Mostrando entradas con la etiqueta Sello Delia Records. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sello Delia Records. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Los Jíbaros, todavía son bravos, y lo demuestran con un espléndido álbum de pop poderoso


Portada
Entre los bosques inaccesibles de Sudamérica habita un conjunto de tribus Shuar, llamadas por los conquistadores españoles los Jibaros,  cuyas tradiciones surgen de lo oscuro. Entre sus costumbres, destaca una depurada técnica para reducir las cabezas de sus enemigos, la adoración a un demonio llamado Luanchi, y un amplio abanico de rituales materializados con alucinógenos varios.  Se trata de un pueblo guerrero que aún mantiene comunidades en estado salvaje, y cuyo nombre ha inspirado a esta banda madrileña que te presentamos. Un calificativo genérico que bien podría responder a una actitud de rebeldía frente a la realidad sociocultural dominante cuya ausencia de criterio coloniza las mentes para perpetuar el orden consumista establecido.  Los Jíbaros son la evolución natural de los ya conocidos Zombie Valentines, de los que ya te hemos hablado en varias ocasiones en este espacio musical.  Arrancan este 2016 con un disco de título homónimo editado por un combinado  de irreductibles discográficas como son Kotj Records, Sweet Grooves Records, Hurrah! Música y Delia Records más una magnífica portada y todo el arte final a cargo del gran Don Rogelio J.  Tal y como decían los colonos y los misioneros españoles  allá por el siglo XVI al ser expulsados por los valerosos Shuar de sus tierras: “estos jibaros todavía son bravos”.     

Trayectoria 
Los Jíbaros. Foto: Vi-twins
Los Jíbaros son David Lorenzo (guitarra, piano, voz y coros), Al Moretti (guitarra, armónica, voz y coros), Gabriel Cuesta (batería y percusión) y César Sánchez (bajo, órgano, sintetizador, voz  y coros).  Antes de este proyecto formaron los Zombie Valentines, combo creado en  2006 en Madrid (+ info).  En 2010 sacan su primer Ep para Sunny Day Records. Al año siguiente editan, con el mismo sello cacereño, su Lp de debut con el título de “Mejor Ahora”.  César Sánchez se incoporó en el proyecto procedente de bandas como Autonautas entre otros. 

Artwork Don Rogelio J.
Este disco que te presentan ya bajo el nombre de los Jíbaros fue grabado, mezclado, y masterizado por Pepe Bermejo en los estudios Village Green. Tomos los temas del álbum son originales de la banda menos “Mi corazón” que es una adaptación al castellano de la canción “Beat your Heart Out” de Robert López  de The Zeros.  El arte, con ese espectacular dibujo de la portada, es de Don Rogelio J. quien también aporta otra magnífica ilustración en la hoja interior así como se encarga de la maquetación y diseño. En la contraportada hay una buena foto de Dyana Omary.    

Las canciones

Los Jíbaros. Foto: Dyana Omary
El disco se abre con el tema "Los tiempos están cambiando",  toda una declaración de intenciones como bien nos dice Binguero en otro de sus imprescindibles escritos de promoción (léelo aquí).  Una canción en la que nos cuentan:  "Y si somos de otro tiempo, qué más da. Yo me quedo con los besos, con los discos y con el amor de verdad".   Espectacular comienzo con descarga de guitarras, complementos de bajo y batería de lujo, y esa magnífica voz principal que desgrana una melodía preciosa. Incluyen un desgarrado solo de guitarra que aporta actitud de rock and roll más juegos de voces de auténtico himno generacional.  Le sigue "Menos que menos"  otra muestra irrefutable de la capacidad para crear canciones bonitas, ideales para “dejarse de cuentos”.  Nos cuentan: “Duele el fin un poco más de normal” aunque se atisba una energía que aporta sueños.   Combinaciones maravillosas de  guitarras que vienen a llenar ese “nada nuevo en mi corazón”. “El odio y el dolor los cura el tiempo…”. 

Los Jíbaros. Foto de su facebook
“Quiero decirte algo” es el título del siguiente corte. Siguen brillando melódica y rítmicamente con detalles de powerpop americano a ritmo trepidante y cambios de estructura armónica con detalles instrumentales  fantásticos. “No puedes ni imaginar lo largo que es un día sin ti”.  Con el pensamiento pendiente de ese  rencuentro llegamos a  "Costa Oeste", otra excelente  muestra de su talento en este caso con introducción de armónica, “desde un susurro de mares y sal… aprendiendo en un alto en el camino para pensar… el viento vuelve a soplar”.  Más solos de guitarra bien ideados, y detalles  americanos con cambios de tempo, “el destino nos vuelve a encontrar”.  Con  "Ella dirá que no",  la banda nos acongoja con más respuestas a atnatas preguntas. “Las nubes cubren un cielo sin fin, quiero arrastrarlas lejos de aquí”. Tema de ritmo bien marcado, con detalles de beat sixties, crescendos de antología, y estribillos con magia.  

