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viernes, 22 de diciembre de 2017

Daniel Wylie’s Cosmic Rough Riders nos ofrece guitarras y melodías de ensueño en su “Scenery For Dreamers”

Portada
Si tenemos en cuenta toda su fructífera carrera,  resulta de lógica aplastante esperar que cualquier nuevo trabajo del compositor, guitarrista y cantante escocés Daniel Wylie contenga todos los ingredientes necesarios para entusiasmar a todos sus fans, así como a cualquiera que se sienta atraído por la compenetración melódica y rítmica del mejor pop.  Incluso, podemos apostar que con cada nuevo disco, va a aportarnos no solo más razones con las que admirar su facilidad para crear canciones perfectas sino que además no van a faltarnos múltiples detalles y nuevos matices que redimensionarán su enorme creatividad.  Con estas premisas, “Scenery for Dreamers”, título escogido para su más  reciente álbum, editado por la española You are The Cosmos, no nos defrauda en lo más mínimo e incluso creo que su principal factótum ha conseguido su mejor trabajo hasta el momento. Se trata de un disco emocionante, repleto de canciones que te impresionarán y  que, en esta ocasión, han sido articuladas con arreglos poderosos. Predominan las guitarras hirientes que aportan a la sensibilidad de las melodías la ferocidad y el impulso necesario para que se claven de forma certera y firme en tu alma ya desde la primera escucha.

Trayectoria

Daniel Wylie
Daniel Wylie es de Glasgow  y empezó formando The Thieves con Jim Brady a los teclados, Tom Mcgarrigle al bajo, Stephen Boyd a la batería, y Park Price a la guitarra. Grabaron unos cuantos sencillos desde fimales de los ochenta a principios de los noventa. Los Cosmic Rough Riders fue una banda de Glasgow que se formó en 1998 con Daniel Wylie, voz y guitarra, más Stephen Fleming a la guitarra, a los que se añadieron Gary Cuthbert a la guitarra, James Clifford al bajo, y Mark Brown a la batería. Tal y como se nos cuenta en esta entrevista publicada por el blog Power Pop Action, originalmente era un proyecto en solitario de Wylie y pasó a ser un grupo cuando necesitó hacer presentaciones en directo para intentar conseguir un contrato discográfico. “Desafortunadamente para mí –sigue Daniel- cuando nos vio Alan McGuee quiso ficharnos tal como éramos en directo”.

Danierl Wylie
Empezaron  autoeditándose los discos “Deliverance” (1999) y “Panorama” (2000). Firmaron con el sello Poptones, creado por Alan McGee (exdirector de Creation) y sacaron “Enjoy the Melodic Sunshine” (2000) con temas de los anteriores trabajos.  A partir del año siguiente consiguen un éxito considerable con los temas “Revolution (In The Summertime?)” al que le sigue “The Pain Inside” llegando a disco de platino en el Reino Unido. Ya en 2002 Daniel Wylie decide emprender una carrera en solitario, tras insalvables diferencias con alguno de los componentes de la banda sobre la auténtica autoría y consecuente beneficio de las canciones. Le substituye a la voz principal Stephen Fleming. Con “Pure Escapism” (2002), colección de rarezas y caras B, cierran su primer etapa.
La banda, ya sin Daniel, regresa en junio de 2003 con “Too Close To See Far” y el single “Because You” editado por  Measured Records, con el que obtienen un nuevo éxito, así como con “Justify the Pain”. En 2005 graban con Paco Loco su nuevo trabajo “The Stars Look Different from Down Here” editado en 2006 por Rykodisc.

Contraportada
Por su parte, Daniel Wylie tiene grabados hasta el momento cinco discos en solitario que son “Ramshackle Beauty” (Measure records 2004); “Postcards" (Measured records 2005), con descartes del anterior y algunos temas anteriores al primer disco de Cosmic Rough Riders; “The High Cost Of Happiness” (Neon Tetra 2006), "Car Guitar Star” (Neon Tetra 2008); y “Fake Your Own Death” (Daniel Wyllie records 2010). 

You are the cosmos sacaba en 2015 “Chrome cassettes” a nombre de Daniel Wylie's Cosmic Rough Riders y, más recientemente,  un recopilatorio con el título de “Best Of The Solo Years (2004-2014)” editado en 2016. Un par de álbumes perfectos que nos  mantuvieron entretenidos, satisfechos y emocionados a la espera de este nuevo disco "Scenery For Dreamers" (2017).  Puedes leer más detalles de esos trabajos entrando aquí.

Galleta
Su nuevo disco fue grabado “Scenery for Dreamers” fue grabado por Johnny Smillie en La Chunky Studios de Glasgow. Smillie también se encargó de la producción con Daniel Wylie, así como de mezclarlo y masterizarlo. Colaboraron Stuart Kidd (batería), Steph McKellar (bajo), y de forma puntual los músicos: Neil Sturgeon (guitarra y mandolina), Johnny Smillie (guitarra y arreglos de cuerda); Jim McCullock (guitarra).  La carpeta es de David Wells de Portfolio Graphics y la fotografía de Nicholas Wylie. En la galleta del disco, un homenaje al sello Harvest de EMI. You are the cosmos lo ha sacado en vinilo, con las letras en carpeta interior y el autor en Cd.

Las canciones

Daniel Wylie
El disco se inicia con “Rope (Everybody Lies)” y esas sensacionales guitarras feroces perfiladas con destreza y acompañadas por una impecable sección rítmica con la que se ensalza una melodía apasionante, con sus “papapa” de pop coral estableciendo bloques etéreos de atractivo contenido. No faltan fraseos en segundo plano que culminan las excelencias de esta maravilla de canción con la que se abre una auténtica exhibición de talento a raudales. Continua con “I Hear You Call My Name”, tema que acomete con riffs salvajes envolviendo sonoridades tiernas entre planteamientos rítmicos perfectos. Vuelve a destacar la convincente  voz de Daniel entre múltiples destrezas instrumentales. Crescendos que desembocan en fascinantes estribillos o esos esenciales cambios armónicos constituyen otras de las marcas de registro propio dignas del mejor de los maestros.  A destacar su obsesivo final que se nutre de elementos ácidos. 

Daniel Wylie con Neil Sturgeon

Le sigue “Cold Alaska”, otra sensacional muestra de trenzado rítmico y melódico con ingredientes de primera calidad. Un tema que entusiasma ya desde sus primeros compases con su marcado tempo y su indudable poderío cadencioso. Resulta inmejorable ese cambio, hacia la mitad del tema, que traslada la canción a parámetros más lisérgicos y envolventes para después regresar a los motivos principales con una subida de adrenalina garantizada por la  batería. No falta un buen solo psicodélico de guitarra que ayuda a reestructurar el tema con parámetros ciertamente soberbios. Prosigue el álbum con “A Gravestone Without A Name”, corte en el que se desmenuza un bonito motivo sonoro entre recorridos acústicos de guitarra aportando dosis de melancolía que te encantarán y te invitarán a flotar en la inmensidad de tu imaginación mientras te recordarán la futilidad de la existencia terrenal.  Cierra la cara A “Jingle Jangle Morning”, un auténtico prodigio de canción en la que todo parece estar pensado al más mínimo detalle. Con su extraordinaria voz, esas guitarras portentosas construyendo riffs, acompañamientos, solos y segundas voces, más ese bajo y batería trabando un pausado pero firme deambular, el tema se nos antoja como de lo mejorcito de un álbum que resulta, como podrás darte perfecta cuenta, ciertamente único.  

