Mostrando las entradas con la etiqueta suede. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta suede. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de noviembre de 2010

Suede (Razzmatazz, 26/11/10)



Que vaya por delante: Suede ha sido y es una de las bandas de mi vida. Y el de muchísimas otras personas, por lo visto anoche en un Razzmatazz con las entradas agotadas desde hacía semanas. Los 2.000 nostálgicos afortunados allí presentes esperábamos ansiosos el retorno de una banda que hacía 7 años y 6 días que no tocaba en la ciudad, y que hubiera podido llenar una sala mucho mayor. Pero la excusa de su único concierto en España era el 10º aniversario del Razz, así que estoicamente aguantamos como anchoas los apretujones que, sinceramente, fueron uno de los motivos principales para no poder disfrutar del show como uno hubiera querido. Al margen de la imposibilidad de acceder a las primeras filas (y mira que con mi cuerpo felino no suelo tener problemas para ello), donde poder hacer el loco y saltar como leopardos, igual que una década atrás...


Sin más telonero que DJ Amable pinchando éxitos del brit-pop, la noche de nostalgia indie empezó con el 'Bodies' de los Sex Pistols sonando a todo trapo por los altavoces de una sala ya a oscuras y excitada por el olor a la presencia inminente de Suede. Y salieron, sin Bernard Butler, pero con la carismática presencia de ese animal de escenario que es Brett Anderson. A sus 43 añitos, y cada vez más delgado (¿es posible estar más delgado de lo que ya estaba en los años dorados de la banda?), el cantante y líder de Suede no ha perdido ni un gramo de magnetismo. Y seguramente es por él que esta reunión sigue aguantando dignamente la memoria de sus brillante pasado. Por él, y por su incomparable colección de canciones, claro...


...y es que con un arsenal como 'Trash', 'Animal Nitrate', 'New Generation', 'Metal Mickey', 'The Wild Ones', 'So Young', 'The Drowners', 'Beautiful Ones'... tendrías que ser muy inútil para no hacer de un concierto así un triunfo seguro. Era un noche de esas en que tenían al público conquistado de antemano, y que se acabó convirtiendo en un gran festival del karaoke de himnos generacionales. Los himnos de una generación escéptica con la triste realidad que le rodea, y que necesita del decadente romanticismo de las canciones de los londinenses para evadirse. Y, mientras Brett aguanta el tipo con sus posturitas, su impetuosa puesta en escena, y su elegante camisa negra desabrochada, la banda parece haber perdido algo de fuelle. Algunas canciones sonaron ralentizadas y sin la fuerza de antaño (¿cómo puede ser que un temazo como 'New Generation' sonara tan frío?).


A pesar de eso, de los apretones, de las colas del guardarropa, de los tipos que se pasan todo un concierto con cara de palo y sin moverse ni un centímetro (¿para qué coño vas entonces? ¿para tocar las narices a los demás?), o de algún cambio que hubiéramos hecho en el setlist (quitar la infumable 'Can't Get Enough' y poner 'Still Life', 'Stay Together' o 'Insatiable One', por ejemplo...), los dos leopardos allí presentes y la numerosa compañía felina nos lo pasamos muy bien. Y es que a alguien que te ha dado tantas horas de satisfacciones y placeres auditivos se le perdona todo. Incluso la difícil carga de un pasado glorioso...


Setlist:

1. This Hollywood Life
2. She
3. Filmstar
4.Animal Nitrate
5. Trash
6. New Generation
7. Pantomime Horse
8. Electricity
9. Can't Get Enough
10. Everything Will Flow
11. By The Sea
12. So Young
13. Killing Of A Flashboy
14. The Drowners
15. Metal Mickey
16. The Wild Ones
17. The Beautiful Ones

----------------------------

18. Saturday Night




Y, para acabar, una curiosidad. ¿Habíais visto alguna vez un video tan infame de un concierto como éste?:


No se puede ir drogado a los conciertos, leopardos...


PD: Gracias a mrs. Pink Leppard por las fotos... ;)



viernes, 22 de enero de 2010

Vuelve Suede!!




De momento sólo es un concierto benéfico en Londres, y sin Bernard Butler, pero quién sabe si esto podría ser el primer paso hacia la vuelta en gira y/o disco de una de las bandas británicas más grandes de todos los tiempos...





viernes, 10 de octubre de 2008

Clásicos del Brit-pop: Suede, 'Dog Man Star' (1994)




Segundo disco de la trilogía imprescindible de Suede. Si el primero era más rock de guitarras descarnadas, este segundo es melancolía y tormento de piano grandilocuente. Editado tan solo un año después de su predecesor, éste fue el disco de la ruptura entre Brett Anderson y Bernard Butler, que abandonó la banda poco después de editarse este álbum, a causa de las tensiones y choques constantes entre las dos mentes pensantes del grupo. Para bien o para mal, las rupturas y momentos de crisis suelen ser los más proclives a que salga el duende creativo, y sin duda que éste también fue el caso, puesto que 'Dog Man Star' es una obra monumental de pop épico que se hizo adulto de golpe y por fuerza.

