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viernes, 1 de abril de 2016

Euphydryas aurinia y Euphydryas desfontainii: claves para su identificación visual


El par de mariposas del que nos vamos a ocupar en la entrada de hoy, puede resultar relativamente similar a las especies del grupo Melitaea a ojos del observador inexperto o recién iniciado.

Para diferenciar ambos géneros en nuestras latitudes bastará con fijarse en un detalle en el anverso del par alar posterior: la línea de puntos negros postdiscales que presentan las dos Euphydryas ibéricas y de las que las Melitaea (a excepción de cinxia) carecen.


Melitaea y Euphydryas
Comparativa Melitaea sp. y Euphydryas sp.
(E. desfontainii en fotos de Rafa Obregón)

Pero, ¿cómo diferenciarlas entonces de la citada Melitaea cinxia?, la respuesta nos la dará el anverso del par alar delantero, allí, en vez de una serie de puntos negros postdiscales, lo que podremos observar es una serie similar pero de puntos blancoamarillentos en E. aurinia y E. desfontainii de la cual Melitaea cinxia carece (ojo, en ocasiones, las hembras de desfontainii del sur peninsular carecen casi de estos puntos, o como en el caso de la foto que ponemos, los presentan pero un tanto oscurecidos y no tan blancos). Veámoslo con foto:

Melitaea cinxia y Euphydryas
Comparativa Melitaea cinxia y Euphydryas sp.
(E. desfontainii en fotos de Rafa Obregón)



  • Euphydryas aurinia y Euphydryas desfontainii: los anversos

Centrémonos ya en las dos Euphydryas. Lo primero será aprender a diferenciarlas por el anverso alar.

El anverso de par delantero:

Es aquí donde se encuentra el detalle más significativo a la hora de diferenciar estas dos especies. Si nos fijamos con detenimiento en la zona submarginal de este par alar no nos será difícil comprobar que mientras que en Euphydryas desfontanii la serie de manchas que se aprecia  es de color balncoamarillento, en el caso de Euphydryas aurinia ésta es de color anaranjado. Además, estas manchas presentan una acusada forma de flecha apuntada en E. desfontainii, mientras que en el caso de la aurinia, éstas son bastante romas o redondeadas.

En ambos casos estas manchas se aprecian con ribeteado de color negro, si bien en el caso de desfontainii este ribeteado se da muy grueso tanto en la parte que apunta hacia la zona postdiscal como hacia la base de la punta de flecha, más cerca de la zona submarginal del ala, mientras que en el caso de la aurinia, este ribeteado negro es mucho más fino y a veces, en la base de las manchas casi imperceptible. Pero será sin duda como siempre, a través de fotos como lo podremos ver con mayor claridad:

Euphydryas aurinia y Euphydryas desfontainii
Comparativa de anversos de
Euphydryas aurinia y Euphydryas desfontanii
(E. desfontainii en foto de Rafa Obregón)



  • Los reversos alares

Aquí las diferencias son más sutiles.

Si nos fijamos en el par trasero, que será el que nos suelan enseñar cuando reposan con las alas replegadas, podremos comprobar comparativamente que los puntos negros  postdiscales se aprecian mucho más marcados en el caso de Euphydryas desfontainii que en el de Euphydryas aurinia, un detalle que se ve si cabe acentuado por el orlado blanquecino que los rodea, mucho más amplio y grueso en la primera que en la segunda.

Por lo que respecta a las manchas claras submarginales, el apuntamiento es más pronunciado también en desfontainii que en aurinia.

Un detalle más, las manchas negras postdiscales (sobre todo) que se aprecian en el reverso del par delantero son mucho más grandes y marcadas en Euphydryas desfontainii que en Euphydryas aurinia.

También en el par delantero, la línea que atraviesa las lúnulas en la zona submarginal es de color anaranjado en Euphydryas aurinia mientras que en el caso de Euphydryas desfontainii es negra.

Por último, la banda anaranjada que adorna la zona discal del reverso de las traseras es bastante rojiza en los ejemplares de Euphydryas aurinia, frente al anaranjado claro con matices amarillentos que suele presentar su prima desfontainii.

Reversos de Euphydryas aurinia y Euphydryas desfontainii
Comparativa de reversos de  
Euphydryas aurinia y Euphydryas desfontanii
(E. desfontainii en foto de Rafa Obregón)



  • Especies y subespecies

Por lo que a E. desfontainii se refiere, en la península ibérica solamente vuela la subespecie baetica, que lo hace fundamentalmente por la España septentrional y el Algarve portugués y que se diferencia de la forma nominal (que vuela en Marruecos) porque el color del fondo alar es mucho más claro en baetica que en este última.
Del mismo modo que hace aurinia, pasa el invierno como oruga en un nido común y se “despierta” a finales de invierno para completar el ciclo larvario (alimentándose de Cephalaria leucantha o Dipsacus sp.), pupar y emerger como imago en el mes de abril, permanenciendo en vuelo hasta finales de junio normalmente.

