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martes, 10 de diciembre de 2024

Concierto Paul McCartney, Madrid, Wizink Center, 9-12-2024.

Paul McCartney regresaba ayer a Madrid dentro de su gira Got Back, que no viene precedida de ningún disco, si del single Now and then, y de la resaca de la película Get Back de Peter Jackson, que tiene por cierto bastantes referencias en forma de imágenes a lo largo del show. Era mi cuarta vez con el mito viviente de Liverpool y volvió a sorprenderme para bien, no tanto en el repertorio, pero sí con una calidad a sus 82 años digna de verse, cantando a un nivel para esa edad que ya quisieran muchos, aunque a veces es inevitable que se noten cosas de la vejez. Para hacernos más amena la espera, un Dj nos fue soltando temas sampleados de los Beatles y del propio McCartney mezclado con versiones de otros artistas como Stevie Wonder o Fast Domino, haciendo las delicias del personal antes del show. Una tirada de fotos de todas las épocas de Paul en ambas pantallas, hacía de alfombra roja para lo que era inminente. 15 minutos después de la hora fijada salían Paul y su banda para afrontar el primer tema, cómo no, de The Beatles.


Anoche, fuera aparte de sus chuletas para hablar español, y de algún tema que personalmente me sobró, musicalmente el concierto fue de más a más, calentándose mucho a medida que avanzaba y acabó en todo lo alto. Hablamos de un músico excepcional que tocó su mítico bajo Hofner, guitarra eléctrica, guitarra acústica, ukelele, piano de cola, teclado... y no tocó la batería que también lo ha hecho en muchos de sus discos, porque lleva a un cachalote excepcional a las baquetas, Abe Laboriel, Jr., que también hace coros, mientras Rusty Anderson y Brian Ray tocan las guitarras, aunque Ray se pone al bajo cuando Macca toma la guitarra, y el mítico Paul "Wix" Wickens toca teclados, maracas, maderas, etc., a los que en esta gira acompañan y muy acertadamente los Hot City Horns, un trío de vientos que le dan un remate a muchas canciones realmente excepcional.

En cuanto al tracklist de casi 60 años de carrera, ahí es nada, pues hubo una primera parte del concierto con muchos temas de la época con Wings ciertamente (ahí se pareció bastante al último concierto del Vicente Calderón), con algún tema recuperado y salpicado con temas de The Beatles y alguno de su carrera en solitario. Vamos con la parte dedicada a los Wings, que fue extensa como digo, sonaron Junior's farm (tema que me sorprendió su elección, pero me gustó) que es un single de 1974, Letting go del Venus and Mars de 1975 (otra sorprendente elección y que me encantó), Let me roll it (con un tramo final haciendo un homenaje a Jimi Hendrix con Foxy lady), Jet (esta siempre suele caer), Nineteen hundred and eighty-five y la propia Band on the run del disco de 1973, Let 'Em in del disco Wings at the speed of sound, y Live and let die de 1973. Hubo temas de la carrera en solitario de Paul, pocas la verdad, eché de menos temas del Flaming Pie y otras canciones, pero que le vamos a hacer, así que sonaron Come on to me del Egypt Station de 2018, Maybe I'm amazed del McCartney de 1970, My valentine de Kisses on the bottom (dedicada a su mujer Nancy y que me parece floja floja) y Dance tonight del Memory almost full de 2007, el homenaje a John Lennon fue con Here today del Tug of war de 1982.


De The Beatles escuchamos Can't buy my love que abrió el concierto, Drive my car, Got to get you into my life, Getting better, I've just seen a face, también despachó ese tema de los Quarrymen, In spite of all the danger (primero que hicieron la banda germen de los Beatles), Love me do, Blackbird, Now and then, Lady Madonna, Being for the benefit of Mr. Kite!, el homenaje a George Harrison con Something, Ob-La-Di, Ob-La-Da, Let it Be y Hey Jude. En los bises cayó ese I've got a feeling donde Macca canta con el John Lennon de 1969 en el Rooftop, idea cedida por Peter Jackson muy emotiva, pero que me dejó raro, esa mezcla de la voz joven de John con la actual de Paul es difícil de cuadrar, el Reprise del Sgt. Peppers lonely hearts club band, Heleter Skelter (momentazo) y esa triada gloriosa final del Abbey Road con Golden Slumbers, Carry that weight y The end.

