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viernes, 6 de mayo de 2011

Mecánica de la "Teórica del vuelo corto"

En 1968 Mel Brooks estrenó "Los productores". En ella cuenta las aventuras y desventuras de Max Byalistock (Zero Mostel) y Leo Bloom (Gen Wilder). El primero es un arruinado productor teatral que sobrevive ejerciendo de gigoló bufo para viejecitas y el segundo es un contable tímido y apocado que, por casualidad, cuenta a Byalistock que si una obra resulta un completo fracaso su productor no se ve obligado a devolver ni un solo centavo a los inversores privados y que, por ello, si recaudaba más dinero que el que declaraba en realidad una obra que fuera que fuera cancelada en los primeros días de representación podría representar un mejor negocio que un verdadero éxito. 

Entre ambos, por lo tanto, deciden llevar a cabo semejante plan comprando los derechos de un libreto imposible titulado "Primavera para Hitler" (un musical de corte pronazi escrito por un chiflado) y contratar al peor elenco y al peor equipo técnico  posible con el único objetivo de embolsarse el dinero de la producción. El día del estreno se produce, sin embargo, este chocante hecho: 
(Inserto la versión subtitulada de la versión cinematográfica del musical inspirado en la película protagonizado por Matthew Broderick y Nathan Lane de 2005 y la película original que no encontré subtitulada



Como ven las reacciones del público fluctuan entre lo que creen un insulto a primera vista y proceden a marcharse de la sala entre aspavientos (algo natural) hasta que aparece el actor que interpreta a Adolf Hitler que les da la clave para entender que todo puede leerse como una broma, como un juego irónico, como una bufonada a costa del III Reich. 

En nuestra comunicación diaria los mensajes más toscos suelen ser interpretados del mismo modo si no se les rodea del contexto adecuado o si, por ejemplo, no conocemos a la persona que los emite. De hecho, si muchos de los mensajes que escuchamos, a diario, en  telediarios o tertulias se dieran en otros contextos seguramente los entenderíamos como chistes. Estos mensajes, a veces tan cargados de contradicciones o de mal rollo emitidos al ritmo propio que le imprimiría cualquier irreflexivo, tunante o descerebrado, resultan a veces joyas puras del humor involuntario que, sin embargo, tienen una carga muchas veces tan siniestra como un bombardeo sobre población civil. 

Los medios escritos tienden tan bien a esta deslocalización del mensaje. El otro día, a cuenta del asesinato de Bin Laden, me permití escribir esto en twitter: "De haber tenido nosotros que encargarnos de lo de Bin Laden hubiéramos mandado a Amedo...hubiera sido la risa". En unos pocos minutos recibí algo así como una airada respuesta en dos partes (está transcrito de forma literal): "no lohubieramos detenido, en la carcel con sus mujeres niños ect, servicio domestico, tratamientos fertilidad, estudios ect" y "y como creemos tanto en el ser humano pensaríamos que era reinsertable, ah y por supuesto paro y ayudas a tuti plein". 

La persona que me contestó no entendió el chiste (Los GAL y Amedo contextualizados dentro de una operación militar de alto copete) pero automáticamente lo reinterpretó al instante tirando una línea desde Amedo al PSOE y, de ahí, a la plasmación de una idea: el PSOE hubiera actuado mal, hubiera metido a Bin Laden en la cárcel y hubiera hecho disfrutar al penado de una serie de ventajas que, al parecer, disfrutan todas las personas que están en la cárcel como vivir con sus familias, estudiar, recibir tratamientos de fertilidad y, claro está, darle paro y ayudas. 

Esto es, claramente, lo que yo llamo una "teórica de vuelo corto". Se trata, básicamente, de la imposibilidad de un ser humano por articular pensamientos complejos sin circunscribirlos continuamente al espacio que cree conocer y a la interpretación que tiene del mismo. Da igual que se hable del hambre en el Tercer Mundo, la industrialización en China o la situación de la caza de las ballenas porque, sin nada que aportar sobre estos temas y, en lugar de callar, el sujeto se lanzará a campo abierto emitiendo un juicio de valor unido intrinsecamente a su entorno y, a ser posible, a la extensión de un paralelismo con cualquier cosa que estén aireando los medios de comunicación de su elección en este momento. La "teórica de vuelo corto" se inicia normalmente con un: "mira, esto es igual que lo que pasa aquí con...." o con un "eso mismo le ha pasado a mi cuñao con...". A partir de ahí el interlocutor tendrá que aguantar un discurso que poco o nada tiene que ver con el objeto de la conversación pero que, sin duda, viene bien al emisor de la teoría de vuelo corto que se encuentra en su salsa repitiendo lo escuchado en los últimos días. Para el emisor de la teoría de vuelo corto todo es un TODO que gira alrededor de su universo de ideas. Nada más. Hagan la prueba, es francamente impresionante. 

