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lunes, 10 de octubre de 2011

"Mamá es boba" en La 2





Hola lectoras, lectores, modernos y modernas de pueblo, residentes en la gran Babilonia, funcionarios, parados y personitas que, en general, han llegado por casualidad o no a este blog: 

Hoy Lunes a las 00:15 la 2 de TVE (la de todos...eso dicen) emitirá "Mamá es Boba" película dirigida por el insigne Santiago Lorenzo y, como ya saben, una de las películas de cabecera de este blog tan mal diseñado. 

Como siempre les estoy hablando de la misma, es imposible comprarla, y la copia que anda por la red es de menor calidad que la emisión que hará mañana la 2 les invito a ustedes a dejar sus quehaceres (sean los que sean, no nos engañemos, un lunes por la noche no se van a ir a una bacanal), dejen de ver porno, repasar a los clásicos, deconstruir una patata cocida o ver una serie americana (que seguramente repondrán en un par de meses) para darse el gustazo de ver una de las mejores películas del cine español (y mundial) de todos los tiempos (estos tan revueltos y los pretéritos) y vean con sus propios ojos lo que es un milagro: que alguien se digne a programar algo espectacularmente bueno. 

No se aseguran grandes efectos especiales, no se aseguran grandes tomas en 3D, no se aseguran cuatro o cinco giros que tengan que ver con un comando yihadista que ha colocado 14 bombas atadas a colegiales solo un rato para disfrutar de una película que, como la Mahou, nunca pierde las cinco estrellas.

Del mismo modo les invito a recomendar esta película entre amigos y familiares por las vías telefónicas, orales y reuniones de tupper-sex que crean convenientes, tirar de las redes sociales o recomendarla por twitter incluyendo el hashtag #mamaesboba en su cuenta de twitter. 

Un lujo.

PD: Por si quisieran ustedes saber otras muchas opiniones laudatorias les dejo aquí una cosa que escribí para la gente de filmbunker sobre la misma película. 

martes, 12 de abril de 2011

Dos cosas en filmbunker.net

Venga, que no se diga. Me han colgado dos críticas nuevas en filmbunker.net. Es ese blog de cine rarito que se currado un tío que vive en Nebraska. En realidad creo que es un tapadera de uno de esos cultos americanos raros donde la gente entra con la cabeza hecha una mierda y sale con la cabeza peor pero diciendo que ha renacido. A mi escribir en este blog de películas raras también me hace renacer un poco. 

He escrito sobre una peli franco-belga que se llama "La bici de Ghislain Lambert" que me gusta una barbaridad y sobre "Mamá es boba"...¡Joder que novedad! ¡Otra vez el tío este sacando la película esa! dirán algunos de ustedes. Ya, ya se que hablo mucho de la peli de Santiago Lorenzo pero es que me he prometido hacer proselitismo de la misma. Un proselitismo raro porque, en realidad, es una peli que se defiende sola, o sea, que cuando la vean van a decir ¡yo también quiero hablar bien de esta película! ¡me apetece hablar bien de ella! ¡Que la gente vea que soy culto!


¿Han visto ese anuncio en el que una chica muy guapa queda con un tío muy ignorante? Sí, joder, ella dice "me encanta el cine de Alexei Kurkovski y él tiene que tirar de internet para saber de lo que la chavala está hablando. Y tiene que salir ahí a la terraza a hacer como que mea y está lloviendo y se relee un poco un articulillo y vuelve diciendo: "Guau, Kurkovski, la caña". Y ella que es muy cuca dice un nombre raro como "Tanagashi" o "Tanarashi" o alguna mierda semejante y él, que va vestido de gafapasta, tiene que volver a salir a la terraza y volver a consultar en el ordenador. 

