Mostrando entradas con la etiqueta Sello Kotj Records. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sello Kotj Records. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de noviembre de 2017

Los Platillos Volantes relucen cada vez más circulando con el fenomenal Ep "No te quiero ver aquí"

Portada
En el siempre respetable mundo de las versiones, al menos entre aquellos proyectos que perfilan  propuestas bien hechas, coexisten las voluntariosas bandas que rinden un tributo honesto a los grupos de cabecera y las que amplían un repertorio sólido propio mediante adaptaciones ejemplares de canciones que acaban por redondear un microuniverso compositivo original. En este segundo caso, están los Platillos Volantes, quienes con el tiempo han evolucionado, de forma excelente, desde el primer al siguiente estatus gracias a una imaginación y un compromiso firme por encontrar un espacio creativo propio que les distinga. De forma indudable, incluso premeditada, sus temas  seguirán manteniendo unos parámetros fundamentales que te permitirán entroncarles con legendarias formaciones del pop sixties español, pero si escuchas con atención los cuatro temas que conforman su último Ep creo que vas a percibir, sin dificultad alguna, una huella personal altamente sustanciosa que te permitirá distinguirles de otros grupos de similares raíces. "No te quiero ver aquí", que así se titula este fenómeno discográfico perfectamente identificable ha sido editado por los vallisoletanos KOTJ records en vinilo y en Cd con cuatro temas más en directo. Un total de nueve brillantes canciones, entre propias e imaginativas versiones, que sitúan a estos leoneses venidos del más allá de la cotidianidad, entre las mejores formaciones, consistentes y enérgicas, de nuestra escena de raíces 60’s.     
  
Trayectoria
 

Los Platillos Volantes. Foto facilitada por el grupo
Los Platillos Volantes son una banda leonesa formada en verano del año 2005. El nombre lo toman de una canción de los Salvajes de 1968. En 2008 sacan un Cd con el título de "Nuevavisión" . Al año siguiente ganan el concurso "Rock in León". En 2012 sacan otro disco en directo titilado "En Vivo" grabado en "El gato que ríe" de Garrafe de Torío (León) por Carlos Rabanal "Cachapizo" y en 2014 un Ep con título homónimo para los donostiarras GP.

Los Platillos Volantes. Foto faiclitada por el gurpo
Los componentes actuales son Dani Trillo (guitarra y voz. Deslices, Positivos), Juan Ramón "Jota" Montero (guitarra y voz. Los Reflejos), Alicia García "Elektra" (bajo. Besttias, Elektra Comics en León, Buffalo ) y Sam Bredikhin (batería y voz. Kurt Baker Combo). Cuentan con la colaboración de Alberto Modino, a la trompeta y Elena Iglesias, ex de Los Flechazos, al Hammond, con Cooper a la percusión en "No te quiero ver aquí".

Fue grabado en Quadraphonic Studios por Jorge Colldan en noviembre de 2015. Las grabaciones en directo son de Cachapizo records Incluye una fotografía del grupo a cargo de David Herreras, una del escenario de J. Antonio Morán, el diseño de la portada con magnífico dibujo es de Roberto Argüelles, el logo de la banda es diseño de Mik Baro y la foto promocional de Chusmi 10.
 
Las canciones


Los Platillosd Volantes. Foto faciltiada por el grupo
El disco se abre en su cara A con "No Te Quiero Ver Aquí", descomunal arranque de guitarras feroces, con solo muy bien perfilado, ritmos consistentes a cargo de la batería y bajo. Una banda muy bien conjuntada dando cobertura robusta a la voz principal quien nos canta: "Estoy harto de oír tu opinión sobre mi…, no voy a permitir que te burles más de mí… poco hacer y mucho hablar". Brillante tema que invita al desmelene con excelente formas y una resolución instrumental como vocal fascinante. Sigue con la fantástica versión de "El entierro de un hombre rico que murió", un tema de 1968 de los venezolanos The Pets. Los de León se aferran a sus valores melódicos y añaden cambios rítmicos, con matices de gran calidad que aumentan las excelencias de esta tremenda canción que nos habla con buen humor del misterio de la vida, "allá en el cementerio el rico con el pobre se encontró". No falta otro buen solo de guitarra y por supuesto juegos vocales exquisitos.

Los Platillos Volantes. Foto RBNS
En su cara B nos ofrecen "De ti pasé", que empieza con una exhibición sónica y ácida de guitarras que irá procurando segundas voces lisérgicas, con ayuda de órgano y trompeta, una buena sección rítmica y una voz solista soberbia. Canción de desamor: "Ahora estoy tirado, me devuelves la jugada ignorándome… no necesito a nadie más, te quiero a ti". Termina el disco con "Rock And Roll Circus", la última de las exquisiteces de este disco con la guitarra y el órgano como protagonistas principales, dialogando sobre ritmos tribales, entre detalles magníficos de bajo, efectos psicodélicos y la voz principal con coros estratosféricos: "Al entierro llegarás siempre más tarde que los demás… el diablo te esperará…".
 
El Cd contiene estos temas y cuatro más interpretados en directo que son la versión de "la Neurastenia" (1966) de los Salvajes, dos de propios que vieron a la luz en anteriores trabajos como "Anda de día" y "Así soy", con un cover de los Pasos y su "Ojo por Ojo" (1967), y otro de los Attack, "Magic in the Air" (1967) en castellano, con el título de "Magia en el aire".

Reflexión final

Los Platillos Volantes. Foto facilitada por el grupo
Cantaban los Salvajes en 1968: "Los platillos volantes, los flotantes y los rodantes, todo el mundo los ve. En el cielo y en el mar cada noche se ven más: circulando ellos van...". Un tema que en su época no obtuvo el beneplácito de la crítica y que hoy en día es considerado como una de las excelentes muestras de la repercusión de la psicodelia en el pop español de finales de los sesenta. No fue el único tema que se dedicó por entonces a los OVNIS. Por citar otros: recordamos el hilarante "Los marcianos" de Manolo Díaz de 1967, año en que también se oyeron esas "Voces de otros mundos" de los Pasos, otro de los referentes de estos leoneses protagonistas de esta reseña. Los Platillos Volantes actuales han aprendido de estos y otros grupos significativos, algunos conocidos y otros no tanto, algunas ideas de base que les permiten lucirse con sus propios temas. Las suyas son canciones muy bien hechas mediante enérgicos arreglos que engrandecen buenas ideas a ritmos poderosos entre los que destacan la voz principal, una compenetración rítmica férrea y unos detalles solistas de calidad indiscutible. Objetos artísticos y musicales perfectamente identificables que nos visitan dispuestos a mejorar nuestro mundo con ideas imaginativas, divertidas y enriquecedoras. Así que prepárate para viajar con ellos al son de canciones elegantes, lisérgicas y muy bien calibradas con excelentes melodías y tempos resolutivos. Si no percibes en ellos todo esto y mucho más, pues eso: "no te quiero volver a ver más por aquí".