Daniel Wylie
Abre la cara B “Lucky Find” con su espectacular introducción instrumental en la que guitarras y percusión se combinan para estremecer nuestras neuronas con líneas argumentales sinuosas y ritmos combativos que desembocan en otra exhibición inusitada de fenomenal pop en todo su esplendor. Para suerte, la nuestra al poder escuchar tan descomunal trabajo en el que una tras otra, las canciones nos dejan absolutamente anonados y, a la par, más que satisfechos. A continuación nos ofrece “I Dream About You”, otro motivo de auténtico ensueño en el que los matices altamente sensibles de bajo, guitarra y batería, con voz onírica, se tornan especialmente misteriosos antes de explotar en el colorido del estribillo. Una canción que muestra el excelso abanico de posibilidades que distinguen el universo creativo de este inspiradísimo Daniel Wylie convenientemente respaldado por una banda de, no menos extraordinarios, músicos.    

Daniel Wylie con Neil Sturgeon
Llegamos de este modo a “I Want To Kill You Lover”, otro instante molecular de vocación reservada que pretende recuperar el amor perdido entre guitarras acústicas, voces etéreas, y pacientes desarrollos sonoros que avanzan con perseverancia más una innegable ternura un tanto desesperada por las circunstancias personales que se nos relatan. Con “Full Moon On the River”, su autor regresa a su faceta más incisiva arropando una preciosa melodía, otra más,  de arreglos de powerpop contundentes con un pie puesto en el beat de tradición sixties. El conjunto deriva, de nuevo, resplandeciente, generoso, a momentos más reflexivos que contienen matices lisérgicos. Acaba el álbum con “(Won't You) Just Smile”, un cierre altamente sensible para este trabajo tan sumamente brillante. Daniel recorre los últimos surcos de forma sobrecogedora interpretando una bonita canción con su maravillosa voz ayudado por guitarras acústicas, teclados envolventes, arreglos atmosféricos de cuerda, y una rítmica ciertamente cautivadora con los que lograrás perderte en la inmensidad de la noche oyendo esos tiernos “lalala” finales a modo de despedida.    


Reflexión final

Daniel Wylie
Pese a sustentarse en melodías resplandecientes, las letras del nuevo disco de Daniel Wylie, titulado “Scenery for Dreamers”, son por regla general  melancólicas. Sus historias existenciales, de amor y desamor,  con más o menos suerte vital, nos inspiran ternura recreándose en un estado de ánimo que  ya se refleja en la nocturna carpeta del álbum con esas dos siluetas observando el lago bajo un gran cielo estrellado.  Wylie nos habla de sueños que nunca se hicieron realidad, ilusiones que quedaron atrás, de chicas solitarias, de no desperdiciar el tiempo rezando cuando sabemos que todo el mundo miente porque la verdad duele.  Sin embargo, ese contraste entre lírica y sonido resulta especialmente alentador. Le permite expresar sus emociones con un poder de convicción enorme,  arropando los recuerdos mediante   instrumentaciones luminosas repletas de matices emocionantes. De este modo nos regala un disco pletórico diseñado al milímetro desde sus enormes  guitarras hasta sus intimistas letras tan sensibles.  El paisaje vital que vas a disfrutar es el de un álbum que te reafirmará la levedad del ser con excelentes maneras.  Tal y como se incide en una de sus flamantes canciones, un día de estos todos desapareceremos, pero perdurarán nuestras obras, más o menos grandes, pero muchas de ellas tan imprescindibles como este fantástico álbum dispuesto a colmar los deseos de todo soñador empedernido. 

Nota:  Puedes adquirir una copia del disco en vinilo en la web de You are the Cosmos.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Urtain nos facilita un sugerente e impresionante “Manual de supervivencia para ilustres decadentes”

Portada
Tal y como empieza el nuevo álbum de los veteranos y siempre convincentes Urtain, “corren tiempos inciertos” y puede que, por eso o a pesar de ello, esta banda de Palma de Mallorca haya sacado al mercado su cuarto disco bajo el título genérico de “Manual de supervivencia para ilustres decadentes”, de la mano de las incombustibles discográficas Espora y Flor y Nata. Se trata de un disco estremecedor, repleto de canciones exquisitas, muy bien construidas, en las que demuestran no solo un pleno conocimiento de causa, tan vital como musical, sino que además resulta impresionante por sus suculentas melodías envueltas en arreglos conmovedores. Quizá haya que hacer de tripas corazón para tenerlo todo controlado, tal y como inciden en otra de sus descomunales canciones, pero si en tu experiencia cotidiana te inquieta el paso del tiempo, las relaciones amorosas “a quemarropa”, de esas que dejan “cadáveres en el armario”, con todos esos secretos que confesar, o simplemente algún día quisiste impresionar a alguien bailando como John Travolta, este disco va a resultarte muy necesario, tanto que te va a parecer extremadamente preciso para caminar por el “lado oscuro” de la vida, “sin dar el brazo a torcer”.  

Trayectoria  

Urtain. Foto de su facebook
Urtain son Julio Molina (voz, guitarra, armónica, que fue miembro de Mineralwater),  Gabi Marcos (batería y percusión), Iván Tobiass ( guitarra y coros. Ex Cocodirles, Pistones, Germans Tanner), Toni Trobat ( bajo y coros),  y Pep Aguiló ( piano, órgano hammond y coros). La banda se forma en Palma de Mallorca en 2008 por Julio Molina, Lluís Matas, Gabi Marcos, Toni Trobat y Pep Aguiló. En 2008 graban su primer álbum “Canciones Selectas en Conserva” editado por Lucinda/ Subterfuge Records. Durante 2008 y 2009 actúan en directo por varios escenarios presentando ese primer disco. Le sigue un single del tema “Hablemos”, más el disco “Más difícil todavía” (2011) y el Ep “Un domingo cualquiera” (2014).

El disco que ahora te presentan se grabó en noviembre de 2016 en directo en los estudios Diorama Sound por Toni Salvá. Se mezcló en abril de 2017 en The Stratoscope por Antoni Noguera y se masterizó en septiembre de 2017 en Hay Zeleen Mastering. Producido por la banda, han contado con la colaboración de Ariel Rot a la guitarra solista y coros en el tema “De tripas corazón”.   El diseño de la portada es de Hell’s Kitchen Studio, y se incluyen fotografías realizadas por Mike Ordinas. El libreto del cd recoge también las letras de las canciones. 

Las canciones  

Urtain en directo
Comienza el álbum con “Días de radio”, mediante una contundente concepción rítmica de bajo y batería a la que se suman las guitarras resplandecientes “afilando los dientes en sol mayor”. Entre noches sin final y los motores rugiendo, nos hablan de esos recuerdos de juventud, “días de radio, del verano del 92 soñando despiertos hasta ver salir del sol” con una excelente melodía muy bien interpretada por la magnífica voz principal  entre arreglos repletos de matices a juego con susurros, declaraciones de intenciones y una letra cargada de sentimientos.

Con Ariel Rot grabando la guitarra
Le sigue “De tripas corazón”, otra excelente exhibición de recursos dando forma a una canción intensa en su máximo esplendor “para tenerlo todo controlado sin hacerse el héroe” con aportaciones de rock americano en la que fluyen el intenso órgano y esa preciosa guitarra “viajando al pasado”.  Un bonito estribillo explota con toda su luminosidad entre momentos instrumentales conmovedores, y otros a dos voces, que nos aportan “una zona de confort” que impide que “todo salte en mil pedazos”.  El siguiente corte se llama “La playa del mago”. Fluye con ritmo bailable de funk disco dando cobertura a una excelente canción de guitarras y voz poderosa con “efectos especiales” que conforman un “show que jamás habrás visto antes”. Te hipnotizarán con sus poderes mentales creando “un oscuro objeto de deseo de madres solteras y metrosexuales en la playa del mago…donde todo vale”.   

