Mostrando entradas con la etiqueta Magic punk rock. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Magic punk rock. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de diciembre de 2017

La Banda Magnética apuesta por volar bien alto disparando temas contundentes de punk rock

Portada del Cd
Resulta sintomático que la burgalesa Banda Magnética  reinterprete un tema  de su primera maqueta llamado precisamente  “Quiero Volar” y lo incluya en su segundo disco también  autoeditado este 2017. “Dispara” que así se titula este segundo trabajo recoge esa canción de tan explícito título más otros once destacadas creaciones con las que este poderoso trío  ha pasado de ser una formación de rock and roll  respetable a “volar” bien alto con una resolución   mucho más ambiciosa que en sus inicios. Un proyecto amplio,  versátil y repleto de matices de diversos estilos como pueden ser el powerpop, el “garage”, el punk o el post punk. Todo ello muy bien interconectado con el propósito conseguido de delimitar una jurisdicción propia de la que emergen grandes creaciones de melodías sugerentes y ritmos recios.     

Trayectoria 

La Banda Magnética. Foto: Aitor Gil
La Banda Magnética empieza a tomar la forma actual en 2015 con Jaime Recio al bajo y voz, Iñigo Alonso a la batería, y Juan Riscado a la guitarra.  Dos años antes Jaime, desde su estudio, contacta con Iñigo. Se les une Alberto y Jaime pasa al bajo.  En 2014 graban los primeros temas que sacan mediante un primer Cd de título homónimo con  diez temas de rock and roll grabados en  los Estudios Checkpoint de Salas de Bureba (Burgos) de donde proceden.  Alberto decide dejar el grupo y se les une Juan, con el que la formación adquiere detalles de post-punk y  powerpop que enriquecen su amplio abanico de estilos. En 2016 su actividad se torna más constante,  tocando en varios festivales como Dolmen Music de Villarcayo, Espeleo Rock de Santelices, Tortilla Rock de Oña, Burgos, Trespaderne y consiguiendo el primer premio del concurso Pop-Rock Las Merindades.  

Logo
“Dispara” ve la luz en la primavera de 2017. Se grabó, mezcló y masterizó entre los meses de diciembre de 2016 a enero de 2017 en los estudios Checkpoint por Jaime Recio. Colaboró Claudia Costa tocando el violín en “Ya no me ves”.  El diseño gráfico es de Ion Velasco, y la fotografía de Vicente Gómez más Jony Arnaiz, incluido un dibujo de un corazón a cargo de Juan Riscado. 

Las canciones 

El disco se abre con “Un bonito regalo”, canción repleta de buenas ideas con una descomunal entrada de guitarras rugientes que derivan en un tema furioso con melodía hiriente con la que “celebraremos nuestra amistad y la falsedad”. Un tic tac que no debes abrir todavía “porque no quiero estallar”. Le sucede “Te buscaré”, otra andanada de guitarra y bajo más batería con recursos de oscuro hard rock trenzados con un despliegue de riffs de rock y actitud punk. “Morir no me da miedo, mi amor. No soy un ser inmortal. Mi gran miedo es pensar en  que no te volveré a ver”. Incluyen un ágil solo de guitarra acompañado por una rítmica penetrante. A continuación nos ofrecen “Empiezas a arder”, un tema sugerente con recursos de emergente  pop poderoso para explicarnos unos momentos cargados de sexualidad con imágenes resueltas de forma genial con frases como “encima de mi cuerpo cabalgas muy bien, tu eres mi amazona, yo soy tu corcel…nunca queda un centímetro por explorar, somos perfectas máquinas de amar”.  
  
La Banda Magnética
Le sigue “Dispara a mi corazón”, con más riffs persistentes, “sin miedo a matar”. Fraseos envolventes para “reventar gasolineras” con vistas a realizar alguna visita al banco del pueblo. Melodía bien resuelta con un convincente estribillo, interpretada por una buena voz y una minuciosa sección rítmica, que se completa con buen solo de guitarra dura.   

Continuamos con “Micky Mouse”, una crítica a la falsa moral que “me hace vomitar” en una desastrosa relación personal. “Tu cola de ratón delata tu condición, tanta falsa bondad me hace estallar”. Un tema que destaca por su consistente bajo y esa mezcla original de los recursos de un rock duro con detalles “garajeros” y de post punk. Llegamos de este modo al meridiano del disco con “Ya no me ves” que arranca con tenebrosas guitarras que se completan con una concepción rítmica oscura y poderosa mediante la que nos dicen: “me quedan tantas cosas por aprender, la más importante saberte escuchar…pasas cerca de mí y no me ves, no soy un fantasma”. A mencionar la gran aportación del violín dotando al tema de una dosis lisérgica muy enriquecedora.      

Triunfando en directo
Con “Quiero volar” nos ofrecen otras situaciones sexuales explícitas  del tipo “mi desnudez te incita a amarnos otra vez…acaríciame, muérdeme, házmelo otra vez”.  De nuevo nos absorben con una sustanciosa exhibición de  rock and roll con riffs afilados que se completan con buenas voces y una secuencia rítmica que incita al baile. No falta un ácido solo de guitarra que pone de manifiesto la habilidad  de su responsable. Mediante “Tu calor”, inciden en que “me duele el corazón. Vomito en un rincón, sangre y rock and roll. Es tu calor en mi cama que no me deja despertar”. Los recursos musicales proceden de un  punk aguerrido a base de movimientos marcados, acordes que distorsionan la melodía, con solo incluido de eléctrica, que va a “lamerte y morderte” de principio a fin.   
El siguiente corte se pregunta “¿Soy feliz?”. Otro gran tema en el que el protagonista juega “a ser un valiente guerrero que jura salvarte, destrozaré a tus enemigos”.  Arranca con marcado ritmo de batería al que se añade un suculento riff de guitarra eléctrica que, con la aportación del bajo, explotan en un magnífico tema ardiente y, sin lugar a dudas, valeroso. Tras un fascinante cambio de tempo que ralentiza el ritmo, se crecen para recuperar la enérgica descarga inicial  en la que nos topamos con otro movimiento solista de su guitarrista en plena forma.    

La Banda Magnétics. Foto de su facebook
Vamos terminando  con “La próxima curva”, un tema de reflexión personal: “llevos años andando y no veo el final. Mi cuerpo sudoroso pide un stop. A ver si en la próxima curva me detienes tu”.  Sensacional distribución instrumental con acordes cortantes sobre los que tejen fraseos galopantes en los que los tres componentes de este poderoso trío se lucen con extraordinaria versatilidad. La penúltima canción se llama “Alguien me ha robado”, un tema curioso en el que inciden en su habilidad de intensificar sonoridades pop con arreglos fogosos que van a convencerte. El protagonista anda preocupado, o quizá no, porque alguien le ha robado a su chica en el bar y “nadie sabe quién puede ser. Me será difícil buscar a alguien que se deje querer”.  Termina el álbum con “No me apagues la luz”, la última de las excelencias de esta banda burgalesa capaz de generar impulsos guitarreros que heredan la fuerza del hard rock con detalles de punk setentero para dar forma salvaje a melodías penetrantes dispuestas a muy buen ritmo para iluminar su trayectoria al tiempo que disipan esos “fantasmas miedos en la oscuridad”.    

