| Manolo Tena. Sitio web de la imagen: La Fonoteca. |
No voy a negarle que ha marcado
estilo, porque tengo el Frío metido
en los huesos desde el año ochenta y cuatro, cuando tan sólo era un crío
sobrecogido por aquellos versos contradictorios de los Alarma. Después, con el
paso de los años, no me gustó tanto en ninguna de sus enigmáticas
resurrecciones, aunque sé de tipos que todavía devoran el Sangre española (Epic Records, 1992) casi a diario.
Seguro que han existido muchos Tenas, pero yo prefiero recordarlo como
el conductor suicida del blues de Sabina, como el tipo elegante que siempre
supo hacer turismo al borde de este abismo, ese extraño en el Paraíso que hoy
nos deja.