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martes, 20 de diciembre de 2016

The Allnighters regresan con “Everything is Changing”, magnífico disco de R&B en esencia con arreglos originales

Portada
A los gasteiztarras The Allnighters les avala una trayectoria artística brillante que arranca a finales de los ochenta hasta las postrimerías de la década siguiente.  En esa primera etapa se distinguieron por unos directos memorables en los que interpretaban no solo versiones exquisitas sino todo un repertorio de R&B propio, muy original, en el que mezclaban con gran acierto el soul, el funk, el jazz, incluso la psicodelia y algo de garaje aunque en menor medida. Canciones fabulosas que sus fans aún recuerdan y bailan en los encuentros modernistas revindicando su buen quehacer musical, esa actitud y entrega que les convirtió en una de las formaciones más consistentes de la escena estatal y, de paso, queridas por la siempre entusiasta y fiel comunidad mod. Problemas de promoción y algunas desavenencias internas, finiquitaron tan fascinante proyecto en 1998.  Ya en 2013 volveríamos a verles sobre un escenario con fuerzas renovadas y un espíritu ritmanblusero intacto e intachable. Desde entonces han ofrecido varios conciertos, tan memorables como los de sus inicios, y han grabado su cuarto disco, este “Everything is Changing” que edita este 2016 Gaztelupeko Hotsak en vinilo y Cd. Se trata de un gran álbum de canciones vibrantes con arreglos meticulosos y una interpretación que sigue siendo asombrosa dentro de la llamada “black music” tan en boga últimamente aunque la pose y la pulcritud prevalezca, en algunas propuestas, mucho más que los contenidos. En el caso que nos ocupa, estamos ante unos auténticos maestros del género y esté disco nos lo demuestra una vez más, quizá la mejor de todas. 

Trayectoria 


The Allnighters. actualidad. Foto: dospordos
El proyecto arranca en 1988 cuando, tras una estancia en  Londres, Zigor Akixo (batería), Alejandro Aguayo “Chino” (bajo) y Iñaki García Uriarte, más conocido por Igu, a la voz, deciden montar, a su regreso a Vitoria, una banda de R&B con actitud mod.  Se añaden al grupo Ernesto García (guitarra), hermano de Igu, e   Iñaki “Escocés”, al órgano Hammond.   Sin apenas experiencia musical, entre el verano de ese año y enero de 1989, cuando debutan en la sala M-Tro de Zaragoza, atesoran un buen repertorio de R&B. Tras ese primer concierto abandona Iñaki y entra otro Iñaki “Gorrión” quien, tras otros pocos conciertos, es substituido en 1990 por Iñigo Ortiz de Zárate. Alejandro “Chino” deja la banda en 1992 y le substituye Juan “Helldorado” Uriarte hasta 1996 en que entra Matías Monllor hasta 1998.

The Allnighters en 1989. Foto de la web Real Mod World

Su primer maqueta “It’s Fab” sale en 1989 y destaca por el tema propio “The Elephant Dance” del que algunos recordarán su peculiar danza. Ya en 1991 sale la maqueta “All Night Long” de la que venden 2.500 copias. En esa época telonean a grandes bandas como Nine Below Zero, Wilko Johnson, The Blues Brothers Band Ian Dury, Kenny Neal, Bill Thomas, Barrence Withfield, etc.  En 1994 fichan con Oihuka y sacan su disco de debut “Midnight Boogie” al que sigue un Ep “Like The Devil (I Will Love you)” para Marriott Rds, grabado con Paco Loco, y participan en el recopilatorio “Mi Generación 90” de Al•leluia Rds. Al mismo tiempo montan bandas paralelas como Shuffle Preachers, Groovy y los Lisérgicos entre otras formaciones con miembros del grupo como los psicodélicos The Lava Brains o The Boogaloos, una mezcla de jazz y funk.