Los Jíbaros. Foto de su facebook
Cierran la cara A con "Radio de acción", canción para “perderse en tu mirada… y no sé cuánto tiempo llevo allí, recuerdo esas palabras, si entras no vas a poder salir”. Tema que suma arreglos psicodélicos. R&B y powerpop para  “volver atrás” dando varios pasos hacia adelante.  Definitivamente, nos quedamos en su radio de acción. A destacar esa magnífico solo ácido de guitarra y una endiabla forma de cantar que levanta el ánimo hasta más allá de la estratosfera.
La cara B empieza con "Ni un segundo aquí",  mediante  más guitarras desatadas de R&B. Reza el estribillo: “prefiero no estar, prefiero volar muy lejos, ya no aguanto ni un segundo, aquí no estaré bien, el siervo ha aprendido a morder”.  Una canción no apta para gente con “sangre de horchata”. 

Los Jíbaros. Foto de su facebook
"Todos mis miedos"  es el siguiente corte que nos pone alerta desde el primer acorde con sensual riff de bajo. “Todos los miedos desaparecen cuando te tengo cerca… si no te veo, todo se nubla, se vuelve negro”.  Tema fantástico de amor con otra melodía exquisita entre un ritmo muy bien trenzado, más otro solo de eléctrica conmovedor.  En  "Las chicas como tú",  los Jíbaros se muestran especialmente inspirados para definir un recorrido de powerpop absorbente, entre coros, guitarras sutiles, y esa voz luminosa principal entre “palabras que brotan y se amontonan en mi boca y no consigo reaccionar”. Sudando tinta, nos cuentan cosas del amor, el deseo, filtrando los deseos entre canciones que sí  importan, que son como aquellas tan bonitas que solemos escuchar.   Y de esas  chicas que se arreglan solas, con tanto que pensar, llegamos al siguiente corte titulado "Chico listo".  Aquí los Jíbaros arremeten con una profundidad muy convincente, a ritmo potente, para describir con ironía el perfil de esos chicos listos que “se pasean por la cruda realidad sin amigos, montados en el tren de la ambición donde no hay asiento para débiles de corazón”.   

Los Jíbaros. Foto de su facebook
Llegamos de este modo a la versión del "Beat Your Heart Out" de los Zeros de Roberto López (El Vez),  adaptado magistralmente por la banda con el título de  "Mi corazón".  Más guitarras que nos embelesan  acompañadas por  esa batería y bajo que ruedan a tempo impoluto. Con el corazón desbocado, consiguen que la canción se integre en su magnífico cosmos creativo sin fisura alguna. Cierra el disco "Contar mentiras”, la última de las perlas de este imprescindible disco, mediante un ritmo más pausado pero igual de intenso con detalles de folk inconmensurables. Canción de elevada carga social: “vuelven a decir que lo hacen por ti… son las ratas del barco que huyen del naufragio…  los amos del miedo comprando tu silencio”.  “Nuevas mentiras, mismo final. Treinta monedas sucias y un beso.  Si te arrepientes dile a Dios que te perdone, nosotros no. No olvidamos los engaños y el desprecio”. 

Reflexión final

Los Jíbaros. Foto de su facebook.
En un disco de este calibre, con semejantes canciones de pop poderoso, brillantes de principio a fin, debería figurar una de esas ya habituales pegatinas tan comunes últimamente en los discos,  para destacar la enorme trascendencia de esta banda capaz de mutar de un proyecto fascinante como fue Zombie Valentines a otro como el de los Jíbaros con el que adquieren una vivacidad y una maestría melódica y rítmica digna de los mejores combos  de powerpop a nivel internacional.  Es por ello que no desentonaría en absoluto advertir en la portada que su contenido no es apto para mediocres, sino que contiene una amalgama de buen gusto, actitud y originalidad sin parangón alguno, ideal para paladares exquisitos. Aunque, probablemente, haya quien aún no quiera darse cuenta, ni por éstas, estoy convencido que de este álbum se hablará largo y tendido  en circuitos inteligentes actuales así como de épocas venideras.  Es indiscutible que este álbum es uno de los trabajos discográficos más originales, como poco, de este año en curso. Desde la humildad y la empatía que les caracteriza, ejemplificada en frases como la  añadida en la hoja interior en la que se dice  “Por muchos años de música y parranda”, este cuarteto ha renacido con una capacidad descomunal para tocarnos todas y cada una de las fibras más sensible de nuestro cuerpo.  Mediante unos cimientos firmes y una creatividad inaudita, han logrado reinventarse para llegar con mayor facilidad aún si cabe, a lo más electrizante de nuestros sueños, a lo más hondo de nuestros corazones, y a lo más vibrante de nuestros biorritmos mediante las ideas ejecutadas de forma impecable. 

