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domingo, 3 de abril de 2011

Un blog "chanchi": El otro lado de la política


No suelo hacerlo (aunque no se por qué) pero hoy voy a recomendar un blog. Es un blog estupendo que va de estética y política o, mejor, de la estética de los políticos. Ya, ya, ya se que todos ustedes se toman muy en serio el asunto y que les parece baladí analizar sesudamente el look de unos cuantos funcionarios públicos pero, la verdad, la autora de la bitácora (la cántabra Patri-cia o Patricianuro) hace lo mismo que los políticos nos hacen todos los días a nosotros: perderles el respeto. Se llama "El otro lado de la política". 

Para no desmerecer ni un poco diremos que su autora es una persona muy informada sobre política solo que ha decidido informar de la misma desde un punto diferente lo que demuestra que hacer humor conlleva, en la mayoría de las ocasiones, conocer al objeto de la broma al dedillo...incluso mucho más que algunos pretendidos periodistas políticos que se han pensado que su profesión se trata, única y exclusivamente, de ejercer de cheerleader de un determinado partido político y sustituir la información por un "alabim-alabam" que da un poco de vergüenza ajena. 

En un país donde la ironía y el sarcasmo han sido debidamente arrancados de la crítica política y donde se nos invita con malos modales a no hacer bromas de las cosas serias porque unos señores incapaces de coger un chiste y sin sentido del humor han decidido de antemano lo que es serio y lo que no, no deja de ser sano y agradable darse una vuelta por lo aparentemente banal y, desde ahí, rascar hasta el fondo de la superficie. Suena también, estupendamente por cierto, que alguien sepa cogerle el pulso así a un asunto y sea capaz de hacer coña con la política sin necesidad de acudir a los tópicos del humor español sobre políticos que tienen que ver, básicamente, con el degüello partidista, con una especie de revisión de los chistes de Lepe pero cambiando a los habitantes de dicha localidad por el nombre de este o el otro político. 

Es posible, también, que no sea un chiste, que no sea una broma, y que todo esté escrito muy en serio. No tengo ni idea pero, sinceramente, ahora que se acercan las elecciones europeas yo le pediría a todas las publicaciones de este país que le intentaran hacer un hueco a este blog aunque solo sea por, de verdad de la buena, incorporar algo de interés que no tenga que ver con los chistes de sal gruesa que normalmente despliegan. 

Yo me suelo volver mono diciendo que la superficie de las cosas es importante para conocer su interior y no suelo tener mucho éxito...la autora de este "El otro lado de la política" lo tiene. Como dicen por ahí: "hazte fan".

Nota del Insustancial: Creo que alguna vez he contado que "You are my sunshine" fue escrita por uno de los políticos más chocantes de la historia de los políticos chocantes, Jimmi Davies, que sirvió como gobernador del gran estado de Louisiana en dos legislaturas diferentes (1944-1948 y 1960-1964). Esta versión, de las muchas que la canción tiene, está interpretada por Ray Charles compositor de "Georgia on my mind" que en 1979 fue nombrada por el estado de Georgia como su himno oficial. Política y tal...creo que colaba aquí...

sábado, 2 de abril de 2011

¡Yes, we Byte!: Política 2.0 o cómo querer llegar a las instituciones sin ideología


Los editores de FHM en Alemania tuvieron una idea más que brillante para lanzar la revista en su país. Un método gratuito para publicitarse y para armar mucho jaleo: presentarse a las elecciones como partido. La casa madre de aquella revista por aquel entonces, Emap House, con sede en Londres se tomó aquel asunto como una gracia un tanto exagerada pero, en realidad, FHM ya era una revista que había utilizado métodos chocantes de marketing con anterioridad como proyectar portadas de su número de vecinitas sobre los edificios más carácterísticos de la capital inglesa. Creo, o eso entiendo, que respiraron aliviados cuando se enteraron de que la ley electoral alemana prohibía taxativamente la legalidad de cualquier partido asociado a una marca comercial. Gente inteligente estos alemanes. 




Me sorprendía esta semana leyendo la charla que el Presidente de la Asociación de Internautas, Victor Domingo, tenía con los lectores de Público. Me sorprendía sobre todo este titular: "Afortunadamente Internet nos está democratizando de tal manera, que prima(n) más las ideas que la ideología". Por si no lo saben Domingo se presenta a las elecciones en la lista por Madrid de Ciudatans (aquí). Me sorprende que alguien que militó en el sindicalismo anarquista se pegue tal ducha para renacer en un partido que, a día de hoy, no se sabe muy bien a qué juega ni en que gasta su músculo. A Albert Rivera, presidente del partido, le gusta hablar de su organización como "marca" palabreja que se extiende de una forma cancerígena de tertulia política en tertulia política y de escaño en escaño como sinónimo de "partido". Es más Victor Domingo alude en esa misma charla digital a C´s como "una marca blanca, abierta, novedosa y muy 2.0". Por pura observación diré que no es blanca, que no ha demostrado ser abierta y tampoco muy novedosa...lo de 2.0 como todo lo que se define 2.0 pues se me escapa en una disquisición sobre mercadotecnia y clicks en páginas de Facebook. 

¿Dice Domingo que en Internet predominan más las ideas que la ideología? ¿Sabe la diferencia entre idea e ideología o, por el contrario, esta es una frase rimbombante que no tiene ningún sentido y que viene dicha por un señor que quiere dedicarse a la política? Veamos lo que dice la RAE: 

Ideología: 
1. Doctrina filosófica que se encarga del estudio de la raiz de las ideas. 
2. Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso, político etc. 

La voltereta mortal léxica es importante: Domingo asocia la palabra "ideología" a los partidos y las "ideas" a las personas...es una pena que, por lo visto, un conjunto de ideas sean, en realidad, una ideología. Otra cosa es que Domingo juegue al clientelismo y a la baza barata y populista de "no tenemos ideología y por eso no somos un partido". Claro. Ellos son "una marca". Una marca blanca, por cierto, como Hacendado. 

En realidad es todo cuento y marketing porque Ciudatans es, en realidad, un partido político que tiene unas ideas bastante claras sobre como hacer las cosas y, por lo tanto, una ideología. Es más, tiene una ideología tan clara que muchos intelectuales orgánicos y no tan orgánicos le dieron su voto e hicieron campaña a favor de ellos movidos, a su vez, por diferentes ideologías propias fueran estas públicas o privadas. 

En el fondo de la espeluznante cuestión está, sin duda, algo más sangrante: La Asociación de Internautas ha sido una de las impulsoras de #nolesvotes. Ese hashtagh que nació en twitter para contestar a la decisión política de lanzar la Ley Sinde. Una idea impulsada para pedir que no se votase a los partidos que habían apoyado la ley (PSOE, PP y CiU) pero que luego, como a la vista está, cada uno ha interpretado más bien a su entendimiento y ha ido asimilando claramente hasta que ha encajado perfectamente con su propia ideología ( o su conjunto de ideas...si es que lo de ideología nos suena tan brutalmente político). 

