Mostrando entradas con la etiqueta blogueros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blogueros. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de noviembre de 2010

3 años, 3


701 entradas y 3 años de existencia del blog.

Me gustaría tener una historia que contar sobre como se forjó la idea de llevar a cabo esto, los preparativos, el momento exacto pero, ya ves, lo abrí una tarde que estaba aburrido. Sin más. En principio no quería que las entradas fueran muy largas y, sobre todo, intenté que fuera ligero y tontorrón. 

He fracasado porque, es verdad, me enrollo bastante y mi uso de la subordinada ("por no dejar nada fuera de la cuestión" que dice Sánchez Ferlosio) es excesivo. 

En lo que no he fracasado es en convertir mividainsustancial en un escaparate de algunas de las chorradas que se me pasan por la cabeza y, de paso, en mostrarles algunas cosas de aquí y de allá. Con ello cumplo el mismo objetivo que el del chiquillo que se pasea por ahí soltando las manos del manillar, demostrar que puede hacerlo, y también correr el riesgo de dejarse los dientes en más de una ocasión. 

Les agradezco mucho que sigan leyendo esto. Mucho, de verdad. Me los imagino a ustedes viviendo unas vidas completas con un perfecto sentido de las metas a las que quieren llegar y a veces me pregunto: ¿A qué vienen? ¿Qué necesidad tienen de leer a un tío tan confuso y al que casi siempre todo le parece mal? 

Nunca pienso que vienen porque les gusta, ya ves, pero eso es porque soy de esas personas que no sabe reaccionar ante los refuerzos positivos. Ya sabes, como esas veces que alguien que acabas de conocer parece muy interesado en lo que estás diciendo y comienzas a recular y a bajar la cabeza y a pensar si no tendrás la camisa manchada de algo y el interlocutor solo quiere que sigas hablando para que no te des cuenta. 

Como siempre tengo la sensación de estar de más en todos lados (aunque no sea verdad, no hace falta que las cosas sean verdad para que creas que son verdad) pues digamos que me monté este chiringuito para estar a gusto así que bienvenidos. Este es mi concepto de Casa del árbol. 

Me entretengo, como todos, en pasarme histats.com y consultar como llega la gente desde google aquí, es decir, qué teclea para llegar aquí. Estas son algunas de las más escalofriantes búsquedas: 

-Porno de Concha Velasco: ¿En serio? ¿Alguien cree que la Chica Ye-Yé haya hecho porno? 
-Masini abandonaste in Coslada: Completamente indescifrable. 
-Juegos de hombres que juegan desnudos: Eh...¿La brisca?
-Estatura, peso y demás medidas básicas del actor porno Johnny Castle: Pregúntele a la Señora Castle.
-Fotos de Iker Dodero y Gloria casamiento: No nos invitaron a la boda. 
-Guía para King of Kings de Expren Love Rose: ¿Puede repetirlo? 
-Comprar muñeco hijo Piqueras: Apocalíptico, desolador...
-Mantras de la fe extraterrestre: Son dos "Klaatu Barada Nictu" y "Llevadme frente a vuestro líder". 
-Alcampo Rita Ceniza: ¿Versión choni de "Vicky Cristina Barcelona"?
-Mujeres eructando y tirándose pedos fotos: ¿En JPG?
-Qué pasó con el guapo de los Baldwin: Lo mismo que al feo de los Calatrava...
-Donde está Traci Lords: Es la esposa del Señor Insustancial. 
-Cool Cook Metanfetamina: No tengo ni idea pero es posible que le ponga al grupo así. Suena guay. 
-Magias de ots pajeros para salir de las casas: Estarán todos en el baño. 
-Vídeo perro lamiéndole la cuca a su dueña: Típico zoófilo melindres que tiene reparo para escribir "coño".
-Paquirrín enseña el tulipán: Alguien, en algún sitio, quiere ver eso.
-"Que se existio primero, la tele o lamaquina de escrivir": La cartilla Palau, hijo mío. 
-Que sentido tiene soñar con la foto del exnovio: Que tu novio va "aviao". 
-Clubs de Intercambio de parejas en Bucarest: Di que vas de nuestra parte. 

Y esto sólo en el último mes. Acojonante. En todo caso ninguno estamos lejos de pensar en chorradas y en escribirlas en internet, ayer leí una entrevista del cómico Zach Galifianakis y dijo que lo que le inquietaba es que soñaba con Islandia de cuando en cuando pese a no haber estado allí en su vida...a mi me pasa lo mismo, lo juro, así que estuve escribiendo cosas como "sueños con Islandia" y "relación entre Islandia, pilosidad y sobrepeso". 

Espero seguir con esto durante mucho tiempo y, si les apetece, no duden en dejarme algún comentario sobre lo que quieran. Siempre son de interés. No se corten. 

Para ampliar aún más las fronteras de este Grupo de Comunicación acabo de abrir una cuenta en Formspring  donde pueden ustedes lanzar las preguntas que les apetezca. Dentro de poco abriré un tumblr o algo así. 