Nota: Puedes escuchar y adquitir el disco en el bandcamp de Kotj Records, Hurrah! Musica, Sweet Grooves o Delia records.   

Actúan el 10 de dicembre en el Purple Weekend en el Espacio Vías a partir de las 13:00 horas con entrada gratuita.

martes, 1 de marzo de 2016

Leone, eclecticismo musical y poética conmovedora que te empapa “Tus Huesos” para ser como JC

Portada del 7"
En el mes de octubre de 2015, Magic Pop os informaba sobre un nuevo grupo llamado Leone,  formación ciertamente excepcional creada por grandes músicos madrileños y almerienses que han aunado experiencia y creatividad con el propósito, más que  logrado, de dar forma a un proyecto sólido cuyo eclecticismo estilístico les sitúa entre las bandas más originales que hayamos podido escuchar en tiempo.  Ya en esa reseña de presentación os destacamos que no son los únicos ni los primeros en fusionar la canción tradicional española con la música de raíces americanas, pero su flamante  propuesta consigue  atraparte desde su primera escucha.  Mediante una conmovedora poética musicalizada con recursos tan extraordinariamente ensamblados, se ha incorporado a nuestras preferencias musicales como una lluvia fina que te cala hasta  “Tus Huesos” ,  título de una de las dos canciones que se incluyen en su segundo single editado este 2016 por los sellos Monasterio de Cultura y Delia Records.  El próximo mes de mayo de este 2016 tienen previsto entrar en el estudio de grabación para dar vida a su primer álbum con previsión de sacarlo al mercado discográfico tras el verano.  A la espera de ese disco que, con toda seguridad,  va aportar otras tantas maravillas a nuestra escena de rock and roll, vamos a hablaros de este nuevo y setundo Ep, otro de los suculentos aperitivos musicales de Leone para saciar esa "Sed de Mal", de esa "Vida que no vale nada", dos de los temas que piensan incluir en ese ansiado primer Lp.    

Trayectoria 

Leone. Foto: Vi-Twins
La banda Leone está formada por Jesús Canet (guitarra y voces, Motel 3), Juan Pérez Marina (guitarra, Cartografía del Ruido, Corcobado), Manuel Cahuchola (bajo y voces, Ventura Dijo, Paul Collins), Jesús Alonso (batería, Les Rauchen Verbotem, Corcobado).  Se forma a finales de 2013 con un par de demos grabadas en casa con temas como "Sed de mal". El nombre es un homenaje al cineasta Sergio Leone, conocido por sus obras de spaguetti western.  Ya en 2014 se estrenan en directo, y  en verano de ese año empiezan a  grabar su disco de debut con cuatro canciones que acaban autoeditándose en formato vinilo y digital (+ info). Con el título homónimo de Leone Ep se graba en el Estudio La Reserva, con David Acero a los mandos, más Jesús Rodríguez Chinchilla (Hazte Lapón) al bajo y David Talbaila (Ornamento y Delito) a la batería. Ambos son substituidos más adelante por la actual base rítmica por la que pasa también Rubén Lizana (percusión).  

Leone. Foto: Vi-Twins

Con el respaldo de algunos medios especializados, realizan varios conciertos con éxito en salas del Estado, al tiempo que graban un  nuevo sencillo con dos temas, “Tus Huesos” y “Quien quiere ser JC (Jesús Canet)”.  El single está disponible en el bandcamp en formato digital y este 2016 lo ha editado en vinilo 7”  Monasterio de Cultura y Delia Records.  Próximamente presentarán una versión de 713avo Amor que se incluirá  en el recopilatorio “Atardecer naranja infierno”, homenaje a Carlos Desastre. Cabe destacar también que vuelven a colaborar en el artwork,  Fran Ubeda Llorente aportando el dibujo de la calavera del vaquero de la portada, con diseño de Mamen López.

