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miércoles, 17 de febrero de 2010

De Juana, taxista


A De Juana Chaos le han impedido ser taxista en Belfast. La cosa está jodida. ¿Por qué pediría un ex etarra un trabajo de taxista? No por la crisis sino por una cuestión semántica: si uno se ha especializado en mandar a gente al otro barrio es normal que piense que está capacitado para llevarlos más cerca, por ejemplo, al aeropuerto.

Si lo piensas bien hay cantidad de ventaja en que de Juana Chaos te lleve en su taxi: no hay peligro de que tenga la COPE o EsRadio a todo volumen aunque, pensándolo bien, estoy seguro de que también intentaría darte lecciones sobre política que es una cosa que pirra a los taxistas. Por otro lado hay que creer que un ex terrorista tenga unas dotes estupendas a la hora de conducir y que haya sido bien entrenado en el arte de la conducción de evasión lo que en una ciudad como Madrid, por ejemplo, te ahorraría cantidad de atascos y embotellamientos teniendo en cuenta que siempre encontraría la mejor ruta para llegar del punto A al punto B. Hay otra cosa más, digo yo, estoy seguro que un tío que es capaz de meter un arsenal o a un secuestrado en un zulo de dos por dos tendrá una maestría acojonante a la hora de meterte todo el equipaje en el reducido maletero de un coche...se acabó eso de "caballero, eso no cabe, lo va a tener que llevar con usted dentro". 

Al parecer De Juana no va a tener licencia porque ha intentado esconder al juzgado su pasado carcelario...que eso es como si David Bisbal se intenta colar en el casting de OT haciéndole creer a los del jurado que jamás ha participado en el concurso ¿no? Porque, digo yo, si hay un etarra así como conocido que viva en Belfast ese es De Juana que hace menos de dos años pidió asilo político en el Reino Unido y le dijeron que  no, que no hacía falta, que a ellos les valía con saber que estaba bien y que la huelga de hambre no le había agriado el caracter.

Joder, como está el patio y el terrorismo...hoy el Ministerio del Interior ha aireado una foto del último etarra detenido en Girona y, coño, el tío está agarrado a dos colegas y viste una camiseta de la Selección española de fútbol.  Yo a eso lo llamo incoherencia política o forofismo futbolero loco. A lo mejor hay algo de las dos cosas, no tengo ni idea.  Es posible que alguien pueda perder la cabeza con el fútbol y con la política que es un poco lo que le pasa a Joan Laporta ese hombre que, de no existir, habría que inventarlo para que periódicos-pasquín como LA GACETA puedan aumentar sus ventas y cerrar un victorioso año levantándole lectores a ABC, La Razón y El Mundo a la vez aireando las juergas del President (marca no adherida a la famosa marca de quesos franceses) que demuestra que igual te azuza un Villarato que te gana seis copas de Europa que se pasa por la piedra a la Selección brasileira de volley-playa porque Joan, lo vale. Como el champú.

Con esto, claro está, no quiero decir que el Señor Laporta tenga nada que ver con De Juana Chaos, no juegan en la misma liga y, claro está, no me imagino al dirigente futbolístico azuzando otros fantasmas que no sean los del oportunismo.

Pero volviendo a De Juana, de verdad espero que le permitan ser taxista porque siempre es menos grave timar a los turistas con el cambio (siempre tendrá la excusa del Impuesto Revolucionario) que ir por ahí armado como si fuera Cobra y, como aquella socorrista de San Sebastián de los Reyes, liándola parda.

Y, mira, pensándolo bien siempre se podría rodar una nueva versión de "Menudo es mi padre", aquella serie que protagonizaba El Fary (que Thor lo tenga sentado a su derecha y disfrute de todos los lujos del Walhala), con un circunspecto De Juana haciendo de taxista que se podría llamar "Menudo era mi padre". De hecho, ahora que lo pienso bien, De Juana contaría más batallitas aún que el común de los taxistas aunque, mirándolo bien, a lo mejor incluso prefiere callarse y no decir ni pío con lo que cliente y gremio ganarían una barbaridad. 

Por favor, dejemos que De Juana que sea taxista, parece preparado y ha demostrado que es capaz de llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias. Lo único que tenemos que temer es que, por una de esas cosas del destino, la cabeza le haga catacroker y se lo monte en plan "Taxi Driver"...pero, la verdad, tanto ustedes como yo saben que eso es una remotísima posibilidad.  

lunes, 18 de agosto de 2008

Desmesura: kriptonita para taxistas


El marido de Laura es taxista. ¿A que has pensado mal? Pues no, pone música clásica, asegura que no habla si el cliente no le pregunta, que no ofrece ni servicios de prostis, ni sabe donde encontrar coca y, lo que es más importante, su coche huele bien. Es una especie de super taxista, una raza en extinción o, y esto lo digo más esperanzado, quizás el primer especimen de una nueva raza de taxista: "el pelas" 2.0.

O sea, que te pones a parar a un taxi en Madrid y ruegas "que pare, que pare, que pare..." y cuando para y vas a abrir la puerta vuelves a rogar a San Fary (santo patrón de los taxistas) y dices "que no huela a culo, que no huela a sobaco, que no huela a farias y, sobre todo, que no huela a las tres cosas a la vez".

