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viernes, 29 de diciembre de 2017

Desde La Costa de los Esqueletos, Manuel Mateos nos conmueve con sus “Canciones para después de un naufragio”

Portada
En nuestro ingente mundo discográfico llamémosle “underground”, calificativo que entiendo  por posicionamiento al margen de las radio fórmula, de las multinacionales y de los mass media, que nunca se enteran ni se espera que algún día lo hagan; en ese microuniverso devoto del vinilo en el que pululan fervientes coleccionistas de “groove” buscando secretos imposibles en cubetas de mercadillo para uso propio o para compartir con otros iguales mediante exquisitas reediciones; en esa espiral de singles “rare” a precios imposibles, a veces convertida en el “yo lo tengo y tú no”, o el “yo pincho el original y tú no”; en ese espacio vital de necesaria resistencia y solidaridad, los músicos, las discográficas,  luchan encarnizadamente por conseguir el interés de todos los melómanos de pro, al menos de aquellos interesados no solo en el pasado sino también en el presente como fundamento imprescindible para que el futuro exista. Sin duda alguna, no resulta nada fácil estar al tanto de todo lo que, de una forma u otra podría llegar a ser de nuestro interés, pero cuando hallamos algo que se nos antoja único, sin necesidad de ser un incunable, en el Magic Pop se nos ilumina la cara, se nos estuca la piel y nos sentimos tan felices que incluso nos olvidamos de que el rock and roll se las ve y se las desea para seguir adelante con nuevas propuestas que no hayan pasado “unreleased” durante décadas acumulando el polvo de la indiferencia.  Pues bien, eso es lo que hemos sentido al escuchar el sorprendente disco de debut de Manuel Mateos quien con el nombre de La Costa de los Esqueletos firma este álbum de folk psicodélico, autoeditado en 2017 con el título genérico de “Canciones para después de un naufragio”.  Un trabajo lírico y sonoro ciertamente descomunal que te cautivará hasta lo indecible.      

Trayectoria 
 
Manuel Mateos. La Costa de los Esqueletos
Durante los años 80 y 90, Manuel Mateos fundó y participó en multitud de bandas de su ámbito jerezano ya sea como guitarrista, cantante, bajista o baterista. Su primera formación, con vocación experimental e influencias del postpunk, se llamaba El vino del asesino, con referencia al poema de Baudelaire y proyecto a caballo entre la música y el teatro. Después vinieron Fataltango, (1987-1993) en la que canta y toca la guitarra, en sintonía con otras bandas de la época como Los Bichos, Cancer Moon, entre otros. Grabaron varias maquetas y un mini LP, "Guillotina" que desgraciadamente nunca fue editado. Se cumplen 25 años ya de su último concierto.

Posteriormente crea con Miguel Rosales, guitarra de Fataltango, y la escritora y cantante francesa Kits Hilaire, Ginkgo Biloba (1995-96) donde toca la guitarra y el bajo. Sacaron un mini LP en el mezclaban el afterpunk de los ochenta con la canción francesa o el Grunge. De ahí, pasa a The Playground (1999-2000), banda en la que canta y toca la guitarra más bajo. En ese proyecto coincide con Ángel Figüeroa, baterista (The Plastic Fantastic Lovers, Champagne, Paco Loco Trío). Grabaron unos cuantos temas con claras influencias del powerpop. También estuvo en las formaciones Adictos, los Paramecios y Playgroud. Recientemente Manuel fue invitado por el músico Pablo Petidier  a participar como guitarrista en la banda que va a presentar su segundo disco "Second Grace", lanzado recientemente en diversas plataformas digitales.


Manuel Mateos
La Costa de los Esqueletos nació a raíz de la grabación de una canción, ("Jinete Azul") para un documental, "Luz en los márgenes", sobre el pintor jerezano Juan Carmona,  realizado por un amigo del autor de toda la vida, Miguel Rosales con el que también colaboró en varias bandas durante los años ochenta y noventa. Este disco que nos presenta bajo el nombre de La Costa de los Esqueletos fue grabado en Estudio 79 de Jerez por Rafael Camisón (G.A.S. Drummers, The Ships, Gente Mayor). 

Rafael y Manuel se encargan de la producción. Ha sido mezclado y masterizado por Eduardo Amblar en AmblarStudio, Barcelona. Colaboran Jesús Cabral al contrabajo en dos canciones, Rafa Camisón a la percusión, batería y  sintetizador, y Rocío Márquez al violín. Mateo canta y toca el piano, la armónica, el bajo, la arpa de boca, el órgano, la steel guitar y las guitarras.   La conmovedora ilustración de la portada es de Joaquín Terán, y las del interior y contraportada, no menos sugerentes, de Antonio Ojeda Monge. El diseño y la tipografía son de Luis Vázquez Pinteño.

En la actualidad está adaptando las canciones para el directo con otro guitarrista, Juan Carlos León, de la formación sevillana The Smoggers.También está involucrado en lo que será el primer vídeo de La Costa de los Esqueletos, extraído del segundo corte del álbum, "La hora final".

Las canciones 

Artwork
El disco empieza con “Saco de huesos” mediante esa misteriosa arpa de boca que desemboca en un sinuoso combinado de guitarras lisérgicas y ritmos aventureros sobre los que susurra la voz oscura del cantante “sin patria ni gloria”. Explota la melodía “cabalgando a lomos del viento”   en el estribillo para proseguir con riffs cortantes que te invitan a moverte como si fueras un “saco de huesos” entre eléctricas desbordantes procurándonos múltiples efectos y momentos solistas  alucinantes más pedales de órgano estratosféricos. Tras ese “camino de la insurrección vencida, con la voz dormida en los brazos del viento” llegamos a “La hora final” en la que destaca la aportación celestial de ese magnífico violín desparramando dulzura a juego con la profunda voz principal. Ritmos pausados, efectos a cargo de la Steel guitar, guitarras punteando más recorridos lisérgicos conforman una melodía cariñosa  en “esa luna de septiembre en el malecón” donde “todo es desierto y la venganza del mundo” llega “a su hora final”.  

