martes, 23 de agosto de 2011

NADIE

La gata daba vueltas y vueltas, enloquecida, angustiada. Salía y entraba de la nave. Entraba y volvía a salir con la mirada perdida.
Le oprimía una asfixiante pena en el pecho, una certidumbre, un dolor del corazón.
Y no tenía con quién desahogarse... Nadie.
Nadie a quien confiar. Nadie a quien poderle llorar.
Rodeada de una multitud que la observaba curiosa, celosa, deseosa... nadie se atrevió a acariciar.
La gata daba vueltas y vueltas intentando lastimeramente llamar la atención del amo. El que se olvidó de ella ignorando su aullar.

La noche entraba y al cobijo de su árbol, la luna la vino a acunar. Posó la mirada cansada en su brillante collar y lastimeramente lo lamió....hasta que dejó de respirar.

Nadie entendió al día siguiente nada.
Ni el amo.
NADIE.




1 comentario:

  1. Hola! qué tal? Acabo de descubrir tu blog, le he estado echando un vistazo y me ha gustado mucho, volveré a visitarlo más a menudo, te mando un abrazote!

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