En definitiva un gran concierto de 2 horas y media en el que da tiempo para todo, pero en el que no puedes pestañear, porque si no te pierdes algo importante.

Os dejo con Drive my car, tal y como sonó anoche.

domingo, 27 de octubre de 2024

Concierto Nick Cave & The Bad Seeds, Madrid, Wizink Center, 25-10-2024.


Este pasado viernes recalaba en Madrid la gira de Nick Cave & The Bad Seeds, titulada The Wild God Tour y que está recorriendo media Europa en septiembre y octubre presentando su nuevo álbum de este año Wild God. De teloneros estuvieron The Murder Capital, banda irlandesa que tienen dos discos en el mercado y cuyo estilo post-punk me llamó la atención de manera positiva. Tocaron temas de ambos discos como Love, love, love, Don't cling to life o Slowdance I y II de su primer disco When I have fears de 2019 y de su último disco del año pasado titulado Gigi's Recovery cayeron The stars will leave their stage o Ethel. Un sonido compacto, y una banda que supo estar a la altura.

Y salió a escena Nick Cave con sus Bad Seeds, con su traje con corbata (que acabó quitándose) el artista australiano afincado en Brighton venía a presentar su último y buen trabajo Wild God. Justo este año se cumplen 40 años de que editaran su primer álbum y este concierto fue, aparte de presentar su nuevo disco, un repaso a una carrera discográfica realmente buena, con trabajos muy importantes. Pero un concierto de este músico con su banda no es uno al uso, sucede que se produce una catarsis emocional donde el predicador australiano hace su propio speech y roga a su Dios para que el dolor no nos mate. Durante muchos años se le presentaba como un crooner punk y maldito, pero la música que hace actualmente (vamos a decir desde hace ya más de diez años) es tan personal que pocas referencias hay a las que agarrarse, ya que hay momentos góspel, hay rock, hay pop a su manera, muchos estilos confluyen. Y es cierto eso que dicen, de que a un concierto de este hombre se entra de una manera y se sale de otra, y cierto es, asistes a algo muy diferente, absolutamente intenso y que dos horas y media después no te deja indiferente. 


Wild God fue repasado y bien, cayó casi entero, sonaron Frogs (muy épica), Wild God, tema emblema del trabajo y donde ese dios salvaje recorre el mundo en busca de una chica y de más cosas, Song of the lake (más atmosférica), Long dark night, Cinnamon horses, Conversion (me encantó), Joy, Final rescue attempt y ese tema O Wow O Wow (How wonderful she is) dedicado a Anita Lane, fallecida hace tres años que fue pareja sentimental y creativa de Cave y miembro fundacional de The Bad Seeds, repitiendo una y otra vez lo maravillosa que fue y en donde aparece la voz de ella durante una grabación telefónica con imágenes de ella en pantalla.
De su gran y extensa carrera cayeron auténticos clásicos como From her to Eternity de 1984 de su primer álbum, tema salvaje que recuerda su época berlinesa, Tupelo de 1985 dedicada al Rey (Elvis Presley) como él mismo dijo, ya que durante un tiempo él quiso ser algo así como un Elvis postmoderno, O children, una canción compuesta hace unos veinte años que escribió cuando estaba con sus hijos en un parque y que habla de que tenemos que proteger a nuestros hijos (recordemos que él perdió a su hijo Arthur con 15 años al caerse de un acantilado) de su disco doble Abattoir blues/The Lyre of Orpheus de 2004. Llega un momento culminante para mí, con el tema Jubilee street de su disco Push the sky away de 2013 donde le canta a una chica llamada B, una canción que en el disco va de menos a más y tiene un crescendo brutal, que aquí pasa a una segunda parte de hard rock que acaba de manera espectacular con la banda a pleno rendimiento. Bright horses del anterior disco Ghosteen y I need you de Skeleton tree sonaron como si de un teatro se tratara, temas íntimos con magia melancólica. También cayeron Carnage y White Elephant, del disco hecho solo por él con Warren Ellis en 2021. The Mercy seat de 1988 de aquel Tender prey sonó a gloria bendita y Red right hand de 1994 fue otro momento álgido con el público cantando la melodía. En los bises The weeping song de The good son de 1990 y como cierre la maravillosa Into my arms con Cave solo al piano de 1997.
La banda estaba compuesta por Nick Cave a la voz y piano, Warren Ellis al sintetizador, piano, violin, guitarra y coros, George Vjestica a la guitarra eléctrica y acústica, Thomas Wydler a la batería, Jim Sclavunos al vibráfono, percusiones y coros, Carly Paradis a las teclas, Colin Greenwood al bajo y los cuatro coristas increíbles, tres mujeres y un hombre. 67 años contemplan a Nick Cave, y el concierto que dio este pasado viernes demuestra que está hecho un chaval.

