Mostrando entradas con la etiqueta Max Gamuza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Max Gamuza. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de febrero de 2017

El Xixón (Not) Sound nos salva la vida desde la cochera del mio Güelu con un fascinante recopilatorio de rock and roll

Portada
Tres años después de que publicara la primera edición del compilado "Xixón (Not) Sound", el sello gijonés Music Saved My Life  editaba a finales de 2016 una segunda entrega, en formato Ep con vinilo 7”, que recoge una muestra significativa de cuatro bandas imprescindibles para entender, y por supuesto reverenciar, la actual escena de rock and roll asturiana. Se trata de Supersiders, Max Gamuza, Los Ignorantes y Electric Childen.  Con un delicioso artwork, en el que destaca de nuevo un magnífico dibujo de Diego Pérez, nos ofrecen cuatro temas fascinantes ideados con la furia propia del “garage” y expresadas mediante letras vitales envueltas con melodías de pop hiriente. Al margen de etiquetas indies territoriales, (de ahí el título genérico), estas canciones surgen de “la cochera de mio güelu”, para que las disfrutes, pinches, bailes y compartas con tus mejores amigos y amigas. Tal y como señala el slogan de tan enriquecedor proyecto, el propósito no es otro que la música nos salve la vida, porque ni Dios ni el trabajo van a conseguirlo.  

Trayectoria 

Txema y Pelaio, foto de su archivo personal
“Music Saved My Life es el fruto de sumar el hazlo tú mismo del punk con el inconformismo asturiano, la anglofilia militante, la pasión por la música auténtica y el amor por la largas noches llenas de sudor y bailes”.  Así se presentan los responsables de tan imaginativo colectivo, dos amigos Txema y Laio, que “con los ahorros de un año de poner copas y discos y de arreglarle el solitario a funcionarios” priorizaron editar vinilos en lugar de gastarse el dinero en otros menesteres ociosos. En 2013 publicaron la primera entrega de "Xixón (not) sound", de edición limitada, con cuatro bandas de su ciudad.  El compilado, un 10” con una edición limitada a 300 copias, incluía la banda de “garage” Supersiders que aportaría “One I need” con la ayuda de Angel Kaplan; Gobierno Militar, banda de hardcore que interpreta “Lo Inevitable” grabada con Marcos Guerra en Sin Estudios Grabaciones; Chiquita y Chatarra, sonido lo-fi con el tema “My full carpet” grabada por Daniel Romero en Valliniello; y Kozmics, grupo de soul que aporta “El saxo está borracho” registrada también con Kaplan. A destacar la magnífica portada y contraportada con los excelentes dibujos, realizados por Diego Pérez, de una grúa y un bloque de pisos sobresaliendo en el parque. 

Las canciones de este segundo recopilatorio que ter presentamos son: “Moscas” de los Supersiders grabada por Jorge en los estudios Quadrophonic de León; “Don’t stop the fun” de Max Gamuza, con Alberto del Mazo en Asturcón Estudios de Perabeles a los mandos y masterizado por Mario Alberni en Kadifornia en el Puerto de Santa María; más “El Loco” de los Ignorantes y “Tomorrow” de Electric Children, ambas grabadas por Pablo Álvarez.         

Los grupos

Max Gamuza. Foto de su facebook.
La banda Max Gamuza  está formada por Busta (voz, guitarra), David Fernández (batería), Chusín Fernandez (bajo) y David Warshall (guitarra). El proyecto arranca en Gijón en 2011 y al año siguiente sacan con Munster  el Lp “Los Buenos Momentos Están Aquí”.  Tras algunos cambios de formación, en 2015 sacan un nuevo 7” con el título genérico de “Hoy No Perderé”  más “Allnighters Call” en la cara B, editado por el sello Clifford records, con los que también editan ya en 2016 su segundo y aclamado Lp titulado “20 horas” del que puedes leer una reseña en Magic Pop entrando aquí.  