Reflexión final 

La Banda Magnética. Foto de su facebook
Parafraseando un verso de una de sus canciones llamada “La próxima curva”,  podemos afirmar que “canción a canción vamos sumando a su historial” un amplio abanico de temas bien definidos mediante un amplio abanico de referencias en los que, muy probablemente, se manifiestan las influencias de los tres y excelentes músicos que integran este poderoso trío. Con especial incidencia en reafirmar una cautivadora concepción melódica, arropada por andanadas de guitarra bien compenetrada con bajo y batería más voz principal, los disparos certeros de la Banda Magnética nos descubren a una formación que mantiene firme el vuelo con seguridad y buen criterio mediante este segundo álbum bien trabajado con resultados arrebatadores. Por ello, y siguiendo con otro de sus versos nada desdeñables, a “los grupos buenos da gusto reseñar, en los mediocres, ni nos fijamos al pasar”.     

Nota: Te invitamos a  visionar y oir un videoclip de "Un bonito regalo", tema con el que abren su Cd.


lunes, 6 de noviembre de 2017

Uralita y los Fibroesqueletos nos ayudan a pasarlo bien con su impactante primer Ep entre “Nociones sobre Amianto”

Portada

De un tiempo a esta parte, se prodigan los documentales que nos cuentan diversas vicisitudes sobre la historia del rock and roll. Entre todo ese ingente material, destacan las vivencias de proyectos ya finiquitados de punk y post-punk acontecidos entre finales de los setenta y ochenta. Son, por línea general, trabajos audiovisuales y también literarios muy meticulosos que, en muchos casos, tienen una enorme carga emocional. Sus protagonistas, por boca propia o por medio de biógrafos, autorizados o no, nos cuentan hazañas, rememoran los buenos y los malos momentos; todo ello para conformar una amalgama de recuerdos, anécdotas, datos y algunos documentos inéditos destinados muy probablemente a revindicar ese periodo crucial del rock y, de paso, conmover a un público que lo vivió de una manera u otra. Me refiero a historias que tratan sobre (y para) hombres y mujeres cuya edad oscila entre los cuarenta y los sesenta; adultos con espíritu joven que, muy probablemente, en su día nunca pensaron en tal posibilidad informativa convencidos de que no había futuro posible y si lo había, qué más nos daba. Muchos de ellos, entre los que me cuento, apenas tenemos imágenes personales de esa época y, discos aparte, nuestra memorabilia se limita a entradas de conciertos o alguna que otra prenda de vestir de por entonces en estado ya lamentable. Por ello, se agradece tanto “rockumental”, como diría Andy Partridge de los XTC, aunque sería deseable que esa loable actitud de relamerse las viejas heridas contando batallitas, no nos impidiera darnos cuenta de que ese espíritu combativo no acabo con nuestra juventud, sino que sigue reinventándose con nuevos grupos de punk, bandas igual de potentes que necesitan tanta o más atención que entonces, a las que no les vendrá nada mal todo nuestro respaldo actual. Es por ello que me resulta francamente alentador reseñar nuevas formaciones como esta que, bajo el original nombre de Uralita y los Fibroesqueletos, acaba de sacar un Ep coeditado por Sweet Grooves Records (Cáceres), Lurleen Lumpkin Records (Granada), Sociedad Fonográfica Subterránea (Granada), Collector Series DIY (Málaga) y Malicia Records (Valencia).

Trayectoria

Uralita y los Fibroesqueletos
El grupo se forma en Granada por Alba Uralita (voz, teclados), Antonio El Deshollinador (guitarra, voz) y Álvaro Tapiador (batería). Sus componentes forman parte de otras conocidas bandas de la escena granadina como son Los Harakiri o Perro Mojado. Tal y como ellos mismos nos informan “Uralita conoce a los Fibroesqueletos en una terapia de grupo para intoxicados por amianto. Desde entonces aúnan sus superpoderes de sintetizadores en clave de fa, guitarras reverberadas y baterías fuera de tiempo para combatir el mal que azota la ciudad a ritmo de punk”.

Detalle del 7"
Los temas fueron grabados el 22 y 23 de abril de 2017 en su local de ensayo, y mezcladas en Villa Uralita Recording. Para el Ep, fueron masterizadas por Pedro Izquierdo de Runaway Recording. El artwork con objetos cortantes, en su mínima pero efectiva expresión comunicativa tan acorde con el mensaje de la banda, es de Maldedades y Herederos.

Las canciones

Uralita & Fibroesqueletos. Foto Collector's series 
Abre la cara A “El hombre que moría todos los días” generando un torbellino de sensaciones a base de guitarras oscuras, sintetizador con frecuencias demenciales, bajo persistente y rabiosa batería dando forma a un ritual de punk ácido convirtiéndonos en presas fáciles de esa voz que nos cuenta una historia de un depredador protagonista de un ritual tenebroso con salidas a deshoras. Continua con “Elena”, canción obsesiva con guitarra, sintetizador, batería y bajo perforando prejuicios con algún que otro solo penetrante y riffs de post punk industrial.

En la B podemos oír “Quiero pasarlo bien”, versión de los Desechables, incluida en "Golpe tras golpe" (1984). Magnífica versión en la que modifican el riff principal y añaden su propia visión consiguiendo una lograda y salvaje adaptación contaminada de amianto. Cierra el sencillo “Manuel Benítez”, otra exhibición de punk hiriente con instrumentación punzante, siguiendo los consejos del Cordobés unen “sus superpoderes para combatir el mal que azota las calles”.


Uralita & Fibroesqueletos. Foto: Licor de granadas
En el bandcamp podrás escuchar dos temas más como bonus track: Uno titulado “El niño cometa” en el que toma protagonismo ese sintetizador en frecuencias bajas percutiendo en tu cerebro con obsesión lacerante, entre ritmos pseudoelectrónicos, guitarras estratosféricas y voces descarnadas. El otro se titula “Psicopatía conyugal”, la última de las muestras de su talento punk que nos recuerda proyectos minimalistas anteriores de otras épocas pero añadiéndoles una marca personal que aporta una visión descalabrada altamente sugerente repleta de matices alocados y mordaces.

