Ciencia ficción, fantasía... libros, series, cine: allá voy!!
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viernes, 6 de julio de 2012

Hysteria, los victorianos y la revolución tecnológica

Increíblemente cierto.
A finales del siglo XIX mas de la mitad de las mujeres de Londres sufrían una enfermedad común: la histeria, una dolencia femenina, cuyos síntomas eran desfallecimientos, insomnia, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, respiración entrecortada, irritabilidad, pérdida de apetito y tendencia a causar problemas.
Con tal diagnóstico, los médicos de la época solo tenían una solución... el masaje pélvico, hasta producir el paroxismo, (ejem).
Así que el doctor Granville inventó un aparatito (de uso solo médico, ojo!!) para producir ese buscado paroxismo, rápida y eficientemente.

Así que ésta es la típica comedia romántica al estilo victoriano,  con la invención del consolador como motor y fundamento.

Me he reído un montón, con todos esos hombres sin tener ni idea, y todas esas mujeres haciendo cola en la consulta, aunque la película solo roce la superficie amable del invento, y se quede en una anécdota histórica (cuando se merece mucho mas), enterrada entre tanto calambre y mirada romántica.
Puntuación: 6

sábado, 18 de junio de 2011

Daniel Deronda, otra miniserie de la BBC

Antes que Tom Hooper ganara un Oscar por El discurso del rey, se curtió en las miniseries de la BBC, desde luego, un lugar de aprendizaje nada desdeñable.
En el 2002 aparecía Daniel Deronda, tres magníficos capítulos basados en la obra del mismo título de George Eliot, una escritora victoriana, que yo ya había tenido el placer de conocer con Silas Marner en mis tiempos escolares.
Como todo los producido por la cadena, los detalles de época son exquisitos, el vestuario y la ambientación perfectos. Además los cuatro actores principales encajan perfectamente, en especial Romola Garai, y eso me cuesta admitirlo, porque le tengo especial manía. En fin.
Como en la novela, la miniserie toca temas poco habituales para una escritora de la época, los maltratos en el matrimonio me sorprendieron por explícitos, y por supuesto, la descripción de las vidas (casi insignificantes) de la población judía en Inglaterra, y la repercusión de su posible plena integración en una sociedad cerrada como la de la de las familias adineradas de la aristocracia.
Daniel Deronda (Hugh Dancy), pupilo de Sir Hugo Mallinger, (que mantiene el origen de su protegido en secreto), se cruza en el camino de Gwendolen Harleth (Romola Garai) y Mirah Lapidoth (Jodhi May), dos mujeres muy diferentes en origen y situación que se beneficiarán de la bondad de Daniel.
Gwndolen, de familia bien venida a menos, caprichosa y acostumbrada a los excesos, es reacia al compromiso de conveniencia, aunque sea para salvar de una situación apurada a su familia. En última instancia puede que no le quede mas remedio.
Mirah es una cantante lírica que sufre de abandono y explotación, su origen judío le es un estigma, pero Daniel la rescata de su situación precaria, y pronto su talento para la música le abrirá mas puertas de las que puede imaginar.
La serie te mantiene enganchada, y a pesar de la complacencia del final (un poquitín estrecho de miras) sigue siendo una maravilla de la BBC digna de ver.

miércoles, 6 de abril de 2011

Ciudad de vida y muerte. Nanjing! Nanjing!

En un episodio de los Simpsons, la familia en pleno van a  visitar el parque de atracciones de Rasca y Pica, en un momento dado, mirando una sangrienta escena donde Pica hace picadillo a Rasca (literalmente), Lisa le pregunta a Bart si no será verdad, que ver tanta violencia, te deja indiferente a ella.
Como siempre, los Simpsons ajustándose a la realidad del mundo.
¿Es posible?
Y a todo esto. En una de esas páginas negras de la historia.
En 1937, las tropas japonesas toman Nanjing, al lógico baño de sangre (están en guerra), le sigue algo mucho peor.
Cruda. Real. En un blanco y negro sucio, se huele la desesperación.
No se puede vivir así.
Como en toda película asiática, se toman su tiempo, nos dan una muestra de lo horrible que es la guerra, y luego retuercen el cuchillo.
Sin palabras me quedé al final.
No se si la realidad actual nos tiene a todos anestesiados, pero por un momento yo sentí algo, la capacidad para el mal del género humano.
Puntuación: 7'5

jueves, 24 de marzo de 2011

Spartacus: Gods of the Arena, El principio del fin.

