Como una franja de blanco impoluto entre dos limpios azules, Cadaqués se destaca en el horizonte. Cobijado del mundanal ruido por la montaña y bañado por las aguas del Mediterráneo se convierte esta población en un rincón idílico donde pasar momentos inolvidables. No es de extrañar que el gran artista Dalí escogiera esta población como un lugar de inspiración y segunda residencia.
"En tus empinadas callejuelas, bellos rincones engalanan tu esbelta figura"