Entre las malditas navidades, compromisos de estas fechas, problemas con los ordenadores o con el Rapdishare (¿por qué narices me irá todo tan lento?), etc. últimamente los leopardos hemos bajado un poco el ritmo de actualización del blog, así que hoy he decidido ponerme las pilas verdes y escribir sobre una banda que he estado escuchando durante el domingo: un grupo superinteresante tanto a nivel musical, conceptual o ideológico, como es Fugazi. Hace 7 años que no editan nada nuevo, pero esperemos que al margen de The Evens, algún día no muy lejano podamos escuchar nuevo material de la banda.
Surgidos de las cenizas de bandas hardcore como Teen Idles, Embrace o Minor Threat, se formaron en 1987 en Washington, de la mano de Ian Mckaye. La banda siempre ha estado ligada al movimiento punk y a una ideología de izquierdas, queriendo desmarcarse de las habituales dinámicas del mercado musical: se autoeditan sus discos a través de su propio sello (Dischord), y se crearon con consignas como cobrar 5 dólares por sus conciertos, discos a 10, o ausencia de promoción por videoclips. En sus primeros discos, como '13 Songs' o 'Repeater', hacían gala de una energía y una mala leche considerables, que luego fueron reconduciendo en sonidos aparentemente más amables: 'Red Medicine' les abrió puertas más allá de la contracultura en pleno boom del grunge, pero para un servidor su obra cumbre es la que, hasta hoy, es la última: 'The Argument'.
Se trata de un disco más 'calmado', si se le puede llamar así (a mí los temas me transmiten una angustia y una rabia que, aunque más sutil, no tiene nada que envidiar a las canciones de 'Repeater', por ejemplo). Instrumentalmente, me recuerda en muchos pasajes a los Sonic Youth de los '90, con gran predominio del bajo de Joe Lally, marcando rítmicamente el sonido de la banda junto al batería Brendan Canty, que luego redondean las guitarras y voces de McKaye y Guy Picciotto. En este disco, además, un antiguo roadie, Jerry Busher, refuerza la parte rítmica con percusiones adicionales.
Al margen de la música, siempre me ha encantado leer las entrevistas que le hacen a Ian McKaye , un tipo con cosas realmente interesantes que decir, y con las que sentirse plenamente identificado. Estoy seguro que cualquier leopardo suscribiría al 100% lo que decía en esta entrevista que adjunto a la web La dinamo.org:
"En España me he cabreado por otro motivo: no comprendo el sentido de la SGAE [lo pronuncia tal y como suena en castellano]. Es algo que no me entra en la cabeza. The Evens no tenemos ni una sola de nuestras canciones registradas porque considero que nadie tiene derecho a llevarse ningún porcentaje de un trabajo que hago yo, edito yo y toco yo en directo. Y no tengo ningún problema a este respecto en ningún país excepto en España. ¿Por qué tengo que darle un porcentaje a una asociación que no va a hacer nada por mí, puesto que vivo en otro país? ¡Es absurdo! Lo hablaba con Xavi, el que suele montarnos los conciertos en España. ¿Y si, en lugar de cantar en una banda, leyera poemas en un bar, sin ningún apoyo instrumental? No tendría que pagar a la SGAE. ¿Y qué diferencia hay si recito los poemas, pero con una guitarra? Que tengo que pagar. ¿No es absurdo? "
Totalmente absurdo, Ian.