“Yo te prefiero fuera de foco inalcanzable. Yo te prefiero irreversible casi intocable. Tus ropas caen lentamente soy un espía, un espectador y el ventilador desgarrándote sé que te excita pensar hasta donde llegaré. Estamos al borde de la cornisa casi a punto de caer no sientes miedo sigues sonriendo sé que te excita pensar hasta donde llegaré…”
Siempre tan frío y distante. Cuando logré verte por primera vez, tras una lucha por llegar frente a ti sentí el frío de la altura… Y vos como si nada con tu chaquetita con dos tigres, tan fieros como vos. Tuve que soportar a un par de hippies fumándose un par de porros, casi me quemaron el cabello pero por verte hubiera echo mucho más de lo que te imaginas.
Cuando escuche que un día cerraste tus ojos y duermes como el bello durmiente que eres, una parte de mí se murió. Dicen que la esperanza de la espera de tu despertar nos mantendrá vivos. Yo ya no puedo, sé cual es el problema. Tu sistema de vigilia esta muerto, y eso no se puede resucitar (porque tenía que saber esto, porque!). Todos te mantienen vivo en sus recuerdos. Tus ojos ya no abren más, no has muerto pero ya no los abres más. Un año de todo esto y aún escucharte me hace vibrar.
Nadie me vio partir, lo sé…nadie me espera. Sé que te encontraré en esas ruinas
ya no tendremos que hablar del temblor. Te besaré en el templo, lo sé será un buen momento. Hay una grieta en mi corazón, un planeta con desilusión”