Prosiguen con “Alicia”,  genial combinación de ritmo y melodía perfilada por una sabrosa guitarra eléctrica, incluido un buen solo, una convincente voz principal, más una sección rítmica impecable. Nos hablan de una Alicia de cuento, pero también muy real: “déjala que entre en el agujero, que persiga el conejo”.  Con la procesión por dentro, Alicia va detrás de a la salida a un sueño que marchita, dejando que la ilumine la luz del día, escuchando más mentiras, con la mirada perdida. Alicia, “déjame lamerte heridas”.   

Urtain en directo. Foto: José Luis Luna
Llegamos de este modo a “Amor a quemarropa”, tema penetrante que crece hasta la inmensidad entre sublimes teclados, ritmos precisos, y voz calurosa para “borrar de un plumazo los gritos y portazos, la guerra de guerrilla y los acuerdos de Estado…las páginas en blanco del último verano, los libros que no hemos escrito, los árboles que no hemos plantado… borraré de mi memoria todos los archivos dañados”. Un turbador tema para “vagar como un perro sin dueño” y quedarse “con lo mejor de ti… a veces poco, otras demasiado… amor en vena y en vano”.    

Con “Cadáveres en el armario” cruzamos el meridiano  de este sensacional disco repleto de emociones a flor de piel. Regresan las guitarras de ese power pop penetrante para “convertirte en hombre lobo al caer la noche” con el propósito de sincerarse porque “todos tenemos cadáveres en el armario y secretos sin confesar”. No falta otra buena aportación de guitarra lisérgica que redimensiona las placenteras armonías envolventes.  “En el lado oscuro” es una canción muy rockera, con detalles de black music y otra letra, no solo muy bien trabajada sino perfectamente hilvanada en una estructura musical perfecta en la que añaden toques de piano, guitarra ácida, y esa capacidad de llevarnos en volandas hasta el esplendoroso estribillo donde “arderás en la hoguera, si caminas esta noche conmigo, no veremos nada nuevo que no vimos alguna vez porque no hay signos de vida más allá de este cielo”. 

Urtain. Foto: José Luis Luna
Seguimos quemando cartuchos ciertamente explosivos con “Bajo el cielo de Berlín”, otra exquisitez en la que “buscamos el camino…alzamos nuestras voces cuando hablamos de lo humano y lo divino, y dejamos que las dudas nos invadan… abrazados bajo el cielo de Berlín”. Una canción “entre un millón” de canciones pop que resulta única, como todas y cada una de los temas de este disco, por la brillantez creativa e interpretativa de esta banda en estado de gracia. Un combinado de guitarras, armónica, y ritmos portentosos, dan forma a este sensacional corte a tempo relajado y fraseos divinos tanto instrumentales como vocales.

Con Toni Salvá en Diorama Sound
Continúa el disco con “En la cocina”, corte para rebozarte con harina al tiempo que “nos juramos amor eterno, y nos amamos a fuego lento, cuando se junta el hambre con las ganas de comer”. Amor y gastronomía mezclados con un maridaje de buen humor y cariño. En este caso, la banda se torna muy ritmanblusera y stoniana para dar vida a un tema que convertirá  tu alma en un horno a 180 grados y incitará tus deseos como “un cuchillo bien afilado”.   

Con “todo patas arriba”, vamos terminando con “La balada del viejo y el diablo” que como su nombre indica es una preciosa balada  entre luces y sombras para “aceptar que no somos iguales y que nunca lo seremos pero estamos condenados a entendernos”.  Con excelentes momentos solistas de piano y guitarra, emerge una melodía a modo de sincero abrazo para “lo bueno y lo malo” con el propósito de que cada cual entiende su parte de “viejo” y de “diablo”,   y “haga caso del instinto que eso siempre ha funcionado”.   

Urtain. Foto de su facebook
“Bailar con John Travolta” es su penúltimo corte, y en el dan forma a una estremecedora canción en la que confluyen las enormes dotes musicales como líricas de sus artífices. Un divertido tema en el que nos hablan de ese momento en el que “ya sabes lo que pasa cuando entras en la pista y has bebido demasiado”. Ese instante en el que quieres impresionar a esa persona especial, que “se te va un poco la olla”, pero que no puedes evitar bailar “bajo la bola de espejos”.

Tras mover las caderas “de esa forma”, acaba el álbum con “Bonnie & Clyde”, la última maravilla de este extraordinario manual de supervivencia en el que confluyen por última y arrebatadora oportunidad las habilidades de todos y cada uno de los músicos de Urtain en un corte sensacional, majestuoso, que va creciendo compás a compás, a dos voces, entre ritmos contundentes, guitarras imponentes, y teclados ceremoniosos para que el oyente, “se acuerde de verdad” de tan espectacular obra discográfica con muchísimo estilo.   

Reflexión final 


Urtain. Foto de su facebook
Urtain son de esas bandas que, sorprendentemente, nos habla de nosotros mismos sin siquiera conocernos en persona. En sus tremendas y sugerentes canciones vas a encontrar unas cuantas vivencias con las que te sentirás no solo identificado sino también tremendamente confortado porque no había forma humana de entender que eso tan inexplicable, te pasase solo a ti. De ahí tan explícito disco: todo “Un manual de supervivencia para ilustres decadentes” en los que podrás encontrar algunas salidas tan dignas como emocionantes a esa insoportable levedad de lo cotidiano.  Quizá tú, todos nosotros, y Urtain seamos unos pocos entre un millón, “tan solo un fallo en el sistema” como ellos mismos dicen en otro de sus conmovedores temas, pero “no queremos que sea perfecto, algo  por siempre jamás” sino que solo buscamos “algo que sea real”. Así que haz caso de tu instinto “que eso siempre ha funcionado” y agénciate una copia de este imprescindible compendio existencial a ritmo del rock and roll con melodías inolvidables de pop atemporal.    

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp de Espora o el de Flor y Nata donde también podrás agenciarte una copia.

martes, 5 de diciembre de 2017

La Banda Magnética apuesta por volar bien alto disparando temas contundentes de punk rock

Portada del Cd
Resulta sintomático que la burgalesa Banda Magnética  reinterprete un tema  de su primera maqueta llamado precisamente  “Quiero Volar” y lo incluya en su segundo disco también  autoeditado este 2017. “Dispara” que así se titula este segundo trabajo recoge esa canción de tan explícito título más otros once destacadas creaciones con las que este poderoso trío  ha pasado de ser una formación de rock and roll  respetable a “volar” bien alto con una resolución   mucho más ambiciosa que en sus inicios. Un proyecto amplio,  versátil y repleto de matices de diversos estilos como pueden ser el powerpop, el “garage”, el punk o el post punk. Todo ello muy bien interconectado con el propósito conseguido de delimitar una jurisdicción propia de la que emergen grandes creaciones de melodías sugerentes y ritmos recios.     

