Mostrando entradas con la etiqueta cine clásico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine clásico. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de diciembre de 2016

Zinéfilaz: «Remordimiento»

Esta semana en el Blog de Cine Zinéfilaz:
Leer más aquí


Remordimiento

viernes, 15 de julio de 2016

Zinéfilaz: «Rififi»

Esta semana en el Blog de Cine Zinéfilaz, una de robos. Leer más...


http://zinefilaz.blogspot.com.es/2016/07/rififi.html

sábado, 19 de diciembre de 2015

Zinéfilaz: «Todos eran mis hijos»

Esta semana en el Blog de Cine Zinéfilaz, vuelto a recomendar una película de cine Clásico protagonizada por Edwad G Robinson y Burt Lancaster.


Todos eran mis hijos
Leer más aquí

http://zinefilaz.blogspot.com.es/2015/12/todos-eran-mis-hijos.html

viernes, 24 de abril de 2015

Zinéfilaz: «La mujer del cuadro»

Esta semana en el Blog de Cine Zinéfilaz, comento todo un clásico del cine estadounidense de los años 40 dirigido por el director austríaco Fritz Lang: La mujer del cuadro
Leer más aquí...


http://zinefilaz.blogspot.com.es/2015/04/la-mujer-del-cuadro.html


viernes, 7 de noviembre de 2014

Zinéfilaz: 'El último adiós de Bette Davis'

En mi turno de publicación en el Blog de Cine Zinéfilaz, he decidido reseñar un documental que describe el paso de la gran Bette Davis por el Festival Internacional de Cine de San Sebastián en septiembre de 1989  para recibir el Premio Donostia. La actriz fallecía unos días después. Leer más...

El último adiós de Bette Davis
http://zinefilaz.blogspot.com.es/2014/11/el-ultimo-adios-de-bette-davis.html

viernes, 16 de mayo de 2014

Zinéfilaz: « Mentira latente »

De nuevo es mi momento de publicar en el Blog de Cine Zinéfilaz y he decidido comentar un drama clásico con tintes de noir protagonizado por una de las más grades actrices del Cine Clásico: Barbra Standwyck.

¿Es posible dejar atrás el pasado y comenzar una nueva vida?

Seguir leyendo...
 
http://zinefilaz.blogspot.com.es/2014/05/mentira-latente.html
 

domingo, 4 de mayo de 2014

« Europa'51 »

Europa '51
1952
Duración 113 min.
País Italia
Director Roberto Rossellini
Guión R. Rossellini, S. De Feo, M. Pannunzio, I. Perilli, B. Rondi
Música Renzo Rossellini
Fotografía Aldo Tonti
 
Reparto Ingrid Bergman,  Alexander Knox,  Ettore Giannini,  Teresa Pellati,  Giulietta Masina
 
Un rico matrimonio estadounidense que lleva en Roma una vida despreocupada, ve cómo su hijo se suicida. La madre, traumatizada y sintiéndose culpable por no haber atendido más a su hijo desde la infancia, decide ayudar a la gente más necesitada en los barrios más humildes de la ciudad. Sin embargo, su ayuda a un delincuente la pondrá bajo sospecha a ojos de la policía.
 
 
 
Segunda película, después de Stomboli, tierra de Dios (1950), de las cinco en la que el director Roberto Rosellini (Roma, ciudadabierta, 1955) dirige a la que por aquel entonces era su esposa, Ingrid Bergman (Casablanca, 1942; Recuerda, 1945). Todas ellas a día de hoy grandes películas que en su día no tuvieron el respaldo ni de la crítica ni del público, sobre todo el estadounidense después de que la actriz sueca fuera declarada persona non grata en Estados Unidos a raíz del escándalo que supuso su relación con Rosellinni.
 

Europa’51, englobada en el neorrealismo italiano, aborda los temas habituales del género: la sociedad italiana empobrecida en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en este caso vista a través de un mujer acomodada, Irene, a la que da vida Ingrid Bergman, cuya vida siempre ha sido un camino de rosas hasta que un acontecimiento dramático hace que se replantee forma su vida.
 