Os dejo con dos temas que pude grabar desde mi posición algo alejada, primero con el Long dark night del último álbum.




Y el cierre con Into my arms.

jueves, 30 de noviembre de 2023

Concierto Xoel López, Madrid, Wizink Center, 29-11-2023.

Ayer se presentaba Xoel López en Madrid con nuevo disco debajo del brazo titulado Caldo Espírito (una mezcla de italiano con caldo que es caliente y del gallego, espírito es espíritu), quinto ya de su época en solitario. Hizo, como él mismo dijo, un concierto largo en el que repasó toda su carrera, tanto los años con Deluxe como su ya larga carrera en solitario de más de diez años. No olvidemos que hace más de 20 años comenzó su carrera con Elephant Band, y luego empezó a tener cierto éxito con su proyecto Deluxe, desde 2012 va ya con su propio nombre. Salió rodeado de una banda de seis músicos, todos ellos de gran nivel, teclista, bajo, sección de vientos con trompeta y saxo, guitarra y batería.


La primera parte del concierto nos presentó al nuevo Xoel, el del último disco, sin guitarra y solo cantando con esos ritmos que hay en el trabajo que nos recuerdan a gente como Rubén Blades o Juan Luis Guerra. Comenzó con Albátros, tema que abre curiosamente Caldo Espírito, Salitre y humo y Esto no es amor, siguiendo el orden del disco. Luego viró a Si mi rayo te alcanzara, tema que daba título al anterior disco, Mágica y eterna también del último álbum (y que según él está dedicada a República Dominicana), siguió con Hombre de ninguna parte y Por el viejo barrio de Atlántico, Todo lo que merezcas de Paramales, Glaciar otra vez del último disco y Paxaro do demo, tema dedicado a Pin, un pueblo de Lugo de donde era su abuelo y tu tío abuelo, cantada en gallego.


Aquí hubo un paréntesis, para hacer, según explicaba el propio artista, un concierto dentro de un concierto y recordar su época de Deluxe con cinco temas, que fueron Simone de Fin de un viaje infinito, Historia universal, El cielo de Madrid (junto a Morgan) y Reconstrucción de Reconstrucción y finalmente Que no, ese himno de 2003 del disco If things were to go wrong. Fue una parte muy interesante, con Loza a la batería y donde sonó el lado más rock de Xoel, que ya casi no practica.
Prosiguió con una digamos, segunda parte del concierto, donde volvió a revisar temas de sus cinco discos en solitario como Tierra y De piedras y arena mojada de Atlántico, Faneca brava, Ochomil y Elevarte caer con Repion de Caldo Espírito, A Serea E o mariñeiro y Ningún hombre, Ningún lugar de Paramales más Lodo de Sueños y pan.
En los bises, que fueron tres, escuchamos Xiana y Fort da del nuevo disco y ese Tigre de bengala de Si mi rayo te alcanzara.

En definitiva Xoel López en su propia evolución, sigue una senda de abrirse cada vez más a multitud de sonidos, lo que le hace abandonar estilos para abrazar otros, pero siempre con una impronta de calidad. Esto le ha permitido sumar nuevas legiones de seguidores, que no le conocían con Deluxe, pero que están encantados con sus nuevas propuestas sonoras.

Os dejo con el tema Si mi rayo te alcanzara tal y como sonó anoche.

jueves, 5 de octubre de 2023

Concierto The National + Bartees Strange, Madrid, Wizink Center, 4-10-2023.