Lo bueno es que he cogido cientos de taxis en toda mi vida en las ciudades más dispares y me he encontrado con casi todo. En un trayecto de NY al aeropuerto de Newark mi taxista sabía muy poco inglés pero hablaba árabe y francés a la perfección. Por señas me preguntó que de donde era mientras me ofrecía un cigarrillo turco -"sé pá problem, mon amí, New Jersey tu can smouk"- y dije "Madrid". El tipo comenzó a reír y a aplaudir. ´"uí, sí,uí" y abrió la guantera donde descansaba un enorme retrato de Zinedine Zidane. "Zidan, aryelia, laik muá". Toma ya. Es verdad, el fútbol es un idioma universal puedes repetir nombres de jugadores al azar "Platiní, Zidane, Butragueño, Guardiola..." y decir "sí, yes, ouí, la, da, fantastique, encroyable, incredibile".


Cuando pasamos por la entrada del tunel de Lincoln ambos vimos una enorme bandera norteamericana que guardaba la entrada y la salida. "no problem, mon amí, no problem" dijo. Nunca he sabido lo que significaba.


En mi primer viaje a Barcelona me subí al taxi de un tipo en el aeropuerto y tres días después ese mismo taxista me cogió cerca de Plaza Catalunya...nos reconocimos y al tipo le pareció una casualidad tan loca que paramos en un sitio a hacer una quiniela a medias. No tocó.

También he visto taxis sucios, incómodos, locos (por Madrid hay un tipo que lleva un teclado Casio en el asiento delantero derecho y asegura que los fines de semana hace guiñoles en El Retiro...) y también comodísimos, limpios y aburridamente cuerdos.
De todas maneras en Madrid el taxista que más prolifera es el que lleva la COPE a toda hostia. Esos que dice Carlos Clavijo que son como una madre porque tienen respuestas para todo. Durante años he soportado a todo tipo de brasas que me tocaban las narices en varios idiomas, además, y al final he encontrado la kriptonita del taxista brasas: desmesura total y absoluta.

Por ejemplo: semáforo en rojo. Pasa un inmigrante. El taxista brasas ladra: "¿Y estos? ¿Qué me dice de estos? ¡Que yo no soy racista pero los españoles primero! ¡Que no digo yo que todos sean malos pero la MAYORÍA vienen a robar!". No pienses, no razones y simplemente escupe como un basilisco: "¿Cómo que NO todos son malos? ¿Pero qué dices hombre? ¡Escoria! Lo que había que hacer es ponerlos de patitas en la frontera...¿Qué digo la frontera? Tirarlos al mar. Así se acababa con los problemas de una puta vez, de una-pu-ta-vez (acompañar cada sílaba dándote puñetazos con la mano derecha en la palma abierta en la mano izquierda, posiblemente si los dieras contra la tapicería el polvo acumulado crearía una especie de nube tóxica con olor a culo que os mataría a los dos). Si el taxista no está más loco que tú lo normal es que diga: "hombre, yo que sé..." y te deje en paz todo el trayecto, por el camino más corto y deseando deshacerse de un tarado.

Otro ejemplo: semáforo en rojo. Parada. Pasa rebaño de adolescentes (son esos seres que parece que tienen medio cerebro y la cara llena de granos). Taxista dice: "¡Mire qué pintas! ¡A picar los ponía yo!". No te pares a pensar que habla con frases hechas y dispara: "¿Picar? ¿Usted sabe como hacen para que los caballos jerezanos hagan todas esas cabriolas? ¡Les dan candela con una picana eléctrica! Pues eso hacía yo con estos, una picana, un pinchazo por cada suspenso y luego los rapaba al cero y los metía en el ejército. ¡Y a tomar por culo! Yo a mi hijo lo tengo cosido a hostias y va derecho como una puta vela. Así, recto (y le muestras el índice bien recto y colocado entre los ojos que procurarás estén inyectados en sangre...el efecto se puede conseguir raspando las telarañas del techo del coche y pasándotelas por los ojos previamente al parlamento). Se hace el silencio sepulcral, tras la conocida disculpa.

Otro ejemplo: Entras al taxi, la COPE a toda hostia, te han robado el Ipod unos delincuentes que, a primera vista, dirías que tienen medio cerebro y la cara llena de granos...¡Delincuentes juvenines! Te aparranas al fondo, ha llegado tu momento, grita: "¡Súbelo, súbelo! ¡Feeeede! ¡Feeede! ¡Feeede! (baja las ventanillas) ¡Grita conmigo! ¡Cesar Vida-al! ¡Luiiiiiis del Piiino! ¡Peones Negros, Peones negros! ¡Dios, como me gustan esos tíos! ¿A usted no? El tipo decide que es mejor poner Radio Olé que llevar a un tipo que parece un gorila sobreexcitado.


Y el último ejemplo: Semáforo en rojo. Una pareja de gaylords pasa por el paso de cebra. Notas como el taxista se agarra nervioso al volante mientras una estela de baba blanca le comienza a caer por las comisuras...y clama: "¿Es que ya no quedan hombres en España? ¡Tengo yo un hijo así y lo mato! ¡Maricones!. Tómate tu tiempo y, con rapidez, haz un elegante cruce de piernas, pon voz sexy y usa la "Salida König": "¿Sabes? Los machotes como tú me ponen a mil, conozco yo una sauna superdiscreta que..." y en ese mismo instante mójate el dedo meñique y pásaselo suavemente por la sudada nuca. O te sale un novio o la carrera te sale gratis. Exista la posibilidad de que te intente dar una hostia pero, coño, usa la desmesura, sal fuera y con los ojos inyectados en sangre (ya sabes como conseguirlo) y grita: "¡Hoy es un buen día para morir! ¡Alégrame el día!". Si no es lo tuyo usa una desmesurada cobardía y sal corriendo.