El revestimiento orquestado de la Sinfónica de Londres y los arreglos de cuerda y viento de Brian Gascoigne (nada casual, puesto que había trabajado en su día con el mismísimo Scott Walker) son claves en la majestuosidad que adquiere el sonido de la segunda entrega de Suede. Como pasaba con otros reyes del género como The Smiths, el sonido es frío, reverberado, dando una sensación de soledad y vacío como el que acompaña a los personajes que protagonizan las letras de Anderson. Amas de casa, decadentes heroínas de cine, prostitutas, amantes o hasta James Dean pasean por este álbum de título conceptual, referido a los 3 estadios por los que pasa el hombre: primero, perro; luego hombre; y al final, estrella.


Los zarpazos eléctricos del debut quedan reducidos a unas pocas canciones ('We Are The Pigs', 'Heroine', 'New Generation'...), dando mayor protagonismo a tristes pero bellísimas baladas, pomposas, melancólicas pero a la vez sublimes: 'The 2 Of Us', 'The Asphalt World', 'The Power' o, sobretodo, las monumentales 'Still Life' y 'The Wild Ones' son perfectos escaparates para el lucimiento vocal de un Brett más crooner que ídolo juvenil, y para arrancarnos de cuajo una parte de nuestras almas en pena y llevarnos al éxtasis de las sensaciones tortuosas.



NO SEAS PERRO, HOMBRE, Y VERÁS LAS ESTRELLAS



jueves, 9 de octubre de 2008

Clásicos del Brit-pop: Suede, 'Suede' (1993)




Tras casi 5 días de sufrido apagón internáutico involuntario, y una vez recuperada la normalidad, tengo varias consideraciones que hacer: 1) Yo también odio a Bill Gates; 2) Soy un jodido yonqui de internet, pero me llena y me hace tremendamente feliz sentir que puedo dar la vuelta al mundo en 80 clicks; 3) Con la condición de yonqui del punto 2, tengo un mono importante de escribir y 2 días festivos por delante, así que prepararos, lectores leopardos; 4) Estoy completamente enganchado al disco de The Monolators que colgué hace unos días; 5) La supuesta crisis me quita tanto el sueño que en las últimas semanas me he comprado un colchonazo de látex, un disco duro externo, un ipod de 120 GB, dvd's y discos varios...; y 6) Acabamos de llegar a 2.500 visitas en ¿5 o 6? semanas de vida del blog, y me ha hecho especial ilusión ver que nos han visitado desde... Australia!! Pero al ver que el Reino Unido es uno de los puntos de mayores lectores leopardos, me he dado cuenta que hasta ahora casi no hemos colgado nada de pop británico, y como gran adepto que soy, he decidido inaugurar una nueva sección de clásicos del brit-pop. Y, por supuestísimo, la inauguro con mis favoritos: Suede.



Londres. Capital musical europea. Ciudad de paso obligado para cualquier estrella del rock en gira. La ciudad del Arsenal de Nick Hornby, Henry (cuando era bueno) o Cesc Fábregas. La de los 1000 museos, las 1000 tendencias, las 1000 razas y culturas. Y la ciudad desde la cual el dueto mágico Brett Anderson-Bernard Butler, acompañados por Mat Osman al bajo y Simon Gilbert a la batería gestaron esta bestia parda llamada Suede.

Barcelona. 1993. Un joven leopardo verde se siente magnéticamente atraído por el videoclip de un grupo que viste de cuero y desprende energía por los 4 costados, los 5 sentidos y los 1000 chorretones de sudor. Se compra el cassete de la banda por 800 pesetas en una tienda que duró pocos meses debajo de su casa, y tras escucharlo por primera vez piensa: "¿esto qué coño es?". Pasan meses (¿o quizás años?) hasta que recupera ese disco y se da cuenta de lo imbécil que ha sido ignorando ese diamante en bruto. 15 años después, pondría la mano en el fuego a que, casi seguro, debe ser el disco que más veces ha escuchado en su vida.

Guitarras carnosas. Melodías irresistibles. Hedonismo y melancolía. Himnos generacionales. Falsetes bien entendidos. Ambigüedad sexual. Sonido heredado directamente de Bowie y el glam. Terciopelo y chupas de cuero (la primera que tuve fue por ellos). Flequillos ladeados (el primero que tuve fue por ellos). Energía y entrega total en los conciertos. Actitud y poses de rock-star. Histerias colectivas... y 'So Young'. Y 'Animal Nitrate'. Y 'Moving'. Y 'Pantomime Horse'. Y 'The Drowners'. Y 'Metal Mickey'. Y 'Animal Lover'. Y 'The Next Life'. Y...






SIENTE EL NITRATO ANIMAL LEOPARDO


http://www.essentialsuede.com/

http://www.essentialsuede.com/link.html

http://www.nuderecords.com/