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jueves, 2 de marzo de 2017

The Real Me nos embelesan con “12 songs about Love and Stuff”, un compendio agridulce de canciones perfectas

Portada
Estoy convencido de que si Paul Weller oye el nuevo disco de The Real Me, titulado “12 songs about love Stuff” (Clifford Records 2016), va a sentirse tan identificado con sus fascinantes canciones, que igual aparca su necesidad imperiosa de experimentación  para regresar a su etapa inicial de pop y soul con raíces sixties.  Y con ello no quiero decir que el principal valor de The Real Me sea recuperarnos el estilo del añorado “modfather” de antaño. Ni siquiera pretendo insinuar que Weller ande errado con sus últimos trabajos. No es eso, sino mucho más y, como poco, igual de importante. A mi juicio, lo más relevante de este combo residente en Almería es que han conseguido un álbum ciertamente perfecto, difícil de imaginar sin referentes, pero igualmente imposible de materializar sin la habilidad y la creatividad de estos enormes músicos.  The Real Me  han perfeccionado un universo propio de matices que se nos antoja inigualable, con una creatividad especial, combinando modos, arreglos, armonías y pasión con un toque tan personal que te dejará absolutamente encantado ante tamaña exhibición de talento propio.             

Trayectoria 

The Real Me. Foto: Alex Dicker
Creada a finales de 2010, la banda almeriense The Real Me está formada por David Bailey (guitarra,voz, y compositor, originario de Woking en el condado de Surrey, Inglaterra),  Paco García (guitarra), Miguel Ángel Calabuig (bajo/coros), Antonio Medina (batería) e Isa Cazenave (coros/pandereta).  Los dos primeros fueron componentes de Moon Unit.  Los dos segundos fueron miembros de The Shake.  Anteriormente habían contado con el bajista Alberto Bonillo, quien fuera guitarrista de Monogay, y Raquel a los coros. 

The Real Me en directo. Foto de su facebook
Su disco de debut, “Soul on Fire” (Clifford  recrods 2012), se grabó y mezcló en los Rock’n’Rolla Studios de Almería por Jonathan Leandro Ramírez a excepción del tema “Indian Summer” grabado en los Fusible Studios de Aguadulce con Raúl Parra. Pablo se encargó de masterizarlo en Producciones Peligrosas de Granada. Participaron en la grabación los The Mike Angel Singers con Miguel Angel de los Shake, Raquel y Dave; Fran Guirao a la guitarra en algunos cortes, y una sección de metal, a base de saxo, trompeta y trombón, con Nixar Wind (Alejandro, Ramon Jesús, y Angel David) más otros instrumentistas como Jorge Jimeno Mouzo y Angel J. Navarro Andúgar de Bartleby Club.  Puedes obtener más información de ese disco en el blog del Magic Pop. 

Este segundo álbum  fue grabado y masterizado por Raúl Parra en los Fusible y Vilallobo estudios, Almería. El diseño de la cubierta con esos bonitos tonos pastel adornando  varios motivos amorosos como musicales es de Ana Abad. 

Las canciones 

The Real Me. Foto: Alex Dicker
El disco arranca con “Who's Your Guru Now” , en la que se preguntan “qué nuevo gurú  ocupa nuestro  lugar en ese corazón que nos deja”. El tema tiene una fantástica construcción de pop  de melodía conmovedora y ritmos bien definidos desde el primer al último compás. Rabia contenida que juguetea con secuencias de guitarras envolventes y una voz principal verdaderamente sensacional. Cambios armónicos nada predecibles, estribillos arriesgados y un buen solo de guitarra completan tan sensacional comienzo.  Le sigue “Oh Jen”, un amor perdido que no pudimos convencer aunque siempre nos queda la esperanza de seguir siendo amigos, conscientes de que nunca desaparecerá esa sensación especial. Magníficos riffs de guitarra, solo incluido, más  ritmos construidos con entusiasmo y profesionalidad,  acompañan a la voz principal en sus múltiples matices. A continuación nos ofrecen “Through The Looking Glass”, otra exquisitez marca de la casa  que arranca de forma melancólica con ese acompañamiento de guitarra suministrando un colchón de acordes envolventes a los que se suma la sección rítmica con sensacionales riffs de bajo dotando al tema de un aire de psicodelia británica de altos vuelos.  No falta el correspondiente y magistral solo de guitarra comprimido en los compases precisos para dejarnos anonadados mirando al otro lado del espejo  donde, a veces, no conseguimos reconocernos. 

