Mostrando entradas con la etiqueta Antena 3. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antena 3. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de octubre de 2010

La televisión es Palmariana



Les cuento una historia barroco-progre:

Allá por principios de los 70 mi padre daba clase por la provincia de Cádiz. Sobre las razones por las cuales mi padre, extremeño, se vio obligado a estudiar la carrera en la escuela normal de Pontevedra y a luego impartir clases en la otra punta de España es algo que se nos escapa a casi todos sus parientes cercanos pero, ahí está, el afán viajero del Padre Manson.

El caso es que mi padre se lo estaba pasando guay: en Cádiz descubrió el flamenco, el poker, se hizo colega de los Hermanos Rivera (los toreros) y parece ser que se estaba dando a la vida disipada que tanto en el norte como en su procedencia de interior le resultaba tan lejana. De hecho, de todas estas historias de juergas, francachelas y cachondeos no hemos tenido noticias en la familia hasta hace relativamente poco tiempo y siempre por testimonios indirectos de personas que lo conocieron cuando se estaba dando a la masacre festiva. Después ha sido un tipo bastante más muermo con momentos de esplendor como ya les contaré en otra ocasión.

Pues ahí tienen ustedes a mi padre, tan juerguista y tan progre, impartiendo clases en un colegio de Barbate (Cádiz) –Barbate es como nuestro Graceland porque “siempre hay algo que nos llama a ir a Barbate”- y un buen día uno de los compañeros de curro comienza a dar la barrila con el tema de las apariciones marianas de El Palmar de Troya.

Según cuenta mi señor padre en aquellos tiempos el asunto religioso y esotérico se puso de moda además de que comenzaba a notarse ese rollo de atracción inevitable hacia el rollito OVNI…es curioso pero, si lo piensan bien, ese tipo de historias suelen generarse con mucha fuerza en países que están a punto de abandonar un sistema dictatorial o que acaban de dejarlo. Sólo hay que pensar en la cantidad de noticias de carácter “Ikerjimenezco” que nos proporcionó la extinta Unión Soviética y de la rápida caída de los camaradas en las chuminadas del otro mundo amén del sincero estallido de devoción religiosa que les atenazó y que ahora no saben como quitarse de encima.

El caso es que mi padre, tan moderno y tan necesitado de experiencias (y me imagino que tan continuamente resacoso), se vio envuelto en un road trip de proporciones bíblicas: una excursión a la muy noble y muy leal villa de El Palmar de Troya para asistir a esas apariciones que la prensa decía eran una especie de experiencia sorbenatural donde los videntes, aquellos a los que la Virgen Santísima se les colaba dentro del cuerpo, hacían que bailara el Sol (algo que sigue asegurando Pitita Ridruejo sobre las apariciones marianas de El Escorial), tomaban la comunión directamente de las manos de Dios, hacían caminar a los paralíticos, recuperar el sentido a los locos…o sea, la hostia.

Para ya se fueron unos cuantos maestros. Mi padre lo cuenta más o menos así: “Aquello era deprimente, puff, un secarral con una mierda de olivo seco en medio. Una mierda vamos, se te quitaban las ganas…yo quería irme a ver al Cádiz que me había hecho socio y cuanto más rato estaba allí más ganas tenía de irme. Una mierda tú, un asco. Además no hacía más que llegar gente en autobuses, todos rezando y no hacían más que llegar ambulancias con gente con goteros en la nariz (sic) y personas en muy mal estado. Me acuerdo que había hasta un chaval con síndrome de Down. Pobrecito. La gente se arremolinaba al lado de dos crías y de aquel tío, el Clemente que estaba un poco más allá al lado de ese otro, de su novio, de Manolo ¿Te acuerdas que vimos la película? Pues nada, los que estaban haciendo negocio eran aquellos dos y el jeta del cura del pueblo que había puesto una especie de chiringuito donde vendían cerveza y refrescos. Encima todo carísimo. De pronto estabas allí y uno de aquellos decía “mirad para el Sol que baila, que baila”. Coño, como no iba a bailar, si se te estaban desprendiendo las corneas de mirar y, encima, con toda la solanera encima te quedabas gilipollas”.

Mi padre narra el momento anterior, quizás unos años antes, a que el conocido como Misterio del Palmar de Troya se convirtiera en un escándalo de proporciones bíblicas. Por si ustedes no lo saben, las presuntas apariciones marianas de esta localidad sevillana tienen una historia que, punto por punto, es correlativa con cualquiera de las apariciones marianas que se han sucedido desde finales del siglo XIX hasta nuestros días: niños que encuentran un lugar alejado de un pueblo donde se dan de bruces con la aparición, in person, de la Virgen que les traslada unos cuantos mensajes claramente apocalípticos que tienen que ver con el aligeramiento de las costumbres, la falta de rigor para abrazar los preceptos de la Iglesia, la falta de fe y, claro está, la advertencia de los malos rollos que eso conlleva como la condenación eterna. Comenzaron en 1968 y se extendieron en el tiempo hasta 1975.

Aquellas apariciones fueron aprovechadas por Clemente Domínguez y Gómez y Manuel Alonso Corral, pareja residente en Sevilla (uno cobrador de impuestos y otro abogado, los dos timadores) que urdió el plan de convertir al primero en un místico presentándose como tal en la localidad de El Palmar. Sin duda, la mayor preparación de estos dos individuos y el hecho de que inventaran un genial truco visual les permitió ir expulsando a las primeras videntes y quedarse con todo el negocio. Clemente entraba en trance y al momento la boca se le llenaba de una espuma blanca efervescente. Al abrir la boca se podía ver una hostia consagrada en la lengua…era un alka seltzer que tomaba subrepticiamente. Pero la cosa funcionó.

De hecho les funcionó también que convirtieron aquel pequeño timo en un timo a gran escala: con el tiempo ambos fundaron la Iglesia Cristiana Palmariana de los Carmelitas de la Santa Faz consiguiendo los fondos de unos cuantos chiflados que consiguieron que el Arzobispo de Hanoi los nombrara obispos. Como el cuento no paraba tuvieron la ocurrencia de provocar un cisma con la Iglesia católica oficial y nombrar a Clemente, Papa. Recibió el nombre de Gregorio XVII. Desde entonces todo tipo de escándalos (curiosamente no tan diferentes de los que atesora la Iglesia de Roma) han acechado a esta simpática orden que tras la muerte del primer Papa nombró a Manuel Alonso como sucesor bajo el rimbombante nombre de Pedro II.

Si les interesa la historia además de mucho material literario les recomiendo la versión cinematográfica de los hechos titulada Manuel y Clemente. Es una gozada.

Sobre literatura sobre el tema vale la pena que intenten retrotraerse a los tiempos en que muchos himbestigadores de lo oculto le dedicaron crónicas francamente creíbles sobre la naturaleza completamente real de estas apariciones y la simpar bonhomía de estos dos personajes y de todos los videntes allí convocados. Luego, como suele ser habitual, ninguno de ellos ha querido retractarse de sus palabras.

El caso es que mi padre, francamente aprensivo, por fin consiguió hacer desistir a sus compañeros de quedarse más tiempo en aquel lugar. Los 120 kilómetros que separan Sevilla de la costa no son los mismos de la actualidad y se podían tardar sus buenas tres horitas en cubrirlos por completo.

Cuando iniciaron la marcha, comenzaron a notar que el conductor se ponía de lo más raro y que estaba todo el rato hablando del tema, de lo mucho que le había impactado, de lo cerca de Dios que se había sentido. Mi padre, que tiene una fe ciega en una estúpida teoría que tiene que ver con los presuntos efectos que el sol tiene sobre la cabeza de las ovejas (aunque ya desconfía un poco sigue pensando, al igual que su tío Juan, que las ovejas no pueden estar demasiado tiempo al sol porque se “amodorran”, es decir, se vuelven gilipollas…lo que es una explicación que ha quedado un poco atrás cuando todos conocemos ya el Síndrome de Creutfelz-Jacob o “Síndrome de las vacas locas”) es el mismo que tiene sobre los humanos achacó durante años lo que ocurrió a continuación con el calor que habían pasado y que estaban pasando todos metidos en un 850 con las ventanillas abiertas….

De pronto el conductor comenzó a aminorar la marcha y a decir “la veo, la veo, la veo…” al principio bajito y despacio y a medida que pisaba el acelerador más alto y más rápido. El caso es que el coche comenzó a salirse de la carretera y a ponerse en dirección a unos árboles que sólo la pericia del copiloto (mi padre, a esas alturas estaba ya intentando abrir a cabezazos el cristal trasero para saltar del coche en marcha) consiguió pisar el freno y que el posible choque mortal quedara en un golpecillo en el parachoques y un susto.