Supersiders. Foto de su facebook
Supersiders se forman en 2010 en Gijón. Tras varios cambios de componentes, actualmente son Raúl a la voz principal, Roxu Gancedo a la guitarra, Chusin al bajo, Ivan a los teclados y Cesar a la batería.  Discográficamente debutan en 2013 de la mano del por entonces recién nacido sello gijonés “Music saved my life” aportando un tema a su primer y mencionado recopilatorio, “One I need” con la ayuda de Angel Kaplan. Con el mismo sello sacan en 2015 un sencillo con los temas “Raining in town”, “Un chico enfermo”, más Baby Blue”. Puedes leer una reseña de ese trabajo también en Magic Pop aquí. 

Electric Children. Foto de su facebook
Electric Children son Guzmán Gancedo (Helltrip) a la guitarra y voz, Pablo Álvarez Torre (Dr. Explosion, Stanley Road), a la batería, y Héctor Castañón al bajo (The Blues Generator, Burning Lust, y Aftermaths actualmente renombrados como Hey Honcho & Aftermaths).  Amigos desde siempre, en enero de 2015 deciden montar en Mieres un grupo para trabajar conjuntamente sus afinidades musicales con su indudable buen criterio. Graban una demo en la que se incluye “Tomorrow” más “Shadows” y “Can’t Explain”, en septiembre de 2015, al más puro estilo "Do it yourself". Los temas suenan en sus primeros bolos con los que obtienen una buena acogida de público. 

Los Ignorantes. Foto de la banda 
Los Ignorantes son actualmente Iglesias (voz principal), Marcos Montoto (guitarra), Simón Alonso (guitarra y coros), Chalo (batería), Busta Spector (farfisa) y Hugo Fernández (bajo). Comienzan también en la mencionada ciudad asturiana, en enero de 2014, con Iglesias (voz, con gran experiencia en numerosas bandas) Chalo (batería, Supersiders y Varón y Los Dandies) Simón (Guitarra, en varios grupos de Xixón)  y Sara (teclado). Después se incorpora Hugo al bajo (bajista suplente en Varón y los Dandies). Montoto (The Real McCoyson, Mockyngbirds, Cannonballs y actualmente guitarra en Peralta) substituye a Sara y después entran a grabar tres temas para una maqueta en Quadraphonic studio, con Jorge Colldan , en León. Al proyecto se apunta su actual teclista Busta Spector (Max Gamuza). Un año más tarde, vuelven a grabar con  Pablo Alvarez Torre (bajista de Dr.Explosion) como técnico de grabación y productor el tema "El Loco", para Music Saved My life. Desde finales de 2016, de nuevo con Pablo Álvarez dan forma a tres temas más para su primer single.

Dibujo de Diego Pérez

En esta segunda entrega del recopilatorio, Diego “Diegosaurius” Pérez, vuelve a anonadarnos con un conmovedor dibujo de múltiples y encantadores detalles, donde se visualiza la cochera de “mio Güelu” al lado de un típico bar de menú.  Incluye la edición una hoja interior con la letra de las canciones, frases célebres, y agradecimientos de los responsables del sello a amigos, referentes, y por su puesto a Xixón (“en nuestro mapa no apareces tan pequeño”).

Las canciones

Max Gamuza. Foto: Chusmi10
Empezamos con Max Gamuza y la canción “Can’t stop the fun”, excelente tema incluido en su más reciente disco “20 horas” aunque interpretado con arreglos diferentes. Emerge con un riff desgarrador  de guitarra al que se añade esa voz penetrante. Nos cantan:  “con los bolsillos llenos de ritmos garajeros….”.   Aquí se incluye una aportación R&B de saxo y un ácido solo de guitarra entre “la música muy alta porque no me gusta hablar… suenan los vinilos, no dejo de bailar y bebo sin parar… pasan las horas, nos cierran el bar”.  Todo un hit ni exento de matices psicodélicos con final obsesivo y demencial. 

Electric Children. Foto: Juxe
Seguimos en la misma cara con los Electric Children y su historia sobre un hombre joven y rebelde, bajo el título de “Tomorrow”. Fascinante corte de "garage" combinando fuerza rítmica y melodía cautivadora interpretada con excelente voz, secuencias de tempo marcadas al milímetro y guitarra más bajo inspiradísimos.   Tremenda canción para los que sólo creen en el rock and roll, y no esperan nada del mañana.  