La "teórica de vuelo corto", por tanto, merece para ser articulada de un alto grado de ignorancia con respecto a todo lo que ocurra a dos calles de nuestro emplazamiento y, claro está, a más de dos golpes de mando a distancia o de dial de nuestra cadena de radio o televisión favorita. Nada más. También, y eso es lo grave, en carecer por completo de capacidad de análisis ya sea por estar más ideologizado que un jemer rojo de primera generación o por no manejar más datos que aquellos que se conocen de oídas. Nada más. 

El teórico de vuelo corto, como el espectador de "Primavera para Hitler", jamás se permitiría el lujo de quedarse a esperar como se desarrollan los acontecimientos al número inaugural de la obra y saldría despavorido de la sala para montar, in situ, un pollo astronómico a la puerta de la misma con la intención de que sus "derechos" como espectador y sus sensibilidades ciudadanas no fueran "pisoteadas". Con mucha ligereza, con muchísima ligereza, nos lanzamos a entonar juicios con pruebas que no son nuestras careciendo de las más mínimas dotes para dividir lo que es información real de lo que es propaganda pura y dura. Más allá de eso, con la misma alegría, nos lanzamos a un discurso complejoso y poco complejo de muy definidas sensibilidades ideológicas que están construidas sobre meros y simples prejuicios. 

El análisis de cualquier cosa, de cualquier hecho, merece de estudio. Es decir, merece de la previa formación de una opinión que, desgraciadamente, no se consigue viendo un rato la televisión. Quedar mudos ante una conversación sobre cine o sobre astrofísica o sobre cualquier tema del que no sabemos nada dice mucho más de nosotros que esa manía de interrumpir para reafirmarnos en que no vemos más allá de nuestras narices o que somos muy fans de este o del otro locutor de ese o de otro programa. Si no se coge un chiste es mejor preguntar que quedar como un cretino integral.

Esta misma noche hemos asistido a la decisión de Tribunal Constitucional sobre si Bildu podía o no podía presentarse a las elecciones. El "sí" ha ganado por 6 votos a 5 y, finalmente, la coalición, partido o lo que sea Bildu podrá presentarse a los comicios del 22 de mayo. La decisión de la misma, aunque nos pese, tiene que ver con palabras como "conflicto", "terrorismo" pero, también, con la olvidada y manoseada palabra "democracia". Este sistema se sustenta en la libre circulación de las ideas, sean estas del pelo que sean. A mi, por no ir muy lejos, me resulta incómodo escuchar cosas todos los días que me desagradan profundamente pero, por desgracia, tengo que soportarlas. Esas cosas incómodas ni siquiera tienen que ver muchas veces con asuntos políticos y se circunscriben a cosas que percibo como molestas como esa gente a la que se le llena la boca defendiendo a un entrenador de fútbol o que habla mucho de sus hijos pero me callo y no digo nada, miro para otro lado o me hago el loco. Si en mi mano estuviera prohibiría la Tuna que me parece la peor mierda del mundo y golpearía con un bate de beisbol a esa gente que se sienta en las terrazas a hacer con que lee un libro, también expulsaría del país a esas personas que parece que no ríen si no que gorjean y mandaría a campos de concentración a todos los que llevan gomina en el pelo pero, entiendo, que tienen el derecho a ser molestísimos o incómodos de ver. 

Con ignorancia, con interesada ignorancia, se ataca al propio sistema democrático cuando no se informa al ciudadano ( o el ciudadano prefiere no informarse porque mucha culpa es del cenutrio del ciudadano que tiene la cabeza metida en el Marca demasiadas horas al día) de algo importante: los hechos son delitos, las ideas no. Es muy sencillo de entender: puedo estar de acuerdo en machacarle la cabeza a todos los tunos de este mundo, puedo hacer proselitismo incluso de las bondades de esa idea pero no me pueden meter en la cárcel por ello a no ser que me trinquen con un tuno a mis pies con la cabeza abierta y un bate ensangrentado en las manos. ¿Cuando serán las ideas delitos? Cuando se instaure un departamento de Precrimen como el que salía en la película "Minority Report". Mientras esto no ocurra ustedes pueden pensar sobre lo que quieran, incluso expresarlo y no ser detenidos por ello. 