Manuel Mateos
A continuación oímos “Imposible” canción en la que nos cuenta que “hoy daría igual que se desplome el sol porque un rio insondable nos separa  los dos… cuantas veces soñé que soñabas el sueño imposible que había en mí”.  Melodía ensalzada con apasionantes arreglos a base de punteos y solos de brillantes guitarras con numerosos matices bien definidos, algunos con raíces en el pop 80’s menos contemplativo, entre ritmos envolventes y solo de armónica,  sobre los que se luce la voz principal.  Continúa con “Errante”, tema inquietante situado en el ocaso donde “busco hallar la redención, inmutable singladura al horizonte occidental”. “Un pasajero accidental a bordo de tu corazón” nos canta con una precisión altamente conmovedora en este medio tempo perfectamente hilvanado para definir toda una “canción con espinas” y ritmos “afrolatinos”. Acaba la cara A con “Galo moribundo”, espectacular recorrido rítmico tras una breve intro acústica en el que aparece ese “galo herido que se desangra mientras bosteza el mundo bajo un torrente irrefrenable de estupidez perfecta…”. Un mundo cotidiano “al revés” en el que “nadie es inocente, y la mentira nunca descansa”. Estremecedora descarga de guitarras, ya sean rítmicas como solistas, con detalles incluso de krautrock, entre voces entregadas y medidas mediante  una poderosa sección rítmica que te entusiasmará de principio a fin al tiempo que te invitará a desfogarte sin límite alguno.
 
Rafael Camisón
La cara B se abre con “Huellas invisibles” en la que vuelve a aparecer ese bonito violín aportando más fraseos que te llegarán al alma. “Ahora nada puede hacerte daño- nos canta- la corriente te guiará hacia un mundo sin fronteras, huérfano de furia”.  Y mediante ese “superhéroe sin disfraz entre la espuma del mar” empieza una fascinante segunda parte repletos de momentos folk entre efectos soberbios y rítmica lisérgica. Geniales secuencias de piano acompañan una voz principal emocionante,  y dialogan con guitarras arrebatadoras. Juntos dan forma a este tema para “peregrinos inocentes sin rumbo… bajo un sello estrellado…hacia el país de los sueños”.  Le sucede “Flor de invierno”, con protagonista “pasajera que del silencio y la escharcha nació, portadora de un celeste obsequio, de madrugada cruzaste mi umbral… Ángel de aterciopeladas manos, venciste lentamente mi desdén”. En este caso incide en su vertiente más intimista arropado por pulidos punteos de acústica, teclados estratosféricos, armónica y steel aportando fragmentos muy americanos, para descargar sobre una canción que anda con soltura “enredándose en tu corazón”. Brillantes espacios instrumentales, con un tempo extraordinariamente bien definido y matices sensuales por doquier, acaban por perfilar una canción enternecedora.     

Manuel Mateos
Llegamos de este modo a “Dueño de nada” en el que nos dice “quisiera sumergirme en un viaje al olvido, huir a donde no haya respuestas que buscar. Mis paraísos soñados son los restos de un naufragio que un océano de silencio, poco a poco cubrirá… materia en espiral girando eternamente”. Ese control extraordinario y audaz de la lírica se completa con un planteamiento sonoro verdaderamente proverbial a base de momentos pop y new wave enriquecedores, con aportaciones de rock americano, en los que los teclados dialogan con las guitarras envolviendo a la sensacional voz principal entre cambios de tempo milimétricos, sin olvidarnos de la ya imprescindible presencia de ese violín que nos llevan hacia ese final ácido y progresivo que desaparece entre el sonido de la lluvia.  
    


Manuel Mateos
El penúltimo corte se titula “Prometeo” al que pregunta “¿por qué permites mi derrota bajo el fuego de armas silenciosas?. Y sigue: “desde el epicentro de la amnesia se aproxima un nuevo diluvio… ¿por qué en el paisaje que contemplo ahora se amontonan las ruinas?.  Musicalmente, la canción destaca por esas cristalinas guitarras acústicas así como por su voz principal de amplio registro vocal que emerge desde notas graves con gran personalidad. Los teclados aportan pedales atmosféricos. La armónica se encarga de segundas voces igual de encantadoras mientras que las guitarras, resguardadas por la percusión, aportan unos compases sensacionales completando todo un “diluvio” de genialidades.  Cierra el disco “El rey del cielo (desde el olvido)” “flotando entre dos mundos donde todo es ligero y suave”. Su autor acaba el álbum prometiendo, entre más acústicas y armónica, “yo cuidaré de ti hasta el amanecer siempre en silencio… soy la brisa en tu piel, el rey del cielo”.  Una canción que va creciendo poco a poco con una gran personalidad y un mágico estribillo, añadiendo un pase de oscuro rock and roll nada desdeñable y una guitarra psicodélica hechicera “desplegando sus alas” hasta el infinito.   

Manuel y Rafa en el Estudio 79.
El Cd incluido en la carpeta del disco de vinilo contiene un bonus tack titulado “Jinete Azul” en el que participa Ángel Figueroa a la batería.  Entre sus vibrantes versos, oímos “Un jinete azul sumergido sin temor a retornar, en un campo magnético irresistible… un argonauta de fantasía y rebelión… en un universo en expansión, con la perfecta metamorfosis hacia la autodestrucción… maltrecho y lejos del caos”. Un tema añadido que se inicia con una suculenta combinación de efectos, cintas al revés, para trasladarnos a la última de las excelencias de este imprescindible álbum mediante otra instrumentación imprevisible, con  aportaciones memorables a cargo de todas las secciones que han dado forma a tan sensacional álbum.   