Reflexión final

Uralita y los Fibroesqueletos
Empezaba esta reseña mencionando los documentales biográficos sobre el punk o el post-punk entre los que me permito destacar un par de propuestas esenciales presentadas este mismo año 2017. Por una parte, el “This is Pop” de los XTC del que extraigo la definición de “rockumental” pronunciada por Andy Partridge. Un excelente trabajo informativo en el que su compañero de banda, Colin Moulding, nos dice también que ya era hora de que se valorara un grupo como el suyo que tuvo más de treinta años de trayectoria con una producción excelente y altamente innovadora. La otra obra destacable, aunque sin duda hay muchas más, es el voluminoso libro que ha escrito Jon Savage sobre el punk, bajo el título de “England’s Dreaming”, que ha sido traducida este mismo año al español. El crítico británico revisa esos años cruciales de finales de los setenta con los Sex Pistols como principales protagonistas. Batallas aparte entre McLaren y Lydon aka Rotten, con el malogrado y desquiciado Sid de por medio, los Sex Pistols fueron una banda caótica pero seminal que se vio envuelta en todo tipo de situaciones rocambolescas, incluidos apaleamientos simplemente por ser como eran, pasando por procesos judiciales moralistas al añadir la palabra “bollocks” en el título de su primer Lp. Vale la pena ver y leer estos y otros trabajos similares por muchas razones, entre ellas y quizá la más destacable para recordar que nunca fue fácil, ni mucho menos. No sé si Uralita y los Fibroesqueletos tendrán su merecido documental dentro de veinte o treinta años. Exista o no ese futuro, me parece mucho más interesante que cuenten ahora con nuestro apoyo, bien sea comprando sus discos o asistiendo a sus conciertos. Su Ep de debut tiene todos los ingredientes esenciales para agradar a las seguidores de las dos bandas legendarias antes mencionadas: desde la fuerza intrínseca al buen y ácido humor punk, pasando por la capacidad rítmica y melódica de no conformarse con lo recurrente para dar vida a un proyecto propio que resulta, como poco, convincente.

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquirir una copia del disco aquí.     

viernes, 28 de julio de 2017

The Hollers te inflamarán el alma con su “I'll Do the Talking”, un brillante Lp de ardiente punk blues

Lp Foto: Errefotografía
The Hollers son de esas formaciones de las que muchos han aprendido, incluso aprehendido, en los últimos años, en especial entre aquellos dúos de guitarra, voz y percusión, que han explotado los recursos del rock and roll más salvaje. Pioneros en muchos sentidos, sus canciones aúnan fortaleza e imaginación, mediante un absoluto conocimiento de causa y un dominio meticuloso del género. Su ardiente y visceral creación se completa con una interpretación demoledora en directo y una grabación exquisita en los Hollers Analog  Studio donde tantas bandas han encontrado lo necesario para brillar en su “máximo” esplendor.  Se trata de un dúo que genera un amplio planteamiento sonoro que va del primitivismo del blues a la andanada del punk pasando por la inmediatez del “garage” más oscuro.  Acaban de editar este 2017 un Lp ardiente con el título genérico de “I’ll Do The Talking” con las discográficas Folc records y Ghost Higway recordings.  Un disco impecable que consigue ir más allá de todo lo conocido; de ahí, ese título genérico que se nos antoja tan contundente: ahora les toca a ellos hablar  mientras todos los demás vamos a escucharles atentamente.     

Trayectoria

The Hollers 
The Hollers son Max RB (Máximo Ruiz Bandera), a la voz, guitarra, armónica, teclados  y Salva H. (Salvador Higuero) aka Howlin Sal a la batería. Se formaron en el año 2005 en Málaga.  Pioneros del punk blues, graban en los míticos Hollers Analog Studio de Máximo, y publican en 2009 con Monterrey un split con Little Cobras, en el que aportan los temas “Sinking Low” y “Soul Between Your Legs”.  Le sigue “Holler's Stomp”, Ep autoeditado.  Ya en 2013 recopilan sus grabaciones  con el título de “Forgiven But No Forgotten: Early Recordings” en el que aparece, en algunos temas, Paco Cloud de The Blackberry Clouds quien aporta órgano.  Ese mismo año aparece una grabación en directo grabada en el Velvet Club, de Malaga, el 4 de abril de 2009 con la participación de Paco. “I'll Do The Talking”, su primer larga duración, ha sido coeditado por FOLC Records y Ghost Highway Recordings. Fue también  grabado en su propio estudio, The Hollers Analog Studio.  Las fotos son de Errefotografía y el diseño de Cristóbal Jiménez Trujillo "By Cejota".

Las canciones

The Hollers. Foto: Errefotografia
El disco empieza con el tema que le da nombre. “I'll Do The Talking “  es una canción cargada de intencionalidad que empieza a caminar, con la seguridad de los maestros con ideas claras, entre riffs de guitarra que se combinan con exquisita prestancia al son de una batería imaginativa.  La voz principal culmina tan excelente corte de apertura con su enérgico  fraseo agresivo.  Varias líneas de guitarra fuzzcinante  se trenzan con una habilidad encomiable con un final instrumental que regresa al centro de su microuniverso  para resurgir entre compases de blues lisérgico y endemoniado, creciendo compás a compás. Le sigue “All Dead And Gone” con su certera andanada de distorsión arrasando con todo lo que se halle a su paso a ritmo de una batería presta a mantener el ritmo con una seguridad absoluta. Hard blues  que  explota de forma hipnótica consiguiendo aislar al atento oyente de su entorno vital para sumirle al imaginario de unos inspiradísimos Hollers.   

A continuación nos ofrecen “Your Only Flaw”, otra maravilla de blues desértico que se lanza  como un caballo desbocado por las llanuras de tu imaginación saltando por encima de todos los obstáculos que tu subconsciente disponga en el camino.  Batería y guitarra, en absoluta compenetración rítmica, realzan los arreglos melódicos, entre salvajes momentos de guitarra y esa voz que desprende una fuerza inusitada.  Cierra la cara A, la descomunal “Weird Times”  con la que arremeten entre un ritmo cercano al rockabilly, más una amalgama de recursos ácidos que agujerean cualquier prejuicio contra la fusión bien entendida.  Momentos instrumentales oscuros que emergen para crear varias tensiones y que culminan en la línea argumental principal.   
    
The Hollers. Foto: Errefotografía 
La cara B arranca con “This Shadow” , toda una sacudida sonora que te envolverá como si se tratase de una combustión musical espontánea. Toda una fuente inflamable de acordes, riffs i voz guerrera, marcados por golpes viscerales de percusión. Un ritmo bronco que perfila un tema conmovedor en el que no falta una armónica indómita repitiendo un esquema melódico que dialoga sin tapujos con la guitarra hasta el golpe final.  Con “A Place Called All Right”, los Hollers experimentan con los parámetros del R&B más sucio para darnos en toda la cara con un tema sublime en el que consiguen enloquecernos con esa tremenda pasión desaforada. Imperturbables, satisfechos del buen trabajo, transcurren los movimientos virulentos entre voces ceremoniosas respaldadas por coros de ultratumba.  Seguidamente, nos ofrecen “Peeping Blues”, blues ancestral que ruge con chulería, marcado a fuego, emanando ciertas dosis de elegancia implacable, con guitarra, percusión, armónica y voz, entre el polvo del que camina con paso firme hasta el final del camino.  Otra exquisita muestra del talento de este dúo de indomables músicos que finalizan su disco con “Still I Like It”. Otra canción  que emerge con esa descomunal guitarra combinada con el tambor en un fin de fiesta propio de un aquelarre de blues montuoso percutiendo con determinación en tu estómago, consiguiendo que tus pies se muevan de forma irremediable mientras la banda te roba el corazón con sus melodías bestiales.   

