Cuando ya se las daba por ausente, las carracas aparecieron. Como tenía muchas ganas de fotografiar a estos pájaros, hablé con Manolo Calderón, volví a Castuera y me traje unas bonitas fotos de la especie; pude, también, hacer algunas fotos más de primillas. Aquí están los resultados:
* Una hembra arreglandose las plumas de la cola, desplegada en forma de abanico
* Un macho adulto con el plumaje mojada por un chaparrón
* Macho joven con plumaje aún entremudado
* Cópula sobre la alambrada
* La bella de los colores turquesa
Primillas y carracas utilizan los mismos lugares para nidificar, en este caso un primillar artificial, especialmente dedicado a eso. Las carracas mantienen constantes peleas con los primillas hasta que cada uno se asienta en su hueco.
Como ocurre con muchos otros pájaros el nombre vulgar es una onomatopeya del aspero "craaaacccaaaa, craaaaccaaaa..." que estas aves lanzan al aire con un volumen y una potencia inusitados.
* Mostrando su obispillo de precioso color morado
* Llegando al posadero
* La pareja en el mismo posadero