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miércoles, julio 19, 2017

SOY ASÍ O QUISIERA SERLO...


Rehuyo, con harta frecuencia, todo ejercicio de introspección porque me descubro como una persona insumisa, descreída, liberal tirando a libertario, profundamente individualista sin dejar de ser solidaria y que sabe apreciar los valores y principios del entorno, que abomina de cualquier nacionalismo de corte patriotero, de toda suerte de militancia ideológica que imponga una lectura miope del presente, que reste independencia al pensamiento y que postule la sumisión a cualquier tipo de liderazgo de esos tan frecuentes y  que practican políticas con ambiciones desmedidas y horizontes mezquinos.
Me descubro, en definitiva,  como una especie de exiliado interior que desprecia  la vida defensiva y conformista, que cae una y otra vez en el más profundo de los escepticismos, pero que mantiene la curiosidad y que ama el movimiento aunque sea en pos de confines un tanto desnortados.

Lo rehuyo, como decía, porque me entran las sempiternas dudas de si realmente soy así o quisiera serlo...

jueves, abril 20, 2017

Desarrollo personal: papel secundario de los padres




Simplificando, existen tres tipologías de padres  y cada una representa unas ideas diferentes: los tradicionales, los modernos y los "paradójicos" que ocupan un lugar intermedio entre los dos anteriores. Evidentemente cada modalidad de padres incide de forma diferente en el aprendizaje y desarrollo de sus hijos. Sin embargo, el objeto de esta entrada es destacar la enorme incidencia que tienen en el crecimiento personal otros elementos del entorno familiar, afectivo y social. Por experiencia propia y con el aval de investigaciones relativamente recientes que han venido a corroborar  mis propias opiniones, quiero poner de manifiesto que la crianza influye  relativamente poco en la personalidad de los niños. Esto equivale a decir que la influencia de  los hermanos, amigos y compañeros pesa  más que la de los propios padres. Según esta lógica, conminar a un hijo a leer el periódico o un libro determinados servirá de poco, pero  si este observa que lo hace un hermano mayor, un amigo o un compañero será determinante. La idea de fondo sigue siendo la de siempre: todo aprendizaje es imitativo, pero no es lo mismo "copiar" o "imitar" a los padres, distantes de su realidad, que a los hermanos, amigos o compañeros, mucho más próximos a la misma. Sabedor de esto, en numerosas ocasiones he utilizado a alumnos que tienen cierto prestigio para animar a compañeros a que, al margen de lo académico, lean determinados libros, presten servicios de voluntariado, vean según qué programas televisivos o asistan a alguna propuesta de actividad cultural. A dichos alumnos les estaré eternamente agradecido. Han sido mucho más convincentes que yo, quizás porque parecen estar "libres de toda sospecha"...

martes, marzo 14, 2017

"Refléjate a ti mismo"



Decíamos en la anterior entrada que el "Conócete a ti mismo" debería ser una de las mayores metas de todas las personas, si no la mayor, y así lo han recogido los sucesivos pensamientos filosóficos hasta nuestros días. Tarea, harto difícil de lleva a  cabo. Pocos, sin embargo, han defendido que la sabiduría pudiera alcanzarse a través de lo que se sugiere en una frase como "Refléjate a ti mismo". Puede parecer que entre conocerse y reflejarse hay cierto antagonismo, puesto que apuntan a metas diferentes: una hacia el interior y otra hacia  el exterior, pero no es así, aunque las diferencias son notables.

Cuando nos reflejamos acostumbramos a mezclar lo que somos con lo que quizás quisiéramos ser, y también con lo que los otros pensarán que somos. Creo que en el intento de mostrarnos a los demás recurrimos a la fantasía, a la hipocresía, al enmascaramiento en pro de alcanzar nuestro propio mito personal. Sin embargo,  y al lado o mezclado con lo anterior, también nos reflejamos según nuestras circunstancias personales, con algunas convicciones, con muchas incertezas, con la cara descubierta mirando de frente o de soslayo...Por eso "reflejarse" no es lo mismo que "conocerse", pero sí puede significar algo así como una fuente de conocimiento...

Creo que en los blogs, en las redes y en el trato directo o indirecto con los demás algo de lo que somos se pone de manifiesto. La pregunta pertinente es si lo que pensamos que somos tiene algo que ver con lo que piensan los demás de nosotros o si lo que expresan estos es coherente con  lo que piensan. Mejor ignorarlo, ¿no?


miércoles, diciembre 07, 2016

Verbo reflexivo: ¿Me amo? ¿Te amas?




