Primal Scream, grupo escocés, de la ciudad de Glasgow, tiene varias ramas dentro de su amplio espectro musical, entre las que están la electrónica, la psicodelia, el rock con acento stoniano, el blues y el folk. A mi cuando más me gustan, es cuando sacan la vena rockera con indudable estilo e influencias de los Rolling Stones, y éste disco es un buen ejemplo.
El grupo está formado, en este disco, por el que fuese batería de The Jesus and Mary Chain, Bobby Gillespie a la voz, Andrew Innes a las guitarras, banjo, mandolinas y algún mogg, Martin Duffy al piano, órgano y armónica, Robert Young a las guitarras y armónica, Gary "Mani" Mounfield al bajo (Ex-Stone Roses) y Darren Mooney a la batería.
En cuanto al disco, empieza con el que fué single en su momento, y que yo recuerde una de las canciones más radiadas en aquel verano de 2006, porque además el vídeo acompañaba de vicio. Una canción rompedora, genial, con fuerza, marcha, da ganas de ponerse a bailar con ese aire folk que le da la mandolina, aunque es una canción rock muy del estilo de Sus Satánicas Majestades, pero con ese toque personal de los escoceses. Nitty Gritty es la típica canción de rock stoniana en la que las guitarras suenan sucias, al estilo Keith Richards y Ron Wood total con un estribillo pegadizo y cambios de ritmo perfectos. Siucide Sally & Johnny Guitar es el rock and roll más rápido y transgesor del disco, una bomba desde el inicio, cambios frenéticos y la voz de Bobby acompañada por coros muy buenos, y con un punteo de guitarra que te mueres. Si hasta aquí no os gusta el disco, es que no os gusta el rock and roll... je, je, je... When the bomb drops es una pieza psicodélica, lisérgica, con una estructura de rock de base y esos sonidos de mogg que tan bien ensamblados quedan. Little Death es una pieza que ahonda en el tono psicodélico, pero aquí más mesiánico si cabe, con desarrollo más lento, pero no por ello deja de ser una canción que te atrapa con esos coros sugerentes. The 99th Floor es un blues rápido, directo, con esa harmónica fantástica que te anima también a mover tus caderas, donde Bobby se desata por completo y con un extraordinario riff de guitarra. We're gonna boogie es un blues con toques de boggie, y suena a esos blues del Delta del Mississipi (Robert Johnson anda por ahí en los ecos). Dolls (Sweet Rock and Roll) es otra canción redonda de puro rock and roll, guitarras otra vez stonianas a tope, y unos coros que me encantan e invitan a cantar con ellos. En Hell's comin' down el tono folk con mezcla de rock es maravilloso, una obra maestra como sólo estos escoceses saben hacer. Sometimes I fell so lonely es una balada suave para acabar el disco, donde la harmónica teje una bonita melodía junto con el banjo.
Os dejo con el vídeo de Country girl en directo, en el programa de Jools Holland en 2006.