Mostrando entradas con la etiqueta drogas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta drogas. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de febrero de 2009

¿Por qué preferiría ser una top model a un deportista de élite?


"Cuando una chica atropella a un inocente desconocido se vuelve un poco insegura" (Sarah Silverman en "El show de Sarah Silverman")

La justicia no se aplica a todos por igual por mucho que sea representada como una descocada muchacha fetichista portadora de una balanza.

A Michael Phelps, el nadador zangolotino, le pillan pegándole unas caladas a un bong de marihuana y echando unas cervezas en plan juvenil y los patrocinadores del nadador más rápido del mundo le retiran los cheques y el saludo. Si la cosa sigue así a Phelps no le van a dejar acercarse a una piscina ni para remojarse los pies y, por lo tanto, tendrá que concursar en todo tipo de realitys (The ultimate elephants cemetery) o "renacer" en una secta y escribir un libro sobre la fama, el alcohol, las drogas y reencontrarse con los valores cristianos, o sea, que tendrá que entonar el conocido "yo antes lo tenía y todo y miradme...¡lo perdí por cogerme un pedo!".

A las modelos, sin embargo, después de ser fotografiadas esnifando coca, cogiéndose pedos y enseñando las partes pudendas en descuidos nocturnos (me he dado cuenta de que si reunes muchas fotos de Lindsay Lohan puedes hacer un puzzle donde puedes verla completamente desnuda...un pecho por allí, esa entrepierna en el Festival de Venecia...) lo normal es que las veamos "renacer" pero en la portada de Vogue. De hecho Kate Moss cobra mucho más ahora que antes de acompañar a Pete Doherty hacia el desguace y, ultimamente, ha celebrado su cumpleaños en varias fiestas y hemos visto a unos operarios metiendo un gorrino muerto en su casa, gorrino que iba a ser cocinado "a la moda medieval". Dicho cerdo, por cierto, me hace plantearme parlamentos completos donde se incluyen la palabra "bulimia", "anorexia" o "envejecimiento crónico de los genes" y también una duda terrible que tiene que ver con que la modelo ha sido informada del advenimiento de una catástrofe de dimensiones bíblicas lo que le ha llevado a hacer acopio de carne para los próximos treinta años que es lo que calculo que una tipa de 36 años, 20 kilos de peso y una masa cerebral de un mosquito tardaría en comerse semejante bicharraco.


Seamos serios, a las personas que pertenecen al "Mundo del espectáculo" (o "Mundo de la noche" que es como lo llaman en "Mujeres, hombres y viceversa" que es, en sí, una ventana abierta a otro mundo, el de la estupidez humana) les tenemos mucho más cariño que a los deportistas de élite y lo diré con un puñado de palabras que tendréis con conectar por vuestra cuenta: Michael y Jackson. ¿Le perdonaría la gente al Niño Torres que comprara el esqueleto del Hombre Elefante? Yo creo que no...

Maradona no cuenta porque Argentina trata con la misma indulgencia a artistas, futbolistas o políticos corruptos y es la excepción mundial que confirma la regla, por lo demás...


La lista de adoradas celebridades con problemas para mantener la verticalidad a partir de las 15:00 horas es mucho mayor entre los artistas y, sin embargo, no hay campaña de publicidad que se resista a día de hoy a tener en su nómina a estrellas como Britney Spears pese a haber escrito una canción que se llama "Womanizer" ¿Qué coño significa esa mierda? Buscad la letra es para dejar pálido al Tribunal de la Haya.


Miremos si no como ha ido la carrera de Carmen Electra y la de su marido el ex baloncestista Dennis Rodman. Ella todavía hace portadas de revistas y es la nueva presentadora de MTV mientras que él terminó pareciéndose a un extra de "A Wong Foo, gracias por todo"....y ya en asuntos de travestismo me quiero acordar de Eddie Murphy y esa prostituta transexual que él dijo que "sólo estaba acompañando a casa", semejante rocambolesca historia no le ha impedido seguir teniendo una carrera dentro de la factoría Disney pero, ahí está el pobre Guti, al que un rumor sobre una relación con Bibiana Fernández lo ha perseguido por todos los campos de fútbol de España ¿Acaso es que la gente que ha ido a ver Norbit no es la misma que acude los domingos a insultar al jugador blanco? ¿No es más imperdonable hacer una película donde uno interpreta todos los papeles protagonistas?

Y, como no, fijémonos en la prueba definitiva: O. J. Simpson. El jugador de fútbol americano fue absuelto de un juicio por asesinato cuando era actor cómico mientras que Huracán Carter, un boxeador que puedo haber sido campeón del mundo según nos informa la canción de bob Dylan, fue enchironado pese a que no había pruebas contra él. Más allá de eso la laxa justicia condenó a O.J. recientemente cuando ya no era ni deportista, ni claro está, actor.