No sé qué experiencia educativa tienen los demás, pero a mí me enseñaron dentro y fuera de casa que hay que sacrificarse y ocuparse de los demás antes que de nosotros mismos. A decir verdad, suena genial: generosidad, desinterés, bondad. ¿Qué otros conceptos podemos atribuir a los que  viven con esos principios como norte  de sus vidas? De un tiempo a esta parte, sin embargo,  lo de pensar solo en los demás me supera y me obliga a replantearme estos asuntos desde una perspectiva más realista.

Junto a tales  principios también me inculcaron aquello del "amor propio" entendido como la "consideración y estima que una persona siente por ella misma y por la cual espera ser considerado y estimado por los demás. De esta definición, hoy, me sobra la segunda parte. Creo que la opinión de los demás nos condiciona en demasía...

Creo que el amor propio se basa en tener un buen concepto y bastante  confianza en uno mismo - no hay que llegar al extremo de Cristiano Ronaldo, ¿eh? - y si no es así no queda más remedio que esforzarse  por alcanzar esta autopercepción... Ya va siendo hora de que nos dediquemos tiempo y atención, que valoremos y fomentemos nuestras habilidades, que dejemos de pretender el imposible de complacer a todo el mundo,- bastante exigentes somos con nosotros mismos -, que sepamos dar la espalda a los manipuladores, que dejemos de compararnos con los demás y que no ser  perfecto, que nadie lo es, no está reñido con amarse y aceptarse a sí mismo.

De verdad, creo que  nunca es tarde para conjugar el verbo amar en forma reflexiva y actuar en consecuencia.

Y esto nada tiene que ver con el egocentrismo que es pensar que el mundo debe  girar al son que uno desea ni con el egoísmo...Creo.

martes, febrero 16, 2016

RECONOCIMIENTO DE LOS ERRORES PROPIOS...


El castillo de Peracense es una fortaleza situada en la localidad aragonesa de Peracense, Teruel


Alguien, no recuerdo quién, debió transmitirme este pensamiento en su día y desde entonces, con iguales o parecidas palabras, lo he mencionado una y otra vez. Siempre que las circunstancias propias o ajenas me han invitado a recordarlo...Si alguien sospecha que esto desprende aromas de "manual de autoayuda"...se equivoca de medio a medio.

sábado, febrero 06, 2016

CELOS INFUNDADOS: OTELO Y DESDÉMONA



En su día leí Otelo de  Shakespeare y ayer por la noche, gracias a una invitación,  asistí al estreno de la ópera Otelo de Verdi en el Liceo. No tengo formación operística para opinar con criterio, pero la fría, muy fría, reacción del público no dejó lugar a dudas: la desilusión fue muy generalizada. Incluso me pareció escuchar desde el cuarto piso, donde me hallaba, algún tímido abucheo dirigido a algunos de los protagonistas.  Creo que la actuación de  Marc Heller fue un tanto cuestionada.  Si tuviera que destacar algo positivo, desde mi ignorancia sobre este género, serían las interpretaciones de los coros, de la orquesta y de la "Canción del sauce" que sonó mucho más íntima al reducirse la caja escénica a un simple dormitorio. La idea de recrear la historia en un campo de refugiados con vigilantes que lucen abrigos de la Wehrmacht nazi me desconcertó un poco. No sé hasta qué punto la estructura de los nichos con jergones, donde se hallan desconexionados los componentes del coro (refugiados), ayudan o dificultan la actuación del mismo...



Como es bien sabido, los celos se erigen en protagonistas  tanto en la obra original como en  las versiones posteriores, incluyendo las óperas de Verdi y Rossini.  Que Shakespeare decidiera que el personaje de Otelo fuese de raza negra no es gratuito. Los hay bien o mal pensados que consideran que este mítico escritor elige intencionadamente a un protagonista de "color" para que quede de manifiesto su debilidad mental y la inferioridad de su raza ante la sospecha de los celos. El racismo, como se evidencia en esta obra, viene de lejos...