Me suena a chapuza triste apoyar una campaña como esta para luego, por un lado, sacarle una lectura abstencionista y, por otro, lanzarse al ruedo político esperando arañar los votos que se caigan de la carreta. Sin duda suena a subirse a un carro que otros han ido empujando. O esa es mi impresión. 

La confusión se hace mucho más fuerte cuando leo términos como "e-democracia"...y mucho más cuando se usa ciudadano e internauta como sinónimos pero luego se habla solo de los derechos de los segundos...a lo que yo me pregunto: ¿se hablará de empleo, vivienda e igualdades sociales para internautas? ¿Para ciudadanos? ¿Para internautas ciudadanos? ¿Por qué nadie quiere hablar de los temas realmente espinosos? ¿Por qué nadie se presenta a estas elecciones con un plan económico real? ¿No sería más factible hacer un partido que intentara buscar soluciones reales al empleo? 

El último grito de Guerra, ya ven, es decir #nolesvotes pero no por mejorar nada, si no para pedir el voto para uno mismo. Si alguien que se cuelga la etiqueta de independiente y honrado comienza con trapacerías de este tipo subido sobre un carro alado de populismo, la verdad, lo lleva clarinete para no retratarse como uno más. 

¿Escapamos de las ideologías? ¿Son malas? Muy bien. Recordemos esa frase atribuída a Francisco Franco: "Haga como yo y no se meta en política". Muy bien, sin duda lo que queda claro es que Bakunin ha hecho menos mella en Domingo que este señor gallego que también prefería que no se hablara demasiado de política...¿por qué? Seguramente porque no tiene nada demasiado claro que ofrecer excepto un discurso muy poco bien armado. No haremos más daño pero, sinceramente, en un debate televisado se lo van a merendar con patatas en tanto en cuanto el asunto vaya a dirigirse hacia el berenjenal político que hay en Madrid (lugar por donde se presenta este señor) en temas un poco menos importantes como sanidad, educación...

¿Es esto un ejemplo de política 2.0? ¿Una política desideologizada? Me parece mal. Más que nada porque quien llega al poder detentando la bandera de la "no ideología" acaba por demostrarnos que puede rellenar su discurso y tomar sus decisiones como le venga en gana o tirando, claro está, de eso tan difuso llamado "las ideas". 

Pero la pera limonera, lo mejor de lo mejor, no ha sido ese rumor que coloca al señor que mira a través de un cable USB en una formación que también va de desideologizada como UPyD. Desde hace días viene el buen señor dejándose querer y mandando mensajes unívocos de las que van a ser sus preferencias, de que quiere ser paladín, tín, tín, de Rosa "De España y su diversidad pero dentro de un orden" Díez. Nada me haría más feliz que eso, que ese señor se presentara a las elecciones para demostrarnos que está hecho para el debate, para la tribuna, para el discurso...ya me lo imagino desplegando sus super mega guanchis Power Points en el parlamento para no decir absolutamente nada...Nos lo vamos a pasar ¡PI-RA-TA! 

Como decía, lo mejor de lo que he escuchado en estos días ha sido el discurso de un tal @Borja_Pardo, tuitero de pro que quiere impulsar un partido llamado Acción Tuitera. Nada más y nada menos. Las líneas maestras de tan interesante propuesta están aquí. Todas ellas. Pero yo les extraigo un pequeño párrafo para que entiendan un poco mejor el guirigay: 

"(...)Creo que este nuevo partido (que llevará un nombre tipo MENSAJE DIRECTO DE LA CIUDADANÍA o algo de éste estilo), puede constituir un espacio de debate y reflexión amplio, muy amplio, toda vez que el propio sistema y operatividad de Twitter así lo permiten. Y del mismo modo estoy convencido que llegado el caso este pequeño y simbólico partido político podría defender las ideas de miles de personas que se puedan sentir identificadas con un programa –aún por definir- tan amplio como respetuoso con cada uno de sus integrantes, independientemente de condición, lugar de procedencia, edad, religión o sexo (...)".

¿Ven lo que pasa cuando no hay ideología? ¿Cuando todo vale? ¿Cuando se quiere llegar al mayor número de personas posibles porque no se puede decir "el mayor número de votos posibles"? ¿Lo entienden? ¿Qué valor puede tener un partido que quiere fundarse con gente que tiene cuenta de twitter? ¿Te hace eso más especial? ¿Y si aparece un partido del Tuenti? ¿Y uno de meetic? ¿Va a resultar ahora que las compañías de internet tienen un ideario político como Marx? 

Por si les queda alguna duda: uno de los problemas de los partidos políticos mayoritarios de este país es que han renunciado a su ideología para ir a la caza del voto. Han ido retorciendo sus programas políticos para irlos acomodando a lo que ellos entendían que era la mejor manera de subirse al carro. A mi humildísimo entender a unas elecciones se concurre para hacer llegar tu ideología sea esta el nudismo o llevar a cabo una revolución anarcosindicalista. Nada más. Se gana o no se gana en función de que la gente te vote o no porque los convenzas o no. Tomarse las elecciones como una competición liguera es, simplemente, apuñalar a la idea más pura de democracia. Nada más. No me hagan ponerme perroflauta y recordarles esa frase del Subcomandante Marcos cuando le preguntaron sobre como el EZLN había crecido ideológicamente. Bueno dijo esto: "Lo más fácil hubiera sido llegar aquí y darle a cada hombre un fusil prometiéndoles cualquier cosa y sin explicarles nada...pero sabíamos que, a largo plazo, lo mejor era explicarle a la gente que tenía la opción de coger el fusil". Pues en esto es lo mismo: es malo convencer a la gente de que vas a hacer lo que ellos quieran solamente para captar su voto...yo quiero que me convenzan de que tengo que votar por ellos. Nada más. Nunca voto por un partido que vaya a ganar las elecciones si no a uno que quiero que las gane: voto por el que representa mi ideología y, por tanto, jamás votaré a nadie que diga no tenerla del mismo modo que desconfía plenamente de los que se declaran "apolíticos". El bipartidismo, o eso que se llama bipartidismo, es un problema no solo institucional si no, también, de los ciudadanos que no son capaces de entender esto último. 

Leído lo leído ya tengo un chiste que compartir con todos ustedes: ¿Qué diferencia a un político de siempre con un político 2.0? Que el segundo tuitea sobre su Ipad. 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Nazis, cosas de nazis, verdaderos nazis.


La edición de "Hitler=SS" un comic firmado por los franceses Vuillemin, Gourio y Gondot tiene el sospechoso honor de ser la única edición impresa de la democracia en nuestro país. Fue publicado por la editorial "El Víbora" y era, nada más y nada menos, que una recopilación de las tiras del mismo nombre originalmente publicadas en la mítica revista francesa Hara-Kiri en la década de los 80. Tras la denuncia de la asociación B´Nai B´rtih y la Amical de Mathausen  Damian Carulla, responsable de la editorial, fue llevado a juicio y perdió de tal forma que no se puede ni reproducir, ni vender esta obra en nuestro país desde los años 90. 