Es cuanto menos discutible que, a los tres minutos de saberse el veredicto del TC, Pedro J. Ramírez escribiera en su twitter que Perez Tremps y Pasqual Sala (encima catalanes) hubieran urdido la legalización de Bildu no solo por ser jueces al servicio del PSOE si no, también, por un asunto no resuelto con el tema del Estatuto de Cataluña. La teórica del vuelo corto es así: una ruleta rusa de emociones, un todo que se refiere a todo, una coctelera donde se agitan inmoralmente todos los temas (Estatut, ETA, PSOE, Terrorismo...) con la única intención de alimentar una idea irreflexiva, un discurso de perfil intelectual y político muiy bajo que puede ser entendido por todos sin necesidad de explicación posible. Pedro J. Ramírez, director de El Mundo y cabeza visible de uno de los mayores grupos de comunicación de Europa, prefiere catequizar a informar esperando que sus lectores no hagan el esfuerzo de rascar en el desarmado y desalmado discurso. ¿Puede el director de un periódico nacional permitirse el lujo de tener preparada una respuesta tan clara, tan concisa, tan tajante en solo tres minutos? ¿Y si descontamos lo que ha tardado en escribir 140 caracteres? ¿No es este un claro ejemplo de asunto prejuzgado y condenado con anterioridad? ¿Cuanto hay de noticia? ¿Cuanto de análisis? ¿Cuanto de teoría elaborada con anterioridad? Lo que me lleva a pensar: ¿Es posible que tuviera una teoría opuesta de haber sido el veredicto del Constitucional favorable a la ilegalización de Bildu? ¿Cuáles hubieran sido sus palabras? Me inclino a pensar que el texto hubiera sido algo así como: "Pese a Perez Tremps, Pasqual Sala y las presiones del PSOE Bildu no podrá concurrir a las elecciones". 

La teoría del vuelo corto es, sin duda, una extensión del deseo de acomodar el mundo a nuestra propia visión y a condenar todo lo que se escape de ella. Consciente o inconscientemente se alienta el odio, se azuza el avispero y se espera que el río revuelto de las ganancias calculadas por una sencilla razón: Aquí parece que hay gente que no sabe vivir en la tranquilidad. Se impone el discurso hooligan, la respuesta torpe y cazurra del  "porque yo lo digo". 

A los 45 minutos del veredicto ya estaba la red cocida de mensajes que, inequívocamente, hablaban de que los que estaban a favor de Bildu eran nada más y nada menos que "amigos de los terroristas" y con hondo pesar he leído a gente muy joven diciendo que esto se acabaría si se acabara con la izquierda. Entiendo de donde salen todas estas barbaridades, quien las inspira y quien las promociona y, sinceramente, me parecen tan burdas, catetas e irreflexivas como las llamadas a la Guerra Santa o al aliento de una banda terrorista. Iguales, del mismo pelo, escritas con la misma tinta biliosa e impulsadas por la misma violencia. Puestos a pensarlo bien: una hostia en toda la cara duele igual se de con una mano o con la otra. De ser yo el impulsor de estas mezquindades, de tener palmeros que dijeran "sí señor" a todas mis idas de olla no podría dormir por las noches. Hay gente que sí y lo hace en camas muy mullidas, en casas muy bien equipadas y lo suficientemente alejadas de la gente como para poder echar un sueñecito sin que les moleste la algarada. 

En mi corto entender y mi pobre discurrir creo que es raro que los mismos que hablan de Constitución y Transición como la panacea y aplaudan el silencio cómplice y el dejarlo pasar que se necesitó para instaurar la democracia en nuestro país vengan ahora con estas peleas, que los mismos que nos hicieron este "trágala" se revuelvan como perros rabiosos cuando la feria no les va como ellos esperan. Siento asco y siento repugnancia de esta pintura negra de Goya que algunos quieren llamar país. Ojalá que los suecos nos invadan un día de estos y aprendamos algo. Así, a lo mejor, además de muebles de IKEA a buenos precios aprendemos a entender un poquito mejor las cosas. A estas horas, a día de hoy, todo me parece cuanto menos lamentable. Nos falta análisis y nos sobran caraduras. 

jueves, 14 de abril de 2011

Jueves (tardío) en misapisportuscookies


Esta semana hemos ido como un tiro. El 12 de abril se pasaron por aquí 63.592 personas por una carambola del destino, un jugada cibernética a tres bandas muy rara. Bueno, tranquilos, todo ha vuelto a la normalidad hoy mismo así que que nadie se preocupe. 