El argumento de la obra en pocas palabras: Otelo, prestigioso militar, y Desdémona, hija del senador Brabancio, se enamoran y se casan en secreto. Yago, uno de los alféreces del Otelo, movido por el odio que siente hacia él, trata de provocar los celos de éste haciéndole creer que su esposa le es infiel con Casio, su más leal teniente. Víctima de sus terribles celos, Otelo, antes hombre sensato y seguro de sí mismo, evoluciona psicológicamente hasta convertirse en un ser amargado y con evidente flaqueza mental. Tanto es así que acabará dando muerte a Desdémona, que representa la bondad y dulzuras personificadas y la aceptación resignada de la violencia de género:  Después, al descubrir que todo ha sido un engaño del malvado Yago y que ha cometido un error de consecuencias trágicas, se suicida. 


Ahora vendría a colación hacer referencia a Freud y sus archiconocidas teorías sobre los celos. Freud dice que en los celos se combinan diversos elementos: duelo por la pérdida real o no del amor de un ser querido, hostilidad hacia rivales que compiten, autocrítica, etc. También es muy conocida la clasificación que hace de los celos: normales o frecuentes, proyectados (se refiere a depositar en el exterior procesos inconscientes propios)  y delirantes (el delirio es de tal magnitud, que el paciente celoso lo experimenta creyendo estar viviendo en carne propia la infidelidad de su ser querido, como si pudiera meter su mente en el cuerpo de su pareja, lo que le permite "comprobar" el acto desleal).
Es evidente que los celos, sean de uno u otro diagnóstico o categoría,  hacen muy infelices a las personas que los sufren. En los casos más graves (proyectados y delirantes) es necesario buscar ayuda profesional.
Otelo sufre una patología de celos delirantes y, aunque son totalmente infundados, pierde el control de sí mismo y comete el peor de los actos: asesina a Desdémona, mujer que lo ama incondicionalmente, y se suicida, al tener conciencia de su tremendo error.
Y ahora viene la duda que tengo desde siempre sobre este asunto: creo que la inmensa mayoría de los celos obedecen a causas infundadas, irreales, imaginadas...

jueves, junio 26, 2014

Calígula nombró cónsul a su caballo. Eso sí que es hacer el ridículo....



Estimado amigo:

El otro día fui testigo, una vez más, del acusado sentido del ridículo que tanto te caracteriza. Sé que lo pasas muy mal y que te gustaría poner los medios para evitar esas situaciones que te provocan tanta desazón e inseguridad. Quisiste hacerlo bien, pero te faltó naturalidad y la sonrisa que esbozó tu interlocutora te sumió en un mar de  zozobras un tanto vergonzantes. He pensado en ello y se me ha ocurrido dedicarte esta entrada. Hemos hablado en diversas ocasiones, pero ya se sabe que las palabras se las lleva el viento. Por eso opto por escribirte sin más pretensiones que las de trasmitirte de forma más reflexiva lo que se me ocurre sobre ese espinoso asunto que tanto te corroe...

El sentido del ridículo es el último recurso de la inteligencia para salvaguardar la dignidad humana. Sin él, todo se torna absurdo, simiesco. El problema, sin embargo, radica en saber hasta qué punto este sentido peca por exceso o por defecto. Ambos extremos son indeseables.

Conozco a personas que como tú están muy pendientes y preocupadas por no hacer algo inconveniente en presencia de los demás. Si ellos o sus acompañantes llevan a cabo alguna extravagancia social, piensan que se han expuesto al ridículo público y que, por tanto, resultan molestos y fuera de lugar, y pueden ser sometidos a la burla o al desprecio de las personas presentes mientras “hacían el ridículo”. Este tipo de situaciones os generan una gran ansiedad, temor y vergüenza. La cara que pusiste el otro día era todo un poema...

La inseguridad, la timidez, la posible autosugestión infundada y una sobrevaloración de los convencionalismos sociales, así como un exceso de sensibilidad frente a lo que puedan opinar los demás son rasgos que os caracterizan. A veces, la causa de este conflicto radica en la falta de habilidad y de experiencia en actividades que impliquen cierto grado de relación social. En los casos extremos se puede llegar a sufrir una especie de “fobia social” que impide a la persona superar tal angustia. Tú, afortunadamente, no te hallas todavía en esa tesitura.

Por el contrario, la falta absoluta del sentido del ridículo es propia de una personalidad también asocial, en la que existe un exagerado desprecio por las normas sociales y una falta de respeto por los demás.