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp y ponerte en contacto con el sello para adquirir una copia del single o del Cd.           


Te invitamos a ver el video dirigido por Elena Martín sobre el tema "Rock and roll Circus".


lunes, 9 de octubre de 2017

Thomas Stubgaard nos persuade con el poder creativo de su “Wrecking Machine” de rock and roll

Si somos excesivamente estrictos en el análisis de todos aquellos grupos que, hoy en día, practican rock and roll con raíces sixties y actitud punk pop, es muy probable que recurriremos a compararles, sin más, con los Ramones o los Beach Boys. Hay bandas que con el tiempo se han convertido en denominaciones de origen hasta tal punto que, si no encontramos en las nuevas formaciones  algo que nos recuerde a esos archiconocidos grupos de cabecera, o bien no sabemos qué decir o bien pasamos al siguiente sin prestarles la atención que merecen. Pues bien, en casi todas las reseñas que he leído hasta el momento sobre Tommy and The Rockets, aparecen esas dos formaciones mencionadas y otras tantas, que no enumero, pero que encontrarás destacadas en cualquier enciclopedia de la música. Me parece muy bien que así se proceda, aunque no estoy del todo seguro que esas comparaciones no acaben siendo, al final, una losa que nos resuelve la papeleta crítica y nos impide ver con claridad la aportación que realiza el artista con su brillante proyecto. En el caso de Thomas Stubgaard, que así se llama el principal factótum de esta banda, creo que hay mucho más que referencias que, si bien son perfectamente audibles, se me antojan menos relevantes  que la destreza y la imaginación que ya se evidenció en su primer Lp y que ahora se agranda con este Ep titulado “Wrecking Machine” editado por los sellos KOTJ records, Ghost Highway recordings y Beluga records. Ciertamente, toda una maquina demoledora de rock and roll, que como bien dice Binguero en su presentación oficial: "su talento les basta para trasladarnos a un soleado día de playa mientras escuchamos sus canciones". 

Trayectoria   

Tommy 
Tommy es el danés Thomas Stubgaard, cantante y multiinstumentista (The Lingertones, The Hitchcocks, The Play-Offs) quien para grabar este Ep se ha acompañado de Brad Marino a la batería (The Connection, The New Trocaderos), Kris “Fingers” Rodgers a los teclados (Kurt Baker, The Connection), y Christian Jacobsen a la guitarra (The Twistaroos). Tras formar parte de las mencionadas bandas, Tommy se asoció con Michael Chaney, compositor y productor de The New Trocaderos, y  coautor de todos los temas de este disco, para sacar adelante este nuevo proyecto.  

Anteriormente, a este Ep que te presentamos, sacó un álbum titulado “Beer And Fun And Rock 'n' Roll” editado en 2016 por Ghost Highway Recordings en el que nos ofrecía 11 temas y en el que también colaboró puntualmente Geoff Palmer aka Geoff Useless (The Connection, The New Trocaderos, The Kurt Baker Band, The Guts), y Dave Strong (The Guts). Ese mismo año veía la luz un single titulado “Here Comes Summer” editado por 1st Time Records con el tema que le da título, “Beer & Fun & Rock 'n' Roll” y “You Want Me (But I Don't Want You)”, los tres incluidos en su primer Lp.  

Todas las canciones de este Ep fueron compuestas y producidas por Michael Chaney y Thomas Stubgaard quien también se encargó de grabarlas en los Rocket Launch estudios de Odense. La batería fue grabada por Geoffrey C. Palmer en Friar East Rochester, mientras que Christian y Julie grabaron en House of Rock Studio de Moss, Noruega. El disco fue mezclado y masterizado por Benjamin Hove en el estudio Bolbronx recording en Odense, Dinamarca.  El diseño gráfico es obra de Dan “Bashie” Larsen.  El vinilo se presenta en color negro, rojo, y azul en una edición muy limitada, con solo 300, 100 y otras 100 copias respectivamente.


Las canciones

El disco empieza con “Rock’n’roll Wrecking Machine”, una exterminadora máquina de rock and roll que va a sonar durante toda la noche con rapidez, manteniendo a raya a los policías que los quieren echar fuera del escenario. Coros surfers, ritmos muy bien perfilados, y guitarras afiladas, con buen solo incluido, incluida esa cautivadora voz principal, definen una melodía penetrante apta para los oídos más exigentes. La cara A acaba con “Hey Daisy”, otra excelente muestra del talento de estos daneses hablándonos de las difíciles relaciones amorosas a ritmo de pop aguerrido con graciosas guitarras, persistente ritmo tribal y coros muy bien afinados con la voz solista. El tema coge ritmo y se presta a ser bailado en las mejores pistas. Muy probablemente, acabarás acompañando el tempo con palmadas entusiastas.  No falta otro excelente momento solista de guitarra.

En la cara B nos ofrecen “Get ready”, una canción para disfrutar relajándote en el bar tras una dura semana trabajando a doble jornada. Aquí los Rockets ofrecen a Tommy una resplandeciente cobertura de pub rock con magistral sencillez y con toda la emoción de los temas compuestos con optimismo, fuerza interpretativa y magia innata. Finaliza en disco con “Gonna Be Alright”, la última de las exquisiteces de este disco con riff seductor de guitarra, voces fascinantes de chico y chica y una sección rítmica impecable, más un par de intervenciones estelares de habilidosa guitarra, más alocado piano.   Un tema en el que amor de una chica fuerte salva a un chico perdido.

Reflexión final
 
Supongo que resulta inevitable relacionar a un grupo actual con sus referentes. Vaya por delante que no me parece equivocado, al contrario, resulta evidente aunque según los casos se nos antoja tan flagrante que acaba por asfixiar cualquier atisbo de idea propia, mientras que en otros resulta sumamente enriquecedor hasta el punto de que los recuerdos se desdibujan tras unos arreglos originales, unas melodías divertidas y unos ritmos enloquecedores como los que nos propone Tommy and The Rockets. Su nuevo Ep, así como su anterior y flamante Lp, no son más de lo mismo sino una visión original que convierten lo mismo en algo más de lo habitual. Su propuesta es firme, alegre, bailable, y seductora; tres de las características esenciales para que una canción sea auténtico rock and roll. Para ello, ha necesitado atesorar unos antecedentes, sin duda, pero también de muchísima imaginación, habilidad y actitud para que la máquina de remodelarlos, esa “Wrecking Machine”, resulte tan especialmente persuasiva que le permita codearse con los mejores de todos los tiempos. 