Mi padre cuenta aquello más o menos así: “Yo lo que tenía ganas en ese momento era de salir de allí atrás como fuera y luego de sacarlo del coche a gorrazos. Qué cabrón. El tío aquel decía que había visto a la Virgen, ¡A la Virgen! Que si XXXXX no da un volantazo claro que vemos a la Virgen, coño, y a San Pedro y a la Corte Celestial porque hubiéramos cascado. Yo tenía ganas de matarlo, de verdad. Pero eso fue culpa del calor, que le dio en la cabeza…y encima me quedé sin ver al Cádiz…que me había hecho socio del Cádiz…para ver fútbol porque yo soy del Madrid pero el Cádiz me cae muy bien…bueno, el caso es que volvimos más tranquilos, paramos en una venta a tomar algo y parece ser que se calmó un poco. Yo no quise volver a un sitio así, en la vida. Había hasta un niño con Síndrome de Down. Pobrecito. ¿A quien se le iba a ocurrir la cabronada de convencer a unos padres analfabetos de que su hijo iba a curarse por irse a un secarral? Qué gentuza, de verdad, qué gentuza. Pero lo mejor no es eso, es que el tío aquel, el de “la veo, la veo, la veo” años después dejó el magisterio y se hizo cura de El Palmar, de los de El Palmar, se metió en el seminario que tenían en Sevilla”.

Desde entonces mi padre no volvió a pisar un lugar así e, incluso, declinó varias ofertas para unirse a varios grupos de avistamiento OVNI que montaban. Es más, cuando vivíamos en Catalunya (Palafrugell, Girona) tampoco quiso unirse a ninguna de esas reuniones hipermodernas de gente que hablaba de chakras y de reyki y de piedritas mágicas y de echarle maldiciones a Franco para que cascara antes.

En lo que siempre hemos estado de acuerdo es en que el caso de Manuel y Clemente, los fundadores de El Palmar, son una prueba inequívoca de que todos somos muy capaces de comernos una mierda enorme aunque el aspecto que tenga por fuera tenga la peor pinta posible. Evidentemente El Palmar de Troya era un timo, incluso antes de que aquellos dos señores sevillanos lo capitalizaran y lo exprimieran ya era un engaño gigantesco. La diferencia es que unos sólo vieron la posibilidad de venderles coca-colas a los incautos mientras que otros supieron maximizarlo hasta poder construir una basílica, la actual, que es más grande que la de San Pedro en Roma. Una inversión alta pero que no tiene más objetivo que el de atraer a más incautos a las cercanías de El Palmar para que sigan llenando las huchas petitorias.

Cada vez que enciendo la tele me acuerdo de Clemente y de los chiflados de El Palmar. A diario, y con más insistencia si cabe en los últimos días, acudimos a un nuevo milagro, un milagro diario más grande aún que darle de comer a una hambrienta multitud con apenas una lata de sardinas y un chusco de pan.

Ese milagro tiene un nombre: Belén Esteban. Dos cadenas nacionales (Telecinco y Antena 3) alimentan sus programas de mayor audiencia gracias a la vida de una mujer completamente vulgar. Y no me refiero a su forma de hablar, a su escasa preparación académica o a lo parvo de sus actividades sociales sino a que Belén Esteban es una persona completamente normal-normalísima (una nomenclatura que usa mucho mi padre).

La fascinación que provoca la vida de la ex novia de un torero no puede nacer más que de la intensa necesidad de las estrellas mediáticas por alejarse todos los días, un centímetro más, de la realidad. Es Rosa Pereda, en El País, la que ayer mismo se unía al carro de los creyentes en este milagro con un artículo en el que describía su fascinación por el personaje con una frase que también se repite mucho “Belén Esteban tiene algo”.

Ese “algo” es la fascinación real o impostada (más bien creo que impostada o autoimpuesta) por lo que muchas personas creen un estilo de vida tremendamente lejano y, por tanto, exótico y excitante.

Curiosamente, los mismos mecanismos que han mantenido vivos los espectáculos de freaks hasta nuestros días, son los que impulsan este milagro mediático. Fíjense si no en la adopción de Joseph Merryll, El hombre Elefante, por parte del doctor Treves en el Siglo XIX. El buen doctor, un hombre compasivo al parecer, se sintió fascinado en primera instancia por la enfermedad (Síndrome de Protheus) de Merryll pero, tanto para él, como para los demás miembros de la alta sociedad inglesa que lo visitaron lo más sobresaliente no es que fuera un ser humano completamente deforme. No. Lo interesante de Merryll es que, pese a ser pobre como una rata y no haber recibido apenas educación, leía y escribía de forma notable y había criado una sensibilidad estética y ética que los dejó completamente atónitos.

En otros términos, y por asuntos mucho más chabacanos y menos de letras, la fascinación que el personaje de Belén Esteban produce sobre sus jefes tiene un carácter francamente parecido pero, en este caso, con haber encontrado a una persona que, casi sin formación y sin haber recibido más que una educación básica, es capaz de conectar con (a su entender) millones de personas todos los días.

Cuando los medios de las tripas y el corazón señalan a Belén Esteban como “La Princesa del Pueblo” lo hacen, claro está, con una medio sonrisa sardónica en la que les blanquea la piñata y, bueno, en cierto modo saben que semejantes epítetos les sirven para vender más coca-colas y más refrescos a los incautos pero también satisfacen la necesidad de los que creen a su altura y que también fingen estar lo suficientemente alejados de las vidas de los extrarradios como para mostrar esa extraña fascinación por un personaje como Belén Esteban.

Como el amigo aquel de mi padre, algo que comenzó como una cuchufleta entre cuatro maestros de provincias que querían emprender un Magical Mistery Tour sureño, poco a poco hemos visto como esta presunta tormenta de verano (la capacidad de resistencia de Belén Esteban en un medio televisivo que necesita devorar historias todos los días es francamente admirable) se iba agrandando, creciendo más y más hasta el punto de poner a luchar a dos cadenas nacionales (aunque las otras se nutren también del milagro en mayor o menos medida) y hasta el punto en el que más de un incrédulo, más de un escéptico y más de un ateo que no cree que la televisión tenga que girar alrededor de un solo personaje comienza a despertar como un absoluto creyente y acelera y acelera contra el árbol de la estupidez diciendo eso de “la veo, la veo, la veo”.

Sin duda este tipo de programación no es más que un cisma de la televisión convencional, una televisión palmariana, un insulto a la inteligencia pero, sin duda, el truco es tan burdo que seduce a cientos de miles todos los días que acuden al milagro de la multiplicación de algo insignificante que les es devuelto en forma de debates, reportajes, comentarios, mesas, charlas, coloquios, imágenes difusas, cotilleos y un sinfín de personajes secundarios que alimentan, como los apostoles, puntos de vista cada vez más sorprendentes, más retorcidos, más milagrosos.

Como la Basílica del Palmar todo parece ser una broma, un pequeño timo, que se ha ido poco a poco descontrolando hasta coger una pendiente peligrosa.

Ahora sólo nos queda saber cuanto más va a durar todo y cuál será la próxima revelación.

Nota del Insustancial: "La televisión es nutritiva" es uno de los himnos a la Tecnología del grupo Aviador Dro que, no sin cierto optimismo, preconizaban desde comienzos de los 80 con un futuro donde los aparatos electrónicos y los avances en el campo de las ciencias nos harían evolucionar hacia otro tipo de especie que fuera mitad máquina y mitad ser humano. Pese a que el cuento sonaba bien lo cierto es que se ha convertido en justamente lo contrario. En todo caso es una gran canción.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sus vidas pueden ser apasionantes


Un día estás con la panda en el bar y se hace el silencio. Ese es tu momento. Pegas un trago a la cerveza, das una calada al cigarro y dices eso de: "¿Os sabéis ese de Jesucristo que va por el desierto y se encuentra a Mahoma llevando una puerta de un 600 y...". Cuentas el chiste esperando la carcajada que inscribirá tu nombre entre el de otros cómicos como Tony Antonio o Mariano 1´85 y, nada, el silencio. Sonrojado por tu falta de capacidades sociales te hundes un poco más en la mugre e, incluso, recibes una colleja. Es más, un tipo sevillano con mucha gracia se entromete en el grupo y dice: "¿Os sabéis ese del mariquita de Huelva que va al Rocío y...". Y él sí sale por la puerta grande y se le apoquinan dos cubatas por saleroso.






Nada de eso hubiera ocurrido si tu vida llevara incorporada unas risas enlatadas. El jajá y el jijí asegurados. Vale que dan mal rollo porque las risas enlatadas pertenecen a gente muerta pero todo buen productor de TV sabe que tienen su aquel y que pueden hacer digerible un mal sketch del mismo modo que un poco de azucar hace digerible cualquier píldora como bien decía esa filósofa del ofuscamiento y la confusión infantil llamada Mary Poppins...¿Habéis pensado alguna vez en la empanada mental que tendrían esos pobres críos yendo del brazo de una niñera que convertía cada paseo por Hyde Park en un número musical de Dick Van Dyke? La única canguro que he conocido en mi vida era una que venía a cuidarnos a mi amigo Pulido y a mi cuando nuestros papás se iban los sábados por la noche a "visitar a un señor enfermo" y su único poder relevante era revolvernos las tripas cuando la veíamos comer sandwiches de jamón de york con tomate frito Orlando. De hecho cuando vi "Halloween" (1978, John Carpenter) no sentí más que afinidad y compasión por Michael Meyers. A saber qué comería su canguro para que el muchacho se pusiera así de nervioso...