Pónganse en el lugar de ese estafador, de ese vivales que ha preparado esa cita al milímetro con aviesas intenciones. Es un cazador, un buitre, una mala persona que se ha colgado de una chica cantidad de inteligente que va a los Renoir y decide jugar fuerte, ahí, quiere poseerla y entonces se cambia la ropa que lleva habitualmente por una que le aconsejan en el H&M...o sea, el tío va y lleva al H&M y dice "deme ropa para parecer que voy todos los días a la filmoteca" y le dan toda esa ropa. Y luego elige un local para intelectuales, un lugar luminoso y recoleto que huele a incieso y a té y donde la peña dice mucho la palabra "slow" (con muchas eses de principio) y cosas así. No ha estado en su vida pero sabe que ese sitio gustará a la chica pero...no espera que ella vaya a la contra, ella está ahí dispuesta a no dejarse engatusar, a hacerle preguntas capciosas.



En mi versión del anuncio ella está pensando todo el rato "míralo, va a la terraza. A la terraza, no al baño, va a consultar su ordenador porque no tiene ni idea de quien es Kurkovski" y cuando el se sienta le suelta lo de "Tanagashi" y já. Él vuelve a intentar la jugada pero ella sabe que "Tanagashi" ni siquiera es un director de cine, se ha inventado la palabra en ese momento porque le sonaba molona o, peor, era la marca del vídeo VHS que tenían en casa. Y cuando él vuelve ella se ha ido, se ha largado, lo ha dejado ahí dándole vueltas a lo de "Tanagashi" o, peor, lo espera y después de que él haga un poco el panoli le suelta la bomba "no busques "Tanagashi" en Internet, monín porque es el nombre de un delantero centro del Yokohama Marinos...y, por Dios, quítate las etiquetas de la camisa que las veo desde aquí". Y entonces aparece el dueño del local y le invita a salir. A no volver. Lo larga del paraíso de la tetería y las letras y el cine en VO. 

¿A qué venía todo esto? ¡Ah, sí! 

Queden ustedes bien, ahí en filmbunker.net tienen material para quedar como unos tíos y tías que están en la cinefilia, que le dan duro...arriésguense y quédense con el personal diciendo: ¿Habéis visto esa deliciosa comedia llamada "Mamá es boba"? ¿Qué os parece Philippe Harel?".

Serán ustedes el centro de las reuniones. Más que si siguen ese curso CEAC de guitarra. Palabra. O no. Vean buen cine, se tarda lo mismo que en ver del malo y, sin duda, su chorboagenda lo agradecerá. 


miércoles, 2 de febrero de 2011

¡Voten a LOS MILLONES!


Hace meses, con lo de la tregua de ETA, me permití el lujo de hacer media gracieta comentando que "Los Millones", la novela de Santiago Lorenzo, era algo así como medio indispensable para leer el proceso de desintegración de la banda terrorista o algo así. Proponía, sin mucha fortuna como siempre, una especie de juego tontorrón en el que el otrora miembro de la organización que contaba con unas cuentas saneadas y un cierto apoyo popular se había convertido en ese hambrón que se pasea por un barrio obrero que es el protagonista de la novela de Lorenzo esperando que alguien se comunique con él y esperando, claro está, tener un DNI para poder cobrar los millones que le acaban de tocar en la lotería primitiva. 

Sin duda y porque utilicé una de esas "técnicas mixtas" en las que intento con torpeza que unos temas solapen a otros para que tengan ustedes conciencia de lo que es vivir con una cabeza que piensa en 300 cosas a la vez ("y ninguna de ellas demasiado útil o demasiado buena" que dice mi compañero de piso) simplemente catalogué a "Los millones" como una "maravilla". Adjetivo un poco corto para definir lo que este libro es en realidad, un adjetivo que si bien vale para que sepan ustedes lo que me pareció en general queda bastante lejos de definir en su totalidad lo que este libro supone para un servidor. 

"Los millones" es una maravilla pero también es muchas otras cosas: es una estructura estupenda, una historia de esas que no se encuentran normalmente y, sobre todo, es algo que vengo echando de menos desde hace tiempo en la literatura española en general que no es otra cosa que una forma propia de mostrar las cosas. 