Reflexión final

The Hollers. Foto: Errefotografia 
Al oír tan sensacional disco, uno entiende no solo toda la historia del rock and roll desde sus inicios más primitivos, sino la razón por la que sus planteamientos de origen nunca han muerto, ni nunca desaparecerán de la faz de nuestras almas aunque nos acechen mediocridades cotidianas varias. The Hollers dan sentido a nuestra vida, a nuestras filias. Con ello no quiero decir que perpetúen referentes, parámetros conocidos, aunque los haya. Nada de eso es relevante. Ni tampoco voy a perder demasiado tiempo en encasillarles aunque sean, con todas las de la ley, unos auténticos pioneros del blues punk.  Con tamaño disco, titulado “I’ll do the Talking”, da igual todo lo que un crítico pueda decir porque lo más importante nunca podrá explicarlo. Me refiero a describir en detalle ese veneno que logra sumirte a los pies de grupos tan extraordinarios como éste. La música está ahí, nunca se ha ido, permanece latente en nuestros recuerdos así como en nuestros sueños y emerge gracias al trabajo abnegado de grandes músicos como los que forman este dúo malagueño que nada tiene que envidiar a mitos y leyendas. Ellos ponen su extraordinario talento compositivo e interpretativo a tu merced para que todo recobre la fluidez, la pasión y la lucha por la supervivencia  que siempre ha distinguido a esta música pantanosa, desértica, infernal, guerrera, salvaje, hipnótica… y otros tantos adjetivos, todos ellos justificables para catalogar las raíces subterráneas del rock; y si eres de los que consideras que todo está inventado, hablado, bailado y arreglado, no digas nada antes de escuchar este increíble trabajo porque vas a meter la pata.   
   

Nota:  Puedes escuchar las canciones en el bandcamp donde también podrás adquirir una copia del disco. Las fotos en vivo son de Rocío Moreno tomadas en las Fiesta 1er Aniversario Asociación Gatomacho en The Nutty Bar en 2015. 

miércoles, 24 de mayo de 2017

El “Assalto Acústico” del power trio Os Novos, dos temas fieros de cowpunk más ukeleles y acordeón

Portada
Vincular el punk con la distorsión y la salvajada no implica ningún tipo de exclusión consecuente por mucho que te empeñes en que solo es punk si lo dices tú, eso sí, con tu indudable buen criterio. A veces hay más punk en un par de acordes de acústica que en la enésima copia “ramoniana” de turno. Prueba de ello son los dos temas que Os Novos acaban de sacar este 2017 de la mano de la discográfica también gallega Lixo Urbano. Un single titulado, de forma extraordinariamente concisa, “Assalto acústico” en el que nos ofrecen la canción original “Vam por ti” en su cara A y una versión acústica de su conocido “Nom Lugar” en la B. Dos memorables temas de letras, cantadas en gallego, con elevada carga social, envueltas en unos arreglos sublimes de guitarra y bajo acústicos, más percusión y descarnada voz, a cargo de este poderoso combo, a los que se añaden un elenco de excelentes músicos tocando acordeón, ukeleles diversos, más cajón y coros. Todo un lujo para los sentidos que podría ubicarse dentro del llamado cowpunk, género que enriquecen ambos estilos fusionando la rabia del punk con la melodía añeja del folk americano.        

Trayectoria

Os Novos. Foto: Noviño Ra E Ka
El power trío de Os Novos se forma en Santiago de Compostela en 2012 por Alberte Lixo (bajo y voz), Soni (batería y voz) y Quiquinho de Melide (guitarra y voz). Proceden de una banda de punk  llamada Tommy Gun. Alberte también tocó en los Dirty Barriguitas, Samesugas; Sono estuvo en los Contrastes, los Royalties y los Redullos; y Quiquinho en Madame Germen y de gira con Ekkaia. Tal y como cuentan en la biografía publicada en la Fonoteca, el nombre del grupo, que se podría traducir al castellano como los Nuevos o Los Jóvenes, obedece a "un poco de todo, nos gustaba como sonaba, para impregnar-nos del espíritu juvenil y, también, como homenaje a “The Young Ones” (BBC2, 1982-1984), una serie que nos marcó a los tres, desenfadada, provocativa, con mezclas de diferentes culturas underground (hippies, punks, mods...)”.

Os Novos. Foto: Roberto García Sánchez
“Nom Lugar” (Lixo Urbano, 2014), Lp 10" más Cd en digipack, es su primera referencia y contiene siete temas. Más información de ese disco en Magic Pop.  Las dos canciones de este single que te presentamos fueron  grabadas y mezcladas, de nuevo, por Hevi (Fluzo) en el Laboratorio Soyuz y masterizadas por Mike Mariconda en Sonic Boom Room.  Han contado con la colaboración de Alonso Caxade al acordeón, y la Ukestra do Medio (Yolanda al cajón y coros; Sara y Kátia al ukelele soprano y coros;  César al ukulele resonador y coros; Fon al ukulele tenor y coros; y Alberte al banjolele.  El diseño es de Cristian Fojón Caruncho, y en portada como contraportada podemos disfrutar de un dibujo con aires del far west  al que no faltan detalles como esos aerogeneradores que rodean al banco, los forajidos musicales con la Ukestra más acordeón, o pintadas reivindicando el sello o la figura del anarquista navarro Lucio Urtubia que recordarás por ser uno de principales responsables de una acción en los ochenta para recaudar fondos a base de una estafa al First National City Bank mediante la falsificación de travellers checks.   

Las canciones

Os Novos. Foto: Sime Gavira
En su cara A nos deleitan con esa feroz e implacable canción llamada  “Vam por ti”. Guitarras acústicas estremecedoras, percusión precisa, acordeón pisando con firmeza, ukeleles cariñosos y una melodía que pone los pelos de punta. Resulta muy destacable la magnífica  voz principal arropada por bonitos coros, y ese crescendo hacia los compases finales con el que la canción se torna más furiosa si cabe. Un amplio abanico de detalles de gran calidad que les sirven  para musicalizar una letra sin desperdicio alguno: “E os mercados vam por ti, dissimula o narrador, inexoravelmente, sem piedade sega a vida de quem quer viver, enfim…  Governam a tua vida, disponhem o que vales como em Auschwitz o código na pel(e)”.