En Francia, tras tres juicios, "Hitler=SS" se puede editar y vender pero su reproducción en su formato original (tiras) en cualquier revista está prohibida y se puede vender pero no se puede exponer en un escaparate o tenerla a la vista del público. 

Cuando en los años 90 se produjo el escándalo yo tenía, decorando la carpeta, una historieta de Vuillemin en la que un neonazi bajito y listo le intentaba enseñar a un neonazi enorme e idiota como dibujar con una brocha una esvástica en una pared. La historia me hacía gracia por diversas razones pero, sobre todo, porque por los lugares donde me movía corría un chiste parecido de boca en boca: ¿Cómo pueden los  rapados escribir en las paredes con tantas faltas de ortografía? Cada dos por tres te encontrabas eso, una esvástica mal dibujada decorando un "¡AIL HITLER!" enorme y, un poco más abajo, otra esvástica de tamaño regular y un "¡VIVA FALANJE!" monísimo. Cuando estaba en el Instituto, en el primer instituto al que asistí, un compañero de clase llamado Adolfo (aunque no se lo crean había gente en nuestro país que le ponía ese nombre a sus hijos en honor del nazi de todos los nazis) me dibujó amorosamente una esvástica retorcida pero primorosamente tallada con la aguja de un compás y una leyenda que decía "BASES AUNTONOMAS" con su simbolito -una cruz celta- en el pupitre. 

Siempre me pareció absurdo que se persiguiera  Vuillemin en nuestro país cuando, curiosamente, nuestro país ha sido escondite de muchos nazis. Leon Degrelle, conocido como Tintín o Pequeño Hitler, vivió entre nosotros recibiendo todo tipo de homenajes muy poco velados de diversos correligionarios siniestros (comidas en restaurantes de El Pardo haciéndole el "pasillo chino" con el brazo en alto) y nunca hemos prohibido la edición de "Mein Kampf" (se sigue imprimiendo en nuestro país en varios idiomas para que pueda venderse de tapadillo en otros países). Es más, ni la parafernalia nazi está prohibida, ni tampoco está prohibida la parafernalia franquista que, a día de hoy, sigue vendiéndose con toda tranquilidad y sin ningún freno al igual que se permite el ejercicio revisionista de nuestra historia y, de hecho, hay autores y cadenas de televisión enteras dedicadas a ese revisionismo por el que reciben unos crujientes beneficios. 

A mi memoria vienen, vía Grace Morales, las historias del viejo aquel que vendía rollos nazis en la Plaza del Rastro de Madrid y cuyo tenderete era banderín de enganche de jóvenes cachorros ultraderechistas, punto de encuentro de nostálgicos y del niñerío habitual del Rastro que nos acercábamos hasta allí para ver gorras, insignias y todo tipo de bajoneces hitlerianas. Es más, hoy mismo, en la zona de Goya, en la entrada subterránea del clausurado "Pick Up" todavía existe un puestecillo donde se pueden encontrar desde cachondísimos DNI falsos de Franco, José Antonio y Tejero, pegatinas con el agilucho y otros objetos de memorabilia como esas teles de plastiquete que son visores de diapositivas que reproducen escenas de El Pardo o el Valle de los Caídos.

En un conocido restaurante especializado en cocido madrileño, hasta hace pocas fechas, el camarero te ponía en la mesa un vino&Gaseosa cuya botella llevaba ora la foto de José Antonio ora la foto del General Franco con el siguiente chiste: "Aquí solo se consume vino nacional". Ja, la risa. El cocido, por cierto, cojonudo, el vino peleón y malo como ya podrán ustedes entender. 

Es más sangrante, volviendo a las publicaciones, que el cómic MAUS de Art Spiegelman o la novela "El pianista del gueto de Cracovia" de Wladislaw Spilzman fueran miradas con lupa por algunos sectores de estos bienpensantes (quien dice algunos sectores dice "unos señores" como bien apunta Minchinela en el episodio de Reflexiones de Repronto "Llorar y llorar") por contener una crítica abierta a algunas personas judías que colaboraron con el nazismo formando parte de los órganos de gobierno y control pseudopolicial de los distintos guetos. Es normal, a nadie le gusta quedar como el malo de la historia (aunque sea por haber intentado salvar el pellejo frente a la barbarie) y, sobre todo, formar parte de ese grupo de "malos" que sobrevivieron al Holocausto frente a los "buenos" que fallecieron por estar mucho menos predispuestos a la supervivencia y a las malas artes que la misma conlleva como decía Viktor Frankl en "El hombre en busca del sentido". 

Muchas veces me he preguntado si esa conclusión de Frankl no arrastra consigo toda la mala conciencia del superviviente de la catástrofe que atormenta más a la víctima que al verdugo que siempre puede escudarse en la obediencia, el deber o, simplemente, la convicción de que obraba en conciencia o siguiendo los parámetros éticos y políticos de la época que le tocó vivir. Paradójicamente nuestro esquema mental parece más predispuesto a acatar la autoridad de forma ciega (aunque solo sea de forma transitoria) y, sin embargo, nos hace pensar en la supervivencia como en una decisión repleta de condicionamientos morales contradictorios. 

El humor, claro está, es una elección, como la supervivencia, a lo mejor uno de los condicionantes de la supervivencia, y por ello puede ser vapuleado con mucha más alegría que la política que, de algún modo que no llego a entender, se establece como algo intrínseco e indivisible a nosotros, algo que delimita nuestro comportamiento y nuestra visión del mundo. Como parte, por tanto de nosotros mismos, es intocable y del todo respetable, al parecer. 

Un chiste, bueno o no, siempre es una especie de distorsión y lo entendemos como tal. Cada vez más. Nos preocupamos porque el chiste tenga su momento y su lugar, por aislar esa distorsión en la comunicación, ese interin entre dos cosas importantes, a unos momentos determinados. Convendremos que, con cada vez más insistencia, se nos pide que colguemos nuestros chistes en el planning diario a una hora y en una fecha predeterminada para poner a los demás sobre aviso de lo que van a tener que soportar. Dentro de poco se nos invitará a avisar, antes de contar nada gracioso, sobre la naturaleza y la categorización moral por edades del texto de la broma para que los demás puedan prejuzgar si esta es adecuada o no. 

En los Estados Unidos de América la cadena HBO tuvo sus primeros éxitos ofreciendo íntegros los espectáculos de Richard Pryor que, hasta la fecha, solo podían ser ofrecidos en LP de vinilo o en cinta. Ninguna cadena se sentía lo suficientemente fuerte como para ofrecer un material cómico que hablaba sobre racismo, sobre relaciones sexuales interrraciales o consumo de drogas ni siquiera en unos horarios en los que los infantes estuvieran ya a años luz del "un globo, dos globos, tres globos". Carlin, Chapelle, Rock, David, Mooney y otros tantos han sido invitados especiales de la cadena americana para ofrecer estos shows de stand up sin pitidos, sin cortes y sin censura. El que quiera escuchar chistes disonantes o poco adecuados, moralmente ambivalentes etc. tiene que pagar por ello. 