The Allnighters (1995). Foto: Oriol Rosell
De este modo llegamos a 1996 con su flamante trabajo “Keep on Keepin’ On”, producido por Fernando Pardo de Sex Museum y grabado por Iñaki Bengoa como técnico de sonido, de los estudios “Shot”. También hay cambios de formación: salió Juan y entró Matías al bajo.  Por entonces también cuentan con la colaboración de una sección de viento con seis instrumentistas y un piano Fender Rhodes.  El disco sale en octubre de ese año pero la distribuidora, Running Circle, quebraría al mes siguiente. A raíz de la ausencia de una  debida promoción y por problemas internos personales, el grupo se separa. Tras la salida de Iñigo y Matías, Ernesto, Zigor e Igu deciden no continuar. Pero antes sacan un álbum “Ten Long Years” en el que tienen presencia detalles psicodélicos, funk, soul, más una versión instrumental del “Look away your hapiness” del grupo progresivo Máquina.
The Allnighters. Foto: Dos por dos

En 2008 estuvieron a punto de reunirse para celebrar el 10º aniversario pero diferentes motivos logísticos familiares y laborales lo impiden. Tendríamos que esperar a 2013 cuando vuelven a los escenarios en el Mojo Working R&B Festival de Donosti con un nuevo bajista,  Danilo Foronda.  Realizaron una sesión de grabación para un tema destinado al recopilatorio de celebración de los 30 años de la radio de Vitoria, Hala Bedi, al tiempo que graban una nueva versión del “Midnight Boogie”, uno de sus temas más conocidos así como una versión del “It´s your voodoo working” de Charles Sheffield. Igu canta actualmente también con Smart Dress.

El disco que ahora presentan se fraguó en los estudios Circo Perrotti de Jorge Explosion. Lo grabaron Iñigo Ortiz de Zarate a la guitarra, Ernesto García a la guitarra, Iñaki “Igu” García a la voz principal y armónica, Roberto Díez al bajo, y Zigor Akixo a la batería.  Contaron con la colaboración de Raúl Romo a los saxos tenor, alto y barítono, más Rubén Salvador a la trompeta. El diseño, con esa portada collage de maestros del género, es de José M. Lledó "Mardi" con fotografía de dospordos.

Las canciones 

The Allnighters. Foto Dos por Dos

El disco se abre con “Everything is changing”, canción protesta, fiel reflejo lírico de la realidad socieconómica y de la crisis que nos ha tocado vivir con frases como ésta: “estuvimos viviendo en un bonito paraíso en el pasado, desperdiciando nuestros sueños día y noche,  ahora el futuro es incierto”. Musicalmente, se trata de un tema de blues poderoso, con ritmo algo melanconioso, entre riffs de guitarra imaginativos y aportaciones meticulosas de la sección de vientos. La voz principal da las primeras muestras de un absoluto dominio del género. De melodía envolvente, destaca por su poder arrebatador, con momentos de órgano no menos esenciales con buenos solos de eléctricas que nos despiertan los ánimos mediante una gran habilidad. Le sigue “Tell the truth”,  con esa guitarra arrebatadora y descargas de metales acompañadas por una sección rítmica perfecta y, de nuevo, esa provocativa voz principal. Tema de amor alocado, “sabes que puedes hacer que haga lo que quieras” con esos “nanana” llamados a encandilar al público potencial de sus grandes conciertos. A destacar otro magnífico solo de guitarra y las segundas voces nada desdeñables.