La solución de este problema, como de tantos, está en tener un sentido del ridículo que pueda ubicarse en esa posición imprecisa a la que llamamos centro o equidistancia de los dos casos mencionados que permita abordar experiencias sociales con solvencia. Esto sabe a humo, pero es así de claro y de difuso. Con el tiempo y con la experiencia acumulada vas comprobando que muchos temores son infundados y que las normas sociales están cargadas de prejuicios, fruto de una sociedad hipócrita y cínica, y esta convicción te libera en gran medida de parte de esa vergüenza. Pero como decía al principio, el sentido del ridículo ponderado e inteligente te libera de perder la poca o mucha dignidad humana que puedas haber acumulado. Otra cosa es que ésta sea real o imaginaria.

Tampoco hay que dramatizar si en un momento dado se hace el ridículo. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez? ¿Por qué interpretar aquella sonrisa como peyorativa? Desdramatizar y mirar esa experiencia con sentido del humor es la clave....

Sé que sigues esta bitácora, aunque nunca has dejado un comentario escrito. Alguna vez ha de ser la primera. Ánimo

Hasta primeros de septiembre. Felices vacaciones, amigo del alma, y un fortísimo abrazo


Luis Antonio

P.D.: Calígula nombró cónsul a su caballo. Creo que nadie lo ha superado...

sábado, junio 14, 2014

ME CUESTA SOPORTAR A LOS QUEJICAS CRÓNICOS


Quejarse es necesario y sano. Todo lo que ayude al desahogo y a echar fuera la indignación y los demonios que nos embargan es positivo. Hasta ahí, no tengo nada que objetar... Pero algunos se pasan porque no saben hacer otra cosa que quejarse incansablemente. Provocan hastío y deseos de alejarse de ellos.  Hay que marcarles unos límites, aunque cueste hacerlo. A lo mejor el camino a seguir es darles la razón, si consideramos que la tienen, pero rogarles al mismo tiempo que cesen ya. Lamentarse, sin más,  conduce al más sonoro de los fracasos.

Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva. Abstenerse de quejarse no necesariamente significa soportar conductas o actitudes intolerables o mirar hacia otro lado, ¿eh? Cuando veo a una persona en la frutería palpando y madurando los tomates o las cerezas con las manos le regalo una cordial sonrisa al tiempo que le recuerdo con un gesto muy expresivo dónde se hallan los guantes de plástico... No reproduzco alguna de las respuestas que me dedican...

Y lo más penoso es que los quejicas se lamentan/nos lamentamos sobre todo de lo que no depende de nosotros. Ignoran/ignoramos, eso sí, lo que nos compete a título personal. Por eso me cuesta soportar a los que carecen de autocrítica y solo tienen ojos para reprochar lo que hacen o dejan de hacer los demás...

He utilizado la tercera y la primera persona del plural de los verbos lamentar e ignorar para no caer en una contradicción flagrante y ser coherente con la petición de autocrítica. En el fondo, esta entrada no deja de ser una queja...


P.D.: Estaré ausente del mundo virtual del 15 al 23 de este mes. A la vuelta, haré los deberes pendientes. Prometido.

martes, junio 10, 2014

EMPATÍA Y AFECTO



No hay nada que le guste más a un enfermo que hablar de su enfermedad con otro enfermo. Si la enfermedad es la misma, la empatía que ambos sienten se parece al amor: las almas enfermas se sienten almas gemelas y el alivio es mutuo. A un enfermo le cuesta poco "ponerse en los zapatos del otro

Hace medio año sufrí una pequeña intervención quirúrgica. Supe de un vecino que había pasado por el mismo trance. Nos comunicamos nuestras propias peripecias, la evolución de la convalecencia, la mutua satisfacción con los resultados... Hasta tal nivel ha llegado nuestra convergencia que nos alegramos cuando coincidimos al entrar o al salir de casa, en el ascensor...Incluso  formamos un frente común en la última reunión de la comunidad de vecinos, que ya es decir...Durante los anteriores 30 años de vecindad no habíamos pasado de saludarnos cortésmente. Sin más...

También siento especial empatía por los que tienen aficiones similares a las mías; por los que son de determinados lugares que he conocido y me han dejado un grato recuerdo; por los que saben escucharte y te miran cuando les hablas; por los que saben hablar; por los que comparten lo que saben sin alardes de ninguna especie;  por los que tienen sentido del humor y saben contagiarlo; por los que se expresan con determinados acentos; por....

Haría una lista enorme, pero no quiero abusar de  vuestra paciencia...

