sábado, 7 de febrero de 2009
¿Por qué preferiría ser una top model a un deportista de élite?
martes, 16 de septiembre de 2008
¡Arde Siberia!
En la puerta de mi colegio, cuando yo cursaba tercero de E.G.B., dicha leyenda urbana casi acabó en linchamiento. Unas marujas comenzaron a sospechar de un tío negro que estaba en la puerta del cole e iniciaron una fascinante coreografía calcada a las que realizan las leonas de los documentales alrededor de un Ñú, gacela o “animal que pilla” en general que terminó con una lluvia de bolsazos. El tipo en realidad era el padre de la única alumna negra del centro (tiempos pre inmigración) y ejercía como diplomático, por cierto. Las marujas se justificaron luego diciendo que “siempre habían visto a la negrita siendo recogida por su madre, una mujer blanca, y que pensaban que era adoptada”. La supuesta mamá era la au-pair.
Pues me imagino que todos hemos tenido que aguantar en mayor o menor medida las advertencias de padres, tutores y profesores sobre el malvado “hombre de los caramelos” y aquellas charletas sobre “no aceptar comida o bebida de manos ajenas” (¡Cuántos exploradores hubieran muerto en desiertos y selvas de haber seguido esos consejos!).
A los padres siempre les atenaza el temor de que sus vástagos acaben en manos de una mafia, de una malvada organización dispuesta a esclavizarte de por vida robándote la voluntad dñándote física y psíquicamente a cambio de una quimera, de un bien solamente temporal pero cuyas secuelas arrastrarás toda la vida….
Sí, al final no caíste en la cocaína boliviana pero te has pillado la puntica de la títola con el Euribor que, por cierto, cuando sube te deja toda la noche comiendo techo y con la cabeza haciendo “pum-pum-pum” como si hubieras estado dos días en el Monegros Festival de marchita sana.
En la película yonki Pánico en Needle Park (Jerry Schatzberg, 1971) se explica muy bien como funcionaba la lucha contra la droga en NY: La poli detenía a un montón de pequeños camellos que dejaban desabastecidos a los consumidores habituales creando una situación de “pánico”. Los yonquis, sin lugar a donde acudir, iban a las comisarías para delatar a otros camellos de mayor envergadura con la esperanza de que estos testimonios se pagaran con algo que echarse a las venas y que venía de los mismos fondos incautados de la policía.
Bueno, pues eso están haciendo las grandes entidades financieras. Le han cortado el chorro a las entidades intermedias y estas, ahora, aprietan a sus clientes exigiéndoles el pago de las deudas contraídas y negándoles la posibilidad de pedir un crédito.
Ahora es cuando me he dado cuenta de por qué las hipotecas, créditos personales, tarjetas etc… se han acabado llamando “productos financieros”. No me extrañaría que las próximas cosas de estas se acabaran por entregar metiditas en bolsas de plastiquete blanco o cerradas en forma de primorosa papelas clásicas.
O sea, que como el “hombre de los caramelos” los bancos se han puesto a la puerta de las casas de la gente y le han dicho “toma, dinero, no te cortes, que la cosa está de puta madre, llévate lo que quieras…”. Lo que antes parecía gratis ahora te cuesta un riñón. Te lo quitan de golpe y porrazo....¡Arrrrrfffff! ¡Dame peerrrassss! ¡Que más triste es de pedir que de robar! ¡Dame argo!
Estamos en medio del pánico, ciertamente, pero yo no me preocuparía demasiado. Es decir, pensad que no hay mucho que perder excepto la casa, el coche, el colegio de los niños y las vacaciones en Punta Cana….sólo hay que confiar en esa gran frase que se repite mucho, sí, joder, esa que dice que “el que se muere en España de hambre es porque quiere”…la suele decir el mismo tipo, sentado en el mismo sillón, fumándose el mismo puro y bebiendo el mismo coñac en la misma copa balón que el que te contó eso de que “el precio de la vivienda no baja jamás, firma aquí, aquí y aquí…ya eres propietario”.