Mientras tanto estén atentos a sus pantallas porque, cualquier día de estos, se declara la felicidad completa.

Nota del Insustancial: Stevie Wonder es uno de los grandes músicos de toda la historia o, al menos, a mi me lo parece. Es por ello que he elegido esta canción un tanto hortera de su disco, sin duda, más hortera. Y bailen, un senegalés me dijo una vez que se puede cantar triste pero que no se puede bailar si uno está triste...demuestren lo que valen. Abrazos. 

jueves, 24 de septiembre de 2009

Planeta Cosamala


Mi primo Manu ha abierto un blog que se llama Planeta Cosamala. Tiene sólo tres entradas de vida pero, bueno,ya promete.


Podría hacer una propaganda más descarada pero no quiero que nadie me tilde de cancamusero (¡Eso nunca!¡No en mi casa! ¡Antes yonki!) y por eso digo que Manu escribe muy bien (cosa que no puede decirse de Juan Manuel de Prada) y que su blog florecerá (cosa que no se puede decir de nuestra economía). Además es buen muchacho, muy "aseao" y que antes de dedicarse a lo que se dedica profesionalmente ha tenido uno de los recorridos laborales más descacharrantes de Eurasia, algo que espero que cuente en su blog algún día. Además es tanguero, noctívago, maño...vamos, un pieza.


Pues nada, que lo pueden ustedes seguir aquí. Suerte, maño. Les dejo con una bonita tonada para animarles a ustedes el día que el mío ha sido de colores fosforecentes...porque hay días en los que me gustaría echar a correr y no parar, se lo aseguro.

lunes, 24 de agosto de 2009

El mundo es un lugar menos hermoso si te acuerdas de George Orwell

Dando una vuelta por aquí y por allá me he encontrado con el blog "los dos minutos de odio" y gracias a esa buena gente me he encontrado con este hermoso vídeo producido por la buena gente de la plataforma Hazte Oir...


Dios existe y hay gente que es testigo. Cuantas más veces pones el vídeo más te convences de que allí arriba en las alturas hay un ser superior hacedor de Cielo y Tierra que te observa mientras haces cosas feas como tocarte la cosita o montas un chiringuito financiero...y llora y sufre porque aunque él sea omnipotente y gigantesco y tú solo seas una cagadica de mosca pegada a un trozo de roca flotante él te ama....

Pero entonces te acuerdas del cabrón de George Orwell y de uno de sus libros "Rebelión en la Granja". Recuerdas el punto exacto en el que los cerdos tomaron el poder de la Granja Manor para darle libertad a todos los animales y uno de ellos, Snowball, escribió unas leyes básicas para el funcionamiento de la granja, leyes sencillas y universales que incluso cualquier idiota podría aprender:


1.Todo lo que camine en dos piernas es un enemigo.
2.Todo lo que camine sobre cuatro patas o tenga alas es amigo.
3.Los animales no deben usar ropa.
4.Ningún animal debe dormir en una cama.
5.Ningún animal beberá alcohol.
6.Ningún animal matará a otro animal.
7. Todos los animales son iguales.

Y luego te acuerdas de que Snowball fue demasiado débil y que otro cerdo, Napoleón, se hizo con el poder y las leyes comenzaron a cambiar y que ya los animales sí podían dormir en camas si estas no tenían sábanas, podían beber alcohol pero no en exceso o podían matar a otro animal si tenían motivos suficientes. Después Napoleón alteró la última regla por un sucinto:

Todos los animales son iguales...pero unos son más iguales que otros.

Y a sabiendas de que el atropello ya era máximo y la mentira cada vez menos sotenible reunió a todo el rebaño de ovejas de la Granja Manor para que recitaran todos los días las nuevas leyes e, incluso, cuando los cerdos ya se parecían completamente a los humanos y comenzaron a andar distinguidamente a dos patas en lugar de a cuatro mandaron a esa mismas ovejas a decir eso de "¡Dos patas mejor que cuatro!".

Hay días en los que te gustaría no haber leído jamás a Orwell.

sábado, 14 de marzo de 2009

Piringao el ke lo lea


En mi primer colegio el "muro de la libertad de expresión" fue un rotundo fracaso según el profesorado. Algunos maestros, verdaderamente progres, se les ocurrió que la mejor manera de celebrar el Día de la Constitución era desplegar un enorme trozo de papel de embalar de color marrón en uno de los pasillos y permitir que el alumnado hiciera uso de ese sagrado derecho demostrando que, al fin, los nuevos ciudadanos españoles (los pezqueñines) estábamos al mismo nivel democrático y cívico que el de los europeínes que conocían las dictaduras gracias a los libros de Tintín.

