Mostrando entradas con la etiqueta Umberto Eco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Umberto Eco. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de julio de 2012

Hoteles de paso

A Gabriel García Márquez. A su memoria inagotable. 
Esa que ya vive en nosotros para siempre.

El aprendizaje consiste en seleccionar, cortar y pegar ciertos contenidos en alguna parte de nuestra memoria. Allí, pueden establecer relaciones afectuosas con otros inquilinos habituales de la misma. Pero Umberto Eco nos avisa: siendo importantes las dos primeras acciones del proceso, si finalmente no recordamos lo que hemos aprendido acabaremos por parecernos a los animales. 
Es cierto que el acceso a demasiada información puede resultar nocivo. ¿Para qué retenerla si está al alcance de un intro? 
Los conocimientos en tránsito ni restan espacio ni dan excesivo trabajo, puesto que su hospedaje en nuestros esquemas resulta efímero. De ahí que algunas de nuestras cabezas se asemejen a esos hoteles que sobreviven lánguidamente en temporada baja. 
Y yo -que cada vez me sumerjo más en las aguas pantanosas del ciberespacio- me pregunto si no estaré próximo a echar el cierre, abrumado ante la evidencia de que una cabeza vacía pesa mucho más que una llena. 
Pie de foto: Como decíamos ayer. Martínez Clares, 2010.

lunes, 6 de junio de 2011

Adso de Melk

Cuenta Umberto Eco en sus apostillas a El nombre de la rosa (Lumen, 2010) que uno de sus objetivos era desaparecer de la historia. Por eso creó el personaje del joven Adso y dejó el punto de vista en sus manos. No cabe duda de que así pretendía eludir la responsabilidad de todo cuanto allí se dice.
Durante una entrevista reciente, le expliqué a la periodista que Palabras efímeras (IEA, 2010) es un poemario escrito en tercera persona. Por el libro circulan varios Adsos que asumen mi dolor y mis pasiones sin rechistar.
¿Será porque aman, huyen, engañan, olvidan, pierden y se emborrachan a mi costa?
Ilusos. Aún no saben que en el próximo no les voy a dejar que abran la boca.
Pie de foto: Personajes. Martínez Clares, 2010.