Ingrid Bergman está espléndida. Sus dos formas de vivir: primero alegre y desenfadada y luego culpable y atormentada quedan bien reflejadas en sus movimientos y sobre todo en sus gestos y sus miradas siendo abundantes los primero planos de la actriz.
 


Entre los secundarios encontramos a Giulietta Masina (La Strada, 1954; Las noches de Cabiria, 1957) dando vida a una mujer alegre y pizpireta pero sin recursos y con seis hijos a los que mantener.
 
En Europa’51 vemos muchos contrastes. La incomprensión, pasividad y desprecio de la alta sociedad frente a la triste, cruda y verdadera realidad de las personas trabajadoras casi sin recursos para sobrevivir. La frialdad de una frente al calor de los otros. El rechazo frente a la gratitud y cómo no, la postura de la Iglesia….
 

Junto con Stomboli, tierra de Dios (1950) y Te querré siempre (1954), Europa’51 (1952) forma parte de la llamada Trilogía de la soledad de Rosellinni, todas ellas magníficas películas.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Zinéfilaz: « Imitación a la vida »

En esta ocasión en mi publicación del blog de cine Zinéfilaz  quiero hablar de uno de los mayores melodramas del Cine Clásico. Está protagonizado por una de las actrices más bellas del cine de entonces: Lana Turner. Sin embargo nuestro corazón se decanta más por un personaje secundario a la que da vida Juanita Moore. Leer más.

http://zinefilaz.blogspot.com/2013/11/imitacion-la-vida.html

domingo, 28 de julio de 2013

« Las noches de Cabiria »

Le notti di Cabiria

1957
 
País Italia
Director Federico Fellini
Guión Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tullio Pinelli
Música Nino Rota
Fotografía Aldo Tonti
Duración 110 minutos
 
Reparto
Giulietta Masina, François Périer, Amedeo Nazzari, Aldo Silvani, Franca Marzi
 
Cabiria es una prostituta que ejerce como tal en uno de los barrios más pobres de Roma. Sueña, sin embargo, con encontrar el amor verdadero, un hombre que la aparte de la calle y a quien pueda entregarse en cuerpo y alma. Su bondad y su ingenuidad la convierten en víctima propicia de sucesivos vividores que se aprovechan de ella, le roban y la golpean. A pesar de sus fracasos, recobra la esperanza una y otra vez. Todo parece cambiar cuando abre su corazón a un tímido contable que le propone matrimonio.
 
 
Una vez más me he encontrado con uno de esos personajes que te enamoran desde el primer momento, y es que la inocente, tierna y pizpireta Cabiria encandila a todos tanto por cómo es y por como la mala suerte siempre la acompaña. Aún así, Cabiria está llena de esperanza ya que su intención es tener una familia y alejarse de la prostitución, algo que le resulta imposible de lograr.
 

La actriz y esposa del director, Giulietta Masina (La strada, 1954), vuelve a dar vida a un personaje entrañable que está a la altura de la maravillosa Gelsomina de La strada (1954) que también nos cautivó a todos. Giulietta Masina vuelve a sobrecogernos hay hacernos sentir con emoción las alegrías, dudas y tristezas que su personaje, Cabiria, va experimentando. Es una actriz muy expresiva en gestos y movimientos. No podría decidirme por ninguno de estos dos personajes, Gelsomina y Cabiria, porque ambos me han cautivado.
 

Las noches de Cabiria está dirigida por Federico Fellini (La strada, 1954; La dolce vita, 1960; Fellini, ocho y medio, 1963) que también se encarga, en parte, de un guión lleno de sensibilidad. Aprovecha la expresividad de Masina para ofrecernos un sinfín de planos en los que ella sabe aprovechar totalmente. Estremecedora una escena que se desarrolla en un teatro.

Aunque Cabiria es claramente la absoluta protagonista, un lugar preferente en la película lo tiene su extraordinaria banda sonora compuesta por el maestro Nino Rota (Fellini, ocho y medio 1963; Amarcord, 1973). En ella encontramos melodías alegres que acompañan a la vida nocturna y alocada de Cabiria, pero también otros momentos más intimistas y esperanzadores.
 