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquirir un disco en el bandcamp o la web de KOTJ records,  Ghost Highway recordings y Beluga records.       

jueves, 28 de septiembre de 2017

Las Kasettes recrean y adaptan canciones luminosas de pop para disfrutar durante todo el año “Bajo el Sol”

Portada
Según el diccionario de la RAE, adaptar es “modificar una obra científica, literaria, musical, etc., para que pueda difundirse entre público distinto de aquel al cual iba destinada o darle una forma diferente de la original”; mientras que versionar es solo “hacer una versión nueva de una obra artística, especialmente musical”. En general la diferencia entre ambas acciones es muy sutil, pero en el caso de la música resulta especialmente relevante o incluso insidiosa en manos de algún que otro crítico. Siendo meticuloso, diríamos que una canción versionada se mueve en un espectro que va de la copia tal cual a la conversión en otro tema donde puede resultar difícilmente reconocible el original; mientras que la adaptación implica especialmente la modificación de sus componentes con el propósito de difundirla entre nuevos receptores. Cabría tener en cuenta aquí el efecto de transcrear, es decir cambiar un mensaje más allá de la traducción natural y fluidaDe este modo, adaptar comporta necesariamente cambiar el código entre el emisor y el receptor substituyéndolo por uno propio, cantando por ejemplo en español o aportando los arreglos propios tal y como hacen las Kasettes en su brillante, y nunca mejor dicho, disco “Balo el sol” editado este 2017 por los sellos  Spicnic, Hurrah Música y KOTJ Records. El álbum incluye doce luminosas adaptaciones de temas pop interpretados originalmente por  Mickey Lee Lane, Annette Funicello, los Temblooores, Karatekas, Beach Boys, The Continental Co-ets!!, The Romancers, Elía y Elisabeth, The Chymes, The Clovers, Pleasure Seekers y Girls At Our Best. Temas escogidos con un excelente criterio e interpretados con una destreza y un cariño que los convierten en sumamente encantadores.    
   
Trayectoria

Las Kasettes. Foto de su facebook.
Las Kasettes se forman en Pamplona en 2012  con las dos vocalistas femeninas del grupo los Ginkas, Maier Gin (Letrasets) y Edurne Kas (Foralettes, Las Chinchetas). Están acompañadas por  David Ese aka Spector (bajista y mezcla, Los Gincas), Angel “Ang Lee Too” (batería. Las Chinchetas, Karatekas, Foralettes, Eroticos Enmascarados, Electric Riders), Chinchetas), Juanma Ugarte aka Joe Flint (guitarrista y teclista, Los Ginkas, June y los Sobrenaturales, y ahora también en Rebel Jazz) y Borja Alcate (guitarra. Tirita). Por la banda también pasó Miguel Sadabanana (Bananas, Incrucificables, June y Los Sobrenaturales, Los Temblores, los Ginkas).

Las Kasettes. Foto de su facebook.
Cuando Maier y Edurne deciden dejar Los Ginkas, deciden grabar una canción para el recopilatorio navideño del sello Chin-Chin Records Mundiales. Entran en el estudio de David Spector y graban los temas “He’s Not There Anymore” de The Chymes (“El no está y es mejor”) y “Let’s live for the present” de The Continental Comets (“Yo vivo el presente”). Colaboraría con ellas Angleetoo. Desde entonces, Maier y Edurne han grabado varias adaptaciones de temas de The Shirelles, The Exciters, Lesley Gore o Carole King, Françoise Hardy, entre otras. Chin-Chin R.M les edita dos 7” "Hits, Hits. Hics, Hics” (2012) y “Ye-Ye-Yeah!!!”(2014).  

El disco que ahora te presentamos fue grabado entre verano y otoño de 2016 en Montreal Estudios (Subiza) con Hans Krüger, mezclado por David Spector y masterizado en Abrigueiro Estudios. Colaboraron Tamu Tamurai tocando la guitarra en “Yo vivo en presente y en “Ven a la charca” donde también aportó coros; Soledad Miranda a la guitarra en “La Ola” y “Verano en la azotea”; más Rodrigo Echarri al saxo en “La Ola”, “¡¡Hey Chaval!!”, y “Poción de amor”.  La bonita ilustración y diseño gráfico es de Mario Feal mientras que las fotos de la contraportada son de Helena Vélez. 
      
Las canciones

Las Kasettes. Foto de su facebook.
La cara A se abre con “La Ola” (“Bikini beach” de Anette Funichello -1964- con música de Guy Hemric con Jerry Styner con letra de las Kasettes). El tema nos habla de los “días de calor haciendo surf bajo el sol” cuando “ para mi eras el mejor…” a ritmo de pop surfer con una habilidad contagiosa, buen solo de guitarra trémolo, toques de saxo, y esa combinación de voces femeninas que nos envuelve con alegría “junto el mar, las olas y las sirenas bailando”. Sigue con “Ponte bajo el sol” (Elia y Elizabeth -1973- con música y letra de Elia Fleta Mallol). Tema en el que nos invitan a quemar los problemas bajo el sol con esa tremenda melodía de popsike tan bien interpretada por las Kasettes y la banda que las acompaña.  “Al ver morir el sol, debes ser fuerte y resistir… quema tus heridas, con la luz del sol todo termina”. Con esa potente luz del sol iluminando el alma, a continuación nos ofrecen “¡¡Hey chaval!!” (“Take me heart” de The Romancers -1966- con música de Max Uballez y letra de las Kasettes). En este caso, el grupo desarrolla sus mejores dotes de banda desenvuelta y pasional para cantarnos: “mi vida es el surf, no me hagas tener que elegir”. Resultan fascinantes el cambio de ritmo y los juegos vocales del estribillo.  

Las Kasettes. Foto de su facebook.
El siguiente corte se titula “Escuche, señor juez” (“What a way to die” de Pleasure Seekers -1964-, música de Patty, Suzy Quattro con letra de las Kasettes). Momentos precisos y aguerridos con raíces sixties “con la biblia en la mano, la sala puesta en pie, prometo decir la verdad… escuche señor juez, sugirió que dejara el rock and roll, y no quedó nada en pie”. Otro buen solo de rock and roll a cargo de la guitarra que define una segunda voz en todo el tema con gran destreza, mientras que las cantantes desgranan la melodía con entusiasmo.    