Trayectoria 

La Banda Magnética. Foto: Aitor Gil
La Banda Magnética empieza a tomar la forma actual en 2015 con Jaime Recio al bajo y voz, Iñigo Alonso a la batería, y Juan Riscado a la guitarra.  Dos años antes Jaime, desde su estudio, contacta con Iñigo. Se les une Alberto y Jaime pasa al bajo.  En 2014 graban los primeros temas que sacan mediante un primer Cd de título homónimo con  diez temas de rock and roll grabados en  los Estudios Checkpoint de Salas de Bureba (Burgos) de donde proceden.  Alberto decide dejar el grupo y se les une Juan, con el que la formación adquiere detalles de post-punk y  powerpop que enriquecen su amplio abanico de estilos. En 2016 su actividad se torna más constante,  tocando en varios festivales como Dolmen Music de Villarcayo, Espeleo Rock de Santelices, Tortilla Rock de Oña, Burgos, Trespaderne y consiguiendo el primer premio del concurso Pop-Rock Las Merindades.  

Logo
“Dispara” ve la luz en la primavera de 2017. Se grabó, mezcló y masterizó entre los meses de diciembre de 2016 a enero de 2017 en los estudios Checkpoint por Jaime Recio. Colaboró Claudia Costa tocando el violín en “Ya no me ves”.  El diseño gráfico es de Ion Velasco, y la fotografía de Vicente Gómez más Jony Arnaiz, incluido un dibujo de un corazón a cargo de Juan Riscado. 

Las canciones 

El disco se abre con “Un bonito regalo”, canción repleta de buenas ideas con una descomunal entrada de guitarras rugientes que derivan en un tema furioso con melodía hiriente con la que “celebraremos nuestra amistad y la falsedad”. Un tic tac que no debes abrir todavía “porque no quiero estallar”. Le sucede “Te buscaré”, otra andanada de guitarra y bajo más batería con recursos de oscuro hard rock trenzados con un despliegue de riffs de rock y actitud punk. “Morir no me da miedo, mi amor. No soy un ser inmortal. Mi gran miedo es pensar en  que no te volveré a ver”. Incluyen un ágil solo de guitarra acompañado por una rítmica penetrante. A continuación nos ofrecen “Empiezas a arder”, un tema sugerente con recursos de emergente  pop poderoso para explicarnos unos momentos cargados de sexualidad con imágenes resueltas de forma genial con frases como “encima de mi cuerpo cabalgas muy bien, tu eres mi amazona, yo soy tu corcel…nunca queda un centímetro por explorar, somos perfectas máquinas de amar”.  
  
La Banda Magnética
Le sigue “Dispara a mi corazón”, con más riffs persistentes, “sin miedo a matar”. Fraseos envolventes para “reventar gasolineras” con vistas a realizar alguna visita al banco del pueblo. Melodía bien resuelta con un convincente estribillo, interpretada por una buena voz y una minuciosa sección rítmica, que se completa con buen solo de guitarra dura.   

Continuamos con “Micky Mouse”, una crítica a la falsa moral que “me hace vomitar” en una desastrosa relación personal. “Tu cola de ratón delata tu condición, tanta falsa bondad me hace estallar”. Un tema que destaca por su consistente bajo y esa mezcla original de los recursos de un rock duro con detalles “garajeros” y de post punk. Llegamos de este modo al meridiano del disco con “Ya no me ves” que arranca con tenebrosas guitarras que se completan con una concepción rítmica oscura y poderosa mediante la que nos dicen: “me quedan tantas cosas por aprender, la más importante saberte escuchar…pasas cerca de mí y no me ves, no soy un fantasma”. A mencionar la gran aportación del violín dotando al tema de una dosis lisérgica muy enriquecedora.      

Triunfando en directo
Con “Quiero volar” nos ofrecen otras situaciones sexuales explícitas  del tipo “mi desnudez te incita a amarnos otra vez…acaríciame, muérdeme, házmelo otra vez”.  De nuevo nos absorben con una sustanciosa exhibición de  rock and roll con riffs afilados que se completan con buenas voces y una secuencia rítmica que incita al baile. No falta un ácido solo de guitarra que pone de manifiesto la habilidad  de su responsable. Mediante “Tu calor”, inciden en que “me duele el corazón. Vomito en un rincón, sangre y rock and roll. Es tu calor en mi cama que no me deja despertar”. Los recursos musicales proceden de un  punk aguerrido a base de movimientos marcados, acordes que distorsionan la melodía, con solo incluido de eléctrica, que va a “lamerte y morderte” de principio a fin.   
El siguiente corte se pregunta “¿Soy feliz?”. Otro gran tema en el que el protagonista juega “a ser un valiente guerrero que jura salvarte, destrozaré a tus enemigos”.  Arranca con marcado ritmo de batería al que se añade un suculento riff de guitarra eléctrica que, con la aportación del bajo, explotan en un magnífico tema ardiente y, sin lugar a dudas, valeroso. Tras un fascinante cambio de tempo que ralentiza el ritmo, se crecen para recuperar la enérgica descarga inicial  en la que nos topamos con otro movimiento solista de su guitarrista en plena forma.    

La Banda Magnétics. Foto de su facebook
Vamos terminando  con “La próxima curva”, un tema de reflexión personal: “llevos años andando y no veo el final. Mi cuerpo sudoroso pide un stop. A ver si en la próxima curva me detienes tu”.  Sensacional distribución instrumental con acordes cortantes sobre los que tejen fraseos galopantes en los que los tres componentes de este poderoso trío se lucen con extraordinaria versatilidad. La penúltima canción se llama “Alguien me ha robado”, un tema curioso en el que inciden en su habilidad de intensificar sonoridades pop con arreglos fogosos que van a convencerte. El protagonista anda preocupado, o quizá no, porque alguien le ha robado a su chica en el bar y “nadie sabe quién puede ser. Me será difícil buscar a alguien que se deje querer”.  Termina el álbum con “No me apagues la luz”, la última de las excelencias de esta banda burgalesa capaz de generar impulsos guitarreros que heredan la fuerza del hard rock con detalles de punk setentero para dar forma salvaje a melodías penetrantes dispuestas a muy buen ritmo para iluminar su trayectoria al tiempo que disipan esos “fantasmas miedos en la oscuridad”.    

Reflexión final 

La Banda Magnética. Foto de su facebook
Parafraseando un verso de una de sus canciones llamada “La próxima curva”,  podemos afirmar que “canción a canción vamos sumando a su historial” un amplio abanico de temas bien definidos mediante un amplio abanico de referencias en los que, muy probablemente, se manifiestan las influencias de los tres y excelentes músicos que integran este poderoso trío. Con especial incidencia en reafirmar una cautivadora concepción melódica, arropada por andanadas de guitarra bien compenetrada con bajo y batería más voz principal, los disparos certeros de la Banda Magnética nos descubren a una formación que mantiene firme el vuelo con seguridad y buen criterio mediante este segundo álbum bien trabajado con resultados arrebatadores. Por ello, y siguiendo con otro de sus versos nada desdeñables, a “los grupos buenos da gusto reseñar, en los mediocres, ni nos fijamos al pasar”.     