The Real Me grabando. Foto de su facebook
De este modo llegamos al leit motiv principal del disco con ese “No More Love Songs”, una canción de amor especial  para librarnos de los amargos pensamientos. Una última  canción amorosa  sin ganas de que regresen a nuestro lado. “No quiero que vuelvas ahora que te has ido”.  Auténtica maravilla de pop poderoso diseñado escrupulosamente con melodía fascinante y ritmos que te contagiarán ese movimiento sensual para que tu alma se sincronice con tus pies ansiosos de baile. Finaliza con un par de compases  en los que nos dicen “cuando trato de evitar que mis lágrimas caigan como lluvia, oscurecen las palabras pero nunca ocultan el dolor”. 

Con “Hurt Me”, se recrean con una exhibición de magnífico R&B a medio tempo, con melodía pop y varias secciones a base de guitarras imaginativas que suplen los habituales recursos propios de los metales. Una  canción de soul que emerge con una destreza sin parangón alguno. Nos cuentan:  “ahora que me dejas, quiero que me hagas daño, para sentirme mejor…ni  siquiera tienes la decencia de ser cruel conmigo”.  Finaliza la cara con “Rivers Of Wine”, brillante composición propia que envidiaría  cualquier combo británico de pop con raíces sixties que se precie, por ejemplo unos Ocean Colour Scene. Pelos como escarpias tras oír esa inmejorable forma de “ahogar las penas” con melodía cariñosa y ritmo tan apasionante, con momentos solistas a la voz y guitarra ciertamente memorables.  “La película se acabó pero me perdí la última escena, demasiado borracho para pensar…”.

The Real Me. Foto: Alex Dicker
Ya en la B, nos ofrecen “It's Not What You Know”, tema de R&B y beat con un deje yeyé aflamencado que le da un sabor especial.  Sensacional canción apta para las mejores pistas de baile, con fuerza y sentimiento a raudales, no exenta de ironía: “Parece que nunca llegaré a saber lo que es ganar. No es lo que sabes, es quién conoces. Y toda la gente hermosa me pasa y no puedo ir a donde van…”.  Resultan memorables también las intervenciones de la guitarra, la combinación rítmica de bajo y batería, y por supuesto, la gran voz solista.  Después oímos encantados “The Waterboatman's Song”, tema  mod por excelencia, con detalles pop y soul. Una maravilla sonora luminosa que transpira energía a raudales ya desde ese arranque tan contundente de bajo y batería.  Un tema donde cuenta la actitud y ese sentimiento de rectitud:  “siempre voy a creer en la humanidad y siempre voy a entregar lo que se me enseñó. No me importa si me critican y me crucifican”.   

Le sucede el tema “Yeah You!”, canción de estructura rabiosa con ese riff inicial de guitarra distorsionada con el que dan paso a un combinado excelente de arreglos que van conquistándonos en múltiples planos conmovedores:   “no puedo sacarte de mi mente y  todas las cosas que me dijiste vuelan como mariposas dentro de mi cabeza”.  A continuación oímos “Let Me Down Easy”, con una construcción rítmica inusual, muy bien perfilada, dando cobertura a otro imprevisible tema de amor complicado que finaliza.  Las guitarras siguen luciéndose con gran credibilidad mientras bajo y batería aportan solvencia y seguridad.  A destacar esos exquisitos momentos finales de funk pop que dan paso al estribillo final.     

The Real Me en directo. Foto de su facebook
Llegamos a los penúltimos surcos con “Bring It Home”, canción dulce articulada con esa destreza propia  dispuesta para tocarnos la fibra más sensible. Un tema agridulce con el que logran hacernos sonreír, arroparnos con momentos sensibles “aunque solo sea un cantante que interpreta  su canción”.  Aparece una segunda voz femenina aportando un juego coral verdaderamente preciso y afinado. Un tema que logrará emocionarte hasta lo indecible. La guitarra acústica cierra el álbum con la sensacional “Skirt”, tema de detalles folk, voz tierna, riffs sensibles de guitarra, efectos de cuerdas ronroneando y esos andares con falda, “lo último que vi tras abrazarme para decirme que lo nuestro no funcionaba”.     