Es por eso que prefiero ser estrella de un culebrón, cantante (nunca melódico), actor o top model que deportista que, al parecer, se comen todos los marrones.

martes, 16 de septiembre de 2008

¡Arde Siberia!



Una de las mejores leyendas urbanas de la historia contaba que los camellos se ponían en las puertas de los colegios para repartir caramelos con droga. La cosa mejoró cuando comenzaron a distribuirse sin saber cómo unas fotocopias chusqueras (tiempos pre internet, ahora si quieres dar pábulo a una chorrada la clavas en el blog) de una presunta circular del Ministerio del Interior donde se advertía de la proliferación de unas calcomanías impregnadas en LSD de la marca “blue star”.


En la puerta de mi colegio, cuando yo cursaba tercero de E.G.B., dicha leyenda urbana casi acabó en linchamiento. Unas marujas comenzaron a sospechar de un tío negro que estaba en la puerta del cole e iniciaron una fascinante coreografía calcada a las que realizan las leonas de los documentales alrededor de un Ñú, gacela o “animal que pilla” en general que terminó con una lluvia de bolsazos. El tipo en realidad era el padre de la única alumna negra del centro (tiempos pre inmigración) y ejercía como diplomático, por cierto. Las marujas se justificaron luego diciendo que “siempre habían visto a la negrita siendo recogida por su madre, una mujer blanca, y que pensaban que era adoptada”. La supuesta mamá era la au-pair.


Pues me imagino que todos hemos tenido que aguantar en mayor o menor medida las advertencias de padres, tutores y profesores sobre el malvado “hombre de los caramelos” y aquellas charletas sobre “no aceptar comida o bebida de manos ajenas” (¡Cuántos exploradores hubieran muerto en desiertos y selvas de haber seguido esos consejos!).
A los padres siempre les atenaza el temor de que sus vástagos acaben en manos de una mafia, de una malvada organización dispuesta a esclavizarte de por vida robándote la voluntad dñándote física y psíquicamente a cambio de una quimera, de un bien solamente temporal pero cuyas secuelas arrastrarás toda la vida….


Entonces…


¿Por qué nadie nos advirtió sobre los bancos, los créditos hipotecarios y el Euribor?


Sí, al final no caíste en la cocaína boliviana pero te has pillado la puntica de la títola con el Euribor que, por cierto, cuando sube te deja toda la noche comiendo techo y con la cabeza haciendo “pum-pum-pum” como si hubieras estado dos días en el Monegros Festival de marchita sana.



En la película yonki Pánico en Needle Park (Jerry Schatzberg, 1971) se explica muy bien como funcionaba la lucha contra la droga en NY: La poli detenía a un montón de pequeños camellos que dejaban desabastecidos a los consumidores habituales creando una situación de “pánico”. Los yonquis, sin lugar a donde acudir, iban a las comisarías para delatar a otros camellos de mayor envergadura con la esperanza de que estos testimonios se pagaran con algo que echarse a las venas y que venía de los mismos fondos incautados de la policía.
Bueno, pues eso están haciendo las grandes entidades financieras. Le han cortado el chorro a las entidades intermedias y estas, ahora, aprietan a sus clientes exigiéndoles el pago de las deudas contraídas y negándoles la posibilidad de pedir un crédito.
Ahora es cuando me he dado cuenta de por qué las hipotecas, créditos personales, tarjetas etc… se han acabado llamando “productos financieros”. No me extrañaría que las próximas cosas de estas se acabaran por entregar metiditas en bolsas de plastiquete blanco o cerradas en forma de primorosa papelas clásicas.
O sea, que como el “hombre de los caramelos” los bancos se han puesto a la puerta de las casas de la gente y le han dicho “toma, dinero, no te cortes, que la cosa está de puta madre, llévate lo que quieras…”. Lo que antes parecía gratis ahora te cuesta un riñón. Te lo quitan de golpe y porrazo....¡Arrrrrfffff! ¡Dame peerrrassss! ¡Que más triste es de pedir que de robar! ¡Dame argo!



Estamos en medio del pánico, ciertamente, pero yo no me preocuparía demasiado. Es decir, pensad que no hay mucho que perder excepto la casa, el coche, el colegio de los niños y las vacaciones en Punta Cana….sólo hay que confiar en esa gran frase que se repite mucho, sí, joder, esa que dice que “el que se muere en España de hambre es porque quiere”…la suele decir el mismo tipo, sentado en el mismo sillón, fumándose el mismo puro y bebiendo el mismo coñac en la misma copa balón que el que te contó eso de que “el precio de la vivienda no baja jamás, firma aquí, aquí y aquí…ya eres propietario”.