Nota: Te invitamos a  visionar y oir un videoclip de "Un bonito regalo", tema con el que abren su Cd.


martes, 21 de noviembre de 2017

Los Royal Podencos consiguen un brillante segundo Lp titulado "Broken Bones" repleto de fortaleza, estilo y elegancia


Portada Digipack
Romper los huesos es una expresión que puede usarse para verbalizar una agresión brutal o para remarcar cómo la fortaleza de ánimo y la entereza pueden convertirla en infructuosa. De ahí advertencias como la siguiente: "palos y piedras podrán romper mis huesos, pero tus palabras nunca lo harán". Sin duda, adquiere una fuerza inusitada cuando se aplica a las relaciones interpersonales, en especial a las amorosas, como es el caso de los Royal Podencos con su flamante segundo álbum titulado precisamente "Broken Bones" editado este 2017 por el sello sueco Fifth Week records. Si escuchamos minuciosamente este brillante compendio de canciones de rock and roll podremos ampliar el espectro significativo de la frase para amoldarla al gran trabajo realizado por esta banda santanderina quienes han logrado encontrar un ámbito creativo propio ciertamente brillante quebrándose muy probablemente no los huesos pero si los sesos. Sus once temas se sostienen sobre un amplio abanico de estilos que van del "garage" sixties al punk setentero pasando por ese powerpop furioso cargado de emotividad a flor de piel. Son 11 temas que resultan cautivadores, construidos con firmeza e imaginación sobre arreglos exquisitos en los que se complementan a la perfección excelentes momentos solistas con andanadas bien compenetradas de una banda en perfecta sintonía.

Trayectoria



Royal Podencos. Foto: Yngwe Vanhouckle
Royal Podencos se forman el año 2012 con integrantes curtidos en grupos anteriores como Los Tupper (Santander) o The Gain (Madrid). Ellos son Hans Eguinoa, voz y guitarras (antes The Gain, Madrid 2001-2008); Jota, guitarras y coros (antes Los Tupper y Los Tupperguarros), Toni Arenal al bajo y coros, y Jonatan Santamaria a la batería y coros. Sacan en 2014 un disco lamado "What's Your Plan" con ocho canciones editado por Fifth Week records.

Su segundo trabajo lo saca también este pequeño sello sueco, país por donde precisamente fueron de gira el año pasado con excelentes resultados. Las canciones son de la banda con letras de Hans y arreglos propios. 
Fueron grabadas entre enero y marzo de 2017 en los magníficos Drive Division Estudios de Santander con Alex Pis quien también aporta órgano en el tema "No One’s Giving Up In here" y los arreglos en "Break Us Down". Contaron además con la colaboración de José Sierra con la armónica y coros en "Tell me why" y Eva Gómez-Pallete a los coros en "No one’s giving up in here". El artwork es de Aitor Ochoa quien juega con los símbolos de la muerte y el amor mediante ese esqueleto bailando sobre el corazón entre tonalidades oscuras pero, a la par, cálidas. Las fotos de la banda incluidas en el Cd son de Yngwe Vanhouckle.

Royal Podencos. Foto de su facebook

Las canciones

El disco se abre con "Sexuality", complicada relación amorosa en un tema de guitarras "garajeras" que crujen sin tregua posible, acompañadas por una persistente combinación rítmica. Juntos dan perfecta cobertura a una entregada voz principal respaldada por coros entre detalles de rock and roll agrio y poderoso más secuencias rítmicas de punk. Destaca algún que otro momento solista, sencillo pero efectivo, a cargo de la guitarra. Le sigue "Break us down" que empieza entre besos dulces y el corazón en llamas, y sigue con peticiones de matrimonio, erecciones para acabar con el fuego aún encendido. Un buen resumen de una relación amorosa a ritmo de R&B a base de guitarras a modo del mejor pub rock con excelente melodía entre detalles rítmicos muy solventes. Un tema que te atrapará por sus riffs ingeniosos y esa voz principal que sigue siendo altamente convincente entre algunos detalles de guitarras que engrandecen el tema. 


Royal Podencos. Foto: Yngwe Vanhoucklea
A continuación oímos "The dog you found", una declaración de amor y respeto por ese amigo can "porque un perro de confianza es útil, solo trátalo como deberías, nunca te dejará, incluso si pudiera". Musicalmente nos presentan una maravilla de pop poderoso de guitarras brillantes, voz sensacional, rítmica entregada, y coros de puño en alto. De nuevo, la guitarra nos brinda una ejecución solista que completa la andanada de rock poderoso. "Anything you want" es el título del siguiente corte, y en él nos hablan de amor impetuoso, expresado con determinación entre canciones de los Stooges, Elvis y los Stones. Más powerpop elegante, cargado de movimientos que invitan al baile mientras disfrutas de una melodía fascinante gentileza de una banda muy bien conjuntada. Con "Noone´s giving up in here" llegamos al meridiano del álbum. Se trata de un tema que lucha contra la tristeza, para que no te des por vencido porque el sol brillará en ti mañana, rezando para que esa persona especial regrese, preguntando qué salió mal. Al final encontrarás la salvación, quizá esa persona vuelva y toque el timbre de tu puerta. Un tema introspectivo que musicalizan en formato de balada con una extraordinaria guitarra ácida que teje una segunda voz de acompañamiento para realzar la voz principal quien nos toca el alma con una conmovedora interpretación de esta fabulosa canción. Un solo profundo y emotivo de guitarra emerge de las entrañas para elevar las dosis de pasión, con solemnes aportaciones de pedales de órgano, coros, y sensacionales líneas de bajo. 
     
Royal Podencos. Foto: Yngwe Vanhouckle
Mediante "A little creep" regresan los tempos furiosos, muy bien medidos, a juego con las guitarras feroces y la suculenta voz principal que "va recogiendo las piezas de mi corazón roto. Ahora puedes volver a armarlo, es una obra de arte… no hay tiempo para perder, no hay que desmoronarse". Guitarras hirientes, percusión penetrante entre arreglos enérgicos dan vida a un tema de rock and roll que levantará tu ánimo con cambios armónicos y fraseos solistas que enaltecen la melodía. Le sucede "What´s wrong with you", con mensajes frustrados de teléfono cuando las cosas se salen de control y el amor se desvanece logrando que nos hundamos más el fracaso. Más riffs vigorosos para una canción de pop arrebatador que va creciendo para explotar, con todo su colorido, en el estribillo. Un tema que te resultará difícil de olvidar interpretado por una banda en estado de gracia ya sea a nivel instrumental como vocal.
 


Royal Podencos. Foto de su facebook
Nos acercamos al final con "On and on", otra muestra más de su talento creativo a medio camino entre el rock and roll más enternecedor y el pop más salvaje. De nuevo, surgen las relaciones amorosas como inflexión vital. Situaciones complicadas y pasionales que entrelazan la ruptura con la devoción por la persona amada con absorbente crescendo instrumental final. 

Tras este brillante tema, mediante el que consiguen que suba la temperatura corporal del atento oyente, nos deleitamos con la no menos seductora "Let me shake". Una canción en la lograrás encontrarte a ti mismo aunque sea en medio de un huracán y aprovechar las oportunidades que te da la vida o al menos sin malgastarlas, mejorando en tus relaciones amorosas. Musicalmente inciden en esa habilidad de dar forma a canciones de rítmica combativa con sonoridades que transmiten un gran placer. Más riffs sorprendentes bien distribuidos, entre golpes de efecto, y recorridos indómitos de guitarra, bajo y batería más soberbia voz principal, que nos llevan al penúltimo tema del disco titulado "You got a home". Aquí la banda nos regala un tremendo tema de pub rock con los Estados Unidos y su idiosincrasia como principal protagonista. Una canción ágil, deslumbrante y vigorosa con la que, si no lo han hecho ya, van a dejarte completamente anonadado. Se cierra el Cd con "Tell me why" mediante gritos, gemidos y abrazos de amor, sin mirar atrás, en un viaje en camión hasta su casa en Idaho. La última de las excelencias de este gran trabajo discográfico en la que no faltan más guitarras inspiradas combinadas con armónica, entre acordes suculentos, ritmos sureños, y estribillos que te pondrán los pelos de punta mediante detalles instrumentales de gran calidad.