The Allnighters. Foto: Dena Flows

Llegamos de este modo a “I´m your slave”, mezcla ingeniosa de detalles jazzy con soul de lujo en el que no faltan aportaciones de órgano, guitarras que desdibujan melodías complementarias de ensueño, ritmos funk, más saxos y trompeta inspiradísimos, todos ellos dispuestos a ensalzar de forma conseguida a la gran voz principal. Otro tema de desamor en el que nos cuentan: “Me hablas, me desesperas, pero no me importa…soy su esclavo, siempre estás en mi mente, libérame de estas cadenas…”. Llegados al meridiano de este disco, nos ofrecen “My babe is gone”, canción de abandono en el que el protagonista se lamenta: “¿Por qué está haciendo esto conmigo?. No me gusta este tipo de juego. Solo quiero verla de nuevo. Mi cama vacía está fría.  No sé por qué se fue de casa…el tiemplo está nublado en mi vida”.  Modelo del mejor sonido New Orleans a tempo de blues, que nos encandila y logra hacernos mover el cuerpo, con solemnes cambios de ritmo, entre solos de guitarra fabulosos, metales cautivadores, bajo preciso y batería radiante.

The Allnighters. Foto: Joan Soriano

Sigue tan pasional disco con “Gipsy Woman”, blues eléctrico de manual, tratado con una personalidad propia y única mediante una genial guitarra, una no menos entregada armónica y esa voz tan adecuada para hacernos vibrar al máximo. Una maravilla melódica, marca de la casa, sonoriza esta peculiar historia en la que un joven encuentra la solución para entender su vida en la melodía que un día le cantó una misteriosa mujer en la calle.  Con la versión del “My buddy buddy friends”, la banda se muestra especialmente compenetrada para interpretar este tema de 1968 de Aaron Corthen que en 1977 versionó con excelentes resultados el Dr. Feelgood.  Un tema con verdades sobre la falsa amistad y el poder del dinero: “Cuando mi dinero se agote, no tendré amigos alrededor”.

Con la fascinante balada “I'm gonna miss you”, los Allnighters nos agasajan con un tempo y una melodía arrebatadora, entre  momentos de una entrega que ponen los pelos como escarpias. Igu nos canta con una perfección inaudita: “Ha habido días de tormenta y amaneceres claros… te voy a extrañar, voy a intentar no olvidarte….cierra los ojos y abrázame fuerte…te quiero cariño, te necesito”. No falta otro buen momento solista de guitarra, ejemplo de la destreza de unos grandes músicos que se lucen en el instrumental que cierra el álbum, un “Midnight boogie” en el que sobresalen la armónica, la eléctrica, las aportaciones de órgano y ese marcado tempo tan pulcramente medido.

Reflexión final: 


The Allnighters. Foto: Mr. Duck
Los Allnighters, tal y como indica su nombre, fueron ideados en su día para dar forma a canciones magistrales, ideales para bailar toda la noche, aportando a la llamada “música negra” y a lo mod, unas ideas propias interpretadas con suma entrega y pasión. Y ese buen propósito se ve acrecentado, con  este nuevo álbum, mediante un trabajo más sesudo, recreando las melodías con unos arreglos perfectos entre ritmos igual de poderosos. Conscientes de que el tiempo todo lo cambia, ellos siguen obcecados en sus filias, sin aprovecharse por ello de las rentas, aunque sean éstas memorables. Su obra se inspira en aires nuevos que reestructuran el bagaje personal del pasado. El propósito conseguido es renovar el microcosmos con igual credibilidad y la misma emoción de antaño para seguir haciendo historia. No son, ni parecen ni quieren serlo, unas viejas glorias que regresan sin más, sino una banda que ha conseguido reinventarse, con los mismos referentes pero con unos resultados ciertamente bien trabajados y originales. Su talento sigue siendo igual de creativo y esa naturalidad que les distinguía se ve acrecentada por una solidez interpretativa que mejora su propuesta con este gran disco titulado "Everything is Changing". Allí donde antes estaba esa necesidad de ser efectivos y convincentes en los escenarios, así como en las pistas de baile de los “allnighters mod”, ahora hay igualmente excelentes canciones a las que se suma una experiencia, un trabajo meticuloso y un propósito conseguido de perdurar más allá de lo festivo.     