A la semana de estar instalado en uno de los pasillos de la segunda planta aquello se parecía más a la puerta del baño de una estación de autobuses que a lo que se pretendía. Un gigante "XXXXXX nos gustan tus tetas" -en cierto modo aquello era una verdad como un templo porque aquella muchacha era famosa por haber desafiado a las leyes temporales de la pubertad- dio paso a algunos dibujos poco acertados de pollas enormes y luego a toda una retahíla de acusaciones poco vagas como "El de XXXXXXXX es maricón", "La XXXXX se dejó sobar el culo en el viaje de fin de curso", denuncias contra el profesorado ("XXXXXX vas de guay pero eres un mierda"), amenazas como "Soy el novio de XXXXXXX y si sigues hablando de las tetas de mi novia te parto la cara" y descalificaciones como "La Señorita XXXXXX es tonta" que todo el mundo sabía, sin haberse pasado jamás por una clase de grafología, que pertenecía a algún tipo de grupo terrorista-intelectual organizado de 3º A o 3º B.
Sin inmigrantes a los que culpar del atropello, en realidad la única chica negra que se acercó por ese colegio lo abandonó a la media hora de entrar por la puerta de la clase cuando escuchó las carcajadas de un grupo de futuros compañeros y sólo teníamos noticias de un padre argentino y de una madre norteamericana, los alumnos fuimos reunidos en el comedor del centro para recibir la peta proporcional y para contarnos que parte del claustro había puesto sus esperanzas en que dicho "muro de la libertad de expresión" hubiera sido mandado a Bruselas para gozo y disfrute de los parlamentarios europeos pero que, ahora, visto el nivel literario del asunto iba a ser destruído. Después de aguantar semejante chorreo se nos instó a diferenciar entre "Libertad" y "Libertinaje", en valorar la "libertad de expresión" como algo sagrado que, en cualquier momento, se nos podía arrebatar por los mismos que nos lo habían regalado y una retahíla de tópicos de parecido pelaje y de conceptos abstractos que, creo, sólo el grupo organizado de 3ºA y 3ºB llegó a entender en su totalidad porque, la verdad, es que pese a ser todos un poco niños se nos contó que "aquello lo entendía hasta un niño". Paradoja.


El caso es que ya sea por mi precocidad lectora, acababa de recibir una enorme bronca por parte del director del centro que era ex guardia civil y tenía un oscuro pasado como director de un centro de menores de Auxilio Social sito en la provincia de Tarragona que me había pillado leyendo "Rebelión en la granja", o por que el asunto efectivamente lo entendía incluso un niño saqué dos conclusiones:


A) Pese a que te digan que puedes decir o escribir lo que te de la gana siempre hay consecuencias.


B) Hay gente que no siente la necesidad de sacar lo mejor de sí mismo cuando se encuentra ante un papel en blanco y prefiere utilizarlo para escribir obviedades como que las tetas de una compañera de clase son gigantescas.


C) El poder siempre se arroga la posibilidad de quitarte un derecho debido al mal uso que de él suele hacer una minoría que, mientras tanto, seguirá poniendo chorradas donde le de la gana.


Me acordé de esta anécdota el jueves cuando, regresando a casa, me encontré en el Metro a David Trueba y acabamos hablando del blog que Jonás, su sobrino, tiene en la edición digital de El Mundo y que se llama "el viento sopla donde quiere". Más que del blog hablamos de las cosas que la gente suele dejar escritas en los foros y en los blogs por el simple placer de montar un poco el pollo, sentirse importante o volver a sentir esa sensación cercana al orgasmo que sentía cuando llenaba las puertas del los baños de su centro escolar con todo tipo de gilipolleces. En realidad estos nuevos "muros de la libertad de expresión" me recuerdan mucho al primero que pusieron en marcha aquellos profesores progres de mi primer colegio. También hablamos fugazmente de la capacidad que ha tenido cierta línea de pensamiento en copar la blogosfera y el mundo forero, que lo conozco menos, en invadir con su peste cualquier lugar donde lo que se procure sea discutir sobre cualquier tema y, sobre todo, en esa obligatoriedad de activar todo tipo de sistemas de seguridad necesarios para no encontrarte con que algo que has montado con unos cuantos colegas acabe siendo un aburridísimo monólogo de algunas personitas que sólo tienen la necesidad de reseñar lo evidente o de capitalizar el discurso.


El anonimato o semianonimato del asunto excita a una tribu de dilectos ciudadanos a convertirse como verdaderos hooligans en cuanto la autoridad competente mira para otro lado, gente que camina por esta vida, desgraciadamente, sin sentirse lo suficientemente libre como para decir lo que quiera por miedo "al que dirán" y es por eso por lo que estos pichichortos cerebrales se expresan con ese discurso de pistola en mano más allá de estas fronteras. Raro asunto. La mayoría de las veces es una pena reconocer que, en realidad, hay un porcentaje excesivamente alto de personas que de verdad no tienen nada que decir y que, por miedo a callar, dicen lo primero que se les pasa por la cabeza como si estuvieran concursando en el euromillón de Telecinco.

Por otro lado, es verdad, que entregarle el derecho de libertad de expresión al pueblo llano trae consigo la incomodidad de escuchar algunas cosas que no te apetece...pero es que el pueblo llano es así, dales un teclado, una tea o un rotulador de punta gorda y se dedicaran a crear el caos o a sacarte los colores.

viernes, 23 de enero de 2009

Deliciosamente mamarrachos

Mamarracho: del término árabe muharrig que significa payaso o bufón y que se utiliza para definir a las personas mal vestidas o estrafalarias.