Le sucede “Yo vivo en presente” (“Let’s live for the present” de The Continental Coéts!! -1966-,  música de Carol Goins y letra de Miguel Sadabanana). Otra declaración de intenciones, en este caso más “garajera”. Sin horario, sin prisas “si el tiempo vuela, porqué planear.. si el tiempo es oro, lo voy a derrochar”. Con fuzz consistente y melodía resplandeciente más ritmo bailable, viven el presente, sin mirar atrás y si llega el futuro, “veremos qué tal”. Acaba la cara con “Perro que ladra” (“Shaggy Dog” de Mickey Lee lane -1964-, versión de Tammy -1966- y arreglos de las Kasettes). Aquí diseñan una combinación de rock 50’s y pop 60’s con “palabras que suenan como ladridos”. Añaden un solo desbocado de guitarra fuzz entre riffs bailables con las arrebatadoras voces de sus solistas.
      
Las Kasettes. Foto de su facebook.
La cara B empieza con “No iré a trabajar” (“Getting Nowhere Fast” de Girls at Our Best -1980-, letra de las Kasettes y música de Judy Evans). En esta ocasión, las guitarras y el bajo dialogan en un espectacular arranque acompañados por tenaz batería para sonorizar la sensación de ese despertar duro tras una noche movida. Así que “lo siento mucho, pero hoy no iré a trabajar…en la oficina todos me observan sin parar por mi peinado y por mi camiseta de los Cramps”.  El siguiente corte se titula “Poción de amor” (“Love Potion nº9” a cargo de The Clovers -1959- con música de Leiber & Stoller y letra de las Kasettes). Este clásico se torna en manos de las Kasettes, respaldadas por la banda, en una auténtica maravilla sensual con momentos incluidos de saxo. Una bebida color carmesí hace que los chicos se acerquen a la protagonista “parecen zombies, que frenesí”.

El disco continúa con “Él no está (y es mejor)” (“He’s not there anymore” de The Chymes -1966- con música de Howard Kaylan, Nita Garfield, más letra de Miguel Sadabanana). Otro tema muy bien articulado por esta banda en la que rítmica y melodía se compenetran a la perfección, como la instrumentación con las voces de sus dos cantantes, dando vida forma a una canción en la que destaca el acompañamiento de órgano. Todo un plan para acabar con un indeseable, “precipitar un fin, necesitaba un empujón… adiós, le vi caer, por pesado y cruel, se desempeñó, cual croqueta rodó… y a los buitres alimentó”.   

Las Kasettes. Foto de su facebook.
Llegamos a “Verano en la Azotea” (“Cherry Cherry Coupe” de los Beach Boys -1963- con música de Roger Christian y Brian Wilson, más letra de las Kasettes). Otra exhibición de cómo perfilas una adaptación mediante un diseño propio, manteniendo la entrega original y aportando detalles de cualidad gracias a unos arreglos limpios y certeros. Guitarras amables y percusión juguetona se combinan para pasar el verano en la azotea con bañador y regadera, con vistas a la sierra, lejos del mar. Momentos corales con solo de guitarra y efectos de tráfico completan este simpático tema “surfer” de interior. Le sigue “Ven a la charca” (versión de los Karatekas” -2009-, letra y música de Tamu Tamurai).  Arrancan con ese papa ow mao mao y nos aconsejan sabiamente que “si estás buscando un sitio guai, no lo piensas más, si te quieres bañar, en el verano se está ideal… debes bajar a la charca a jugar”.  Cierra el disco “Haz el Mongol” (“Haz el mongol con los Temblooores” de los Temblooores (2012), música y letra de Miguel Sadabanana.  Para finalizar nos ofrecen un tema de guitarras punk pop con ritmo de bajo de rock and roll, con la sabia recomendación de que “no hay tomarse en serio nada que no sea diversión… hacer el mongol con las Kasettes, no puede haber nada mejor”.   

Reflexión final

Las Kasettes. Foto de su facebook.

Desde finales de los cincuenta y todos los sesenta, gracias al trabajo de grandes como, por ejemplo, Ramón Arcusa y Manuel de la Calva (El Dúo Dinámico), se introducen en España adaptaciones de estilos musicales que triunfan en el mundo como el twist, el pop, el rock and roll, las baladas… llegándose incluso a conocer antes las adaptaciones que los originales. Se  estilaría además la traducción literal del inglés al español en algunos de los temas más conocidos, por medio de los “covers” de los grupos y solistas latinoamericanos. Evidentemente, la fonética no es la misma y, en ocasiones, las traducciones resultaban más bien transcreaciones. En el caso de las Kasettes, confluyen todas y cada una de las acciones lingüísticas posibles. En algunos temas recrean las letras, en otros las transcrean, o en otros las reproducen tal cual, todo ello mediante un proceso magistral en el que se observa el mensaje de forma genérica para después adaptarlo a su gusto con el propósito de hacerlo llegar al receptor con la mejor de las maneras propias manteniendo al mismo tiempo la consistencia comunicativa. De este modo tenemos a nuestra disposición un fascinante disco de adaptaciones de canciones de pop que no solo resulta memorable por el trabajo realizado en sus contenidos, sino también por su cuidada selección, y por una interpretación vocal apasionada, afinada y luminosa, arropada por una excelente banda que ha pulido los arreglos con una dinámica rítmica consistente y una brillantez melódica en la que los matices destacan por ellos mismos dentro de su cohesionado conjunto musical.   

Nota: Puedes escuchar las canciones y hacerte con una copia del vinilo en el bandcamp de KOTJ Records, Hurrah Musica o Spicnic.



martes, 19 de septiembre de 2017

Pat Todd y sus Rankoutsiders siguen creciendo con canciones espectaculares al margen del fracaso mediático

Portada 7"
Al escuchar la banda de Pat Todd & The Rankoutsiders, uno experimenta la sensación de que está compartiendo todo lo aprendido por este "grande" durante su larga como fructífera trayectoria. Es decir, toda una clase intensa de rock and roll aderezado con la tradición folk y punk americana.  La verdad es que resulta un auténtico lujo para los sentidos. Con su peculiar voz rugosa, arropado por una banda muy bien conjuntada, entre ritmos acelerados o tempos sensuales, su obra sigue siendo un ejemplo a seguir para todos aquellos que aman profundamente las raíces. Además, su obra resulta un correctivo importante para aquellos otros que, desde la atrevida ignorancia, creen haber inventado aquello que este gran músico lleva en las venas desde mediados de los ochenta sin que haya perdido ni un ápice de credibilidad en todo este tiempo.  Aunque él nos hable de realidades, de fracaso, de caídas, de su poca repercusión mediática, en cualquiera de las canciones de Pat Todd confluyen unas circunstancias especiales y una forma única de entender la música que resulta especialmente apasionante como es el caso de este par de temas que han editado, de forma limitada este 2017, los sellos KOTJ Records, Ghost Highway Recordings, y Beluga Records.       
       