Reflexión final:  

The real Me. Foto: Alex Dicker
Resulta tan estremecedor  el nuevo disco de los siempre fascinantes Real Me  que si éste fuera el último álbum  de amor y desamor de la historia, sería un final precioso y memorable para tan recurrente motivo de inspiración en el mundo del pop. Probablemente vamos a disfrutar, incluso padecer según sea el caso, de bastantes discos más que hablen sobre las relaciones interpersonales desde el  cariño, la pasión y la ternura así como desde sus respectivos antónimos.  Ahora bien, aunque pueda parecer sencillo hablar de sentimientos, ¡quién no los tiene!, en realidad no lo es tanto, más aún si nos olvidamos de la necesidad imprescindible de aportar una visión propia y original. Un exceso de dulzura o incluso de odio, no solo en las letras sino también en la música, puede acabar siendo contraproducente, convirtiendo nuestro mensaje en demasiado empalagoso o innecesariamente resentido, según se tercie. No es el caso, ni mucho menos, de estos músicos almerienses, excelentes creadores e instrumentistas  que han logrado aunar deseos y frustraciones amorosas con una habilidad y un poder de convicción impresionante. Sus “12 songs about Love and Stuff” atesoran melodías agridulces y ritmos apasionantes dispuestos con arreglos meticulosos más un sonido muy conjuntado que les sitúa entre las mejores formaciones actuales de pop poderoso y soul cautivador, con raíces sixties, sin olvidarnos de su enriquecedora visión contemporánea y una perseverante como envidiable progresión de futuro.           

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Clifford Records y adquitir una copia del Lp con descarga digital añadida en la web del mencionado sello.    

lunes, 25 de marzo de 2013

Los almerienses The Real Me, nos acercan su yo creativo con el alma encendida por las pasiones

“The Real Me” es el título de la segunda y fundamental canción de “Quadrophenia”, disco original de los Who del año 1973, obra basada principalmente en la búsqueda del yo auténtico por parte del protagonista, un joven mod con múltiple personalidad.  Su principal autor, Pete Townshend, se refiere a este tema con el título de “Can you see the real me?”, una pregunta que incita a la búsqueda de respuestas y conclusiones individuales. The Real Me también es el nombre que ha escogido un cuarteto de músicos residentes en Almería para debutar con un magnífico disco, editado por Clifford Records. Bajo el título de “Soul On Fire”, contiene 12 canciones en las que sus autores se mueven con extraordinaria soltura por el pop, el soul, y el folk, entre un amplio abanico rítmico y una poderosa convicción melódica. Como en los Who, aquí también se unen cuatro personalidades para definir el verdadero yo creativo.

Creada a finales de 2010, la banda almeriense The Real Me está formada por dos componentes de Moon Unit. Se trata de Paco García a la guitarra y ukelele, y David Bailey, voz principal y guitarra, originario de Woking en el condado de Surrey, Inglaterra. A este nuevo proyecto se han sumado el baterista original de The Shake, Antonio Medina, y el bajista Alberto Bonillo, quien fuera guitarrista de Monogay. En un principio contaban con  Miguel Angel de los Shake al bajo y Raquel a los coros.

Su disco de debut, “Soul on Fire”, se grabó y mezcló en los Rock’n’Rolla Studios de Almería por Jonathan Leandro Ramírez a excepción del tema “Indian Summer” grabado en los Fusible Studios de Aguadulce con Raúl Parra. Pablo se encargó de masterizarlo en Producciones Peligrosas de Granada. Participaron en la grabación los The Mike Angel Singers con Miguel Angel de los Shake, Raquel y Dave; Fran Guirao a la guitarra en algunos cortes, y una sección de metal, a base de saxo, trompeta y trombón, con Nixar Wind (Alejandro, Ramon Jesús, y Angel David) más otros instrumentistas como Jorge Jimeno Mouzo y Angel J. Navarro Andúgar de Bartleby Club.  El disco contiene un insert con las letras de las canciones. A destacar que el artwork, con esa portada en la que vemos una sección de una guitarra eléctrica desenfocada para expresar movimiento, y el logo es obra de Don Gonzalo y las fotos son de Florinela Minca.     

El disco se abre con la canción “The Flipside”, con introducción de guitarras acústicas que sustentan una bonita melodía donde sobresalen esos conmovedores toques británicos, juegos rítmicos minuciosos, y una excelente voz principal. Detalles muy profesionales que se reproducen en todos los temas y que responden a una habilidad instrumental destacable desde los acompañamientos beat a los sucesivos solos de guitarra trenzados con varios matices según sea el motivo sonoro. El tema se enlaza mediante un ritmo de batería con “Be Right On” en el que se deja entrever un aire primaveral a medio camino entre el folk y algún que otro detalle lisérgico que colaboran en la definición bailable que predomina de forma genérica. Los Real Me transmiten sensaciones luminosas muy presentes también en el siguiente corte, “What's the Plan, Stan” donde prevalecve de nuevo la acústica con punteos a ritmo de soul y excelentes juegos de voces propios del mejor popsike.

