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miércoles, mayo 04, 2016

ALTISIDORA: ACOSO SEXUAL Y MORAL A DON QUIJOTE

El titulo de esta entrada puede parecer sensacionalista, pero se ajusta a la realidad de la ficción quijotesca. Ya en la II parte, cuando nuestros "héroes" se hallan en casa de los duques, Don Quijote sufre numerosos escarnios y burlas, al igual que Sancho, pero el más cruel de todos, en mi opinión, es el acoso a que se ve sometido por una dama de compañía de la duquesa que tiene el pomposo nombre de Altisidora. Creo que es uno de los episodios que me causa más pena y desazón. Los numerosos lances que protagoniza el caballero, las más de las veces acompañados por el fracaso, pueden provocar risa - no en mi caso -  o lástima, pero el acoso desmedido que sufrió por esta moza  desvergonzada “dama de compañía” de la duquesa supera todos los límites de la crueldad física y moral.

Altisidora fingirá estar perdidamente enamorada de Don Quijote y presentándose en su habitación lo someterá a un acoso insufrible. Se dirigirá a él con palabras zalameras y mostrando sus cabellos al varón como signo de ofrecimiento descarado, amedrentándolo más si cabe. Y por si fuera poco y paralelamente, se da un proceso de máxima crueldad al cuestionar la virilidad de nuestro caballero, cuando Altisidora le ofrece un calzado y una indumentaria típicamente femeninos para que se los ponga. Es una manera descarnada y cruel de poner en cuestión la virilidad del atribulado caballero...

Es un episodio subvertido, con marcado carácter erótico, y en el que Altisidora llega a ser muy atrevida, transgrediendo la norma del pudor femenino, lanzando requiebros sin recato alguno al apesadumbrado caballero, muy lejos ya  de aquellos episodios felices de la I parte en que mostraba un orgullo y una osadía propia de caballeros genuinamente engreídos.

Mártir de su honestidad y de la fidelidad,  Don Quijote no puede sino seguir firme en su propósito de apartar de sí a Altisidora y para ello, aun haciéndolo con una voz ridícula (II, 46), le canta el romance que ha compuesto, y en el que afirma su indeclinable amor por Dulcinea al tiempo que lanza una perorata moralizante sobre cuáles han de ser las actividades y el comportamiento de las mujeres recatadas.

Altisidora, truhanesca, atrevida y descarada como pocas, da un paso más cuando éste se marcha definitivamente del palacio ducal. Desdeñada por el rechazo del héroe, (II, 70),  además de acusar al caballero de haberse quedado con tres tocadores y unas ligas,  no vacilará en servirse de la técnica del insulto más procaz espetando a don Quijote una sarta de  improperios de esta guisa:

“don bacallao, alma de almirez, cuesco de dátil, más terco y duro que villano rogado cuando tiene la suya sobre el hito"

Toda esta sarta de insultos no tienen más finalidad que la de humillarlo hasta lo indecible.

Esta es la primera y única vez en la novela en que una mujer con inaudita claridad le ha hecho a Don Quijote una declaración de amor, le ha dicho que lo quiere. Y no se trata de ninguna princesa o “fermosa” señora imaginaria, sino de una mujer de carne y hueso, tan real que don Quijote pudo identificarla desde el principio como “una doncella de la duquesa”.

Altisidora, indignada y despechada, manifestará en un momento dado sus celos hacia la amada de Don Quijote a la que desea que

“... nunca salga de su encanto esta tan amada Dulcinea, ni tú lo goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro”

Don Quijote, ante los malvados deseos de Altisidora, la rechazará, pero incluyéndola en una referencia plural un tanto delicada que dice mucho y bueno de su cortesía con el género femenino:

" las feas, las necias, las livianas, las de peor linaje"

P.D.: Vuelvo a publicar esta entrada, con algunas pequeñas modificaciones, que publiqué el 27 de mayo de 2008. En aquella ocasión mereció la atención del Dr. Krapp. Reproduzco su comentario y mi respuesta.


El episodio que tiene por motor al personaje de Altisidora tiene acto de presencia en varios capítulos: 44, 46, 48 y 50 con una correspondencia posterior en los capítulos 57, 69 y 70. (II Parte). En el primer núcleo, Don Quijote se halla en el palacio de los duques, mientras que Sancho ejerce de gobernador en la Ínsula de Barataria. En el segundo núcleo, Don Quijote y Sancho ya están juntos.









martes, marzo 08, 2016

DON QUIJOTE DE LA MANCHA DE MIGUEL DE CERVANTES PUESTO EN CASTELLANO ACTUAL ÍNTEGRA Y FIELMENTE POR ANDRÉS TRAPIELLO



Recibí con un fuerte aplauso la noticia de que Andrés Trapiello había adaptado El Quijote al castellano actual para que ese 80 % de españoles que no lo ha leído no tenga excusa alguna y se anime a hacerlo. No tengo la menor duda de que Cervantes, de estar presente, se sumaría a dicho aplauso. Los libros se escribieron y se escriben para leerlos. No es ninguna novedad lo que ha hecho A. Trapiello. En su día se adaptaron o tradujeron obras como el Cantar de Mío Cid, La Celestina e infinidad de obras clásicas...