Además está siendo una semana de mucho atender a gente y de ajetreo y de seguir peleándome con el sistema de edición de misapisportuscookies que es como mi némesis o algo parecido. El caso es que tendría que haber publicado a las 12:00 pero se me han hecho las tantas. En todo caso el asunto está aquí y va sobre Buenafuente al que le han caído un mogollón de palos por el tema de la entrevista a la Ministra González Sinde. 

Está claro que es imposible llevarnos bien. 

Un abrazo y sigan disfrutando. 

martes, 1 de febrero de 2011

Holocausto de paparruchas


Hay un fantástico episodio de "South Park" donde los protagonistas intentan calcular el tiempo en el que un asunto puede ser objeto de una broma. ¿Cuando es correcto comenzar a hacer chistes sobre el SIDA o sobre el atentado de las Torres Gemelas? 

No me ha costado nada entender los palos que le están cayendo a Vigalondo porque, sinceramente, hay una gran parte de la población española (o de la población de la red o de lo que cojones sea) muy preocupada por hallar el más mínimo resquicio de debilidad en esta persona, y en otras tantas, para lanzarse a eso de "duro y a la encía". No es difícil entender que un tema tan delicado como el Holocausto judío sea pues material del suficiente tonelaje ideológico como para lanzar una interesante tautología igualmente falsa: si es español y cineasta es amigo de la SGAE y, por tanto, siendo amigo de la SGAE y siendo uno de esos que se zampan nuestros impuestos es muy posible, es más que probable, que además mantenga argumentos nazis. Es más, es evidente que es un nazi borracho que se dedica a lanzar arengas propias de nazis. 

A este interés por desarmar al enemigo, que digo desarmarlo, hacerlo fosfatina, darle uno de esos hostiones de padre que lo haga desaparecer del mapa se une, claro está, que la batalla mediática no cesa y que evidentemente es muy goloso tener al protagonista de la campaña de El País siendo acusado de ser un negacionista del Holocausto. Acabáramos. Miel sobre hojuelas. 

Si Nacho ya disfrutaba de una abierta animadversión por parte de algún grupo de usuarios de la red a este se uno el desinteresado esfuerzo informativo de los medios de la otra trinchera para ir a echar una mano y sacar un poco de tajada del asunto. 

Eso es evidentemente lo que subyace a esta polémica: hay que hacer fuego rápidamente. Hay que hacer arder el bunker enemigo hasta los cimientos. 

Todo me hace pensar en algo mucho más revelador: Vigalondo no es tan listo. Lo digo con todo el cariño y la adoración que Nacho me produce. No es el sátrapa maligno, el Fumanchú de Cabezón de la Sal que quieren dibujar. Es más bien un tipo normal con una profesión difícil que tiene un twitter y que cree que puede hacer un uso normal del mismo sin tener en cuenta una serie de factores que, de ser ese cochino manipulador que algunos piensan, tendría muy en mente cada vez que se sienta detrás de un teclado. 

Lo que me sorprende del #Holocaustovigalondo es que se produzca en un país donde, sinceramente, podríamos exportar mala baba y donde los chistes de mal gusto y las "sobradas" dialécticas se emiten a diario en nuestros medios de comunicación sin que a nadie le tiemble ni un pelo del bigote. Vivimos en un océano inabarcable de mal gusto, de mal gusto real y viscoso en el que se mezclan el racismo, el analfabetismo, cierto punto paleto y muchos prejuicios y, sin embargo, no escucho a nadie levantarse en armas, ni afilar el cuchillo contra esa otra mala hostia emitida de manera diáfana por nazis reales. Me sorprende que en un país donde proliferan todavía los chistes sobre Irene Villa, sobre gitanos, inmigrantes o tontos de pueblo alguien se vaya a creer que un chiste emitido (por otro lado bastante gracioso) por un director de cine es, en realidad, motivo para rellenar ni media línea en un medio nacional. 