Reflexión final 

Manuel Mateos. Fotos cedidas por el autor
La llamada costa de los Esqueletos es un tramo de la costa occidental de África que se localiza en Namibia, donde la corriente fría de Benguela produce densas nieblas oceánicas la mayor parte del año. Con un clima poco o nada acogedor, entre un constante e intenso oleaje, si bien resulta posible desembarcar con botes de remo atravesando la marea, es materialmente inviable volver a zarpar. Entonces, la única forma de salir de allí es caminar cientos de kilómetros a través del árido desierto. Los numerosos restos de barcos naufragados que se hallan a lo largo de la costa, a consecuencia de la niebla, los vientos o el fuerte oleaje, son el origen de su peculiar nombre. Me imagino que, en un lugar así tan desolador, el silencio espectral, al que se refiere Manuel Mateos  en numerosas ocasiones en este álbum, se expande a sus anchas, tan solo roto por los vaivenes del fuerte oleaje. Si tuviera que elegir unas canciones que transmitieran lo extremo o lo inhóspito del momento escogería, sin lugar a dudas, estas “Canciones para después de un Naufragio”. Realmente, resultan conmovedoras, tan tajantes como escalofriantes. Al escucharlas, al igual que sucede con el oleaje en la costa a la que hacen referencia con su nombre genérico, se te permitirá desembarcar con facilidad en un nuevo espacio existencial mediante esa pasión creativa y destreza interpretativa que desprende; pero ya te estás olvidando de regresar fácilmente a tu cotidianidad siendo el mismo de antes. Te aseguro que tu visión de la vida va a cambiar con bastantes menos respuestas que hacerte. Como bien dicen en el inicio del álbum, el camino, aunque sea tras un naufragio, siempre vas a ser tú, así que tal y como se justifica al terminar tan emocionante trabajo discográfico “muestra toda tu belleza, ella hablará por ti”.     

Nota: Puedes escuchar las canciones de este álbum en el bandcamp donde también podrás adquirir una copia del disco.  También  está disonible en "La Fuga librerías" de Sevilla. (C/ Conde de Torrejón 4, Acc), Al ritmo -Urban Shop (C/Santa Rosa 10. Jerez), Mala Música Jerez. (C/Medina 10. Jerez) o la Librería Agrícola (C/Paul 2. Jerez). 

jueves, 29 de junio de 2017

Carles Estrada crea a Lestrade, un proyecto honesto con canciones procaces de pop folk en francés

Portada
Charles Pierre Baudelaire (nacido en 1821 en París, ciudad donde falleció el 31 de agosto de 1867) dijo que el amor es “el anhelo de salir de uno mismo”, es decir, ir más allá de nuestra realidad cotidiana para enriquecer nuestro ser con la estima de y hacia otra persona. También considerada que en el amor “es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo”. Dos puntos de vista, entre muchos otros, que conforman la obra del llamado “poeta maldito” francés. Una visión muy personal sobre las relaciones sentimentales, la vida y las pasiones, que se manifiesta, en su máximo esplendor, mediante su conocido libro “Les Fleurs du mal” (1857). De ese libro, se extrae el poema “Le Revenant” que Carles Estrada (Los Negativos) ha musicalizado para su nuevo proyecto en solitario con el nombre de Lestrade. Canción francesa, folk pop, y mucha cultura francófona adquirida desde la adolescencia, se mezclan en este sensacional proyecto musical y poético que inicia su andadura con un primer Ep de cuatro canciones editadas por el sello malagueño y madrileño Family Spree.

Trayectoria 

Carles Estrada. Foto de su facebook 
Lestrade es el alter ego de Carles Estrada, compositor, cantante, guitarrista y bajista del grupo Los Negativos. El nombre artístico deriva por una parte de su apellido pero también del inspector Lestrade de Sherlock Holmes. Voz principal, así como compositor, de la banda Los  Negativos, empezó formando parte de este combo de pop psicodélico de Barcelona tocando además el bajo en 1984 con Roberto Grima (guitarra), Valentí Morató (batería) y  Xavi Moreras (guitarra) quien pocos meses después es substituido por Alfredo Calonge (voz, guitarra y farfisa). Tras el fallecimiento de Alfredo el 14 de mayo de 2014, actualmente completan la formación Raúl Costafreda a la guitarra solista acompañados por Pablo Giménez al bajo,  David Abadía a la batería y Joan Milà a los teclados. Su discografía está formada por “Piknik Caleidoscópico (Victoria, 1986), “18º Sábado Amarillo” (Victoria 1987), “Las Cintas de Thule” (Al.leluia, 1996), "Puzzle" (Al.leluia, 1996).  “Dandies Entre Basura” (Cd Bittersweet, 2009 - Lp Butterfly 2012), y “Duplexin” ( Butterfky Records - Geyser 2015) mezcladas y masterizadas por su productor Enric Lindo, en los estudios Trama. Puedes leer reseñas de sus últimos trabajos en Magic Pop.  Por otra parte cabe destacar que Carles Estrada es el autor del libro “L’Afer Whitestone” (Editorial Base 2014), del que puedes saber más aquí. Este Ep como Lestrade fue producido por Éditions Geyser, editado por Family Spree Recordings y se grabó en el Studio Trama por Enrique Lindo. La fotografía de la portada es de Olga Marco – Historias de “O”. 

Las canciones 
Foto: Maria Jon Nieve

El disco se abre con “Propos Coquins” (Palabras procaces), excelente tema de apertura en el que la guitarra acústica puntea con elegancia acompañando la sensacional voz de Lestrade que se arropa con acompañamiento percutivo y piano marcando el tempo con sensuales momentos de flauta. Excelente melodía con estribillo brillante para este tema “atrevido”, para decir “lo que jamás me he atrevido a decirte”. Esas palabras procaces que despiertan una emoción contenida y si te resultan “demasiado perversas…déjame lamer las lágrimas que caen de tus ojos”. Sigue la cara A con “Le Revenent”, (El Espectro), adaptación del poema de Charles Baudelaire. Sus espectrales versos adquieren una fuerza inusitada mediante los arreglos de Lestrade sumamente finos y precisos, con acompañamiento de piano, percusión y bajo, más solo de órgano, más acordes finales de piano, y conmovedores cambios armónicos. De este modo da vida a un original tema de amor en el que nos dice “me deslizaré sin ruido entre las sombras de la noche; Y te daré, mi morena, besos fríos como la luna y caricias de serpiente  alrededor de una fosa rampante… como otros para la ternura, sobre tu vida y sobre tu juventud…Yo, yo quiero reinar por el terror”.