Los Ignorantes. Foto de la banda
En la otra cara, nos deleitamos con otro temazo titulado “El Loco” a cargo de los Ignorantes. Marcados detalles de “garage” 60’, tan poderoso como monstruoso, interpretado con voz ruda y aportaciones enloquecidas de coros. Les arropan guitarras salvajes, solo incluido, y un obsesivo órgano, sobre un tempo marcado que aporta esa imprescindible inercia primitiva.  Nos dicen:  “Empalmado…,me quedaré como una estatua al contemplar ese cuerpo angelical”.   

Supersiders. Foto de su facebook
Y para completar tan sugerente Ep, un  tema de los Supersiders con el título de “La Mosca”, otra exhibición “garajera” de esta gran banda que nos embelesa a base de soberbios recorridos de órgano, trenzados de guitarra, ritmos envolventes, y la obsesiva voz principal rodeado de “moscas… me miran con sus grandes ojos, yo siento su amor… qué felicidad, ser un cadáver más”. Aportan un buen solo de guitarra y esa facilidad para crear una tensión cautivadora con arreglos lisérgicos sin olvidar la potencia del rock and roll más oscuro.   

Reflexión final: 

Entre la primera y ésta su segunda entrega del “Xixón (Not) Sound”, nos explican los responsables de “Music saved my life”, que han cambiado muchas cosas, pero no su manera de hacer las cosas, y por ello han vuelto a contar “con gente que conocemos, con los que compartimos cervezas, discos y pista de baile”.  El resultado son cuatro descomunales canciones de rock and roll, con toques garajeros o de powerpop salvaje, que ponen en evidencia no solo la ilusión de dos amigos por apoyar y reivindicar su microcosmos musical, sino también manifiestan la relevancia de una escena que aporta excelentes recursos creativos e interpretativos a nivel internacional. Cuatro grupos que poco o nada tienen que ver con ciertos precedentes musicales territoriales de los noventa que languidecen en el pasado (de ahí su original título de “Xixón (Not) Sound”), sino más bien con otros proyectos pioneros de los sesenta que ya dignificaron la escena asturiana como  Los Junior de Oviedo, Los Dos +Dos, de Mieres, Los Archiduques de Grado, Los Linces de Avilés, Los Surcos de Gijón o los Tharisman de Langreo, por citar unos cuantos. Pero no nos dejemos llevar por sentimentalismos de ningún tipo, porque no los necesitan, así que escuchemos y bailemos al ritmo de estas cuatro excelentes canciones a cargo de fructíferas propuestas actuales como son las de Max Gamuza, Supersiders, Electric Children y Los Ignorantes. Magníficos e inspirados ejercicios de estilo que emergen con pasión, trabajo y luz propia, para salvarte la vida.         

Nota: Se puede adquirir a través de la cuenta del sello en Facebook, vía mensaje en Bandcamp, en diversos sitios en Xixón o a través de las bandas.


lunes, 16 de enero de 2017

Cuando “20 horas” dan para grabar excelentes canciones como las del nuevo Lp firmado por Max Gamuza

Portada 
“20 horas” es el tiempo que puede pasar entre que sales a tomar el vermut  y, al final, te recoges al día siguiente tras haberte liado “dobleteando” por ahí con amigos, paseando, yendo de copas, a un concierto, entre conversaciones, más risas y mucho baile; o también puede ser el espacio temporal que se tarda en ir, grabar y volver del estudio de José María Rosillo en Madrid para dar vida a un segundo disco titulado precisamente así, “20 horas”, firmado por Max Gamuza y editado en 2016 por Clifford records.  Un álbum en el que suceden muchas cosas, y todas buenas, durante el trascurso de las 13 magníficas canciones que se incluyen: doce temas propios y una cautivadora versión de los Hollies, más el arte siempre original y fascinante de Mik Baro con una divertida portada y contraportada.  Max Gamuza consigue, en esta su segunda entrega en formato grande, una conjunción perfecta de melodías penetrantes con letras perspicaces y ritmos arrebatadores, distribuidas en dos caras un tanto distintas.  Una cara A más salvaje y una cara B más melódica pero no por ello menos impactante.  El resultado genérico son, como no puede ser de otro modo, canciones, como pocas,  en las que se entremezcla el pop con el “garage”, aderezado por esa actitud punk que las convierte en ideales para ser degustadas en cualquier ambiente donde el rock and roll sea su principal fundamento temático,  al margen de “postureos” incluidos los del “underground” que también los tiene.   