Os Novos. Foto: Santiago Carollo
En la cara B nos ofrecen una fascinante versión acústica de uno de sus temas estrella, “Nom lugar”. Una elegía punk que, mediante las guitarras acústicas, el acordeón y los ukeleles más la percusión, no pierde ni un ápice de su fuerza emocional, ideal para recordar ese lugar que sus moradores dejaron perder, “um lugar onde non queriam nada que a terra pudesse dar”.  Sin lamentos, ahora ya es tarde para llorar. Solo queda derrumbarlo, para después sembrarlo con nuevas ideas.  Acompañan a la gran voz principal, esos fascinante arreglos procurados por un inspirado acordeón aportando momentos solistas cautivadores más síncopas diestras, entre coros de puño en alto, y persuasivos rasgueos de las cuerdas entre un preciso acompañamiento rítmico. Una combinación memorable con la que redimensionan este tema de forma excelente. 

Reflexión final:


Os Novos. Foto; Diego Abelheira
Recientemente nos conmovía la muerte de Rafael Metlikovez, nacido en Canovelles, en el año 1964 y fallecido el 19 de mayo de 2017 en Granollers, también provincia de Barcelona. Formó parte del dúo poético Accidents Polipoètics fundado en 1991 con Xavier Theros (Barcelona, 1963). Una de sus obras más recordadas lleva por título “Van a por nosotros” y en ese poema, que recitaban a dos voces, dicen, entre otras genialidades: “Las hordas internacionales de madres y delegados y funcionarios y  chinchillas y hurones moralistas que desean llevarte, cogidito de la mano a la jubilación… Van a por nosotros…por nuestros pecados”.  Un título que entronca precisamente con la letra de este “Vam por ti” de Os Novos. En ambos casos  destaca ese componente, para nada desdeñable, de firme crítica social, repleta de furia punk si se me permite, expresada con la enorme destreza de sus creadores, ya sea lírica como melódica.  En unos momentos “en el que los mercados van a por ti y gobiernan tu vida”,  grupos como Os Novos son ciertamente imprescindibles tanto como lo fueron y lo seguirán siendo los divertidos y concienciados Accidents Polipoètics. Corren tiempos que se nos antojan sumamente anodinos culturalmente en el ámbito de los mass media y nos alegra la vida que aún sigan existiendo proyectos que luchen por un espacio propio y original con la gran calidad e imaginación de la que pueden presumir los gallegos Os Novos, de la mano de la irreductible discográfica que es Lixo Urbano.  Siguen yendo a por nosotros, sí. Pero con Os Novos no nos faltarán buenas razones para defender “nuestros pecados”.      

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquitir uan copia del disco en el bandcamp.      

martes, 11 de abril de 2017

Los Superfortress, volando de forma inmejorable con su orgánico y enérgico álbum “Human Race Sucks”

No por habitual resulta menos preocupante y ciertamente injusto: aparte de los músicos, el rock and roll tiene múltiples y variados protagonistas que no suelen obtener, más allá del ámbito personal próximo, un merecido reconocimiento. Solo la perspectiva que da el tiempo transcurrido logra que los expertos valoren, en su justa medida, su imprescindible aportación aunque, lamentablemente, no siempre. Qué duda cabe que un buen disco es obra directa de sus autores e intérpretes pero, para que su talento llegue hasta nosotros con toda su brillantez, se necesitan ingenieros de grabación tan profesionales y hábiles como Máximo Ruiz, quien desde su estudio malagueño de Hollers Analog, ha conseguido el mejor sonido posible para la nueva obra magistral de los Superfortress. Se trata de un álbum de ocho imponentes canciones bajo el título genérico de “Human Race Sucks”, editado a finales de 2016 por Clifford records. Si conoces su anterior entrega, este disco te va a sonar más orgánico y visceral porque, entre otros aspectos temáticos, fue grabado en un ocho pistas y en directo. El resultado no podía ser más apropiado para unas canciones que despiertan los sentidos a base de latigazos procurados por esos inconfundibles riffs de guitarra que respaldan la vehemente voz principal acompañada por una imperturbable sección rítmica de bajo y batería que completa una formación de trío ciertamente espectacular tanto en directo como en estudio.                    

Trayectoria

Los Superfortress en su gira italiana (2016)
Los Superfortress se formaron hace seis años con Pedro “Last Splash”, cantante y guitarrista; Alberto bajista y coros,  y Juanese, baterista. Empezaron siendo una asociación gastronómica, poco seria añaden ellos, en un cortijo de Uleila del Campo en Almería. Al final fueron liándose con la música y convinieron en la necesidad imperiosa de crear una banda de rock. Cabe mencionar también que Last Splash milita en la banda de space rock Monogay también como guitarrista, formación que está por el momento parada. El nombre lo toman del B-29 Superfortress, bombardero que construyeron los americanos  durante la segunda guerra mundial, asociado con capítulos bélicos como la batalla del Pacífico. Tienen grabado un Ep anterior con el título de “Julen” (Clifford records 2015) que te presentamos aquí

Pura energía en el escenario
Este Lp de 12” a 45 rpm, con descarga digital incluida, fue grabado en directo en los inestimables estudios Hollers Analog de Málaga en 8 pistas, excepto “Proud to tress” prodecente de las sesiones de “Julen”, en marzo de 2016, por Máximo Ruiz (The Hollers) quien también se encargó de la mezcla y masterización altamente profesional. Los temas son propios y todos están cantados en inglés menos dos en los que se expresan en castellano. Repiten en el artwork  María Ponce y Daniel Zapata con una cadavérica y elegante portada en blanco y negro.  Una vez más, tan excelente trabajo está dedicado a Julen, ejemplo de lucha y tesón por seguir adelante en la vida.  Para él, vaya también dedicada esta reseña con nuestros mejores deseos.  
  
Las canciones

En directo, fotos de su facebook 
El disco se abre con “Sweet Assassin” y esa penetrante sección rítmica de bajo y batería que avanzan con una seguridad apabullante a la que se suma la guitarra diseñando momentos estelares que reciben a la desgarrada voz principal. Juntos nos procuran unos momentos sonoros a medio camino entre el hard rock y el “garage punk” más irredento, en un tema que parece pensado para correr entre momentos lisérgicos nada desdeñables. Crescendos geniales y cortes temáticos sobre los que emerge la banda antes de dar paso a su “Muchachita”. Una andanada de guitarras hirientes da cohesión a un tema en el que nos cuentan: “por las calles, los señores, las mujeres, nos señalan al pasar… sabes muchachita que no soy de piedra”. Una canción desgarrada, rápida, con porciones entre ácidas y salvajes, más un ritmo que incita al baile desbocado.