Trayectoria

Pat Todd fue el líder, cantante y guitarrista de la banda de los Ángeles, The Lazy Cowgirls formada originalmente en Vincennes, Indiana. Durante dos décadas grabaron varios  singles y álbumes para sellos como Restless con los que debutaron en 1985, Sympathy For the Record Industry, Crypt, Bomp, Gearhead y Reservation con los que sacaron su último disco “I'm Goin' Out And Get Hurt Tonight” en 2003. La formación original se completaba con D.D. Weekday (alias Doug Phillips) a la guitarra hasta 1995, Keith Telligman al bajo hasta 1991 y Allen Clark a la batería hasta 1991. Después pasaron otros componentes como los guitarristas Michael Leig (1993-2004), Eric Chandler (1997-1998), y Rick Johnson  (1998-1999); el bajista Leonard Keringer (1995-2004); y los bateristas Ed Huerta (1993-1995), Bob Deagle (1997-2000) y Roy J. Morgan (2003-2004).

Pat Todd
Tras los Lazy Cowgirls, Pat continuó su carrera arropado por los Rankoutsiders  grabando su primer disco en 2006 con el título de “The Outskirts Of Your Heart” autoeditado por Rankoutsider Record y reeditado en 2016 por Hound Gawd records. Estuvo acompañado por  Michael Leigh, Tony Hannaford y Nick Alexander a las guitarras, Rick Johnson al bajo, y Bob Deagle a la batería, entre otros. Para la producción contó con el guitarrista de Sparks,  Earle Mankey (The Cramps, Concrete Blonde, The Beach Boys, Possum Dixon). Le siguieron otros discos con el mismo sello propio como “Holdin' Onto Trouble's Hand” (2008), “14th & Nowhere...” (2013) Y “Blood & Treasure” (2016) que salió con Hound Gawd records. Por el camino también ha sacado sencillos con temas como “Cos, I'm Bound Ta Lose / It's All Over Now Baby Blue” (2013) editado por la madrileña  Ghost Highway Recordings.

Este sencillo que te presentamos contó con Pat Todd a la voz y percusión, Nick Alexander a la guitarra y coros, Kevin Keller a la guitarra y coros, Rick Johnson al bajo y coros, y Bobby D. a la batería. De nuevo fue producido por Earle Mankey más Pat, con arreglos de la banda, fue grabado y masterizado en Earle’s Rankoutsider Wreckroom en Thousand Oaks  (California).  Se trata de una edición limitada a 250 copias.  El dibujo de la portada es de la novela negra “The Private Eye” (1957) de Cleve F. Adams. 


Las canciones

Pat Todd and The Rankoutsiders
En la cara A nos ofrece el tema ese “Know ta stumble / Know ta fall”, una tormenta de R&B acelerado, con la enérgica voz de Pat acompañado por esa fiera banda que le respalda  mediante un dominio del tempo y los riffs imaginativos, sin que falte ese estribillo de puño en alto con el que logrará que enloquezcas como es debido en un tema de auténtico rock and roll.   No falta un aguerrido solo de guitarra eléctrica que aporta matices desgarradores  y ese cambio de armonía que dimensiona el tema en los compases finales entre golpes certeros de bajo y batería.  

Pat Todd and The Rankoutsiders
En la B, disfrutamos y mucho de la canción “Failure is my name”, aguerrida, sensual y divertida exhibición de matices guitarreros corrosivos, coros de “pub rock”, momentos de folk punk, voz en estado ácido, y melodías sublimes que tienen la impronta de genios que logran emocionarnos mostrándose en todo su esplendor, pese al “fracaso”, conjugando los ritmos con persistencia y aportando solos salvajes de guitarras descarnadas.    


Reflexión final:

Pat Todd and The Rankoutsiders
Músicos y amigos de Pat Todd solo tienen palabras de admiración hacia un hombre que lo ha dado todo por el rock and roll, con humildad y pasión a raudales. Un hombre que conoce la caída aunque como el mismo dice en su web:   "He mejorado, eso es lo principal que debes intentar hacer en la vida: crecer y mejorar". Y no hay duda alguna de que, gracias a su perseverancia, sigue demostrándonos todavía su enorme fuerza y originalidad creativa. Habrá quien prefiera, sin remisión, esos jóvenes y no tan jóvenes, tan arrogantes como prescindibles, mediocres que creen haberse inventado lo que tú y yo sabemos que existe y seguirá haciéndolo por mucho tiempo. Que hagan lo que quieran , por supuesto, pero yo me quedo con artistas como éste capaces de dar vida a canciones tan demoledoras, efectivas, sencillas y convincentes como las dos que se incluyen en este single editado por estos tres magníficos sellos que son KOTJ Records, Ghost Highway Recordings, y Beluga Records.  Pat Todd seguirá siendo un grande porque tiene lo  necesario para dar vida a canciones memorables. Respaldado por sus hábiles y entregados Rankoutsiders, crece y mejora  desde la modestia, más inspirado que nunca y con el único dogma de fe que: “Music is Always Better Loud”.   

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de KOTJ donde tambièn podrás adquitir una copia. Disponible también en Ghost Highway recordings 

lunes, 20 de marzo de 2017

“Come Clear” de The Fingersmiths, un trabajo sincero con la garra rítmica del punk y la musicalidad del pop poderoso

Portada
El nombre genérico de un disco puede obedecer a múltiples factores que surgen tras una decisión muy meditada o son consecuentes con el mero capricho del momento, creando un amplio abanico de razones personales y potencialmente  justificables. En el caso del segundo trabajo de los Fingersmiths, el epígrafe escogido corresponde con el título de la primera canción que abre el álbum editado en 2016 gracias al esfuerzo conjunto de nada menos que 11 sellos: seis de ellos españoles, Sweet Grooves Records, Ghost Highway, Borx Records, Magazine, Devil Records y KOTJ Records, conjuntamente con Dingleberry Records (Alemania), Hovercraft (USA), Monster Zero (Austria), 59SRS (Rusia), y Dead Punx Records (Bélgica). Más allá de esa evidente condición de apertura, se intuye en la sinceridad de la letra de "Come Clear" una necesidad imperante de compartir, de poner en claro las ideas, de plantear una relación verdadera ya sea con la persona amada o con todos los oyentes mediante la garra rítmica del punk rock y la musicalidad del pop poderoso.  Ahora bien, estoy convencido de que si los oyentes pudieran escoger un segundo título para este sensacional álbum a cargo de este quinteto valenciano, optaríamos con unanimidad en destacar el título de la tercera de las canciones, esa “Goose Bumps” porque resume a la perfección la sensación física que vas a experimentar al oír todas y cada una de sus magníficas canciones. 