Pero me estoy (a)largando de nuevo. A donde yo quería llegar es a que, en realidad, cualquier vida es interesante. Incluso apasionante si se la dota de algunos aderezos técnicos. Los paseos en bicicleta (y digo paseos no esas etapas que se cascan esos vecinos que se compran una bici de montaña y la equipación completa de Alberto Contador) son un coñazo si nadie hace la gracia de silbar la sintonia de "Verano azul" de cuando en cuando o al menos una vez y, leches, haced la prueba, subid las escalinatas de cualquier fachada canturreando el "papapá-papapá" de la BSO de "Rocky" (John G. Avildsen, 1976) y ya veréis qué se hacen menos cortas.

Gracias a los efectos de sonido de la tele, a los "tantarantán" de suspense, a los "po-po-pó" de frustración y al "fiiiiiuuuuuuuuuuuuuuuu....pst" de la caída del Coyote en el abismo del Gran Cañón podemos decir que casi cualquier cosa puede tener interés. Si además agarramos todo eso y le damos un buen montaje, un poco de ritmo...la cosa queda fetén. Con interés.


¿Qué hay vidas que no son interesantes? Todas después de una buena puesta a punto lo son. Bien lo saben en las televisiones donde asistimos todos los días a la retransmisión, en cuasi directo, de la vida de una ciudadana española llamada Belén Esteban. Sí, la vida de una mujer de San Blas que tiene una hija con un nuevo rico andaluz y está casada con un camarero mileurista llamado Fran ocupa más tiempo en antena que la cobertura que las privadas mayoritarias hacen de las elecciones europeas, es más, generan, al parecer mucho debate.

Un debate lleno de preguntas morales interesantes como: ¿Cuanto tiempo debe de permanecer un padre separado/divorciado/desarrejuntado en la boda de su hija? ¿Debe de llevarse 300 gramos de jamón y unos picos de pan para el camino o es más elegante hacer mutis y parar en la primera estación de servicio para comerse un plato combinado?

La vida de Belén Esteban, nuestra "Princesa de los pobres", tiene todos los componentes aburridos y mezquinos de todas las vidas pero, ahhhhhh, tiene efectos de sonido, tienen tantatachanes, cortes a publicidad, tomas cámara en mano, persecuciones, palabras altisonantes sacadas ingeniosamente de contexto, humor plano, comentarios de comentaristas que hacen las veces de los comentarios del director del DVD y un sinfín de trucos hechos para llamar nuestra atención.

Ustedes, mucho más que yo, se merecerían del mismo modo participar de esa cosa llamada fama y de ocupar cientos de minutos de televisión a la semana si un avezado productor le pusiera a sus vidas una buena banda sonora y algo de ritmo. Nada más y nada menos. Al menos podemos afirmar una cosa: La próxima revolución será televisada pero, cuidado, que tengan cuidado donde la emiten porque es posible que en otra cadena esten, en ese mismo instante, retransmitiendo en directo como la Esteban compra unos tomates y nadie se entere del asunto.

martes, 14 de abril de 2009

Estreno de VU87 ¡El futuro ya está aquí!


Disculpas, disculpas, disculpas...


Me paso dando el coñazo sobre VU87 y resulta que el día del estreno no puedo postear que se estrena. Lo hago un día después. No importa porque los capítulos atrasados pueden verse en la página web oficial (http://www.vu87.com/). Por ahora, el capítulo de ayer no está colgado y persiste el episodio final de la temporada tercera. Paciencia, llegará.


Puntos a favor: VU87 es el programa más longevo de la TDT y, por lo menos, es el más arriesgado que se hace actualmente. Mezcla la historia de una videoblogger con piezas que ella misma va encontrando por aquí y por allá y que pueden ser desde cortos a testimonios de los espectadores. Si os queréis ganar unas perrillas sólo tenéis que mandar vuestros cortos y vuestras colgaduras a la página web y ganaréis 150 euros contantes y sonantes. No es mala cosa. Este año las tramas se han hecho bastante más complejas y se parte desde la cosa cotidiana para acabar en un final de esos en alto. Lo juro. Los actores están que se salen. El programa es muy bueno, excelente, acojonante, lo mejor que puedes ver...

Puntos en contra: Muchos de los guiones de la vida de VU87 están escritos por mí.


Una petición: Dadle una oportunidad al programa porque es muy bueno, en serio, os devolveré el dinero de la entrada si no os gusta...esto...bueno...es gratis...o sea que da igual...simplemente está bien y estoy muy contento con el resultado. Ahora sólo os queda juzgarlo.


Pues nada, todos los días (de lunes a domingo) a partir de las 00:30 (el horario varía, hay que estar un poco atento) podéis disfrutar de un nuevo episodio de VU87. Espero vuestro feedback.

domingo, 5 de abril de 2009

La noria de Nieves

Nota del Insustancial: La dirección de Mividainsustancial quiere felicitar a Ka, lector de este blog, que es el último que se ha leído todos y cada uno de los post escritos desde 2007 sin haber sufrido una embolia cerebral aparente. ¡Gracias!






Anoche vi un rato de "La Noria". Específicamente el segmento dedicado a Nieves Herrero. Digo "Segmento dedicado" porque, pese a que tenía forma de entrevista, era en realidad una especie de publirreportaje que, me imagino, tiene que ver con algún movimiento de nombres dentro de la cadena de Fuencarral. Fue tal el nivel de azucar desplegado por Jordi González y el puntazo de populismo que nos regaló Irma Soriano (Gritando "¡Esa es mi Murcia!"a un público básicamente residente en Murcia) que me dio la sensación de que el desembarco de Nieves Herrero es completamente inevitable. Por ahora se dedica a hacer entrevistas para el dominical de El Mundo y se ha cubierto de fama con dos de ellas: Soraya Saez de Santamaría posando de manera rara y Ana Obregón diciendo que con su fuerza mental negativa es capaz de estallar bombillas.



Nieves Herrero es de esas profesionales de este sector que se empeña en hacer del periodismo otra cosa porque lo de informar se les queda corto. Ya sabes: Nieves quiere emocionar, concienciar, educar, convertirse en la voz de los que no la tienen, enmendarle la plana a la justicia...



No es mala cosa si no fuera porque, enfrascados en tan nobles tareas, nos olvidamos de que ya hay otras personas que se encargan de esas cosas y que nada tienen que ver con eso de escribir noticias. "La Noria", encabezada por Jordi González que es un buen profesional de esto, se ha convertido en una especie de autoafirmación del amarillismo. Lo primero es mezclar todo tipo de temas (G-20, Cirugía estética etc.) y darle a todo el mismo tratamiento y la misma importancia y luego justificar la actividad profesional periodística haciendo que todo parezca noble, bienintencionado y, finalmente, claro está, bueno. Rescato la primera píldora que dijo la Herrero cuando le preguntaron sobre la aparición de las fotos de Soraya Saez de Santamaría en la portada de El Mundo y no en la portada de el Magazine de El Mundo que es donde tendrían que haber salido: "Estamos en un momento en el que se venden muy pocos periódicos y Pedro Jota, que es un lince, vio una buena oportunidad, en esas fotos, de poner algo en portada que llamara la atención de la gente". O, lo que es lo mismo, "Follow the leader,leader, follow the leader...sígueme" (Cántese a ritmo de rabioso reggeaton). Resumamos: Todo vale. Y vale mucho más si se televisa y nos ofrecen unas cuantas imágenes de bustos parlantes diciendo "SÍ, SÍ".







Pero no todo podía ser alegría, claro, la vida de una periodista/comunicadora/concienciadora tiene también sus puntos de tristeza. Lo peor para ella: la lucha que llevó a cabo por la conmutación de la pena de muerte que recaía sobre los hombros de José Joaquín Martínez. Nieves, francamente disgustada, dijo en directo: "Yo he llegado a manifestarme con mis hijas en la puerta de la Embajada de Estados Unidos". Veleidades antisistema de la estrella de la comunicación/concienciación. ¿Triste tras la liberación? ¡Pues claro! José Joaquín Martínez volvió a España y le dió la entrevista, la "exclusiva" decían, a Juan Ramón Lucas. Herrero, infinitamente dolida, no ha querido ponerse al teléfono durante quince años porque todavía le guardaba rencor al ex penado. Ya ves, las grandes periodistas también tienen su corazoncito, habría sido fácil llamara a Lucas y decirle "Te has clavado" pero no, en cierto modo Nieves se apodera de todos los objetos de su información. Por si fuera poco tenían allí a José Joaquín y a su madre que andan por estos días promocionando una película sobre la experiencia de este hombre en el Corredor de la Muerte.



Es aquí donde entramos en otro elemento: el plató de La Noria es, en realidad, un lugar para expurgar los pecados, para decir "pelillos a la mar" y hacer borrón y cuenta nueva. Todo se podía haber arreglado en la calle pero, bueno, mola más hacer estas cosas pública y atropelladamente. Que todo el mundo sepa quién metió la pata y quien es capaz de ejercer la infinita misericordia. A estas alturas ya me era francamente difícil mantener el vómito dentro de la boca.


