Mostrando entradas con la etiqueta Magic Pop Art. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Magic Pop Art. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de septiembre de 2017

Eva Ferrera, fotógrafa del Magic Pop, expone en la colectiva de artistas del CC Parc Sandaru de Barcelona

Eva Ferrera. Foto: Magic Pop 
Del 14 de septiembre al 4 de octubre se puede ver, en el  Centre Cívic Parc Sandaru de Barcelona, una aproximación retrospectiva a la obra fotográfica de Eva Ferrera, también conocida artísticamente com Ivy Lot_. La exposición es colectiva y, bajo el título genérico de "Parc d’Artistes", nos ofrece también muestras del trabajo de otros buenos fotógrafos como son Marta Cornejo quien expone con el epígrade de "Llum", Eustasio Pérez con "Girona, temps de flors. 62ª edició" y Jiri Adamovsky con su "The Horizons of Zen".

Detlale de su aportación fotográfica. Foto: Magic Pop
Como bien sabes, Eva Ferrera es la fotógrafa oficial del Magic Pop. Con el Grado de fotografía por la IEFC (2008), está especializada en fotografia de espectáculos, postproducción y catalogación de archivos fotográficos.  Su aportación a la muestra en el Parc Sandaru se agrupa con el título de "Música i Dansa" (2010-2017) y está compuesta por diez fotografias de espectáculos de danza contemporánea a cargo de Israel Galván, Marcos Vargas y Chloé Brûlé, Lunacollectif, Cia. Liatse, y Tallers Deltebre; así como de música con imágenes de Los Negativos en su pasada actuación en la sala Zero de Tarragona (+ info), Carles Santos, Pascal Comelade, Hidrogenesse, y El Columpio Asesino.      

Eva Ferrera, Eustasio Pérez, Manel Sanz (org.). Foto: Magic Pop

El acto de inauguración de la exposición tuvo lugar la tarda del día 14 de septiembre de 2017 con la presencia de responsables del Centre Cívic, de la muestra y fotógrafos. El Centre Cívic Parc Sandaru está ubicado en la calle Buenaventura Muñoz, 21 (Arc de Triomf) de Barcelona. La entrada a la exposición es libre y el horario de visita de la muestra es de 8 a 10 horas de lunes a viernes y de 10 a 14 horas los sábados.

martes, 2 de febrero de 2016

Dani Llabrés nos facilita toda su enorme sapiencia sobre lo Mod en una guía para una vida elegante

Desde que adquirí, hace ya un tiempo,  un ejemplar de “Mods. Guía para una vida elegante” de Dani Llabrés publicado por Lenoir Ediciones en 2015, esta fabulosa  obra se ha convertido en mi libro de cabecera al que sigo recurriendo a menudo no solo para disfrute personal sino también para ayudarme a llevar a cabo  una tarea periodística contrastada, con rigor y profesionalidad, en este blog del Magic Pop.  Por ambas razones, lo considero ya como el mejor libro editado este pasado año, al menos en el apartado musical, aunque los laureles podrían perfectamente  extenderse  a un amplio abanico de ámbitos artísticos por su relevancia y repercusión informativa. 

Con sus más de 600 entradas y 300 imágenes, repartidas en unas 450 páginas, esta guía enciclopédica, ordenada alfabéticamente, no solo es esencial para ubicar y comprender el movimiento mod, desde su inicios en la década de los cincuenta y sesenta hasta la actualidad, sino que además resulta altamente recomendable para todos aquellos a los que les interese el auge e impacto cultural, en sus múltiples disciplinas, que surgió en Europa, en especial en Inglaterra,  y los Estados Unidos,  durante unas décadas en las que quedaron atrás las penurias de las guerras mundiales para dar paso a una flamante actividad artística que dio sentido al ocio como parte indispensable del crecimiento existencial  más allá de la dictadura del trabajo al que tuvieron que resignarse, sin más y por necesidad, las anteriores generaciones.    

Dani Llabrés 
Dani Llabrés (Valencia 1971) ha realizado un trabajo de documentación espectacular, incluida una no menos destacable labor de síntesis para que su lectura sea cómoda,  amena, y enriquecedora.   En el libro se suma su sapiencia y experiencia sobre lo mod, su fina ironía y su talento como escritor. Como bien sabrás, es autor de un libro de relatos cortos llamado “Pequeños Freaks” así como de un par de novelas tituladas “El día que a Dios le dio por existir” (Lulu 2012)  (+ info) y  “Navidades suicidas” ( Editorial Base 2015). Además planea  la edición de nuevas obras con los títulos de “¿Qué fue de Víctor Ventura?” y “Esquelas sonoras”. Llabrés, quien actualmente reside en Colombia,  ha ganado  varios premios de narrativa breve y de ensayo. También ha realizado numerosas colaboraciones periodísticas y literarias para diversas publicaciones y ha dirigido programas de radio, fanzines, así como un galardonado cortometraje titulado “Tarde de Dominó”. Por otra parte es autor y factótum de la página web realmodworld.com, entorno informativo de referencia para la comunidad mod.    