Trayectoria

Max Gamuza. Foto de su facebook
Max Gamuza es un grupo asturiano formado por Busta (voz, guitarra), David Fernández (batería), Chusín Fernandez (bajo) y David Warshall (guitarra). El proyecto arranca en las navidades de 2011 aprovechando que Mike Mariconda vivía en Gijón. Busta le mostró parte de su material y las canciones gustaron al famoso músico de los Devil Dogs y prestigioso productor norteamericano. Entraron a grabar en la primavera de 2012 en el estudio de Busta, el que se convertiría en su primer Lp con Iñigo O. De Zarate de The Allnighters, al Hammond B3,   Farfisa y piano; Iván Mirech a la batería; Joseba Irazoki y Mike Mariconda a las guitarras más producción, y el propio Busta a la voz, bajo, guitarra y percusión. El álbum con 14 canciones lo edita Munster en setiembre de 2012 con el título de “Los Buenos Momentos Están Aquí”. Durante ese verano preparan la gira por varias salas del Estado y se producen un par de baja incorporándose una nueva base rítmica formada por  Joseba Baleztena al bajo y Guanche a la batería. Los temas de rock and roll, incluidos en ese disco,van del “garage” al blues punk con algunos detalles melódicos del mejor pop, trabajando referencias de los sesenta y ochenta. Reciben buenas críticas por la prensa especializada pero no la repercusiçon que bien merecen. Actúan por festivales y a finales de 2013 ya cuentan con un nuevo bajista,  Chusín Fernández de los Supersiders.

Artwork by Mik Baro 
Ya en 2014 entran a grabar un nuevo single. En ese momento Tony Uría se encarga de la batería y Pedro “Teclas” del farfisa. Tras un periodo de incertidumbres, desde junio de 2014 David Fernández se encarga de la batería con el que se cierra una formación estable. De este modo, y tras numerosos directos,  llegamos a  julio de 2015, mes en el que sale su nuevo 7” con el título genérico de “Hoy No Perderé”  más “Allnighters Call” en la cara B, producido por Angel Kaplan y mezclado por Rosillo con Pedro Teclas al farfisa, Dimas Obaya a la guitarra, Iván Mirech a la batería, y Chusín Fernández al bajo, más Iñigo O. de Zarate al Hammond B3 en el segundo corte (+ info). Editado por Clifford Records, fue el flamante adelanto de su nuevo Lp que, en el mes de diciembre de 2015, graban David a la batería, Chusín al bajo y Busta a la voz y guitarra, bajo la producción de José María Rosillo, de los Imposibles, en los estudios madrileños de Audiomatic.

Contaron con la colaboración de Joseba Baleztena a las guitarras, Iñigo Zarate al Hammond B3 con Leslie 122, y Rosillo a las percusiones más melotrón.  El divertido artwork es obra de Mik Baro quien dibuja al trío en la portada en plena carrera mientras que en la contraportada nos ofrece una imagen ilustrativa para cada una de las 13 canciones.  Se incluye también un código de descarga digital de las canciones.  

Las canciones

Max Gamuza. Foto: M Gómez  
El disco empieza con “La Amenaza”, canción con arreglos rítmicos penetrantes, en los que se lucen un contundente bajo, solo incluido, más una batería milimetrada,  a los que se suman ese órgano poderoso, incluidas unas guitarras que descargan con lujuria y una voz que desborda pasión. “Eres una amenaza”, nos cuentan, “siempre vienes a buscar problemas… pero sabemos a lo que juegas”. Le sigue “I Can't Stop The Fun”,  otra excelente canción que emerge con riff desgarrador  de guitarra al que se añade esa voz penetrante. Aquí nos cantan:   “con los bolsillos llenos de ritmos garajeros….”.   Genial y ácido solo de guitarra entre “la música muy alta porque no me gusta hablar… suenan los vinilos, no dejo de bailar y bebo sin parar… pasan las horas, nos cierran el bar”.  Todo un hit ciertamente psicodélico con final obsesivo y demencial, que nos trasporta al siguiente corte titulado “Feliz y Salvaje”, otra genialidad marca de la casa, en la que destaca ya desde los primeros compases ese absorbente bajo más batería. “No me lavo los dientes, los mismos gallumbos, como con los dedos, bebo al morro… vaqueros tiesos, botones sin poner, polvo en la mesita, libros sin leer…”, menudo elemento para este divertido R&B que nos invita al baile de principio a fin.    

