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lunes, 8 de diciembre de 2008

Las cosas que se olvidaron los nazis...


Terminé de ver "La Ola" (Dennis Gansel, 2008) y me quedé con la sensación de que los alemanes tienen todavía un lío irresuelto con la cuestión nazi. Da igual que se rodaran "El Submarino" (Wolfgang Petersen, 1981) o "Stalingrado" (Joseph Vilsmaier, 1993) que intentaban explicar la II Guerra Mundial desde el bando perdedor enfocando la cuestión desde un punto de vista meramente militar o que "El Hundimiento" (2004, Oliver Hirschbiegel) se centrara en, más o menos, justificar los últimos días de resistencia alemana en Berlín como una mezcla de desesperación de la cúpula nazi (Stalin había prometido encerrar a Hitler en una jaula del zoo de Moscú para luego exhibirlo hasta su muerte como si fuera un animal), de pánico generalizado entre la población civil (Stalin había dado vía libre a sus tropas para saquear en plan medieval...luego hemos descubierto que los americanos, sin permiso directo, también hicieron de las suyas) y de un cierto sentido de entonar un "se acabó lo que se daba y hemos sido tan malos que nadie nos lo va a perdonar" (las juergazas presuicidas se multiplicaron por el Berlín semiocupado). Quizás Hirschbiegel olvidó lo que, otros, como Gunter Grass -un hombre con un sentido del remordimiento infinito- han intentado explicar: con los nazis muchos fueron felices y siguieron alegremente la comparsa cerrando los ojos ante el terror y sólo se sintieron culpables en la derrota lo que, resulta, cuanto menos poco gratificante.

Evidentemente la cuestión nazi sigue abierta en un país donde es obligatorio que los infantes visiten uno de esos campos de concentración para comprobar desde muy pequeñines las maldades del pasado y donde cualquier actividad relacionada con el nacionalsocialismo, desde la edición de libros hasta la exhibición pública de símbolos o, incluso, levantar el brazo para saludar a la romana están penados duramente. Los nazis en Alemania desfilan ahora levantando la mano derecha y extendiendo los dedos pulgar, índice y corazón en plan garra de águila, conservan la bandera alemana preconstitucional tricolor -negra, blanca y roja- y editan su periódico en el estado norteamericano de Nebraska o en Madrid y Barcelona (España/Espanya respectivamente...aquí ya saben bajo el epígrafe de NSDAP-AO, o sea, Partido Nazi Alemán en el exilio. Algo de lo que deberíamos de tomar nota en nuestro país donde se permite todo esto y donde negar El Holocausto no es un delito...primero tendría que ser un delito negar las matanzas franquistas, pero bueno, eso es otra asquerosa historia.


Pues el caso es que el asunto debe de dar tanta vergüencilla todavía en Alemania que Hirschguibel rodó la, un poco cutre, "El Experimento" (2001) en el que se reproducía un experimento de psicología social que una facultad americana llevó a cabo en los años 70 y que consistía en reproducir una cárcel a escala con sus celdas, sus normas etc. e introducir en ella a dos grupos de personas que, aleatoriamente, eran elegidos para engrosar a los presos o a los guardianes. Ni que decir tiene que se sucedieron los abusos, los excesos de autoridad etc. hasta tal punto que el asunto fue suspendido a los pocos días. El asunto servía al director alemán para, como no, hilar demasiado fínamente una historia sobre cómo muchos superan su mediocridad poniéndose un uniforme...en España lo resumimos así: "Si quieres conocer a Juanillo dale un carguillo". Pues eso, que Hirschguibel intentaba limpiar un poco el honor patrio extendiendo la culpa a todos los humanos (¿Cómo reaccionaría usted si le dieran el poder absoluto sobre un grupito de personas?) y de paso pues tranquilizar en la medida de lo posible la conciencia colectiva de un país que, según muchos alemanes, lleva demasiado tiempo en el diván.