Foto de su facebook 

Ya en su cara B, nos anonada con ese sensacional tema que es “Vol 714” (Vuelo 714) de Air France que sale del aeropuerto de Orly en París en el que surge un romance con una azafata. La canción, con el título de una de las aventuras de Tintín, se expande con una magnífica concepción rítmica y melódica con raíces en los sesenta, con otro conmovedor momento de órgano que completa la pasional exposición de los hechos de la voz principal. Finaliza el disco con otra maravilla titulada “Au café de la poste” (En el Café de la Poste). Costumbrismo de “dandi” existencialista  sentado cerca de la barra. “Cuando ella abre la puerta, un escalofrío que me atraviesa la espalda… Mañana estaré aquí,  igual que ayer o que pasado mañana, esperando a que me abra la puerta de su corazón”. Melodía y tempo bien compenetrados dan forma a este tema que despierta los sentidos y te permite visualizar la escena con absoluta nitidez.  

Reflexión final:

Foto: Olga Marco
Recomienda el gran fotógrafo Duane Michals que “no busques ser un artista sino más bien ser auténtico… si eres honesto en lo que haces, el arte te encontrará”. Y eso es precisamente lo que, a mi modo de ver, convierte Lestrade en un proyecto tan extraordinario y cautivador.  Con la única ayuda de un iPad y la profesionalidad de Enric Lindo, productor los Negativos, Carles Estrada ha sido muy íntegro, imaginativo y leal a sus principios, para que la canción francesa cuente con un nuevo creador capaz de dar vida a canciones tan emocionantes y suculentas como estas que forman su primer Ep de presentación.  Fiel seguidor de grandes músicos como Gainsbourg, Dutronc, Polnareff, o Françoise Hardy entre muchos otros; ávido lector de magníficos literatos como Baudelaire, Verlaine o Rimbaud, Carles Estrada se nos descubre ya no como un magnífico cantante y un excelente compositor, porque eso ya lleva demostrándolo en los Negativos desde hace tiempo, sino más bien como un artista honesto capaz de reinventarse, saliendo de sí mismo para ayudarte a entender la vida con canciones procaces de pop folk en francés.  

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquirir una copia del vinilo en el bandcamp de Lestrade o del sello Family Spree.    

miércoles, 24 de mayo de 2017

El “Assalto Acústico” del power trio Os Novos, dos temas fieros de cowpunk más ukeleles y acordeón

Portada
Vincular el punk con la distorsión y la salvajada no implica ningún tipo de exclusión consecuente por mucho que te empeñes en que solo es punk si lo dices tú, eso sí, con tu indudable buen criterio. A veces hay más punk en un par de acordes de acústica que en la enésima copia “ramoniana” de turno. Prueba de ello son los dos temas que Os Novos acaban de sacar este 2017 de la mano de la discográfica también gallega Lixo Urbano. Un single titulado, de forma extraordinariamente concisa, “Assalto acústico” en el que nos ofrecen la canción original “Vam por ti” en su cara A y una versión acústica de su conocido “Nom Lugar” en la B. Dos memorables temas de letras, cantadas en gallego, con elevada carga social, envueltas en unos arreglos sublimes de guitarra y bajo acústicos, más percusión y descarnada voz, a cargo de este poderoso combo, a los que se añaden un elenco de excelentes músicos tocando acordeón, ukeleles diversos, más cajón y coros. Todo un lujo para los sentidos que podría ubicarse dentro del llamado cowpunk, género que enriquecen ambos estilos fusionando la rabia del punk con la melodía añeja del folk americano.        

Trayectoria

Os Novos. Foto: Noviño Ra E Ka
El power trío de Os Novos se forma en Santiago de Compostela en 2012 por Alberte Lixo (bajo y voz), Soni (batería y voz) y Quiquinho de Melide (guitarra y voz). Proceden de una banda de punk  llamada Tommy Gun. Alberte también tocó en los Dirty Barriguitas, Samesugas; Sono estuvo en los Contrastes, los Royalties y los Redullos; y Quiquinho en Madame Germen y de gira con Ekkaia. Tal y como cuentan en la biografía publicada en la Fonoteca, el nombre del grupo, que se podría traducir al castellano como los Nuevos o Los Jóvenes, obedece a "un poco de todo, nos gustaba como sonaba, para impregnar-nos del espíritu juvenil y, también, como homenaje a “The Young Ones” (BBC2, 1982-1984), una serie que nos marcó a los tres, desenfadada, provocativa, con mezclas de diferentes culturas underground (hippies, punks, mods...)”.

Os Novos. Foto: Roberto García Sánchez
“Nom Lugar” (Lixo Urbano, 2014), Lp 10" más Cd en digipack, es su primera referencia y contiene siete temas. Más información de ese disco en Magic Pop.  Las dos canciones de este single que te presentamos fueron  grabadas y mezcladas, de nuevo, por Hevi (Fluzo) en el Laboratorio Soyuz y masterizadas por Mike Mariconda en Sonic Boom Room.  Han contado con la colaboración de Alonso Caxade al acordeón, y la Ukestra do Medio (Yolanda al cajón y coros; Sara y Kátia al ukelele soprano y coros;  César al ukulele resonador y coros; Fon al ukulele tenor y coros; y Alberte al banjolele.  El diseño es de Cristian Fojón Caruncho, y en portada como contraportada podemos disfrutar de un dibujo con aires del far west  al que no faltan detalles como esos aerogeneradores que rodean al banco, los forajidos musicales con la Ukestra más acordeón, o pintadas reivindicando el sello o la figura del anarquista navarro Lucio Urtubia que recordarás por ser uno de principales responsables de una acción en los ochenta para recaudar fondos a base de una estafa al First National City Bank mediante la falsificación de travellers checks.   