Félix A. Dominguez, prestigioso organizador del Euroyeye y presidente del Club Lambrettta de España, nos avanza en la introducción al libro que, para él, no existe una definición clara sobre qué es lo mod, aunque  “sí se puede acometer con cierta equidad un acercamiento a lo que empezó siendo su contexto y su por qué y a cómo se fue transformando y ramificando, dando de paso explicación a no pocas corrientes actuales”.  Por su parte, Llabrés nos dice en su prefacio: “me topé con lo mod y los mods a los catorce años y ya voy directo (e inexorable) al ecuador de la cuarentena y no me cuesta reconocer que es los que mejor me ha sucedido jamás.  Esta escena/subcultura/movimiento (llamarlo como queráis) no solo me ha dado música y estética sino también (y esto es lo realmente importante) una forma de ver la vida y de vivirla… amistades, diversión y un buen puñado de momentos mágicos por los que vale la pena existir”.  

No es descartable que haya quien note a faltar algún detalle en este ingente como completo trabajo enciclopédico. Algún dato que, por nimio que parezca, sitúe a ese perspicaz lector, entre los candidatos a la  matrícula de honor sobre el modernismo. Por ello, el mismo autor explica que, desde un principio, se marcó unos márgenes que le permitieran trabajar, sin dispersarse en exceso,  con un claro objetivo: el crear un guía de referencia que fuera de los cincuenta hasta la actualidad pasando por los esenciales sesenta y sus sucesivos coletazos y revival desde los setenta a los ochenta, noventa, incluso los inicios de este nuevo siglo.  Un compendio que va más allá de lo publicado, al menos en este país, al respecto y no tiene nada que envidiar a los manuales editados a nivel internacional.  Como no podía ser de otro modo, el peso informativo recae en los orígenes del modernismo pero el autor no descarta la posibilidad de seguir ampliando su catálogo informativo con otros complementos documentales que se refieran a variados ámbitos musicales de múltiples épocas mediante los que aumentaría, su ya de por si, amplia visión artística multidisciplinar.      
      
En la contraportada de esta obra nos cuentan: “Lo mod  es un culto subterráneo desde más de cincuenta años. Un tiempo que la acredita como la subcultura más longeva e incluyente de la historia. De génesis londinense, 60s y adolescente ha llegado hasta nuestros días internacional, multigeneracional y manteniendo vivas todas su filias: los vinilos de R&B o soul, las scooters italianas, la elegancia en el vestir y las noches de baile.  Pero lo mod abarca mucho más, porque también se ha construido sobre films de la nouvelle vague, cuadros op art, series de culto, novelas olvidadas y un largo etcétera”  de personas y conceptos relacionados con la música, el cine, la literatura, la pintura, la moda…. Su autor nos guía con un excelente gusto, perspicaz, riguroso, divertido y entusiasta, en este “apasionante viaje por ese poliédrico y viejo mundo de los mods”. Un ámbito, personal y colectivo, que en manos de Dani Llabrés recupera su esplendor y se entiende mejor que nunca.


Nota: Puedes leer una entrevista al autor en el blog Allnighter  y adquirir un ejemplar del libro en la web de Lenoir.  

viernes, 1 de enero de 2016

Magic Pop celebra en 2016 cinco años en la blogosfera y toda una década informativa musical


Magic Pop cumple este año 2016 varios aniversarios que invitan a las recurrentes celebraciones. No soy muy dado a conmemorar fechas y estadísticas, pero me apetece compartirlas con todos vosotros aunque corra el riesgo de pareceros un autobombo innecesario cuyo propósito implícito sea el que a uno le engranden el ego a base de felicitaciones y palmaditas en la espalda.  De paso, estrenamos nueva imagen.

En 2016 habrán pasado ya cinco años desde nuestra andadura como blog y nada más ni nada menos, que toda una década desde que inicié el proyecto en formato web allá por 2006.  Podríamos ir más atrás en el tiempo, pero referirme a finales de los ochenta como fecha de arranque del programa de radio del mismo nombre, me parece un tanto excesivo. Sí, lo sé, puede que no tenga más importancia que la numérica; pero amigos y amigas, si tenemos en cuenta que durante todos estos años he estado muy solo, salvo alguna muy puntual colaboración que agradezco en el alma,  redactando amplias reseñas, y cuando digo amplias ya sabéis que no es una exageración, sobre unos 200 conciertos, más de 300 discos, y alrededor de 850 obituarios, pues creo que podríamos considerar el trabajo realizado, como poco, de perseverante.  Creo también que no resulta exagerado calificar la labor informativa de ciertamente inusual, al menos si la comparamos con la vida media de los blogs que, con el auge de las redes sociales, empiezan a forman parte ya del pasado y pocos son los que recurren a ellos para comunicarse en la infoesfera. Y ya que estamos en el repaso de números, sirva también de referencia que el blog ha superado la nada menospreciable cifra de 500 mil visitas. 



