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viernes, 23 de diciembre de 2016

Balance y gracias

Este año disfruté como un enano con: El amor y media vuelta, de Roger Wolfe; Cuaderno de veredas, de José Pastor; Lift Off, varios autores; La Galla Ciencia VI, varios autores; Canciones a pie de cama (Para una hija que duerme), de Pilar Domínguez Toscano; Verbos por dentelladas, de Noelia Illán Conesa; 091, Maniobra de resurrección, de Javier Martín Ruiz; Los príncipes valientes, de Javier Pérez Andújar; Si te echan la mano al cuello, encontrarán la soga, de David González; Ciudad celeste, varios autores; II Antología Argonautas, varios autores; 091, aullidos, corazones y guitarras, de Juan Jesús García; Píldoras de papel, de Ana Patricia Moya; Memorial shadow, de Pilar Quirosa Cheyrouze.

Venga. Que es Navidad. Entónenla a lo Mina Mazzini y canten conmigo: balance, balance, balance… Decía Antoine de Saint-Exupéry que, si hacemos balance de las horas que nos han valido la pena, siempre nos encontraremos con aquellas que no nos procuraron ninguna fortuna. Lo suscribo plenamente, aunque, con el único fin de llevarme la contraria, a comienzos de año, obtuve un par de premios afortunados: el VIII Premio de Poesía “Federico Muelas” de Cuenca, que supuso la edición de mi último libro Lo que mirarán tus ojos; y el segundo Premio en el Concurso de Poesía “Mujer y Literatura” de Vicar, por la plaquette Las niñas cazan moscas, que quedará, como casi todo lo que estimo, circunscrito a la categoría de los inéditos. Además, durante este 2016, varios editores decidieron que no era descabellado del todo incluir mis poemas en tres antologías de muy diferente pelaje: en junio, salió al mercado la II Antología Argonautas; en octubre, lo hizo Ciudad celeste. Antología homenaje a Valente; y, en diciembre, Lift Off, un homenaje a David Bowie que me colma de satisfacción. A todos ellos les agradezco la llamada. No está uno acostumbrado a estos regocijos.
Del mismo modo, tengo mucho que agradecer a los medios que me siguen dando cancha, especialmente a la revista de poesía La Galla Ciencia, con la que he publicado dos reseñas literarias y un Hoy firma sobre el regreso de los 091. La Maniobra de resurrección ha marcado, en cierto modo, la mayoría de mis colaboraciones en prensa, y siempre recordaré con emoción los tres artículos publicados por El Independiente de Granada, que además alcanzaron una enorme repercusión en las redes sociales.
Para terminar el resumen anual, sólo añadir que sigue siendo un reto el mantenimiento de este blog (lo que iba para efímero recientemente ha cumplido siete años). Durante el ejercicio que ahora termina, he publicado cuarenta y dos entradas gracias al interés de los amigos que se siguen pasando por aquí de vez en cuando. Créanme: no son pocas.
Voy a terminar pareciendo un bien nacido. Agradecimientos varios y merecidos: a la poeta Noelia Illán Conesa, redactora de La Galla Ciencia, por contar conmigo para una de las mejores publicaciones del año; a Juan Ignacio Pérez, Director de El Independiente de Granada, por gustarle tanto Los Cero y considerar que mis artículos están a la altura de su Maniobra; al poeta José Ángel García, por reseñar con tanto gusto Lo que mirarán tus ojos en el diario ABC y en la revista Tiempos modernos; a la poeta Pilar Quirosa Cheyrouze, porque siempre se acuerda de mí cuando se precisa un poeta de guardia; al editor Pepe Criado, por llamarme para algunas lecturas a las que no pude ir; y, por último, al escritor Juan Herrezuelo, porque su prólogo a Lo que mirarán tus ojos no es un telón que se abre a la Poesía sino el primer poema del libro.
En fin, es ya hora de que nos dejemos de balances, de que se callen las parole, parole, parole, porque ya escribieron los hermanos Cohen para Valor de ley que “siempre voy para atrás cuando retrocedo”. Sepan que lo mejor está por venir. Feliz Navidad y próspero año a todos.