Las canciones

Os Novos. Foto: Sime Gavira
En su cara A nos deleitan con esa feroz e implacable canción llamada  “Vam por ti”. Guitarras acústicas estremecedoras, percusión precisa, acordeón pisando con firmeza, ukeleles cariñosos y una melodía que pone los pelos de punta. Resulta muy destacable la magnífica  voz principal arropada por bonitos coros, y ese crescendo hacia los compases finales con el que la canción se torna más furiosa si cabe. Un amplio abanico de detalles de gran calidad que les sirven  para musicalizar una letra sin desperdicio alguno: “E os mercados vam por ti, dissimula o narrador, inexoravelmente, sem piedade sega a vida de quem quer viver, enfim…  Governam a tua vida, disponhem o que vales como em Auschwitz o código na pel(e)”.

Os Novos. Foto: Santiago Carollo
En la cara B nos ofrecen una fascinante versión acústica de uno de sus temas estrella, “Nom lugar”. Una elegía punk que, mediante las guitarras acústicas, el acordeón y los ukeleles más la percusión, no pierde ni un ápice de su fuerza emocional, ideal para recordar ese lugar que sus moradores dejaron perder, “um lugar onde non queriam nada que a terra pudesse dar”.  Sin lamentos, ahora ya es tarde para llorar. Solo queda derrumbarlo, para después sembrarlo con nuevas ideas.  Acompañan a la gran voz principal, esos fascinante arreglos procurados por un inspirado acordeón aportando momentos solistas cautivadores más síncopas diestras, entre coros de puño en alto, y persuasivos rasgueos de las cuerdas entre un preciso acompañamiento rítmico. Una combinación memorable con la que redimensionan este tema de forma excelente. 

Reflexión final:


Os Novos. Foto; Diego Abelheira
Recientemente nos conmovía la muerte de Rafael Metlikovez, nacido en Canovelles, en el año 1964 y fallecido el 19 de mayo de 2017 en Granollers, también provincia de Barcelona. Formó parte del dúo poético Accidents Polipoètics fundado en 1991 con Xavier Theros (Barcelona, 1963). Una de sus obras más recordadas lleva por título “Van a por nosotros” y en ese poema, que recitaban a dos voces, dicen, entre otras genialidades: “Las hordas internacionales de madres y delegados y funcionarios y  chinchillas y hurones moralistas que desean llevarte, cogidito de la mano a la jubilación… Van a por nosotros…por nuestros pecados”.  Un título que entronca precisamente con la letra de este “Vam por ti” de Os Novos. En ambos casos  destaca ese componente, para nada desdeñable, de firme crítica social, repleta de furia punk si se me permite, expresada con la enorme destreza de sus creadores, ya sea lírica como melódica.  En unos momentos “en el que los mercados van a por ti y gobiernan tu vida”,  grupos como Os Novos son ciertamente imprescindibles tanto como lo fueron y lo seguirán siendo los divertidos y concienciados Accidents Polipoètics. Corren tiempos que se nos antojan sumamente anodinos culturalmente en el ámbito de los mass media y nos alegra la vida que aún sigan existiendo proyectos que luchen por un espacio propio y original con la gran calidad e imaginación de la que pueden presumir los gallegos Os Novos, de la mano de la irreductible discográfica que es Lixo Urbano.  Siguen yendo a por nosotros, sí. Pero con Os Novos no nos faltarán buenas razones para defender “nuestros pecados”.      

Nota: Puedes escuchar las canciones y adquitir uan copia del disco en el bandcamp.      

miércoles, 10 de mayo de 2017

“Pasado el diluvio”, Delanada nos ofrece con voluntad y amistad un disco profundo repleto de esperanza

Portada
Tras diez años de proyecto y un infarto que casi nos arrebata en 2015 a este genio de la palabra y la canción que es Javier Molina, resurge Delanada  con su tercer disco titulado de forma genérica “Pasado el diluvio” (Ovejasydiscos 2017).  Consta de doce temas en los que se habla de miedos pero también de planes  de futuro, de paz y de este tiempo que nos ha tocado vivir, de la tierra y el barro, y de mudar la piel para poder existir y descansar.  Un trabajo discográfico, como siempre envuelto en una fascinante presentación visual, que ahonda en lo más profundo del ser  con letras trabajadas de forma minuciosa, envueltas en arreglos musicales muy emotivos que despiertan la sensibilidad del oyente hasta el punto de que cualquier debilidad razonable aflora dando muestras de una fuerza emocional sin parangón alguno.  

Trayectoria 

Jordi, Javier, Xavi y Jeffrey Patch. Delanada. Foto: Lucía Calatayud 
Delanada es el nombre del proyecto artístico con el que nos presenta su obra, desde 2006, Javier Molina, nacido en Cornellà de Llobregat en 1978. Anteriormente había creado en 2003 la banda barcelonesa de pop Indie Cuaderno Gris en la que cantaba y tocaba la guitarra acompañado de Rubens Molina (bajo) y Jordi Farreras (batería). Ya en solitario graba en 2007 un trabajo intimista compuesto por tres canciones para Ovejasydiscos, sello con el que en 2009 vuelve a sorprendernos con un CD bajo el título de “Cuatro canciones para no dormir y una declaración de intenciones”. Con ese disco cierra una época errante de su vida, tras la cual crea la mencionada discográfica con Pilar Pascual, artista plástica responsable de las portadas de los diversos trabajos editados hasta el momento por Delanada.  El año 2012 salía al mercado discográfico, con la ayuda de Buen Ritmo, su siguiente  álbum con el título de “El enemigo silencioso” (reseña de Magic Pop).  Su siguiente trabajo, “Duelo al Alba”  fue grabado y producido por Javier Molina en su casa en Rubí durante agosto y septiembre de 2013.  Se editó en 2014 por Ovejasydiscos.  Pilar Pascual y Laia Palau (L’Orangerie Studio) fueron las responsables de nuevo de las imágenes y el diseño gráfico  (leer reseña en Magic Pop). El Cd se presenta en digipack más libreto interior con las letras incluidas.