Nota: La biografía ha sido confeccionada con los datos extraidos en la entrevista de Alberto Valle a Igu publicada en la web Real Mod World (+ info).Puedes escuchar las canciones en el bandcamp donde también podrás adquirir el disco. Puedes adquitirlo tambiñen en la web del sello Gaztelupeko Hotsak

lunes, 20 de mayo de 2013

The Lucillles, grandes temas propios y versiones en su pasional debut “Sweet Soul Music Vol. 1”

Portada del Cd
The Lucilles son una banda de soul formada en Madrid por el experimentado músico Aldo Cavaleiro y un nutrido grupo de grandes profesionales encabezados por la cantante y modelo mexicana afincada en Madrid, Lucille Hurtado. Tras sacar un single en vinilo con uno de sus temas estrella, “Speeding my heart”, del que también han confeccionado un video, nos presentan su primer Cd con doce temas, también editado por Gaztelupeko Hotsak con el título de "Sweet Soul Music Vol.1". Contiene seis canciones originales del propio Aldo más seis versiones de clásicos de Otis Redding, James Brown,  Sam Cooke y John Lennon más Paul McCartney, interpretadas con un toque muy personal.

El grupo se formó en la primavera de 2011 en Madrid con músicos de diversa procedencia como la ya mencionada Lucille; el hispano luso, residente en Madrid desde los ochenta, nacido en Bruselas y criado en California, Aldo Cavaleiro, y otros grandes instrumentistas manchegos, alcarreños, oscenses y madrileños. Hay que destacar también que se trata del primer proyecto musical de Lucille, quien empieza a cantar a finales de 2010. Con Aldo trabajan juntos el proyecto “original 60’s Soul”, para recuperar el sonido Motown de los sesenta. Los intregantes de The Lucilles, que por otra parte es un homenaje al tema del mismo nombre de Little Richard, han acompañado a grandes artistas como Chuck Berry, Nancy Sinatra, y han tocado en bandas como Respect, The Lokos, La Frontera, Pleasure Fuckers, Sin City Six, Antonio Vega, entre otros.


Portada del single
Como hemos remarcado al principio, antes de este fantástico álbum de debut, los Lucilles editaron un single de vinilo también con Hotsak que incluía en su cara A, el tema propio “Speeding my heart” y en su cara B una curiosa versión del conocido “Shake” de Cooke que no se incluye en el álbum.  Ahora presentan este disco de debut con el título de “Sweet Soul Music Vol. 1”. Se trata de un álbum planteado con una gran coherencia, que combina canciones propias con versiones de grandes clásicos del soul interpretadas con un toque muy personal y una pasión extraordinaria. Arropada por unos minuciosos arreglos rítmicos y melódicos, destaca la voz principal de Lucille con una tesitura ideal para el soul que completan unos coros y unos metales bien trabajados. De este modo consiguen un colchón armónico perfecto que nos recuerda a las grandes producciones de los años sesenta, trasladadas con elegancia y respeto, pero sobre todo con una visión propia, a la actualidad.  

Lucille y Aldo
“Sweet Soul Music Vol. 1”  fue grabado en Madrid en los estudios "Infinity Studios" con Pedro Baselga; en "El Estudio de los Huevos" con Ángel Álvarez; en el "Studio Simple" con Ángel Ramos y en “La Buhardilla” con David Garcia. Aldo Cavaleiro y Angel Ramos se encargaron de la producción. Los arreglos instrumentales son de Aldo y David Carrasco, y los vocales de Aldo Cavaleiro, Lucille, Iñaki de la Torre y María Mallán. Participaron en la grabación Lucille, cantante solista; Aldo Cavaleiro, bajo y voces; los bateristas Angel Ramos y Pablo Antón;  Davo Garcia, Richie Garcia, y Marcelino Vega, a las guitarra; Alberto Fernández, teclados; Martín García, tenor; David Carrasco, barítono; Josué García, trompeta; y a las voces, María Mallán, Iñaki de la Torre, Miriam López, Salomón Molina, Mario Edjo, y Kike Muñoz.

