Gracias a Thor personitas como Natalia Pallás y Marcos Borregón han caído en el lado del bien, si a ambos les hubiera dado por construir rayos mortales o máquinas de conversión de materia oscura estoy seguro de que, a estas alturas, viviríamos bajo una de esas dictaduras de cómic. No es el caso. Menos mal.
Dispuestos como están a poner su granito de arena para hacer de esta roca flotante un lugar medianamente aceptable ambos (en compañía de otros) han fundado Amigos de Tara, una asociación que se dedica a varios proyectos en la India como una escuela con 300 alumnos que es el motor de todo el proyecto. O sea, que se han dejado de rollos sobre cañas y pececitos para centrarse en formar gente para el futuro. BIEN por ellos. Echadle un vistazo en su página web para ampliar la información y veréis que bien se lo montan y el buen curro que están haciendo. Ya de paso le podéis echar un vistazo al último corto documental de Marcos que anda por allí.
Si se os está pasando por la cabeza que esto es un rollo perroflauta de gente que lleva medias de gallina caponata os diré que no hay nada peor, en estos tiempos que corren, que ver como todas las formas posibles de egoísmo se esconden bajo las excusas de pragmatismo más cutres y el nihilismo más impostado. Sean buenos y no me hagan que los persiga. Se que tienen su corazoncito.