En "La Ola" nos encontramos algo muy parecido, de hecho casi calcado. Un profesor llamado Ron Jones invitó a sus alumnos a una clase práctica sobre autoritarismo que acabó, claro está, como el ojete moreno (consulte los detalles en el Blog de Pau que le ha dedicado un monográfico al asunto de lo más interesante). No se cuanto de necesaria es una película como La Ola que sirve como lección mínima sobre el autoritarismo y el nazismo para Emos despistados, básicamente, pero mucho más interesante es descubrir que los alemanes todavía no son totalmente capaces de verbalizar todo lo que les arrastró a la chifladura de permitir que un tipo como Adolf Hitler llegara al poder y lo distribuyera de esa manera tan curiosa ¿Están los alemanes mal de lo suyo? Pues la cosa debe de estar malita todavía cuando vas por allí buscando un campo de concentración y descubres que la gente de los pueblos se hace la longui y no te quiere enseñar el lugar (liro-liro-liro-liro...¿Nazis? ¿Qué nazis? Aquí no sabemos nada de esos señores, pequeño extranjero) pese a que, cuando lo descubres, te enteras de que el lugar está perfectamente conservado.

Es más curioso que sea el único país donde David Hasselhoff tiene tratamiento todavía de estrella mundial y haya conseguido ser número 1 de las listas de ventas musicales varias veces o que, por ejemplo, fuera invitado por el Bundestag a cantar en la fiesta de la caída del muro de Berlín. Alemania, claro está, no tiene intención de pedir perdón por ese crimen contra la humanidad o por la invasión silenciosa de Mallorca...
Bromas aparte, si tienen hijos en edad de despistarse y aparecer por casa llevando una esvástica en la camiseta deberían de llevarles a ver "La Ola" varias veces como venganza infinita, de hecho, deberían de llevarles hasta que les creciera el pelo y se les quedara largo y muerto como el que se gasta Aznar. Lo más sorprendente de la película de marras es que, pese a sus evidentes intentos por ser didáctica, lo cierto es que para mucha juventud -y no tan juventud desinformada- va a resultar una película atractiva y de haber sido más famosa seguramente le habrían crecido los imitadores porque cumple erroneamente su misión: hace atractiva la actividad delictiva (¡Como si fuera necesario!).

Aquí intentamos desenganchar a la juventud en los 70 del navajerismo rodando películas sobre El Vaquilla y El Torete ¿Qué ocurrió? "Perros Callejeros" provocó que se convirtieran en una especie de ídolos de la juventud, proliferaron los Seat 1430 trucados, las cintas de Los Chichos a toda hostia (puedo respetar y respeto a Los Chichos) y el Vaquilla´s Style consistente en pantakas de campana, chaqueta de cuero apretada sin camisa en su interior, cadenaka de oro...la infamia, se desató la pesadilla de Christian Dior.

En los USA, ya con el fantasma de las bandas cincuenteras juveniles casi acabadas, se estrenó "The Warriors" (Walter Hill, 1979). Las bandas volvieron a proliferar con más fuerza que nunca.

Pues con "La Ola" pasa igual: la juventud tan desinformada va a ver aspectos positivos en eso de formar parte de un grupo que elimina las diferencias sociales, económica etc. en favor de la obediencia a los símbolos (por muy idiotas y vacíos que estos sean) porque los muchachos que aparecen son jóvenes, salen por ahí a grafitear, forman zapatiestas guays etc. etc. etc....¿Cuáles de los que vayan a ver la peli se van a dar cuenta del trasfondo negativo entre tanto acto de vandalismo? Pues los menos. Creo que la mejor manera de luchar contra estos extremos es resaltar que lo nazi es aburrido y descerebrado y, sobre todo, más feo que picio. Sólo había que ver la cojera de Goebbels o la pinta de mierdoso de Himmler. Es más pondría esa escena de Little Nicky (Steven Brill, 2000) donde se ve a Hitler en el infierno eternamente vestido de porno chacha y recibiendo el castigo eterno de ser obligado a dejarse introducir una enorme piña tropical por el propio culo. Quizás ese rollo, quitarle cualquier rollo positivo o estético, hará que muchos se planteen que las cosas nazis son caca y no se tocan. O, yo que se, leer.

martes, 28 de octubre de 2008

¿Tu cuerpo está cambiando?

Es posible que en un momento de tu vida te des cuenta de que estás distinto, de que algo en tí no está en su sitio, te miras al espejo y no te reconoces del todo. Tranquilo, es posible que hayas evolucionado, que seas una versión 2.0 de ti mismo. Hemos identificado varios estadios de esas posibles mutaciones y aquí te las mostramos.