A continuación nos ofrecen “Money Maker”, otra maravilla de cosecha propia en la que la guitarra arranca embebida de lujuria con ese pase oscuro que se funde con la batería y el bajo para ofrecernos un tema trepidante, repleto de matices de blues rock al que añaden la voz de ultratumba con la que logran ponernos los pelos de punta mediante un recitado tan primitivo como visceral. El tema crece por el efecto combinado de guitarra persuasiva, con un solo ácido incluido, más bajo incisivo, y la consabida percusión imperturbable, envolviéndonos a todos en una atmósfera densa propia de una banda tremendamente imaginativa que acelera en los compases finales generando un fantástico éxtasis final.  Acaba la primera cara con “Proud to tress”, tema que se articula sobre una soberbia mezcla de guitarra fiera, bajo impetuoso, y brava batería, dando cobertura a esa voz principal que se rompe por momentos para dar una tremenda áurea de locura a una canción de rock and roll  indómito.    



La cara B arranca con “Bones” y ese instructivo trenzado de punteo de guitarra que va creciendo compás a compás con la ayuda de la sección rítmica hasta la entrada de la poderosa voz solista que se expresa con ese ímpetu propio de la rabia contenida y las ganas de compartir con todos nosotros una pasión indescriptible. La melodía sigue envolviéndonos dotada de efectos que se nos antojan incluso propios del outlaw country más canalla y tosco. “Pindown” es el título del siguiente tema y en él, los Superfortress arremeten con secuencias de punk blues, de nuevo en castellano, entre “sus caderas primavera en Oregón… el no va más al caminar, gafas de rock, tacón molón … la choni más bonita del lugar… la peluquera más canalla del local… no puedo soportarlo más”. Un sólo de guitarra hiriente y un avance percutivo inalterable dotan al tema de ese swing aguerrido imprescindible.    

Superfortress en vivo, foto de su facebook 

Le sigue el corte “Sick Bitch” con el que el trío da muestras, una vez más, de ese dominio natural para medir los tempos con escrupulosos recorridos de guitarra, bajo y batería conjuntados al milímetro, con leves momentos solistas de intensidad nada desdeñable y, por supuesto, esa voz tan compenetrada con la sección instrumental. Un amplio abanico de riffs construyen el motor de una poderosa banda que nos lleva hasta el último y más calmado corte de este álbum. Un “Oh Lord” pura pasión, con momentos de raíz americana en los que la melodía nos conmueve en cada una de sus notas, creciendo hasta el infinito, con arreglos intensos medidos por una percusión escrupulosa.     

Reflexión final


Superfortress en directo. 
“Human Race Sucks” de los Superfortress es, como su nombre genérico indica, un auténtico revulsivo contra la anodina como jodida raza humana y las execrables acciones de sus elementos irresponsables. En todas y cada una de sus ocho magníficas canciones, la banda no solo confirma su enorme valúa, ya sea a nivel creativo como interpretativo, sino que además son producto de una simbiosis extraordinaria con todos los que han colaborado en este gran trabajo discográfico, desde el mismo sello hasta los responsables del artwork contando, por supuesto, con el artífice de su peculiar sonido. El disco fue grabado en solo tres días y lo fascinante del caso es que la banda tenía tan solo la intención de materializar tres temas y masterizar otro procedente de la sesión del anterior Ep “Julen”. Al final fueron hasta siete las canciones, más la mencionada “Proud to tress”, que este power trio grabó en ese mismo tiempo gracias, entre otras cosas, a la facilidad con que Máximo encontró el sonido ideal para lograr que las ideas irradiasen en su máximo esplendor, y valga la redundancia. El resultado  denota un indiscutible estilo propio, una forma propia de entender el rock and roll desde múltiples vertientes, con detalles de hard rock, punk blues, “garage”, o outlaw country. Un disco excelente que te llegará a lo más profundo del alma retumbando en el estómago y revolucionándote los pies, al ritmo de canciones que conmueven por medio de melodías apasionadas y tempos extraordinariamente bien calibrados.     

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Clifford donde también podrás adquirir una copia del álbum.  

miércoles, 22 de marzo de 2017

El trío mallorquín Prenatal son punk con mucho ruido y nueces porque quieren y pueden

Portada
El trío mallorquín PreNatal sacaba a finales de 2016 un nuevo álbum con el título genérico de “No ofende quien quiere, sino quien puede”, editado por el sello también balear, Discos Polo.  El enunciado, sonsacado del refranero popular, no solo es un  excelente título para  tan sensacional como excéntrico trabajo,  sino que esconde también una buena fórmula para dilucidar una respuesta esclarecedora  a la controvertida pregunta sobre qué es en realidad el punk. Tras oír las once canciones, la mayoría de las cuales no llega al minuto de duración, al oyente le va quedar muy queda claro que punk es quien puede y no quien quiere. Y los PreNatal, qué duda cabe, nos ofrecen auténticas y demoledoras descargas de punk con trallazos hardcore, humor ácido e ironía políticamente incorrecta, con arreglos demenciales y excesos por doquier.  El resultado es, como ellos mismos apuntan, una “sarta de micro-canciones, sin trampa ni cartón, con mucho ruido y nueces”.  

Trayectoria 

PreNatal. Foto de su facebook
El trío PreNatal se crea en Palma de Mallorca en 2012 alrededor de la figura del veterano bailarín guayaquileño “Tachuela” (Mario Rolando Espinosa), el guitarrista y cantante Jonatán Uría de ascendencia asturiana, conocido por otros proyectos como Monta-Man o los Bélmez y responsable del sello Discos Polo, más el uruguayo Marcelo Víquez a la batería,  pintor, dibujante, escultor y creador de vídeo arte.  Tras grabar varias maquestas que comparten en la red, sacan los discos “Etiqueta negra” (2012), “Sin” (2013), y “Contentos con poco” (2015).    

 

Su nuevo trabajo, titulado “No ofende quien quiere, sino quien puede” se grabó en los estudios Special Forces Rock and Roll de Gin Spectra (Ginés Fernández) en 2016.  A destacar el artwork con un sensacional y divertido dibujo de una mujer con aureola y coletas, en cuya contraportada se aprecian detalles sobre sus órganos genitales que, con el agujero del centro del Cd, adquieren una mayor dimensión. 



Las canciones

Prenatal en directo 
Abren con “nadie va a hacerte daño II” (la primer parte salió en su anterior disco), tema instrumental en el que confluyen una guitarra salvaje acompañada por una batería desaforada. Una sucesión de riffs conectados por la mala leche y fuerza descomunal nos trasporta hasta “la misma piedra”, segundo corte con tajantes momentos de eléctrica y ritmo marcado de percusión. Nos dicen: “Esto me pasa, por confiar en ti”. Le sigue “porc negre”, canción en la que comentan “tenemos que cambiar” con momentos afilados y oscuros de guitarra after punk, sin más pero también sin menos.       