Las canciones 

Leone. Foto: Vi-Twins
“Tus Huesos” es una exhibición espectacular de talento con el que logran mezclar el rock oscuro con la copla, sin fisuras y  como si nunca hubieran recorrido caminos paralelos sino sucesivas intersecciones de las que todo el mundo tuviera la inequívoca posibilidad de aprender sobre los dos géneros.  Empieza con un recorrido de “instro” dibujando aires arabescos con un paso firme y elegante “para que compartamos el mismo destino cuando no tenga ganas de luchar”.  Nos cuentan: “Cuando parezca que pierdo el sentido, dame aire para que pueda respirar”. Canción para compartir es mismo e inevitable destino, “rodando calle abajo, llenos de barro, pero juntos tu y yo”. Preciosa canción de amor, con una lírica extraordinaria,  emocionante, “para que no sientas frío, que solo sea yo quien te susurre al oído canciones que no hablen del pasado, y que solo quieras más”. 

El 7” se completa en su cara B con otra excelencia, ciertamente deslumbrante, titulada  “Quien quiere ser JC”,  corte existencial de amor y desamor, de dulces tormentos, de hombres buenos y sinceros como esta canción.  Con una determinación rítmica imponente, las guitarras y la voz principal culminan unos arreglos con una exquisitez arrebatadora que desemboca en un final ciertamente apoteósico.

Reflexión final 

Leone. Foto: Vi-Twins
La banda se me antoja un auténtico tesoro para críticos que condensan su opinión en la consabida lista de referencias.  Con solo nombrar los grupos que les han influido, de una forma u otra, seguramente se emplearía más de un párrafo de lectura sencilla, pero estoy convencido de que el ávido lector, melómano a más señas, se quedaría con la sensación de haber leído una reseña insustancial, difusa y absurdamente recurrente.  Los  Leone van mucho más allá.  Están llamados a crear escuela, por todo el arte que tienen, por su buen criterio y por la forma de combinar los recursos con una maestría fascinante.  Otra cosa es que haya alumnos valientes dispuestos a aprender para seguir con la brecha abierta.  Por el momento, tras el éxito conseguido en sus directos donde presentan sus dos extraordinarios primeros sencillos, se constatan ya múltiples oyentes  que incluso se saben las letras cautivados por su habilidad innata de inventar una realidad musical y poética propia conjugando estilos para dar forma a un lenguaje propio y perdurable.  

Nota: Las fotos de esta reseña han sido facilitadas por Vi-Twins. Puedes escuchar las canciones en el bandcamp

martes, 14 de abril de 2015

Queremos fardar, flipar y reirnos de todo con la descomunal “Basura Blanca” de las Islas Marshall

Portada
Las Marshall son unas islas tropicales situadas en el Océano Pacífico formadas por grupos de arrecifes, islotes y atolones, como el famoso Bikini: un campo de pruebas nucleares de los Estados Unidos,  quienes hicieron estallar allí nada menos que 20 bombas de hidrógeno y atómicas entre 1946 y 1958 no sin antes expulsar a la población indígena de los alrededores. También usaron la laguna como cementerio de barcos de guerra y vertieron residuos tóxicos, entre otras barbaridades ecológicas y humanitarias hasta que finalmente  en 1986 este antiguo territorio en fideicomiso, se convirtió en autónomo, en libre asociación con los yanquis quienes pasaron a encargarse de su política de defensa y asuntos exteriores hasta su independencia en 1991.  A cambio de tanto atropello radioactivo, las autoridades isleñas recibieron mucha pasta en forma de varios  millones de dólares.  Hoy en día, las Marshall acogen una cantidad ingente de turistas que practican buceo y snorkeling, disfrutan de sus paradisiacas playas, se alojan en hoteles de lujo, e incluso celebran  el Día del Recuerdo de las Víctimas de la Bomba Nuclear, cada primero de marzo al tiempo que continúan con su batalla legal para que los países cumplan con la obligación del anhelado desarme radioactivo.  ¡Qué mejor destino, pues, para nuestro  querido “Ieio Tropical”, famoso personaje de la Moto de Fernan, quizá exhausto de su Benidorm natal, pueda pasar unos días de vacaciones en ese gran cementerio de “basura blanca”, que así se titula el descomunal disco con el que debutan este dúo de rock and roll llamado precisamente Islas Marshall.  Un álbum que se meterá dentro de tu cuerpo para que puedas flipar y reírte de todo por gentileza de cinco espléndidas discográficas:  A Wamba Records, Delia Records, Devil Records, Monasterio de Cultura y Rufus Recordings.      