A mi cortísimo entender el blog de Onanismo Sánchez es una mirada irónico postmoderna del asunto de las tendencias si es que entendemos lo de irónico postmoderno como la asunción de que hay cosas que nos gustan y nos repelen a la vez que es la base de una forma de humor, el postmoderno, que se encuentra en el germen de Sarah Silverman (la amo, sin condiciones, no se pierdan su programa en Paramount Comedy los sábados y domingos a eso de las 00:00) o de Muchachada Nui (¿Cuando comienza? ¿Cuando, cuando? Fuentes bien informadas me dicen que se están haciendo sketches pero...).

¿Por qué he comenzado así este post? Porque se ha comido a Jordi Costa podréis pensar. Pues no, lo digo porque es verdad y porque gracias a Onanismo Sánchez me entero de cosas, de hecho si no fuera porque soy fan de Onanismo y de Borja Prieto no sabría ni quién es Kate Perry (que está muy bondi que diría mi gurú mediático) porque no estar en el Cuore me ha matado como modernesque y ya no estoy nada en la ola...



Elsa Pataky se ha ido a África con su novio, Adrien "nadie hizo más con menos" Brody, y asegura que "este viaje ha cambiado mi punto de vista sobre la vida". Maravilloso. Miren la estampa de Elsa, con ese pañuelo en la cabeza y el detalle african-tribal de las pulseras de madera mientras sostiene unos bonitos prismáticos, un aparato indispensable para ver más allá de tus narices. Deliciosamente tontico el detalle de vestirse de exploradora, bueno de la interpretación que hace Elsa de lo que es una exploradora del África profunda. No seamos ingenuos, me imagino que a los africanos que vieron a Elsa también les cambiaría el punto de vista sobre la vida. No hay más que verla.

Los europeos tenemos la obligación de disfrazarnos si vamos al África subsahariana o al África negra para que nos diferencien de las personas que allí habitan. Algunos optan como yo, por el look "reportero intrépido" mezclado con "cazador furtivo alcoholizado", y se pertrechan en el Decathlon y en el Coronel Tapioca de todo tipo de ropajes y otros, como Elsa, van un poco más allá y optan por darse un paseo por Serrano, llamar a la personal shopper de guardia y darse un toque tribal imponente porque vale que estás en la foresta pero, a ver, ¿Donde están los carteles que dicen que una/uno no pueden vestir de grandes diseñadores europeos? Iría más allá y diría lo siguiente: El look de Elsa está diciendo "no he traído sacos de arroz como Angelina porque sólo los hacen en blanco y azul Naciones Unidas que va mal con todo y porque es una ordinariez imitar a las actrices americanas pero, cuidado, aquí estoy yo para deciros que uno puede estar imponente, incluso radiante con cuatro cositas...lo que no está reñido ni con el hambre ni con la pobreza". Y eso es bonito...¿O que esperábais?

Estando por tierras africanas, en el mismo Dakar, después de un estúpido accidente que algún día relataré, la organización del evento me llevó a un hotel de Cinco estrellas para que cenara (habíamos ido allí buscando un médico que jamás se presentó y que nos estafó unos 40 dólares por una antitetánica que cobró antes de tiempo y que jamás me pusieron...al día siguiente ya en Madrid descubrí que la vacuna en una farmacia cualquiera costaba 1 euro...calculad lo que ganan algunos hijos de puta con las medicinas en dicho continente) y en la mesa de al lado pude escuchar a un gorrino de nacionalidad inglesa zampándose un pollo entero decir lo siguiente: "Dicen que estan mal pero, en realidad, los hoteles son cojonudos...pensé que el país estaría lleno de esos críos llenos de moscas y casi me lo pierdo".

Y es que desde los hoteles de cinco estrellas la prespectiva de la vida cambia mucho, ciertamente. Sólo por eso Elsa se ha ganado un puesto en nuestro corazón.

lunes, 17 de noviembre de 2008

La pesadilla de John Logie Baird (Una pequeña historia de violencia catódica, pescado barato y telebasura)


Hay un estupendo documental llamado La pesadilla de Darwin (Hubert Sauper, 2004) donde se cuenta como la inserción en el ecosistema del Lago Victoria de una especie extrana (El percasol o perca) ha acabado por repercutir no solo en la total y absoluta degradación del propio Lago si no que ha afectado irremediablemente al quebradizo tejido social de las comunidades cercanas al mismo.

La llegada de la perca a ese remoto lugar de África fue vista en su momento como una interesante alternativa económica: es un pescado que se reproduce a velocidades de vértigo (incluso mucho más que Miranda y Julio Iglesias), alcanza muy pronto la edad madura y su mercado se extiende por todo el mundo, especialmente, por Europa donde su carne es consumida en la dieta habitual de los países del Este.