PreNatal en directo
A continuación nos ofrecen “a George” tema igual de descarado en el que “me jode matarte… mejor será darte una larga y mala vida”.  A destacar esa entrada rítmica muy bailable y secuencias de guitarra desgarradas que descargan sobre tus oídos con ataques viscerales de punk rock. Llegamos a la “escopeta”, con su propuesta de hardcore de calidad. Su única y contundente frase es: “déjame el contrato sobre el mueble de las escopetas que por la tarde te lo firmo”. Sensacional.   Llegados al “country club”, disfrutamos de ese tempo marcado con  guitarra de pulsación “tejana” que retruena en el cerebro con paso soberbio dando forma al segundo momento instrumental del disco.  Ipso facto, nos demuestran que “tenía que pasar”, otra exhibición de microcuento de punk minimalista en la que nos anuncian que “una mañana fría llegó” y ya está. Escasos segundo antes de dejar claro de que “en la mesa no se habla ni de droga ni de política”.  Viene al caso porque el protagonista se “aleja de la izquierda, y te acercas a la droga”. Alegato en favor o en contra de lo que prefieras, sin desperdicio alguno, entre riffs imaginativos y ritmo cautivador. Con “lady?” nos topamos con más guitarras agresivas que van tejiendo divertidos e hirientes acordes entre gritos y preguntas que nos llevan hasta el “abismo”.  “Siempre lo mismo”, nos cuentan, “me veo el ombligo y no el corazón” en este tema de influencia hard rock llamado “los niños y las mujeres después”. 

Va finalizando el disco con ese movimiento funk ácido con recitado hip hop. El tema se llama “el ritmo del ji ji (El Fary)” y en él nos explican entre otras expresiones de elevado lirismo marca de la casa: “soy un hombre jaranero y para la fiesta me apunto el primero… me gustan las cuarentonas, las de dieciocho, vestidas y en cuero… Si tuviera dinero me compraría un velero lleno de mujeres guapas con buenas defensas y un cocinero… soy muy bueno en el amor, chiqui chiqui pon, y no paro de funcionar”.  

Reflexión final 

Y eso es todo, amigos. “Eso te vas a llevar, jiji… jajaou”, como dicen en la última de las frases de este fabuloso disco de auténtico punk sin contemplaciones. Me imagino que si eso mismo se vendiera dese algún media especializado como nueva tendencia en literatura “post-indie” de micro-relatos; o si las frases fueran en inglés a cargo de un grupo que edita casetes en, por ejemplo, Denver (Colorado), habría muchos más seguidores de lo vanguardista que se entusiasmarán con el proyecto. Pero ni son yanquis, ni encabezan ningún movimiento arty, ni nada que se le parezca. Son PreNatal, trío de Palma de Mallorca, que no solo pueden sino quieren  hacer punk.  Si te viene a mano, no te pierdas uno de sus aclamados directos y si quieres una copia de tan suculento objeto de coleccionista, al menos para saber dónde coincide cierto agujero con el centro del Cd, pues igual si les escribes, te venden uno y te lo dejan encima del mueble de las escopetas.   

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp del grupo.  El viernes 24 de marzo de 2017 actúan (+ info) con Bernie Tenor Ligero en Sabotage (Palma de Malorca). 

lunes, 20 de marzo de 2017

“Come Clear” de The Fingersmiths, un trabajo sincero con la garra rítmica del punk y la musicalidad del pop poderoso

Portada
El nombre genérico de un disco puede obedecer a múltiples factores que surgen tras una decisión muy meditada o son consecuentes con el mero capricho del momento, creando un amplio abanico de razones personales y potencialmente  justificables. En el caso del segundo trabajo de los Fingersmiths, el epígrafe escogido corresponde con el título de la primera canción que abre el álbum editado en 2016 gracias al esfuerzo conjunto de nada menos que 11 sellos: seis de ellos españoles, Sweet Grooves Records, Ghost Highway, Borx Records, Magazine, Devil Records y KOTJ Records, conjuntamente con Dingleberry Records (Alemania), Hovercraft (USA), Monster Zero (Austria), 59SRS (Rusia), y Dead Punx Records (Bélgica). Más allá de esa evidente condición de apertura, se intuye en la sinceridad de la letra de "Come Clear" una necesidad imperante de compartir, de poner en claro las ideas, de plantear una relación verdadera ya sea con la persona amada o con todos los oyentes mediante la garra rítmica del punk rock y la musicalidad del pop poderoso.  Ahora bien, estoy convencido de que si los oyentes pudieran escoger un segundo título para este sensacional álbum a cargo de este quinteto valenciano, optaríamos con unanimidad en destacar el título de la tercera de las canciones, esa “Goose Bumps” porque resume a la perfección la sensación física que vas a experimentar al oír todas y cada una de sus magníficas canciones. 

Trayectoria 

The Fingersmiths. Foto: Sergio Andrés
The Fingersmiths son Edi Cadenas (voz), Rubén Santatecla (Guitarra), Tim Burmeister (guitarra), Vicente López (bajo) y Joan Clausell (batería). Se formaron en Valencia en 2011 como cuarteto con Antonio a la guitarra, Vis al bajo, Juanlu como batería y Edi a la voz principal. Graban su primer disco "The First One, Six Songs", en 2013, con seis canciones.  Al año siguiente, Tim substituye a Antonio,  y al poco se suma al proyecto Rubén.  Su segundo disco,  "Come Clear"  fue grabado y producido en directo en un solo día en los estudios Milensia de Valencia, por Rubén y la banda, y mezclado más masterizado por Vicente Sabater. Los temas son propios, y las letras de Edi más Gisela Hurtado.  El artwork, con esos puños y brazos juntos dando una imagen de cohesión y fuerza, es de Mik Baro. El disco incluye una hoja interior con las letras de las canciones más una foto de la banda a cargo de Sergio Andrés.  Se han prensado 500 copias del LP, de las cuales 300 son en vinilo negro, 100 en rojo y otras 100 en azul.

Las canciones 

The Fingersmiths. Foto de su facebook
El disco empieza con “Come clear”, tema sincero que debes de oír dispuesto a dejarte llevar por esta banda cargada de “high energy”.  Ellos te hablan y tocan para ti desde la honestidad: “Soy un caballero pero no llevo ninguna lanza” pero si unas guitarras poderosas, una sección rítmica consistente y una voz inmejorable, entre cambios armónicos y crescendos espectaculares.  El resultado es una conjunción de riffs y arreglos generosos, con un excelente solo de guitarra, que obedecen a prolíficas referencias pero que se expanden desde un punto de vista propio, ejemplar, “severo, sin miedo”. Le sigue “Through my window”, aguerrido corte de guitarras desaforadas, momento solista incluido que resulta muy emotivo, acompañadas por una sección rítmica que respira con fiereza, y esa voz principal que despega magistralmente para cantarnos lo que ve desde su ventana: “personas perdiendo sus vidas, sus trabajos… personas que tienen sus derechos”.   Nadie debería de olvidar eso que parece tan sencillo y a su vez resulta tan complicado.       