Trayectoria 

Foto de su facebook
Islas Marshall son un proyecto residente en Madrid, creado por Nacho Castañón (guitarra y voz) de los extintos The Awesome J'Haybers, responsable también de su One Hand Man´s Band, más Cristian “El Grasas” (batería y voces) de la Moto de Fernan, ambos originarios de la prolífica escena de rock and roll beniyorquesa.  “Basura Blanca” fue grabado en mayo de 2013 en los Subsonic Studios de Madrid por Antonio Pérez e Iván González “Chapo” quien también se encargó de la mezcla con ayuda del dúo. El diseño de portada es de Fernando Díaz y la maquetación de Manuel V. Delia. En la carátula se puede ver una variación del escudo de las Islas Marshall. La  figura del pájaro central que se aprecia en el distintivo del país se convierte en un mesías alado que bajo el sol levita sobre una carta marina con un barco y una isla al fondo más el año de grabación del disco a sus pies. 

Bandera de las Islas Marshall
Por lo que se refiere a la contraportada, figura la bandera del mencionado estado insular, sobre la que podemos leer los créditos del disco y el título de las canciones.  La franja ascendente colocada en diagonal representa el ecuador. La estrella blanca situada en la parte superior de la bandera simboliza el archipiélago situado en el Hemisferio Norte.  Los colores naranja representa el coraje y el  blanco la paz así como las dos cadenas de islas del archipiélago: Ratak Chain (Cadena Amanacer)  y Ralik Chain (Cadena Atardecer).  La estrella blanca posee veinticuatro puntas, una por cada distrito electoral del país. 

Foto: Marta Sandiego. En el estudio. 
Para la grabación del disco participaron: Antonio Pérez aportando coros en “Indestructible”; Robertez (Motociclón) quien toca la harmónica en “Iaio Tropical”; Miguel Ayuso con su saxo en “Cabeza De Vaca” y “Manifiesto I. Marshall”; Iván González “Chapo” a la guitarra en “Indestructible” y  el bajo en “Shrimp Blues”; y Mario Zamora al sintetizador en “Cabeza De Vaca” y “Enséñame La Pasta”, canción en la que Pilar Crespo toca el violín. 

Las canciones

El disco contiene once temas de los cuales, nueve son propios y dos versiones: del conocido  “Iaio Tropical” de la Moto de Fernan, y el “What I’d Say” de Ray Charles.  Se abre con “Enseñame la pasta”, canción combativa y bailable en la que el dúo, con inusual ayuda de una violinista que aporta una sonoridad peculiar y muy enriquecedora, más sintetizador,  consiguen una mezcolanza cautivadora de música negra, algo experimental, incluso psicodélica, con detalles punks y letra consumista-surrealista.  Le sigue  “Mola un huevo”, con su persistente riff de blues agresivo acompañado por bombo y caja irreductibles como acompañamiento de esa mencionada frase principal. Cambios de dinámica rítmica e idioma, al inglés, nos atrapan en un gigantesco juego de hard funk blues.   

Foto de su facebook
A continuación nos presentan su versión del “Iaio tropical”. El tema original está incluido en el Ep “Vuelta al mono” de la Moto de Fernan, editado en 2014 por Rufus recordings.  Como bien sabrás, cierra ese gran sencillo del que puedes leer nuestra reseña aquí.  El cover de las Islas Marshall convierte este grandioso despiporre de punk, crítico con el universo playero, en una descarga inusitada de blues agrio con fascinante harmónica cambiando el tratamiento rítmico y los riffs de sustento aportando una visión nueva ciertamente exquisita.  Tras ella, otra  adaptación, en este caso del “What’d I Say” de Ray Charles. Islas Marshall consigue convertir un legendario himno negro en pura basura blanca con un atractivo ruidoso innegable que le confiere una fuerza fascinante. La original fue grabada en febrero de 1959, y fue considerada por la discográfica Atlantic, “demasiado atrevida y larga”. Islas Marshall soluciona, con auténtica destreza, la segunda pega del sello pasando de los más de seis minutos originales a los poco más de dos y medio, consiguiendo de este modo que el mítico tema se amolde a la perfección a su cosmos energético de blues desaforado.   

