De vosotros,
los jóvenes,
espero
no menos cosas grandes que las que realizaron
vuestros antepasados.
Ángel González
Por ahora, los jóvenes no tienen
previsto envejecer. Consideran, tal vez, que la decrepitud es una maldición que
siempre recae sobre los otros, sobre los que ya nacimos renqueantes como
viejos, porque ellos, los jóvenes, ni se imaginan que los demás también tuvimos
veinte años, que también devoramos nuestra porción de los días y las noches,
que tampoco dejamos que el amor palideciera, porque el amor, cuando es joven,
teme más a las arrugas de la piel que a las del corazón. Escribe Germán Guirado
que “el amor / o es urgente / o no es
amor”. Y de urgencias nadie sabe más que los jóvenes, pues se diría que
nuestros muchachos no aspiran a vivir más de cinco minutos.
Pie de foto: Clint Eastwood y Meryl Streep en una escena de la película “Los
puentes de Madison” (Clint Eastwood, 1995).