Decía que no me convence este tipo de promoción cíclica, relacionada con las fechas y las cifras, porque cuando reflexiono sobre todo lo escrito hasta la presente, automáticamente  me parece más bien poco,  redactado con demasiada urgencia y, al final, prescindible. Como prueba del poco apego que siento por mi trabajo, una vez haya cumplido con un  propósito comunicativo inmediato, sirva el detalle de que toda la ingente cantidad de material que escribí durante  la primera etapa de la web, entre 2006 y 2009, la eliminé sin quedarme ni una sola copia. Para que os hagáis una idea, el portal Tinet, donde estaba alojada la página del Magic Pop, no estaba preparado para borrar de golpe tanta información y tuvieron que intervenir los técnicos especialistas para ir eliminándolo, paulatinamente, todos los datos con el propósito de que no se colapsara el sistema. Uno es como es,  poco dado a presumir y mucho menos a regodearse en sus capacidades informativas, más o menos convincentes.




Pero a los lectores qué más les dará como sea el que escribe. No es mi vida la que importa, sino la de otros, la de esos grandes músicos a los que considero básicos, indispensables, perdurables. Esos genios del rock and roll que forman parte de nuestro pasado pero también a todos aquellos que empiezan ahora a ensayar, a grabar una ilusionada maqueta, y con suerte, a editar su primer disco de debut.  La mayoría de esos creadores son tratados injustamente, cuando no directamente ignorados, por los mass media. Casi nunca los mencionan si no es como mera anécdota. Y lo que es aún peor, ni siquiera los especializados parecen demasiado interesados en discográficas, grupos o talentos emergentes si no es a cambio de una considerable inversión de publicidad por parte de los interesados que aún sueñan con verse reflejados en revistas de “prestigio” por todos conocidas.  Ante la pérdida de lectores, es bien cierto que esa interesada estrategia comunicativa es la única manera de sobrevivir en un mercado que ha menguado muchísimo en los últimos años, pero no me parece excusa suficiente como para mantenerse al margen de  iniciativas, con las que comparten criterios musicales, por el simple hecho de que no están  respaldadas por discográficas más o menos grandes, festivales de moda, cerveceras y tiendas de ropa varias.    


No os negaré que, en muchas ocasiones, he pensado en dejarlo ya sea por cansancio (tengo ya una edad), o bien tras evaluar su poca repercusión, o como consecuencia de esa simple depresión pasajera que nos procura a todos un carácter más bien quebradizo ante la falta de ayuda. La verdad es que me encantaría volver a escuchar conciertos y discos sin la necesidad imperiosa de retener datos y pensar en tantos detalles para después incluirlos en las reseñas que tú, querido lector o lectora, tienes la  amabilidad de leer. En realidad, son muchas horas dale que te pego al teclado, levantándome del asiento, una y otra vez, para echar atrás el brazo del tocadiscos con el propósito de oír bien un detalle del disco que estoy reseñando; de despertarme en plena noche recordando de repente que he olvidado mencionar un dato en un obituario y, aprovechando que estoy despierto a las tantas, ponerme a escribir porque me he enterado que ese día moría “nosequién” al que desde entonces admiro profundamente tras traducir del inglés los pocos datos que he encontrado en la página web de un tanatorio de Oklahoma. Me refiero, como bien sabéis, a mis queridos obituarios, eso tributos post mortem que, a  algunos, les traen a colación amigos fallecidos (lo siento por ello) o les recuerdan la insoportable levedad de la juventud. Ya lo he dicho más de una vez, pero insistiré de nuevo en ello: para mí, son sinceros homenajes a esos músicos desconocidos para una gran mayoría, entre los que me incluyo en algunos casos, sin los que nadie ni nada sería igual hoy en día aunque algunos piensen que han inventado lo que hace muchos años alguien ya creó bien sea escribiendo canciones, tocando un instrumento, cantando, produciendo o incluso dirigiendo sellos discográficos. 