“Window on the World”, persevera en ese ritmo del alma con una melodía de pop encantadora y un magnífico solo de guitarra con aires jazzy que derivan hacia un funk bailable en el siguiente corte llamado “Schizophrenic Love”, tremendamente sensual con una fascinante riff de guitarra eléctrica entre cambios rítmicos que crean varias intensidades melódicas.

Foto: Florinela Minca
Con “Gone with the Windows 2000” surgen los Real Me más poderosos con esos riffs penetrantes, rápidos y enérgicos, a los que suman detalles de eléctrica creando efectos a base de bendings ideales para cerrar la cara A. Ese leve toque de powerpop americano está también presente en el tema que abre la cara B, “Rosemary” canción ejemplar donde deslumbran esas guitarras bien definidas dando cobertura a una voz principal muy convincente entre rítmicas precisas.

La siguiente canción, “Gone Fishin'” nos lleva hacia la costa a base de efectos marinos y sonido de gaviotas para encontrarnos a nosotros mismos acompañados siempre por esas nubes de lluvia. Vuelven a predominar las guitarras acústicas envolventes creando un clima ideal para hacer volar la imaginación con armonías excepcionales a la búsqueda del estribillo perfecto entre punteos envolventes. Y de ese pop sugerente al rock and roll más incisivo con canciones como “Orpheus Jones”, entre arreglos de peso, riffs de guitarra más duros y algún que otro toque de rock americano. Con “Indian Summer” se acompañan de una buena sección de metal para dar ese toque soul que tan bien manejan entre detalles excepcionales como esa guitarra de blues que realiza una brillante segunda voz.  

Foto: Florinela Minca
“The Other Half of the Sky” es una preciosa balada muy beatle que probablemente firmaría el propio Paul Weller, en la que destaca todo, desde el tratamiento melódico, la serenidad de los arreglos, el transcurrir rítmico y un solo de guitarra que redondea la genialidad de una canción que da paso a la que da título al álbum y que a su vez lo cierra. “Soul on Fire” culmina la brillantez de este trabaja discográfico con una introducción contundente a modo de los mismísimos Who con los que precisamente iniciábamos esta reseña. Un tema en el que los Real Me se explayan con absoluta libertad creativa y con una enorme personalidad artística en la que se suman habilidades con imaginación, pasiones con creatividad.

El disco de debut de The Real Me muestra, que no esconde, un abanico de influencias sonoras y temáticas que les relaciona con el mejor beat británico, desde los Beatles y los Who a Paul Weller y los Ocean Colour Scene, tanto en su vertiente más pop como soul con detalles bailables así como introspectivos. El panorama que delimitan estas míticas  figuras de la canción británica es amplio. Acceder a sus atractivos parámetros musicales es ciertamente recurrente pero puede resultar un tanto peligroso para las bandas noveles si el principal objetivo no pasa por aportar ideas propias que les haga ser merecedoras de figurar entre tal elenco de estrellas.

A nuestro modo de ver, The Real Me han sido muy respetuosos con todos esos ídolos que compartimos; pero más que emularles, su propósito ha sido el de adaptar, de entre sus míticas señas de identidad, aquellas que mejor les han permitido definir un espectro personal formado por un conjunto de valores propios combinados de forma original. The Real Me es precisamente la suma de muchos factores propios y ajenos. Su verdadero “yo” surge de los retos personales de sus componentes, de la visión que tienen de sus ídolos, de su contemporaneidad, de experiencias anteriores con proyectos como los Moon Unit, y de la aportación de amigos de otras bandas almerienses como los Shake y Bartleby Club, así como del fundamental apoyo de una discográfica ejemplar como es Clifford Records que ha apostado por ellos editando este magnífico álbum. En los tiempos que corren, discos como este “Soul on Fire”, creado con esta convicción, entusiasmo y vitalidad creativa, son una delicia para los sentidos y sirven de banda sonora perfecta para ir descartando lo innecesario con el propósito de fijarse en lo verdaderamente importante de nuestra proyección personal frente a la vida.       

Nota: Puedes escuchar el disco en el bandcamp y adquitir una copia en vinilo con la versión en CD incorporada aquí.