El punto álgido llegó cuando se discutió de esto:










Efectivamente, el programa "De tú a tú" en el que Nieves Herrero sustituyó a Encarna Sánchez, también con bronca intestina. Nada, pelillos a la mar, nos enteramos de poco porque el asunto era exonerar a Nieves Herrero y, al parecer, su intachable carrera periodística/revelística. Les cuento una anécdota: Como cualquier nerd he militado en un club de rol del que fui fugazmente presidente. A mediados de los 90 se produjo un brutal asesinato. El conocido como "crimen del rol" que se llevó una gran parte de la afición por estos juegos, provocó una absurda alarma social azuzada por Antena 3 y Telecinco que vieron que ese verano podía calentarse con un poco de sangre y dados de 20. Las cámaras acudieron como chacales a clubes, centros de juventud y parques varios y se suspendieron ayudas, subvenciones y se cancelaron asociaciones. De pronto nos habíamos convertido en una suerte de proscritos. Desde nuestro club comenzamos una serie de movilizaciones no tanto por el juego en sí, que también, si no porque en realidad todo lo que se estaba contando era una asquerosa patraña. De buenas a primeras te habías convertido en un psicópata potencial. Dos amigos míos acudieron a "De tú a tú". Llevaban la lección bien aprendida, menos mal. Lo primero, encerrarlos en la misma habitación que el hijo y la esposa del fallecido para crear ambiente. David y Álvaro estuvieron charlando todo ese tiempo con ellos para tranquilizarlos, explicarles lo que era en realidad un juego de rol. Los productores se llevaron a la familia y les estuvieron dando cera, cizañearon todo lo que pudieron, les dejaron claro que seguramente había una especie de conexión entre todos los jugadores de rol y el asesinato de su padre. No tragaron. Los dos colegas roleros extendieron dos peticiones a producción: Querían ser maquillados y no se sentarían en la mesa de debate junto a la familia permaneciendo en segundo plano. Aviso a navegantes: si en un programa de televisión maquillan a todo el mundo y lo peinan y no hacen eso contigo es posible que parezcas enfermito o directamente malvado. Un truco muy cabrón, la verdad. Lo segundo, lo del debate, otro aviso a navegantes: No te sientes nunca en una mesa de un plató para discutir sobre nada porque corres el riesgo de que todo sea una encerrona.


Me temo que las excusas de Nieves Herrero anoche fueron las mismas que puso durante ese programa dedicado a sacarle audiencia a la desaparición y violación de unas adolescentes. Ya sabes, no hay diferencia en el tratamiento de temas: da igual un crimen de juegos de rol, una pena de muerte y una desaparición. Todo es el mismo batiburrillo, el mismo cambalache, la misma noria que gira y gira sin llegar a ninguna parte. Después, lo más importante, es hacer gala de mierdismo: poner buena cara, soltar tu mierda y clavarle al personal un cuchillo por la espalda. Siempre habrá quién te justifique, siempre habrá quien diga que estamos aquí por la pasta porque somos unos linces para olernos donde están las ventas, siempre podremos decir que nosotros no nos dedicamos a la información si no a otra cosa y que nuestro reino, como el de Nieves, simplemente no es de este mundo. ¿Telebasura? Esto ya tendría que tener otro nombre mucho menos suave.

sábado, 10 de enero de 2009

Deseos, realidades y un famoso de medio pelo...


Anoche vi por la tele el nacimiento de una nueva estrella mediática: Se llama Efrén. Como diría Brüno, el nuevo personaje de Sacha Baron Cohen (Ali G, Borat), Efren "no necesita apellido, como Madonna".

Efrén se hizo muy conocido, o popular, tras pasar por el programa de Telecino "mujeres, hombres y viceversa" que es una especie de aborto entre el talk show, el reality y el concurso y el Sindicato de Vasile vio en él a un nuevo valor, a un talento sin igual y decidió ficharlo pese a su curriculum.

El muchacho malagueño es un futbolista normalito (su gran logro ha sido militar en la poco potente primera división galesa), un modeluqui del montón (un anuncio de Cava y poco más) y no parece destacar por tener unas habilidades de comunicación demasiado evidentes. Es un tipo bastante normal y algo guaperas. Punto.

Ahora se dedica a lo que se conoce en el mundo artístico como "bolos". El bolo antes era una actuación, es decir, un curro temporal. Los artistas salían de "bolo" porque representaban una obra fuera de Madrid o porque tocaban en un concierto. Ahora también atañe a que alguien como Efrén o como un concursante de GH visite una discoteca de Zamora, se tome dos copejas en el local, salude a la peñita buena que allí se encuentra y se vuelva para el hotel para, a la mañana siguiente, haber cobrado un dinerete en metálico y salir hacia otra discoteca de León o Lugo con el mismo propósito. Es decir, el actor tiene que actuar, el músico tocar pero el concursante o ex concursante más bien sólo tiene que permanecer en la zona VIP acotada para ser observado, aguantar los embates femeninos, las envidias masculinas (ya hay más de un caso de intento de lanzamiento de ex concursante de reality al pilón de la plaza principal de la localidad por parte de algunos mozos desairados por el magnetismo sexual que estos personajes ejercen sobre las damas solteras de cualquier municipio) y ya, fin de la historia.

El caso de Efrén es diferente porque resulta que ha fichado por Antena 3, es decir, que la cadena de Sanse de los Reyes le ha levantado limpiamente al exconcursante a la cadena de Vasile para que haga, por ahora lo que ha demostrado hacer muy bien, es decir: permanecer.

Sin demostrar grandes cualidades, excepto la de ser más monín que la media, Efrén (Reyero, dice su official site) es un profesional de la permanencia mediática deseado por dos cadenas de televisión que, en realidad, no tenían demasiados planes para él. ¿Cuál será su próximo destino? Es una incógnita, presentador, claro está pero de qué...¿Videos de primera? ¿un zapping? ¿un concurso de modelos? ¿comentarista de los asuntos de la picha y el corazón ajenos?

Yo me acuerdo mucho del revuelo que se montó cuando Antena 3 fichó a Emilio Aragón y se lo llevó de Telecinco, cuando Matías Prats dejó la tele pública para irse a Antena 3 o cuando, yo que se, Hermida tomó el mismo camino. Todos tenían un curriculum un poco mejor que el de este chaval, que no parece mal tipo, y que sin embargo ha levantado bastante polvareda (entre las concursantas y entre los directivos, se entiende).

Sin duda, seguramente, la mejor cualidad de Efrén después de permanecer sea estar "vacío". Quiero decir, que no se come demasiado la cabeza, que no intenta destacar demasiado, que se muestra tal como es: un chaval guapo dispuesto a aprender. Sí. A mi me pasa cuando veo a grandes jugadores de fútbol como Messi...no parece un tipo que sepa hacer algo más que jugar de maravilla al fútbol pero lo hace muy bien. Frente a un tipo como Messi que sólo quiere jugar al fútbol está un jugador como Luis Figo. De Figo se dice que es un tipo que lee, que le gusta el cine de autor, que quiere una vida discreta. O Lucarelli, un jugador italiano de enormes cualidades que, sin embargo, tiene veleidades izquierdistas y se ha quedado jugando en un club como el Livorno -su pueblo- para comenzar allí una serie de proyectos sociales de apoyo a los desempleados.

Messi no parece estar muy al tanto del asuntillo de Palestina porque, me imagino, que sólo sabe conducir el balón hasta el fondo de la red y, para eso, hay que estar completamente limpio de preocupaciones, de líos. Imagina que, antes de hacerle un dirbling a un defensa central te atacan dudas sobre la presión que Rusia ejerce sobre los países del este de Europa con el asunto del gas. Seguro que se te va el santo al cielo.

Los profesores de Arte Dramático, los peores de todos, suelen recomendar a sus alumnos que se "vacíen". Que se dejen llevar por los personajes que interpretan sin hacerse demasiadas preguntas que suelen traducirse en interpretaciones demasiado afectadas. El asunto es dejarse llevar y ya. Efren está ahí, esperando a que su nueva jefa, Ana Rosa Quintana y la productora Cuarzo, lo rellene de sabiduría como si fuera un pavo y no comerse mucho la cabeza.

No se me ocurre nadie mejor que este muchacho, tan normalito, para triunfar en una televisión normalita tirando a mala. Presentar un programa tampoco es tan difícil y seguro que lo hará eso, pues normalito, sin grandes argumentos. Los que se rellenan de argumentos suelen fracasar estrepitosamente, ser incómodos y estos tiempos no están para sutilezas. Que me lo digan a mi que siempre he querido ser de mayor como David Bowie y creo que, incluso en eso, me voya a acabar comiendo la mierda porque no todo el mundo puede hacer un temazo como "Ashes to ashes". Si sólo pretendiera ser concursante de "Mujeres, hombres o viceversa" quizás hubiera cumplido con mi sueño.

lunes, 17 de noviembre de 2008

La pesadilla de John Logie Baird (Una pequeña historia de violencia catódica, pescado barato y telebasura)


Hay un estupendo documental llamado La pesadilla de Darwin (Hubert Sauper, 2004) donde se cuenta como la inserción en el ecosistema del Lago Victoria de una especie extrana (El percasol o perca) ha acabado por repercutir no solo en la total y absoluta degradación del propio Lago si no que ha afectado irremediablemente al quebradizo tejido social de las comunidades cercanas al mismo.