¿Has evolucionado en...



…en viejo/a? Te sientes irremediablemente atraído por las señoras entradas en carnes y te excita sobremanera la palabra “gratis” hasta el punto de acudir a cualquier evento donde repartan cosas a coste cero sean raciones de cocido madrileño patrocinado por Aldeas Infantiles o folletos de la secta Nueva Acrópolis. En caso de que evoluciones en "vieja" lo normal es que comiences a tomarte todo a la tremenda, a reírte ostentosamente con los chistes picantes de Jaimito Borromeo y a desarrollar una capacidad innata para utilizar tu bolso (cargado con todo tipo de cosas) como una letal arma de autodefensa ante cualquiera que ose entrar antes que tú en el autobús o en el Metro.



…en una imparable espiral de alcohol y drogas? Un buen día te despiertas entre sudores y te hallas en el plató de ¿Dónde estás corazón? Donde sobresaltado, descubres que unos cuantos señores vestidos de formas llamativas te están preguntando por un vídeo grabado con un móvil por un tal “Tony El Culebras” donde se te ve agarrando de los pechos a una conocida tonadillera que atiende al simpático nombre de “Falete”. Como estás de resacón te metes las manos en los bolsillos y descubres que un turulo hecho con una carta para perpetrar un falso autosecuestro. El otro bolsillo se ha echado a perder porque de ella sale una botella de DYC a medio beber que lo ha deformado completamente.


...en "señora mayor"? Es un hecho conocido que hay mucho hombres que no llegan a la senectud. Es decir, no alcanzan jamás la vejez masculina si no que acaban mutando en una especie de señora mayor: Pertegaz, McCartney, Gene Wilder, Hugh Grant...si es así no te preocupes, hazte con un buen grupo de amigas, cómprate un visón y sal por las tardes a sentarte en las cafeterías para ingerir una dieta de sandwiches mixtos con café con leche y/o croasanes plancha con té. La otra salida que tienes es apuntarte a GH.


…en Nazi? Comienzan a atraerte los bigotitos, quedarte a solas con tus amigos poniéndote y quitándote ropa un poco escandalosa pero molona y salir a la calle a cantar alegres canciones o urdir planes “nazis” para cosas de “nazis”.


…en Presidente del club de Fans de Queen? Comienzan a atraerte los bigotitos, quedarte a solas con tus amigos poniéndote y quitándote ropa un poco escandalosa pero molona y no piensas en otra cosa que en salir a la calle a cantar alegres canciones o urdir planes para visitar la casa de Brian May.

…en camello de pasar droga? De pronto tienes plan todo el rato y no dejan de llamarte por teléfono. La gente te pregunta cosas como “que si tienes de eso”, “que a cuanto va”. Labras cierta capacidad para combinar zapatos de diseño italianos falsos con la punta cuadrada de piel falsa de cocodrilo con cadenas de oro. De pronto te echas unas novias super guays y estás rodeado de todo tipo de gente muy nerviosa que quiere llevarte a todas partes con ellos. Un día la policía irrumpe en tu casa a la búsqueda de “eso” y te enchironan. Tu abogado, un lince, tiene aún peor pinta que tú.


...en importante pilar de la comunidad financiera? Pese a que te has gastado todo tu dinero invirtiendo en unas hipotecas de alto riesgo demostrando que eres un mamarracho sin criterio recibes una llamada de un Ministro de Economía anunciándote que van a darte 5.000 millones de euros más para que te los fundas en reflotar tus empresas. Para celebrarlo decides darte una mariscada e invertir en gamusinos que este año son lo más. Como te has gastado la mitad de la pasta decides hacer un E.R.E. y despedir al 60% de la plantilla para sujetar el estipendio.

…en heavy? Lees a Tolkien en el metro, el único paso de baile que te sabes es el “head-bang-ing”, sabes que los guitarristas que valen la pena han muerto, tocas la “air guitar” a la mínima y llevas zapatillas de deporte, a ser posible de bota…desarrollas una capacidad innata para identificar todas y cada una de las portadas de Iron Maiden, cuando descubres que no hay chicas jevis suficientes para todos decides enrollarte con una hippy o con una pija cuyos padres no verán bien vuestra relación ¿Quién dijo que ser heavy era fácil?


