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domingo, 18 de enero de 2009

Destapando el truco


Tengo una historia curiosa con la chica del anuncio de las hemorroides. La conocía en el antiguo Candilejas de Madrid viendo una actuación del cómico Txemi Parra, se enrolló con un amigo mío, le perdí la pista y me la volví a encontrar también de noche, en el mismo local (ahora se llama Contraclub). Estaba celebrando su despedida de soltera si no me equivoco. Ahora me la encuentro de cuando en cuando hablando de su problema ficticio en la televisión y me pregunto cuanta gente la reconocerá por la calle y qué porcentaje exacto se le acercará para hacerle una coña.

A otra amiga actriz le hicieron una vez una prueba para un anuncio contra la sequedad vaginal pero, al final, no la pillaron porque a la agencia le parecía que no tenía el aspecto de ser una chica que sufriera ese tipo de irregularidad física, la verdad es que por aquella época la recuerdo estupendamente lozana. En realidad la Chica del anuncio de las hemorroides tampoco parece que sufra ese problema más que nada porque la gente que suele hablar de dicho problema lo hace con un angustioso retorcimiento de boca y con palabras que no se parecen en nada al pausado discurso publicitario.

El asunto es que las cosas no suelen ser lo que parecen y si lo son preferiríamos hacernos los locos sobre la realidad, es decir esperamos que nuestros amigos actores no sean en realidad los malvados que representan (Me contaba Carlos Clavijo que su hermano, Victor, sufría el acoso de las hordas de muchachas fans de Al salir de clase que pensaban que en realidad era tan malvado como su personaje) y que, de cuando en cuando, algún periódico o revista científica no nos amargue el desayuno con un extenso artículo donde nos descubren la naturaleza púramente química del amor y la inevitabilidad de que los romances y sus consecuencias sean meramente un ciclo biológico sustentado por algunas feromonas, algunas subidas o bajadas del Omega 3 y el estado general de la psicología de los implicados.

A mi esas cosas me dan pena por un lado, como cuando los magos enseñan los trucos en la pantalla, y por otro lado me reconfortan porque, bueno, quizás la solución no esté en los consejeros matrimoniales, confesores o amigachos de barra si no en un simple análisis de sangre. Es decir, si ves flojear a tu pareja o tu mismo flojeas lo mejor es acudir a un centro de salud, que te hagan un análisis de sangre, llevarlos a un médico y que este te recete una dieta más rica en oligoelementos radioactivos. Si todo tiene una explicación científica, pues bueno, pastillita y a reconciliarse. Nos vamos a ahorrar una pasta en regalitos, cenas de redención y fines de semana en hotelitos rurales ¿Que no? Cambio de hábitos, dos cigarritos menos, tres chupitos de Bisolvón y so happy together...si te quieres desenamorar no tienes más que darte un poco de Hemoal para la hinchazón de corazón y tirando que es gerundio. La ciencia a veces parece dispuesta a aguarnos la fiesta.

Ya digo que a mi destapar el truco me hace un nudo en el corazón porque, en realidad, soy de los que van a los espectáculos de magia a que me engañen y no soporto al típico espectador coñazo que se pasa la velada con esa cara de "a mi no me engañas". Ya sería difícil que un tipo adivinara siempre la carta que tienes en el bolsillo y no estuviera utilizando ese don para reventar mesas de black jack todas las noches.

Es posible que la última frontera de la ciencia no sea contestar a la pregunta de por qué nos enamoramos si no de por qué no nos quieren...eso sí que tiene enjundia.

martes, 20 de mayo de 2008

¡Coño, un famoso!


El actor Victor Clavijo se encontró con este artículo de aquí del blog y nos ha escrito para que veamos que no pierde humor. Por el interés del texto lo reproduzco aquí:

"El principal damnificado en aquel reportaje, osea, un servidor, que ha usado el nombre de Clavijo los ultimos 14 años de su carrera, te da las gracias por este artículo. Me dio vergüenza protestar cuando me enteré. No tengo problema en que me bauticen con el nombre de Javier Cortijo, pero me he acostumbrado al mío los últimos años, y este cambio me crea serios problemas de identidad que tendré que tratarme con alguna terapia de choque. De todos modos, no hay mal que por bien no venga: cuando la cague con algún trabajo mío en cine, tendré a quien echarle la culpa, al tal JAVIER CORTIJO, que se parece tanto a mí.. Los de Días de Cine me han dado una cortada prfecta para salvarme de las malas críticas en un futuro. Sí, es una pena que tanta documentación para un reportaje en el que se mencionan tantos referentes cinematográficos, tantos nombres yanquis, se vea truncada por una pifia semejante en el nombre del actor protagonista de la peli de la que están hablando precisamente. No se si me dio pena, vergüenza o risa cuando vi el video... Lo triste es que fue una mezcla de todas esas cosas. Gracias por tu queja.