Trayectoria 

The Fingersmiths. Foto: Sergio Andrés
The Fingersmiths son Edi Cadenas (voz), Rubén Santatecla (Guitarra), Tim Burmeister (guitarra), Vicente López (bajo) y Joan Clausell (batería). Se formaron en Valencia en 2011 como cuarteto con Antonio a la guitarra, Vis al bajo, Juanlu como batería y Edi a la voz principal. Graban su primer disco "The First One, Six Songs", en 2013, con seis canciones.  Al año siguiente, Tim substituye a Antonio,  y al poco se suma al proyecto Rubén.  Su segundo disco,  "Come Clear"  fue grabado y producido en directo en un solo día en los estudios Milensia de Valencia, por Rubén y la banda, y mezclado más masterizado por Vicente Sabater. Los temas son propios, y las letras de Edi más Gisela Hurtado.  El artwork, con esos puños y brazos juntos dando una imagen de cohesión y fuerza, es de Mik Baro. El disco incluye una hoja interior con las letras de las canciones más una foto de la banda a cargo de Sergio Andrés.  Se han prensado 500 copias del LP, de las cuales 300 son en vinilo negro, 100 en rojo y otras 100 en azul.

Las canciones 

The Fingersmiths. Foto de su facebook
El disco empieza con “Come clear”, tema sincero que debes de oír dispuesto a dejarte llevar por esta banda cargada de “high energy”.  Ellos te hablan y tocan para ti desde la honestidad: “Soy un caballero pero no llevo ninguna lanza” pero si unas guitarras poderosas, una sección rítmica consistente y una voz inmejorable, entre cambios armónicos y crescendos espectaculares.  El resultado es una conjunción de riffs y arreglos generosos, con un excelente solo de guitarra, que obedecen a prolíficas referencias pero que se expanden desde un punto de vista propio, ejemplar, “severo, sin miedo”. Le sigue “Through my window”, aguerrido corte de guitarras desaforadas, momento solista incluido que resulta muy emotivo, acompañadas por una sección rítmica que respira con fiereza, y esa voz principal que despega magistralmente para cantarnos lo que ve desde su ventana: “personas perdiendo sus vidas, sus trabajos… personas que tienen sus derechos”.   Nadie debería de olvidar eso que parece tan sencillo y a su vez resulta tan complicado.       

The Fingersmiths. Foto de su facebook
Continuamos tan aguerrido y concienciado álbum con “Goose Bumps”, que arranca con magistral riff de guitarra para absorbernos en un tema que conjuga preceptos de powerpop y punk pop. Una maravillosa canción ideal para esos días inspirados en la que se nos obsequia con una jornada embriagadora para que podamos  llevar a cabo nuestros planes con buenas vibraciones y la piel de gallina. De nuevo, otra aportación a tener muy en cuenta de la guitarra solista más la inmejorable voz principal, en todo momento muy presente. El siguiente corte lleva por título “Sweet Olivia Song”, tema cariñoso dedicado a esa mujer que llena de “amor nuestra vida”. “Un sueño hecho realidad… de la que fluye su sabiduría… todo lo haces me hace sentir alegre… cuando me das rock and roll”.   Musicalmente, descargan las guitarras con enorme pasión agrandando el poderío melódico de un tema sublime que invita a saltar, y a gritar al mundo entero con esa plena satisfacción  al tiempo que enloquecemos mediante otro momento solista de guitarra.    

Llegamos de este modo a “Way to go” en el que nos hablan sobre “el camino a seguir para comenzar una revolución….todos estamos respaldando una causa aunque nadie sabe cómo ha crecido ese sentimiento y para qué es este grito”.  Demoledor tema de punk salvaje, con los componentes precisos para convertirse en un himno coreado en las primeras filas de esa revolución que “todos estamos pensando”. Adquiere una vertiente más oscura y se carga de afilada guitarra descerrajando notas por doquier.   Cierra la cara A “Forgotten and forgot”, otra maravilla de punk acercándose ya al post-punk de raíz ochentera, con un dominio rítmico espeluznante a cargo de bajo y batería, más procedentes guitarras tajantes y esa gran voz principal contándonos una historia sobre la “pequeña y ocupada vida” de un hombre olvidado con todas sus consecuencias.  

The Fingersmiths. Foto de su facebook
La cara B arranca con “Breath on Me”, para sentir el aliento de esa persona especial de la que queremos saber si quiere acompañarnos.  Disparan las guitarras desde el primer compás en esa sensacional mezcla de pop poderoso y resolución punk, avanzando sin titubeos, con entrega descomunal, a la búsqueda de ese estribillo que, con el solo correspondiente de guitarra, logra que todo estalle en secuencias de ritmos desbocados que nos ponen los pelos de punta hasta llegar a un final verdaderamente apoteósico. A continuación nos ofrecen “She never  phoned back”, en la que regresa el desamor como principal fundamento, en forma de esa llamada que esperamos, pero que nunca llega, de esa chica que conocimos una noche de verano. Entonces nos asalta la duda de si tiene el número equivocado, o quizá no quiera en realidad volvernos a ver. La banda avanza de nuevo imperturbable con registro de punk pop aunque nos sorprende con riffs imaginativos y cambios armónicos muy sugerentes. De este modo, logran  agasajarnos con varios patrones en una amplio despliegue de método bien aprehendido y acción a raudales. 
          