La llegada de la perca a ese remoto lugar de África fue vista en su momento como una interesante alternativa económica: es un pescado que se reproduce a velocidades de vértigo (incluso mucho más que Miranda y Julio Iglesias), alcanza muy pronto la edad madura y su mercado se extiende por todo el mundo, especialmente, por Europa donde su carne es consumida en la dieta habitual de los países del Este.

El Lago Victoria fue reconvertido en una enorme piscifactoría por una empresa rusa que se ahorró así los enormes costes de construir una artificial en cualquier otra parte del mundo, los costes de las contrataciones de personal y todos esos engorrosos trámites burocráticos. África era visto como la posibilidad de producir pescado a cascoporro a precios tirados.
Es una pena que la llegada de la perca a las aguas del Lago, en realidad, supusiera la absoluta desaparición del ecosistema del lugar ya que el bicho es muy voraz y resultó adaptarse a su nuevo entorno llegando hasta la cumbre de la pirámide alimenticia con la misma pasmosa facilidad que lo haría un ciclista enajenado por la EPO.
Roto el equilibrio del lago y desaparecido el producto autóctono los pescadores de la zona se tuvieron que convertir en asalariados de la nueva planta o emigrar y las diferencias sociales se acrecentaron. La llegada de occidentales sin escrúpulos (si uno es capaz de echar un inofensivo pececito en un lago africano qué no será capaz de hacer con las personas…) cargados de rublos crujientes provocó la llegada de la prostitución, la marginalidad, la contaminación, el tráfico de drogas y un largo etcétera de enfermedades que, si bien son tolerables en ecosistemas económicos más fuertes, en la zona resultaron desastrosos.

¿Alguien duda que la perca catódica que se hace en nuestro país ha sido lo que se conoce como “telebasura”?


Digamos que unos cuantos productores de la antigua autonómica valenciana (canal 9) se reunieron un día para echarle un vistazo a un proyecto televisivo llamado “Tómbola”. Una festiva celebración del mundo del corazón, una relectura un poco más malévola que el otro programita ese de las sobremesas de Telecinco que presentaban Belinda Washington y Chapis que se llamaba “¡Qué me dices!”. En realidad “Tómbola” era, incluso, mucho más barato: era una tertulia de cronistas de sociedad que comentarían las noticias de las revistas y se traería a un invitado de actualidad a golpe de talón. Un programa tirado de precio, en serio, unos cuantos redactores, un equipo técnico normal y algunas caras que comenzaban a hacerse conocidas como Lidia Lozano, Karmele Marchante, Jesús Mariñas y eso, un largo etcétera.

Con una capacidad de adaptación terrible el estilo de Tómbola tornó de inofensivo a abiertamente violento con la misma rapidez en que su primera invitada, Chábeli Iglesias, abandonaba el plató entre los abucheos del público y los contertulios tras ser ofrecida a los dioses del periodismo visceral con un cuestionario chusco, ofrecido con una línea tosca, de enfrentamiento…


No sin tino aquello podía haberse llamado “la rebelión de las mascotas”, el hasta entonces edulcorado cronista social que vivía de la bondad de marquesas y “duqueses”, actrices y actores, de la venia de pelotearle a Los Franco, Los Martínez Bordiú, los Sarasola, Los Gotor (Cuca y Pocholo) los otros y los marotos de pronto se revolvía públicamente contra todos aquellos ilustres apellidos que los habían sentado a su mesa, los habían utilizado como nota de color, de la Bohemia (el cronista social era animal nocturno que se movía entre dos mundo irreconciliables pero menos, si no me dirán ustedes de donde ha salido Don Leandro de Borbón), que se había dejado invitar a comer, a desayunar, a las vacaciones en Palma mordía públicamente la mano que le daba de comer.
La crónica social edulcorada, repleta de personajes aspiracionales, de V.I.Ps, de estrellas internacionales, de playboys sin oficio ni beneficio, de príncipes, de princesas y de eternos aspirantes al trono desaparecía a favor de una nueva y vieja invención: la puñalada trapera.
Un grupo de aguerridos periodistas decidió hacerle la guerra a la prensa escrita exponiendo curiosamente sus debilidades, por otra parte, sabidas: las entrevistas se conseguían a base de cheque, los amores y desamores se publicaban a tiempo para la promoción de la película o la obra de teatro a estrenar y, lo que es peor, la mayoría de las cosas que leíamos no estaban ni siquiera escritas por las personas que firmaban los artículos.

Todo era un tom-tom-tombola de muchos claroscuros y de un color víscera intenso, un circo, un espectáculo, una ficción creada para satisfacer las ventas. Al circo se le habían rebelado los enanos y los leones y estaban comiéndose al domador y al director de pista delante del asombrado público que, en lugar de salir despavorido, aplaudía el espectáculo ¿La gente quiere sangre? ¡Pues pásame el sable, querida!

Como un mago que decide mostrar sus trucos, el periodista de lo rosa estaba desmontando todos los números pero se guardaba un as en la manga: estaba transformando la prensa del corazón en un asunto de vísceras. Y lo bueno es que a nadie le importaba, es más, sabido que todos los bofetones eran de mentira y que todas las puñaladas parecían pactadas lo mejor era sentarse a disfrutar del enorme culebrón que, además, se desarrollaba en cualquier esquina y en cualquier lugar. Es más los mismos periodistas rebeldes comenzaron a sentirse mucho más famosos y protagonistas que los teóricamente famosos y protagonistas y comenzaron a venderse las rencillas entre profesionales como parte del circo (¡Que te calle Karmele!) con resultados a veces sonrojantes (Lidia Lozano y el caso de la desaparición de Ylenia Carrisi, hija de Albano Carrisi y Romina Power). Además apareció una saga mucho más virulenta y el periodista de oficio fue sustituído por el paparazzi-contertulio cuyo único mérito era acercarse a las celebrities con un teleobjetivo tamaño cañón de artillería, no saber escribir y tener apariencia de no saber leer pero ir vestido con una ropa que parece robada del armario de Tony Montana. Menos Beatriz Cortazar (enorme periodista de estos asuntos, gran profesional...sin mácula) y más barata algarabía.

Arrinconadas las viejas celebrities a esa reserva natural que se llama ¡Hola! Donde los príncipes se casan todavía con las princesas, las marquesas te enseñan su casa y se informa puntualmente del enlace de los Sansotero de Mendíbil, empresarios de la plata, con los Vizcondes de la Picha pelada, simplemente ellos, se dio paso a una nueva especie: “los no específicamente famosos” o directamente los frikis.
De pronto descubrimos que había un torero aquejado de satirismo que tenía un tigre llamado Currupipi y una hermana que se quería hacer un hueco en el mundo de la pasarela…¿Alguien duda de que eso parecía escrito por un guionista?
Sin duda el nuevo periodista del corazón, antes caniche ahora hiena, se dio cuenta de que la realidad era una enorme máquina de crear ficciones o realidades paralelas y, cuando no, siempre se podía hablar de la podrida maquinaria: el modo en el que este o este otro cobraba por preparar una trola, lo que ganaba sentándose en un plató, las verdaderas motivaciones que le habían llevado hasta allí o sea, más dinero, o una absurda necesidad por “ser famoso”. No ser famoso por nada simplemente entrar dentro de una nueva categoría profesional. El Tomate y GH nos mostraron que cualquiera puede convertirse en un personaje atractivo para los medios de comunicación y si es un miserable o tiene una vida plagada de infames episodios (drogas, un paso efímero por la prostitución, robo con escalo, picor de huevos…) mucho mejor.


El “famoso” podía ser el tendero, podías ser usted mismo ¿Qué había de malo en que todo el mundo ganara un poco de dinero con todo aquello si alguien estaba dispuesto a deshacerse de él?
Eso mismo lo cuenta Leonardo Dantés: no hay nada de malo en ganar un poco de dinero a costa de hacer un poco el ridículo y, por eso, te cuenta con tantas ganas como junto a Tony Genil y unos cuantos personajes del lumpen artístico se reunieron un día en un bar de cañas de una de las paralelas de Gran Vía, donde se reunían todos los currelas del Teatro Lope de Vega a beber botijos. Una tímida reunión de algunos personajes de la margen más deprimida del espectáculo (Dantés, Genil, Tamara, Paco Porras…) pusieron patas arriba el panorama patrio contando chorradas, inaugurando fruterías, montando el pollo. Y los tomaron en serio. Es decir, según los cánones de la nueva televisión: llevas a alguien al plató y le pagas por contar algo que todo el mundo sabe que es mentira pero, sin embargo, y pese a que sabes que es una mentira lo invitas para cargártelo en directo y hacer algo de leña del árbol recién erigido.