Artwork, ya como cuarteto 

Max Gamuza. Foto: Chusmi 10 
Le sigue “Superman”, canción de guitarras poderosas que dialogan con la sección rítmica mediante un poderío espectacular. “Hoy quiero salir, me voy a bailar, yo no soy un Superman…”. Genial combinado de efectos guitarreros que nos lleva “Fuera De Casa”, otro temazo de descargas electrizantes que van “corriendo por las calles sin encontrar  nada nuevo… otra noche más que no puse el freno… ahora no puedo entrar en casa”.  Tema de desamor, con dosis de ironía, en la que no falta un buen solo de saxo tenor que se compenetra a la perfección con el resto de tan desbordante banda. Finaliza la cara A con “El Espejo” canción que recorre con furia el espacio sonoro:  “nunca volveré a nacer… las calles me dan la razón, siempre hay sitio para la traición”. Energía en pura esencia con arrebato punk dando forma a la última de las andanadas para esta primera cara más salvaje y “garajera”.     

Max Gamuza. Foto: Chusmi 10
La cara B se abre con la portentosa canción titulada “Celoso”,  con esas guitarras de instro surf con aire latino que articulan un tema precioso, con claro sabor sixties. “Siempre los mismos miedos al despertar, que ya se irán y no volverán…  pero en mi mente, tú estás… busco canciones para poderte enamorar una vez más, que me veas diferente a los demás… “. Una maravilla de melodía encantadora y unos arreglos de banda ciertamente fascinantes con guitarras, órgano, sección rítmica y voz, todo ellos en estado de gracia.   A continuación nos ofrecen “Pienso en ti”, tema atmosférico, envolvente, con una sensualidad a flor de piel.  “Sigo pensando en ti…  no me haces fácil que me pueda expresar. Pero cada minuto sigo pensando en ti”. Tema de desamor “sin paciencia, pero no paro de remar, la ola llegará”.  Momentos ácidos se combinan con solos estratosféricos, entrelazados por algunos momentos hirientes, entre ritmos bien marcados por un persistente bajo y batería. Un tema con entrega ilimitada a cargo de unos músicos muy inspirados que finalizan la secuencia con un crescendo demoledor.  Con “Escalera”, los Max Gamuza recuperan esa gracia innata para definir canciones de corte surfer y detalles punk. Un instrumental muy bien definido en el que la guitarra se explaya entre salvas, riffs contumaces, y secuencias melódicas nada desdeñables, arropada por un ritmo impoluto.       

Max Gamuza. Foto: Chusmi 10
En “Bus Stop”, los Max Gamuza recuperan este “hit” de los Hollies de 1966 con admirable respeto pero también con determinación propia, aportando su buen gusto e inmejorable criterio,  con el objetivo conseguido de dejar bien claras cada una de sus excelencias sonoras. Destaca ese órgano omnipresente, la voz placentera y el ritmo bien dispuesto.  Encuentros en la parada del autobús entre casualidades y un paraguas que arropa a la pareja. Nos dicen:  “llega el verano y el cielo se derrite, no tendremos el paragua como escondite. Tu y yo sabemos que seremos uno algún día… dicen que el verdadero amor llega sin pensar”.    