La doble moral en la que vivimos instalados es, cuanto menos, demencial. ¿Chistes de mal gusto? ¿De verdad que alguien se atreve aquí a calibrar lo que tiene o no tiene gusto? ¿De verdad que a alguien, en este país, le ha molestado el tema del Holocausto? ¿De verdad que hemos criado una sensibilidad tan grande hacia ese tema como para que no podamos ni mencionar el asunto? ¿Es que somos un país tan sensible? 

En realidad, como todo se mezcla, no me extrañaría que hubiera un porcentaje mínimo de personas que, en realidad, se creyeran que Nacho Vigalondo es un revisionista. Un porcentaje nimio, claro está, pero lo que me preocupa con todo este asunto es que seamos capaces de digerir y hacer nuestra cualquier mierda con tal de que, finalmente, nuestro pensamiento primero ("Vigalondo es malo") siga siendo correcto. 

Hacen mal los que intentan hacer arsenal con la munición ajena. Estaría bien que, de cuando en cuando, antes de meter la bala en la recámara echáramos un vistazo a quien es el fabricante del proyectil. Nos íbamos a llevar más de una sorpresa. 

Volviendo al principio del post: ¿Cuanto tiempo es necesario para que un tema pueda ser objeto de una broma? La muchachada de "South Park" llegaba a una interesante y cómica conclusión pero yo tengo la mía propia: Todo tiene que ver con el emisor de la misma y las ganas que haya de montar escándalo. Si algo es más sospechoso que la indignación (la real) es esa indignación fingida que, la mayoría de las veces, utilizan los que quieren cargarse de razones que no tienen y generar conflictos que no existen por el simple placer de creer que tienen razón. 

No hay nada más gañán que pretender hacer causa con algo que nos la refanfinfla ya sea el Holocausto, el Sahara o la descristianización de España por querer tumbar al enemigo. Seamos serios y pongamos las cartas ideológicas sobre la mesa y a ustedes, los que están ahí fuera, ya les aviso: lean y lean bien pero, por favor, no compren todo lo que se les ofrece. Un saludo. 

Nota del Insustancial: Canción de La Habitación Roja titulada Scandinavia...lugar ideal donde plantar el huerto. 

martes, 17 de marzo de 2009

Duelo en la 2.0: start ups, gurús de ayer y hoy y un cuento viejo sobre suecos metidos en negocios de .com

Mira, flipa, pongo "goatse" en el servidor y mira lo que sale...

No conozco a Alfredo de Hoces de nada, sólamente por su blog al que llegué cuando estaba tirando del hilo del cierre de Mobuzz TV. En un hecho sin precedentes, y arrogándose el derecho sagrado a erigirse en no se qué, Anill de Mello (el creador y CEO de dicha cadena) pidió dinero a sus espectadores para mantener su empresa. Una empresa que, públicamente, había hecho gala de tener cierto desprecio por palabras como "austeridad" mostrando un vídeo corporativo en el que se veía que las instalaciones del canal contaban con una piscina anexa.

Es un truco viejo con diferentes nombres como "money to burn" o "Think Big!"...es ese remanente del dinero de tu inversionista que te gastas en darte pisto para captar a otros inversionistas a los que haces creer que esos estipendios como quads, viajes de prensa, agasajos varios y grandes fiestas con barra libre y una asistencia mínima de 1 famosete por cada 3 invitados sale directamente de unos grandes beneficios. En nuestro país, desde aquello de los pelotazos empresariales, se utiliza con tanta asiduidad que, la verdad, cuanto más caro es el whisky de la party de lanzamiento de la empresa menos tiempo tarda esta en dar el cerrojazo e irse con sus "stock options" a otra parte.




Enojado inversor de Mobuzz comprobando "in situ" en qué se han convertido sus acciones.