Foto de su facebook
Con “Cabeza de Vaca” nos inundan la mente con una secuencia monumental  de riffs de guitarras. Una auténtica tormenta de fuego entre voces siniestras y ritmos descerrajados que nos llevan hasta la entrada alocada del saxo mientras “el agua del río se tiñe se rojo y la luz de la luna se apaga entre gritos y llantos”. Cierra la cara A ese “Shrimp Blues” que nace de la distorsión para adentrarse en el blues más cavernoso hasta desembocar en una hábil distribución rítmica en la que batería y guitarra se persiguen por lo largo y ancho del tema con acompañamiento meticuloso de bajo hasta perderse antes de los compases finales de percusión tribal. 

Empieza la cara B con la muy bien titulada “Indestructible”,  tema de hard blues con juegos extraordinarios entre melodía y distorsión, entre golpes de batería y una voz principal que nos recuerda que es “indestructible, nena…”. Punteos sugerentes entre complementos bluseros y toques psicodélicos de unas guitarras inspiradísimas, con aportación estelar de bajo, consiguen uno de nuestros temas favoritos.  El crescendo final es apoteósico y nos deja absolutamente anonadas dispuestos a removernos con lujuria entre la “Basura Blanca”, que así se titula el siguiente  corte.  De nuevo, Islas Marshall nos ofrecen una lección de rock ácido rompiendo la barrera del sonido a base de ritmos y guitarras desenfrenadas creando espirales suicidas entre cambios increíbles.  De este modo nos procuran un desfase de temas principales operando con locura y agresividad, entre carreras con meta con premio en el mismo infierno.  

Periwhat fotos.
Y tras esa tremenda algarabía de sonido, nos ofrecen el tema que les da nombre. Una Islas Marshall a base de guitarras metálicas acompañadas por una batería incesante.  Un par de escasos minutos que condensan toda la rabia y la habilidad de este dúo para mantener alto el listón de un disco de canciones fabulosas como ese siguiente “Manifiesto I. Marshall” en el que la carrera hacia el abismo viene acompañada de sucesivas andanadas de guitarra, batería, que culminan en unos compases obsesivos con los que crean una tensión indescriptible. Ha llegado el momento idóneo para la lectura del manifiesto: “Hubo un día en el que el cielo fue azul. Un día en el que el horizonte y el mar fundieron sus brazos, bajo el calor del sol. La música sonaba por las calles y los jóvenes hacían el amor. No hemos olvidado ese día. Hoy es ese día. Hemos llegado hasta aquí y tenemos claro nuestro fin: Queremos flipar…Joder la mente… Queremos follar en la calle…Nos mola fardar… Esa es nuestra política, es nuestra vida. Queremos reírnos de todo. Fardar!!!”. 
En los últimos surcos del disco nos ofrecen “Dentro de tu cuerpo”  con arranque cosmológico, ritmo de blues, guitarras generosas nada previsibles pisando el acelerador entre “ángeles del fuego volando por la habituación”. Descargas de slide y fuzz que nos llaman la atención y nos quitan el aliento mientras “juegan con mi corazón”. Acaba el disco con una versión instrumental de “Enséñame la pasta”, un colofón ideal en el que vuelve a brillar un violín magnífico, efectos incluidos, y ritmos ancestrales  para un disco que, con cada nueva escucha, conseguirá convertirte en acérrimo fan de unas Islas Marshall en plena efervescencia creativa, entre la locura y la visceralidad más genuina.                    
Reflexión final 
En la parte inferior del escudo de la República de las islas Marshall está escrito en marshalés “Jepilpin ke Ejukaan”  que en español significa “Logro por medio del esfuerzo conjunto”. En realidad, esa misma proclama podría haber figurado perfectamente en la carátula del disco de debut de este potente dúo;  sin embargo ellos han preferido que conste el título genérico del disco:  una “Basura blanca”, más la fecha en números latinos. Quizá tenga algo que ver con la mierda nuclear que los americanos dejaron en las islas a base de ensayos de las bombas atómicas aunque creo que resulta más extrapolable a la gran inmundicia de este orden mundial que nos impide “fardar, reír y flipar” a nuestras anchas tal y como se reivindica en el manifiesto antes mencionado. Sin duda, este álbum es sorprendente en todos los sentidos:  desde el tratamiento guarro y atropellado del blues, con detalles oscuros y psicodélicos,  hasta el mismo nombre escogido por el grupo pasando por las proclamas, entre lúdicas y esotéricas, de sus desquiciadas canciones.  Se trata de un trabajo, a mi juicio, verdaderamente excepcional cuya aparente sencillez permite que resalte en  su máximo apogeo su esperpéntico  pero cautivador tratamiento musical tanto por sus aspectos irreverentes como meramente imaginativos y divinos.  Así que, para acabar con esta reseña, nada mejor que otras palabras en marshalés:  "Men  Otemjej  Rej Ilo Bein Anij”. Una sentencia que se puede leer en la bandera del castigado atolón Bikini para recordar las palabras que el líder bikiniano, Juda, dijo al comodoro estadounidense Ben Wyatt, cuando el yanqui ordenó a los pobladores que cedieran sus islas para las jodidas pruebas nucleares por “el bien de toda la humanidad”.  Pues bien, esas palabras fueron, traducidas al castellano: "Todo está en las manos de Dios", y nos vienen de perlas para entender el papel de ese personaje divino y alado que reina sobre la “Basura Blanca” en el centro del disco de debut de este gran dúo llamado Islas Marshall.      