Oruga de Euphydryas desfontainii
Oruga de Euphydryas desfontainii
(Foto de Rafa Obregón)


Crisálida de Euphydryas desfontainii
Crisálidad de Euphydryas desfontainii
(Foto de Rafa Obregón)

Euphydryas desfontainii
Anverso alar de Euphydryas desfontainii en foto de Rafa Obregón


desfontanii
Disfrutemos de la desfontainii del Sr. Obregón

Reverso de Euphydryas desfontainii
Reverso de Euphydryas desfontainii
en foto del maestro Obregón


Euphydryas desfontainii Marruecos
Compárese este ejemplar marroquí (forma nominal) con la inmediatamente
anterior del sur peninsular (ssp. baetica), se observa que el fondo alar de
esta última es más intenso, menos claro (sobre todo en los anaranjados).
La foto es de Eduardo Marabuto


Si hablamos de E. aurinia y refiriéndonos a la península ibérica (por cierto, que se escribe así, en minúscula y no con mayúsculas como cabría esperar, o como por desconocimiento venía escribiendo yo hasta no hace mucho, cuando la curiosidad me llevó a descubrir en esta interesante entrada en el Blog de lengua de Alberto Bustos), hemos de decir que la variabilidad de diseño alar en E. aurinia ha hecho que se describan numerosas subespecies que según la bilbliografía consultada, muchas veces carecen de bases sólidas. En este sentido, parece claramente aceptado el hablar de dos subespecies fundamentalmente: beckeri, glaciegenita.

La segunda de ellas sería de menor tamaño que la primera y volaría en las altas cumbres pirenaicas. Se diferencia fundamentalmente de la subespecie beckeri  (que volaría por el resto peninsular), además de por el tamaño, por ser bastante más oscura que ella y por la forma de las lúnulas submarginales del par alar trasero, muy achatadas, sin apenas apuntamiento aparente.

Tal y como sucede con desfontainii, las E. aurinia hibernan como orugas jóvenes en un nido común, y cuando el invierno toca a su fin, retoman su alimentación (a base de varias especies de Lonicera) para completar el ciclo y volar a partir del mes de abril normalmente hasta principios de julio.

El color claro que predomina en los tres primeros instar de oruga contrasta con el negro de los tres siguientes.

Orugas de Euphydryas aurinia
Las orugas jóvenes de E. aurinia
tienen aspecto blanquecino, tal y como
se observa en la foto de R. Obregón


Orugas gregarias
El gregarismo en Euphydryas aurinia llega hasta
el 6º y último instar de crecimiento larvario

Orugas de Euphydryas aurinia
Gregarismo de Euphydryas aurinia


Euphydryas aurinia
Tras el 6º instar Euphydryas aurinia abandonará
la colonia y buscará un sitio adecuado para pupar


Prepupa de Euphydryas aurinia
Posición prepupal de Euphydryas aurinia


Crisálida de Euphydryas aurinia
La crisálida de Euphydryas aurinia


Euphydryas aurinia
Euphydryas aurinia, el anverso


E. aurinia
¿Os suena esta foto?



Euphydryas aurinia, reverso
Euphydryas aurinia, reverso


Distribuida por la práctica totalidad de la península, apenas falta en el la esquina suroriental de la península y centro de Aragón.

Euphydryas aurinia es una mariposa abundante en la península ibérica, que sin embargo y debido a que es extremadamente sensible a los cambios de uso de los suelos ha desaparecido ya de muchos lugares del viejo continente europeo, razón por la que actualmente  se encuentra protegida tanto por la Directiva Hábitats dentro del Anexo II, como por el Convenio de Berna en su Apéndice II.

Euphydryas desfontainii sin embargo, quizás sería la mariposa dentro de este par que sí necesitase protección en nuestras fronteras, ya que es bastante más escasa y localizada, habiendo autores que la vienen considerando ya  como una especie “casi amenazada”.

No quisiera concluir la parrafada de hoy sin darle las gracias a Rafa Obregón, autor de la mayoría de fotos de Euphydryas desfontainii que ilustran esta entrada, sin las cuales la misma no hubiera sido posible. Gracias Rafa!.