El Lago Victoria fue reconvertido en una enorme piscifactoría por una empresa rusa que se ahorró así los enormes costes de construir una artificial en cualquier otra parte del mundo, los costes de las contrataciones de personal y todos esos engorrosos trámites burocráticos. África era visto como la posibilidad de producir pescado a cascoporro a precios tirados.
Es una pena que la llegada de la perca a las aguas del Lago, en realidad, supusiera la absoluta desaparición del ecosistema del lugar ya que el bicho es muy voraz y resultó adaptarse a su nuevo entorno llegando hasta la cumbre de la pirámide alimenticia con la misma pasmosa facilidad que lo haría un ciclista enajenado por la EPO.
Roto el equilibrio del lago y desaparecido el producto autóctono los pescadores de la zona se tuvieron que convertir en asalariados de la nueva planta o emigrar y las diferencias sociales se acrecentaron. La llegada de occidentales sin escrúpulos (si uno es capaz de echar un inofensivo pececito en un lago africano qué no será capaz de hacer con las personas…) cargados de rublos crujientes provocó la llegada de la prostitución, la marginalidad, la contaminación, el tráfico de drogas y un largo etcétera de enfermedades que, si bien son tolerables en ecosistemas económicos más fuertes, en la zona resultaron desastrosos.

¿Alguien duda que la perca catódica que se hace en nuestro país ha sido lo que se conoce como “telebasura”?


Digamos que unos cuantos productores de la antigua autonómica valenciana (canal 9) se reunieron un día para echarle un vistazo a un proyecto televisivo llamado “Tómbola”. Una festiva celebración del mundo del corazón, una relectura un poco más malévola que el otro programita ese de las sobremesas de Telecinco que presentaban Belinda Washington y Chapis que se llamaba “¡Qué me dices!”. En realidad “Tómbola” era, incluso, mucho más barato: era una tertulia de cronistas de sociedad que comentarían las noticias de las revistas y se traería a un invitado de actualidad a golpe de talón. Un programa tirado de precio, en serio, unos cuantos redactores, un equipo técnico normal y algunas caras que comenzaban a hacerse conocidas como Lidia Lozano, Karmele Marchante, Jesús Mariñas y eso, un largo etcétera.

Con una capacidad de adaptación terrible el estilo de Tómbola tornó de inofensivo a abiertamente violento con la misma rapidez en que su primera invitada, Chábeli Iglesias, abandonaba el plató entre los abucheos del público y los contertulios tras ser ofrecida a los dioses del periodismo visceral con un cuestionario chusco, ofrecido con una línea tosca, de enfrentamiento…


No sin tino aquello podía haberse llamado “la rebelión de las mascotas”, el hasta entonces edulcorado cronista social que vivía de la bondad de marquesas y “duqueses”, actrices y actores, de la venia de pelotearle a Los Franco, Los Martínez Bordiú, los Sarasola, Los Gotor (Cuca y Pocholo) los otros y los marotos de pronto se revolvía públicamente contra todos aquellos ilustres apellidos que los habían sentado a su mesa, los habían utilizado como nota de color, de la Bohemia (el cronista social era animal nocturno que se movía entre dos mundo irreconciliables pero menos, si no me dirán ustedes de donde ha salido Don Leandro de Borbón), que se había dejado invitar a comer, a desayunar, a las vacaciones en Palma mordía públicamente la mano que le daba de comer.
La crónica social edulcorada, repleta de personajes aspiracionales, de V.I.Ps, de estrellas internacionales, de playboys sin oficio ni beneficio, de príncipes, de princesas y de eternos aspirantes al trono desaparecía a favor de una nueva y vieja invención: la puñalada trapera.
Un grupo de aguerridos periodistas decidió hacerle la guerra a la prensa escrita exponiendo curiosamente sus debilidades, por otra parte, sabidas: las entrevistas se conseguían a base de cheque, los amores y desamores se publicaban a tiempo para la promoción de la película o la obra de teatro a estrenar y, lo que es peor, la mayoría de las cosas que leíamos no estaban ni siquiera escritas por las personas que firmaban los artículos.

Todo era un tom-tom-tombola de muchos claroscuros y de un color víscera intenso, un circo, un espectáculo, una ficción creada para satisfacer las ventas. Al circo se le habían rebelado los enanos y los leones y estaban comiéndose al domador y al director de pista delante del asombrado público que, en lugar de salir despavorido, aplaudía el espectáculo ¿La gente quiere sangre? ¡Pues pásame el sable, querida!

Como un mago que decide mostrar sus trucos, el periodista de lo rosa estaba desmontando todos los números pero se guardaba un as en la manga: estaba transformando la prensa del corazón en un asunto de vísceras. Y lo bueno es que a nadie le importaba, es más, sabido que todos los bofetones eran de mentira y que todas las puñaladas parecían pactadas lo mejor era sentarse a disfrutar del enorme culebrón que, además, se desarrollaba en cualquier esquina y en cualquier lugar. Es más los mismos periodistas rebeldes comenzaron a sentirse mucho más famosos y protagonistas que los teóricamente famosos y protagonistas y comenzaron a venderse las rencillas entre profesionales como parte del circo (¡Que te calle Karmele!) con resultados a veces sonrojantes (Lidia Lozano y el caso de la desaparición de Ylenia Carrisi, hija de Albano Carrisi y Romina Power). Además apareció una saga mucho más virulenta y el periodista de oficio fue sustituído por el paparazzi-contertulio cuyo único mérito era acercarse a las celebrities con un teleobjetivo tamaño cañón de artillería, no saber escribir y tener apariencia de no saber leer pero ir vestido con una ropa que parece robada del armario de Tony Montana. Menos Beatriz Cortazar (enorme periodista de estos asuntos, gran profesional...sin mácula) y más barata algarabía.