El caso es que los nuevos negocios, e Internet y las telecomunicaciones son muy nuevas en nuestro país, atraen en la actualidad (menos ahora con la crisis) una cantidad ingente de "dinero despistado". Sí, le ocurrió a Rupert Murdoch y a Warner en los tiempos en los que esto comenzaba a pitar e Internet parecía la panacea. Warner absorbió AOL que parecía que iba a ser la hostia, el futuro, la releche y Murdoch anunció que "abriría una división principal dedicada a un negocio de comunicación en Internet". Oh Yeah!. Todos a correr, estábamos, de pronto, en una nueva era pese a que nuestros teléfonos móviles (los que tenían uno) todavía no eran capaces de mandar un mensaje de texto sin haber sido preconfigurados de antemano. 1999-2000. ¡Qué tiempos!. Por aquél entonces todavía era casi imposible ver un vídeo en buena calidad y nos estábamos enterando de qué coño era aquel nuevo servidor que se llamaba Google ¡Ayva, la Virgen, que es mejor que el Altavista! De hecho en aquellos tiempos ocupé un ordenador que tenía internet...todo el tiempo.


Sin embargo te decían que estabas en una nueva era y todas esas cosas. Aunque tu supieras que esa Internet, que manejabas todos los días, ni siquiera se acercaba a la rapidez del que manejaba el prota de "Juegos de Guerra" (y eso que aquella película era un ochentazo y aquel ordenador ocupaba casi toda su habitación).


Algunos compañeros de profesión se fueron a currar a portales de internet de reciente creación ocupando unos teóricos puestazos pagados a razón de 3.000 o 4.000 eurazos en secciones de deportes, cultura etc. dando un portazo a sus viejos empleos y diciendo "¡Ahí os quedáis pintamonas!". En serio, se te quedaba la cara que se le quedaba a Elliot cuando E.T. volvía a su planeta. Cabrones. Que envidia. Van a trabajar en el futuro y nosotros aquí, todavía con esta mierda de cintas de Betacam que pesan un huevo, locutando en peceras de cristal, haciendo fotocopias, emitiendo vía satélite, sin utilizar eso de internet.

Estos eran los señores que vivían dentro de tu Spectrum 48k.


Mientras tanto se estaba gestando la tragedia,poquito a poco. La primera gran "start up" de Internet, Boo.com, anunciaba su cierre tras 18 meses de trabajo. Estuvo valorada en 400 millones de dólares que se esfumaron. Sus dueños, unos suecos muy majos, se habían gastado todo el dinero de sus inversores en "money to burn"/"Think Big!" dando fiestas y cuchufletas por medio mundo, acaparando portadas de revistas de aquí y de allá ¿Cómo? Atrayendo todo ese "dinero despistado", todo ese dinero viejo, de los negocios viejos que buscaba meter sus lindos pies en un terreno vacío y por explorar llamado "LA RED" pero que, en realidad, no enendía muy bien de qué iba todo aquello. ¿Cómo convencieron a todo el mundo? Gastando ese dinero en deslumbrar al personal mientras le contaban la milonga de que serían la primera página del mundo capacitada para vender ropa, con un diseño tan avanzado que el comprador podría desde su casa elegir el color, la forma, etc. y todo aparecería en su pantalla con un complejo sistema en 3D. Sería como ir de tiendas pero sin salir de casa. Paseos virtuales por grandes avenidas comerciales que no necesitarían de costosas estructuras de hormigón, ni de guardias jurados, ni de vendedores contratados por el sueldo mínimo más las comisiones.


El "dinero despistado" pensó: "¡Ey, son jóvenes, son guapos, saben palabras guays y dicen que ahorraremos dinero! ¡Mirad que presentación más guapa han hecho en Londres y mirad que carpetas más chulas!". Lo que los responsables de Boo.com no explicaron nunca es que, en realidad, no habían desarrollado dicho software y que, en realidad, estaban muy lejos todavía de que la capacidad de transmisión de las líneas pudiera soportar semejante hachazo. Intentaron pedir una nueva inyección de 30 milloncejos de dollars pero ya era demasiado tarde. Au revoir!. Se acabó el negocio ".com".

Los portales cerraron, Navegalia puso en la calle a muchos amiguetes, y todo volvió un poco a la normalidad. Después de unos cuantos años ese rebote nos llegó en forma de otras empresas multimedia como Mobuzz TV y vuelta a empezar, nuevos gurús anunciando nuevas etapas y erigiéndose en portavoces de no se qué red 2.0, anunciando la interesada muerte del blog (Casciari y sus salidas de madre en el EBE08) y otras tantas historias que terminaron con la polémica twittera entre Enrique Dans y su alter ego @edance.( http://gurusinhumor.blogspot.com/2008/11/enrique-dance.html). Algo bastante lamentable.


"Si quiere un ordenador donde sus hijos no puedan conectarse al Tuenti le vendo este..."

