La diversidad de nuestro país no deja de sorprenderme, y las costumbres populares de maravillarme. A medio camino de Olot a Santa Pau se erige este monumento natural que es El volcán de Santa Margarida con su cráter de 500 m. de diámetro. Maravilla ver como la naturaleza se abre paso tras la destrucción de una erupción volcánica y con paso lento (10.000 años) pero firme construye un paisaje de un encanto inigualable. La ermita románica erigida en el centro del cono volcánico y que le da nombre, intenta cristianizar un lugar, que sin lugar a dudas emana un aroma de primitiva magia pagana.
"Bajo la luz estival comenzó el ritual y los druidas de tonsurada frente giraban a mi alrededor como la bruma al ritmo de las estaciones"