El siguiente tema se titula “I Know what you want”, con el ímpetu de quien afronta las rupturas, “la misma vieja canción”,  con las palabras rebotando en la cabeza, sin sentirse un perdedor.   Y así lo transmiten las guitarras en varias voces, riffs fascinantes combinados con acordes agresivos, dando cobertura a la voz principal, arropada por una sección rítmica imparable. Como viene siendo habitual en tan descomunales temas, no falta el lucimiento de la guitarra solista y esos finales tan contundentes.  Y cuando podía parecer que conocíamos todas las estrategias de esta enorme banda, van y nos anonadan con “Please don’t let me drown” y ese irrefutable comienzo, más posterior seguimiento, de bajo y batería con el que nos bombardean tan gratamente desde el primer segundo.  Un tema al que podríamos añadir parafraseando el título: “por favor no dejes de sonar”, aunque en este caso la ayuda solicitada sea otra, en este caso de tipo amoroso hacia una persona a la que no pensamos renunciar. “Te amo tanto y voy a gritarlo”. Un gran tema que muta en otra andanada de guitarras oscuras y solemnes que rugen de forma marcada hasta que desaparecen en la inmensidad del futuro que espera a ese amor complicado.   

The Fingersmiths. Foto de su facebook
Va finalizando el disco con “I can’t do it”, un grito justificado en busca de “una vida mejor para vivirla” expresando esos verdaderos sentimientos que dan sentido a canciones tan cautivadoras como esta en la que confluyen lo mejor del pop irredento y el punk más emotivo.  Fuerza y pasión aunadas con arreglos deslumbrantes, riffs en segundo plano que no pasan desapercibidos, voz principal y guitarra solista en estado de gracia, y batería más bajo manteniendo el tempo sin titubeos, siempre constantes como un metrónomo alocado pero seguro.      

Cierra el álbum “Whimper in the wind”, la última de las maravillas sonoras de este disco, un auténtico lujo para los sentidos, ya sea con el propósito de dejarse llevar por la garra de sus guitarras, el ímpetu de la sección rítmica, o el coraje de su cantante con coros añadidos.  Un tema en el que la letra nos recuerda esas incertidumbres, esos sollozos que se lleva el viento, cuando no tenemos claro dónde ir, sin saber qué hacer, buscando un lugar donde estar.      

Reflexión final 

The Fingersmiths. Foto de su facebook
"Come Clear" de los Fingersmiths es un disco de punk rock perfecto: pensado, estructurado e interpretado como mandan los cánones de varias épocas, desde mitad de los setenta hasta la actualidad pasando por las diferentes escenas de los ochenta y noventa. No faltan matices procedentes del pop más poderoso con el propósito de pulir los detalles más melódicos e incluso resultan muy convincentes, por trabajadas, las consabidas distorsiones ante las que no se dejan llevar innecesariamente evitando las recurrentes cortinas de rabia de otros proyectos similares mucho menos intereantes que el suyo. Los arreglos resultan sublimes porque cuidan todos y cada uno de los detalles, desde la perseverancia impactante de la sección rítmica a cargo de bajo y batería, con esas fascinantes guitarras deleitándonos mediante comedidos solos de antología entre riffs imaginativos, hasta  la poderosa voz principal que establece un registro propio y natural francamente muy enriquecedor. El resultado es cautivador y nos atrevemos a afirmar que obedece a un trabajo de equipo meticuloso durante el que, tanto los detalles solistas como el sonido combinado de toda la banda, está pensado para ponernos, como bien dice el título de uno de sus temas la piel de gallina, altamente seducidos por unas canciones enérgicas, de letras cuidadas, que te ayudarán a vivir mejor esa vida que bien te mereces.         

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquirir una copia en los sellos Sweet Grooves, KOTJ, Devil records, Magazine, Borx Records o Ghost Highway Recordings.  

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Los Jíbaros, todavía son bravos, y lo demuestran con un espléndido álbum de pop poderoso


Portada
Entre los bosques inaccesibles de Sudamérica habita un conjunto de tribus Shuar, llamadas por los conquistadores españoles los Jibaros,  cuyas tradiciones surgen de lo oscuro. Entre sus costumbres, destaca una depurada técnica para reducir las cabezas de sus enemigos, la adoración a un demonio llamado Luanchi, y un amplio abanico de rituales materializados con alucinógenos varios.  Se trata de un pueblo guerrero que aún mantiene comunidades en estado salvaje, y cuyo nombre ha inspirado a esta banda madrileña que te presentamos. Un calificativo genérico que bien podría responder a una actitud de rebeldía frente a la realidad sociocultural dominante cuya ausencia de criterio coloniza las mentes para perpetuar el orden consumista establecido.  Los Jíbaros son la evolución natural de los ya conocidos Zombie Valentines, de los que ya te hemos hablado en varias ocasiones en este espacio musical.  Arrancan este 2016 con un disco de título homónimo editado por un combinado  de irreductibles discográficas como son Kotj Records, Sweet Grooves Records, Hurrah! Música y Delia Records más una magnífica portada y todo el arte final a cargo del gran Don Rogelio J.  Tal y como decían los colonos y los misioneros españoles  allá por el siglo XVI al ser expulsados por los valerosos Shuar de sus tierras: “estos jibaros todavía son bravos”.     

Trayectoria 
Los Jíbaros. Foto: Vi-twins
Los Jíbaros son David Lorenzo (guitarra, piano, voz y coros), Al Moretti (guitarra, armónica, voz y coros), Gabriel Cuesta (batería y percusión) y César Sánchez (bajo, órgano, sintetizador, voz  y coros).  Antes de este proyecto formaron los Zombie Valentines, combo creado en  2006 en Madrid (+ info).  En 2010 sacan su primer Ep para Sunny Day Records. Al año siguiente editan, con el mismo sello cacereño, su Lp de debut con el título de “Mejor Ahora”.  César Sánchez se incoporó en el proyecto procedente de bandas como Autonautas entre otros. 

Artwork Don Rogelio J.
Este disco que te presentan ya bajo el nombre de los Jíbaros fue grabado, mezclado, y masterizado por Pepe Bermejo en los estudios Village Green. Tomos los temas del álbum son originales de la banda menos “Mi corazón” que es una adaptación al castellano de la canción “Beat your Heart Out” de Robert López  de The Zeros.  El arte, con ese espectacular dibujo de la portada, es de Don Rogelio J. quien también aporta otra magnífica ilustración en la hoja interior así como se encarga de la maquetación y diseño. En la contraportada hay una buena foto de Dyana Omary.    

Las canciones

Los Jíbaros. Foto: Dyana Omary
El disco se abre con el tema "Los tiempos están cambiando",  toda una declaración de intenciones como bien nos dice Binguero en otro de sus imprescindibles escritos de promoción (léelo aquí).  Una canción en la que nos cuentan:  "Y si somos de otro tiempo, qué más da. Yo me quedo con los besos, con los discos y con el amor de verdad".   Espectacular comienzo con descarga de guitarras, complementos de bajo y batería de lujo, y esa magnífica voz principal que desgrana una melodía preciosa. Incluyen un desgarrado solo de guitarra que aporta actitud de rock and roll más juegos de voces de auténtico himno generacional.  Le sigue "Menos que menos"  otra muestra irrefutable de la capacidad para crear canciones bonitas, ideales para “dejarse de cuentos”.  Nos cuentan: “Duele el fin un poco más de normal” aunque se atisba una energía que aporta sueños.   Combinaciones maravillosas de  guitarras que vienen a llenar ese “nada nuevo en mi corazón”. “El odio y el dolor los cura el tiempo…”. 