…en Arturo Pérez Reverte? Estás en la cola de la pescadería y sonríes maliciosamente a las marujas a las que escuchas hablar sobre lo difícil que está la vida…decides contarle lo de tus aventurillas por Sarajevo para que sepan que eso es el infierno y que en España no hay huevos (por lo menos no a buen precio). Después te vas a casa para escribir una columna amarga y canalla sobre tu visión amarga y canalla de la vida pese a que el trayecto de la pescadería a tu mansión lo has hecho dentro de un cochazo de no menos de 100.000 euros. El éxito no te deja vivir y por eso te despiertas todas las noches en medio de un paraje perdido de “Flandessss” junto a un actor con marcado acento argentino vestido como una botella de Tío Pepe. Pese a destrozar el lenguaje te dan un sillón en la Real Academia de la Lengua donde puedes seguir denunciando las “villanías de los malandrines y corsarios del sistema, joder”. No sabes como pero hablas como un personaje de Robert Louis Stevenson sin poderlo remediar.



…en espectador de “Cine de Barrio”? Te sientes como el niño de El Sexto Sentido.


…en el típico caso de tener cambiar de amigos? Te haces llamar Julio Cesar y estás siendo apuñalado en las escalinatas del Congreso de Roma pese a haber hecho ricos a todos esos cabrones. Musitas: “¿Tu también, hijo mío?” cuando lo que quieres decir es “¡hijos de puta!” con la voz de la cinta de VHS.


… en conspiranóico? Descubres que alguien envenena el agua, que tus empastes esconden micrófonos con los que te controlan diferentes corporaciones, de pronto abres una página web, un foro y enuncias esta teoría: “Esa sabido que si en las pasadas elecciones americanas la mujer de uno de los candidatos era dueña de una marca de kétchup y este año se presenta un tipo con apellido clavado al de una marca de papas fritas es posible que en las próximas se presente un tipo relacionado directamente con las hamburguesas: Ronald McDonald”. Pese a que es una chorrada escribirás un libro e Iker Jimenéz te llevará a su programa. Lo acusarás en directo de ser un vendido a la CIA y un desinformador.

...en Pablo Motos? Sabes que Dios no te quiere pero has desarrollado una especie de cuerpo de culturista bajito que te servirá para ponerle las pilas al que te lo recuerde.


...en John McCain? Al final de tu vida decides tirar una carrera intachable de conservador moderado para embarcarte en un tour electoral junto a una MILF de pocas entendederas. Cuando la escuchas hablar musitas: "Nunca debí salir de Vietnam".


…en protagonista de una película de acción americana y te enfrentas a la secuencia penúltima en la que los matas a todos? Intentarás encenderte un cigarrillo sin éxito frente a la balasera de los malosos. De pronto, estoicamente, miraras a un lado y a otro y como si te levantaras de siesta dirás: “I´m old for this shit!”.

sábado, 11 de octubre de 2008

Fantasmas centroeuropeos


Me incluyo entre los que no tenemos Dios y aspiran a no tener amo. Carente de cualquier tipo de idea de trascendencia,transustanciación o esperanza sobre la vida eterna del alma humildemente espero marcharme de este planeta con las cosas más o menos terminadas y sin que una parte de la humanidad respire aliviada. Me conformo con eso.

Espero que no me pase como a Jörg Haider, líder de la ultraderecha austriaca y presunto futuro catalizador de las tendencias derechistas más radicales de europa, que esta madrugada a muerto al volante de su potente auto de fabricación alemana.


Como mis firmes creencias en la no existencia en ningún ser superior o fuerza cósmica superior que rija los destinos de este puñetero caos que paradójicamente llamamos Cosmos me inhabilitan para pensar que el espíritu de Herr Haider tendrá una vida posterior perpetua en un lugar llamado infierno me muerdo la lengua y saco la conclusión de que la peor condena posible es descubrir que un gran número de seres humanos que han compartido contigo planeta, continente, país, calle, barra de bar, descansillo de escalera o cualquier zona comunal se tome su desaparición con un conclusivo levantamiento de hombros y un "ni me entristece, ni me alegro".