La moralidad, sí, la moralidad de las nuevas relaciones sociales que se está estableciendo en Internet arrastra, por muy nuevas que se digan que son, la misma asquerosa moralina de antaño, es más, esta vuelve con más fuerza pero con nuevas etiquetas. Etiquetas delimitadas por la comunidad. Ohhhhhhhh. La comunidad. ¿Qué coño es la comunidad? ¿Qué narices es eso? ¿Qué consejo de ancianos la dirige? ¿Quien marca lo que se puede o no se puede decir? NADIE lo sabe pero está ahí, tan presente...

Esa comunidad, la de los internautas ciudadanos, es la que parece que exige que el humor sea lo menos disonante posible, que se mantengan las formas, que se observen al milímetro las reglas del juego...¿Cuáles son las reglas? Nadie lo dice pero, esperen, la moralina, espesa, negra y densa se expande a tal velocidad que da un poco de miedo. No molestar a la comunidad para no ser expulsado de la misma es algo que, necesariamente, tiene que acojonar a alguien que vive socialmente en dicha comunidad por muy virtual que esta sea. Eso es así. Cuanto más tiempo permanecemos en ella más nos damos cuenta de que es necesario ajustarse a las normas. Lo curioso es que todo el mundo, todo, todo, todo el mundo se niega a reconocerse como parte de dicha comunidad, se niega su existencia. Lo más sorprendente es que ya no se necesita gente que, haciendo el papel de uniformado, gestione de ningún modo a la comunidad porque son los miembros de la misma (incluso los que niegan su existencia) los que vigilan a otros miembros dan al botón de "me gusta" o no, monitorizan los comentarios, avisan de las disonancias y, sobre todo, de los comentarios a perseguir, de los párrafos a castigar y de los usuarios a los que expulsar. Ummmmmm, ¡CRIMENTAL!

Hagan la prueba y escriban, sin ironía, que están a favor de la Ley Sinde. Ya verán si la comunidad se les aparece o no. Digan que compran discos de Pau Dones o, mejor, que les cae bien. Digan que consumen cine español. Así, a la brava, sin poner iconitos. Ya verán, ya. 

Volviendo a los nazis y a las cosas de nazis, lo último ha sido lo de ese diseñador de moda llamado John Galliano. Diseñador de carrera brillantísima, tío hecho a sí mismo y crecido en el exceso estúpido de la moda 80-90 (Muglier, McQueen...) era una especie de Dios de la moda. Es más, nadie pensó que una marca tan elegante como Dior pudiera contar con semejante "locatis" como jefazo supremo. Posiblemente Galliano no tendría cabida en una empresa de seguridad pero, claro, en el mundo de la moda sus desplantes, chifladuras y demás excesos artísticos y sociales han sido recibidos con la alegría de un mundo que genera millones de euros en beneficios al año y se basa en lo pasajero, lo vacuo, lo mamarracho y lo estridente. No se me ocurre mejor personalización y a la vez mejor caricatura del rollo ese de la alta costura que el propio John Galliano, un chiflado que desfila vestido de torero, es definitivamente del club del pepino y viste como si abriera la ropa del armario todos los días y se tirara en plancha dentro para bajar a la calle a comprar el pan con cosas rarísimas puestas encima. El caso es que, al parecer, pues el hombre le pega un poco al morapio. Nada en contra, Galliano (aunque solo sea por su genética gaditana y gibraltareña) debe de estar predispuesto a la fies y tiene pinta de montárselo bien, de saber liarla, de ser el prota de un buen sarao. 

El pobre ha tenido la mala suerte de caer en una de esas trampas tan chungas que nos permite la tecnología: la camarita del teléfono móvil. Estaba el hombre tomándola en una terraza y vestido de Galliano cuando, evidentemente, es importunado por una gente que tiene alrededor y, visiblemente, mamado no se le ocurre mejor cosa que decir "Adoro a Hitler" para luego añadir un "tus padres y tu estaríais muertos" y luego un "el único problema que tengo con usted es que es fea". No esperaba otra cosa de Galliano, un tipo tan acostumbrado a la belleza, que vive en un  mundo donde lo estético manda, que acuse a los demás de ser feos como si esto fuera el peor de los pecados. Lo normal es que alguien hubiera tenido en cuenta las circunstancias del momento, que alguien pudiera haber podido sopesar que no lo estaba diciendo en serio, que estaba borracho o que le estaban tocando los cojones pero...¡no! lo interesante es que un tío famoso ha dicho que Hitler mola. 

Al final, la disonancia es recogida por la prensa y Dior, escudándose en el comentario, decide despedir al diseñador de ropa lo que, sinceramente, suena a buena excusa para quitarse de encima al personaje tras, me imagino, más de uno y más de dos incidentes de esos que provoca la gente que bebe mucho. No hay más que ver la estampa de un tipo famoso, solo, sentado en una terraza elegantona de un café parisino, vestido como un mamarracho, completamente ido y diciendo incoherencias para presuponer que A) no está pasando por un buen momento B)Tenía un día malísimo. 

¿Se puede pensar qué, de verdad, Galliano es un nazi? ¿Que ha leído "Mi lucha"? ¿Que militaría en un partido de ultraderecha? Es más: ¿De verdad sabe Galliano quién era Hitler? ¿Está al tanto?. No me lo creo, de verdad. Y el problema no es que yo me lo crea, es que tampoco se lo cree ni el SUN que es el periódico que ha publicado el vídeo de la discusión, ni los señores de la casa DIOR ni nadie que esté en este mundo y que conozca un poco al personaje. El problema es que todo esto es secundario: lo importante es lo otro, lanzar el conveniente mensaje de que no debemos decir ciertas cosas en público, de que no debemos importunar a los demás, de que debemos de ser políticamente correctos, no molestar porque...si un señor famoso y con dinero puede ser descabezado imagínense ustedes. La guadaña está levantada y los talibán de la moral les esperan a la vuelta de la esquina. Me imagino cuantos de ellos serán verdaderos nazis dispuestos a quitarnos el derecho a actuar como nos marque nuestro entendimiento. 

Nota del Insustancial: "(Don´t fear) the reaper" es una canción del grupo Blue Oyster Club que vio la luz, por primera vez, en 1976 y se convirtió en una clásico instantáneo. Habla de no tener miedo a la parca, yo les invito a ustedes a no tener miedo a expresar sus opiniones como les salga de las narices....ah, pero no me vengan con mierdas nazis, no las soporto. 

NOTA DEL INSUSTANCIAL 2 : A día de hoy, todavía, ningún medio ha pedido perdón a Nacho Vigalondo por lo de su polémica...la vida es así. 

jueves, 24 de febrero de 2011

¿Nuevo Estilo?