Después de acabar The Wire, y aprovechando que la mayoría de series que miro están en hiatus, me pongo con las pendientes.
Estos días le ha tocado a Spartacus: Gods of the Arena, el spin off, o la precuela, cómo queráis llamarla, de Spartacus: Blood and Sand.
Si sois seguidores de la original no podéis perderos esta joya, yo diría en muchos sentido superior. Somos testigos del principio del fin de la casa Batiatus, cómo llegaron a tal vicio y decadencia, a tal comportamiento autodestructor, queda plasmado con todas las letras (o con todas las imágenes subiditas de tono) que una pueda imaginar.
La gran prota sin lugar a dudas Lucrecia, interpretada por una inmensa Lucy Lawless, que como el buen vino, mejora con la edad, nunca la ambición y el amor se fusionaron de forma tan sublime, bajo una peluca pelirroja. Sus primeros pasos en falso, sus primeras conspiraciones. ¿De dónde le vendrá toda esa maldad contenida? Pues ahora ya lo sabemos.
La historia de los gladiadores y de cómo llegaron a la situación en la que se encuentran al principio de Blood and Sand, encaja a la perfección, y en ningún momento lo sientes forzado, sobretodo en lo que concierne a las situaciones de Crixus y el doctore.
Bien por los guionistas, que han sabido sacar provecho de una historia que parecía tenerlo todo contado.

martes, 28 de diciembre de 2010

El discurso del rey (Todos tenemos una voz)

Esta es la historia de la amistad entre el rey George VI de Gran Bretaña (Colin Firth) y Lionel Logue (Geoffrey Rush), un terapeuta de la voz australiano, que ayudó al rey con sus problemas de tartamudeo (e inseguridad), e hizo que los superara, para convertirse en un rey que dio coraje a su pueblo en tiempos de guerra.
Teniendo a estos dos grandes actores, apoyados además por Helena Bonham Carter, siempre peculiar, siempre correcta, la película no falla en interesarnos por la historia de este rey, y la superación de sus problemas. Graciosa, dramática, según el momento, todo culmina en ese largo discurso, del que sabíamos desde el principio que seríamos testigos.
Me encanta la sutileza con la que el film retrata la frialdad de la nobleza para con sus hijos, algo de lo que George VI intentaba librarse, por su infancia solitaria (y desgraciada) y por el temor a su padre, que no supo nunca como tratarlo, ni a él, ni a su tartamudeo.
Nominada a 7 Globos de Oro, veremos como se desenvuelve en la gala.
Y veremos si también se sube al carro Oscar.
Personalmente, se merecen (y mucho) el premio los tres actores principales, director y música, no tanto.
Puntuación: 7

jueves, 4 de noviembre de 2010

The Sword With No Name

Continuando con mi obsesión por el cine sur coreano, me he topado con este drama romántico histórico y de acción, casi nada...
Esto es verídico, en el siglo XIX, los deseos expansionistas japoneses toparon con un obstáculo, la emperatriz Myeong-seong. Casada muy joven con el dirigente de Joseon (Corea entonces), dio la entrada a extranjeros, trajo la electricidad a palacio, y ante los avances de Japón, estrechó lazos con Rusia. Vista como una amenaza, se enviaron asesinos y se organizaron revueltas, con tal de eliminar su influencia política.
El film toma esta controvertida figura histórica, y la hace protagonista de un drama romántico mas grande que la vida misma.
Myeong-seong se dirige a palacio, hija de familia noble, está prometida para casarse con el emperador. Por el camino, conoce a Moo-myeong, un cazarecompensas que se enamorará de ella.
Dispuesto a todo con tal de no separarse de la emperatriz, aunque simplemente sea de forma platónica, Moo-myeon, se enrola como guardia de palacio. Aunque su amor nunca pueda consumarse, el será feliz protegiéndola de todos los peligros que la acechan.
Para los amantes de la acción, hay escenas de lucha a espada geniales, sobre un bote, sobre hielo... contra un ejército entero.
Para los amantes del drama, que hay mas dramático que un amor imposible, y un final escrito en la historia.
Para los amantes del romance, en fin, os aseguro que he soltado mas de dos suspiros...
¡¡Esta peli lo tiene todo!!
Puntuación: 7