The Fingersmiths. Foto de su facebook
Continuamos tan aguerrido y concienciado álbum con “Goose Bumps”, que arranca con magistral riff de guitarra para absorbernos en un tema que conjuga preceptos de powerpop y punk pop. Una maravillosa canción ideal para esos días inspirados en la que se nos obsequia con una jornada embriagadora para que podamos  llevar a cabo nuestros planes con buenas vibraciones y la piel de gallina. De nuevo, otra aportación a tener muy en cuenta de la guitarra solista más la inmejorable voz principal, en todo momento muy presente. El siguiente corte lleva por título “Sweet Olivia Song”, tema cariñoso dedicado a esa mujer que llena de “amor nuestra vida”. “Un sueño hecho realidad… de la que fluye su sabiduría… todo lo haces me hace sentir alegre… cuando me das rock and roll”.   Musicalmente, descargan las guitarras con enorme pasión agrandando el poderío melódico de un tema sublime que invita a saltar, y a gritar al mundo entero con esa plena satisfacción  al tiempo que enloquecemos mediante otro momento solista de guitarra.    

Llegamos de este modo a “Way to go” en el que nos hablan sobre “el camino a seguir para comenzar una revolución….todos estamos respaldando una causa aunque nadie sabe cómo ha crecido ese sentimiento y para qué es este grito”.  Demoledor tema de punk salvaje, con los componentes precisos para convertirse en un himno coreado en las primeras filas de esa revolución que “todos estamos pensando”. Adquiere una vertiente más oscura y se carga de afilada guitarra descerrajando notas por doquier.   Cierra la cara A “Forgotten and forgot”, otra maravilla de punk acercándose ya al post-punk de raíz ochentera, con un dominio rítmico espeluznante a cargo de bajo y batería, más procedentes guitarras tajantes y esa gran voz principal contándonos una historia sobre la “pequeña y ocupada vida” de un hombre olvidado con todas sus consecuencias.  

The Fingersmiths. Foto de su facebook
La cara B arranca con “Breath on Me”, para sentir el aliento de esa persona especial de la que queremos saber si quiere acompañarnos.  Disparan las guitarras desde el primer compás en esa sensacional mezcla de pop poderoso y resolución punk, avanzando sin titubeos, con entrega descomunal, a la búsqueda de ese estribillo que, con el solo correspondiente de guitarra, logra que todo estalle en secuencias de ritmos desbocados que nos ponen los pelos de punta hasta llegar a un final verdaderamente apoteósico. A continuación nos ofrecen “She never  phoned back”, en la que regresa el desamor como principal fundamento, en forma de esa llamada que esperamos, pero que nunca llega, de esa chica que conocimos una noche de verano. Entonces nos asalta la duda de si tiene el número equivocado, o quizá no quiera en realidad volvernos a ver. La banda avanza de nuevo imperturbable con registro de punk pop aunque nos sorprende con riffs imaginativos y cambios armónicos muy sugerentes. De este modo, logran  agasajarnos con varios patrones en una amplio despliegue de método bien aprehendido y acción a raudales. 
          
El siguiente tema se titula “I Know what you want”, con el ímpetu de quien afronta las rupturas, “la misma vieja canción”,  con las palabras rebotando en la cabeza, sin sentirse un perdedor.   Y así lo transmiten las guitarras en varias voces, riffs fascinantes combinados con acordes agresivos, dando cobertura a la voz principal, arropada por una sección rítmica imparable. Como viene siendo habitual en tan descomunales temas, no falta el lucimiento de la guitarra solista y esos finales tan contundentes.  Y cuando podía parecer que conocíamos todas las estrategias de esta enorme banda, van y nos anonadan con “Please don’t let me drown” y ese irrefutable comienzo, más posterior seguimiento, de bajo y batería con el que nos bombardean tan gratamente desde el primer segundo.  Un tema al que podríamos añadir parafraseando el título: “por favor no dejes de sonar”, aunque en este caso la ayuda solicitada sea otra, en este caso de tipo amoroso hacia una persona a la que no pensamos renunciar. “Te amo tanto y voy a gritarlo”. Un gran tema que muta en otra andanada de guitarras oscuras y solemnes que rugen de forma marcada hasta que desaparecen en la inmensidad del futuro que espera a ese amor complicado.   

The Fingersmiths. Foto de su facebook
Va finalizando el disco con “I can’t do it”, un grito justificado en busca de “una vida mejor para vivirla” expresando esos verdaderos sentimientos que dan sentido a canciones tan cautivadoras como esta en la que confluyen lo mejor del pop irredento y el punk más emotivo.  Fuerza y pasión aunadas con arreglos deslumbrantes, riffs en segundo plano que no pasan desapercibidos, voz principal y guitarra solista en estado de gracia, y batería más bajo manteniendo el tempo sin titubeos, siempre constantes como un metrónomo alocado pero seguro.      

Cierra el álbum “Whimper in the wind”, la última de las maravillas sonoras de este disco, un auténtico lujo para los sentidos, ya sea con el propósito de dejarse llevar por la garra de sus guitarras, el ímpetu de la sección rítmica, o el coraje de su cantante con coros añadidos.  Un tema en el que la letra nos recuerda esas incertidumbres, esos sollozos que se lleva el viento, cuando no tenemos claro dónde ir, sin saber qué hacer, buscando un lugar donde estar.      

Reflexión final 

The Fingersmiths. Foto de su facebook
"Come Clear" de los Fingersmiths es un disco de punk rock perfecto: pensado, estructurado e interpretado como mandan los cánones de varias épocas, desde mitad de los setenta hasta la actualidad pasando por las diferentes escenas de los ochenta y noventa. No faltan matices procedentes del pop más poderoso con el propósito de pulir los detalles más melódicos e incluso resultan muy convincentes, por trabajadas, las consabidas distorsiones ante las que no se dejan llevar innecesariamente evitando las recurrentes cortinas de rabia de otros proyectos similares mucho menos intereantes que el suyo. Los arreglos resultan sublimes porque cuidan todos y cada uno de los detalles, desde la perseverancia impactante de la sección rítmica a cargo de bajo y batería, con esas fascinantes guitarras deleitándonos mediante comedidos solos de antología entre riffs imaginativos, hasta  la poderosa voz principal que establece un registro propio y natural francamente muy enriquecedor. El resultado es cautivador y nos atrevemos a afirmar que obedece a un trabajo de equipo meticuloso durante el que, tanto los detalles solistas como el sonido combinado de toda la banda, está pensado para ponernos, como bien dice el título de uno de sus temas la piel de gallina, altamente seducidos por unas canciones enérgicas, de letras cuidadas, que te ayudarán a vivir mejor esa vida que bien te mereces.         

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquirir una copia en los sellos Sweet Grooves, KOTJ, Devil records, Magazine, Borx Records o Ghost Highway Recordings.