hester, rockero, con armónica, y que se emparentaba con Inxs, por poner unos de la tierra, fabuloso tema. Together alone, canción que terminaba el disco, es como la llegada al final del camino, el territorio de siempre, vuelta a casa, una maravilla con ese inicio de la banda, para que luego entren los coros tribales de mujeres que nunca se me irá de la cabeza, cerrando el periplo que empezaba con las playas de Kare Kare ¡¡¡qué final!!!

Pongo dos temas, dos singelazos, Distant sun interpretada en un show nocturno de TV... el de Jay Leno.



Y locked out...

lunes, 28 de abril de 2014

Depeche Mode - Songs of faith and devotion (1993)


En el año 1993, Depeche Mode, que venían de un éxito abrumador con Violator, un disco que fue millonario en ventas con singles demoledores, editaron Songs of faith and devotion, para mi, su gran obra maestra. Con Violator demostraron que su apuesta por el tecno con cierto toque sombrío, en las letras sobre todo, era capaz de triunfar (que ya con su directo 101 había llegado a mucha gente), pero dónde realmente se convierten en unos auténticos emperadores es con este álbum, en el que a parte de volverse por primera y acertada vez más rockeros, y con una intrumentación más orgánica, despachan una colección de canciones realmente espectacular. La formación en aquel momento la componían (desde el segundo disco) Martin L.Gore, compositor de todos los temas del disco, y auténtico cabeza huevo del grupo que toca guitarras, sintetizadores, hace segundas voces e incluso canta dos temas del álbum, Dave Gahan al cante sobrado, Alan Wilder (un musicazo) que tocaba sintetizador, piano, batería, bajo, arreglos, producción y programación, más el amigo Andrew Fletcher que sólo tocaba sintetizador y gracias (bueno si, también daba palmas). Una de las características más curiosas de este disco grabado entre 1992 y 1993, es que la banda alquiló un chalet a las afueras de Madrid, dónde se fue cociendo el material (de hecho en el libreto original había una foto de ellos por la Plaza Mayor). Las fricciones entre Alan Wilder y el resto empezaban a ser fuertes, sobre todo con el palmero de Fletcher, cosa que en la gira llegó al límite. Por otro lado, es el único disco del grupo que tiene su edición en directo tal cual. A día de hoy, muchos temas de este disco siguen adornando sus directos y son básicos para la banda.




El disco comienza con I feel you, uno de los singles más acojonantes que he escuchado jamás, con ese chirriar de la guitarra inicial, rompedor, directo, con un ritmo de guitarra martilleante, esos cambios de ritmo tremendos y una voz imponente de Gahan, además de una base rítmica brutal, no se me olvidará jamás ese vídeo dónde Martin anda con el viento en contra tocando la guitarra a través de una zona desértica, mientras en la casa Dave anda con una churri. Walking in my shoes con esa intro de los teclados, para luego entrar la base rítmica y la voz de Gahan es caso aparte, una canción cuya letra me sé de pe a pá, con un estribillo magnífico y que en sus directos me pone la carne de gallina, auténtica joya, singelazo y temazo. Condemnation es el tema más vocal del álbum, e incluso diría que casi religioso, como si de una procesión de Semana Santa se tratara, dónde Dave canta otra vez de manera sublime, y toda la banda arropa a los coros. Mercy in you es la típica canción de Depeche Mode, pero que aquí suena más rockera ya desde el principio con la guitarra mandando, pero tiene ese tono sombrío del que siempre hacen gala. Judas es el primer tema que canta Gore en el disco, con gaitas de entrada, lento, con una preciosa letra, una balada delicada y excelente. Llegamos a In your room, palabras mayores, uno de esos temas que me dejan con los pelos como escarpias, con la voz de Gahan entrando desde las cavernas, desgranando la letra, para que luego la bestial entrada de la base rítmica irrumpa de tal manera que hace que la melodía explote, dentro de su preciosa oscuridad, y llegue al climax, brutal demostración de un grupo en estado de gracia. Get right with me es quizás el tema más tecno del álbum, el que demuestra que no se olvida de dónde vienen, una canción a medio tiempo muy bien rematada con coros góspel. Éste tema incluye una parte instrumental titulada Interlude #4, no incluída en los créditos. Rush es un tema rápido, determinante, y con una transición en casi parada, para retomar el ritmo sin concesiones. One Caress es una adorable pieza con arreglos de cuerda (música clásica) que acompañan la voz de Martin L.Gore que canta su segundo tema en el disco. Higher love es la canción que cierra el disco, un tema para mi muy emparentado con el anterior disco, incluso diría que hubiera pegado perfectamente en el mismo, ese típico tema subyugante de la banda inglesa, con un increscendo constante y una melodía muy buena.



