¿Las mujeres son más consumistas que los hombres?
Estos días, además de las consabidas noticias, se habla y se escribe, sobre todo, de las rebajas de enero. Mucho se ha debatido sobre la patología del consumo y no quiero hacer reiteración en algo archiconocido. Personalmente encuentro tan reaccionario hacer una hipercrítica al consumismo desenfrenado como a mitificarlo. Repudio a ambas actitudes, aun siendo radicalmente opuestas. Tan penosa sería la vida sin alicientes - aunque sean materiales - como si la única aspiración sea ilusionarse mediante los artículos que se compran. Pero tampoco quiero alardear de virtuoso anacoreta, ajeno a estas tentaciones que nos invitan a adquirir unas u otras cosas y menos aún de estar en posesión de la verdad. Creo que sería demagógico no aceptar, en la estructura social que nos envuelve, que sin una cierta capacidad para adquirir bienes de consumo del tipo que sean, resultaría arduo sobrevivir a ese agobio de presión publicitaria que nos asedia y a las costumbres sociales que se derivan de ella.
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(1).- Este vídeo es publicitario y nada más lejos de mi ánimo que ser secuaz de su promoción. Quienes sepan de qué va pueden ahorrarse la pérdida de tiempo.