Siempre que leo publicaciones en Internet saco la conclusión de que todo el mundo tiene muy controlados los aspectos externos de la publicación, la forma de expandirlos, de hacerse publicidad, de abrirse un hueco, de darse a conocer y de darse bola en la maraña de las redes sociales. Al parecer todo el mundo es un consumado editor y, sin ningún problema, puede convertir tu pequeño planeta-blog en un lugar de referencia dentro de este complicado caos. 

Al parecer el que tiene una publicación en la red, implícitamente, tiene que arrastrar detrás de sí una especie de oficina de marketing (viral, presencial...lo que sea) para darse a conocer y abrirse un hueco a codazos entre los otros millones de escribidores que en la red son y están. 

Desgraciadamente, con la misma alegría con la que se expiden datos sobre audiencias, nichos y otra jerga técnica que, normalmente, pensaba yo dada mi experiencia solo manejan con total conocimiento de causa unas cuantas mentes preclaras del negocio editorial también se expende, de forma gratuita, un consejo básico: Internet es un nuevo medio y, por tanto, hay que amoldarse a él para tener éxito. 

No me cabe duda de lo primero, de la obviedad millones de veces repetida de que todo es nuevo y, por lo tanto, ha de ser vibrante, emocionante y complejo. Estas debieron de ser las sensaciones que tuvieron los exploradores españoles al enfrentarse al continente descubierto y no me cabe duda que también lo fueron para todos los que iniciaron la carrera espacial o, yo que se, la venta de periódicos. Lo nuevo, un cartel impoluto donde se lea bien grande lo de "NUEVO" atrae a muchas personas porque eso de la novedad, de poder decir "estuve ahí desde el principio" siempre nos gusta mucho aunque solo sea porque, después, hay que darle palos a los que llegaron tarde y a los que colgaremos el cartel de "advenedizos".

Me incomoda, me toca las narices vaya, que toda la monserga general de Internet esté dirigida principalmente a dos ideas básicas: 

1) La necesidad de formar parte de una comunidad como único método para relacionarnos. 
2) La creación de un nuevo lenguaje y una nueva forma de comunicación dentro de los infinitos límites de Internet. 

Lo primero me asusta por una sencilla razón: los que creen en la fuerza de la comunidad acaban por reclamar una sola voz para la misma y, de paso, un mismo discurso que consecuentemente anulará los discursos discordantes. No me invento nada, el peligro de la atomización, de reducir Internet y sus contenidos a una serie de metáforas sobre nuestra vida en común inducen a muchos a elevarse sobre el resto de mortales reclamando una voz y una especie de poder ("influencia" lo llaman para escapar del término con tintes autoritarios que alguien pudiera localizar en el campo semántico de la palabrita) no solo para apuntarnos sobre lo que está mal o sobre lo que está bien si no, claro está, para vendernos una serie de charlas y libros sobre el asunto y repletos de mensajes directamente patrocinados por todo tipo de empresas. Con vergüenza ajena asisto desde twitter, sobre todo, al cachazudo comentario de muchos ilustres mangarrianes que sin disimulo nos cuenta qué marca le ha mandado qué regalo a casa para, unos días más tarde, contarnos sus virtudes demostrando una incapacidad para el decoro francamente obscena. Sinceramente, deberían ustedes desconfiar de alguien que se vende por un móvil. Aunque solo sea porque cualquier empresa se ahorra un pastón en publicidad con estas estrategias tan burdas y tan 1.0.

Lo segundo es que es, simplemente, falso. Es decir, se utiliza la forma "comunicar" de forma ambigua y como perpetuo sinónimo de "informar" que es un truco muy de marketing: "comunicar" es un término neutro que vale igual para hablar del asunto de Libia que de las virtudes de una crema facial. 

Si uno de los caballos de Troya de la información en medios como prensa, radio y televisión ha sido la incapacidad para luchar porque la nota de prensa no se convierta en una estafa vendida como noticia en tiempos en los que el aspecto de cualquier web es de lo más profesional (aunque luego el contenido le quite la razón) parece que esta práctica publicitaria más vieja que la mierda ha encontrado un cómodo espacio. 

Hace pocos días el satírico "El Garrofer" publicaba esto de aquí. Lo bueno es que muchos tragaron el anzuelo y pensaron que era una noticia cierta. Con una vergüenza poco torera ninguno de los blogueros afectados por esta parida ha querido reconocer su error y, simplemente, se ha apresurado a borrar el contenido rezando para que nadie haya hecho un pantallazo. 

Es más, se alude continuamente a la inmediatez de Internet como algo positivo sin caer en la cuenta de que, del mismo modo, es un arma de doble filo de difícil manejo. Lo estamos viendo en las revueltas del Magreb donde con inusitada rapidez se publican todo tipo de bulos (Gadafi está en Venezuela, hay 300 muertos en la Plaza de la Revolución, Ben Ali se ha suicidado) que se publican como lo que yo llamo "intentos de noticia". La sola publicación de una noticia no confirmada reconociendo que no está confirmada y que es solo un rumor es algo a lo que se juega en la red y que salpica, desgraciadamente, a los medios de comunicación masivos. ¿Y si no es verdad? No pasa nada porque nos espera, a la vuelta de la esquina, otro montón de nuevas noticias tan atrabilariamente redactadas, tan repletas de nada, tan basadas en suposiciones, rumores infundados o interesados que no nos da tiempo ni  a digerir la falsa alarma anterior ni a a calcular qué cantidad de verdad hay en todo lo que se dice en ese mismo instante. 

Es precioso tener un medio de comunicación tan potente a nuestro alcance pero, también, como hacía Spiderman con sus superpoderes hay que tener siempre en cuenta la responsabilidad a la que te enfrentas cuando te dedicas a servir de eco de esto o de lo otro. 

Mi conclusión es que sabemos mucho de Internet, de como funciona el aparato, pero muy poco de rellenarlo de contenido que, en el fondo, es de lo que se trata. De hecho la definición de Internet como "medio de comunicación" se queda algo corta ya que, por decirlo de un modo burdo, el uso que cada uno da a su conexión ADSL dista de las de otros y tiene que ver con lo que hagamos por ella: ver porno, colgar fotos de amigos o colgar vídeos de youtube no parece algo que haga un medio de comunicación. De hecho que Internet se haya convertido en el clavo ardiendo al que se agarran los informativos televisivos dice mucho de lo corta que es la propia definición. 

Por otro lado, la necesidad de que cada bloguero se convierta también en su propio departamento de marketing, de distribución, de redacción y, a ser posible, de RRHH no deja de ser el sueño de cualquier empresario. 

Como no quiero dejarles así, con la duda, he hecho un pequeño esbozo, un aviso a navegantes (muy del estilo del que se hacen en otras páginas) con una serie de puntos sobre lo que creo que cada ser humano detrás de un teclado debería de plantearse antes de escribir un texto. Son estos: 

Se honesto contigo mismo y con los demás: Intenta aclarar las motivaciones que te llevan a escribir de algo. Da igual. Si la reseña del disco es de un amigo confiésalo. No pasa nada. Que la gente se haga las componendas que quiera luego en su cabeza pero si no lo dices alguien pensará que tienes un oscuro interés en publicar algo sobre un colega. Es más, si no conoces al artista pero te han invitado a un pase de una peli, te han mandado un disco o un libro puedes decirlo. Es una práctica normal. Si no te ha gustado es mejor que lo digas y, si no quieres incomodar a esa gente tan maja, lo mejor es que no escribas nada pero, por favor, no engañes a la gente. Eso es una mierda seca. 