El disco se presenta en un estuche que incluye un libreto de 16 páginas con fotos y las letras, más una bonita portada idea de Lucille con la colaboración de Aldo, y detalles de la fotógrafa Marta Gabaldón, directora del mencionado video del grupo con el tema “Speeding my heart”.

"Sweet Soul Music", tema a tema

The Lucilles. Foto: Marta Gabaldón
Se inicia con una brillante versión del “I can't turn you loose” de Otis Redding al que sigue un tema propio, incluido en su primer single “Speeding my heart” donde ya sobresalen todos los recursos de este excelente combo de soul: desde las guitarras y el órgano, a los metales con magnífico solo de tenor, pasando por un perfecta sección rítmica de bajo y batería, a la que se suman unos precisos coros que acompañan a la gran voz de Lucille. Le sigue “Oldie Goldie”, perfecto R&B con efectos de funk. Un tema rápido compuesto con extraordinaria destreza que da paso a la fantástica versión del “Cupid” de Sam Cooke en la que se luce, y valga la redundancia temática, esta gran cantante llamada Lucille, así como un par de solos de eléctrica y saxo sensacionales . A destacar la intensidad con la que consiguen hacer crecer esta preciosa canción dotada de un toque personal al igual que la archiconocida “I feel good” de James Brown.

El siguiente tema es otro original llamado “I don't know”, canción bailable que incorpora desde campanas a coros de gospel, para discurrir cercano al rock and roll pero siempre con esa alma de la música negra como principal fundamento como sucede también con esa estupenda versión, muy personal, que redimensiona el  “Birthday” de John Lennon y Paul McCartney. 

“New life running” es el título del siguiente tema propio, un tiempo medio de blues con acompañamiento de piano, entre crescendos espectaculares que respaldan la poderosa voz de Lucille entre toques de metal y coros que consiguen un ambiente celestial al que se añade un buen solo de órgano. El siguiente corte lleva por título “You're a lie”, sensual canción de swing con toques de New Orleans con elementos jazzys a cargo de saxos y trompeta. Memorable resulta también la versión del “Papa's got a brand new bag” de James Brown que incorporan en el último tramo del disco. Un trabajo fabuloso, con otro buen solo de saxo, que nos acerca las estructuras del funk que tan bien supieron trabajar la banda del maestro Brown, interpretado con una voz que seguro haría las delicias del padrino del soul. 

The Lucilles. Foto:
“Runaway gal” es el último de los temas propios del disco en el que introducen esquemas melódicos cercanos al pop sin perder ni un ápice la pasión de la música negra. Y para terminar una apasionante versión del “A change is gonna come” de Sam Cooke cantado de forma sublime, tanto  que seguramente logrará estremecerte tanto como a nosotros.

The Lucilles ha conseguido con este álbum de debut “Sweet Soul Music Vol. 1” situarse entre los mejores combos de música negra de este país. Nos ofrecen un disco poderoso, cariñoso y bailable a partes iguales, con temas propios y versiones de clásicos que destacan por unos arreglos muy personales. El brillante resultado es, a nuestro modo de ver, consecuencia directa de una forma de componer y versionar que les identifica y que, por supuesto, les distingue de otras propuestas que siendo atractivas, rinden un absoluto y exclusivo vasallaje al R&B de los sesenta. The Lucilles tiene suficiente talento como para triunfar en cualquier escenario del mundo e incluso sin necesidad de recurrir a esas excelentes versiones. Les honra que homenajeen a sus y nuestros ídolos, pero estamos más que convencidos que solo con su temas propios, ya tienen ante sí uno de los futuros más creativos y esperanzadores del soul a nivel internacional. 
Nota: El próximo día 29 de mayo de 2013 actúan en Luz de Gas (Barcelona). Puedes obtener más detalles del concierto aquí. También están disponibles y oír las canciones en el bandcamp. Para adquirir una copia de su disco entra aquí y para ver su flamante video, aquí.  