Los Jíbaros. Foto de su facebook
“Quiero decirte algo” es el título del siguiente corte. Siguen brillando melódica y rítmicamente con detalles de powerpop americano a ritmo trepidante y cambios de estructura armónica con detalles instrumentales  fantásticos. “No puedes ni imaginar lo largo que es un día sin ti”.  Con el pensamiento pendiente de ese  rencuentro llegamos a  "Costa Oeste", otra excelente  muestra de su talento en este caso con introducción de armónica, “desde un susurro de mares y sal… aprendiendo en un alto en el camino para pensar… el viento vuelve a soplar”.  Más solos de guitarra bien ideados, y detalles  americanos con cambios de tempo, “el destino nos vuelve a encontrar”.  Con  "Ella dirá que no",  la banda nos acongoja con más respuestas a atnatas preguntas. “Las nubes cubren un cielo sin fin, quiero arrastrarlas lejos de aquí”. Tema de ritmo bien marcado, con detalles de beat sixties, crescendos de antología, y estribillos con magia.  

Los Jíbaros. Foto de su facebook
Cierran la cara A con "Radio de acción", canción para “perderse en tu mirada… y no sé cuánto tiempo llevo allí, recuerdo esas palabras, si entras no vas a poder salir”. Tema que suma arreglos psicodélicos. R&B y powerpop para  “volver atrás” dando varios pasos hacia adelante.  Definitivamente, nos quedamos en su radio de acción. A destacar esa magnífico solo ácido de guitarra y una endiabla forma de cantar que levanta el ánimo hasta más allá de la estratosfera.
La cara B empieza con "Ni un segundo aquí",  mediante  más guitarras desatadas de R&B. Reza el estribillo: “prefiero no estar, prefiero volar muy lejos, ya no aguanto ni un segundo, aquí no estaré bien, el siervo ha aprendido a morder”.  Una canción no apta para gente con “sangre de horchata”. 

Los Jíbaros. Foto de su facebook
"Todos mis miedos"  es el siguiente corte que nos pone alerta desde el primer acorde con sensual riff de bajo. “Todos los miedos desaparecen cuando te tengo cerca… si no te veo, todo se nubla, se vuelve negro”.  Tema fantástico de amor con otra melodía exquisita entre un ritmo muy bien trenzado, más otro solo de eléctrica conmovedor.  En  "Las chicas como tú",  los Jíbaros se muestran especialmente inspirados para definir un recorrido de powerpop absorbente, entre coros, guitarras sutiles, y esa voz luminosa principal entre “palabras que brotan y se amontonan en mi boca y no consigo reaccionar”. Sudando tinta, nos cuentan cosas del amor, el deseo, filtrando los deseos entre canciones que sí  importan, que son como aquellas tan bonitas que solemos escuchar.   Y de esas  chicas que se arreglan solas, con tanto que pensar, llegamos al siguiente corte titulado "Chico listo".  Aquí los Jíbaros arremeten con una profundidad muy convincente, a ritmo potente, para describir con ironía el perfil de esos chicos listos que “se pasean por la cruda realidad sin amigos, montados en el tren de la ambición donde no hay asiento para débiles de corazón”.   

Los Jíbaros. Foto de su facebook
Llegamos de este modo a la versión del "Beat Your Heart Out" de los Zeros de Roberto López (El Vez),  adaptado magistralmente por la banda con el título de  "Mi corazón".  Más guitarras que nos embelesan  acompañadas por  esa batería y bajo que ruedan a tempo impoluto. Con el corazón desbocado, consiguen que la canción se integre en su magnífico cosmos creativo sin fisura alguna. Cierra el disco "Contar mentiras”, la última de las perlas de este imprescindible disco, mediante un ritmo más pausado pero igual de intenso con detalles de folk inconmensurables. Canción de elevada carga social: “vuelven a decir que lo hacen por ti… son las ratas del barco que huyen del naufragio…  los amos del miedo comprando tu silencio”.  “Nuevas mentiras, mismo final. Treinta monedas sucias y un beso.  Si te arrepientes dile a Dios que te perdone, nosotros no. No olvidamos los engaños y el desprecio”. 

Reflexión final

Los Jíbaros. Foto de su facebook.
En un disco de este calibre, con semejantes canciones de pop poderoso, brillantes de principio a fin, debería figurar una de esas ya habituales pegatinas tan comunes últimamente en los discos,  para destacar la enorme trascendencia de esta banda capaz de mutar de un proyecto fascinante como fue Zombie Valentines a otro como el de los Jíbaros con el que adquieren una vivacidad y una maestría melódica y rítmica digna de los mejores combos  de powerpop a nivel internacional.  Es por ello que no desentonaría en absoluto advertir en la portada que su contenido no es apto para mediocres, sino que contiene una amalgama de buen gusto, actitud y originalidad sin parangón alguno, ideal para paladares exquisitos. Aunque, probablemente, haya quien aún no quiera darse cuenta, ni por éstas, estoy convencido que de este álbum se hablará largo y tendido  en circuitos inteligentes actuales así como de épocas venideras.  Es indiscutible que este álbum es uno de los trabajos discográficos más originales, como poco, de este año en curso. Desde la humildad y la empatía que les caracteriza, ejemplificada en frases como la  añadida en la hoja interior en la que se dice  “Por muchos años de música y parranda”, este cuarteto ha renacido con una capacidad descomunal para tocarnos todas y cada una de las fibras más sensible de nuestro cuerpo.  Mediante unos cimientos firmes y una creatividad inaudita, han logrado reinventarse para llegar con mayor facilidad aún si cabe, a lo más electrizante de nuestros sueños, a lo más hondo de nuestros corazones, y a lo más vibrante de nuestros biorritmos mediante las ideas ejecutadas de forma impecable. 

Nota: Puedes escuchar y adquitir el disco en el bandcamp de Kotj Records, Hurrah! Musica, Sweet Grooves o Delia records.   

Actúan el 10 de dicembre en el Purple Weekend en el Espacio Vías a partir de las 13:00 horas con entrada gratuita.