Por lo que respecta a “Pasado el Diluvio”, Javier Molina se ha encargado de componer y cantar todas las canciones así como de tocar la guitarra y el piano. Le han acompañado  Jordi Funes a la guitarra eléctrica y Lap Steel, Gerard Pàmies al bajo, Xavi Martínez a la batería y percusión, Dani Masgoumiery al piano eléctrico y Hammond, Carlos Ródenas en el contrabajo y David Maltesta al banjo.  Producido por Molina y Funes, fue grabado en Cap Record (Barcelona) y masterizado por Javier Roldón en Vacuum Mastering (Zaragoza). La ilustración y dirección de arte ha corrido a cargo de l’Orangerie Studio (Laia Palau, Pilar Pascual y María Pascual).  El resultado visual es un magnífico trabajo en el que se mezclan fotografías de 1905 a 1909 del catálogo del National Archive con azul puro, blanco y rosa carne, combinados con una bola de color que a modo de meteorito de esperanza impactará con el oyente.   
      
Las canciones 

Jordi Funes con Javier Molina 
 “La indiferencia” abre el disco con esas fabulosas señas de intimismo que predominan en todo el álbum, un trabajo en el que sus protagonistas entrelazan voz envolvente, guitarras punteando con elegancia, ritmos con parsimonia relajante y varios efectos, entre ellos de Lap Steel y piano,  que enriquecen la base con sutilezas magnánimas.  “Me he cuestionado hasta caer y he vaciado mi interior, aún me preguntó el por qué  pero no siento rabia, he dejado atrás la indiferencia”.  Una canción que se nos antoja escogida especialmente para arrancar con este trabajo repleto de confidencias y que nos lleva hasta la “Infinita paz”. Aquí el equipo de Delanada “anda buscando una razón que justifique una existencia en constante combustión”.  Con referentes a los sonidos americanos de raíz, la voz de Javier se torna más áspera si cabe sin perder por ello la más absoluta sinceridad emotiva de sus palabras.  Punteos de folk, escobillas que barren el espacio sonoro, entre acordes que se desploman como  los rayos del sol nos ayudan a creer cómo “estuve cerca de caer, y esa es la verdad”.            

“Quemar el mar” nos invita a “soñar la verdad, comprar la libertad, esperando una señal y dejándonos llevar”.   El tema tiene un deje profundo,  incluso siniestro, aunque sus arreglos enigmáticos nos disipan de dudas, mientras oscurece.  Canciones que desprenden una complicidad manifiesta entre sus artífices para que emerja el universo peculiar de Molina con una belleza espeluznante, dispuesto a avanzar como sea. En el siguiente corte, “Solo queda aire”, el autor se pregunta sobre el mañana, pero también por el hoy,  y lo hace con las pocas palabras que le quedan, dispuesto, eso sí, a utilizarlas si es preciso, sin reproches.  Verso a verso, acorde a acorde, punteos entre toques de percusión a ritmo de bolero, y la absorbente  voz de Javier consiguen que el corazón del oyente vaya encogiéndose paulatinamente.         
Artwork a cargo de L'Orangerie
“Planes de futuro” es otro ejemplo claro de que las canciones de Delanada tienen un componente melódico especial, capaz de contagiar los sentimientos con una pasión acaparadora. “Si me lo pides, yo canto a las paredes para que caigan de una… tú sabes que yo no voy a ningún sitio, que me quedaré”.  Momentos cargados de profundo sentimiento que son posibles gracias a sutiles arreglos desdibujados por instrumentistas espectaculares.   Canciones que nos demuestran que siempre “quedan palabras por pronunciar…esa luz ” de “Nuestro es el tiempo”, título del siguiente corte.  Pequeños solos  completan tan sensacional momento cargado de certidumbres sonoras y líricas.     

Con “Tierra en la pared”  el autor “aspira a contemplar… he visto el final y lo he dejado pasar. Hoy puedo decir que no, no pienso abandonar”. Otra canción en la que Javier abre las puertas de la esperanza para seguir adelante. El siguiente tema tiene una curiosa mezcla de sonido latino con americano, llegando incluso al bailable canalla. Ese “Barro” para restregarnos si hay algo que celebrar. “No hay razón, no hay piedad, pero si quedan fuerzas, debemos continuar”.   Crece el tema acompañando la voz de su artífice con fabulosos riffs de guitarras, percusión, Hammond, y bajo quienes consiguen una ambientación ciertamente  conmovedora.   

Javier. Xavi, Jordi, y Jeffrey
En “Restos de un pastel “ la guitarra acústica dialoga con la Steel mientras la voz principal nos canta “muestro mi debilidad, no tengo nada que ocultar” entre caminos por soñar y otros por olvidar. Otra exquisitez de este gran creador capaz de convertir las “debilidades” personales en fundamentos existenciales de una magnitud universal.    De este modo nos hallamos en los temas finales de tan magnífico trabajo y disfrutamos de un exquisito instrumental  con la acústica y el lap Steel como protagonistas bajo el título de “Antes del diluvio” a modo de preludio del siguiente corte que da título al álbum.  

“Pasado el diluvio” ahonda en el ejercicio reflexivo con confesiones que le llevan a saber “todo lo que he sido, todo lo que voy a hacer y puedo ser”.   Música de una intensidad acongojante  que detiene la respiración mediante “una fuerza superior” ante la que no cabe más que claudicar, sin tapujos que valgan, ante la enorme profesionalidad de estos grandes músicos.  Cierra el disco “Mudarás la piel”, el último de los cortes, escogido como el primero con una intencionalidad vital muy clara. “Sé cómo caer… hay dónde ir, donde poder construir. Acompáñame y podremos ser”.  Acompañado por banjo, guitarra y piano, Delanada da la última de las inconmensurables muestras de su habilidad manifiesta, con su voz melodiosa, incluso agridulce si se empeña, en estos últimos pases de promesas arropadas por palmas.    
    