Del mismo modo que en La Señorita de Trévelez o en Calle Mayor los señoritos del casino deciden echarse unas risas a costa de la fea del pueblo para esconder su propia mezquindad los periodistas del corazón –también rescatados del margen más deprimido de las redacciones, ocupando el peor puesto, el peor pagado, el que nadie quería – quisieron esconder sus miserias, sus travesuras, su condición sexual, sus pillerías profesionales a costa de mostrarnos a otros más raros, más pobres, más chiflados y, a primera vista, incluso más tontos.
Así tenemos unos personajes imposibles, todo el morbo que uno pueda ser capaz de tragar, temas intrascendentes, asquerosa moralina (como esos largos interrogatorios sobre el consumo de cocaína a ciertos personajes…que a veces deberían de empezar por un “de cocainómano a cocainómano, cuéntame…”) pero nos falta la bendición de la ironía, ese mundo necesitaba de una coartada intelectual y, ops, he aquí que Javier Sardá abrió su programa al circo para convertirse en el payaso listo entre tantos payasos tontos y usurpar el puesto a otro “periodista serio” Pepe Navarro que intentó, infructuosamente, mezclar a Lucas Grijander con una investigación sobre niñas desaparecidas, La Veneno…
Ahí estaba Javier Sardá, el ex rey de la tarde para ponerle a todo su media sonrisa cínica, para tranquilizar nuestras conciencias y decir “NO se preocupen, no dejen de mirar, esto es normal, es lo que hay…¡ES LO QUE USTEDES QUIEREN VER!” ¡Que bueno que un señor de izquierdas, tan catalán, tan culto, tan amigo del Señor Casamajó bendijera esta nueva revolución! En el camino se quedó Galindo y su puesto en el Observatorio moral del programa con su “tetas, tetas, tetas” y todo el elenco de cómicos como Mariano Mariano, Fuentes, Toni Clapés y un largo etcétera de colaboradores que ya no tenía cabida. La telebasura también se tragó a Sardá y a todas sus buenas intenciones de hacer un show americano en plan Letterman. Ays.
Además, de pronto, la política nacional emparentó por vía matrimonial (o de arrejunte) con el corazoneo: ahí estaban Ana Obregón primero –enrollada con el señor que, de morirse, treinta personas reinaría en España o Cachuli y la Pantoja.
En la enésima voltereta de pronto estábamos hablando de gente que se ponía los cuernos pero también de comisiones, de concejales, de Marbella y, como no, de corrupción, hijos díscolos, euros metidos en bolsas, de nuevo camellos…
El corazón, el tono, el reportero y tente tieso, la pregunta maleducada (que no incómoda porque el personaje sabe que no va a contestar…) había alcanzado a los informativos que se confundían con eso de la “diversión y el programa de puro y duro entretenimiento”.
La telebasura, los que la hacen, aluden muchas veces a aportar una “mirada fresca”, “sencilla”, “verdadera”, a trasladar al oído del famoso lo que en realidad se piensa de él: “¡Marbella no te apoya!”, “¡Tu hijo es un yonki!”, “¿Qué opinas del matrimonio gay?”. Ellos no son más que los transmisores de las inquietudes del público, de España, del Mundo…que pena que siempre se acuda a retratar al espectador más idiota, menos preparado y menos exigente de todos para retratarnos a todos.


¿Era verdad que Javier Sardá o Jorge Javier Vázquez nos estaban ofreciendo justamente lo que TODOS queríamos ver?
Pues no, simplemente nos estaban dejando sin alternativa aunque ambos dos tenían mucho más claro que sus espectadores que lo que en realidad estaban ofreciendo era pura basura. Cero alternativa añadiría. En España se suele tender a no luchar por la audiencia o a hacerlo ofreciendo un programa igualito al que tiene éxito para ser ofrecido en la misma franja. La lucha entre Coca-Cola y Pepsi-Cola ya nos advierte que suele ganar la batalla comercial quien primero se instala en un mercado y, en ese caso, las alternativas ofrecidas eran pobres.
Más allá de las motivaciones del espectador por devorar a este nuevo y, a primera vista, sabroso pescado (aunque más de uno termine con el vientre reventado como los protagonistas de Las Truchas) y de que este ha sido convenientemente redirigido o sea, que se le ha ejercitado el gusto y se le ha creado la necesidad de este tipo de programas lo cierto es que mucha gente estaba ganándose muy bien el pan. Digamos que Korpa (digo la más famosa pero hay muchísimas) podía vender una imagen de un torero llamando cabrón a su reportero por un buen precio y el comprador podía emitirla en varios programas en diferentes horarios. Bendita sea la redifusión y que las cadenas estén empachadas de esto mismo. Un video que cuesta 3.000 euros, y que dura más o menos un solo minuto, puede multiplicarse y rentabilizarse en una misma semana en forma de reportaje, fondo de reportaje, parte de una promo…¿Alguien se hace a la idea de cuanto costaban 30 segundos de Los Serrano? Pues digamos que un poquirritito más. Otra vez el maldito dinero. En realidad las teles compran una extraña ficción, cercana al reality, a cambio de unos cuantos euros.
Desde entonces hasta ahora pocos cambios, La Perca Catódica de la telebasura se ha ido apoderando de más y más franjas, muta, cambia de nombre pero, ay, ay, ay, sigue devorando con la misma facilidad a cualquier cosa que se pone a su paso: El Tomate, La Noria, El Efecto de Dos, AR, Espejo Público, Las gafas de Angelino, Visto y Oído, El Diario de Patricia, Crónicas Marcianas, Esta noche cruzamos el Mississippi, Espejo público, Tómbola, Sabor a ti, ¿Dónde estás corazón?, ¡Qué me dices!, TNT…son, en realidad, el mismo programa, hecho para satisfacer al mismo número de espectadores, tratando los mismos temas. Es más, en muchos casos, endogámicamente, están hechos por productoras que atienden las mismas necesidades en diferentes cadenas alimentándose de las mismas fuentes de información.


Son la misma perca catódica que, sin problemas, ha escalado hacia la parte más alta de la pirámide devorando todo, destrozando el ecosistema y envilenciendo la profesión, adoptando las formas del periodismo de investigación, zampando naderías y cagando rumores en forma de noticias. Dejando las aguas vacías de otras especies más débiles (documentales, telefilmes, programas de divulgación, concursos, contenidos infantiles, ficción) la telebasura se lo ha zampado todo y llegará un momento en que no podamos alimentarnos de otra cosa que de ella y eso es malo ¿Alguien querría comer toda la vida un enorme pez de río cuando ha probado las gambas de Huelva? Yo creo que no, lo que ocurre es que al señor de la piscifactoría le interesa mucho más que comamos perca que es baratita y con una salsita por encima y unas pataticas, puesta en la mesa por un camarero saleroso y unas patatitas alrededor, pasa por ser un manjar. En realidad la perca es un pez asqueroso, de sabor innombrable como su prima la catódica.
Llegados a este punto del discurso también añadiré que la cría de el Percasol catódico ha reblandecido el tejido de todos los medios de comunicación poniendo a sus profesionales al borde de un ataque de nervios, invadidos sus puestos por medianías o gente muy poco preparada, acortados los asientos para guionistas de ficción y profesionales serios condenados a largarse a otros medios o a quedarse en unos departamentos de informativos que cada vez tienen menos presupuesto y se alimentan del suceso (la otra perca, esta vez la que se está asentando en la información diaria).
¿Alguien duda por qué se utiliza la palabra “cebo” para definir a esas piecitas repletas de torpes mentiras que se colocan antes y después de la publicidad?
Si John Long Baird, inventor de la televisión, hubiera visto en qué se iba a convertir su aparato posiblemente lo hubiera enterrado en los Highlands y nunca hubiéramos sabido de su existencia. Ahora mismo su cadáver debe de estar vomitando hasta los gusanos. Si no lo haces por nosotros (pobres desgraciados) hazlo por la memoria de ese honesto prohombre que, de seguir así la cosa, pasará a la historia como uno de los peores criminales contra la humanidad de todos los tiempos.
Como conclusión aquí os dejo unos cuantos rasgos definitorios de la telebasura…
1.)Una forma de televisión de mínimos intelectuales concebida para ser entendida por el espectador menos preparado y atrapar al menos exigente o crítico.
2.)Aquellos programas que convierten el rumor y la maledicencia en noticia.
3.)Aquellos programas que utilizan el periodismo como excusa para hacer espectáculo.
4.)Aquella televisión hecha sin cariño por el espectador, ni por los personajes que trata.
5.)Aquellos programas que se basan en emitir juicios morales sobre las vidas de terceros.
6.)Aquellos programas que acomodan la realidad a la noticia que quisieran dar cortando, editando, eliminando audios…o ejercitándose en las malas artes del cebo.
7.)Aquella televisión que te llama idiota a la cara.
8.)Aquellos programas en los que no puedas diferenciar entre el periodista y el famosos.
9.)aquellos programas manejados por profesionales que hablan de negocio y no de comunicación.
Y ya sabes: La telebasura se ha acabado (si tu quieres).

jueves, 13 de noviembre de 2008

Así habló Max Headroom

La tele que ves está muerta, es como esos reflejos del pasado que descubrían los astronautas en Crónicas Marcianas (la novela, almas de cántaro). Luchamos contra ella por avanzar el proceso de putrefacción pero, en realidad, ya es cosa del pasado.
Para ver buena tele hay que buscarla y se hace aquí, no hay que cruzar el charco aunque parezca mentira. De hecho una buena muestra está en Antena 3 Neox. El programa se llama VU87 y se emite todos los días de madrugada, a partir de la 1:00 de la mañana.
VU87 es completamente nuevo, talentoso y lo mejor de todo es que está vivo de tal modo que cuando lo ves te das cuenta de que te habla a ti.
Si quieres sentirte avant garde, quedar como una persona buena e informada de lo que hay delante de tus amistades y saber donde se televisará la próxima revolución catódica lo mejor es que le eches un vistazo a esta brutal ida de olla. Quedaréis gratamente sorprendidos. Si no os gusta podéis reclamar directamente en este post. Os dejo la promo de la tercera temporada.