El Medio no es el mensaje: No, no lo es. Lo importante es lo que cuentas, da igual que sea un hecho noticiable o un relato de tu niñez y da igual que lo escribas en un blog, en un fanzine fotocopiado o en un diario. La idea, lo que quieres transmitir es lo más importante y no tiene por qué ser diferente, ni estar escrito de modo diferente, ni usar trucos diferentes porque uses un medio digital. Se dice que los post tienen que ser cortos y concisos ¿Por qué? Es estúpido, es ridículo teniendo en cuenta que todo el mundo ansía un Ipad o un Kindle donde, vaya, va a guardar libros de 200 o 300 páginas. La extensión de lo que cuentas es cosa tuya y lo que cuentas también...nada más...Internet es un medio que te permite añadir un vídeo, una canción o unas fotos. Estupendo. Pero nada más que eso. 

No hagas que la gente pierda el tiempo: Si valoras tu tiempo, valora también el de los demás. Por favor, no publiques mierda o paparruchas sacadas de otros sitios. No hagas refritos lamentables, no ofrezcas mierda o parecerás nada más que una pequeña sede de otra web más grande.

Escribe para ti: Sí, suena idiota pero es lo mejor que nadie pueda hacer. Lo primero es darse gusto a uno mismo y, luego, por circunstancias que se me escapan dárselo a los demás lo que me lleva a...

NO te dejes joder por las críticas: Es complicado administrar las voces discordantes, los insultos, las disonancias. Lo normal es que toda esa respuesta inmediata de la audiencia haga que, aunque sea inconscientemente, te decidas a ponerte tu mismo la mordaza. No lo hagas. Cero. Escribe sobre lo que te de la gana. El que te lee lo hace porque quiere y no tienes ningún compromiso con ese lector que te pone a bajar de un burro. El día que comiences a escribir pensando en la gente que te lee lo vas a tener crudo. 

Las críticas están muy bien y sí todo el mundo tiene derecho a construir la suya o a tirártela a la cabeza pero, sinceramente, muchos de los que se dedican desinteresadamente a opinar negativamente suelen no tener ni idea, hacer una lectura selectiva del texto para encontrar todo aquello que les molesta y rebozártelo por la cara (muchas veces sin ni siquiera haberlo entendido) o, lo que es peor, esperar una reacción airada por tu parte con la que echar unas risas. Es por ello que, lo mejor, es poner cada crítica en observación y poco más.

Busca tu estilo: Es importante que vuelvas a leer el anterior punto. Busca una forma de escribir propia y ya verás como tendrás lectores. A lo mejor no muchos, o sí, pero al menos podrás seguir siendo fiel a ti mismo. Un estilo definido es, por lo menos, interesante y suele ser denotado como tal. 

Busca el tema bueno y, si no, dale una vuelta a lo que hay: Es importante elegir temas interesantes, desconocidos o poco conocidos y hablar sobre ellos. Vale, desgraciadamente, muchas veces no los hay y entonces tenemos que tirar del tema de moda: nada en contrar pero, al menos, hazlo desde una perspectiva interesante, intenta darle la vuelta, ofrecer una mirada desde otro punto de vista. Hace muchos años estuve de charla con Pepe Oneto y me contó que se encontraba en la tesitura de tener que hablar sobre la visita de Gorbachov a España. Temía que su crónica fuera como las de todos los demás y decidió salirse de madre y contarla desde la perspectiva principal del maletín con el código de lanzamiento de misiles que portaba el séquito del Premiere ruso. ¿No es acojonante?  

Y todo esto se resume en un solo mandamiento: 

HAGAN USTEDES LO QUE LES SALGA DE LAS NARICES
Y NO 
HAGAN CASO DE TODA LA MIERDA QUE CIRCULA POR LA RED
PORQUE COMO DECÍA WILLIAM GOLDMAN SOBRE EL CINE: 
"NADIE SABE NADA"
REPITO
"NADIE SABE NADA"

Un saludo y que tengan un espléndido día. 

Nota del Insustancial: ¿Se imaginan que Manos de Topo fuera un grupo como todos los demás grupo y hubiera aparcado su propio estilo para lanzarse a fórmulas más comerciales? 

lunes, 14 de febrero de 2011

¡Es solo cine!...¿No?



El desastre. Otro año más. Este año, posiblemente, un  desastre mayor porque, la que se anunciaba como la Gala de los Goya, de la reconciliación, la que se iba a celebrar en el centro de Madrid e iba a convocar a todos los ciudadanos alrededor de las estrellas del cine español en plan Cannes, en plan Kodak Theater, ha finalizado en medio de una polémica (la enésima en lo que vamos en menos de sesenta días de 2011) con protesta convocada por la red, la aparición de un idiota con barretina ("momenten totalmenten bajoneren" que diría un alemán), lanzamientos de huevos y consignas y una sensación generalizada de celebración familiar que todo el mundo esperaba con ganas pero que, al final, por las circunstancias ha resultado contener todo el catálogo de malas caras, puñaladas y comentarios dañinos de cualquier boda, bautizo, cena de nochevieja o similar donde los invitados compiten no por caerle mejor a los otros invitados si no por llevarse el premio al borde del año. 

El momento más esperado de la noche no fue saber quién se iba a llevar el premio gordo (Agustí Villaronga recogiendo los frutos de una carrera intensa, brutal...) si no del contenido del discurso del Presidente saliente de la Academia Alex de la Iglesia. El hombre, el buen hombre, que llegó hace dos años para hacerse cargo del puesto con una hoja de ruta que pretendía unificar al sector bajo una misma voz y, sobre todo, acercarlo al público limando asperezas con políticos de la derechona y medios tradicionalmente hostiles, es decir, que pretendía hacer todas esas cosas que le faltaban a la industria para volver a refulgir ha leído su propio testamento en un tono grave que me ha recordado al discurso de renuncia de Aldolfo Suarez allá por los 80 y que ha sido leído con amargura y una cierta sensación de haber sido derrotado por las circunstancias políticas, digitales, sociales y la madre que las parió. 

Esta vez, el tipo que soñó con ser el hombre del consenso, se ha dejado de medias tintas, ha abandonado la carga de diplomacia que conlleva un cargo como el que ha ostentado y ha tirado por la calle de en medio tomando partido no por el sector, no por las gentes del cine si no más bien, por todos aquellos que estaban fuera del Teatro Real con la cara tapada por una máscara de Guy Fawkes (unos con la oficial que se vende bajo licencia de la Major, Universal, y que les está dejando unos dividendos inusitados a la productora y distribuidora internacional y otros, más consecuentes con la naturaleza de la protesta, con una impresa sobre folio tipo careta de clase de manualidades que se podía descargar de manera gratuita en algunas páginas que la han puesto a disposición de los autodenominados Anonymous). 