Anoche en la capital de España había una cita ineludible, la banda de Ohio afincada hace años en Brooklyn, The National, venían a presentar sus dos últimos discos de este año, y para amenizar la espera Bartees Strange hicieron de teloneros. Esta formación está liderada por Bartees Leon Cox, Jr., un tipo nacido en Ipswich, Inglaterra, pero afincado en Mustang, Oklahoma, Estados Unidos. Tocó temas de sus dos discos de estudio Live forever de 2020 y Farm to table de 2022. Aunque el concierto lo comenzó con una versión del About today de The National (él es fan incondicional), que tiene grabada en un Extended play llamado Say goodbye to pretty boy de 2020, sonaron del primer disco las canciones Mustang, Stone meadows, Boomer y Flagey God, esta última mezclada con Cosigns que es del segundo disco, del que cayeron también Heavy heart o Wretched. Con un estilo que mezcla el rock alternativo con hip-hop, su concierto fue interesante.


Y llegó el momento esperado de la noche, la salida es escena con unos diez minutillos de retraso de The National (se les perdona) con la formación ya conocida de Matt Berninger a la voz, y los hermanos Dessner, Aaron y Bryce a las guitarras y teclados y los hermanos Devendorf, Scott al bajo y Bryan a la batería (qué máquina, lo suyo son masterclass en cada actuación), además de dos músicos de apoyo Ben Lanz al trombón y sintetizadores, y Kyle Resnick a la trompeta, teclados y coros. Cuando yo compré la entrada para este concierto, en teoría venían a presentar su disco editado el 28 de abril, el magnífico First two pages of Frankenstein, pero como sacaron por sorpresa Laugh track el 18 de septiembre, también ha servido de presentación del mismo.


El repertorio fue extenso y de una calidad tremenda comenzando con temas de Firts two pages of Frankenstein como Once upon a poolside, Eucalyptus, Tropic morning news, Alien o Grease in your hair. Del último Laugh track escuchamos Deep end (Paul's in pieces), la propia Laugh track, Smoke detector y Space invader (esta ya en los bises). De anteriores discos fue evidente su predilección por dos discos (mis favoritos) High Violet, del que cayeron Bloodbuzz Ohio, Conversation 16, England más Terrible love y Vanderlyle Crybaby Geeks (estas dos últimas en los bises, la última a pelo con el público) y por otro lado del Trouble will find me escuchamos Don't swallow the cap, I need my girl, Pink Rabbits y Graceless. Otro disco muy tratado fue el mítico Boxer del que nos deleitaron con Squalor Victoria, Apartment story y la maravillosa Fake empire. De Alligator cayeron Abel y Mr. November, del mítico Ep Cherry tree, la propia Cherry tree y About today, Slipping husband del Sad songs for dirty lovers más dos temazos del Sleep well beast como The system only dreams in total darkness y Day I die, esa locura de canción que es Light years del I am easy to find.


En definitiva una banda en estado de gracia que hizo un concierto soberbio, mezclando sabiamente los temas más rápidos con los más tranquilos y ejecutando a la perfección cada uno de ellos con esa manera de hacerlo.

Os dejo con Eucalyptus tal y como sonó anoche.

miércoles, 19 de octubre de 2022

Concierto The Black Crowes + DeWolff, Madrid, Wizink Center, 18-10-2022.

La noche de ayer era una de esas que esperas durante mucho tiempo, primero porque esta gira de la banda norteamericana The Black Crowes venía con dos años de retraso por culpa de la dichosa pandemia, que canceló en su día el 30 aniversario del Shake your money maker, primer álbum de la banda de Atlanta, Georgia. Pero todo comenzó una hora y cuarto antes con los teloneros, que por fin y después de muchos desatinos, pude disfrutar de un grupo absolutamente arrebatador y que iba en una onda similar a la banda grande protagonista del evento. Hablo de DeWolff, una formación de Geleen, Holanda cuyos miembros son tres Pablo Van de Poel a la voz y guitarra, su hermano Luka Van de Poel a la batería y el teclista del órgano hammond Robin Piso. Su estilo es una mezcla muy pura y de calidad de rock psicodélico, hard-rock y con tintes blues también cuyos referentes son bastante claros, les llama poderosamente la música de los 70 y en concreto destilan devoción por Deep Purple (el teclista es un Jon Lord actualizado) y Led Zeppelin (al cantante y guitarrista se le nota la querencia en todo por Jimmy Page). Tocaron siete temas, Night train, Heart Stopping kinda show, Satilla No. 3 de Grand Sounthern Electric, Tired of loving you de Live & Outta side II, Double crossing man de su disco Thrust, Bona fide y Treasure city moonchild, estos dos últimos del disco Wolff Pack. Un extraordinario aperitivo para lo que se nos venía encima.