El futuro pertenece más a Max Headroom y a su cyberpunk que a Anarosas, Julianes y Telecincos. Cuando Vasile ya no esté tu podrás seguir disfrutando de cosas como estas.

martes, 9 de septiembre de 2008

Rebuznos de futuro


Definitivamente Emma García (Tele 5) y Patricia Gaztañaga (Antena 3) se han convertido en las presentadoras con un curriculum más regulero de sus respectivas cadenas. La primera presenta Hombres, mujeres y viceversa, una especie de mercado de carne donde la gente va a buscar novio/novia, mostrarnos su retorcido sentido de la moda y su psicodélica noción de la palabra romanticismo y la segunda está bregando con No es programa para viejos. ¿Qué? Vale, lo has adivinado, es una gilipollez ya desde el título...¿Podrías confiar en un programa que se llama así? Bueno, digamos que sus creadores saben tanto de la juventud como de cine de los Coen. Espero que les caíga una enorme demanda.



Si uno atiende a los contendientes e invitados de ambos programas quiere, inmediatamente, que eso del suicidio asistido sea una realidad cuanto antes y, predigo, que las solicitudes de dicho tratamiento paliativo extremo se multiplicarán tras un visionado de cualquiera de ambos programas. Bien sean combinados, bien por separado.
En realidad son cosas así las que te enfrentan a cómo es, en general, el personal. El jueves pasado hablando con dos blogueros de pro (Clavijo y Galán, sí, hay otra vida más allá del ciberespacio) llegaban a la conclusión de que, en realidad, muchos de nosotros vivimos completamente alejados de la realidad. Tenían razón. Ni veo las series que le gustan a la gente, ni leo las cosas que le gustan a la gente ni, claro está, escucho las cosas que le gustan a la gente, es decir, no soy público objetivo para ninguna de las cadenas, publicaciones o radios de este país y, por tanto, no tengo más remedio que embozármela y colarme mis bien formadas opiniones por el recto.

Será por eso que el espectáculo de una gente tronada ligoteando en un programa de tercera o la visión de un grupo de cien adolescentes atendiendo a las explicaciones de lo que es el "petting" dadas por Tamara, una ex de Paquirrín (¡Fuerza y Honor!) me aterra. Sí porque pienso que toda esa buena gente es la que tiene que pagarme la pensión en el futuro y, la verdad, no los veo yo muy preparados. Es decir, que aprenden a leer o voy a tener que seguir trabajando hasta los 80 más o menos...


Por cierto, que a Tamara y a los presentes les hubiera venido muy bien ver el documental heavy petting (1989, Obie Benz & Joshua Waletzky) un divertidísimo documental donde gente como William S. Borroughs, Allen Gingsberg, David Byrne y un largo etcétera explican sus primeros escarceos sexuales sin penetración...aunque también es verdad que los anteriores nombres les sonarán menos que el de Tamara "la ex de Paquirrín"...no a vosotros claro, quiero decir a los que estaban anoche en ese programa.



Allá por el Pleistoceno le eché una bronca a un redactor por no saber quién era Ben Fong Torres. Quería darle a aquella publicación cierto rollo de la Rolling Stone original, ya sabes, ese rollo canalla, intelectualoide y gamberro a la vez y Torres es uno de los periodistas punteros de los años 70 y su biografía de Gram Parsons una pequeña joyita de la literatura rockera. La bronca comenzó justo en el momento en que se tomó a cachondeo la sugerencia de leerse algo del tipo, de buscar algo sobre él, de interesarse. Creo que todavía se me recuerda por todo aquello, más que nada porque tampoco sabía quién era Dirty Sánchez, el performe que sustituyó en la MTV la emisión de Jackass...¿Le costaba tanto ver la MTV? Por cierto que Torres sale como personaje de Casi Famosos (2000, Cameron Crowe)...¿Tanto nos cuesta estar un poquito atentos? ¡Coño que esa película la ponen cada tres meses! He de decir que estaba hablando con un tipo que tiene un pedazo de título universitario y no con una stripper.

Desde aquí lo digo, era yo el que me equivocaba, se puede ir por este mundo sin saber nada de nadie, siendo un completo ignorante ¿A quién coño le importa?

La absurda acumulación de cultura (discos, libros, fechas...) os convertirá en unos pulidos jugadores de Trivial pero, la verdad, todos esos que dicen que la mayoría de lo que estudiamos no tiene valor práctico tienen razón.

Ya lo dijo Defcon dos cuando advertía del advenimiento de una nueva dictadura del culogordismo. Ya está aquí, ya estamos invadidos y, desgraciadamente, no hay nada que hacer y, si no, echadle un vistazo a los programas de Emma y Patricia (por cierto, ya un poco talludita para estas lides) y luego me contáis. Es posible que os unáis a mi en mis planes por convertir El Prado en una gran Macrodiscoteca.

Por cierto que, mientras que se emitía ese programa en Antena 3, Telemadrid programaba a Dragó y su ombligo tertulia donde Montero Glez, Garci y David Gistau le dedicaron algunos comentarios a Hemingway comentando jocosos la frase "la literatura es más arquitectura que decoración de interiores" y dejándonos bastante claro que a cierta facción de nuestros escritores les sigue poniendo el mitad intelectual/mitad aventurero que siempre interpretó Don Ernesto...y eso, buff, eso tampoco, porque escuchar sandeces sobre un mediocre también le dan a uno ganas de acabar de una puñetera vez con la cultura o que Anton Chigurh monte una buena escabechina de asnos e intelectuales. Yo mismo tiraré la primera moneda.


viernes, 22 de agosto de 2008

La torna, el muro, la sangre fría y el periodismo


Dicen que los supervivientes de grandes catástrofes suelen arrastrar toda su vida unos enormes remordimientos, que algunos ponen intencionadamente su vida en riesgo y que otros muchos acaban suicidándose incapaces de afrontar una sencilla pregunta: “¿Por qué yo?”.
Al parecer ese terrible sentimiento de culpa que atenaza a los prisioneros de los campos de concentración, a los heridos de un incendio, de una guerra o de un accidente de avión no parece afectar a los directivos y directores de informativos de las cadenas de televisión de nuestro país que nos están ofreciendo otro lamentable espectáculo a costa del accidente del avión de Barajas ocurrido ayer.

En lugar de interrumpir toda la programación las cadenas decidieron que fueran sus programas de la tarde los que sirvieran de hilo conductor para la cobertura. Así hemos podido ver a una ex abogada de Ana Obregón comentar la noticia en profundidad o a un tipo decir continuamente “fusilaje” en lugar de “fuselaje” (El Método Gonzo, Antena 3). Efectivamente ves estas cosas y piensas en ejecuciones al amanecer. Ni este programa, ni Visto y oído, ni Está pasando parecen los mejores programas para hablar de un asunto tan grave. ¿Se imaginan que esta tragedia hubiera ocurrido cuando esa franja estaba ocupada por programación infantil? ¿A alguien le hubiera parecido bien que hubieran sido Los Payasos de la tele los que hubieran dado la noticia?



Acostumbrados como están este tipo de espacios a tratar noticias blandas como mierdas de pavo con desmesurada intensidad (¡A continuación…Fran Rivera, tocándose el bolo!”) no es de extrañar que se hayan empleado con el mismo estilo navajero con el que se emplean con un Pocholo o una Belén Esteban. Acoso y derribo de alcachofa en pleno aeropuerto pero, esta vez, con los familiares de las víctimas como protagonistas. Un desfase.
A eso los catalanes lo llaman la torna. La torna es aquello que se añade a la mercancía cuando esta no llega a su peso, es decir, si tu ibas a comprar un kilo de garbanzos pero el señor sólo tenía 900 gramos te añadía 100 de lentejas y te ibas a casa tan contento.