Lo bueno de la empatía es que es una  habilidad  susceptible    de desarrollo. Saber quitarse el marco de referencia   personal para meterse en el de la otra  persona  y  no   proyectar en ella nuestros propios sentimientos es  lo básico...Siempre me ha gustado la frase esa de "ponerse en   los zapatos del otro". Por eso, la repito...

jueves, mayo 31, 2012

Faustos y Dorianes Gray


Salvo los jóvenes que quieren ser mayores cuanto antes, casi todos los mayores desean ser jóvenes. Lástima que el trueque no sea posible. Belleza y juventud son las palabras fetiches de nuestra sociedad.

Mientras la vejez es aniquilada y marginada, la juventud se ensalza  y se persigue. Incluso los que han traspasado los umbrales de la tercera edad pretenden mantenerse jóvenes ”eternamente”. Lejanos y obsoletos quedaron los tiempos en los que envejecer estaba revestido de autoridad y sabiduría...

Hoy se estila luchar contra la vejez sin regatear recursos: gimnasios, cirugía plástica, estética, cosmética, ropa, postizos, poses, actitudes... Lo que haga falta...aun a costa de resultar patéticos.

La juventud, divino tesoro, es la mayor de las aspiraciones que debemos alimentar y la vejez, un engorro que hay que combatir e ignorar... Es el lema de los tiempos en curso.

Si los mitos literarios se hiciesen reales hoy y viniese el diablo a vendernos la eterna juventud - la sabiduría es prescindible - a cambio de nuestra alma...la cola de Faustos y Dorianes Grayes... llegaría hasta la cumbre del Everest...

Los hombres también encontramos duro y costoso el proceso de hacernos mayores, pero la sociedad es mucho más permisiva con nuestro envejecimiento y mucho más intolerante con el de la mujer. Si para la inmensa mayoría es importante ser jóvenes, para las mujeres es casi imprescindible... 

domingo, febrero 12, 2012

¿CRUZAS LAS PIERNAS? Pues...ojo al dato...


Imagen: Flickr: galería de migajiro

(Mientras gran parte de la derecha brinda por la inhabilitación de Garzón y los miembros del Tribunal Supremo olvidan sus diferencias ideológicas para cargarse unánimemente a su compañero,  al que no perdonan las peculiaridades de su forma de instruir, sus éxitos judiciales  y  la  aparente búsqueda del estrellato mediático....uno opta por evadirse de esta rabiosa y controvertida actualidad que parece acrecentar las diferencias irreconciliables que permanecen en esta denostada “piel de toro”)

"Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros."

De esta frase, atribuida a Sócrates,  que pone en cuarentena aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor, me choca la referencia al lenguaje no verbal de “cruzar las piernas”

No sé muy bien lo que quería decir Sócrates con esa alusión, pero algunos siglos después, Ovidio, en La Metamorfosis, describe el gesto maléfico de entrelazar los dedos y cruzar las piernas que realiza Lucina, diosa de los partos, para que el nacimiento de Hércules no se produzca. Parece ser que en la antigua Roma ambos gestos eran considerados de mal augurio, sobre todo si se realizaban delante de mujeres embarazadas o enfermos... Esas expresiones no verbales también estaban prohibidas en ceremonias o en reuniones de magistrados porque significaban obstrucción e impedimento.

El acto  de cruzar las piernas – y muchos gestos más -, con significación variable, siempre ha dado mucho que decir y, aunque presumamos de estar en el siglo XXI y de haber superado muchos prejuicios, todavía restan vestigios del pasado. El otro día, sin ir más lejos, una psicopedagoga relativamente joven  aconsejaba a su auditorio mixto, pero mirando fijamente a las mujeres,  que no se les ocurriese cruzar las piernas cuando se hallasen en plena entrevista de trabajo... Las sonrisas de los presentes casi llegaron a desembocar en sonoras carcajadas. Me pregunto si esta persona no quedaría un tanto traumatizada por el mítico cruce de piernas de Sharon Stone en “Instinto Básico”... Sin embargo, más de alguna de las presentes desmontó con celeridad una pierna de la otra al oír tal recomendación...

miércoles, enero 04, 2012

GOZO Y TERROR: “El viajero sobre el mar de nubes”


Desde que contemplé esta imagen por primera vez, siempre me ha perseguido su recuerdo. Y no sé el porqué, pero con  harta frecuencia la rememoro ante la contemplación de otros paisajes o paisanajes – como diría Unamuno - que te va ofreciendo la vida... La composición de la tela muestra al personaje de espaldas al espectador. Esto obliga a colocarte en su lugar para participar de la misma contemplación.  No vemos su rostro  y eso nos permite dar cauce libre a la imaginación,  pero se intuye la fascinación que siente ante la contemplación del mar de nubes que queda a sus pies. Situado al mismo borde de las rocas, el protagonista da la sensación de sentirse profundamente ensimismado y hechizado por la inmensidad del abismo. A lo mejor lo que realmente ocurre es que, como ingenuo  espectador de este cuadro, proyecto en esta figura misteriosa y enigmática mis propias sensaciones...