Reflexión final 

Javier Molina 
Según nos cuenta el propio autor en el texto incluido en el libreto del disco, este álbum “se ha gestado en una época de mi vida de continuos cambios, tanto físicos como emocionales”. Se  considera deudor de ciertas personas que, desde múltiples perspectivas, igual de remarcables que las musicales por importantes que éstas sean, le han ayudado a superar circunstancias graves como ese infarto al que nos referíamos al principio, o le han dado una mano para cuidar de su hija. “Me han dado amor”, insiste, “y me han ayudado a apagar incendios”, desde la intendencia cotidiana a la materialización de tan extraordinario disco. Y en prueba de su gratitud, nada mejor que este disco llamado tan acertadamente “Pasado el diluvio”, un álbum que marca un después de muchas cosas a la búsqueda de esa esperanza en el que hay que pensar, deseoso de la voluntad que nos permitirá seguir disfrutando del imaginario de uno de los cantautores, no solo más emotivos sino también más sinceros, de la escena internacional. Sus canciones consiguen que encontremos, en nuestro tiempo,  esa “infinita paz”  en la que las debilidades son las auténticas verdades para procurarnos unos excelentes planes de futuro.   Luego, como dice el propio Javier Molina, “Cada cual se lo verá”.  

Nota: Puedes escuchar las canciones y conseguir una copia del disco en el bandcamp.  El 26 de mayo de 2017 se presenta el disco en el Espai Jove Garcilaso de Barcelona (+ info). 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Alexandre Lacaze en directo en el “Museo del Romanticismo”, música e imagen para la esperanza

Portada del DVD
Recientemente,  mi amigo y gran músico Alexandre Lacaze explicaba en las redes sociales que padece leucemia aguda, la misma enfermedad que un ex alumno  suyo, el joven Pablo Raez de Marbella quien, a su vez, es conocido porque abandera una lucha para conseguir donantes de médula ósea.  Esa es la realidad frente a la que no puedo evitar sentir rabia y total impotencia porque no puedo hacer nada, absolutamente nada, para que ambos se curen cuanto antes;  como mucho,  ser donante y mandarles palabras de ánimo.  Poco más.  Fue a raíz de uno de esos mensajes de apoyo que  Alexandre me hizo llegar por correo, con la ayuda de su compañera sentimental,  un DVD en el que se recoge un concierto suyo  grabado en Madrid en 2014, distribuido en febrero de 2016 por Medusa / Green Ufos  con el título genérico  de “Museo del Romanticismo”.   Y entonces, mientras le oía tocar y cantar sus maravillosas canciones,  acompañado por el excepcional baterista Alvaro Larrory, entre sus comentarios de apariencia frágil, pero no por ello menos emotivos y sinceros, me di cuenta de que sí podía hacer algo más: podía seguir disfrutando de su música y compartir con todos vosotros mis impresiones.  Quizá no sea mucho pero si lo suficiente como para que no nos olvidemos que, tras todo este tremendo  proceso en  el que Alex lucha por su vida, arropado por el cariño de los suyos, existe un artista inigualable al que pronto,  todos aquellos  que apreciamos su trabajo, esperamos volver a ver  sobre un escenario, así como grabando nuevos discos,  completamente recuperado, compartiendo esa gran dicha con el joven Pablo.  Mientras ese día no llega,  sirva este directo en el Museo del Romanticismo, en el que repasa  gran parte de lo mejor de su carrera, como banda sonora para la esperanza. 

Trayectoria 

Alexandre Lacaze
Alexandre Lacaze, natural de Málaga, hijo de madre francesa y padre español, fue L'Avalanche durante once años antes de emprender este proyecto en solitario a su nombre. Doctor en Arte, ha ejercido hasta hace poco la docencia mientras componía y cantaba en francés. Tambien toca la guitarra eléctrica y el acordeón. Empezó allá por el año 2002 formando el mencionado trío franco-español-ucraniano, que tomó su nombre de la emblemática canción de Leonard Cohen.  Estaba acompañado por Enrique del Río (guitarras) y Nazar Danish (violín y piano). Sacaron un par de Ep’s: un primero de 2007 para Producciones Peligrosas de Granada y un segundo de título homónimo editado por su propio sello La Musa Records (+ info). Ese segundo Ep contenía cinco canciones cuyo espectro sonoro recorría  desde la “chanson” francesa hasta el folk americano pasando por la experimentación post-rock y el pop inconformista más allá de lo contemplativo. Fueron finalistas de numerosos festivales como el Greenspace Heineken o el Proyecto Demo. Radio 3 les promocionaría en varias ocasiones con excelentes críticas y fueron considerados Talento FNAC, entre otros muchos laureles. Sin embargo no lograron la repercusión que merecían más allá de la siempre recurrente, pero a la par terrible, categoría de “grupo de culto”. L'Avalanche pasaron de trío a dúo, con Alexandre y Enrique a las guitarras, y finalmente se ha quedado solo su principal compositor.  “Les Fantômes des Marins” es el título de su primer  álbum,  editado a finales de 2011 con Medusa Productions (+ info). Le siguió “Les recifs de l’espoir” (+ info) con el sello marsellés  Medusa Prod y con distribución de Green Ufos.