Solían ser los tíos que dirigían Northern Rock Bank, Lehman Brothers, Merryll Lynch, Enron, Gescartera…al parecer todos con muchos más problemas para gestionar su dinero y, sobre todo el nuestro, que por ejemplo Pablo Escobar pese a demostrar, a veces, unas formas tan malas como las del famoso narco.
En la muy yonqui Salto al vacío (1995, Daniel Calparsoro) un desesperado Karra Elejalde, que hace de yonki muy malito, le grita a su hermana Najwa Nimri una frase de extraña belleza para demandarle la dosis que ella, que es camello, tiene en el bolsillo y para hacerla partícipe de las sensaciones que da el mono gritándole:
-“¡Arde Siberia!”.
Ella se lo da. Yo mañana me voy a ir al banco a gritárselo al director de la entidad a ver si se apiada y acaba con estos sudores fríos, esta cagalera y este malestar general.

miércoles, 27 de febrero de 2008

La frase para la Historia de...George Best

Predecesor tempranero de eso de llevar el glamour y la fiesta padre al fútbol George Best será más recordado por sus borracheras, sus ligues y sus juergas, por encima incluso de tíos con tanta personalidad como David Beckham o Paul Gascoine (glamuroso y chuzo respectivamente, ambos de las islas británicas). Best, nacido en Belfast, tenía curiosamente el toque de balón de las estrellas sudamericanas y un saque para la juerga que hacía justicia de sus humildísimos ancestros anglo-irlandeses.

Militó en el Manchester United de 1963 a 1974 club con el que ganó dos campeonatos de liga, una copa de Europa y el Balón de oro que lo coronó como el mejor jugador de la historia del Reino Unido y que le valió el apodo de "El Quinto Beatle". En aquella época comenzó a darle al frasco y a simultanear sus brillantes actuaciones como futbolista con diferentes altercados, apariciones en la prensa rosa, novias de esas de no creérselo y se convirtió en el primer futbolista "guay" que aparecía en portadas de moda, revistas del corazón o, por ejemplo, en el mítico programa musical Top of the Pops. De aquella época se le conoce también por haberse quedado sin un duro tras invertir básicamente en coches de lujo (que acababan estrellados en cualquier carretera), mansiones que nunca acababa de decorar o mujeres y ropa a la moda. Como ejemplo valga decir que la edición inglesa de GQ lo eligió recientemente entre los 50 hombres con más clase de los últimos 50 años.


Tras abandonar la disciplina del Manchester, con la cartera rota y las piernas bastante paralizadas por la ingesta de ginebra y el consumo de estupefacientes (dicen) se largó a jugar a Sudáfrica de donde volvió sin el permiso para poder militar en clubes profesionales del continente, cosas del Apartheid, se largó a Los Angeles para jugar con los Aztecs, reverso tenebroso del Cosmos de Nueva York y necesaria comparsa de los Earthquakes de San Diego de esa liga norteamericana de fútbol de los 70 que resultó ser la vía de escape de muchas estrellas con problemas de juerguerío y cuentas corrientes exhaustas (Chinaglia, Pelé, Moore, Rowlands, Calloway, Cruyff, Neeskens...). Perdonados esos pecadillos de haber jugado al fútbol en Sudáfrica (que tenía prohibido su concurso en cualquier competición deportiva) volvió al Fulham (el club más pijo de Londres, ahora comprado por Al-Fayed) por un año para volverse después, más castigado si cabe y ya con dos divorcios en su haber a Los Ángeles.




Pero como decían en aquella serie tan mala de Antena 3, nada es para siempre y George, el chico de Belfast, volvió a las andadas europeas y se enroló en un equipo pobretón de la liga escocesa, los Hibernians, nativos de Leith y equipo preferido del escritor Irvine Welsh, con ellos jugó dos temporadas y marcó 36 goles en 86 partidos. No está mal para un tipo que protagonizó dos sonadas anécdotas:


1. En un derby contra el Hearts, eternos rivales, la hinchada de dicho equipo lanzó al campo una botella medio llena de whisky para desconcentrar a la estrellona (fichada, por cierto, gracias a que los Hibs fueron el primer equipo en mostrar patrocinador en sus camisetas, la marca deportiva Bukta). George, ni corto ni perezoso, que solía jugar partidos memorables con resacas de camión, se acercó hasta la botella y le pegó un trago para dejarla luego en la banda.