Y para cerrar, agradezco también a Eduardo Marabuto el facilitarme la siguiente foto (magnífica), donde podéis ver un ejemplar de cada una de las especies que hemos analizado en la entrada y poner en práctica los conocimientos que espero hayamos adquirido a través de la misma:

Euphydryas desfontainii y Euphydryas aurinia
Las dos Euphydryas

martes, 17 de febrero de 2015

La Procesionaria del pino: Thaumetopoea pityocampa y sus procesiones al anochecer



Desde mediados del pasado mes de enero asistimos a un acontecimiento singular que se repite año tras año allá donde habita Thaumetopoea pityocampa, una mariposa nocturna de la familia Notodontidae. 
Es al anochecer cuando las procesionarias bajan de los pinos en busca de alimento
Es al anochecer cuando las procesionarias bajan de los pinos en busca de alimento
Dos o tres meses antes de que las archiconocidas procesiones de Semana Santa inunden las calles de nuestras villas y ciudades, las Procesionarias del pino descienden cada anochecer en grupo de los pinos en los que habitan, y bien organizadas en fila india, guiadas por una hembra, recorren con nocturnidad los pinares en los que residen y se alimentan sin parar hasta que lleguen las primeras horas de la mañana siguiente, cuando nuevamente se reúnen y retornan a sus nidos de seda en aquel pino que les sirve de residencia.
Nido de Procesionaria del pino
Nido de Procesionaria del pino
Thaumetopoea pityocampa, la Procesionaria del pino
Thaumetopoea pityocampa, la Procesionaria del pino
El “truco” que utilizan en sus viajes de ida y vuelta, y que les ayuda a orientarse y saber volver a casa, no es otro que el de ir dejando un fino hilo de seda durante el viaje iniciático del anochecer, el cual, a la hora de la vuelta, será necesario recorrer en sentido contrario para poder regresar sin perderse, al calor del hogar.
Pequeña procesión de Procesionaria del pino
Pequeña procesión de Procesionaria del pino
La procesionaria (así la conocemos por extensión) o Procesionaria del Pino, no es la única en comportarse de esta manera, todas las integrantes de la familia a la que pertenece, Thaumetopoeidae, presentan un comportamiento gregario similar.

La oruga de Thaumetopoea pityocampa que dirige la procesión marca el camino
La oruga de Thaumetopoea pityocampa que dirige la procesión marca el camino a seguir
Si nos detenemos a analizar visualmente las orugas de Thaumetopoea pityocampa, vemos que éstas no son de gran tamaño, apenas llegan a los 3 cm. Su cuerpo negruzco está recubierto lateralmente por pilosidades blanquecinas y una serie de penachos que brotan de verrugas de un color más o menos rojo y que aparecen dispuestos dorsalmente a lo largo de todo su cuerpo.

La oruga de Thaumetopoea pityocampa
Vista de detalle de la oruga de Thaumetopoea pityocampa

Oruga de Procesionaria
La oruga de la Procesionaria
Si bien es cierto que resulta un espectáculo visual la contemplación de estas espectaculares procesiones, no debemos despistarnos y guardar siempre una distancia “de seguridad”, y es que nuestras protagonistas, son extremadamente urticantes, y al contacto con la piel humana, o de otros animales, puede producir una gran serie de ronchas, que incluso, en el caso de pequeños animales que puedan llegar a ingerirlas (perros, etc.),  pueden llegar acabar con su vida.
Todas las orugas de procesionaria siguen a la que va en cabeza
Todas las orugas de procesionaria siguen a la que va en cabeza
Llegada la primavera, nuestras protagonistas poco a poco irán “independizándose”, abandonarán el nido común en el que crecieron con sus hermanas, para pupar enterradas bajo el suelo y avivar en la estación estival, ya sea la del propio año en curso o del venidero, y es que como otras, puede permanecer más de un año en fase de pupa bajo el suelo sin eclosionar.

La procesionaria en procesion
La Procesionaria en procesión
Las comunidades de Thaumetopoea pityocampa pueden llegar a convertirse en verdaderas plagas de los pinares, siendo su localización bastante sencilla por la espectacularidad de los nidos de seda en los que habitan las distintas “familias”. Si queremos observar los nidos, deberemos extremar siempre las precauciones si no queremos llevarnos un serio disgusto, y es que éstos están repletos de pelillos urticantes utilizados por las orugas para defender su hogar de los depredadores. Cierto es, que tal y como señalan Masó y Pijoan en “Observar mariposas”, determinadas especies se han especializado en la captura y degustación de este delicioso manjar (para ellos), para lo que han sufrido una serie de adaptaciones que, en el caso del Críalo (Clamator glandarius), por ejemplo, les permite invadir los nidos sin sufrir daños aparentes.

El camino se hace al andar
Decía el poeta: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar..."
Orugas de la Procesionaria del pino
El camino a seguir ...
Detalle de la unión en procesion
Detalle de la unión en procesión de Thaumetopoea pityocampa: cabeza-segmento anal
Si queréis ver el imago de esta especie podéis hacerlo pinchando en el siguiente enlace.