Y llegó el momento esperado por un servidor desde hace más de dos años, era el momento de The Black Crowes. Con un escenario que estaba muy engalanado de bar rockero, los miembros de la banda salen y van a la barra, se toman algo, en un momento uno se acerca al juxebox y suena Shake your money maker de Elmore James, y a renglón seguido la banda va a por sus instrumentos y arranca Twice as hard y de ahí en adelante, en riguroso orden el disco entero, es decir Jelaous again, Sister luck, Could I've been so blind, Seein things, la versión de Hard to handle de Otis Redding, Thick n' thin, She talks to angels, Struttin' blues y Stare it cold. El comienzo con esos dos primeros temas fue simple y llanamente espectacular, una banda entregada desde el primer momento y que despachó una energía soberbia a lo largo de todo el show. Chris Robinson es un frontman de primera categoría, se mueve, rockea, se pone un paraguas o un sombrero, toca de vicio la armónica, y mantiene unos tonos absolutamente soberbios a su edad. Su hermano Rich Robinson despacha la guitarra de manera brutal alternando los solos con Charlie Starr que también estuvo magnífico, completaban la banda Sven Pipien al bajo, Erik Deutsch a los teclados y Brian Griffin a la batería (que se marcó un concierto fuera de serie) más dos coristas situadas en el lado derecho del escenario.


Pero aunque pueda parecer increíble y siempre desde el punto de vista de un servidor, lo mejor estaba por llegar, ya que el concierto iba en un crescendo imparable, cada tema sonaba mejor y cada momento era más irrepetible. Y es que esta formación cuyo último disco data de 2009, tiene y puede presumir de una discografía superlativa, que tocada como anoche puede llegar a hacerte levitar. Y eso sucedió, con temas de su segundo y maravilloso disco The Southern Harmony and Musical Companion que me sé de memoria pero que ayer llegó a un estadio superior, a una capa inalcanzable, al cielo... del que sonaron No speak no slave (un redescubrimiento en toda regla) que sonó potente, antológica y con un Chris Robinson en estado de gracia, y como triada final Thorn in my pride absolutamente bestial en su alargamiento y desarrollo, y ya con Sting me que sonó gloriosa y Remedy que fue un ESCANDALO el que no se movía era porque no quería. Previamente habían despachado una versión del Papa was a Rolling Stone (que me dejó loco) de The Undisputed Truth y el antológico Wiser time del Amorica que sonó sublime.


En esta gira sorprenden en cada lugar con un bis, solo uno, que suele ser una versión, Moonage daydream de Bowie ha caído en varios sitios (afortunados en Barcelona, por ejemplo), pero aquí le tocó al Rocks Off de sus Satánicas Majestades y como no podía ser de otra forma sonó de lujo, porque esta banda comparte ese lado bluesero y grasiento que predomina en la carrera de The Rolling Stones. Pero ante todo y sobre todo hablamos de un grupo que hace rock and roll en toda la extensión del término, y que siendo revivalistas en la década de los 90, encontraron un estilo propio e inconfundible que les hizo muy grandes. Creo que a una banda como esta que muchos tildan de revivalistas y se quedan ahí, viéndolos en vivo comprendes su grandeza y su amplitud de detalles en dos horas de show. Nunca me cansaré de decir, que es posiblemente uno de los mejores conciertos que ha visto, ha pasado a engrosar mi lista del olimpo.


Yo os dejo con tres momentos de ayer, primero con el tema Tired of loving you de DeWolff, el momento más zeppeliano de su concierto.
 



Y luego dos temas de The Black Crowes, el Jealous again y su versión final del Rocks off.