domingo, 5 de diciembre de 2010

Munlet, talento a cañonazos

Portada
“El silencio se ha roto, sólo escuchas mi voz”, es uno de los versos que conforman el extenso universo lírico y sonoro de Munlet, dúo de Mendaro (Guipúzcoa) que para la ocasión se ha ampliado a quinteto con el objetivo de girar este verano presentando su tercer disco  titulado Cañón. Este nuevo álbum, editado recientemente por Gaztelupeko Hotsak, es el más completo de su carrera discográfica. En él encontrarás referencias directas a la muerte en nueve de las quince canciones que lo componen, melodías de una belleza inimaginable como Electricidad o Mitocondria; secuencias rítmicas apabullantes y una destreza musical y poética electro punk que les confirma como una de las mejores ofertas del momento a nivel internacional.
 

Munlet
Munlet se forma en 2002 como dúo obstinado en recuperar, con enorme criterio, el protagonismo de la electrónica con condimentos punk y rock. Tras publicar tres EPs, Anita Lady Fingers, voz, sintetizador, theremin e Ina Herr Professor, programaciones, guitarra, teclados, sacan en 2007 Clínica de Ruidos (Transpop), disco que les coloca de inmediato en los altares electrónicos estatales. Un año después, Munlet obtiene una meritoria segunda posición del concurso XX Villa de Bilbao, así como el premio al mejor grupo de Euskal Herria. En 2009 se edita Pong (BiBateanDiskak), un mini LP con curiosas, divertidas y originales versiones de grupos como Nuevo Catecismo Católico, Décima Víctima, Derribos Arias o Eskorbuto, más un single para Ghost Highway Recordings con los temas “Perturbadora de Mentes/Turismo Extremo”.  Con este nuevo disco, Cañón, la formación se amplia de forma transitoria a quinteto mediante Oscar Alvarez, batería, voz, (Inserta, Ex Cápsula) Arkaitz Garai, bajo, (Los Brebes) y Sergio Llanos, guitarra, voz (Eureka Hot IV, Ex Atom Rhumba).

Lo que primero llama la atención de este gran disco, grabado en Lamiña (Mungia) y El Cubo (Mendaro), es su espectacular portada a cargo del pintor e ilustrador donostiarra Pablo Fermín que también es el autor de todo el diseño e ilustraciones más el videoclip de su tema estrella, Cañón. La imagen de ese animal con cabeza de cañón es una de las referencias temáticas de Fermín iniciadas con ilustraciones como el Pobre Hombre Perro. El artwood es muy apropiado con dominio del rojo crepuscular y detalles magníficos como el juego de las letras del grupo y título del disco en forma de pliegues del cerebro que encontramos en la galleta del vinilo. Por cierto, el orden de canciones es diferente del Cd ya que, como bien aprecia el mismo grupo, no es lo mismo oírlas de un tirón que en dos caras. Como puede comprobarse, este disco está cuidado hasta el último detalle. La masterización corrió a cargo de José Lastra.

El premio, antes mencionado, les permitió sacar este álbum y les ha garantizado un presupuesto y un plazo adecuados para grabarlo. Entre las variaciones con respecto a sus anteriores trabajos, destaca el paso de la caja de ritmos a la batería con el consecuente espectro rítmico que eso conlleva y la inclusión de motivos pop en algunos de sus temas. En líneas generales los preceptos electrónicos y punk del Munlet, ya saboreados en anteriores entregas, se mantienen bien presentes. La capacidad de Anita Lady Fingers para discurrir entre universos atormentados, muerte, infierno, infecciones, utopías y electrodos a base de  metáforas e imágenes conmovedoras, sigue siendo  genial. Destacable es también su enorme capacidad como vocalista. Por otra parte, el dominio de programaciones diversas, entre otras habilidades, por parte de Ina Herr Professor se mantiene apabullante y demoledor. El resto de los integrantes de esta versión Munlet aportan sus vicisitudes con personalidad propia y con todo el bagaje adquirido tras su paso por otras bandas insignes del panorama actual del punk rock.