Cuando pienso en todo el trabajo llevado a cabo hasta el momento, con todos esos datos a los que antes me refería, y la repercusión real que tiene no solo el Magic Pop sino la cultura y la música de forma genérica en la sociedad, me entra la incertidumbre de si vale la pena seguir adelante. Lo cierto es que el rock and roll no está en su mejor momento y dudo que mi contribución  comunicativa ayude a cambiar esa realidad crítica.  Es entonces  cuando más claro tengo el cerrar definitivamente el Magic Pop y dedicarme a la vida de melómano en la intimidad sin tener que dar explicaciones mediáticas de mis gustos, ni muchos menos con ese estilo periodístico tan excesivamente entusiasta del que peco en ocasiones.  Pero justo cuando creo que es una opción razonable a tener muy en cuenta, aparece un nuevo grupo, un disco, una historia recuperada del pasado y me olvido de tantas obsesiones para  seguir contra todo pronóstico.  Así que, amigos y amigas, estoy dispuesto a continuar con mi trabajo informativo durante un tiempo hasta… quién sabe cuándo, no quiero ni siquiera planteármelo. Además, ahora que por fin el Magic Pop cuenta con una buena fotógrafa, Eva Ferrera, para ofreceros excelentes reportajes visuales, dejarlo sería una gran injusticia imperdonable.  Así que, disfrutemos de la música, sin excesivas cavilaciones, y apoyemos a nuestra escena estatal porque de sus sellos discográficos y sus grupos depende nuestro futuro.

Logo 2006-2015.


Tan solo me queda reiterarte, una vez más, que siempre serás bienvenido o bienvenida a este espacio  informativo musical para amantes de los sonidos con raíces sixties, pensado con actitud modernista al margen de lo previsible. Muchas gracias por tu compañía y tu interés por los contenidos publicados durante toda esta década y en especial en estos últimos cinco años del Magic Pop en formato blog.   

Nota: Para acabar, os aportaré otro número muy significativo que, en este caso, me inspira una enorme tristeza. El artículo más leído en todos estos años, con más de cinco mil doscientas visitas en pocos días, ha sido el obituario del recién fallecido Paco Rufus, factótum indiscutible del rock and roll, cuyo indispensable trabajo, como editor y músico, ha sido fundamental para el buen quehacer informativo del Magic Pop. 

Alex Martí    

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Max Mala hace “Flash Back” de su extraordinario talento mediante una retrospectiva

“Flash Back” es el título genérico con que la artista tinerfeña Max Mala nos brinda la posibilidad de disfrutar viendo una parte destacada de su obra desde el 21 de septiembre hasta el 20 de octubre de 2012 mediante una muestra que se expone en El Generador de Santa Cruz de Tenerife.

Se trata de una imprescindible retrospectiva que recorre sus diversas etapas en un total de ocho series llamadas “Girls and Guns”, “Motorcycle Girls”, “Airline Hostesses”, “Body Art”, “Rastros”, “Black & White”,”Diamond our Dime”, “¡Los Cinco!”, “Señales" y “Bucle”.  La exposición también servirá para presentar sus nuevos trabajos que se suman a su excelente cosmos artístico que surge de un imaginario personal único y altamente creativo.


La inauguración de esta retrospectiva, que contará además con dos videoproyecciones con algunos de sus trabajos gráficos, se celebraba el 21 de septiembre de 2012 en El Generador, un espacio dedicado a la promoción de eventos culturales, ubicado en la calle El Clavel de la capital  tinerfeña. El acto de presentación de la muestra tuvo una banda sonora especial, a base de beat, “garage”,  yé-yé, entre otros estilos de raices sixties, seleccionada por Billy Flux a los platos más la actuación de la banda The Purple Experience formada por Fran López al bajo, Carlos Benítez a la batería y Alex Altamirano a la guitarra y voz, versionando a Jimi Hendrix. Como ya sabrán, estos músicos acaban de montar esta 2012 una nueva banda llamada Alex Altamirano and The Purple Band con temas originales compuestos por ellos mismos con parámetros musicales que nacen entre finales de los sesenta y setenta.     

Max Mala
Max Mala es una de nuestras mejores artistas contemporáneas con una obra muy personal que si bien toma como punto de partida el pop art y en especial su simbología “sixties” no está exenta de otros detalles de los cincuenta o de cualquier otra década posterior hasta nuestros días.  Con esa versatilidad para adaptar múltiples referencias a sus inquietudes plásticas consigue crear un universo pictórico donde prevalece un estilo propio que la identifica y la sitúa entre la élite internacional.
Cada uno de sus maravillosos  trabajos destaca por su colorido, la importancia del detalle y la expresividad de sus personajes que transmiten con la mirada o el movimiento, mensajes sutiles cargados de intencionalidad. Mediante la interrelación de todos estos elementos, la artista consigue un resultado global que destila elegancia en un proceso de comunicación siempre impactante.  

De la serie "Bucle"
Durante su trayectoria artística, Max Mala también ha demostrado un gran dominio de la fotografía y el diseño gráfico. Cabe destacar que, anteriormente a esta muestra retrospectiva que podrán disfrutar hasta el 20 de octubre de 2012 en el Generador de Santa Cruz de Tenerife, ha realizado  numerosas exposiciones con notable repercusión en Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, el Purple Weekend en León en 2008, o el Sixties Rock Weekend de Castellón en 2009.