Muchos arguyen que es un libro muy difícil y no les falta razón. ¿Por qué los extranjeros pueden leer esta obra con facilidad y los españoles y latinoamaricanos no? La respuesta es muy simple: la obra ha sufrido una traducción y adaptación a sus lenguas que facilita el acceso  a la misma. Más o menos es la tarea que ha llevado a cabo Andrés Trapiello a lo largo de 14 años de trabajo exhaustivo. Su labor ha ido más allá de la mera adaptación, que no es poco, incluso ha enmendado errores y alguna que otra incongruencia que ha permanecido en el texto  durante 400 años. Es evidente que tanto leer una traducción como una adaptación del castellano del siglo XVII al del XXI no es leer la obra original, pero  sí las que más se aproximan.

En el Quijote original hay muchas frases complejas como esta:

"Quisiera enviarle a vuestra meced alguna cosa, pero no sé qué envíe, si no es algunos cañutos de jeringas, que para con vejigas los hacen en esta ínsula muy curiosos; aunque si me dura el oficio, yo buscaré qué enviar, de aldas o de mangas" (CP.LI.- 2a. Parte) (1)

que obligan a consultar las notas al pie de página - tarea un tanto fatigosa - o a echar a volar la imaginación para tratar de adivinar más o menos qué puede significar. Que exista esta opción no está reñido con que se pueda leer la versión original con o sin notas. Lo importante es que se lea y que nadie tenga argumentos para dejar de hacerlo. Como es bien sabido, esta obra llegó a ser lectura obligatoria en las escuelas españolas merced a una ley de 1920. Yo la leí varias vecen en la Primaria, antes de cumplir los 11 años, pero adaptada al lenguaje actual, muy abreviada y despojada de todas las novelas interpoladas. No fue una experiencia traumática en modo alguno...

(Pedro Ojeda Escudero, profesor de Literatura en la Universidad de Burgos, escritor y autor del blog LA ACEQUIA, es un experto en el Quijote y pone a disposición de los interesados esta Guía completa de lectura del #‎Quijote de #‎Cervantes en abierto y gratuita, la primera en Internet)

(Antonio Castellote, profesor de Literatura, escritor y autor del blog BERNARDINAS dedicó una crítica y sutil entrada a esta versión de El Qiijote que debe leer quien se muestre interesado por este asunto).

A continuación muestro  el primer párrafo en versión original y adaptada para que pueda verse la diferencia



Don Quijote (versión original).-Cap. I

“En un lugar[3] de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme,[4] no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero,[5] adarga antigua,[6] rocín flaco[7] y galgo corredor.[8] Una olla de algo más vaca que carnero,[9] salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados,[10] lantejas los viernes, algún palomino de añadidura[11] los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.[12] El resto de ella concluían sayo de velarte,[13] calzas de velludo para las fiestas,[14] con sus pantuflos de lo mismo,[15] y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino.[16] Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza[17] que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años.[18] Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro,[19] gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir[20] que tenía el sobrenombre de «Quijada», o «Quesada»,[21] que en esto hay alguna diferencia en los autores que de este caso escriben, aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba «Quijana». Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración de él no se salga un punto de la verdad.[22]”

(Solo este primer párrafo cuenta en todas las ediciones con más de veinte notas)

Don Quijote (versión de A. Trapiello).- Cap. I

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía no hace mucho un hidalgo de los de lanza ya olvidada, escudo antiguo, rocín flaco y galgo corredor. Consumían tres partes de su hacienda una olla con algo más de vaca que carnero, ropa vieja casi todas las noches, huevos con torreznos los sábados, lentejas los viernes y algún palomino de añadidura los domingos. El resto de ella lo concluían un sayo de velarte negro y, para las fiestas, calzas de terciopelo con sus pantuflos a juego, honrándose entre semana con un traje pardo de lo más fino. Tenía en su casa un ama que pasaba de los cuarenta y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y cuadra que lo mismo ensillaba el rocín que tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo los cincuenta años. Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Algunos dicen que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna discrepancia entre los autores que escriben de este caso, aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba Quijana. Pero esto importa poco a nuestro cuento: basta que en la narración de él no se salga un punto de la verdad.”

(1).- “Quisiera enviarle a vuestra merced alguna cosa, pero no sé qué enviar, como no sean unas cánulas que hacen muy curiosas en esta ínsula para jeringas de vejiga; aunque si me dura el oficio, yo buscaré qué enviar, bien o mal logrado

AGIBÍLIBUS

Maña y destreza para desenvolverse o manejar las dificultades, a veces por picardía y creatividad.

VANESSA INCONTRADA: Hija de padre italiano y madre española: Nacida en Barcelona. Rostro del Año

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LLEGAR HASTA EL FINAL TIENE PREMIO

De ANGIE para LUIS ANTONIO

"Haikuquero es
el beso que se entrega
cuando hay querer".