lunes, 25 de octubre de 2010

La red social: millones de amigos, y nadie con quien HABLAR

La historia detrás de Facebook.
Cuando leí por primera vez que se estaba rodando esta peli me dejó mas bien fría, y creo que en esto no estoy sola, vamos a ver ¿a quién le apetecía ver algo así? Yo tengo página en Facebook (of course) pero no soy para nada su usuario modelo. Nunca la visito, modificar mi estatus, o soltar la frasecita del día no entra en mi programa, no subo fotos (ni miro las de los demás), y desde luego nunca, nunca me he obsesionado con los diversos jueguecillos que pululan por la página. Además quién tiene cientos de amigos, yo desde luego no, la mayoría son conocidos a lo sumo. Si para una cosa buena me ha servido estar en el Facebook, es para contactar con las compañeras del cole de hace 20 años, y sí, hicimos una cena el año pasado donde nos pusimos al día de familia, hijos y demás (creo que este año toca otra, y no le hago ascos, no). De todas maneras la barrera entre herramienta útil y pérdida de tiempo total (con obsesión compulsión incluida) es muy fina. Sé de gente que se pasa el día actualizando su página. ¿Es eso muy diferente de mi obsesión con las series de televisión? Supongo que no, tampoco estoy diciendo que lo mío sea sano.
En fin.
¿Dónde estábamos?
Película sobre Facebook.
Ni ganas tenía.
Entonces ¿por que fui al cine a verla?
Porque entre las primeras noticias que tuve sobre el proyecto y mi entrada física en la sala de cine varias cosas cambiaron mi opinión.
Primero, el director.
Quién nos iba a decir que David Fincher, el director de Seven o El club de la lucha iba ha rodar algo tan contenido y a la vez certero como Zodiac, un thriller sobrio pero detallista, con buenos actores encerrados al máximo en sus papeles, o El curioso caso de Benjamin Button, una extravagante delicia para todos los sentidos. Algo tan (aparentemente) anodino como la creación de una red social millonaria podría llevar a  David Fincher al paredón o a la gloria.
El guionista.
Aaron Sorkin, para los que no les suene de nada el nombre (no pasa nada) es el hombre detrás de  El ala oeste de la Casa Blanca o La guerra de Charlie Wilson , pero sobre todo (y arraesgándome a que me tachen de hereje) es el que puso aquello de ¡Quiero la verdad! en boca de Tom Cruise (para mi uno de sus mejores films), mientras Jack Nicholson soltaba uno de los mejores monólogos engendrados en el cine.
Y luego el trailer.
Sí, me ganó el trailer, tan minimalista, con la música de Scala & Kolacny Brothers versionando Creep. ¡Vaya versión!.
La película da todo. Contada a lo Ciudadano Kane, no se le puede pedir mas a un film, trazado como un drama de proporciones shakespirianas, Jesse Eisenberg es el mejor protagonista que uno pudiera desear, comprometido con su papel hasta lo imposible, secundarios de los que se saca el máximo partido como Andrew Garfield o Max Minghella, o el sorprendente Armie Hammer interpretando a gemelos. Y luego esta la mayor jugada que podría hacerse, Justin Timberlake haciendo (y muy bien) de Sean Parker, el creador del Napster y actual arquitecto de la forma de escuchar música hoy en día.
Un film al que no le sobra ni una linea de dialogo, ni una imagen. Ni un acorde de la fantástica banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross.
Dejando a parte lineas de código informático, amantes del cine uníos, porque vais a disfrutar.
Por cierto, con su permiso, Jero lo explica inmensamente mejor que yo, así que...
Puntuación: 8'5

jueves, 22 de julio de 2010

A Frozen Flower (pasión, traición y venganza)