 

Como curiosidad, quiero comentar que en 1969, el director y coreógrafo Bob Fosse (Cabaret, 1972) realizó una versión libre y musical de esta película titulada Noches en la ciudad (1969) protagonizada por Shirley McLaine.


Esta película ha recibido varios premios como son el Oscar a la mejor película de habla no inglesa 1957  y los premios a la mejor actriz, Giulietta Masina, en el Festival de Cine de San Sebastián y en el Festival de Cannes en 1957, además del premio al mejor director y al mejor productor en los David di Donatello 1956.
 
Las noches de Cabiria, una de las mejores películas del neorealismo italiano y del Cine que nos regalan un maravilloso personaje: Cabiria.
 
 
 
Banda sonora de Las noches de Cabiria de Nino Rota:
 

domingo, 9 de junio de 2013

« El bazar de las sorpresas »

The Shop around the Corner
1940

Director Ernst Lubitsch

Guión Samson Raphaelson

Obra Miklós László

Música Werner R. Heymann

Fotografía William Daniels

Duración 94 minutos

Reparto James Stewart,  Margaret Sullavan,  Frank Morgan,  Joseph Schildkraut,  Felix Bressart,  William Tracy,  Sara Haden,  Inez Courtney,  Sarah Edwards,  Edwin Maxwell,  Charles Halton,  Charles Smith
 

Alfred Kralik es el tímido jefe de vendedores de Matuschek y Compañía, una tienda de Budapest. Todas las mañanas, los empleados esperan juntos la llegada de su jefe, Hugo Matuschek. A pesar de su timidez, Alfred responde al anuncio de un periódico y mantiene un romance por carta. Su jefe decide contratar a una tal Klara Novak en contra de la opinión de Alfred. En el trabajo, Alfred discute constantemente con ella, sin sospechar que es su corresponsal secreta.
 
 
 
Deliciosa comedia romántica que podemos englobar entro de la guerra de sexos dirigida con maestrita por Ernst Lubitsch (Ninotchka, 1939; Ser o no ser, 1942) que impregna la película con este toque Lubitsch al añadir esa pincelada de sofisticación e ironía sobre el mundo de la burguesía.
 
Su éxito además lo encontramos tanto en un argumento consistente, chispeante, ágil, inteligente y divertido como en todo el reparto. Tenemos la historia principal entre sus protagonistas que se puede dividir en dos: odio como compañeros de trabajo y amor entre dos personas desconocidas que se cartean y que resultan ser ellos mismos, aunque sólo el espectador lo sabe.
 
 

Estos protagonistas son Alfred Kralik, personaje que le sienta como un guante a un jovencísimo James Stewart (¡Qué bello es vivir!, 1946) y Klara Novak, a la que da vida Margaret Sullavan (Una chica angelical, 1935). Él es el mejor vendedor de la tienda en la que Klara comienza a trabajar. Desde el primer momento, no se llevan bien pero no les queda más remedio que soportarse día tras día. Por otro lado, ambos tienen puestas todas sus esperanzas en aquella persona con la que intercambian correspondencia desde hace meses… y con la que han quedado para, por fin, conocerse.
 
 

En cuanto a los secundarios, como no podía ser de otro modo, están llenos de pequeños matices que los hace especiales. Tenemos al dueño de la tienda, el señor Matuschek al que da vida Frank Morgan (El mago de Oz, 1939) un hombre que sólo piensa en los beneficios de su negocio. Pirovitch (Felix Bressart (Ninotchka, 1939) es otro de los empleados y confidente de Kralik. Vadas (Joseph Schildkraut (El diario de Ana Frank ,1959) es el empleado altivo que no simpatiza con sus compañeros. El chico de los recados es Pepi (William Tracy).
 
 

Son muchos los momentos que se pueden destacar de El bazar de las sorpresas, pero no me gusta desvelar partes importantes de la trama. Sin embargo sí que describiré uno en el que no hay diálogo, ni casi personajes, pero que por su expresividad, me llama la atención. Se trata de un plano secuencia en el que vemos la oficina de correos. El plano se desplaza por dentro del almacén de correos en donde vemos a los empleados distribuyendo las cartas. La cámara se desliza hacia los buzones de los apartados de correos. De repente uno de ellos se abre y vemos una mano en su guante palpando en busca de una carta. Después de movimientos rápidos y nerviosos, al no encontrar nada, la mano queda, durante unos segundos, inmóvil dentro del buzón. ¡Cómo puede ser una mano la expresiva!
 