Max Gamuza. Foto: Chusmi 10
Le sigue “Nonononono”, otra canción de inspiradas guitarras, memorable órgano y sección rítmica muy compenetrada.  “No tengo coche, y no sé lo que cuesta… no tengo poesía, no tengo que escribirla… no tengo cafetera, no tengo que limpiarla, no tengo tele, no quiero ni mirarla… no tengo quien me espere, no tengo Rey, ni princesa, ni conciencia ni paciencia”.  Un tema en el que sobran las banderas y los árboles que dan sombra.   “Eres Un Infierno”, es todo un ejercicio de pop poderoso en el que vuelven a ponernos los pelos como escarpias “persiguiendo algo incierto”.  De nuevo destaca su enorme valor melódico  mientras “estoy loco por salir de este infierno, ya no te deseo…busco sin saber lo que quiero”.    

El álbum acaba con “Hoy no Perderé”,  canción que insufla ánimo tanto en su letra como en su concepción sonora. Un tema que afronta las consabidas adversidades que emergen, sin remedio,  de las relaciones personales, en especial las amorosas. “Pasa el tiempo, todos  cambiamos, lo que fue bueno ahora es malo… ¿por qué tengo que perder otra vez?” .  Destaca en esta versión para el Lp la presencia de un buen saxo tenor que aporta nuevos matices arropado por una banda  que moldea el tempo con gusto impecable.  La peculiar y apropiada voz solista culmina este fantástico himno para perdedores redimibles que no están dispuestos a dejarse arrastrar por la negatividad apremiante. “Todo tiene un final, lo malo también”, nos recuerdan muy acertadamente.

Reflexión final


Max Ganuza. Foto de su facebook 
Hay grupos que lo petan todo y, la verdad, no lo entiendes, y otros que no salen en las revistas, no les oyes en los festivales “garajeros”, y sin embargo son capaces de crear canciones descomunales,  con melodía y ritmo bien compenetrados, gracias a la pasión, el esfuerzo y la actitud a raudales de sus protagonistas.  De los primeros, me ahorraré el debate con sus fans, allá ellos, pero de los segundos si me permitiré el placer de reivindicar, una vez más, a los Max Gamuza:  una banda potente e imaginativa que no solo merece el respeto de la escena sino que, además, debería atesorar una mayor repercusión, dentro de la escasez mediática que sufre el rock and roll hoy en día.  Mediante su enorme habilidad para idear canciones impactantes, han sido capaces de superarse en un segundo disco, realmente magnífico,  con el título de “20 horas” para Clifford records. Un álbum que se estructura con una perspectiva firme y convincente,  bajo unos parámetros precisos que sitúan su proyecto en el sitio preciso combinando la existencia vital y la artística en su justa medida. De este modo, esta banda va dando pasos seguros, firmes, y altamente enriquecedores con el propósito logrado de dar vida a canciones con letras suculentas, ritmos bailables y melodías bien templadas gracias a unos arreglos minuciosos más una producción excelente. Son muchas las cosas que se pueden decir de tan sensacional  trabajo discográfico. Probablemente nos pasaríamos “dobleteando” laureles y parabienes unos cuantos párrafos más pero ya es hora de recoger, ir para casa con la satisfacción de haber vivido una gran experiencia de “20 horas” al son de unas canciones inolvidables que seguirán sonando en nuestra cabeza durante muchas horas más.

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp y comprar una copia del vinilo en la web de Clifford records

    

martes, 1 de septiembre de 2015

Max Gamuza presenta un single ideal para ganar y bailar, magnífico adelanto de su nuevo Lp

Portada 7"
Si hay algo que realmente hace falta, y mucho, en el panorama musical actual, así como en la vida en general, es una limpieza a conciencia mediante una buena gamuza que elimine tanto polvo acumulado desde los viejos tiempos gloriosos así como de prejuicios consecuentes a clichés ya un poco obsoletos.  Por ejemplo, cada vez que oigo los calificativos de “granuja” o “canalla” asociados al de “rockero”  me imagino que son licencias literarias más o menos acertadas, aunque en la mayoría de ocasiones difícilmente se ajusten al carácter cotidiano del artista que protagoniza ese proyecto concreto de rock and roll. Aunque su uso resulte coherente, para muchos críticos y gran parte del público, supongo que resultan altamente recurrentes e imprescindibles;  como si formaran parte de una denominación de origen con manual de actitud incluido. Al final, se incluyen sin malicia en el uso de un lenguaje un tanto manido, estructurado por un diccionario monotemático en el que no faltan vocablos y conceptos tan habituales como  “callejero”, “aves nocturnas”, “guitarras afiladas”, mezclados con mayor o menor soltura con “las drogas”, “el sexo”, o “el desamor”...  Un manual que está ahí en el fondo de cajón de cualquier músico “underground” que se precie y que puede ser de mucha utilidad para que el “eterno perdedor”  componga esa música “salvaje” con letras “al margen de la ley”.

