A partir de ahí, empecé a buscar diferentes modelos, tutoriales... información de todo tipo. Gracias a Dios, el sentido común impuso su criterio y no me lié a comprar piezas y a hacer anillos como una loca.... Finalmente, decidí hacerle un encargo a Cristina y estas fueron las bellezas que me llegaron a casa.... ¿qué os parece?
Son muy cómodos porque, al ser muy articulados, se adaptan al dedo perfectamente.
Un beso para todos.