Que acostumbrados estamos a contemplar la bella imagen del pueblo de Sot de Ferrer desde la Autovía Mudejar que comunica la costa levantina con la noble tierra de Aragón. Su palacio, su gran iglesia, todo ello culminado por su bien trazado calvario coronado por la ermita. Lo que ya no es tan habitual, por lo menos para los que no somos vecinos de la localidad, es la imagen que se contempla desde lo alto de la ermita, hermosísima vista sin lugar a dudas bajo un caprichoso cielo otoñal.
"Dominando el valle del Palancia, Sot contempla desde su ladera la lejana Calderona"