2. Llegó borracho y groggy a un partido. Se quedó dormido en el banquillo y se meó encima. Salió en el segundo tiempo y marcó dos goles.


Después volvió a Jugar unos años más en Estados Unidos y Australia para retirarse definitivamente y arrastrar el culo con su chuzísima elegancia y su savoire faire de juerguista enrolado en los negocios de promoción más absurdos (desde inmobiliarias de la Costa del Sol a la caza del guiri, hasta negocios de coches de lujo) y ligándose a las tías más espectaculares del Reino Unido, algo dóblemente reseñable cuando hablamos de un país donde no hay muchas mujeres espectaculares y teniendo en cuenta que llevaba cocido en alcohol desde los años 60.




Tras el último chispazo de gloria mediática que le dió su desintoxicación, su matrimonio con una top model y alguna aparición en reality shows su hijo Calum, mucho menos divertido, se ha hecho famoso por ser un modelo del montón y trajinarse a intelectuales de la talla de Lindsay Lohan o Paris Hilton, echarlas a pelear y poner caras de pollino delante de las cámaras de los tabloides de medio mundo. Falleció de un fallo masivo de hígado y pulmones el 25 de noviembre de 2005. Alex Ferguson, eterno manager general del Manchester United, dijo de él que había sido "simplemente único". La ciudad de Belfast rindió un homenaje a su hijo predilecto ("Jódete, Van Morrison" que diría Top) y le pusu su nombre al Aeropuerto de la ciudad.


Su filosofía se traduce en esta frase:


"Gasté mucho dinero en mujeres, coches y alcohol, el resto simplemente lo despilfarré".



sábado, 26 de enero de 2008

Elogiando a los cogorzas

Leo esta frase en Secretos de alcoba de los grandes chefs (Anagrama), el último libro de Irvine Welsh (el de Trainspotting):
"El nuevo fascismo ya está aquí. Y no se trata de skinheads desfilando por zonas urbanas deprimidas al grito de "¡Sieg Heil!", no; lo están urdiendo en los café-bares y restaurantes de Islington y Notting Hill". (página 157, por cierto).

Le tendré que preguntar a la fugada Elsa, que está por ese Londres, si están tan retrasados en eso de identificar el nuevo fascismo. Aquí lo estan haciendo a plena luz del día, con luz y taquígrafos. A calzón quitao, vaya.

Pero dejemos la política y hablemos un poco de este libraco de Welsh. Bueno, mal de estructura. Un tipo que escribe una novela de 515 páginas no se puede permitir el lujo de que las primeras 130 sean puro rollo. Tardé más en leerme esas páginas que en clavarme dos novelas de McCarthy (Suttré y El Guardián del vergel).

Ahora la historia fluye con los lugares comunes del autor: alcoholismo, drogadicción, hooligans que se matan a hostias. Mucha violencia física y verbal.


"Como el sol, salgo y me pongo, salgo y me pongo....¿Soy o no soy la hostia?


He descubierto un poco más de lo mismo, pero no me importa. Es lo malo que tienen los escritores que empiezan tan bien como este (que encadenó Trainspotting con Acid House y el libro de relatos Éxtasis), que luego como que se paralizan de éxito, creo. Aunque es posible que toda la culpa sea mía, que durante este tiempo, haya leído más y mejor, haya descubierto a otros autores y ahora lo que me impresionó hace 15 años ahora no me dice nada.


El desayuno del astronauta.


Lo decía un buen amigo hablando sobre una frase hecha: "Es que esta película ha envejecido mal".

"Una mierda, decía él, la película era la misma ayer que hoy, lo que ocurre es que ahora las vemos con otros ojos, no te jode. ¿Qué ha envejecido mal? ¡Nosotros hemos envejecido mal!".

Y tiene toda la razón. Me gustó mucho Cola y la segunda parte de Trainspotting (Porno) y esta, bueno, no me disgusta del todo. Me sigue gustando porque yo esas cosas las he vivido, porque yo he estado ahí, seguramente porque me parece que las escribe de resaca. O que antes escribía puesto de juventud y ahora con la resaca de la madurez.

¡Que no mama, que me sentó mal la pizza!

Me quedo con esta última reflexión del protagonista de la novela:

"La idea de que cada zumo de tomate consumido en el trancurso de una noche de marcha sea acogida con benévolas y aprobadoras sonrisas en tanque que un bandazo beodo para llegar hasta la barra suscite miradas de falsa y torva lástima o desdeñosos comentarios de ya-te-decia-yo, me da un asco que te cagas".