Digamos que la noticia de un accidente de un avión se reduce a una imagen de un campo quemado sobre el que descansan unos restos del fuselaje, una escena de un herido en camilla entrando en un hospital y algunos camiones de bomberos. Dicho peso pírrico no da para el kilo de noticia que uno necesita para rellenar digamos 12 horas y entonces añadimos guirigay, lágrimas y víctimas. Como el asunto no rellena dos días seguidos le añadimos algunas pretendidas sesudas comparaciones con el 11-M y, claro está, paralelismos absurdos con los accidentes de Barajas de hace 25 años y los de Los Rodeos que, como el Triángulo de las Bermudas, aparece de cuando en cuando porque, en realidad, la tragedia es de color negro que combina con todo. Una siniestra torna, ya ves.


Muchos dirán que todos los errores cometidos en estos días se deben a la “inmediatez” de la noticia. Claro, la culpa es de la noticia, que nos ataca así, sin que estemos preparados para la misma. Qué cabrona la noticia, pensarás que la noticia es como uno de esos gorrones que se nos presentan cuando tenemos la casa manga por hombro y la nevera vacía…es mentira. Normalmente existen protocolos y libros de estilo para estos casos porque la noticia nunca avisa y nunca te debe coger con el bolo colgando.


Otros se escudarán diciendo que tomaron estas decisiones con el corazón en la mano, arrasados por el dolor, que reaccionaron instintivamente…es mentira. Siempre hay que tomar distancia con la noticia y no hay que dejarse superar. Si así fuera los reporteros de guerra o los que cubren un desastre natural saldrían corriendo a auxiliar a las víctimas inocentes. El trabajo es informar y no implicarte que es una máxima cabrona pero es esencial. No hay peor crónica que aquella que se escribe con la sangre caliente. A eso se le llama literatura, que es otra cosa, otro ejercicio. La noticia necesita de mucho más hielo y de distancia. De perspectiva, pónganse en la puerta el Empire State Building y luego prueben a verlo desde la esquina de enfrente. Sabrán lo que digo.





He escuchado también que la culpa de ese acoso la tiene la seguridad del aeropuerto que no ha puesto vallas entre los informadores y los familiares. La valla debería de haber sido moral y no física y de existir seguramente nadie pensaría que hay que tratar a un tío que lleva una cámara como si fuera un Ultra Sur. Quizás al que habría que mandar detrás de una valla es al tipo que manda a la moza de la alcachofa y al cámara a un aeropuerto con órdenes precisas de traer, bajo cualquier circunstancia, algunas declaraciones.


¿Sabes que la mayoría de esos currelas son autónomos que están pagando su cámara a plazos y no pueden quedarse sin trabajo? ¿Qué la reportera es una personita con un contrato suspendido en un legalismo llamado “en prácticas” y que recibe el sueldo mínimo a cambio de trabajar doce horas?
Antes todos trabajaban con contrato pero a alguien le pareció mejor despedirlos y recontratarlos como autónomos para ahorrarse un dinerito...José Couso trabajaba bajo esas circunstancias, por poner un ejemplo conocido pero hay muchos otros. Las personas que toman esas decisiones suelen ser las que dicen que a la noticia hay que darle “rostro” y “humanidad” porque les da vergüenza hablar de “amarillismo”. ¿Qué lección de humanidad puede darnos un tipo que ha tomado decisiones como estas? Y es que si reclamamos la separación de poderes para el sano funcionamiento de las cosas lo normal es que alguien obligara a las cadenas a alejar lo más posible los departamentos financieros de los servicios de informativos o, al menos, poner una valla entre ellos. Quizás así todo funcione un poco mejor y nos podamos ahorrar la torna.

Y ya que he utilizado imagenes de El Muro (Alan Parker, 1982) les dejo con este tristón hit titulado "Mother" porque el día merece de una canción triste y de que nos acordemos de la madre de más de uno para que los llame y les diga: "¿No te da vergüenza?".

martes, 19 de agosto de 2008

Esto ya no es lo que era


Posiblemente sea la TV lo que nos salve de nuestro propio pasado. A costa de ponernos en evidencia todos los días cae un mito. Al parecer no somos ni el país del sol y la alegría, ni el del baile, el cante o el humor. Estamos bajo mínimos. ¿Qué pensará de todo esto Pérez Reverte?

Nuestros programas y series de humor son un ejemplo de que, en un mundo políticamente correcto, donde ya uno no se puede reir ni de los mariquitas, ni de los cojos, ni de los señores que viven en los pueblos, ni decir teta o culo, el humorista español de toda la vida, ese que como Chiquito dice "suda los chistes" (gran frase, por cierto) se ha quedao demodé...que hayan desaparecido las salas de fiestas, las boites, los especiales de Nochevieja y Noche de Fiesta ha sido para el humorista tradicional como para el lince ibérico la desintegración de algunos parajes naturales de Doñana.

El telediario hace el resto: no es bueno ir a la playa porque los niños se ahogan, los precios están por las nubes y las temperaturas no acompañan por el cambio climático, además es posible que el vecino de apartamento al lado sea De Juana Chaos o que, en su defecto, la pareja que lo ocupa se acabe matando y que salgáis todos en GENTE diciendo: "parecía una pareja normal, vamos, de buenos días, buenos días y eso...".


Y lo advierto: habéis tirado tanto de VISA, dice Antena 3, que no vais a poder vestir a los chiquillos para ir al colegio. No es por nada pero me ha parecido un poco pasado de rosca la lista que hacen con las cosas que necesita un niño actual que se asemeja más a los complementos del Geyperman que a los de mi época infantil del subdesarrollo. ¿Sabíais que para que vuestros hijos sean felices necesitan un equipo de ski, un ordenador completamente actualizado, uniforme (o sea colegio privado), una equipación deportiva completa de cada deporte olímpico, traje ingnífugo y mierdas asi? El gasto medio se va a poner en 3.000 euros...¿De verdad os gastáis tanto en esos cabezones cada septiembre?

Tampoco vais a poder pagarles los libros, según Telecinco, porque os habéis ido de vacaciones y, al parecer muchos de vosotros, gastais cantidad de dinero en drogas y francachela variada. Os vais a tener que hacer amigos de esos vecinos del bloque que son tantos de familia para que os presten los libros de texto de sus chiquillos mayores. Advertidos quedáis, hay cosas que no cambian, y estarán llenos de pollas y tetas dibujadas por el anterior pequeño bastardo que los utilizó...cuando llevéis a la prole a un museo se van a quedar delante de Las Meninas y os preguntarán: "¡Papa! ¿Quién le ha quitado los cuernos al enano vestido de travesti? ¿Porqué en El Guernika no pone Tami+Chuko?". Como ya saben los niños extremeños no sufrirán esta crisis gracias a la movilización de muchos catalanes que, tras la extensa campaña de concienciación llevada a cabo por el grupo Patriots de los Països Catalans, van a apadrinar a muchos de ellos.

Y después está lo de cantar y bailar: una tía con voz de gato entallao ha ganado OT, se llama Virginia y parece que necesita un exorcismo urgentemente porque es como la prima de Demian. Los otros no eran mucho mejores, la verdad, una especie de Manu Tenorio y un tío que se llama Chipper que se va a convertir en el nuevo Phil Tripp (el tipo que cantana Mammy Blue). Él no lo sabe pero el panorama español necesita de un solista negro que de exotismo (Machín, Eusebio...) y es que las discográficas no se han enterado de que hay muchos entre la muchachada del Hip-Hop de viejunas que están. Para terminar de clavar el ataud en "Canta Singstar" (TVE-1) sale también mucha gente que no sabe cantar y que necesita, con urgencia, de un buen baño de realidad, el singstar es gracioso cuando estás en una fiesta con dos porros en cada mano y media botella de escocés del DIA en el estómago pero, ni cociéndote para verlo, puedes evitar unos tremendo arrebatos de vergüenza ajena y gritas: "¡Señor, llévame contigo!".


En el tema de baile se ha estrenado "Díselo bailando" (TVE-1)...yo pensaba que la única gente que podía decir cosas bailando eran los de las señales de los aeropuertos que aparcan los aviones pero, al parecer, cualquiera puede. La gente baila tan mal que, seguramente, los receptores de semejante mensaje piensen que se les están transmitiendo cosas como "Tu familia te odia", "Estamos teniendo un ataque de epilepsia masiva" o "Esta era la única forma de decirte que lo único que te vamos a dejar como herencia es un gen recesivo y un horrible sentido del ritmo".


Pues eso, que si no sabemos ni contar chistes, ni cantar, ni bailar, ni tenemos motivos para la alegría es momento para comenzar a competir con los europeos en otras cosas más rentables...a nuestro país le debe de haber llegado el momento de albergar a una generación de pesimistas, de filósofos existencialistas, de amargos dramaturgos...olvídense de nuestro proverbial salero porque lo hemos derramado por el camino de El Rocío o nos lo hemos bebido en forma de rebujito.

Ah, y no me quería ir hoy sin darle la enhorabuena a la Duquesa de Alba que, según todos los cotillas patrios, se va a casar a sus 83 años. No sé porque se ha montado tanto escándalo. Echa cuentas y verás que, si comienzaa a ahorrar ahora, es posible que esa sea la edad en la que tengas algo de suelto para independizarte y es que la duquesa puede ser una noble pero, en realidad, tiene alma de mileurista.