Anoche vi por la tele el nacimiento de una nueva estrella mediática: Se llama Efrén. Como diría Brüno, el nuevo personaje de Sacha Baron Cohen (Ali G, Borat), Efren "no necesita apellido, como Madonna".
Efrén se hizo muy conocido, o popular, tras pasar por el programa de Telecino "mujeres, hombres y viceversa" que es una especie de aborto entre el talk show, el reality y el concurso y el Sindicato de Vasile vio en él a un nuevo valor, a un talento sin igual y decidió ficharlo pese a su curriculum.
El muchacho malagueño es un futbolista normalito (su gran logro ha sido militar en la poco potente primera división galesa), un modeluqui del montón (un anuncio de Cava y poco más) y no parece destacar por tener unas habilidades de comunicación demasiado evidentes. Es un tipo bastante normal y algo guaperas. Punto.
Ahora se dedica a lo que se conoce en el mundo artístico como "bolos". El bolo antes era una actuación, es decir, un curro temporal. Los artistas salían de "bolo" porque representaban una obra fuera de Madrid o porque tocaban en un concierto. Ahora también atañe a que alguien como Efrén o como un concursante de GH visite una discoteca de Zamora, se tome dos copejas en el local, salude a la peñita buena que allí se encuentra y se vuelva para el hotel para, a la mañana siguiente, haber cobrado un dinerete en metálico y salir hacia otra discoteca de León o Lugo con el mismo propósito. Es decir, el actor tiene que actuar, el músico tocar pero el concursante o ex concursante más bien sólo tiene que permanecer en la zona VIP acotada para ser observado, aguantar los embates femeninos, las envidias masculinas (ya hay más de un caso de intento de lanzamiento de ex concursante de reality al pilón de la plaza principal de la localidad por parte de algunos mozos desairados por el magnetismo sexual que estos personajes ejercen sobre las damas solteras de cualquier municipio) y ya, fin de la historia.
El caso de Efrén es diferente porque resulta que ha fichado por Antena 3, es decir, que la cadena de Sanse de los Reyes le ha levantado limpiamente al exconcursante a la cadena de Vasile para que haga, por ahora lo que ha demostrado hacer muy bien, es decir: permanecer.
Sin demostrar grandes cualidades, excepto la de ser más monín que la media, Efrén (Reyero, dice su official site) es un profesional de la permanencia mediática deseado por dos cadenas de televisión que, en realidad, no tenían demasiados planes para él. ¿Cuál será su próximo destino? Es una incógnita, presentador, claro está pero de qué...¿Videos de primera? ¿un zapping? ¿un concurso de modelos? ¿comentarista de los asuntos de la picha y el corazón ajenos?
Yo me acuerdo mucho del revuelo que se montó cuando Antena 3 fichó a Emilio Aragón y se lo llevó de Telecinco, cuando Matías Prats dejó la tele pública para irse a Antena 3 o cuando, yo que se, Hermida tomó el mismo camino. Todos tenían un curriculum un poco mejor que el de este chaval, que no parece mal tipo, y que sin embargo ha levantado bastante polvareda (entre las concursantas y entre los directivos, se entiende).
Sin duda, seguramente, la mejor cualidad de Efrén después de permanecer sea estar "vacío". Quiero decir, que no se come demasiado la cabeza, que no intenta destacar demasiado, que se muestra tal como es: un chaval guapo dispuesto a aprender. Sí. A mi me pasa cuando veo a grandes jugadores de fútbol como Messi...no parece un tipo que sepa hacer algo más que jugar de maravilla al fútbol pero lo hace muy bien. Frente a un tipo como Messi que sólo quiere jugar al fútbol está un jugador como Luis Figo. De Figo se dice que es un tipo que lee, que le gusta el cine de autor, que quiere una vida discreta. O Lucarelli, un jugador italiano de enormes cualidades que, sin embargo, tiene veleidades izquierdistas y se ha quedado jugando en un club como el Livorno -su pueblo- para comenzar allí una serie de proyectos sociales de apoyo a los desempleados.
Messi no parece estar muy al tanto del asuntillo de Palestina porque, me imagino, que sólo sabe conducir el balón hasta el fondo de la red y, para eso, hay que estar completamente limpio de preocupaciones, de líos. Imagina que, antes de hacerle un dirbling a un defensa central te atacan dudas sobre la presión que Rusia ejerce sobre los países del este de Europa con el asunto del gas. Seguro que se te va el santo al cielo.
Los profesores de Arte Dramático, los peores de todos, suelen recomendar a sus alumnos que se "vacíen". Que se dejen llevar por los personajes que interpretan sin hacerse demasiadas preguntas que suelen traducirse en interpretaciones demasiado afectadas. El asunto es dejarse llevar y ya. Efren está ahí, esperando a que su nueva jefa, Ana Rosa Quintana y la productora Cuarzo, lo rellene de sabiduría como si fuera un pavo y no comerse mucho la cabeza.
No se me ocurre nadie mejor que este muchacho, tan normalito, para triunfar en una televisión normalita tirando a mala. Presentar un programa tampoco es tan difícil y seguro que lo hará eso, pues normalito, sin grandes argumentos. Los que se rellenan de argumentos suelen fracasar estrepitosamente, ser incómodos y estos tiempos no están para sutilezas. Que me lo digan a mi que siempre he querido ser de mayor como David Bowie y creo que, incluso en eso, me voya a acabar comiendo la mierda porque no todo el mundo puede hacer un temazo como "Ashes to ashes". Si sólo pretendiera ser concursante de "Mujeres, hombres o viceversa" quizás hubiera cumplido con mi sueño.