El concierto 

Alexandre y Alvaro Larrory
Alexandre Lacaze actuó en el Museo del Romanticismo el 11 de noviembre de 2014, dentro del ciclo de conciertos A las veinte cero cero.  De la realización y postproducción de las imágenes del concierto se encargó Gerardo Ardoy (Ciclorama Studio), también operador de cámara con la ayuda de Miguel Ledesma  a la otra cámara.  El concierto fue retransmitido por Radio Nacional España (Radio3) con Juan Orejudo como técnico, en el especial de Discogrande de Julio Ruiz, del 31 de diciembre de 2014. De la sonorización se encargó Juan Andrés Rojas. Iosu González estuvo en las mezclas y masterización.   El Dvd incluye la grabación en imágenes del directo y para Radio 3 así como las letras de las canciones  que puedes leer en su wordpress. Las fotos de esta reseña son de Javier Pernas y Gerardo Ardoy.

Las canciones 

En el Museo del Romanticismo de Madrid
El directo se abre con los envolventes acordes y riffs de guitarra, distribuidos por pedales,  de “Dernière” más el sutil y  efectivo acompañamiento de la batería.  Le sigue “Je serai Là”,  inspirada en el relato “Morir”, escrito en 1894 por el narrador y dramaturgo austriaco Arthur Schnitzler.  A continuación nos ofrece  “Coquillage” , canción en la que habla de su tímidez en la infancia: “la luz me despertaba entre cocodrilos debajo de la cama… y las lágrimas de  madre que no olvidaba en absoluto… tarareando salvado dentro de la caracola”.  El siguiente corte está dedicado a su hija Alice, una canción inusual pero tremendamente cautivadora,  “bastante oscura en la que está también toda mi alma”, nos dice. Se trata de “Alice derrière le miroir”, un tema precioso que crece desde el alma hasta la inmensidad del universo.  

Alexandre con el acordeón
Sigue la actuación con “Ne pleure pas Jeannette”,  otro tema incluido en su disco “Les recifs de l’espoir” (2013). Se trata de una melodía  tradicional del siglo XV en la que una joven decide morir colgada con su amante antes que casarse con otro. Alexandre explica la historia  traducida del francés, al público que sigue expectante y conmovido el concierto. El siguiente corte es una de sus canciones favoritas de ese álbum:  “Oh dites-moi capitain”, todo un himno a la esperanza para conseguir la felicidad con plena confianza en ese capitán real o imaginario que llevamos dentro.  Aquí incorpora fabulosos detalles psicodélicos de eléctrica que se compenetran a la perfección con la su fantástica voz.  Con “Freya de sept îles”,  recupera su faceta firmada bajo el proyecto L’Avalanche. Esta canción está  inspirada en una novela corta de 1910 del escritor polaco, nacionalizado británico, Joseph Conrad.  Habla de una chica que habita en la Polinesia de la que están enamorados todos aunque ella quiere irse con un pobre marino al que, por envidia, le hunden el bergantín sin poder acudir a la cita con su amada.  Para el siguiente tema “Les fantômes des marins” se cuelga el acordeón, otro de sus habituales instrumentos.  Tema de amor para “marineros que esperan en el fondo del mar, ser rescatados por su amadas, vagando como fantasmas”.    

Alexandre y la acústica con Alvaro
Ya en la recta final del concierto, nos interpreta  “Pour vivre”, canción en la que se pregunta cómo vivir sin futuro,  entre punteos envolventes, efectos de percusión, y su encantadora voz que planea por la sala con una emotividad desbordante acompañándose también por un melancólico acordeón. Todo un placer para los sentidos que nos lleva hasta “The Partisan”, versión del canto popular “La Complainte du partisan” adaptado por Leonard Cohen, un tema dedicado a su abuelo anarquista y pacifista quien pasó por los campos de concentración franceses tras la guerra civil. Alexandre nos cuenta la historia de cómo su antepasado logró fugarse y refugiarse en Marsellla.  Acaba el directo con una de sus canciones más románticas, “Les fleurs immortelles”, en el que se plantea preguntas sobre la eternidad con el propósito de reunirnos con esos seres queridos a los que quizás volvamos a ver “detrás de toda esta eternidad” como flores inmortales. 

Reflexión abierta… 

Momento final del concierto en Madrid
De Alexandre se puede hablar mucho y bien, porque es una excelente persona que tiene un don especial para crear canciones de pop folk que inspiran un romanticismo conmovedor.  No crea el lector que hemos esperado a que se nos ponga enfermo para loarle sino que, en más de una ocasión os hemos reseñado su trabajo discográfico sin ahorrarnos parabienes. A raíz de su enfermedad,  ha sido él mismo quien ha utilizado las redes sociales para explicarnos cómo evoluciona, qué siente, sus miedos, sus añoranzas, su dolor… mientras que sus amigos, sus fans, le hemos seguido expectantes, con el corazón en un puño, intentando consolarle con múltiples y emotivos mensajes cuando sabemos que no hay palabras suficientes que puedan  evitarle tanto sufrimiento ni mucho menos que expliquen, convenientemente, nuestros más sinceros deseos  de que se restablezca muy pronto.  Y en estas estamos.  Recientemente,  acaba de volver a su casa del hospital donde le atendían y continuará con un tratamiento para combatir la leucemia. Sus  alumnos, su familia, sus amigos más cercanos,  le han recibido con los brazos abiertos y con todo el cariño del mundo.  Así que, no crea la maldita enfermedad  que nos arrebatará, así como así, tan excepcional persona y artista. Para los que no tenemos el placer de tenerle cerca, su música será nuestro consuelo y nuestra fuerza para ayudarle en ese lucha por su vida.  Mientras disfrutamos de documentos audiovisuales tan preciosos como este concierto en el “Museo del Romanticismo, esperaremos a que se recupere y seremos pacientes  con el convencimiento de que todo volverá a ser  tan mágico como antes,  porque nunca vamos a entenderlo de otra forma.      

Nota: El DVD está disponible en varias plataformas de internet y superficies comerciales. Más información en su wordpressTambién puedes escuchar las canciones de sus discos en el bandcamp. 

En el siguiente video puedes ver y oir un gragmento del concierto, concretamente la canción que lo abre "Je serais là" (Yo estaré ahí).