Situada en el siglo XIV, durante la dinastía Goryeo, (lo que llamamos ahora Corea), el Rey tiene como amante (y mejor amigo) a su guardaespaldas, el general Hong. Criado desde pequeño para proteger al Rey, Hong no conoce otra cosa que su deber. Pero el reino de Yuan (China), el cual es soberano sobre Goryeo, demanda del rey un hijo, algo imposible para él. Deseperado, y con reticente permiso de la Reina, pide ayuda a Hong para concebir el ansiado heredero. Al principio el leal general, no hace mas que cumplir con su oblación, el problema vendrá cuando esa oblación se convierta en pasión. Y ya tenemos el triángulo amoroso montado.
Producción histórica muy detallista en cuanto a escenografía y vestuario, los personajes, con sus pasiones y deseos, son los que mueven la trama, y las escenas entre la Reina y el guardaespaldas son bastante subidas de tono, para una producción Sur Coreana (hasta ahora eran bastante modestos), pero sirven para mostrar claramente las razones de su traición al Rey.
Recomendable para amantes de luchas de espadas, triángulos amorosos y producciones orientales vistosas.
Puntuación: 6'5

Ficha

miércoles, 10 de febrero de 2010

Invictus (El alma invencible)

Hace muchos años, en un telefilm, oí por primera vez el poema que da título a la película. Me impresionó, porque habla de como el carácter humano no puede ser vencido, por muchos obstáculos que nos encontremos.
En aquel telefilm (Almas indómitas), sobre un luchador en contra del racismo en el Estados Unidos, (Peter Coyote), y su hijo, (Dermot Mulroney), un atleta, que sacaba fuerzas de flaqueza y vencía a pesar de todo, Invictus de William Ernest Henley era algo que sobresalía del metraje, el poema favorito del hijo. Se me quedó marcado y es algo que nunca he olvidado.
Desde entonces no pocas referencias ha tenido (incluso en un episodio de Buffy, ¡imaginaos!), pero es en este film donde vuelve a tener esa presencia que te marca.
La historia real de como Nelson Mandela utilizó la Copa del Mundo de Rugby para unir a un país dividido, lleno de heridas abiertas.
Recuerdo perfectamente ese año y lo que me sorprendió lo que pasó en la final con Sudáfrica.
Esto merece una aclaración: mi padre ha sido jugador de rugby, significa que cada año en mi casa, el Seis Naciones y el Tres Naciones se sigue con atención, y cada cuatro años el Campeonato del Mundo es algo apoteósico. Y por supuesto los All Blacks son mi equipo favorito.
No es que sea una gran forofa y los siga con devoción, pero he visto los suficientes partidos como para saber de qué va todo esto del rugby, y toda su filosofía.
Como ya se ha comentado por ahí, esta no es una de las mejores películas de Eastwood, es cierto, pero es una historia poderosa, rodada de forma sencilla, y Nelson Mandela, ese hombre con tanto carisma que es capaz de mover a millones, hace que todavía la apreciemos mas. Morgan Freeman hace un gran trabajo interpretándolo, nos trasmite su fuerza y persistencia. A Matt Damon, como Francois Pienaar (capitán del equipo), te lo crees completamente como jugador de rugby, ¿cuántas horas debió entrenar este chico?, es indudable que la complicidad de Pienaar fue una pieza clave para el desarrollo de los acontecimientos.
En un momento dado, el jugador se pregunta cómo Mandela pudo salir de la cárcel, y luego perdonar a los que le pusieron en ella, ¿qué clase de hombre tienes que ser para poder hacer algo así? ¿Y para hacer que todos los que te rodean hagan lo mismo?
En fin, que me ha gustado, me he emocionado y he vuelto a sufrir con un partido histórico.
¿me pregunto si la gente que no sabe de rugby habrá entendido lo que pasó en él?
Puntuación: 7'5

Ficha

Por cierto:
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.