No queda rastro de los piratas berberiscos, pero Mónsul ya era Mónsul antes de que Indiana Jones la recorriese muy deprisa perseguido por un aeroplano.
También estuvieron allí Strummer y Lennon, Lorca, Goytisolo, y después la colonizó el silencio y el Mediterráneo dispuso de tiempo para borrar sus creencias, para jugar con la roca y modelarla, igual que el viento juega con la quebradiza rectitud de las pitas.
El tiempo está detenido porque la naturaleza sigue trabajando, y la tragedia, el verso, la presencia insolente del Hombre sólo han trazado una imprecisa frontera entre dos mundos muy diferentes.
Pie de foto: Mónsul. Martínez Clares, 2010.