No lo suscribo, pero reconozco que hay que haberse cogido unas cuantas cogorzas y haber provocado dos o tres sonados incidentes para comprender, en su más doloroso sentido, algunas de las reflexiones que se encuentran en las obras de Welsh y dejar que la boca se te inunde de amargura, unas veces de bilis y otras de metanfetamina.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Yonqui chic

¿Te leo la buena ventura, resalao?

La cantante de la anterior entrada que canta así de bien se llama Amy Winehouse. Una de esas talentosas inglesas a la que la producción de sus discos (esos sonidescos funkys, esos sampleos) hacen que parezca una vendedora de Hits corriente y moliente. Menos mal que, a veces, le da por tocar con una banda de northern soul -que es de donde recoge sus influencias- o ella solita a la guitarra y arma el taco. Amy es un poco, bueno, bastante yonki, y está de moda porque ha vuelto a la necia droga tras haber publicado un disco titulado "Rehab" (rehabilitación).


A mi volver a hablar del tema me parece fatuo pero, no está de más, que saque del cajón a algunos de los yonkis -o, al menos, consumidores todos- que me gustan por encima de todas las cosas. Sin lugar a dudas no podría dejar de hablar de Johnny Cash.

Nunca se es demasiado viejo para hacer el "fokyu".

El cantante sureño se puso de moda gracias a un biopic muy amable titulado "I walk the line" que, bueno, no me entusiasmó demasiado porque evitaba todos los muchos incidentes escabrosos del compositor country. Entre ellas que protagonizara un puñado de terribles películas de serie B (el hortera siempre quiso ser actor) y algunas recaídas gloriosas. Reconocido como el primer salvaje del Rock (mucho antes de que Jerry Lee o Elvis lo fueran) nos dejó gloriosos temazos como The man comes around, Ring of Fire, Folsom Prison Blues, A Boy named Sue y un disco con versiones de Nine Inch Nails o Depeche Mode entre otros, cuando ya estaba con un pie en el Rancho del cielo que haría sonrojar a todas las orejas de Van Gaal del mundo.


"¿A que estas setas te suben colegui?

Los Planetas. Los granadinos son de las mejores bandas que he escuchado en mi puta vida. También le pegan a las drogas a tenor de su sonido y de la presencia de la cocaína en muchas letras como "Un buen día" ("Y nos hemos metido/Cuatro millones de rayas...") que cambiaron para la radio comercial por "Y oído en la radio/que se ha lesionado el de rayas" o "Cumpleaños total" donde decían aquello de "Y aunque juré que nunca más/me bajo al baño a que me pongan otraaaaa". El J, factotum y frontman planetario, persiste en estos guiños con Grupo de Experto SolyNieve, que es eso que los críticos llaman "proyecto paralelo" por no decir "le está poniendo los cuernos a su banda de toda la vida", cuando dice aquello de "No me voy a meter contigo en el cuartillo/que se hace de día y estamos ahí metíos" para luego arrepentirse y decir "Ponte la última yaaaaa/y luego decidimos". A mi pueden ponerse de zotal si les apetece y si siguen haciendo discos tan cojonudos como La Leyenda del espacio.


"Después de ver Rec, se me quedó así de chiquinina..."

Pete Doherty. Una criaturita, casi yonki por obligación porque, imagínense lo que es aguantar todo el día a Kate Moss que tiene cara de no saber donde ha dejado las llaves nunca. El Fundador de los extintísimos The Libertines lleva con el hábito más tiempo que Benedicto XVI, dejó a Carl Barat (el otro 50% del grupo) para desintoxicarse pero acabó robándole al amigo todos los equipos de sonido que tenía en casa. Después fundó BabyShambles que, desgraciadamente, no está a la altura de su talento y entra y sale de rehabilitación cada tiempo ya sea porque no aguanta el tirón, ya sea por requerimiento judicial. Una pena que la gente en España sólo lo conozca por la labor de investigación que, sobre su persona, hace esa biblia de la tontuna que es la revista Cuore donde siempre es retratado haciendo el panoli. Lo cierto es que los dos discos de The Libertines son obras sacras. Al menos el primero, que siempre me embalo.
Fuera de este grupo quedan Camarón y su Leyenda del Tiempo que cambió para siempre el flamenco, que impulsó la carrera de Morente en lo positivo y que abrío las puertas del infierno de lo que se conoce como flamenquito, el gran Cobain y sus Nirvana, Sid Vicious que me divierte mucho y otros muchos más...
Yo por mi parte me quedo con la reflexión que hacía el gran Billy Nighy en esa puta mierda llamada Love Actually: "Niños, no toméis drogas, haceos estrellas del rock y os las regalarán".