Nota: Puedes escuchar los temas en el bandcamp y comprar una copia del disco por internet, antes de que se agoten en cualquiera de las discográfias mencionadas como la extroardinaria Rufus recordings, suministradora oficial de rock and roll para el Magic Pop. 

martes, 25 de febrero de 2014

Magic Dildoss, auténtico placer a 33 rpm con su “Cool Dance”, título de su álbum de debut

Porta del disco de Rictuss
El primer disco de los castellonenses Magic Dildoss, “Cool Dance” (2013) es de esos álbumes a los que recurres cuando tienes ganas de escuchar buena música  con raíces en los sesenta  pero a los que, a su vez, pides por lógica que aporten una visión propia y original. Momentos especiales en los que no vas a conformarte con cualquier cosa y quieres que te agasajen con sonidos americanos e ingleses, con algún que otro riff conocido pero tratado con creatividad, y sobre todo con un ritmo que te revitalice las neuronas más una melodía que te sensibilice al máximo; eso sí, siempre con el estado de ánimo predispuesto a conectar con sus propósitos comunicativos y con sus no menos importantes sensibilidades personales. Ha pasado bastante tiempo desde que estos castellonenses nos sorprendieran con su primer Ep, grabado en 2008, pero tras oír ese fantástico álbum que acaban de sacar creemos fervientemente que la espera ha valido la pena.

El  grupo empezó con la reunión de los castellonenses Fossiles, grupo de “garage” de los noventa, para el segundo Funtastic de 2006. Su bajista original no podía tocar y fue reemplazado por German Albero. Como solo quedaba un componente original de la banda, su  guitarrista Rafa Leal, mezclaron temas de Los Fossiles con otros  compuestos para la ocasión y después cambiaron el nombre por el de Magic Dildoss. De esa primera etapa solo quedan Rafa, quien también toca el saxo, y Germán.  Actualmente, el resto de la formación son Antonio Jorro, voz, maracas y pandereta;  y David Albero, hermano de Germán, a la batería.  Por la banda han pasado otros percusionistas como Paco Zafra, quien grabó casi todo el nuevo Lp y “Varo” Coalla con quien sacaron su anterior Ep, así como Fletan de los Arrrghs!!! y Jesús Gallardo quienes tocaron en una sola ocasión. 

Magic Dildoss. Foto: Carlos Ciurana

Aparte de este Lp, tienen un Ep editado por Hair Man Records, con los temas ‘Kill Time’ y ‘All That I Wanna Say’ en la cara A , y en la B, ‘Hey!’ más ‘ It’s A Crying Shame’, versión de un tema de los Gentlemen (Dallas, Texas 1964-1968). Estas canciones se grabaron en los estudios Circo Perrotti  en junio de 2008, producidas por Jorge Explosion y Mike Mariconda que colaboran tocando la armónica y el Lapsteel. En esa sesión también se grabó el tema que da título a su primer Lp, “Cool Dance”. 

Todo el resto de su primer “larga duración” fue grabado y mezclado en los Rockaway Studios (Castellón) en marzo de 2012 con Mike Mariconda como productor y los técnicos Coky Ordóñez y Alberto Luzendo.  Colabora Mike a la Steel guitar, más órgano y piano; Leandro Tello a la armónica; Diego R.J. del Sótano de Radio 3 en la locución de “Magic Dildo”; y Sandra Piquer más Marisa Marzá en los gemidos de esa misma canción.  El disco ha sido coeditado por Delia Records (Madrid), Hair Man Records (Castellón) y Devil Records (Valencia).  A destacar también esa magnífica portada con una pintura de Rictuss más una hoja interior con fotos y otro buen dibujo a cargo de Andrés Ruiz. Por otra parte, cabe destacar que está dedicado a José Barberá del pub D’Leyend de la calle Nou de Març de Castellón. 

