¿A que la vida de Berlusconi parece un cruce de cables entre "Saló y los 120 días de Sodoma" y una película calentorra de los años setenta en plan "La profesora lo enseña todo"? No se me ocurre otra manera de definir la historia de un Presidente del Gobierno que se maneja como un dictador y que se ha construído un harén de jovenzuelas (llamadas "bailarinas") a las que regala un colgante en forma de mariposa como obsequio pero también como señal de propiedad. Me estoy acordando de que Räel, el de los raëlianos, esa secta que dijo haber clonado al primer ser humano, tiene también todo un grupo de muchachas (llamadas "ángeles") a las que regala un collar de donde cuelga una pluma.
Me imagino que para encontrar a un dirigente europeo con harén propio habría que remontarse a los árabes del Al-Andalus y eso rechina bastante en la biografía de un presidente que tiene unas relaciones impecables con la iglesia.
Cuando escuchamos estos dobles raseros de la iglesia incluso los ateos levantan la voz y dicen: "¿Cómo es posible que un hombre que ha sido infiel a su mujer y liga con menores no reciba la bronca del Vaticano?".
Muy sencillo, sólo hay que buscar en las últimas declaraciones de los representantes de la Iglesia católica en España para escuchar cosas como que la pederastia es un delito que no puede compararse con el aborto...o que la violación deberíad de desaparecer del código penal teniendo en cuenta la banalización que hay del sexo (en general). No olvidemos que esta iglesia, la católica, fue la que persiguió el divorcio en siglos pasados hasta provocar que los ingleses decidieran seguir por su cuenta...por lo que mi pregunta ya no es sobre sus razones, sobre si lo que hacen es hipocresía, ganas de molestar o una absoluta pérdida de la realidad si no la siguiente: "¿Es posible que haya extraterrestres con forma humana viviendo entre nosotros y que vivan en El Vaticano?".
Berlusconi es así, no me cabe la menor duda de que es de los que comulga y luego se bebe un martini seco para que no se le haga bola. Para nuestra desgracia "Il Cavaliere" no pasará a la historia por ser un tipo que controló los medios hasta hacerse omnipresente, que secuestró las instituciones para convertirse en plenipotenciario, que rebajó el nivel de vida de su país, que emponzoñó la vida pública italiana, que recortó los derechos a las mujeres, que se rió de Europa proponiendo una lista de 25 übermodels...el Presidente pasará a la historia por sus divorcios, sus harenes, sus regalitos y sus menores por lo que corremos el riesgo de que, en unos años, se le recuerde como un simpático populista. Es decir, volveremos a encontrarnos a otros como él en otros lugares que habrán tomado nota de su irresistible éxito y de su capacidad para que todo lo que hace lleve una etiqueta genuinamente italiana: Pecata minuta.