Reflexión final:

 

Royal Podencos. Foto: Yngwe Vanhouckle
En la música y letra de las sinceras como impactantes canciones de Royal Podencos se cruzan emociones con realidades cotidianas; momentos impactantes que van de la amistad canina a las oportunidades amorosas pasando por un despliegue de recursos estilísticos que les sitúan, según sea el tema, entre lo mejor del powerpop actual, el punk más conmovedor, o el rock menos previsible y aguerrido. Desde la balada hasta los ritmos más fieros se perciben unas ganas irrefrenables de procurarse un mundo creativo propio que les distinga dentro de la escena del rock and roll, ya sea a nivel estatal como internacional. "Con la voluntad de seguir rockeando" como ellos mismos dicen, esta banda santanderina de expertos músicos "introvertidos, que tocan para sí mismos, a veces peor, a veces mejor, pero siempre caballeros, elegantes, sinceros y muy auténticos" han conseguido un disco que les procura un espacio amplio y enriquecedor que va más allá del panorama regional en el que son conocidos. Parece tarea fácil, pero no lo es en absoluto. Para conseguir canciones tan emocionantes como las que se incluyen en este su segundo trabajo llamado genéricamente "Broken Bones", tienes que estrujarte el cerebro. El resultado no puede ser más placentero. Te aseguro que tras varias como gratificantes escuchas, van a romperte los huesos de tanto que va a bailar sus canciones. 

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp y contactar con el grupo para adquirir una copia del Cd. Tocan en directo en la Sala Niágara, Santander, el 8 de diciembre.

martes, 17 de octubre de 2017

Gentle Brent presenta su disco “Just Dandy” que, como su nombre indica, suena tierno y maravilloso

En inglés, el adjetivo “Gentle” puede servir para calificar a alguien que es amable, tranquilo, gentil o tierno, mientras que la expresión “just dandy” se puede traducir, según contexto, como un  estado de ánimo perfecto, agradable, o maravilloso. Ambas expresiones coinciden en el álbum del músico canadiense Brent Randall quien firma como Gentle Brent su primer disco en solitario titulado “Just Dandy”, editado por el inconmensurable sello español You are the Cosmos en vinilo y en Cd por Jigsaw records de Seattle. Tras oírlo detenidamente, te aseguro que éstos y otros tantos calificativos te parecerán acertadísimos. Las canciones que lo integran tienen un encanto especial que las convierte en únicas. Son ejemplos precisos de cómo la melodía, como ente mágico, es una forma de comunicación que varía al antojo de quién la moldea para convertirse en la enésima muestra del impacto emocional que produce la música bien hecha. De este modo, el atento oyente logra identificarse con el creador de ese particular, y a la vez universal, mundo sonoro hasta el punto de que las creaciones entran a formar parte de nuestra propia historia vital como si siempre hubieran estado ahí en algún rincón de nuestras mentes y corazones, a la espera de que alguien como Gentle Brent nos las detallara con un amplio abanico de matices.     

Trayectoria 

Brent Randall es un músico canadiense, compositor y multiinsturmentista, quien en 2003 ayudó a crear el sello Just Friends en Halifax, Nueva escocia (Canadá) con el que sacó su primer Ep bajp el título de “Quite Precisely Brent Randall & His Pinecones" (2004). En 2009 editó otros disco más elaborado y orquestal “We Were Strangers In Paddington Green” (2009 Endearing records) como Brent Randall And Those Magnificent Pinecones que fue producido por Jason MacIsaac y David Christensen de Heavy Blinker. Se trasladó a Toronto en 2010, y ​con Paul Linklater creó un grupo de power pop llamado The Pinecones.  El grupo lanzó dos LPs: “Sage” (2010 Just Friends Records) y “Ooh” (2014 Reel Cod Records). En ese proyecto le acompañaban Joel Goguen al bajo, Brian O'Reilly a la guitarra, Marshall Bureau a la batería, y el mencionado Paul Linklater a la guitarra. También ha formado parte de la banda The Taste sacando el álbum “Sea legs” (2014) con Brian O'Reilly, Daniel Girard, y Jay Anderson, y ha colaborado con Suitcase Sam & The Suits, Dusty Sorbet, Benn Ross, Jonhatan Andrews, Tyler Messick, entre otros.    

“Just Dandy” fue grabado y mezclado por Jason Ball y masterizado por Peter Letros en Wreckhouse mastering. Las canciones son originales, cantadas e interpretadas por Brent Randall quien ha contado con la colaboración de Marshall Bureau a la batería, Jim MacAulay a la guitarra, Doctor Ew (Drew Smith) a las harmonías en las que también participó Jason. El artwork corrió a cargo de Mat Dunlap en la fotografía y diseño, más Steven Millington (Dry British) a las ilustraciones.  

Las canciones 

El disco empieza con “Tea & Butter Tarts”, un tema en el que confluyen esa facilidad para completar bonitas melodías con riffs impetuosos. Excelentes arreglos de beat, con una fantástica voz principal, emergen entre cambios de tempo que crean intensidades sonoras. Detalles de piano, potente órgano, guitarras luminosas, y una percusión certera dan forma a la priemra de las perlas de este gran álbum. A continuación nos ofrece “Lollipop Girl”, exquisita muestra del  talento de este gran compositor quien es capaz de sonsacar fascinantes momentos melodiosos con una sencillez desbordante. Canciones que crecen y explotan por arte de gracia en secuencias instrumentales de popsike con enorme calidad. 

El siguiente corte se titula “Never Wanna Make You Cry” y en este tema de pop brillante se sucenfden las secuencias entusiastas de guitarras arropadas por una batería meticulosa dando cobertura a la voz principal que recorre las frases entre sorprendentes detalles de paso armónico con los que consigue efectos emocionantes. No falta un buen solo lisérgico de guitarra y, de nuevo, esas variadas concepciones rítmicas que enriquecen las canciones. Le sigue “The Lonely One”, una canción grandiosa en la que confluyen momentos bailables perfilados con piano, percusión,  y detalles de guitarra eléctrica. Un tema de pop ambivalente que crece en varias líneas argumentales cautivándonos de principio a fin, entre coros, crescendos y un buen solo de piano, sencillo pero conmovedor, así como otros instantes de fuzz rabioso y ácido en segundo plano. Finaliza la cara A con  “Coney Island Girl”, otra exquisitez que deambula con serenidad pasional y una envolvente calma dando forma a una balada emotiva, entre nebulosas cariñosas de guitarra, y teclados, xilofón, más sensacional voz solista. 

La cara B se abre con “By My Side” y sus guitarras dialogando en trenzados de pop luminoso con la voz principal respaldados por una excelente sección rítmica. Otra fascinante melodía que va generando intensidades beat manteniendo un interés indisoluble hasta el acorde final.  El siguiente tema se llama “There's A Girl”. Cuenta con momentos sensacionales de bajo, órgano, guitarra y teclados arropando a la voz principal en un ejercicio de estilo propio en el que no faltan momentos corales exquisitos. Continúa el album con  “A Twinkle Of Your Eye”, canción que arranca con una marcada concepción rítmica que se compenetra con la dulzura melódica de una canción con detalles de pop soul. Un breve pero intenso fraseo de teclado y algunos coquetos riffs de guitarra más marcados golpes de efecto a cargo de piano son también otras señas de identidad de esta convincente canción en la que, por supuesto, Brent Randall vuelve a demostrarnos sus habilidades vocales.        