Las canciones

El disco empieza a rugir con “My Motor bike” sustentado en un conocido riff de guitarra, que se adapta a las formas de los Magic Dildoss, impregnado de un ritmo imparable y una excelente como enérgica voz principal. De este modo definen un tema propio de “garage rocK”, rápido como una feroz moto, con melodía pegadiza que culmina en un fantástico estribillo y un buen solo de guitarra arropado por un no menos preciso bajo dominando imperturbable el tempo.  Le sigue “Your sister”, con esas precisas guitarras generando tensión con hábiles juegos rítmicos que desembocan en descargas melódicas en este caso más propias del R&B británico con excelente aportación de armónica y detalles beat. 

“An old song”, título del siguiente corte, resulta más “garage punk” con otra potente exhibición de armónica y un demoledor riff de guitarra provocando a una voz que resulta fascinante. Un tema que avanza sin contemplaciones, desgarrador, con buenos coros, y secuencias de guitarra y bajo poderosas, con otros soberbios solos de guitarra. Precede a “The tide of the revolt”, otro ejemplo, de manual, del mejor rock and roll con conmovedor desarrollo de blues rock americano y otra apasionante melodía. La banda suena conjuntada con momentos rítmicos sublimes, más otro recorrido guitarrero propio de autopista por el desierto que nos traslada a una visión más freakbeat, llamada “Nobody knows you”. Una canción con juegos rítmicos cruciales y esas referencias de 60’s británico con guitarra perfecta y sensual.  Acaba la cara A con “Magic Dildo”, tema con reflejos en el instro surf, tambores y guitarras playeras, muy original, en el que no faltan presentaciones de lujo y gemidos consecuentes a la utilidad de ese mágico dildo, a 33 y 45 rpm.

Magic Dildoss
 
En la cara B, nos sorprenden ya desde el primer surco con esa “Robber girl”, con contundente arranque de guitarras salvajes y juegos de voces “garajeras” para un tema sensitivo que no pierde ni un ápice de tensión a medida que discurre entre momentos energéticos ciertamente grandiosos, a los que añaden gritos y otra gran exhibición de guitarra.  “The Sinner Man” aporta una visión más propia de R&B con el que los sentidos vibran desde el primer hasta el último compás mediante geniales detalles de beat y una segunda guitarra con detalles de Steel country.   Momento genial con el saxo que puede recordar a una conocida serie humorística británica de culto.

“Tonight”, siguiente corte del disco, presenta un riff que provoca un vendaval de sensaciones con ingeniosa armónica. Un tema rápido, imparable, con un dominio instrumental apasionante que antecede a otra recreación de añejo R&B con esa “Freak family”, intepretado con una solvencia magistral, excelente voz y unas guitarras muy seguras con las que logran ponerte en ese punto ideal de éxtasis sonoro.

Magic Dildoss. Foto: Magic Pop
Con “Cool dance” regresan las guitarras más americanas, con toques de instro surf. Un tema muy bailable, que resulta de forma innegable todo un hit instrumental de los sesenta con gran aportación de saxo.  No nos pasan desapercibidos esos momentos de bajo fabulosos. “Keep your big mouth shut”, culmina el álbum, de forma no menos genial, con otra descarga de guitarra “garage punk” que puede presumir de  destreza, imaginación y potencia  con cambios de ritmo perfectos y ese toque final que nos arroja una explosión eléctrica de órdago.

Magic Dildoss han conseguido satisfacernos, aunque pueda parecerte una metáfora fácil, mediante este pedazo de disco llamado “Cool Dance” que nos presentan gracias a la ayuda inestimable de tres valientes discográficas como son Delia Records (Madrid), Hair Man Records (Castellón) y Devil Records (Valencia). Con este álbum, culminan muchas horas de ensayo y conciertos espectaculares, pero sobre todo un deseo irrefrenable de transmitir esa energía, esa vitalidad propia de las grandes bandas de rock and roll con suma creatividad y una instrumentación muy  cuidada.  Por ello te aconsejamos que consigas una copia de este preciado vinilo. Si aún no has tenido la oportunidad de compartir la experiencia en vivo, siempre podrás disfrutarlo en la intimidad de tu habitación.  

Nota: Puedes escuchar el disco en el bandcamp de Delia Records o conseguir una copia de esta edición muy limitada también en Devil Records