En la muy yonqui Salto al vacío (1995, Daniel Calparsoro) un desesperado Karra Elejalde, que hace de yonki muy malito, le grita a su hermana Najwa Nimri una frase de extraña belleza para demandarle la dosis que ella, que es camello, tiene en el bolsillo y para hacerla partícipe de las sensaciones que da el mono gritándole:
-“¡Arde Siberia!”.
Ella se lo da. Yo mañana me voy a ir al banco a gritárselo al director de la entidad a ver si se apiada y acaba con estos sudores fríos, esta cagalera y este malestar general.
miércoles, 27 de febrero de 2008
La frase para la Historia de...George Best
Militó en el Manchester United de 1963 a 1974 club con el que ganó dos campeonatos de liga, una copa de Europa y el Balón de oro que lo coronó como el mejor jugador de la historia del Reino Unido y que le valió el apodo de "El Quinto Beatle". En aquella época comenzó a darle al frasco y a simultanear sus brillantes actuaciones como futbolista con diferentes altercados, apariciones en la prensa rosa, novias de esas de no creérselo y se convirtió en el primer futbolista "guay" que aparecía en portadas de moda, revistas del corazón o, por ejemplo, en el mítico programa musical Top of the Pops. De aquella época se le conoce también por haberse quedado sin un duro tras invertir básicamente en coches de lujo (que acababan estrellados en cualquier carretera), mansiones que nunca acababa de decorar o mujeres y ropa a la moda. Como ejemplo valga decir que la edición inglesa de GQ lo eligió recientemente entre los 50 hombres con más clase de los últimos 50 años.
sábado, 26 de enero de 2008
Elogiando a los cogorzas
El desayuno del astronauta.
¡Que no mama, que me sentó mal la pizza!
Me quedo con esta última reflexión del protagonista de la novela:
"La idea de que cada zumo de tomate consumido en el trancurso de una noche de marcha sea acogida con benévolas y aprobadoras sonrisas en tanque que un bandazo beodo para llegar hasta la barra suscite miradas de falsa y torva lástima o desdeñosos comentarios de ya-te-decia-yo, me da un asco que te cagas".
No lo suscribo, pero reconozco que hay que haberse cogido unas cuantas cogorzas y haber provocado dos o tres sonados incidentes para comprender, en su más doloroso sentido, algunas de las reflexiones que se encuentran en las obras de Welsh y dejar que la boca se te inunde de amargura, unas veces de bilis y otras de metanfetamina.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Yonqui chic
Nunca se es demasiado viejo para hacer el "fokyu".
El cantante sureño se puso de moda gracias a un biopic muy amable titulado "I walk the line" que, bueno, no me entusiasmó demasiado porque evitaba todos los muchos incidentes escabrosos del compositor country. Entre ellas que protagonizara un puñado de terribles películas de serie B (el hortera siempre quiso ser actor) y algunas recaídas gloriosas. Reconocido como el primer salvaje del Rock (mucho antes de que Jerry Lee o Elvis lo fueran) nos dejó gloriosos temazos como The man comes around, Ring of Fire, Folsom Prison Blues, A Boy named Sue y un disco con versiones de Nine Inch Nails o Depeche Mode entre otros, cuando ya estaba con un pie en el Rancho del cielo que haría sonrojar a todas las orejas de Van Gaal del mundo.
"¿A que estas setas te suben colegui?
Pete Doherty. Una criaturita, casi yonki por obligación porque, imagínense lo que es aguantar todo el día a Kate Moss que tiene cara de no saber donde ha dejado las llaves nunca. El Fundador de los extintísimos The Libertines lleva con el hábito más tiempo que Benedicto XVI, dejó a Carl Barat (el otro 50% del grupo) para desintoxicarse pero acabó robándole al amigo todos los equipos de sonido que tenía en casa. Después fundó BabyShambles que, desgraciadamente, no está a la altura de su talento y entra y sale de rehabilitación cada tiempo ya sea porque no aguanta el tirón, ya sea por requerimiento judicial. Una pena que la gente en España sólo lo conozca por la labor de investigación que, sobre su persona, hace esa biblia de la tontuna que es la revista Cuore donde siempre es retratado haciendo el panoli. Lo cierto es que los dos discos de The Libertines son obras sacras. Al menos el primero, que siempre me embalo.