"Cuando una chica atropella a un inocente desconocido se vuelve un poco insegura" (Sarah Silverman en "El show de Sarah Silverman")
La justicia no se aplica a todos por igual por mucho que sea representada como una descocada muchacha fetichista portadora de una balanza.
A Michael Phelps, el nadador zangolotino, le pillan pegándole unas caladas a un bong de marihuana y echando unas cervezas en plan juvenil y los patrocinadores del nadador más rápido del mundo le retiran los cheques y el saludo. Si la cosa sigue así a Phelps no le van a dejar acercarse a una piscina ni para remojarse los pies y, por lo tanto, tendrá que concursar en todo tipo de realitys (The ultimate elephants cemetery) o "renacer" en una secta y escribir un libro sobre la fama, el alcohol, las drogas y reencontrarse con los valores cristianos, o sea, que tendrá que entonar el conocido "yo antes lo tenía y todo y miradme...¡lo perdí por cogerme un pedo!".
Seamos serios, a las personas que pertenecen al "Mundo del espectáculo" (o "Mundo de la noche" que es como lo llaman en "Mujeres, hombres y viceversa" que es, en sí, una ventana abierta a otro mundo, el de la estupidez humana) les tenemos mucho más cariño que a los deportistas de élite y lo diré con un puñado de palabras que tendréis con conectar por vuestra cuenta: Michael y Jackson. ¿Le perdonaría la gente al Niño Torres que comprara el esqueleto del Hombre Elefante? Yo creo que no...
Maradona no cuenta porque Argentina trata con la misma indulgencia a artistas, futbolistas o políticos corruptos y es la excepción mundial que confirma la regla, por lo demás...
La lista de adoradas celebridades con problemas para mantener la verticalidad a partir de las 15:00 horas es mucho mayor entre los artistas y, sin embargo, no hay campaña de publicidad que se resista a día de hoy a tener en su nómina a estrellas como Britney Spears pese a haber escrito una canción que se llama "Womanizer" ¿Qué coño significa esa mierda? Buscad la letra es para dejar pálido al Tribunal de la Haya.
Miremos si no como ha ido la carrera de Carmen Electra y la de su marido el ex baloncestista Dennis Rodman. Ella todavía hace portadas de revistas y es la nueva presentadora de MTV mientras que él terminó pareciéndose a un extra de "A Wong Foo, gracias por todo"....y ya en asuntos de travestismo me quiero acordar de Eddie Murphy y esa prostituta transexual que él dijo que "sólo estaba acompañando a casa", semejante rocambolesca historia no le ha impedido seguir teniendo una carrera dentro de la factoría Disney pero, ahí está el pobre Guti, al que un rumor sobre una relación con Bibiana Fernández lo ha perseguido por todos los campos de fútbol de España ¿Acaso es que la gente que ha ido a ver Norbit no es la misma que acude los domingos a insultar al jugador blanco? ¿No es más imperdonable hacer una película donde uno interpreta todos los papeles protagonistas?
Y, como no, fijémonos en la prueba definitiva: O. J. Simpson. El jugador de fútbol americano fue absuelto de un juicio por asesinato cuando era actor cómico mientras que Huracán Carter, un boxeador que puedo haber sido campeón del mundo según nos informa la canción de bob Dylan, fue enchironado pese a que no había pruebas contra él. Más allá de eso la laxa justicia condenó a O.J. recientemente cuando ya no era ni deportista, ni claro está, actor.
Es por eso que prefiero ser estrella de un culebrón, cantante (nunca melódico), actor o top model que deportista que, al parecer, se comen todos los marrones.