Ahora me da igual, ya me he acostumbrado a verlo y me gusta, no comparto ese sentimiento religioso porque ya no lo soy, pero si entiendo esa manera tan especial de manifestarse un pueblo, puede tener todas las críticas que quiera, compartirse o no, pero realmente es un sentimiento que mueve a muchas personas, y tiene mucha parte de estética, da de comer a mucha gente, mueve muchos artesanos e imagineros alrededor, y atrae al turismo, genera riqueza y no podemos olvidar ese aspecto.
Tenemos un pais tan variado que puedes ver el silencio y la austeridad más impresionante en la Semana Santa de Zamora, y la alegria compartida al ver pasar a sus virgenes e imagenes más veneradas en Andalucia y en general en toda españa, tanto en romerias como en festejos populares, somos puro contraste, y esa riqueza tambien es parte de nuestro Patrimonio.