Max Gamuza. Foto: Fiumfoto
Por suerte, no todos los artistas quieren morir jóvenes ni destrozan hoteles a mansalva, ni se drogan como si no hubiera mañana. Pero no por ello son menos capaces de escribir canciones convincentes, en las que el ritmo y  melodía destilan imaginación  y buen gusto al tiempo que imprimen el entusiasmo necesario para que, de una vez por todas, empecemos a ganar en la vida y nos dejemos ya de tantas lamentaciones cansinas.  Creo que Busta, factótum de este gran grupo llamado Max Gamuza, es uno  de esos músicos que conciben, con escrupulosa profesionalidad, toda su obra sin echar mano a esos clichés. Multiinstrumetista, con las ideas muy claras, y sobretodo capaz de dosificar los sentimientos con las palabras justas sin aspavientos que valgan, da vida a temas cautivadores, muy originales, acompañado siempre por los mejores. En este 2015 presenta su nuevo single, editado por los insustituibles Clifford records, con un par de canciones, “Hoy no perderé” y “Allnighter’s Call”, adelanto de su próximo y esperado segundo disco que tienen previsto empezar a grabar en las próximas semanas. 

Trayectoria 

Max Gamuza. Foto: Fiumfoto

Max Gamuza es un grupo asturiano formado por Busta (voz, guitarra), David Fernández (batería), Chusín Fernandez (bajo) y Dimas Obaya (guitarra). El proyecto arranca en las navidades de 2011 aprovechando que Mike Mariconda vivía en Gijón. Busta le mostró parte de su material y las canciones gustaron al famoso músico de los Devil Dogs y prestigioso productor norteamericano. Entraron a grabar en la primavera de 2012 en el estudio de Busta, el que se convertiría en su primer Lp con Iñigo O. De Zarate de The Allnighters, al Hammond B3,   Farfisa y piano; Iván Mirech a la batería; Joseba Irazoki y Mike Mariconda a las guitarras más producción, y el propio Busta a la voz, bajo, guitarra y percusión. El álbum con 14 canciones lo edita Munster en setiembre de 2012 con el título de “Los Buenos Momentos Están Aquí. Durante ese verano preparan la gira por varias salas del Estado y se producen un par de baja incorporándose una nueva base rítmica formada por  Joseba Baleztena al bajo y Guanche a la batería. Los temas de rock and roll incluidos en ese disco van del “garage” al blues punk con algunos detalles melódicos del mejor pop, trabajando referencias de los sesenta y ochenta. Reciben buenas críticas por la prensa especializada, actúan por festivales y a finales de 2013 ya cuentan con un nuevo bajista,  Chusín Fernández de los Supersiders.


Ya en 2014 entran a grabar un nuevo single que será adelanto de un segundo Lp y prodiguen dan algunos conciertos. En ese momento Tony Uría se encarga de la batería y Pedro “Teclas” del farfisa. Tras un periodo de incertidumbres, desde junio de 2014 David Fernández se encarga de la batería con el que se cierra una formación estable. De este modo, y tras numerosos directos,  llegamos a  julio de 2015, mes en el que sale su nuevo 7” con el título genérico de “Hoy No Perderé”  producido por Kaplan y mezclado por Rosillo. Editado por Clifford Records, es el flamante adelanto de su nuevo Lp que este mes de setiembre de 2015 tienen previsto entrar a grabar bajo la producción de JM Rosillo.

Los dos temas de este single que te presentamos son originales de Busta. “Hoy no perderé” fue grabada y producida por Angel Kaplan, y mezclada más masterizada por JM Rosillo, con Busta a la guitarra y voz, Pedro Teclas al farfisa, Dimas Obaya a la guitarra, Iván Mirech a la batería, y Chusín Fernández al bajo“. “Allnighters Call” fue interpretada por Busta al bajo, guitarra y percusión, Iván Mirech a la batería, Iñigo O. de Zarate al Hammond B3, y contó con la producción de Mike Mariconda.  El sencillo cuenta con una par de fotos de la banda a cargo de Fiumfoto, y el diseño de Mik Baro con el atractivo logo del grupo resaltando con extraordinario contraste de colores.    