Haider se las pira entre un silencio acusador roto por los flashes de las cámaras que han inmortalizado los trozos retorcidos de su coche y el sonido de las teclas de los ordenadores en los que se han escrito las crónicas desapasionadas sobre el suceso y que destilan en un perfecto tono neutro el recorrido de este lider que despertó los fantasmas del nazismo tocando los botones del odio, el terror y la violencia. La falta de adjetivos puede achacarse no a una recuperación momentánea del sentido común por parte de los informadores si no, más bien, al hecho de que una biografía política como la del austriaco se explica por sí sola, no necesita de mucha leña para ser iluminada.

Pocas vidas han sido tan inútiles y carentes de sentido como la de Haider que en su camino no tuvo ni un segundo para pararse en el camino a olisquear el edelweiss, tanta energía, tanta agitación y tantos esfuerzos porque las cosas se pusieran del peor color posible se han quedado en nada. No nos queda un testamento político decente, ni muchas obras públicas reseñables, ni algunas ideas que no hubiéramos escuchado ya de otras bocas más sucias que la suya.

En Amarcord, (Federico Fellini, 1973) el último partidario vivo de Mussolini se dedicaba a recorrer la localidad a lomos de una ruidosa motocicleta ante el cabreo generalizado de los vecinos. Forges dijo que eso era la mejor manera de representar al fascismo, como una moto ruidosa y transitóriamente incómoda que, de cuando en cuando, agitaba a este vecindario llamado Europa. En un tiempo record el recuerdo de Jörg Haider se está alejando por la avenida principal de la historia para reunirse con otros líderes de su pelaje que le esperan en el rincón menos iluminado de la Historia como Pim Fortuyn (lider holandes ultraderechista asesinado en 2002). Ya no son nada. Ni siquiera ruido.

martes, 8 de julio de 2008

A grandes males, peores remedios...


Desde que los medios de la zona nacional se han apropiado de la palabra NAZI ya nada es lo que era... Si lo piensas bien es bastante curioso que gente como los que ustedes saben se pasen el día inventando jueguecillos de palabras para hacer que ustedes se sientan culpables:

Sí, si quieres casarte con un señor de Cuenca y tu eres un señor de Murcia serás un "rosapardo"; si votas a un partido nacionalista serás un "nazi-onalista" y si los dirigentes de dicho partido pactan con el PSOE pues, claro está, está usted apoyando un entente "nazional-socialista".

Si es usted un ROJO no se preocupe, ya dejan ellos claros que ser "rojo" es bastante peor que ser NAZI o, por lo menos, lo mismo.

La comparativa es abrumadoramente facilona. Olvidan claro está que los NAZIS (los genuinos, los del bigotito que fumaban sujetando el cigarrillo graciosamente) llegaron al poder gracias al apoyo de la burguesía alemana y austriaca que veía con bastante peores ojos a los comunistas. ¿Quién se acuerda de aquello? Está claro que los historiadores (aquí pueden reírse maliciosamente) que ustedes saben no están por la labor de explicarles eso. Yo les recomiendo que lean "Una Princesa en Berlín" (Arthur R.G. Solmssen) una interesante novela editada por Tusquets que cuenta bastante bien el trasfondo histórico que propició el desembarco de Hitler en el prechamuscado Reichstag.



Resulta que las derechas nos llaman NAZIS y aquí no se mueve ni Dios. Qué bueno. Resulta que Arzalluz es un nazi y Franco hizo la guerra Santa contra el Rojo maloso para traer la democracia (Moa Dixit). ¡Qué risa, María Luisa!



Las palabras son un material dúctil que puede retorcerse o girarse a izquierda o derecha a voluntad del emisor...desgraciadamente también la historia.
Será por eso, porque la historia es fácilmente maleable (en todo su significado) o porque no hay memoria de ley histórica que arregle esto que en Europa va a ser posible trabajar 65 horas por semana.
La regla capitalista es tan sencilla que aturde: más horas de trabajo, más productividad. Más productividad más competitividad con el mercado asiático que es la repanocha, al parecer, y que viene con ganas de zamparse el euro sin palillos ni nada.