Arrinconadas las viejas celebrities a esa reserva natural que se llama ¡Hola! Donde los príncipes se casan todavía con las princesas, las marquesas te enseñan su casa y se informa puntualmente del enlace de los Sansotero de Mendíbil, empresarios de la plata, con los Vizcondes de la Picha pelada, simplemente ellos, se dio paso a una nueva especie: “los no específicamente famosos” o directamente los frikis.
De pronto descubrimos que había un torero aquejado de satirismo que tenía un tigre llamado Currupipi y una hermana que se quería hacer un hueco en el mundo de la pasarela…¿Alguien duda de que eso parecía escrito por un guionista?
Sin duda el nuevo periodista del corazón, antes caniche ahora hiena, se dio cuenta de que la realidad era una enorme máquina de crear ficciones o realidades paralelas y, cuando no, siempre se podía hablar de la podrida maquinaria: el modo en el que este o este otro cobraba por preparar una trola, lo que ganaba sentándose en un plató, las verdaderas motivaciones que le habían llevado hasta allí o sea, más dinero, o una absurda necesidad por “ser famoso”. No ser famoso por nada simplemente entrar dentro de una nueva categoría profesional. El Tomate y GH nos mostraron que cualquiera puede convertirse en un personaje atractivo para los medios de comunicación y si es un miserable o tiene una vida plagada de infames episodios (drogas, un paso efímero por la prostitución, robo con escalo, picor de huevos…) mucho mejor.


El “famoso” podía ser el tendero, podías ser usted mismo ¿Qué había de malo en que todo el mundo ganara un poco de dinero con todo aquello si alguien estaba dispuesto a deshacerse de él?
Eso mismo lo cuenta Leonardo Dantés: no hay nada de malo en ganar un poco de dinero a costa de hacer un poco el ridículo y, por eso, te cuenta con tantas ganas como junto a Tony Genil y unos cuantos personajes del lumpen artístico se reunieron un día en un bar de cañas de una de las paralelas de Gran Vía, donde se reunían todos los currelas del Teatro Lope de Vega a beber botijos. Una tímida reunión de algunos personajes de la margen más deprimida del espectáculo (Dantés, Genil, Tamara, Paco Porras…) pusieron patas arriba el panorama patrio contando chorradas, inaugurando fruterías, montando el pollo. Y los tomaron en serio. Es decir, según los cánones de la nueva televisión: llevas a alguien al plató y le pagas por contar algo que todo el mundo sabe que es mentira pero, sin embargo, y pese a que sabes que es una mentira lo invitas para cargártelo en directo y hacer algo de leña del árbol recién erigido.

Del mismo modo que en La Señorita de Trévelez o en Calle Mayor los señoritos del casino deciden echarse unas risas a costa de la fea del pueblo para esconder su propia mezquindad los periodistas del corazón –también rescatados del margen más deprimido de las redacciones, ocupando el peor puesto, el peor pagado, el que nadie quería – quisieron esconder sus miserias, sus travesuras, su condición sexual, sus pillerías profesionales a costa de mostrarnos a otros más raros, más pobres, más chiflados y, a primera vista, incluso más tontos.
Así tenemos unos personajes imposibles, todo el morbo que uno pueda ser capaz de tragar, temas intrascendentes, asquerosa moralina (como esos largos interrogatorios sobre el consumo de cocaína a ciertos personajes…que a veces deberían de empezar por un “de cocainómano a cocainómano, cuéntame…”) pero nos falta la bendición de la ironía, ese mundo necesitaba de una coartada intelectual y, ops, he aquí que Javier Sardá abrió su programa al circo para convertirse en el payaso listo entre tantos payasos tontos y usurpar el puesto a otro “periodista serio” Pepe Navarro que intentó, infructuosamente, mezclar a Lucas Grijander con una investigación sobre niñas desaparecidas, La Veneno…
Ahí estaba Javier Sardá, el ex rey de la tarde para ponerle a todo su media sonrisa cínica, para tranquilizar nuestras conciencias y decir “NO se preocupen, no dejen de mirar, esto es normal, es lo que hay…¡ES LO QUE USTEDES QUIEREN VER!” ¡Que bueno que un señor de izquierdas, tan catalán, tan culto, tan amigo del Señor Casamajó bendijera esta nueva revolución! En el camino se quedó Galindo y su puesto en el Observatorio moral del programa con su “tetas, tetas, tetas” y todo el elenco de cómicos como Mariano Mariano, Fuentes, Toni Clapés y un largo etcétera de colaboradores que ya no tenía cabida. La telebasura también se tragó a Sardá y a todas sus buenas intenciones de hacer un show americano en plan Letterman. Ays.
Además, de pronto, la política nacional emparentó por vía matrimonial (o de arrejunte) con el corazoneo: ahí estaban Ana Obregón primero –enrollada con el señor que, de morirse, treinta personas reinaría en España o Cachuli y la Pantoja.
En la enésima voltereta de pronto estábamos hablando de gente que se ponía los cuernos pero también de comisiones, de concejales, de Marbella y, como no, de corrupción, hijos díscolos, euros metidos en bolsas, de nuevo camellos…
El corazón, el tono, el reportero y tente tieso, la pregunta maleducada (que no incómoda porque el personaje sabe que no va a contestar…) había alcanzado a los informativos que se confundían con eso de la “diversión y el programa de puro y duro entretenimiento”.
La telebasura, los que la hacen, aluden muchas veces a aportar una “mirada fresca”, “sencilla”, “verdadera”, a trasladar al oído del famoso lo que en realidad se piensa de él: “¡Marbella no te apoya!”, “¡Tu hijo es un yonki!”, “¿Qué opinas del matrimonio gay?”. Ellos no son más que los transmisores de las inquietudes del público, de España, del Mundo…que pena que siempre se acuda a retratar al espectador más idiota, menos preparado y menos exigente de todos para retratarnos a todos.