Le sucede  “Ooh, You'll Believe In Love” en la que los arreglos musicales son expuestos con una compenetración instrumental mágica, mediante una presencia esencial de piano, ecos,  guitarras poderosas, y batería perseverante. Un tema con un cautivador tempo que avanza con seguridad pasmosa y en el que también saboreamos momentos varios de guitarra solista en diferentes voces. Llegamos a los momentos finales con “No Foolin'” y su irresistible mezcla de voz con instrumentación impecable. Momentos de swing procurados por guitarras y teclados  inolvidables y sorprendentes dan vida a un tema altamente sensible en el que su responsable da rienda suelta a una imaginación portentosa repleta de salidas imprevisibles. Acaba el disco con “At The Bazaar”, la última de la exquisiteces de este inusual disco, en la que todo el mundo relaja músculo y se dispone a ofrecernos una maravillosa balada con increíbles juegos de voces, acordes de acústica, teclados atmosféricos, y el enternecedor toque personal a la voz de su principal factótum, un inspiradísimo Gentle Brent.        

Reflexión final 

Brent Randall ha adoptado el siguiente párrafo, como presentación de su idiosincrasia artística. Un texto que  que puedes leer en su Facebook: “Algunos días es un travieso pianista de cabaret que canta baladas caprichosas como un millennial Tiny Tim. Otros días está al frente de una banda de jangly garage o un desaparecido grupo de merseybeat”. El espectro que se abre entre esos puntos de referencia es tan amplio y suculento que nos permite perfilar no solo las referencias claves de su arte sino también las filias compositivas y pasionales de un músico, tan buen compositor como instrumentista, capaz de dar vida a canciones sencillas que emanan una emotividad a raudales pero también una destreza bien definida, repleta de secuencias pensadas al milímetro, audaces en tanto que no persiguen repetir esquemas fáciles, sino mucho más imprevisibles de lo que algunos están  dispuestos a aceptar en un autor de pop con raíces sixties. En este Gentle Brent cohabitan recuerdos, manuales de pop 60’s, imágenes y sonidos del pasado, pero también deseos de expresarse con un lenguaje actual, original y natural, sin ínfulas que valgan pero con la firmeza del que está dispuesto a reclamar un espacio propio en el que, hayan pocos o muchos con quien compartir deseos, siempre tendrás la puerta abierta para disfrutar de sus canciones brillantes tan “Just Dandy”.    

Nota: Puedes escuchar las canciones en el bandcamp y adquitir una copia del vinilo en la web de You Are The Cosmos.    

viernes, 13 de octubre de 2017

Coke Belda rinde tributo a los Bee Gees versionando 11 de sus temas con su poderoso estilo tan personal

Portada
Permitirse el lujo de negar que los Bee Gees han sido una de las bandas de pop más grandes de la historia, es un error común entre aquellos que les han oído más bien poco por no decir que carecen de criterio y presumen de un gusto más bien pobre. No voy a extenderme más en reivindicar su enorme creatividad. A estas alturas me parece innecesario destacar, una vez más, su indispensable aportación a varios estilos que van del folk al pop, pasando por el soul, la psicodelia o la música disco. No lo considero imprescindible porque si opinas lo mismo estoy seguro de que no te hará falta ningún elemento de juicio para justificarlo. Si, en cambio, no lo crees así, tampoco te voy a convencer por mucho que elabore un informe exhaustivo sobre su fructífera carrera. Los Bee Gees fueron tan grandes que puedes encontrar en ellos todo tipo de momentos: desde los  que te arrancan una devoción irrenunciable hasta los que, por manías, provocan un rechazo genérico inexplicable. En tu mano está el decidir con cuáles te quedas; ahora bien, no estaría de más que, bien seas fan o detractor de tan imprescindible banda de hermanos, escucharas el enorme ejercicio de estilo técnico e interpretativo y, en definitiva, pasional que ha realizado otro grande, Coke Belda, adaptando algunas de sus canciones. Unas versiones que sitúan los temas en un presente y los insertan en su peculiar y memorable forma de entender el pop evolucionando desde tan magistral  legado. Bajo el título de “3 (Gs). A tribute to Bee Gees”, el disco en cuestión ha sido editado en España por Rock Indiana y en los Estados Unidos en digital por Futureman Records (Detroit) y en Cd por Kool Kat Musik (New Jersey). Se trata de su tercera entrega discográfica en solitario y creemos fervientemente que va mucho más allá de un homenaje a uno de sus grupos de cabecera. A nuestro entender, estamos ante una ejemplificación en toda regla de la gran creatividad y la indudable destreza de este músico español que podemos situar, sin tapujos que valgan, entre los más grandes de la música pop de todos los tiempos.    

Trayectoria


Coke Belda
El valenciano Coke Belda ha formado parte de bandas como el dúo Coque Roque, (tributo a Jellyfish, The Rembrandts, The Posies, Toy Love, Squeeze, Roxy Music..)Los Relevos, Delco, o The Bitters, Beat Beat yeah!!! (banda tributo a los Beatles). Actualmente reside en Pittsburgh (Estados Unidos) por razones laborales, tras su estancia en Stuttgart, ciudad alemana desde la que nos presentaba el disco que ahora te comentamos. Debutaba en solitario con “Coke Belda 1”, álbum de 16 canciones que editó en 2013 Rock Indiana en cd (ya agotado), en el que contó con la colaboración puntual de Guille Belda, Roque Esteban, José Manuel Simón, Pepe Esteban, David Wiergo, y Jimena Belda, su hija, a la que dedica un tema. Fue masterizado por Anders Hellgren de The Merrymakers en Music In The Making, Estocolmo.  Un disco con toques de pop psicodélico, de excelentes melodías, y una carta de presentación ciertamente inmejorable. El sello You are The Cosmos incluyó en su recopilatorio de canciones con guitarras de doce cuerdas su tema "Hold Me Tight", siendo el único artista español seleccionado. 

Beat Beat Yeah!!!
Su segundo álbum fue editado en 2016 por Rock Indiana con el título de “Nummer Zwei”. Fue grabado principalmente en su, por entonces, casa de Stuttgart, menos algún detalle en el Naika Studio de la misma ciudad con Flo König como ingeniero y en los Ashfield estudios con Carlos Ashworth en Madrid. Fue mezclado por Coke y Anders Hellgren en Music in The Making. Todas las canciones son de Coke excepto “Miss you & Where I am” escrita con David Myhr (The Merrymakers).  En la composición ha contado con la colaboración de Edu Olmedo, David Borja y David Wiergo. Toca todos los instrumentos. De forma puntual Javier Polo y Pepe Esteban tocan el bajo, Chris Breuch a la batería, David Myhr canta y toca teclados, y David Wiergo añade un solo de guitarra. Para más información, puedes acceder a la reseña que escribimos en Magic Pop entrando aquí.




Todos los temas de su tercer disco han sido interpretados íntegramente, instrumentación y cantados por Coke Belda a excepción de “Run to Me” y “I’ve Gotta get a Message to you” en los que ha contado con la voz de Lindsay Murray (Gretchen's Wheel). Fue mezclado por Coke Belda y masterizado por Anders Hellgren en Music in The Making en Estocolmo (Suecia). La portada es de Ignacio Alcázar y nos recuerda a la de “Odessa”, un disco de los Bee Gees, su sexto álbum, que fue lanzado en 1969.