Esta obra de Caspar David Friedrich muestra la atracción que le despierta el abismo que se abre ante él – ante nosotros - con su  doble cara de seducción y de pánico. Friedrich, como casi todos los románticos, no se siente arropado por la Naturaleza, sino prendado e intimidado . Gozo y terror ante la inmensidad, ante la infinitud, ante lo... desconocido. ¿Quién no ha experimentado esa vivencia alguna vez?

Y como consecuencia de sensaciones tan contradictorias, la duda, la eterna duda...que a no pocos nos perturba ante situaciones y vivencias, más que ante paisajes,  que la vida nos va ofreciendo con más o menos prodigalidad.

Y no sé lo que harán Vdes. ante "abismos" tan fascinantes, pero yo, desde hace tiempo, opto por seguir los dictados del miedo y por eso no me arrojo en los brazos del abismo.
    
Aunque me tiente, y de qué manera, hacerlo...   

domingo, diciembre 18, 2011

“Ándele, no se me achicopale”


Ante un presente tan ingrato y un futuro  preñado de malos presagios e  incertidumbres   hay que velar las armas y acorazarse para no fenecer ante tanto augurio de despropósitos poco edificantes y nada motivadores. 

En todos los países, comunidades y regiones de habla hispana hay una serie de coloquialismos o modismos que, además de aportar identidad, enriquecen al conjunto de la lengua. La última edición del  Diccionario de la Asociación de las Academias de la Lengua Española ya incorpora muchas de estas expresiones. De mi reciente estancia en México he traído afectos y aromas en el corazón; cientos de fotografías - sobre todo de basamentos piramidales, huellas coloniales y paisajes naturales - en la mochila; algún resquemor estomacal provocado por el chile y una buena colección de palabras y frases peculiarmente expresivas en la memoria... Quiero compartir una de estas frases porque, además de la gracia rítimica que la caracteriza, está cargada de buenas intenciones. Me refiero a la que da título a esta entrada: 

"Ándele, no se me achicopale"

“Achicopalar-se”  es un verbo transitivo/pronominal  que en países como México, El Salvador, Honduras, Colombia y Guatemala significa deprimir-se, entristecer-se, humillar-se, intimidar-se, achicar-se, acobardar-se,  desganar-se, desmotivar-se, etc.  Como en los avatares cotidianos no faltan agentes provocadores de toda esta suerte de sinsabores psicológicos... es harto frecuente escuchar la bienintencionada frase.

Del verbo se deriva el adjetivo “achicopalao”, apócope de achicopalado”que suele aplicarse a aquellas personas que muestran todos esos estados de ánimo caracterizados por el desinterés, el desaliento, el sentimiento de culpa, el temor, el fatalismo...

Al Año 2012 le pido que ninguna de las personas que conozco y estimo se la tenga que escuchar nunca. Ni la susodicha frase ni cualquier otra equivalente...


viernes, agosto 05, 2011

El "efecto Pigmalión" choca con la clase política...


Las expectativas favorables que las personas de nuestro entorno tienen sobre nosotros nos dan alas para alcanzar determinados objetivos. Es bien sabido, se le llama “efecto Pigmalión”

De la misma manera, el miedo al fracaso o la desconfianza que nos transmite dicho entorno nos provoca tal inseguridad que cualquier proyecto que tengamos está casi condenado al fracaso.

Y es que Pigmalión tiene una explicación científica: cuando alguien confía en nosotros, nuestro sistema límbico acelera la velocidad de nuestro pensamiento, enriquece nuestra lucidez y nuestra energía y como consecuencia mejoran nuestras capacidades de atención y eficacia.