Enrique Dans, nadie sabe a cuento de qué, ha venido durante estos tiempos a convertirse en uno de esos nuevos gurús de palabras grandilocuentes y muy pocos hechos. Palabros técnicos que esconden una pelea con la SGAE de la que le gusta alardear y un discurso con tufillo "liberalizador". "Libertad" es una palabra que suena muy bien pero que según quien la utilice tiene un sentido u otro. "Libertad" se puede utilizar con diferentes sentidos ("Despido libre"/"aborto libre") en bocas más o menos limpias. ¿Quien dijo aquello de "libertad, cuantos crímenes se cometen en tu nombre? Bueno, divago. El caso es que a costa de remarcar lo más o menos evidente y de una cierta ocupación del espacio libre muchos quieren hacer su agosto y, además, que esa labor no pueda ser replicada.
Lo demostró Hernán Casciari en los tiempos de "yes, we can" poniendo a caldo a Antonio Rico (creando una polémica francamente absurda, adoptando una postura de nene enrabietado y sintiendo quizás que le habían levantado el papel protagonista de "adalid de la buena televisión") y, ahora, lo hace Enrique Dans actuando de muy mala fe contra Alfredo de Hoces (el lo cuenta ahí,pinchando sobre su nombre) y elevando una protesta contra él en la misma empresa en la que trabaja provocando un pequeño seísmo en su vida personal que tenía como objetivo, claramente, dejar a esta persona sin trabajo o, por lo menos, crear malestar a su alrededor y señalarlo como una persona de poco fiar.

La polémica entre ambos tiene su punto álgido en este artículo de de Hoces en el que sacaba a relucir los males de esta nueva 2.0 y que ya es conocido como "el discurso de la cancamusa". Mentiría si no dijera que me ha servido como inspiración para este mismo post y que os invito a leerlo y degustarlo tranquilamente porque ponen el dedo en la llaga en los males del actual sistema económico.

Si ya en los comienzos de las .com me tomé con mucha distancia todos aquellos cuentos de ciencia ficción sobre unos medios técnicos inexistentes (más que nada porque ya había leído a Negroponte), ahora asisto a que, en realidad, estos nuevos arcángeles, utilizan los mismos trucos zafios, las mismas maneras de gallito de patio de colegio, los mismos sistemas de presión que los desfasados empresarios analógicos (el rollito tiene un poco de "ahora se va a enterar este de con quién está tratando") pero, sobre todo, las viejas formas de bussiness que se han cargado la economía actual. A lo mejor es que la SGAE, después de todo, no va a ser la encarnación del mal con el cochino canon ni nosotros esos desinteresados caballeros blancos al rescate. O a lo mejor sí.

sábado, 26 de abril de 2008

Amiguetes online (Ahora también en Twitter)


Hoy he descubierto que soy una entrada en el Twitter de Miss Kiddo. Para mi ha sido un gran momento, uno no puede retrasar una cita (aunque sea de trabajo) durante cinco días y quedar completamente impune.


Me lo merezco. Efectivamente. No hay que hacerse tanto de rogar, coñe, ya...


Aquí le devuelvo la pelota literaria y la convierto yo también en personaje literario online, para que sepa que no se puede andar jodiendo ni con la Yakuza, ni con los bloggers, quid pro quo, amiguita, quid pro quo...


Les ruego encarecidamente que se pasen por su twitter que es cortante cual katana y cómico como sólo puede serlo un buen atracón de gas nervioso. Muy poca gente es capaz de destilar tanto vitriolo y tanto odio a la humanidad en tan solo 14o caracteres.


Por otro lado me dice que si quieren ustedes ocupar su corazón pueden mandarle cartas impregnadas en su fragancia pour homme favorita que no serán otras que Vorago, Massimo Dutti, Drakkar Noir, Varon Dandy, Chispas, Andros o Brummel.


Ah, también ruega que nos unamos a una recogida de firmas para la extradición a Bután (o incluso más lejos) de Eduardo Noriega y nos traslada esta pregunta: ¿Es verdad que si dices Christopher Lambert tres veces frente a un espejo de cuerpo entero a media noche en una habitación iluminada con una vela se aparece y se te apalanca en el sofá para los restos y no se larga hasta que no reconoces mediante acta notarial que su actuación en "Jaque al asesino" es, simplemente sublime?

Al parecer en el Twitter no cabe semejante pregunta.


A Star is born...