El título "Canciones de Fe y Devoción" hace clara referencia a que la inspiración para la mayoría de las canciones fue la religión, tema que siempre ha sido de especial interés para Martin L.Gore, si bien fue Dave Gahan quien animó a sus compañeros a realizar una colección de canciones meramente rock (no en balde Gahan llegó al grupo de chiripa, cuando realmente quería estar en una banda de punk, y en cierto modo se reivindicó). Eso también lo muestra como un álbum no habitual, incluso rara-avis, no sólo para el grupo, sino para el concepto mismo de cierto reinado y anarquía del grunge que en esa época dominaba con bandas como Nirvana, Soundgarden o Pearl Jam, y con el que fue vinculado nada más aparecer. Lo que es indudable es el protagonismo que se le dio a Gahan no sólo en el álbum, sino también en la imagen del grupo, con cambio de look añadido. Pero los problemas en la banda, se hicieron muy patentes durante las dos giras que tuvo este disco, el Devotional Tour y el Exotic Tour, debido al éxito de abrumadora asistencia, lo que provocó la salida de Alan Wilder en 1995, pero aún él aguantó hasta el cierre de la promoción del disco, en medio de escándalos, hechos vergonzosos y una completa desunión del grupo, alegando su poco reconocimiento en su aportación a la banda.
Lo único que no me gusta, es que hay temas como In your room, que cuando los interpretan en vivo no lo hacen como en el disco y meten un remix que le hace perder al tema toda su grandeza, una pena.


Os dejo con el vídeo de Walking in my shoes.



viernes, 13 de diciembre de 2013

Nirvana y los 20 años de In Utero.



Parece mentira, pero el 21 de septiembre de 1993, hace ya más de 20 años, Nirvana editaba el que sin muchos saberlo (ninguno diría yo) acabaría siendo el último disco de estudio de la banda de Seattle, ya que en 1994 se editaría el Unplugged en New York, pero era eso, un directo. Con motivo de esos 20 años ha salido una cuidada edición en varios formatos, la deluxe con doble cd, la superdeluxe con tres cd's + DVD y la uber deluxe en caja gorda de vinilos.
Yo, por fin, he podido hacerme con mi copia de la versión deluxe, la de los pobres, pero leches, merece y mucho la pena. Primero porque el sonido remasterizado se nota, y mucho, segundo porque en el cd original al acabar el último tema, había un vacío de más de 20 minutos hasta que llegaba un tema oculto, que aquí ahora aparece con su duración normal, y tercero porque la cantidad de Caras B, rarezas y demos está bastante bien. Steve Albini produjo el disco en su día, y se ha encargado de recuperar todo el material.