La canciones 

Max Gamuza, grabando

En la cara A nos encontramos con “Hoy no perderé”,  canción que insufla ánimo tanto en su letra como en su concepción melódica. Un tema que afronta las consabidas adversidades que emergen, sin remedio,  de las relaciones personales, en especial las amorosas. “Pasa el tiempo, todos  cambiamos, lo que fue bueno ahora es malo… ¿por qué tengo que perder otra vez?” . Un órgano poderoso mantiene un colchón sonoro sobre el que una guitarra puntea con extraordinaria agilidad rítmica. Completa el arreglo un bajo y una batería, muy bien compenetrados, quienes moldear el tempo con gusto impecable.  La peculiar y apropiada voz solista, más un solo de guitarra bien ideado, culminan este fantástico himno para perdedores redimibles que no están dispuestos a dejarse arrastrar por la negatividad apremiante. “Todo tiene un final, lo malo también”, nos recuerdan acertadamente. 

Max Gamuza, grabando.
Y en la cara B, nos ofrecen otro temo de fantástica concepción armónica llamado “Allnighters Call”. Arranca con un poderoso riff de fuzz “garajero”  acompasado por un bajo espectacular y una batería percutiendo con enorme solvencia más otros detalles de percusión que aportan un aire lisérgico .  Juntos crean una base muy bien conjuntada sobre la que se luce el órgano Hammond ideando unos fraseos entre ácidos y sensuales. De este modo se añaden capas de matices instrumentales con una habilidad muy profesional sin cargar de motivos una canción pensada para las mejores pistas de baile.  El resultado es una fabulosa canción que teje momentos de soul con descargas lisérgicas, y percusión hipnótica que acaba por redondear un auténtico hit a modo de homenaje a esos Dj’s especialistas en convertir los allnighters en una fiesta tan memorable como inolvidable.   

Reflexión final:

Max Gamuza. Foto: Fiumfoto

Max Gamuza ostenta tantos recursos temáticos y sonoros de calidad, todos ellos aprehendidos con los años y  procedentes  de diferentes estilos y épocas,  que resulta imposible que sus creaciones te dejen indiferente. Estoy convencido de que su música te conquistará de inmediato gracias a  esa frescura encomiable que desprenden sus canciones mediante unos arreglos elegantes en los que se pone de manifiesto un tratamiento melódico muy peculiar aunado con una conjunción rítmica férrea nada desdeñable.  Busta y su banda tienen ese ingrediente secreto que todo músico ansia: una pócima que al profano le parece sencilla, aunque no lo es en  absoluto, porque desconoce que, en realidad, surge de una marmita laboriosa que cuece sobre fuego lento durante toda una vida. Sin embargo, no se trata solo de experiencia, otro de los conceptos más sobrevalorados del  manual del viejo rockero que nunca muere, sino más bien estamos ante una evidente mezcla indisoluble de actitud, humildad y respeto, aderezada con mucho, muchísimo, trabajo de ensayo. Son los condimentos imprescindibles para que las canciones resulten  creíbles y, de este modo, puedan defenderse en directo, sin ningún tipo de fisuras, tras plasmarlas, con todo lujo de detalles, en sencillos tan poderosos como éste. Sin lugar a dudas, ha llegado el momento de empezar a ganar y que los inmejorables resultados se oigan hasta en los allnighters más exquisitos porque tienen todo lo necesario para acompañarte en esos momentos de tu vida tan satisfactorios. Amigos y amigas, es hora de pasar la Max Gamuza  y que todo quede brillante y reluciente para bailar al ritmo de esta extraordinaria banda y, de paso, deleitarse con su original música más allá de manuales previsibles para posibles "canallas”  y reitrerados “perdedores” del rock and roll.

Nota: Puedes oír las canciones del single en el bandcamp y adquitir una copia en Clifford records