Película totalmente imprescindible dentro del Cine Clásico. En 1998, se realizó un remake titulado Tienes un e mail, que está muy lejos de la magia del original.
 
El film ha sido declarado culturalmente significativo por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y escogida para su preservación por el National Film Registry.
 
 

viernes, 22 de febrero de 2013

Zinéfilaz: « La condesa descalza »

En mi nueva publicación en Zinéfilaz, en estos días con tantas novedades en el mundo del Cine, me centro sobre un clásico que nos muestra que en la parte del cine que no se ve en la gran pantalla, no todo son alegrías. Leer más.

http://zinefilaz.blogspot.com.es/2013/02/la-condesa-descalza.html

viernes, 28 de diciembre de 2012

Zinéfilaz: « Banda aparte »

En mi publicación para Zinéfilas, esta vez me alejo del Cine Clásico que tanto me apasiona y sumerjo en otro tipo de cine que rompe con lo que llamamos clásico y que por ello ha logrado su lugar importante en el mundo del cine: la Nouvelle vague. La película es Banda aparte (1964) del controvertido Jean-Luc Godard (leer más)


http://zinefilaz.blogspot.com.es/2012/12/banda-aparte.html

 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Zinéfilaz: « Bola de fuego »

De nuevo ha llegado el momento en que debo publicar en el blog de cine Zinéfilaz y una vez más, me he decidido por un gran clásico de la comedia norteamericana portagonizada por la que es para mi una de las mejores actrices clásicas: Barbara Stanwyck. (Leer más).

http://zinefilaz.blogspot.com.es/2012/11/bola-de-fuego.html
 

miércoles, 29 de agosto de 2012

« Cadenas rotas »




Great Expectations
1946
 
Director David Lean
 
Guión David Lean, Ronald Neame, Anthony Havelock-Allan, Cecil McGivern, Kay Walsh
 
Novela Charles Dickens
 
Música Walter Goehr
 
Fotografía Guy Green
 
Duración 118 minutos
Reparto
John Mills, Valerie Hobson, Martita Hunt, Alec Guinness, Jean Simmons, Bernard Miles, Francis L. Sullivan, Finlay Currie, Anthony Wager, Freda Jackson
 
Un niño de origen humilde es enviado a educarse a Londres gracias al dinero de un benefactor cuya identidad desconoce.

  

Adaptación cinematográfica de la novela de Charles Dickens titula de Grandes esperanzas (1861), cuyo título en castellano han cambiado a Cadenas rotas sin que parezca haber una explicación razonable.
 
El director David Lean ha llevado al cine, con éxito, dos novelas de Dickens. Primero en 1946, Cadenas rotas (Grandes esperanzas) y dos años después en 1948, Oliver Twist. David Lean, gran director de películas épicas como El puente sobre el río Kwai (1957), Lawrence de Arabia (1962), Doctor Zhivago (1965) así como de otros grandes clásicos como Breve encuentro (1945) ó La hija de Ryan (1970).

 
 
El niño Pip (Anthony Wager) es invitado a la siniestra mansión de la excéntrica y solitaria señorita Havisham (Martita Hunt) para que pase el tiempo allí con ella y con su joven pupila Stella, a la que da vida una debutante Jean Simmons (Cara de ángel, 1952; Desirée, 1954; Espartaco, 1960), a la que la señorita Havisham a modo de venganza, está educando para que sea capaz de hacer daño a los hombres.

 
El Pip adulto está encarnado por el actor inglés John Mills, que bajo la dirección de David Lean lograría el Oscar al mejor actor secundario por La hija de Ryan (1970). El joven recibirá una herencia anónima de la que es informado por el señor Jaggers (Francis L. Sullivan) abogado también de la señorita Havisham. Ya en Londres coincidirá con otro joven, Herbert Pocket, al que da vida Alec Guinness (Oliver Twist, 1948; Cuanto de Navidad, 1951).
 
