Jorge Javier Vázquez dijo el otro día en "Sálvame" que había unos programas muy elitistas escritos por guionistas gordos, sudorosos y gafapastas que eran la antítesis de la frescura y la campechanía de su espacio televisivo. En la frase, enunciada con mucha mala hostia y una grave dósis de demagogia, JJV dejaba bien claro que lo guay, lo fetén, lo popular, lo que tiene tirón es, ni más ni menos, que lo que se hace en su programa mientras que lo otro crece alrededor no porque tenga que crecer ni porque tenga que haber algo de pluralidad de contenidos si no porque, como el pueblo de los irreductibles galos, "Sálvame" se ha convertido en el último bastión de lo que de verdad interesa al público.
Es JJV un demagogo de esos que, para justificar su propia vulgaridad, no tiene empacho en ampliar el término "vulgar" hasta convertirlo en un sinónimo de "popular". Es sorprendente como alguien al que se le llena la boca diciendo que es un gran lector de Gala o Skarmeta, Almudena Grandes o García Márquez y que se pirra por Caetano Veloso y el cine de Almodovar sea capaz de jugar a construir dañinos estereotipos sobre los demás mientras se emplea a fondo en cultivar uno propio e igualmente feo: el de la "típica marica mala".
Por desgracia los estereotipos no están construídos sobre verdades si no sobre prejuicios y, al no ser yo una persona que crea ni en la culpa colectiva ni que tenga prejuicios, niego tajantemente que JJV forme parte de esa cosa tan fea.
De hecho la frase de JJV es tan prejuiciosa como aquella otra emitida por Millán Astray y que decía eso de "Cuando escucho hablar de cultura cojo la pistola" o como si, por ejemplo, alguien fuera capaz, en los tiempos que corren, de argumentar en contra de "Sálvame" diciendo que "los programas de corazón tienen un alto índice de mal gusto debido a los homosexuales que trabajan en ellos".
Ya es triste que un tío tan moderno como el conductor de "Sálvame" quiera ser comparado ideológicamente con un legionario golpista y posiblemente homófobo.
Enfrentamientos y mal rollo es lo que JJV y la cadena que emite su programa creen que es lo que gusta a la gente...es posible que incluso eso sea una de las muchas exageraciones o cebos que producen este tipo de programas porque, la verdad, cuando dicen eso de "toda la gente" me acuerdo de todos los que no vemos casi nunca la televisión. Y no por falta de ganas porque ver lo que le están haciendo a la caja tonta es como asistir a un espectáculo donde la gracia consiste en ver a un sádico ahogando cachorritos.