De los cortos de Lorenzo y de sus dos películas siempre me maravilló que pudiera darle a los personajes una especie de toque inconfundible, una manera de hablar propia que respetaba el juego de hacer de la trola algo completamente real, es más, algo tan real que pasaba por ser más realista que la propia vida. Eso me lo volví a encontrar en "Los millones". Y me encantó. Olvidándonos de comparaciones odiosas: Auster juega a eso todo el tiempo y cualquier gran escritor del siglo anterior (y no digamos ya del XIX o anterior al mismo) ha jugado a dotar a sus personajes y a sus historias de esos juegos sin los que, sinceramente, me falta algo. 

Sin duda es la mejor novela que he leído en mucho tiempo y, sin duda, me parece innegablemente la novela del año anterior. 

¿Y a qué viene repetirse? Pues que los señores de notodo.com han nominado a "Los millones" como una de las novelas del año y se requiere, para que se le entregue el galardón, que ustedes voten en la página. Yo ya lo he hecho y ustedes deberían. 

Le dejo el enlace por si quieren hacer ustedes uso de ese derecho inalienable que es demostrar que tienen un gusto infinito para las cosas de la literatura. 

Se vota desde aquí.

domingo, 9 de enero de 2011

El sector duro


Creo mucho en la capacidad de las generaciones. No se me quita de la cabeza que los escritores del 27, salvo honrosas excepciones, no fueron apenas nada tras la Guerra Civil y que todo su potencial creativo (o por lo menos el más reseñable) se produjo cuando se juntaban y cuando mantenían relaciones personales y se reunían alrededor de cosas tan peregrinas como el 200 aniversario del nacimiento de Góngora. 

Creo mucho en recibir influencias de los demás y en reconocerlas. De hecho la persistencia de la idea de que el creador de cualquier ámbito es como una especie de ser mítico cuyo arte nace de la nada o del milagro es algo sospechoso de estar contaminado por el interés que parece haber en no explicar las cosas estas de la cultura. Yo creo en compartir y en departir como la forma más amable de alimentarse de las cosas que valen la pena. Es por ello que, sin que medie más interés que el de verse un rato, esté muy bien sentarse con gente que a primera vista es completamente dispar y ver que sale. 

Es como abrir una tienda de cerámica donde venderás cosas de Talavera de la Reina y piezas de la Bauhaus...no parece algo rentable, ni siquiera parece algo sensato pero, al fin, desde cierto punto de vista adquiere un sentido concreto y rico. 

Dos músicos, un cineasta que ha elegido ser novelista, un enorme periodista y un, bueno, un yo ejerciendo de Pepín Bello  sentados alrededor de una mesa, trasegando cervezas y haciendo eso tan madrileño de lanzarse a la bohemia sin  más interrupciones que eso que tener que salir de cuando en cuando a la puerta del local para fumarse un pitillo y ejercer de europeo...es molesto pertenecer a un continente tan caótico en algunas cosas y tan tiquismiquis en otras. Pero eso es otro tema. 

Es un placer poder compartir unas pocas horas con gente tan humana y tan brillante. Es un placer tener la oportunidad de que los días pasen un poco mejor, de que el trago sea menos amargo, de que la distancia hacia la orilla parezca más corta...es un lujo. 

Compartir, departir, aprender, escuchar y, sobre todo, vivir sin la sensación de estar sobreviviendo. Sin la sensación de estar intentando cazar frijoles con una escopeta de dos cañones. 