 
 
En un pequeño pero importante papel nos encontramos con un actor de físico carácterístico, Finlay Currie, al que siempre vemos en papeles secundarios como en Quo Vadis (1951), Ivanhoe (1952), Ben-Hur (1959) que en esta película interpreta a un preso fugado de la cárcel llamado Magwitch.
 
Y como dato curioso, diré que John Mills es el padre de las actrices Halley Mills (Pollyanna, 1960; Tú a Boston y yo a California, 1961) y de Juliet Mills (¿Qué ocurrió entre tu madre y mi padre? 1972).

 
En cuanto a la parte técnica, Cadenas rotas recibió dos Premios Oscar: a la mejor dirección artística en blanco y negro y a la mejor fotografía en blanco y negro además de ser nominada al mejor guión, mejor director y mejor película.
 
 

Siempre se dice que las apariencias engañan, que no es oro todo lo que reluce y que nunca hay que perder la esperanza. Siempre deberíamos tener grandes esperanzas.

_______________________________________________________
También en este blog:

Ciclo Un narrador llamado Dickens

jueves, 23 de agosto de 2012

« Historia de dos ciudades »

A Tale of Two Cities
1935

Director Jack Conway

Guión W.P.Lipscomb & S.N. Behrman

Novela Charles Dickens

Música Herbert Stothart

Fotografía Oliver T. Marsh

Duración 128 minutos
 
Reparto
Ronald Colman, Elizabeth Allan, Edna May Oliver, Basil Rathbone, Mitchell Lewis, Blanche Yurka

 
Londres y París. Cuando Lucía viaja con su padre a Inglaterra, conoce a varios hombres que se enamoran de ella, entre ellos Sidney, un abogado inglés. Pero ella se casa con Carlos y ambos viven felices en Londres. Mientras tanto, en París, el caos y la agitación previos a la Revolución (1789) se adueñan de las calles. A pesar de ello, Carlos debe ir a París, pues van a condenar a alguien por su culpa y ha de impedirlo. Una vez allí, es encarcelado y condenado a morir en la guillotina.

 

Me ha sorprendido y me ha gustado mucho. No conocía nada sobre el argumento de la novela de Charles Dickens y me ha parecido que el propio autor se aleja un poco de sus habituales argumentos sin dejar de ser él mismo.
 
Quizás sea porque estamos en una historia donde todos los personajes son personas adultas. Prácticamente no hay niños o si los hay no tienen excesiva importancia.


Es así cómo nos trasladamos a un argumento a caballo entre dos ciudades: Londres y París. En esta última, París, está a punto de comenzar un periodo histórico de suma importancia: la Revolución Francesa de 1789. Como es característico en Dickens, el autor nos ofrece una comparación entre la rectitud inglesa y la pasión francesa y revolucionria.
 
Es así como en estas dos ciudades se entremezclan los diferentes personajes. Como personaje más principal, aunque tampoco diría que es el protagonista nos encontramos con un joven abogado que aunque bebedor es un buen abogado. Un joven Ronald Colman (Óscar la mejor actor por Una doble vida, 1947), todavía sin su característico bigote, da vida a este abogado de gran corazón y buenas intenciones por el que con el paso del tiempo vamos sintiendo más simpatía y admiración.
 
 
Historia de dos ciudades fue dirigida por Jack Conway que había codirigido el año anterior Tarzán y su compañera (1934). Y otra vez en el papel de malo, tenemos a Basil Rathbone (Robin de los bosques, 1938; David Copperfield, 1935).

 
Lo que más llama la atención son las escenas en las que el pueblo francés toma La Bastilla y posteriormente coloca a los aristócratas bajo el filo de la guillotina. Son escenas multitudinarias con grandiosos decorados y gran cantidad de extras.

Además de la parte histórica del argumento también nos encontramos con una historia de injusticias, de venganza ciega, de crueldad pero también de amor... o desamor. 

 
 
Historia de dos ciudades, como ya he dicho, me ha sorprendido y gustado mucho a pesar de no estar entre las grandes del Cine Clásico, ni contar con grandes actores, ni estar entre las mejores adaptaciones de Charles Dickens.

_______________________________________________________
También en este blog:

Ciclo Un narrador llamado Dickens