Hay fans de la banda que tienen preferencias por Bleach de 1989, otros por Nevermind de 1991, y otros por éste In Utero de 1993. En la distancia de las más de dos décadas, se aprecia que la banda iba evolucionando y de qué manera, de hecho éste disco del que hablo hoy, demostraba una madurez extraordinaria, y dejaba en el aire por dónde irían los futuros discos del grupo, si Kurt Cobain no hubiera desaparecido.
El disco en si empezaba con Serve the servants, que era un tema tan bueno, que a mi en su momento me pareció la pera limonera, a día de hoy me parece una obra maestra, esos cambios, la voz de Kurt adaptada a las subidas y bajadas, enorme. Scentless Apprentice es otra bomba de relojería con la guitarra de Kurt en un riff demoledor y como si la canción fuese hacia atrás para volver hacia adelante y explotar, brutal. Heart-shaped box fue el maravilloso primer single del álbum, una canción grunge en toda la extensión de la palabra, comienzo suave, para explotar de forma salvaje con el estribillo, e inolvidables imágenes del vídeo. Rape me es de esas joyas que se marcaba Cobain como si le resultara fácil, otro tema de onda grunge total...con ese estribillo gigante. Frances Farmer will have her revenge on Seatlle continua por la senda marcada sin salirse del carril, buen tema para no perder la atención. Con Dumb tenemos otra demostración de lo grande que era Kurt Cobain, de hecho esta canción de una melodía preciosa sería casi la provocadora del concierto del Unplugged, ya que ese concierto suena muy en la onda de ésta canción, con violines y todo, es un tema totalmente acústico muy bien adornado. Very ape es de esos temas cortos de la banda que te quitaban el hipo, muy para directo. En Milk it teníamos una de las paradas curiosas del disco aparentemente, pero estamos ante un tema rockero a tope, con cambios bruscos. Pennyroyal tea es una deliciosa canción, en esa otra onda melancólica de Kurt con la que empezaba muchas canciones, que acaba explotando en un compendio de guitarra y voz desgarrada. Radio Friendly Unit Shifter comienza como fuera de sitio para luego centrarse y ser un tema de los más distorsionadores del álbum. Tourette's es otro tema corto y spídico en el que la voz desgallitada del cantante y la sección rítmica desatada lo bordan. El disco cerraba teóricamente con All Apologies, delicioso tema, de una melodía fabulosa, con violines también, y que enlazaba con una canción oculta con un vacío de por medio, ese tema es Gallons of rubbing alcohol flow through the strip, de 7 minutos y medio que siempre sonó a la típica jam sesión descartada.



Hay caras B, rarezas y demos bastante notables, yo me quedo con una titulada Sappy, un tema que me encanta, de los Nirvana más luminosos bajo mi punto de vista y que fue desechada en su momento del disco.





Y del disco original me quedo con Pennyroyal tea, interpretado en directo en París en los estudios de Canal + en 1994, joder me emociono al ver éste vídeo leches.

jueves, 12 de septiembre de 2013

20 años de Are you gonna go my way de Lenny Kravitz.



El 9 de marzo de 1993, hace ya más de 20 años, salió a la venta el tercer trabajo de Lenny Kravitz, después de que con Mama Said obtuviese un sonoro éxito y su nombre empezara a estar encabezando listados de hits. Particularmente para un servidor, éste es el disco más completo del americano, y sin duda contiene por lo menos 4 canciones que son singelazos de por vida (la que dá título al disco, Believe, Just be a woman y Is there any love in your heart? que fue el primer single curiosamente) además de estar arropadas por una buena tirada de temas extraordinarios.


Un trabajo que tiene rock, soul, funky, pop, etc., con influencias de Hendrix, Lennon o Prince, el álbum destila clase por todos sus costados. Además de los temas rockeros, las baladas le salen de lujo como Sister, un tema que me chifla de toda la vida. Otro temarraco es Come on and love me, uno de esas canciones que son puro Lenny con el incesante ritmo de la batería.
Un disco, para aquellos que no son fanáticos de Kravitz que yo recomiendo meterse a fondo con él, y una vez terminado de oir, reconocer que primero es un gran compositor, y que segundo también es un excelente multinstrumentista, ya que toca la guitarra como los ángeles, el bajo, el piano, y hasta la batería.
Ahora sale la edición deluxe del 20 aniversario que provoca esta entrada, con todas las caras B, rarezas, versiones acústicas y extras... hay que hacerse con ella.
Os dejo con 2 temas que dan fe de la variedad y clase del disco.

Primero el tremendo Are you gonna go my way, un rompepistas.




Y esa maravilla de tema, baladón que es Believe.