De la Iglesia, liberado de facto de su papel de Presidente, ha dirigido un discurso a la nación (a la digital y a la  manual) que no ha dejado resquicio de duda sobre el asunto: Internet es el nuevo y único campo de acción posible. Ya está. El que quiera bien y el que no, pues ya sabe donde tiene la puerta. El discurso que no parece haber sentado bien al sector (la cara de Enrique Cerezo, productor, me ha parecido incluso más sintomática que la de la Ministra Ángeles González Sinde más que nada porque Don Enrique es el productor más potente de nuestro país) ha sido recibido con una alegría generalizada por la muchachada internauta que ha visto refutadas, en el discurso, todas sus ideas sobre el asunto. Es más, hasta en un detalle tan nimio como el de la propia nomenclatura de los que usan Internet ha sido tajante: no les llamen Internautas, llámenlos ciudadanos. Esto es lo que se llama una enmienda a la totalidad. 

Alguna vez, seguramente ya demasiadas, les he intentado transmitir lo fragmentado que está el sector audiovisual, lo difícil que es poner a todo el mundo de acuerdo, que en realidad esa idea de que todos vamos debajo de un mismo manto, que somos un gremio, una hermandad, una logia dista muchísimo de ser ni total, ni parcialmente real. Ahí está el discurso de De la Iglesia que ha sido una bofetada sin mano, más bien una paliza sin manos ni piernas, a la ministra González Sinde pero, de algún modo, también a toda la profesión que, imagino, esperaba un discurso mucho más conciliador. Seguramente, los que peor lo hayan recibido, hayan sido los distribuidores y los dueños de las salas de cine. 

Sobre el discurso de Alex de la Iglesia flotaba una tremenda frustración, ya digo, la frustración de alguien que no ha tenido éxito en lo que parecía un proyecto personal, una cabezonería de alguien acostumbrado a llevar sus sueños a la práctica. El testamento no podía ser más desolador y desabrido aunque solo sea por el triste reconocimiento de que, la realidad, con sus intereses y sus vicisitudes, se ha impuesto a una idea cojonuda: hacer rentable y simpática a toda una industra que se basa, para ser viable, en caerle bien a la gente. 

Si las reacciones al discurso de De la Iglesia han quedado para la posteridad recogidas por las cámaras de TVE lo que no está tan claro, a partir de hoy, son las consecuencias de esas palabras. 

Es evidente que la relación del director vasco con la industria no va a ser buena, al menos, no públicamente. Es un riesgo mayúsculo. Un órdago. En los cálculos de Alex, me imagino que coexistirán estas dos hipótesis: 

-Es posible que los productores y los exhibidores me odien a día de hoy, manteniendo este discurso, pero si mi próxima película es rentable seguirán contratándome porque todos han leído a Mao y saben que da igual que el gato sea negro o blanco con tal de que cace ratones. 

-En caso de que, pese a que sea rentable no quieran contratarme, siempre puedo buscarme la vida con productores extranjeros teniendo en cuenta que tengo un curriculum potente y que en Francia o en Estados Unidos o en Inglaterra podría encontrar inversores dispuestos a poner la pasta. 

Estos dos cálculos, claro está, se basan en algo muy sencillo: HAY QUE SER RENTABLE. Lo que nos lleva a una única idea: Si queremos que Alex de la Iglesia siga rodando, y teniendo en cuenta el actual sistema económico por el que nos regimos, no hay que ser muy listo para entender que: si queremos que Alex de la Iglesia siga haciendo películas tendremos que PASAR POR TAQUILLA. Guau. Qué dilema. Enfrentados a la realidad honesta de que Internet es la realidad y no el futuro, me temo que hasta que la cosa no se ponga de otro modo no tendremos más remedio que seguir con el antiguo "deme dos centraditas". 

En estos últimos días, ni dos meses calculo, hemos sido bastante conscientes del poder de la red, de su pawa,  la presión de la misma ha descabezado a Nacho Vigalondo, ha puesto contra las cuerdas a Alejandro Sanz (sorpesivo su abandono de Warner para fichar por Universal) y, en cierto modo, ha descargado su fiereza sobre las espaldas de un profesional que, digámoslo claro y meridiano, vive del taquillaje y las ventas de su obra que no es otro que Alex de la Iglesia. Sin duda Alex le ha visto las orejas al lobo, ha descubierto que detrás de los teclados se encierra un infinito poder de comunicación, una masa nebulosa de personas que solo tienen que apretar un botón donde pone "me gusta" para que moles o decidir no tocarlo y que te vayas al rincón de los castigados junto a Ramoncín. 

Alex de la Iglesia ha tomado partido por el público, ni siquiera por un público real, ni siquiera por una cifra concreta de espectadores, es más, lo ha hecho teniendo en cuenta que "Balada triste de trompeta" ha distado bastante de ser un éxito de taquilla. Sin duda, si fue valiente en su día para aceptar el reto de dirigir la Academia de Cine ha demostrado un valor inmenso tomando un camino que, él mismo, no sabe donde le va a llevar porque es un camino que no tiene un destino claro, si no simplemente una enorme interrogante en el horizonte.

Espero, que para agradecerle el gesto y mientras llegan esas páginas de descarga con las que recuperar la inversión que se hace en cada una de sus pelis, todos los que le han aplaudido a rabiar, todos los que han llenado Internet con mensajes de apoyo, todos los que se han mostrado tan agradecidos de que haya defendido sus tesis y su derecho a ver cualquier cosa producida en cualquier lugar del mundo a cambio de lo que cuesta el enganche a una línea ADSL acudan en masa a los cines donde se proyecte su próxima película, que ahorren un poco y vayan al cine más cercano porque, sinceramente, lo que ha hecho este tío, este domingo por la noche es un salto mortal hacia atrás sin red. Si él ha sido capaz de tomar partido por todos ustedes lo mejor que pueden hacer es devolverle a primera línea. Que semejante acto de inmolación no sea en vano. Háganle saber que su esfuerzo merecerá una recompensa. 

Son ustedes los que decidirán si habrá una siguiente película de Alex de la Iglesia o no existirá. Ustedes tienen el poder en sus manos, ya saben un poder que conlleva una enorme responsabilidad. Él ha defendido su derecho al disfrute plenipotenciario de todas las producciones del mundo y ustedes, y solo ustedes, deberían de devolverle el favor de que esta noche les haya servido de portavoz.

Solo diré una cosa: El cine es solo cine y no habría que darle tanta importancia....y, si se la damos, creo que es por algo. Por algo profundo que tiene que ver con todos nosotros. Siempre hemos tenido el poder, lo que ocurre es que ahora lo ejercemos de forma más clara. 

...Y de la Gala no voy a hablar. Solo diré que ha comenzado muy bien y se ha ido muriendo poco a poco...como todos los años. Pero, la verdad, no parecía que el horno estuviera para bollos. 