Ya digo que creo mucho en las generaciones pero, sobre todo, creo mucho en todos ellos. Ya verán que año 2011 van a proporcionarnos todos ellos. Que se sepa: dos discos nuevos y dos novelas. Ya verán. 

domingo, 5 de septiembre de 2010

Santiago Lorenzo como clave para leer la nueva Tregua de ETA


La cosa anda mal porque la ETA dice que no va a matar a más gente durante un tiempo y, resulta, que nadie se lo toma muy en serio. No creo que esta postura de laxitud de nuestra clase política tenga tanto que ver con el hecho de que no se fía (es difícil fiarse de un tío con una pistola en la mano pero, por favor, no olvidemos que los políticos negocian y mantienen en sus puestos a personas que son también delincuentes y no parecen no fiarse de ellos) como con que ETA ya es una organización que hace tiempo que fue arrollada por la historia.

Santiago Lorenzo, apreciadísimo guionista y director de cine, arrastró durante años de productora en productora un guión titulado "Los millones". Iba de un tío del GRAPO que jugaba la primitiva a escondidas de sus compañeros y, un día, le tocaba el premio gordo pero no podía cobrarlo porque no tenía carnet de identidad. El día que Santiago y yo nos conocimos en su casa del Paseo Imperial me contó la sinopsis y tuve un ataque de risa que me duró varios días. Creo que ni siquiera ha. Me pareció una historia genial...como nunca se ha llevado al cine ahora Lorenzo la ha publicado en formato novela con la editorial Libros Mondo Brutto. 

La novela transcurre en 1986 y el retrato del terrorista de los GRAPO (grupo que lleva en franca descomposición desde casi el comienzo de los 80 y que antes de desaparecer por completo tuvo una época en la que se dedicó básicamente a los atracos en bancos y asaltos a furgones blindados) es una especie de reflejo pobre de los terroristas de ETA. Casi sin dinero, sobrevive hambriento esperando una señal del grupo al que se ha unido y mata sus días visitando dos bares del barrio donde vive: La Ventilla, un barrio obrero  anclado entre el  pueblo de Fuencarral, el Barrio del Pilar y la Plaza de Castilla.

Si en "Días Contados" (1994, Imanol Uribe) nos encontrábamos con un Carmelo Gómez en plan Eusko-Hamlet debatiéndose entre las dudas morales de su profesión y en "El Lobo" (2004, Miguel Courtois) la imagen de ETA y de los etarras era la de unos jovenzuelos sanguinarios un tanto vacuos que ora mataban a un guardia ora te soltaban una parrafada sobre el Conflicto en "Los Millones" no esperen más que encontrarse con algo más cercano y más conmovedor: a una especie de obrero de la pistola marcado por la mala suerte. Salvando las evidentes distancias desde  "El juego de lágrimas" (1994, Neil Jordan) en el que se contaba la historia de un terrorista enamorado de una transexual y del intento de Eloy de la Iglesia por rodar "Galopa y corta el viento", un guión sobre el amor furtivo de un guardia civil y un etarra, nadie se había atrevido a tanto y le había salido tan bien, francamente.

La mirada que Santiago Lorenzo le echa a un terrorista triste (me estoy acordando ahora mismo de "Bancos" ese corto de Santi Amodeo protagonizado por Alex O´Dogherty que cuenta la historia de un atracador de bancos que sólo se entrena para atracarlos) sirve mejor para entender el momento en el que se encuentra ETA ahora mismo que el de ese recelo del que se encuentra con fuerzas para recelar de las fuerzas de un ex gallito.

Los sureños norteamericanos gritan eso de "The south will rise again!" ("¡El sur renacerá!") pero, incluso, los más obtusos miembros del KKK o de las organizaciones de las Milicias Blancas etc. saben que no es más que un aullido folclórico entonado con el mismo entusiasmo con el que se dice a un niño "¡Que viene el Coco!" pero con el mismo poco convencimiento del que sabe que El Coco no existe. Con ETA pasa igual, la desaparición sistemática de los grupos terroristas de corte marxista y el alto el fuego decretado por el IRA le pusieron las cosas difíciles mientras que la colaboración policial entre Francia y España les cortó la salida hacia Europa. Entre medias lo más importante: la gente comenzó a hartarse.