Las canciones

El disco empieza con “Idea”, canción de Barry, Maurice y Robin, que abre la cara B del disco del mismo título editado en 1968 por Polydor. Excelente comienzo con ese profundo piano, más la guitarra dibujando un aguerrido riff. incluido un espectacular solo, y la sensacional voz de Coke. Todo ello acompañado por una brillante sección rítmica. Sigue con “Cucumber Castle”, tema de Robin, incluido en el disco “Bee Gees' 1st” (Polydor 1967). En este caso, relucen los intensos matices que imprimen los arreglos sobre un tempo reposado, con efectos de cuerda por medio de teclados atmosféricos, más la meticulosa batería y esa voz solista conmovedora.  No falta un momento soberbio de guitarra aportando detalles lisérgicos.  

Coke Belda. Foto de su facebook
A continuación nos ofrece “Run to Me”, tema de los tres hermanos, que abre su disco “To Whom It May Concern” (Atco records 1972 en EEUU y Polydor en Europa). La adaptación de Coke potencia la parte melódica aportando una cariñosa interpretación, acompañado por unos arreglos magníficos y la combinación de dos voces, masculina y femenina, dialogando con una profesionalidad y una pasión ciertamente encomiable. Le sucede “Claustrophobia”, tema de Barry Gibb, editado como single en 1964, el cuarto de los editados en Australia por Leedon Records. Aquí Coke nos ofrece una interpretación muy beat con esas guitarras cristalinas dando cobertura a esa sensacional voz principal arropada por coros. El tema va avanzando con seguridad luminosa en un carrusel de bonitas figuras con ligero y eficiente solo de guitarra añadido.  

“Sir Geoffery Saved the World”, fue editada como cara B del single de 1967 para ATCO con   “(The Lights Went Out In) Massachusetts” en la cara A o “World” en otras ediciones. El tema es de los tres y fue producido por  Robert Stigwood. Por su parte Coke aporta su sensacional voz y unos arreglos emocionantes que permiten saborear en su medida toda la emoción contenida de este sensible tema de pop que te envolverá, de principio a fin, con sus juegos rítmicos, sus teclados solemnes, y sus juegos corales tan sixties. Llegamos a la mitad del álbum con “Mr. Natural” incluida en el álbum del mismo nombre de 1974, editado por RSO, compuesta por Barry y Robin.  La versión resulta especialmente convincente gracias a esa bien perfilada línea argumental de marcada batería dando cobertura a las sutilezas vocales que descargan en el estribillo, llegando a octavas defendibles tan solo con una extraordinaria voz, como es el caso.
    
Coke Belda. Foto de su facebook
El siguiente corte se titula “First of May”, canción original de los tres que encontrarás en el disco  “Odessa”, en penúltimo lugar, cerrando la cuarta cara de ese doble disco editado en 1969 por Polydor. Fue cara B de canciones como "Lamplight" o "Melody Fair". Otra maravilla de interpretación que logra templar una impresionante balada orquestada por piano, acústica y teclado. Un tema que va creciendo generando una intensidad fascinante mediante una riqueza armónica única muy bien asimilada por este gran músico. 

Oímos ahora “Indian Gin and Whiskey Dry”, tema de Robin, que se encuentra en el mencionado disco “Idea”. Un tema de popsike que expone todo el gran universo coral y rítmico de los Bee Gees en esa época, y que en manos de Coke Belda adquiere una fuerza inusitada repleta de detalles sencillos que se engrandecen mediante su combinación estelar.    Sigue el disco con “Edge of the Universe”, canción de Barry y Robin, casi cerrando el disco “Main Course” (RSO 1975), cara B de "Nights on Broadway". Los teclados inician este medio tiempo al que se incorporan las guitarras perfilando un riff de rock sobre el que se explaya la voz de Coke Belda con un contrapunto de sintetizador y sensibles crescendos de percusión. Llegamos así a “I've Gotta Get a Message to You”, tema de 1968, de Barry, Robin y Maurice, que constituyó su segundo single número uno en Inglaterra, editado por Polydor y ATCO. Otro de los grandes éxitos de los Bee Gees que en manos de nuestro protagonista adquiere un fulgor altamente sugestivo. Los parámetros interpretativos de los Bees Gees y Coke Belda confluyen con tal facilidad, emotividad y firmeza que te emocionará hasta lo indecible. Excelente idea el compartir el protagonismo vocal, entre coros añadidos que facilitan una mayor consistencia.    

Coke Belda. Foto de su facebook
En los momentos finales nos ofrece “You Win Again”, la más reciente de las canciones, editada  en 1987 con música de Barry Gibb con la ayuda de Maurice aportando la batería en el original. Está incluida en su disco “E.S.P.” (Warner Music Group). Con ritmo y campanas celestiales, emerge la voz solista desdibujando una preciosa melodía de pop soul que explota con toda su magnificencia en el flamante estribillo. Toda una auténtica delicia para los sentidos que sorprenderá a más de uno. Sigue con "Come Home Johnny Bridie", y sus enternecedores aires country tan bien hilvanados por Coke. Se trata de un tema de Barry y Maurice incluido en el disco de 1973, "Life In a Tin Can".

Acaba el disco con “(Our Love) Don't Throw It All Away”, canción escrita en 1977 por Barry Gibb y Blue Weaver. Hay varias versiones de esta canción y la más conocida fue la realizada por Andy Gibb en 1978 para su segundo álbum “Shadow Dancing”. Los Bee Gees también la sacaron en sus grandes éxitos. Fue grabada en 1977 en las sesiones del “Saturday Night Fever”. Última versión para cerrar este memorable homenaje tan sentido y tan bien definido mediante un ejercicio genial de voz arropada por una instrumentación intimista de teclados, percusión y coros tan propios de esa época dorada de los Bee Gees, falsete incluido, e interpretados por Coke Belda en auténtico estado de gracia. 

Reflexión final

Los Bee Gees con Coke Belda. Foto montaje de su facebook 
Coke Belda ha realizado, en este su tercer disco, más que un entrañable homenaje a un grupo esencial de la historia del pop, como fan incondicional que es, aportando una impronta identificable a las canciones para que reluzcan más aún si cabe. Son temas que atesoran una melodía original ciertamente inolvidable, con los ingredientes básicos para que cada uno de los poros de tu piel reaccione en consecuencia a la gran emoción percibida.  Con muy buen criterio ha optado por escoger canciones no muy conocidas, a excepción de un par de perlas que sí tuvieron gran éxito en su momento como “Run to Me” y “I've Gotta Get a Message to You”, favoritas personales de Belda. El resto son creaciones igualmente fabulosas que se editaron como caras B, algunas al final de los discos, pero no por ello resultan menos emotivas a la par que deslumbrantes en su original pero también versionadas tan elegantemente. El resultado final es un álbum con una selección excelente de temas de los Bee Gees que va más allá de un grandes éxitos al uso; más bien se nos antoja  un álbum de bonitos momentos musicales de los Bee Gees, absolutamente  imprescindibles para entender la historia del pop. Canciones todas ellas memorables que, en manos de este gran músico que es Coke Belda, dan un salto espectacular a otra dimensión poderosa y pasional francamente muy emocionante.

Nota: Puedes adquirir una copia del Cd en Rock Indiana accediendo a su web.  Además, está disponible en Escridiscos, en Radiocity discos (Madrid) y en breve en Disco 100 (Barcelona) o en Power Records Bilbao.