Ignorar el “efecto Pigmalión” en el mundo familiar, educativo y laboral es un gravísimo error. Sin embargo la clase políica convencional escapa a estos estímulos positivos. Se les viene dando confianza a través de las sucesivas votaciones y parece ser que no se hacen acreedores de ella. Pigmalión se desespera... ¿Habrá que buscar una alternativa a esta descastada clase que una y otra vez nos viene desencantando? 



martes, abril 12, 2011

A LAS MUJERES LES CUESTA IR DIRECTAS AL GRANO...


Javier Urra, psicólogo clínico y forense, autor del libro titulado Mujer creciente, hombre menguante  dice que las mujeres hablan mucho más que los hombres. Hasta ahí, nada que no sepamos. Y aporta el dato de que se ha llegado a cuantificar la media de palabras que  pronuncian unas y otros al día: 20.000, las mujeres y 7.000, los hombres. 


Y ahora viene la tesis que se desprende de esta diferencia tan notable de locuacidad entre uno y otro género: es posible que la diferencia venga marcada por la estructura mental de las mujeres que las condiciona para que su discurso sea mucho más indirecto que el de los hombres...

domingo, abril 10, 2011

Invasión del espacio personal y contradicciones



Soy muy celoso de mi espacio personal. Lo necesito como el oxígeno que respiro. Por eso lo paso mal cuando veo invadido “mi territorio” en el bus, en el metro, en el ascensor, haciendo cola... Me cuesta disimular mi incomodidad, desvío la mirada y hago lo indecible para evitar proximidades indeseadas. Incluso cuando mantengo una conversación con algún conocido y éste invade ese espacio privado de límites imprecisos me muevo hacia atrás con disimulo, pero si dicho interlocutor avanza con la pretensión aparente de querer recuperar el terreno perdido, la incomodidad, el malestar y conatos de nerviosismo me invaden. A veces es más estratégico, dicen, dar un paso hacia un lado para poner en evidencia al perseguidor... ¿Cómo no se darán cuenta estas personas de que su cercanía no resulta grata?

Parece ser  que al estudio de las relaciones - de proximidad, de alejamiento, etc.- entre las personas  durante la comunicación verbal, las posturas adoptadas y la existencia o ausencia de contacto físico se le llama “proxémica”, una especie de rama de la Semiótica.  Asimismo, pretende estudiar el significado que se desprende de dichos comportamientos. El hecho de que ya se lleven a cabo estudios sobre este asunto muestra a todas luces que no es una cuestión baladí...y que tampoco soy tan raro, ¿no?

En casa y en el trabajo también me gusta disponer de un espacio personal. Creo que hay que marcar los límites propios para saber respetar los ajenos. Con esto no quiero insinuar que soy un solitario. Nada más placentero que el contacto físico con las personas que gustan, que se estiman o mantener una agradable conversación con quienes saben comunicar y además son receptivas. Pero a veces también necesito alimentar la propia individualidad mediante un espacio propio y silencioso donde pueda hallar esa  soledad deseada. El diálogo  con uno mismo y la necesidad de reflexionar requieren de este entorno un tanto exclusivo de privacidad. Esto no quita que en ocasiones este espacio privado y la consiguiente soledad se vuelvan contra uno mismo y surja la perentoria necesidad de huir de los propios fantasmas buscando en la marabunta humana la manera de afrontar esa ingrata sensación. La vida está llena de contradicciones que nos empujan de la soledad a la comunicación y de ésta al silencio otra vez... Ambos espacios – el privado y el de carácter social -  se necesitan y pueden resultar enriquecedores si se buscan voluntariamente.

Sin embargo hay ocasiones, aunque excepcionales, en que la invasión de este espacio personal no provoca ninguna reacción de animadversión sino todo lo contrario:  resulta perturbadora,  placentera y emotiva. Y en estos casos tengo que hacer ímprobos esfuerzos para controlar mis deseos de explorar la fisiografía que se halla al alcance de mis dedos, de mis manos, de mis brazos... A decir verdad,  tengo la convicción de que toda persona que invade mi espacio más íntimo sin provocar mecanismos de retroceso... es de mi agrado.

AGIBÍLIBUS

Maña y destreza para desenvolverse o manejar las dificultades, a veces por picardía y creatividad.

VANESSA INCONTRADA: Hija de padre italiano y madre española: Nacida en Barcelona. Rostro del Año

VANESSA INCONTRADA: Hija de padre italiano y madre española: Nacida en Barcelona. Rostro del Año
LLEGAR HASTA EL FINAL TIENE PREMIO

De ANGIE para LUIS ANTONIO

"Haikuquero es
el beso que se entrega
cuando hay querer".