...Y sobre las pelis de este año: diré que si "Biutiful" no me gustó nada, "Pá negre" me emocionó (soy fans de Villaronga), "También la lluvia" me encantó, "Buried" me parece la hostia, "Todas las canciones hablan de mi" me ha parecido fantástica, no me he recuperado mentalmente de "Habitación en Roma" ni de "A3MSC", que fui con inquina a reirme de "Pájaros de papel" y salí gratamente sorprendido pese a que el final me pareció regulier,que "El Gran Vázquez" me gustó mucho y que no he visto "los ojos de Julia", "Elisa K", "La Mosquitera", "Lope"  y "Chico y Rita" (aunque esa es la que me llama la atención)...

...Me ha gustado mucho que le dieran el Goya a Mario Camus (Además de todas las conocidas me gusta muchísimo una película con baloncesto de fondo titulada "La vieja música" (1985) ) y que me he emocionado con Karra Elejalde y Rodrigo Cortés...

...No me ha gustado que no sepamos hacer una fiesta sin que haya palos, que Jonás Trueba no haya pillado estatuilla, que "Maria y yo" se haya quedado sin Goya, que "Un profeta" tampoco (en las extranjeras) y que Aitana Sánchez Gijón no haya tenido una cobertura más amplia y que la cortometrajista esa tan densa haya cantado tan mal así como que Juanjo Puigcorbé no haga gracia y Andrés Pajares, el hombre, no esté del todo recuperado. Y sobre todas las cosas que Carlos Areces no fuera nominado.

BOLA EXTRA (En forma de rumor)
Hay quien asegura que son muchos los pretendidos profesionales sobre temas de la red que ya se están ofreciendo a productoras y distribuidoras cinematográficas como asesores a cambio de un crujiente cheque. No me extrañaría que esta maldad, de ser cierta, nos revelara la categoría moral de todos los que, con el río revuelto, están intentando sacar estupendas ganancias a costa de las buenas intenciones de unos cuantos. Ya sería el delirio. Permanezcan atentos. Y esperen el mayor de los sonrojos. 

Nota del Insustancial: "Balada de trompeta" es un tema musical que interpreta Raphael en la película "Sin un adiós" (1971) del director Vicente Escrivá. Como todo el mundo sabe es la canción con la que se identifica -y flipa- el payaso triste que interpreta Carlos Areces en "Balada triste de trompeta". Amargo temarraco al que Raphael imprime esa voz suya tan espectacular y, como diría Jordi Costa, tan disfuncionalmente bella. 

jueves, 4 de septiembre de 2008

Aznar y la comedia romántica







¿No ves? Esto es como escupir al cielo y que te caiga en la boca. Hace tres días sugiriendo que Aznar se conformaba con poca cosa y, resulta, que ahora lo acusan desde una web marroquí de haberle hecho un bombo a Rachida Dati, una ministra del gobierno de Sarkozy.
El asunto daría para una comedia francesa en la línea de Mamá hay un hombre blanco en tu cama (Romuald et Juliette, Colin Serreau, 1989). Un tipo conservador gris, tontorrón y algo deleznable conoce el resurgir de la vida en su madurez cuando se enamora de una mujer que le descubre un mundo que le es ajeno.


La gente pone cara rara y esta mañana una maruja del metro no le daba ningún crédito a la información diciendo, cito textualmente: "las cosas entre moros y normales no funcionan...mira lo de Lady Di y el tío aquel...".




Aznar lo ha negado todo. O sea, que hay que hacer caso a Aznar que bien sabe él con quién se acuesta y con quién no. Pero dejemos volar a la imaginación, libre cual libélula que no libelo.
Manuel Gómez Pereira o Fernando Colomo serían perfectos para llevar este romance a la pantalla en nuestro país.
Yo me imagino un primer plano de Aznar diciendo aquella frase histórica de “De problem of Al-Qaida born in de murs inveision of de Jispanic península” (“El problema de Al Qaeda nace de las invasiones moras de la Península ibérica) con su acentico de estudiante de Open English y después quejándose en la intimidad a sus colaboradores (tontorrones de buen corazón que interpretarían Carlos Lucas y Angel de Andrés haciendo de una especie de Zaplana y Acebes muy bufos) de la vida que le ha tocado llevar. Su némesis sería Ana Botella que saldría retratada como la mujer que lo ha moldeado a su gusto y lo hace completamente infeliz. Yo pondría en ese papel a Ana Belén o a Loles León si es que quisiera resaltar que, en realidad, es una nueva rica. Aznar sería solamente un hombre de buen corazón, un calzonazos manejado por su mujer…
Incluso, estaría bien, que él hubiera rechazado anteriormente el acoso de una actriz más joven y algo progre que sabe de las buenas intenciones reales del ex presidente. Optaría por el final feliz a todo trapo.



Pero bueno, no nos hagamos ilusiones y, por favor, NO te creas nada de lo que aquí está escrito. Os lo digo porque resulta que 2 de cada 3 españoles no saben diferenciar entre una noticia falsa y una de verdad. La tele y la prensa le echan la culpa a Internet que es un nido de falsedades…lo dice Juan Pedro Quiñonero en su artículo de ABC dedicado al rumor picante que le echa la culpa de la extensión del mismo a “un océano de aguas sucias de internet”. Yo, en descargo de Internet quiero decir que Urdaci fue director de Informativos de TVE...que conste.

Nos imaginamos que el Neptuno de ese océano deberá de ser Germán Yanke que, hace meses, ya habló de una cena entre la francesa y el español en París desde su columna de Estrella Digital tirando de todos los tópicos de la literatura romántica: París, Restaurante discreto, coqueto y pequeño, él maduro y poderoso; ella joven, atractiva y con fama de enamoradiza…¡Cenando!
En Melinda&Melinda (Woody Allen, 2004) Will Ferrell se refiere a este tipo de bistrós como “antros iluminados con velas”. Si hubiera descrito el lugar así no hubieramos necesitado de desmentidos.



¡Por Thor, Josemari! Si quieres quedar para charlar de política lo haces en un asador de Socuéllamos, con luz y taquígrafos y a la hora de la comida. Así el gabinete de prensa de FAES no estaría a estas horas como puta por rastrojo rebuscando a quién cargarle el mochuelo del rumor.
Porque eso sería, ya lo decía antes, como escupir al cielo y que te caiga en la boca. Les cuento la razón: Allá por 1986 en Castilla y León gobernaba Demetrio Madrid, un político del PSOE, y Aznar era el jefe de la oposición. El jefe del gabinete de prensa era Miguel Ángel Rodríguez que organizó una campaña de descrédito contra Madrid hasta que este dimitió para “no dañar su imagen pública ni la del partido” (eran otros tiempos). En esos tiempos, al parecer, los océanos de suciedad eran manejados por otros…

Ah, y por cierto, ya tengo título para la comedia romántica: "La dulce alianza de las civilizaciones". La coreografía correrá a cargo de Kofi Annan y Zapatero.