¿Era verdad que Javier Sardá o Jorge Javier Vázquez nos estaban ofreciendo justamente lo que TODOS queríamos ver?
Pues no, simplemente nos estaban dejando sin alternativa aunque ambos dos tenían mucho más claro que sus espectadores que lo que en realidad estaban ofreciendo era pura basura. Cero alternativa añadiría. En España se suele tender a no luchar por la audiencia o a hacerlo ofreciendo un programa igualito al que tiene éxito para ser ofrecido en la misma franja. La lucha entre Coca-Cola y Pepsi-Cola ya nos advierte que suele ganar la batalla comercial quien primero se instala en un mercado y, en ese caso, las alternativas ofrecidas eran pobres.
Más allá de las motivaciones del espectador por devorar a este nuevo y, a primera vista, sabroso pescado (aunque más de uno termine con el vientre reventado como los protagonistas de Las Truchas) y de que este ha sido convenientemente redirigido o sea, que se le ha ejercitado el gusto y se le ha creado la necesidad de este tipo de programas lo cierto es que mucha gente estaba ganándose muy bien el pan. Digamos que Korpa (digo la más famosa pero hay muchísimas) podía vender una imagen de un torero llamando cabrón a su reportero por un buen precio y el comprador podía emitirla en varios programas en diferentes horarios. Bendita sea la redifusión y que las cadenas estén empachadas de esto mismo. Un video que cuesta 3.000 euros, y que dura más o menos un solo minuto, puede multiplicarse y rentabilizarse en una misma semana en forma de reportaje, fondo de reportaje, parte de una promo…¿Alguien se hace a la idea de cuanto costaban 30 segundos de Los Serrano? Pues digamos que un poquirritito más. Otra vez el maldito dinero. En realidad las teles compran una extraña ficción, cercana al reality, a cambio de unos cuantos euros.
Desde entonces hasta ahora pocos cambios, La Perca Catódica de la telebasura se ha ido apoderando de más y más franjas, muta, cambia de nombre pero, ay, ay, ay, sigue devorando con la misma facilidad a cualquier cosa que se pone a su paso: El Tomate, La Noria, El Efecto de Dos, AR, Espejo Público, Las gafas de Angelino, Visto y Oído, El Diario de Patricia, Crónicas Marcianas, Esta noche cruzamos el Mississippi, Espejo público, Tómbola, Sabor a ti, ¿Dónde estás corazón?, ¡Qué me dices!, TNT…son, en realidad, el mismo programa, hecho para satisfacer al mismo número de espectadores, tratando los mismos temas. Es más, en muchos casos, endogámicamente, están hechos por productoras que atienden las mismas necesidades en diferentes cadenas alimentándose de las mismas fuentes de información.