Un saludo!

Víctor"


Pues eso, que aquí queda. Gracias a tí Javier Cortijo, digo Clavijo. Esperamos que Caye se pase por aquí también y nos cuente su versión de los hechos y tal...bueno, o no, da igual.

lunes, 5 de mayo de 2008

Revelaciones

(Reeditado seis horas después...)


El sábado fui a ver "Carnaval" de Jordi Galcerán que estos días para por el Teatro de Bellas Artes de Madrid. Deliciosa velada, proclamo, agotando mi cuota de cursilería semanala diciendo "deliciosa velada".

El libreto muy bueno (que palabra más bonita), los actores (Victor Clavijo, Nuria González, Noelia Noto, Violeta Pérez y César Sánchez) que se salen.

Deberían ustedes de ir a verla y decir si me equivoco pero, la verdad, es que es de lo mejorcito y más original que he visto últimamente encima de un escenario. Vale la pena gastarse 25 euritos para disfrutar de un espectáculo así.

En la puerta había un indigente completamente alucinado con un gorro de pesca decorado con dos ikurriñas y la leyenda "Gora Euskadi"...el tipo despotricaba contra los nacionalistas y me confesó que le gustaban más los Ramones de antes que los de ahora. A mi también me gusta más la gente viva, no le faltaba razón.


Pensé que era uno de los miembros de La Fura des Baus que se había escapado de las magnas y modernas representaciones sobre el Levantamiento del 2 de Mayo que han interpretado en Madrid para festejar el bicenterario de tan magno (y sangriento) acontecimiento.

Un espectáculo espectacular, grandilocuente y desproporcionado tan cargado de estética como vacío de ética. Es lo bueno del arte contemporaneo puede ser "bonico y tontico" a la vez y, así, no molesta a nadie, ni siquiera a los franceses que pudieran ver la representación en ese momento y pudieran haber perdido un tatarabuelo en el conflicto o, peor, fueran los descendientes de un sanguinario capitán de dragones francés que hubiera destripado a unos cuantos madrileños en el tumulto.


Vas a ver la obra de Galcerán (con sus menciones directas al 11-M, a la pederastia, a la política actual, a nuestra sociedad...) y te enteras, más o menos, de como está el patio. Vas a ver a La Fura y te crees que los franceses entraron por la Puerta de Alcalá montados en unas gigantescas ruedas metálicas y vertieron su violenta represión desplegándose en una hipnótica coreografía.

Desolador.

Pensaba que La Fura era otra cosa...pero no fue tan descorazonador como descubrir las palabras finales de Bill Murray en Lost in traslation...tengo el corazón partío y estoy enfadado con Dios, como dice Alejandro Sanz.
La culpa la tiene Miss Kiddo que me puso en la pista de que alguien había desvelado el parlamento de la escena final entre las dos y que es inaudible en la cinta, en realidad. Ahí estaba el asunto,en youtube. Esperandome.












Esperaba otro final, yo creía que iba a ser más agrio. O sea, que soy un enterado de los cojones y que, en realidad, la película termina mejor de lo que yo pensaba. Por otro lado, es coherente: Si conoces a la mujer de tu vida ¿que le dices cuando te despides? ¿"Nada, otra vez será"? Pues no, claro.

Otra cosa que he descubierto es que el contacto con otros seres humanos no está tan mal como yo pensaba y que la cerveza de El Clandestino sigue sabiendo igual de buena pese a haber dejado de ir por allí hace unos cuantos meses.

Ah, también que si llevas una chapa de los Pistols o una camiseta de Los Ramones se te pega "la purrela" (¿Dijiste purrela o purria? Sí, dijiste purria) y que la mejor manera de salir del paso es decir: "No se a que se refiere, la camiseta y la chapa me la compré en el H&M y no se quién son estos señores que me cuelgan de las solapas".

También que no hay que tirar el cigarrillo aunque suene el aviso de la sala, es posible que todavía le puedas dar dos o tres caladas más...pero eso es otra cosa. Disfruten de este lunes, Insustanciales.