"Este es un mundo muy duro para los que son poca cosa"
Lillian Gish, La noche del cazador.
Cuando veo el anuncio de los condones y los adolescentes pienso en cuáles serán las razones de nuestro gobierno para dirigirse a la muchachada como si fueran indios yanomamis: "Tu poner condón o tu tener embarazo y eso tu no querer".
Vale, debo de estar mayor y no pillo el chiste pero, qué ironía, que una campaña a favor de una sexualidad sana y responsable sea una campaña que utiliza tan mal la lengua ¿no?
Ahora el rapero Nach dice que la idea, la de asesinar el español a ritmo musical (atentos al vídeo que sale Celia Blanco), es cosa suya. Vale a la lista podrían apuntarse una cantante de OT que se llama Soraya y que cambió la canción "Por ella" por un sonoro "poyeya" u otro triunfito como Bisbal empeñado en cantar "bulería, bulería" en lugar de "bulerías" que es el término adecuado.
El caso es que nos empeñamos en tratar a la juventud como si fueran absolutos retrasados...ocurre con las promos de las series HKM (Cuatro) y 18 (Antena 3). Que 18, a tenor de las edades de la gente que sale en el espasmódico clip, coronaría su estribillo de "Son 18" con un "En cada pata" porque, joder, como crece esta generación. Pero, no se, esa pose medio afectada que muestra a la gente más joven atrapada entre lo peor de la adultez (sospechoso marquismo, ligoteos chungos, competencias baratas etc.) y el rollo saltarín propio de la edad -uno se da cuenta de que está mayor cuando ve la cantidad de energía que gasta un grupo de juvenales saltando y moviéndose compulsivamente mientras van simplemente dentro del vagón del metro- me pone básicamente de los nervios.
Es curioso pero se alude mucho al "drama" y muy poco a la comedia de tener 18...¿Alguien ha olvidado a los dos simbolitos de la campaña del "SI DA, NO DA" de mediados de los 80? ¿No sabemos dirigirnos de un modo más normal a la gente más pequeña, es decir, de un modo que no imite burdamente al modo en que creemos que se comunican entre ellos? A mi todo este rollo me recuerda a Tierno Galván, con traje de tres piezas y ya ancianito, diciendo eso de "al loro y el que no esté colocado que se coloque" y a la Abuela rockera, aquella simpática viejita, que se vestía de heavy metal y salía al Canciller con sus nietos a ver conciertos de los Obus y que es uno de los personajes de la movida madrileña más marginales e interesantes. No, no es un vídeo de Muchachada Nui.
En "¿Quién puede matar a un niño?" (1976) Chicho Ibáñez Serrador cuenta la escalofriante y silenciosa rebelión de un grupo de niños. Un macabro asunto que recoge también Bret Easton Ellis en "Lunar Park" (Mondadori), que fue enfant terrible en toda la extensión del término, y en la que adopta la posición asustada de toda una generación frente a las nuevas tecnologías, los nuevos lenguajes y, en general, lo nuevo. Y lo más nuevo son los propios hijos que conspiran silenciosos frente a las pantallas de sus ordenadores. Alguien debería comenzar a hablar ahora claramente, sin tapujos, sobre este mundo (sobre lo cruel y también sobre lo bueno) a los más jóvenes comenzando por sacarlos de los centros comerciales donde se comienzan a echar de menos hoteles y máquinas expendedoras de condones. Porque si no vamos a tener que tirar de esa frase de Jim Carrey en "Un loco a domicilio" (1996, Ben stiller) donde clamaba aquello de: "Alguien tiene que matar a la maldita canguro". Como no todo podía ser malo del todo, porque de eso se trata, os entrego por segunda vez en un año este single entrañable de los Klaus & Kinski que se titula "Flashback al revés".
Una mezcla, casi perfecta, entre lo tristón y lo alegre, entre lo divino y lo patatero. Sacan disco, bueno ya lo tienen en la calle, con el sello Jabalina. Y es que por encima del hip hop comercialón y el reggeaton y todas esas cosas descubres que el Pop es lo que, finalmente, va a acabar salvando el mundo...bueno, un poco.