Son la misma perca catódica que, sin problemas, ha escalado hacia la parte más alta de la pirámide devorando todo, destrozando el ecosistema y envilenciendo la profesión, adoptando las formas del periodismo de investigación, zampando naderías y cagando rumores en forma de noticias. Dejando las aguas vacías de otras especies más débiles (documentales, telefilmes, programas de divulgación, concursos, contenidos infantiles, ficción) la telebasura se lo ha zampado todo y llegará un momento en que no podamos alimentarnos de otra cosa que de ella y eso es malo ¿Alguien querría comer toda la vida un enorme pez de río cuando ha probado las gambas de Huelva? Yo creo que no, lo que ocurre es que al señor de la piscifactoría le interesa mucho más que comamos perca que es baratita y con una salsita por encima y unas pataticas, puesta en la mesa por un camarero saleroso y unas patatitas alrededor, pasa por ser un manjar. En realidad la perca es un pez asqueroso, de sabor innombrable como su prima la catódica.
Llegados a este punto del discurso también añadiré que la cría de el Percasol catódico ha reblandecido el tejido de todos los medios de comunicación poniendo a sus profesionales al borde de un ataque de nervios, invadidos sus puestos por medianías o gente muy poco preparada, acortados los asientos para guionistas de ficción y profesionales serios condenados a largarse a otros medios o a quedarse en unos departamentos de informativos que cada vez tienen menos presupuesto y se alimentan del suceso (la otra perca, esta vez la que se está asentando en la información diaria).
¿Alguien duda por qué se utiliza la palabra “cebo” para definir a esas piecitas repletas de torpes mentiras que se colocan antes y después de la publicidad?
Si John Long Baird, inventor de la televisión, hubiera visto en qué se iba a convertir su aparato posiblemente lo hubiera enterrado en los Highlands y nunca hubiéramos sabido de su existencia. Ahora mismo su cadáver debe de estar vomitando hasta los gusanos. Si no lo haces por nosotros (pobres desgraciados) hazlo por la memoria de ese honesto prohombre que, de seguir así la cosa, pasará a la historia como uno de los peores criminales contra la humanidad de todos los tiempos.
Como conclusión aquí os dejo unos cuantos rasgos definitorios de la telebasura…
1.)Una forma de televisión de mínimos intelectuales concebida para ser entendida por el espectador menos preparado y atrapar al menos exigente o crítico.
2.)Aquellos programas que convierten el rumor y la maledicencia en noticia.
3.)Aquellos programas que utilizan el periodismo como excusa para hacer espectáculo.
4.)Aquella televisión hecha sin cariño por el espectador, ni por los personajes que trata.
5.)Aquellos programas que se basan en emitir juicios morales sobre las vidas de terceros.
6.)Aquellos programas que acomodan la realidad a la noticia que quisieran dar cortando, editando, eliminando audios…o ejercitándose en las malas artes del cebo.
7.)Aquella televisión que te llama idiota a la cara.
8.)Aquellos programas en los que no puedas diferenciar entre el periodista y el famosos.
9.)aquellos programas manejados por profesionales que hablan de negocio y no de comunicación.
Y ya sabes: La telebasura se ha acabado (si tu quieres).

jueves, 14 de agosto de 2008

Acusando recibo


Hemos ido incorporando blogs de lectores más o menos fieles a este su blog. Esta es la lista de las últimas incorporaciones, todas interesantes, todas imprescindibles, que pueden encontrar en nuestra sección Another güebs in the wall!!!

625 Ranas: El blog de Antonio Rico está dedicado a la tele, esa caja tonta y mágica que, sobre todo, como decía Azcona "es un invento maravilloso con el que se puede ver la muerte del Papa". Si quieren enterarse de como está el patio deberían de echarle un vistazo.

Reflexiones de una mujer insustancial (el blog de Elsa): Al fin hemos encontrado un blog con un título inteligentísimo. Elsa Bonafonte es de todo menos insustancial. Mujer renacentista que guarda como nadie el secreto de las cosas que hace mal vuelca aquí sus impresiones sobre su vida diaria.

BOSPHORUS (el blog de Enric): Enric es un ciudadano de Castellón flipado con todo lo que tiene que ver con la cultura mediterránea y así nos lo hace saber en su página. Grandes contenidos sobre música, gastronomía y cultura en general para llenar no sólo la andorga estomacal si no también la espiritual propiamente dicha.

Tiene 20 años y aún no está cansado de soñar (el blog de Galiceiro): Galiceiro es la identidad bloguera del autor de esta bitácora con un título de lo más Joseluisperalesiano (escuela filosófica radicada en Cuenca). Tiene 19 años y una visión bastante peculiar de la vida en general.

El conjuro: El blog de Mario Favole, argentino si no me equivoco, es un compendio de literatura, cómic, cultura popular y fútbol tan bien escrito que da cierta envidia. Llegó aquí por casualidad y parece que nos visita de cuando en cuando. Hagan lo propio.

Renombrando los días: Carlos Labarta es un lector de Murcia que mantiene este jugoso blog literario que acabamos de descubrir.


Pues eso, que gracias a todos por ir pasando por aquí y por enriquecernos un poco más con sus historias. Por cierto que me entero de que nos leen desde muchos lugares del mundo y, en plan 300 millones, pues que gracias a todos los que conectan desde América del Sur, Europa y, claro está, España y países limítrofes. Si fueran tan amables dejen ustedes, de cuando, en cuando, el lugar desde donde conectan y nos leen que nos hace terrible ilusión.


Un abrazo, gracias a ustedes somos cada vez más insustanciales.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Nuevos amiguetes en la blogosfera


Añado dos pedazos de blogs:


El del corresponsal de la Nueva España, Eduardo Galán, seguramente uno de los únicos periodistas que pueden cubrir un partido del Real Madrid, escribir sobre televisión y explicarte el final de Los Soprano llamado Nuevas Leyes que indaga sobre el humorismo americano más radical y una joya Terror Fan donde pueden encontrarse cuentos de ciencia ficción on line y en español.


Por su bien, no se los pierdan.