Cañón se inicia con el tema Control donde máquinas y guitarras entran en conjunción para dar forma a ese “siniestro androide protegido de embestidas tubulares”. Tras “la lluvia de topo-moscas”, la batería emerge en el siguiente tema armada de tambores a juego con guitarras a lo Joy Division para “esnifar amor sobre tu piel”. En esta canción  titulada Radial, Anita nos grita “Sabes que no” con una voz narcotizante. Le sigue Electricidad, temazo maravilloso con una melodía que engancha y que crece entre un aislamiento tenebroso hasta llegar al estribillo donde “todo en ti es electricidad”.

El siguiente corte titulado Decapante destaca por sus guitarras febriles que buscan expectantes crear un clima de ansiedad entre distorsiones. Tras el “dolor y la amputación”, surge la Infección con toques funk, bacterias inmunes y frases de una belleza extraordinaria como “Mis córneas gritan sin poder oír”. Más de una diva del after punk daría su vida por cantar una canción tan maravillosa como ésta.

Los dos temas que cierran la cara A son Tormento , puro y emocionante punk tecno, cargado de detalles oscuros, visiones, láser, desvaríos, más el Doctor Muerte que cierra       
el sueño eterno con estribillos sin concesiones: “estos vivos están muertos” y versos poderosos como “veo las voces de tu oscuro terror, no sé si estás conmigo o con tu dolor”.

La cara B empieza con la enorme canción titulada Cañón donde se aprecian toques de punk hardcore en esa “conspiración en la menor”. Munlet se rebela contra el orden imperante de perros rabiosos oteando y se niega a seguir en la prisión de la asfixiante realidad. Las secuencias electrónicas vuelven de la mano del siguiente tema Alquitrán,  a la que pertenece la frase que abría esta reseña así como otras gemas del tipo: “electrodo ardiendo saliendo de ti, mi amor”. A continuación aparece Mitocondria, otro de sus mejores temas con un desarrollo rítmico impecable y un más que merecido éxito a cualquier nivel, con una letra poderosa que se refiere al desorden psicótico y mental, y la sinceridad que nos lleva a explotar.

Ritmos sincopados que “anochecen en tu cerebro” sirven de entrada a Invertebrado, una canción con el “metabolismo acelerado” y que precede a ese Mundo Infierno donde sobresalen las guitarras afiladas de acordes cortantes y cortes temáticos geniales. Caníbal Café y Cuerpos son dos temas cortos, enigmáticos y penetrantes donde el simbolismo se adapta a los juegos electrónicos, susurros y cuerpos en alcohol.

Cierra el disco el tema D-30 el único cantado por el Professor, autor también de la letra, con una habilidad considerable. Son los últimos acordes siniestros donde el protagonista siente “la rutina de su aliento y el hedor, ácida su orina…”. Versos duros y penetrantes hasta que la máquina se desconecta y acaba la epopeya sonora y poética de este maravilloso álbum.

Munlet
Munlet han conseguido, con este alarde de creatividad, comunicar sus sentimientos a sus seguidores habituales, que no son pocos, mediante el dominio de esos parámetros  que les hacen ser únicos. Pero también han abierto la puerta a estilos no tan desconocidos para ellos como el pop en una estrategia que les confirma como un grupo de múltiples recursos. Algunos les considerarán un grupo de rock a secas, otros una banda de electrónica punk. Con justicia, habrá quienes, como yo, no hayan disfrutado tanto de un disco con estos preceptos combinados, desde los albores de los grupos tecno, post punk e industriales. Como ellos mismos han dicho en alguna ocasión, este álbum “no es una colección de canciones”, sino mucho más. A mi parecer, es puro talento a cañonazos.

Nota: Puedes escuchar el disco en el bandcamp.

Te invitamos a disfrutar del video con el tema que titula su disco, "Cañón" realizado por Pablo Fermín.