ETA es, ahora mismo, el etarra pobretón que se ha sacado de la camiseta de manga larga Santiago Lorenzo y entretiene sus días pasándolo mal, buscando una salida. Ha tenido la posibilidad de cobrar los 200 millones de pesetas de negociaciones anteriores, la salida y el traslado de presos, el retiro tranquilo de alguno de sus históricos e, incluso, la puesta en marcha de un frente político más fuerte y más presente en la sociedad vasca pero, al igual que el personaje, se ha quedado sin DNI para cobrar el premio.

Los gestos son importantes y, la verdad, el final del vídeo con los tres espíritus embozados y tocados con las boinas levantando el brazo tenía tan poca convicción como el que haces cuando vas a parar un taxi y, en ese momento, te das cuenta de que no sabes si tendrás dinero suficiente para pagar la carrera.

De hecho que una organización terrorista debilitada se permita declarar un "alto el fuego" disimulado cuando ha visto como han caído 8 jefes de la banda en los últimos tiempos sólo indica que ETA sabe que su única fuerza es negociar por lo que fue y no por lo que es actualmente que no es mucho.

Ese "no es mucho" es su carga simbólica o, más bien, la carga simbólica de su disolución que administra con la misma racanería que el terrorista pobretón de Lorenzo administra su presupuesto. Es posible que la banda se haya ido debilitando pero, evidentemente, ha ido leyendo bastante bien el proceso histórico de la Transición a nuestros días y sabe que un cese de las hostilidades beneficiaría actualmente a la Administración socialista pero, a lo mejor, los dejaría sin nada en la caja fuerte para negociar en caso de que Mariano Rajoy fuera el próximo presidente de España. La tibieza, por tanto, es una forma de hacernos entender que saben qué lugar ocupan pero, también, de informarnos del sitio que quieren ocupar de aquí a unos años.

No es concebible que la ETA actual vaya a sobrevivir mucho más pero, al menos, saben que pueden esperar lo que queda de esta legislatura y otra más en las que previsiblemente el inquilino de La Moncloa y, por lo tanto, eso que se llaman "interlocutores" serán otros. Da igual si atentan o no, si tienen más presencia o no, si existen negociaciones o no o si el entramado de partidos abertzales puede o no presentarse a las elecciones porque, en realidad, lo que importa es seguir administrando su legado, que las televisiones sigan emitiendo imágenes de atentados brutales que se produjeron hace diez o quince años y que harán que los telespectadores recuerden de lo que fueron capaces y les hará olvidar que en un mundo donde la nueva amenaza es el terrorismo religioso, una amenaza persistente que no parece poder solucionarse con una tregua de caracter político, una cosa como ETA no tiene cabida. Lo importante es estar y diluirse es algo demasiado importante y, mucho más ahora, cuando lo que ETA puede poner encima de la mesa para negociar no es algo tan jugoso como lo fue hace una década.

Mientras se deciden o no  lean "Los millones" de Santiago Lorenzo (Libros Mondo Brutto) que es una maravilla.     

Nota del Insustancial: Lendakaris muertos es un grupo de Navarra que llevan tocando desde 2004. "ETA deja alguna discoteca" es un tema incluído en su disco "Se habla español" (2006) y creo que es perfecta para ilustrar la desconexión existente entre la banda terrorista y el pueblo de Euskal Herría y su incapacidad para encontrar interlocutores válidos que abran una línea de diálogo en la que participen  las instituciones vascas, el frente de la izquierda abertzale, los diversos agentes sociales y los portavoces y dirigentes del Estado español propiciando las garantías para una solución político-social del conflicto y generen los acuerdos necesarios para una recuperación del diálogo y bla, bla, bla...

Nota del Insustancial 2:   Lo último lo he escrito utilizando todas las frases hechas y coletillas que se vienen utilizando para referirse al asunto de ETA. Sirva como refresco histórico.