Y yo digo: ¡Está muy bien! ¡Claro! ¡Pero si se le ha ocurrido a luminarias como Sarkozy, Rato y Berlusconi! ¡Gracias! ¿Cómo hemos sido tan tontos de no darnos cuenta?

Y añado: 65 horas por el mismo precio. ¡Todo por la empresa! ¡Si me van a explotar que sean los de siempre y no unos amarillos de mierda que pondrán en cada fábrica un poster de Mao!

Porque, vamos a ver, ¿Dónde ibas a estar mejor que currando? ¿Leyendo? ¿Ligando? ¿Yendo al cine? ¿Escribiendo este blog? ¿Quién inventó el obsceno término “horas de recreo”?
Propongo estas medidas para ayudar a nuestra competitividad:


- Permitir el empleo a partir de los 5 años:

Así las empresas no tendrán que largarse a Asia o África a buscar mano de obra barata y tendremos algo que hacer con todos esos niños ociosos que ocupan nuestros parques.
El trabajador infantil es barato, es dócil y, sobre todo, muy manejable. Los deditos de un niño son perfectos para meter polvora en una bala, coger pinceles pequeñitos para dibujar primorosas cenefas en platos-souvenir y sus cuerpecitos tan pequeños son ideales para colarse en los agujeros más recónditos de las minas. Un niño trabajador trae todos los meses un sueldo a casa, un niño estudiante trae problemas y la cabecita llena de ideas absurdas. Mal.

¡Pero, por Thor! ¡Si eso ya lo sabían en la Inglaterra del Siglo XIX! ¿Cómo hemos podido involucionar tanto? ¿Qué hacen los niños todo el día tocándose el bolo? ¡A currar! Desde ahora los niños vendrán no con un pan, sino con una nómina debajo del brazo.


Elegir a Mugabe Presidente de la UE:

Venga, quitémonos la máscara de una puñetera vez. ¿Qué pasa con Mugabe? What´s the problem? En realidad el dirigente de Zimbawe es un avanzado a su tiempo. Un estadista. Ha destruído la economía de un país próspero, ha implantado la corrupción como modelo, ha eliminado las instituciones, se ha postergado en el poder...¿Alguien duda de que el propio Berlusconi tiene a Mugabe como ejemplo de dirección? ¿No ha hecho él lo mismo con Italia?








Elegir a Kim Jong-Il como Vicepresidente de la UE: Muy pocos dirigentes mundiales pueden decir que controlen mejor que él su país y ninguno de los dirigentes europeos podrá decir que ha conseguido tener una tasa de desempleo del 0%. ¡Toma ya! ¿Y como lo ha conseguido? Fácil. Puteando al obrero y llevándose los pocos beneficios. Como aquí pero con empleo público. ¡Aparta Roosvelt, Masón! ¡Que aquí viene el norcoreano visionario!
Además es un tipo de una exquisita cultura cinematográfica: dicen que su colección privada de películas alcanza los 20.000 títulos y, en su juventud, con su papi todavía vivo, fue detenido en el Disneyland japonés con un pasaporte falso y expulsado del país, o sea, un aventurero.





Crear dos o tres Homelands: Una idea fantástica del añorado Apartheid Sudafricano. Los dirigentes afrikaneers crearon ghettos llamados homelands donde obligaban a vivir a los habitantes de raza negra. Dichos homelands tenían un aspecto de falsa independencia e, incluso, otorgaban una falsa ciudadanía. De ese modo los trabajadores negros podían "emigrar" diariamente a Sudáfrica y trabajar allí pero sin ser tratados como ciudadanos de pleno derecho. La solución es crear este tipo de países-barrio y meter allí a los pocos inmigrantes que se aventuren a recalar por Europa. De ese modo podremos expulsarlos y pagarles lo que nos de la gana.



Implantar la esclavitud: Sin mercados de personas, en realidad. La población reclusa podría servirnos como obra de mano esclava y purgar así su deuda con la sociedad. Limpiar nuestros jardines, atender a nuestros invitados, ponernos la ropa, conducir nuestros coches...¡Alguien tiene que hacer el trabajo sucio una vez que no quede un solo inmigrante! ¡Y (más) gratis!

Y si de esta no me eligen ministro de economía...¿Alguien se acuerda de cuando había sindicatos?